{"id":89050,"date":"2009-12-01T10:40:00","date_gmt":"2009-12-01T12:40:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2009\/12\/01\/navegacion-asegurada\/"},"modified":"2017-01-31T15:03:18","modified_gmt":"2017-01-31T17:03:18","slug":"navegacion-asegurada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/navegacion-asegurada\/","title":{"rendered":"Navegaci\u00f3n asegurada"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-101404\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/art4019img12.jpg\" alt=\"\" width=\"234\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/art4019img12.jpg 234w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2009\/12\/art4019img12-120x179.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 234px) 100vw, 234px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Antes de la construcci\u00f3n en un astillero, los proyectos de las grandes embarcaciones pasan por pruebas y ensayos en laboratorios de ingenier\u00eda naval. Uno de los m\u00e1s importantes de Brasil, el del Instituto de Investigaciones Tecnol\u00f3gicas del Estado de S\u00e3o Paulo (IPT), termin\u00f3 de pasar por una reformulaci\u00f3n que lo transform\u00f3 en uno de los m\u00e1s modernos del mundo. Inaugurado en 1956, cuando el pa\u00eds empez\u00f3 a ser capaz de construir grandes buques, y ampliado en 1980, el laboratorio del IPT posee un tanque de pruebas de\u00a0 280 metros (m) de longitud, 6,6 m de ancho y 4,5 m de profundidad. Un dispositivo que produce olas hace que el tanque se parezca a un mar en miniatura, por donde navegan buques en escala reducida, en forma de maquetas de hasta 5 m de longitud. Varios aparatos instalados a lo largo del tanque prueban y analizan par\u00e1metros de navegaci\u00f3n tales como velocidad, comportamiento en las olas y resistencia del agua.<\/p>\n<p>El proyecto del nuevo laboratorio empez\u00f3 a delinearse a partir de 2005, con tres objetivos principales. Uno de ellos consisti\u00f3 en crear un centro multiusuarios, con 15 estaciones de trabajo para investigadores, proyectistas y clientes del IPT, que servir\u00e1 de apoyo a la integraci\u00f3n entre ellos en proyectos conjuntos de investigaci\u00f3n y desarrollo en el \u00e1rea de hidrodin\u00e1mica. El segundo fue mejorar la capacitaci\u00f3n tecnol\u00f3gica del Centro de Ingenier\u00eda Naval y Oce\u00e1nica (Cnaval) del IPT, que alberga al laboratorio, mediante la adquisici\u00f3n de equipos de medici\u00f3n para ensayos en el tanque de pruebas, el t\u00fanel de viento y el t\u00fanel de cavitaci\u00f3n para el estudio de las h\u00e9lices. El \u00faltimo objetivo tambi\u00e9n alcanzado consisti\u00f3 en reducir el tiempo de construcci\u00f3n de modelos f\u00edsicos para someterlos a ensayos.<\/p>\n<p>En la reforma se invirtieron 9,5 millones de reales, el 90% proveniente de Petrobras, el mayor cliente del laboratorio, y un 10% de la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep). De dicho total, alrededor de 4 millones se destinaron a obras civiles, que consistieron en el intercambio de cobertura del tanque de pruebas y en la renovaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de las \u00e1reas t\u00e9cnicas del Cnaval. El resto de los recursos se emple\u00f3 para la adquisici\u00f3n de equipos, tales como un brazo rob\u00f3tico \u2014\u00a0que cost\u00f3 1,3 millones de reales \u2014, empleado para la fabricaci\u00f3n de los buques en miniatura. El brazo fue la gran novedad de la reformulaci\u00f3n y resolvi\u00f3 uno de los mayores cuellos de botella del laboratorio, que era el tiempo requerido para la elaboraci\u00f3n de un modelo de buque en escala reducida. &#8220;Antes, la construcci\u00f3n de esos modelos era artesanal&#8221;, explica Carlos Daher Padovezi, director del Cnaval. &#8220;Se dibujaban en papel y los constru\u00edan carpinteros en madera. Su construcci\u00f3n demandaba de 45 a 60 d\u00edas. Ahora se los modela en computadora y los esculpe el brazo rob\u00f3tico en bloques de poliuretano o poliestireno expandido. La superficie pasa posteriormente por un tratamiento con resina de fibra de vidrio. El proceso tarda en total de cinco a seis d\u00edas. As\u00ed podremos hacer cuatro veces m\u00e1s ensayos, trepando de 20 a 80 por a\u00f1o.&#8221;<\/p>\n<p>Una m\u00e1quina de prototipos r\u00e1pida para el desarrollo de modelos de h\u00e9lices y de timones fue otro de los equipos adquiridos. Es una especie de impresora en tres dimensiones. Los modelos se proyectan en computadora y despu\u00e9s los construye la m\u00e1quina en una resina especial, capa por capa. El sistema alcanza un nivel de detallado dif\u00edcil de ser obtenerse en el marco de un proceso convencional de maquinado. M\u00e1s all\u00e1 de ello, se registra tambi\u00e9n una grande disminuci\u00f3n en el tiempo de producci\u00f3n, que pasa de 45 a 60 d\u00edas para uno o dos d\u00edas.<\/p>\n<p><strong>La presi\u00f3n en la h\u00e9lice<br \/>\n<\/strong>Otra modernizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica se hizo en el t\u00fanel de cavitaci\u00f3n, que pas\u00f3 por una importante reforma en su estructura, con desmontaje y protecci\u00f3n contra la corrosi\u00f3n interna. Cavitaci\u00f3n es el nombre que se le asigna al fen\u00f3meno de vaporizaci\u00f3n de un l\u00edquido debido a la reducci\u00f3n de la presi\u00f3n durante su movimiento. Este fen\u00f3meno puede comprometer el desempe\u00f1o del barco. &#8220;La cavitaci\u00f3n es una de las grandes preocupaciones de los proyectistas, porque puede generar efectos indeseables, tales como la ca\u00edda de empuje (la p\u00e9rdida de la fuerza suministrada por la h\u00e9lice), la erosi\u00f3n de las palas de las h\u00e9lices y un aumento de las vibraciones inducidas por el propulsor&#8221;, dice Padovezi.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la reformulaci\u00f3n estructural del t\u00fanel, se compraron equipos modernos para la realizaci\u00f3n de ensayos, tales como dinam\u00f3metros para medir el desempe\u00f1o de las h\u00e9lices, sistemas para la visualizaci\u00f3n de la cavitaci\u00f3n y hidr\u00f3fonos para medir los ruidos debajo del agua. El t\u00fanel de viento no pas\u00f3 por reformas, pero se le agregaron equipamientos, entre los cuales el m\u00e1s importante es el PIV (Particle Image Velocimetry), que funciona con\u00a0 haces de l\u00e1ser y una o dos c\u00e1maras, dependiendo si la medici\u00f3n del flujo es bi o tridimensional. &#8220;Mide el desplazamiento de una part\u00edcula cualquiera en el aire o en el agua debido a la emisi\u00f3n de dos pulsos simult\u00e1neos de l\u00e1ser, con la captaci\u00f3n de las im\u00e1genes por medio de una o dos c\u00e1maras especiales&#8221;, explica Padovezi. &#8220;El propio software, mediante la comparaci\u00f3n de im\u00e1genes de part\u00edculas obtenidas con la emisi\u00f3n de dos pulsos, logra indicar la velocidad local del flujo&#8221;. Tambi\u00e9n se adquiri\u00f3 un aparato PIV tambi\u00e9n para el tanque de pruebas y para el t\u00fanel de cavitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La reforma prepar\u00f3 el Cnaval para atender la demanda de una industria en expansi\u00f3n. &#8220;Ahora somos m\u00e1s eficientes para responder a los nuevos pedidos&#8221;, asegura Padovezi. &#8220;Actualmente tenemos 10 proyectos de investigaci\u00f3n en marcha. Entre nuestros clientes se encuentran Petrobras, la Universidad Federal de Par\u00e1, el Departamento Hidrovial del Estado de S\u00e3o Paulo, Hermasa Navega\u00e7\u00e3o da Amaz\u00f4nia y la Armada de Brasil&#8221;. Varios astilleros nacionales est\u00e1n empezando a hacer sus pedidos de estudios experimentales. Por lo que depende del crecimiento del sector naval, clientes no faltar\u00e1n. La industria, que generaba 45 mil puestos de trabajo en 1979 y lleg\u00f3 a 1999 con los astilleros casi parados, viviendo de reparaciones de barcos y empleando tan s\u00f3lo a dos mil personas, pasa actualmente por una situaci\u00f3n similar a la de su auge, con previsi\u00f3n de crecimiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El IPT moderniza un laboratorio de pruebas de proyectos de embarcaciones","protected":false},"author":20,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[297],"coauthors":[112],"class_list":["post-89050","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-ingenieria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89050","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89050"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89050\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89050"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89050"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}