{"id":89080,"date":"2010-01-01T00:00:00","date_gmt":"2010-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/01\/01\/los-enigmas-del-espacio\/"},"modified":"2017-01-31T18:54:57","modified_gmt":"2017-01-31T20:54:57","slug":"los-enigmas-del-espacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-enigmas-del-espacio\/","title":{"rendered":"Los enigmas del espacio"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_103504\" style=\"max-width: 245px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-103504\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/enigmas-235x300.jpg\" alt=\"\" width=\"235\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">FORDHAM UNIVERSITY<\/span>Hess posa en un globo<span class=\"media-credits\">FORDHAM UNIVERSITY<\/span><\/p><\/div>\n<p>De ser una mera curiosidad cient\u00edfica, los rayos c\u00f3smicos pasaron a tener hoy en d\u00eda un extraordinario status en el campo de las investigaciones f\u00edsicas. Pueden ayudar a conocer los mecanismos de producci\u00f3n y aceleraci\u00f3n de las part\u00edculas con m\u00e1s energ\u00eda hasta los d\u00edas actuales en la naturaleza, adem\u00e1s de ayudar en\u00a0 nuestra comprensi\u00f3n de procesos extra\u00f1os, tales como las fluctuaciones cu\u00e1nticas del espaciotiempo. El mayor laboratorio al aire libre del mundo, el Observatorio Pierre Auger, ubicado en los Andes argentinos, fue concebido para intentar dar respuesta a las preguntas que sobre el fen\u00f3meno fueron surgiendo. Pero a comienzos del siglo XX, lo \u00fanico que se anhelaba era medir la radiaci\u00f3n natural del ambiente. Se sab\u00eda que el subsuelo tiene elementos qu\u00edmicos que emiten radiaci\u00f3n y se cre\u00eda que esa fuerza disminuye cuando nos alejamos de la superficie. El f\u00edsico alem\u00e1n Theodor Wulf realiz\u00f3 un primer experimento en 1910: llev\u00f3 un electroscopio (un detector de radiaci\u00f3n) a la torre Eiffel, 300 metros por encima del suelo. Y descubri\u00f3 que la radiaci\u00f3n era menos intensa en la altura que en el suelo, confirmando as\u00ed lo que se pensaba en la \u00e9poca.<\/p>\n<p>El f\u00edsico austr\u00edaco Victor Hess decidi\u00f3 intentar algo m\u00e1s radical y realiz\u00f3 entonces 10 vuelos llevando consigo un electroscopio y una tripulaci\u00f3n de tres hombres. En uno de estos vuelos, el d\u00eda 7 de agosto de 1912, constat\u00f3 que a 5 mil metros de altura el nivel de radiaci\u00f3n era 16 veces mayor que en el suelo: cuanto m\u00e1s alto, menos atm\u00f3sfera existe para blindarnos de la radiaci\u00f3n. \u201cLos resultados de estas observaciones parecen explicarse mejor por la existencia de una radiaci\u00f3n de gran poder penetrante entrando en nuestra atm\u00f3sfera\u201d, escribi\u00f3 Hess. En 1936, el f\u00edsico gan\u00f3 el Nobel debido a ese descubrimiento.<\/p>\n<p>\u201cEl gran m\u00e9rito de Hess fue el tener la audacia de interpretar aquel fen\u00f3meno correctamente\u201d, dice Carlos Escobar, f\u00edsico de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y uno de los l\u00edderes del consorcio internacional formado por 19 pa\u00edses que lleva adelante el proyecto Auger. Antes del reconocimiento a Hess, hubo una discusi\u00f3n sobre la naturaleza de los rayos c\u00f3smicos que lleg\u00f3 a la primera p\u00e1gina del <em>New York Times<\/em>. Robert Millikan cre\u00eda que \u00e9stos constitu\u00edan una forma de radiaci\u00f3n electromagn\u00e9tica, al igual que los\u00a0 rayos gama. Pero Arthur Compton demostr\u00f3 que eran part\u00edculas cargadas y cerr\u00f3 el debate en 1932.<\/p>\n<div id=\"attachment_103508\" style=\"max-width: 255px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-103508\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/enigmas2-245x300.jpg\" alt=\"\" width=\"245\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">UNICAMP<\/span>C\u00e9sar Lattes exponiendo placa en Chacaltaya<span class=\"media-credits\">UNICAMP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los experimentos del franc\u00e9s Pierre Auger se erigieron en una divisoria de aguas de la f\u00edsica de radiaci\u00f3n c\u00f3smica, seg\u00fan Escobar. Auger dispuso detectores distantes unos de otros en el Pic du Midi, en los Alpes, en 1935, y not\u00f3 que todos se disparaban juntos. \u201cPara Auger, hab\u00eda part\u00edculas con una energ\u00eda extraordinaria entrando en la atm\u00f3sfera, choc\u00e1ndose con otras part\u00edculas y provocando una lluvia de part\u00edculas secundarias\u201d. El franc\u00e9s denomin\u00f3 a este fen\u00f3meno duchas a\u00e9reas extensas. En 1939, los brasile\u00f1os Marcello Damy y Paulus Pompeia y el ruso Gleb Wataghin detectaron en el t\u00fanel de la avenida 9 de Julho, en S\u00e3o Paulo, las duchas penetrantes, part\u00edculas capaces de atravesar el suelo (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/01\/01\/talento-y-energia\/\"><em>lea el art\u00edculo sobre Damy<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>La mayor repercusi\u00f3n de estos trabajos en Brasil se dio en 1947, cuando C\u00e9sar Lattes y el italiano Giuseppe Occhialini detectaron el mes\u00f3n pi en los Pirineos, con un equipo encabezado por el ingl\u00e9s Cecil Powell. Lattes confirm\u00f3 la existencia de esta part\u00edcula en la monta\u00f1a Chacaltaya, en Bolivia. El brasile\u00f1o supo valerse del prestigio adquirido y fue uno de los creadores del Centro Brasile\u00f1o de Investigaciones F\u00edsicas (CBPF) con sede en R\u00edo, y de laboratorios en la Universidad de S\u00e3o Paulo, en la Unicamp y en Chacaltaya.<\/p>\n<p>Los estudios sobre la radiaci\u00f3n c\u00f3smica fueron avanzando hasta que naci\u00f3 el Observatorio Pierre Auger, en 2005. El objetivo de ese proyecto es investigar las part\u00edculas c\u00f3smicas de energ\u00eda alt\u00edsima \u2013 10<sup>20<\/sup> electr\u00f3n-voltios, o un 1 seguido de 20 ceros \u2013, cuya detecci\u00f3n es mucho m\u00e1s rara que las de baja energ\u00eda. \u00c9stas \u00faltimas llegan a la Tierra en cantidades de miles de millones por segundo. Los\u00a0 investigadores del Auger descubrieron en 2007 que las part\u00edculas de alta energ\u00eda llegan provenientes de galaxias vecinas a la V\u00eda L\u00e1ctea (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2007\/12\/01\/el-largo-periplo-de-los-rayos-cosmicos-y-de-los-cientificos-que-quisieron-saber-de-donde-podrian-venir\/\">lea en <em>Pesquisa FAPESP<\/em> n\u00ba 142<\/a>). Ahora, entre otras dudas, resta que saber qu\u00e9 tipo de part\u00edculas son exactamente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Hace 100 a\u00f1os se iniciaban las investigaciones sobre rayos c\u00f3smicos","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[274,304,310],"coauthors":[104],"class_list":["post-89080","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-astronomia-es","tag-fisica-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89080","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89080"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89080\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89080"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89080"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89080"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89080"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}