{"id":89083,"date":"2010-01-01T00:00:00","date_gmt":"2010-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/01\/01\/discordia-en-copenhague\/"},"modified":"2017-01-31T15:39:35","modified_gmt":"2017-01-31T17:39:35","slug":"discordia-en-copenhague","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/discordia-en-copenhague\/","title":{"rendered":"Discordia en Copenhague"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_103852\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-103852\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/copenhagen-300x245.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"245\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NASA<\/span>Las part\u00edculas de carbono que envuelven el planeta: sin metas de corte obligatorio<span class=\"media-credits\">NASA<\/span><\/p><\/div>\n<p>Quienes esperaban un acuerdo capaz de orquestar compromisos de los pa\u00edses pobres, los emergentes y los ricos contra los efectos del aumento de la temperatura del planeta en el marco de la 15\u00aa Conferencia sobre Cambio Clim\u00e1tico (COP-15), de Copenhague, salieron rotundamente frustrados. Al cabo de dos semanas de muchos debates y negociaciones, el encuentro convocado por las Naciones Unidas tuvo un final dram\u00e1tico el d\u00eda 18 de diciembre, con jefes de Estado intentando en vano limar asperezas, incluso despu\u00e9s del cierre oficial de la conferencia. El resultado final fue un documento pol\u00edtico gen\u00e9rico, firmado \u00fanicamente por Estados Unidos, China, Brasil, India y Sud\u00e1frica, que prev\u00e9 metas para la reducci\u00f3n de emisiones de gases de efecto invernadero apenas para 2050, y a\u00fan as\u00ed, sin establecer compromisos obligatorios capaces de impedir la elevaci\u00f3n de la temperatura en m\u00e1s de 2 grados Celsius, la meta que se pretend\u00eda estipular en Copenhague. Tambi\u00e9n se plante\u00f3 una ayuda a los pa\u00edses pobres por valor de 30 mil millones de d\u00f3lares durante los pr\u00f3ximos tres a\u00f1os, aunque sin establecer par\u00e1metros sobre qu\u00e9 pa\u00edses estar\u00e1n aptos para recibir el dinero y qu\u00e9 instrumentos se emplear\u00e1n para distribuirlo. El documento, redactado a \u00faltimo momento, no pudo ni siquiera convertirse en un acuerdo. Le falt\u00f3 el aval de los delegados de pa\u00edses como Sud\u00e1n, Tuvalu, Cuba, Nicaragua, Bolivia y Venezuela, disconformes por haber sido dejados de lado en las conversaciones finales. \u201cLo que tenemos que lograr en M\u00e9xico es todo lo que deber\u00edamos haber logrado ac\u00e1\u201d, dijo Yvo de Boer, secretario ejecutivo de la conferencia, remiti\u00e9ndose a las esperanzas para la COP-16, que se realizar\u00e1 entre los d\u00edas 29 de noviembre y 10 de diciembre de 2010 en Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>La COP-15 ten\u00eda como meta principal sellar un acuerdo para suceder al Protocolo de Kioto, celebrado en 1997, cuyos signatarios \u2013 37 pa\u00edses industrializados \u2013 se comprometieron a reducir las emisiones de gases causantes del efecto invernadero en un 5,2% hasta 2012, considerando el nivel de emisiones de 1990. La idea para Copenhague era dar un paso al frente y garantizar una suma de las metas de los pa\u00edses ricos capaz de disminuir en al menos un 25% las emisiones de gases de efecto invernadero, tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con 1990. As\u00ed se eval\u00faa que ser\u00eda posible circunscribir el aumento global de la temperatura a dos grados Celsius.<\/p>\n<p>El impasse principal gir\u00f3 en torno de un juego tira y afloja sobre las responsabilidades de los pa\u00edses ricos y las de los pobres. Las naciones desarrolladas quer\u00edan que los pa\u00edses emergentes tuvieran metas obligatorias, lo que no fue aceptado por China, el pa\u00eds que emite m\u00e1s carbono en la atm\u00f3sfera actualmente. Y Estados Unidos, que se abstuvo de ratificar el Protocolo de Kioto e intenta recuperarse de la mayor crisis econ\u00f3mica desde 1929, ni siquiera se dispon\u00eda a cumplir la meta de 1999. Su propuesta consist\u00eda en reducir tan s\u00f3lo en un 4% sus emisiones con relaci\u00f3n al nivel de 1990. Las negociaciones se empantanaron en las discusiones sobre las nuevas metas post Kioto. El llamado Plan de Acci\u00f3n de Bali, sellado durante una conferencia realizada en 2007, preve\u00eda conversaciones en dos frentes: por una parte apuntando a un acuerdo abarcador, y por otra, la extensi\u00f3n y la expansi\u00f3n de las metas de Kyoto. Pero un texto preliminar hilvanado por el gobierno dan\u00e9s fue bastante criticado por abandonar Kioto y privilegiar el inter\u00e9s estadounidense.<\/p>\n<p>El d\u00eda 14 de noviembre, delegaciones de pa\u00edses africanos llegaron a abandonar las negociaciones durante cinco horas, insatisfechas con la propuesta de concentrarse \u00fanicamente en un nuevo acuerdo, en lugar de trabajar simult\u00e1neamente en una extensi\u00f3n del Protocolo de 1997. El impasse llev\u00f3 a la ministra de Medio Ambiente de Dinamarca, Connie Hedegaard, a renunciar a la presidencia de la COP-15 en la recta final de la conferencia, en la v\u00edspera de la llegada de los jefes de Estado.<\/p>\n<p>Otra cuesti\u00f3n fundamental en la conferencia danesa era el financiamiento de las pol\u00edticas de mitigaci\u00f3n de las emisiones destinado a los pa\u00edses pobres. Los pa\u00edses desarrollados exig\u00edan que los emergentes ayudasen a financiar a los menos desarrollados. Esa tesis fue rechazada por los emergentes, que esperaban obtener ayuda externa para sus pol\u00edticas de combate al calentamiento, aunque el presidente Luiz In\u00e1cio Lula da Silva, en un discurso del \u00faltimo d\u00eda de negociaciones, hab\u00eda admitido aportar dinero al fondo global propuesto por Estados Unidos.<\/p>\n<p>En la v\u00edspera del cierre de la conferencia, la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton anunci\u00f3 en Copenhague la disposici\u00f3n de EE.UU a juntarse a los otros pa\u00edses ricos para recaudar 100 mil millones de d\u00f3lares anuales para ayudar a los pa\u00edses en desarrollo, pero estableci\u00f3 condiciones, como la exigencia de que todos los pa\u00edses fuesen transparentes en el cumplimiento de sus metas y aceptasen un monitoreo internacional. China rechaz\u00f3 de plano esa idea. El premier chino, Wen Jiabao, afirm\u00f3 en la capital danesa que China no someter\u00eda sus acciones voluntarias sobre los cambios clim\u00e1ticos a la verificaci\u00f3n internacional por \u201cprincipios y por soberan\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Brasil cumpli\u00f3 un papel relevante en las negociaciones finales, cuando el presidente Lula intent\u00f3, junto con su colega franc\u00e9s Nicholas Sarkozy, forzar una nueva negociaci\u00f3n. El gobierno brasile\u00f1o present\u00f3 un plan para reducir en un 39% la proyecci\u00f3n de emisiones para 2020, gastando 166 mil millones de d\u00f3lares (282,2 mil millones de reales) durante los pr\u00f3ximos 10 a\u00f1os. De dichos recursos, entre 110 mil y 113 mil millones de d\u00f3lares ir\u00edan a parar a la construcci\u00f3n de hidroel\u00e9ctricas, y otros 32 mil millones de d\u00f3lares se destinar\u00edan a la agricultura, con acciones de plant\u00edo directo y recuperaci\u00f3n de \u00e1reas degradadas. La contenci\u00f3n de la deforestaci\u00f3n en la Amazonia, responsable de la mitad de las emisiones nacionales, costar\u00eda 21 mil millones de d\u00f3lares. La situaci\u00f3n de Brasil es\u00a0 privilegiada, toda vez que la matriz energ\u00e9tica brasile\u00f1a es limpia (con un 46% da energ\u00eda proveniente de fuentes renovables) mientras que el est\u00e1ndar mundial es de un 13% de energ\u00eda renovable. El punto fr\u00e1gil del pa\u00eds es el descontrol sobre la deforestaci\u00f3n, sobre todo en la Amazonia. Se trata de una actividad econ\u00f3mica predatoria, que no representa m\u00e1s de un 1% del PIB del pa\u00eds. \u201cDebemos evitar la deforestaci\u00f3n de la Amazonia, porque es de nuestro inter\u00e9s\u201d, dijo el canciller Celso Amorim.<\/p>\n<div id=\"attachment_103860\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-103860\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/copenhagen3-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">JEWEL SAMAD\/AFP<\/span>Los delegados se reunieron en el Bella Centre en Copenhague: divergencias<span class=\"media-credits\">JEWEL SAMAD\/AFP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Por cierto, S\u00e3o Paulo, un estado con una matriz energ\u00e9tica m\u00e1s limpia\u00a0 a\u00fan que la nacional, con un 56% de la energ\u00eda generada por fuentes renovables, tambi\u00e9n estuvo en Copenhague mostrando sus estrategias. El gobernador de S\u00e3o Paulo, Jos\u00e9 Serra, particip\u00f3 en un evento del d\u00eda 14 de diciembre, en el cual defendi\u00f3 el potencial del etanol brasile\u00f1o como fuente de energ\u00eda limpia capaz de contribuir a los esfuerzos de mitigaci\u00f3n y de adaptaci\u00f3n al calentamiento global. Al presentar las acciones ambientales del gobierno paulista, Serra destac\u00f3 el papel de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, y en particular el de los programas de la FAPESP volcados a los cambios clim\u00e1ticos, la bioenerg\u00eda y la biodiversidad. El evento Agricultura \u2013 Selvas Plantadas \u2013 Bioenerg\u00eda, organizado por la Alianza Brasile\u00f1a por el Clima, congreg\u00f3 a alrededor de 30 organizaciones no gubernamentales que act\u00faan en Brasil, sumadas a empresarios y autoridades, como el ministro de Medio Ambiente, Carlos Minc, el secretario de Medio Ambiente de S\u00e3o Paulo, Francisco Graziano, y el director cient\u00edfico de la FAPESP, Carlos Henrique de Brito Cruz.<\/p>\n<p>Serra critic\u00f3 la visi\u00f3n de algunos l\u00edderes internacionales sobre el etanol brasile\u00f1o y caratul\u00f3 como \u201cmitos\u201d a las ideas que se\u00f1alan que la producci\u00f3n de etanol puede invadir la Amazonia o redundar en una escasez de alimentos en el mundo. \u201cEsa fantas\u00eda del etanol como factor de destrucci\u00f3n de la Amazonia y causa de crisis alimentarias es una confusi\u00f3n que parte del menoscabo al progreso tecnol\u00f3gico, que es sin embargo una variable crucial. La productividad de la ca\u00f1a de az\u00facar por hect\u00e1rea en S\u00e3o Paulo ha aumentado un 40% desde la d\u00e9cada de 1970 s\u00f3lo con base en innovaciones elaboradas en institutos de investigaci\u00f3n del estado y en el sector privado\u201d, dijo.<\/p>\n<p>Para el gobernador, la explotaci\u00f3n irracional de la madera y la expansi\u00f3n de la ganader\u00eda y la de la soja son los verdaderos problemas ambientales de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica, y no el etanol. \u201cLos centros productores de ca\u00f1a de az\u00facar est\u00e1n a dos mil kil\u00f3metros de la Amazonia. No veo esa amenaza a la selva debido al etanol\u201d, afirm\u00f3. Seg\u00fan Serra, con inversiones en investigaci\u00f3n cient\u00edfica, ser\u00e1 posible\u00a0 maximizar considerablemente la producci\u00f3n de etanol sin expandir el \u00e1rea plantada. \u201cEl fomento y la coordinaci\u00f3n de investigaciones cient\u00edficas en el \u00e1rea se han hecho mediante la acci\u00f3n de la FAPESP\u201d, dijo. El gobernador destac\u00f3 tres programas que han contribuido en el combate contra el calentamiento global: el Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n en Cambios Clim\u00e1ticos Globales (PFPMCG), el Programa FAPESP de Investigaci\u00f3n en Bioenerg\u00eda (Bioen) y el Programa Biota-FAPESP. \u201cEl PFPMCG es incluso en asociaci\u00f3n con el gobierno federal, que aporta la mitad de los recursos, siendo que el programa dispone de un total de 64 millones de reales. El Bioen mantiene asociaciones con la iniciativa privada y se dedica a hacer investigaciones que van desde la fisiolog\u00eda de la planta hasta la alcoholqu\u00edmica. Y el Biota-FAPESP, que produce estudios sobre la biodiversidad, es uno de los mayores programas de investigaci\u00f3n a nivel mundial\u201d, se\u00f1al\u00f3.<\/p>\n<p>\u201cLa ciencia y la tecnolog\u00eda est\u00e1n en el centro del debate mundial sobre los cambios clim\u00e1ticos y el medio ambiente, y los programas de la FAPESP contribuyen para que las estrategias de Brasil puedan, siempre y cuando el gobierno as\u00ed lo desee, basarse en el conocimiento, tal como lo ha demostrado el gobierno de S\u00e3o Paulo al promulgar resoluciones y decreto basados en los resultados obtenidos por el Biota-FAPESP\u201d, destac\u00f3 Brito Cruz. Otra pol\u00edtica ambiental del gobierno paulista mencionada por Serra fue la Ley de Cambios Clim\u00e1ticos. \u201cLa ley paulista prev\u00e9 una reducci\u00f3n de las emisiones en t\u00e9rminos absolutos, es decir, no se basa en recortes por unidad de PIB, ni tampoco en la desaceleraci\u00f3n. Esto no es tarea f\u00e1cil, incluso porque la energ\u00eda utilizada en S\u00e3o Paulo es m\u00e1s limpia que la de otros centros industriales\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Las dudas de los esc\u00e9pticos<br \/>\n<\/strong><em>Las indagaciones de ciertos cient\u00edficos son usadas por pol\u00edticos que intentar negar los cambios clim\u00e1ticos<\/em><\/p>\n<p>Como los modelos empleados para proyectar los efectos de los cambios clim\u00e1ticos tienen un cierto grado de incertidumbre, existen cient\u00edficos serios que consideran demasiado categ\u00f3ricos los pron\u00f3sticos que formul\u00f3 el Panel Intergubernamental sobre Cambio Clim\u00e1tico (IPCC). Son nombres como el de la estadounidense Joanne Simpson, la primera mujer acreedora de un PhD en meteorolog\u00eda. Al jubilarse, en 2008, dijo que se sent\u00eda aliviada de poder hablar francamente sobre sus dudas. Simpson considera que son a\u00fan tenues las evidencias de que la acci\u00f3n humana en el aumento de las emisiones de carbono en la atm\u00f3sfera sea la causa del calentamiento global. \u201cEsa correlaci\u00f3n se basa \u00fanicamente en los modelos clim\u00e1ticos y nosotros sabemos que \u00e9stos son todav\u00eda fr\u00e1giles\u201d, afirm\u00f3. En la misma l\u00ednea, Kiminori Itoh, profesor de qu\u00edmica de la Universidad de Tokio, afirma que el IPCC soslay\u00f3 otras causas del calentamiento, tales como los cambios en la actividad solar. El f\u00edsico noruego Ivar Giaever, ganador del Premio Nobel en 1973, tampoco est\u00e1 convencido de que el carbono sea la clave para entender el calentamiento. Catalogados como \u201cesc\u00e9pticos\u201d desde que el estad\u00edstico dan\u00e9s Bjorn Lomborg emple\u00f3 el adjetivo en el t\u00edtulo de su libro famoso (El ambientalista esc\u00e9ptico), estos investigadores forman un ala minoritaria en el seno de la comunidad cient\u00edfica, pero cumplen el papel de poner a prueba el conocimiento, perfeccion\u00e1ndolo con sus dudas. Sus argumentos son a menudo utilizados por representantes de pa\u00edses o de empresas afectados por las acciones destinadas a enfrentar los cambios clim\u00e1ticos. En la Conferencia de Copenhague, Mohammed Al-Sabban, delegado de Arabia Saudita, pa\u00eds exportador de petr\u00f3leo, dijo que duda acerca del calentamiento del planeta y que es\u00a0 necesario controlar los\u00a0 trabajos de los climat\u00f3logos. Uno de los miembros de la comisi\u00f3n de medio ambiente de la Uni\u00f3n Europea, el pol\u00edtico de extrema derecha Nick Griffin, del Partido Nacional Brit\u00e1nico, le hizo coro al saudita. \u201cEn Gran Breta\u00f1a, m\u00e1s del 50% de la poblaci\u00f3n rechaza la teor\u00eda del calentamiento. Estoy contento por estar ac\u00e1 como su representante\u201d, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Una pol\u00e9mica vinculada a<em> e-mails<\/em> de cient\u00edficos divulgados por <em>hackers<\/em> condiment\u00f3 las bambalinas de la Conferencia de Copenhague y sirvi\u00f3 de combustible para los pol\u00edticos incr\u00e9dulos. En noviembre, piratas de internet dieron a conocer <em>e-mails<\/em> obtenidos en los servidores del Centro de Investigaciones Clim\u00e1ticas (CRU) de la Universidad East Anglia, en el Reino Unido, en los cuales hay insinuaciones sobre manipulaci\u00f3n de datos en favor de la tesis de que el calentamiento tendr\u00e1 efectos dram\u00e1ticos. El mensaje m\u00e1s embarazoso, de 1999, tuvo como autor al meteor\u00f3logo Phil Jones. \u00c9ste se refer\u00eda a una estratagema destinada \u201cenmascarar bajas de temperaturas\u201d. Aunque sea imposible negar la tendencia de elevaci\u00f3n de la temperatura, los\u00a0 <em>e-mails<\/em> provocaron confusi\u00f3n. \u201cMuchas personas son esc\u00e9pticas y se sienten a\u00fan m\u00e1s preocupadas cuando suponen que los cient\u00edficos manipulan informaciones en cierta direcci\u00f3n\u201d, dijo\u00a0 Yvo de Boer, secretario ejecutivo de la conferencia. \u201cPero las evidencias sobre los cambios clim\u00e1ticos son s\u00f3lidas y no se vieron afectadas por los<em> e-mails<\/em>\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Acuerdo global para afrontar el calentamiento qued\u00f3 hasta diciembre","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[286,269],"coauthors":[98],"class_list":["post-89083","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-clima-es","tag-ambiente-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89083","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89083"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89083\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89083"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89083"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89083"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89083"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}