{"id":89087,"date":"2010-01-01T00:00:00","date_gmt":"2010-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/01\/01\/arduos-avances\/"},"modified":"2017-01-31T15:50:45","modified_gmt":"2017-01-31T17:50:45","slug":"arduos-avances","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/arduos-avances\/","title":{"rendered":"Arduos avances"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_104265\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-104265\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/avancos.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/avancos.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/avancos-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/avancos-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EVELYN HOCKSTEIN<\/span>Nurdinir Mayoyo (<em>derecha<\/em>) entrega un fajo de verduras para mejorar la dieta de Celestino Benja en el tratamiento<span class=\"media-credits\">EVELYN HOCKSTEIN<\/span><\/p><\/div>\n<p><em>*desde Canc\u00fan (texto) y\u00a0Kibala (fotos)<\/em><\/p>\n<p>Las promesas de tener r\u00e1pidamente en manos nuevos medicamentos contra la tuberculosis no se concretaron. La Stop TB Partnership, una ramificaci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), vaticin\u00f3 en 2006 que al menos un nuevo medicamento contra una de las enfermedades m\u00e1s antiguas de la humanidad estar\u00eda listo para su uso en 2010. \u201cNo lo logramos\u201d, reconoci\u00f3 Christian Lienhardt, uno de los representantes de la Stop TB Partnership en el congreso sobre tuberculosis realizado a comienzos de diciembre en Canc\u00fan, ciudad costera del sudeste de M\u00e9xico, \u201cpero estamos acerc\u00e1ndonos a nuestras metas\u201d. Por primera vez, 20 nuevas mol\u00e9culas aparentemente capaces de detener a las colonias de <em>Mycobacteria tuberculosis<\/em> se encuentran en desarrollo al mismo tiempo. La mayor\u00eda se encuentra en la etapa de estudios preliminares en animales de laboratorio, pero tres ya est\u00e1n en la fase inicial de ensayos de seguridad y eficacia en seres humanos, otras tres en la segunda etapa y dos en la etapa final. El escenario optimista apunta que dos o tres nuevos medicamentos estar\u00e1n aptos para su registro ante los \u00f3rganos gubernamentales y con habilitaci\u00f3n para su uso amplio en seres humanos en 2015.<\/p>\n<p>\u201cEs una oportunidad hist\u00f3rica para cambiar el modo de tratar la tuberculosis\u201d, enfatiz\u00f3 Zhenkun Ma, director cient\u00edfico de Global Alliance for TB Drug Development (TB Alliance), una instituci\u00f3n que agrupa a institutos de investigaci\u00f3n, empresas y gobiernos en busca de nuevos medicamentos contra una enfermedad que mat\u00f3 a 1.800.000 personas en 2008, incluyendo a 500 mil portadores del virus VIH, causante del Sida. Mueren en promedio 4.500 personas debido a la tuberculosis diariamente: una cada 20 segundos. En Brasil, de acuerdo con un informe de la OMS distribuido a comienzos de diciembre, 92 mil personas (incluyendo 13 mil con VIH) descubrieron en 2007 que estaban con tuberculosis. Este documento reconoce los avances de los programas de control, pero advierte que los \u00edndices de detecci\u00f3n y de tratamiento exitoso siguen ubic\u00e1ndose por debajo de los niveles\u00a0 globales propuestos por la OMS.<\/p>\n<p>Aun cuando presenten una toxicidad aceptable, no interfieran en otras mediaciones y se muestren eficaces contra las bacterias causantes de la\u00a0 enfermedad, los nuevos medicamentos deber\u00e1n sortear otras barreras antes de llegar a las manos de al menos una parte de los 9 millones de personas que anualmente reciben el diagn\u00f3stico positivo de tuberculosis. Lo que se espera de las nuevas drogas es que hagan posibles tratamientos m\u00e1s simples y m\u00e1s breves que los actuales, que consisten en el uso de cuatro antibi\u00f3ticos durante al menos seis meses. \u201cTratamientos m\u00e1s cortos redundan en una mayor adhesi\u00f3n, en mayor \u00edndice de cura, menos sacrificios para los pacientes y riesgo menor de surgimiento de linajes de bacterias resistentes a los medicamentos\u201d, coment\u00f3 William Wells, director de acceso al mercado de TB Alliance.<\/p>\n<p>Los linajes de <em>Mycobacterium tuberculosis<\/em> resistentes a los antibi\u00f3ticos m\u00e1s usados contra la tuberculosis preocupan, y por diversas razones. Primeramente porque se propagan por el mundo, con registros en al menos tres estados brasile\u00f1os: R\u00edo de Janeiro, Mato Grosso y Goi\u00e1s. Otra raz\u00f3n es que dichas formas m\u00e1s graves de la enfermedad, que requieren tratamientos m\u00e1s largos e intensivos, han sido subdiagnosticadas. \u201cMenos del 3% de los estimados 500 mil casos de tuberculosis multirresistente son detectados y tratados\u201d, afirm\u00f3 Jeremiah Chakaya, director del Instituto de Investigaci\u00f3n M\u00e9dica de Kenia en el congreso de Canc\u00fan. Las drogas actualmente disponibles contra la tuberculosis multirresistente son todav\u00eda escasas, caras y causan intensos efectos colaterales.<\/p>\n<p><strong>Dos enfermedades<br \/>\n<\/strong>Otra expectativa que rodea a los medicamentos en ensayo es la posibilidad de uso conjunto con otros medicamentos, especialmente con los antirretrovirales usados para detener al VIH, que se manifiesta en 1.400.000 personas portadoras de tuberculosis (un 15% del total). Actualmente, los antibi\u00f3ticos reducen la acci\u00f3n de los medicamentos contra el VIH, creando situaciones bastante dif\u00edciles para los que las padecen o se disponen a tratar ambas enfermedades. \u201cLa tuberculosis mata a las personas con VIH\u201d, afirm\u00f3 Lee Reichman, profesor de medicina preventiva de la Universidad de Nueva Jersey, Estados Unidos. \u201cEs un paciente, dos enfermedades y un solo sistema de salud. Los programas de prevenci\u00f3n y tratamiento de la tuberculosis y el Sida deber\u00edan trabajar juntos, pero eso no siempre sucede\u201d. Como exigencia adicional, los nuevos medicamentos deber\u00e1n fabricarse en gran escala y a precios accesibles incluso para los pa\u00edses m\u00e1s pobres del mundo, en donde vive la mayor\u00eda de las personas con tuberculosis, generalmente en casas precarias y hacinadas de gente.<\/p>\n<p>\u201cSi uno no tiene aire fresco y luz del sol, est\u00e1 sujeto a un riesgo mucho mayor de contraer la enfermedad\u201d, dijo Peg Willingham, directora de pol\u00edticas externas de Aeras Global, instituci\u00f3n sin fines de lucro que est\u00e1 al frente de las investigaciones que pueden desembocar en vacunas m\u00e1s eficaces que la BCG para prevenir la infecci\u00f3n latente y la aparici\u00f3n de la enfermedad. Aplicada desde 1921, la BCG dej\u00f3 de exhibir resultados satisfactorios. En colaboraci\u00f3n con universidades, empresas farmac\u00e9uticas y gobiernos, Aeras coordina las investigaciones de seis de las 14 nuevas vacunas en desarrollo, cuatro de \u00e9stas en ensayos en seres humanos en \u00c1frica. Peg cree que los estudios de evaluaci\u00f3n de una nueva vacuna, m\u00e1s eficaz, segura y accesible que la BCG, podr\u00edan estar listos en 2016. Pero en una charla con periodistas, previno: \u201cNo existen garant\u00edas de \u00e9xito en la investigaci\u00f3n m\u00e9dica\u201d.<\/p>\n<p>Esa cautela se justifica, pues los obst\u00e1culos son muchos. Seg\u00fan ella, los ensayos de la tercera y \u00faltima etapa de evaluaci\u00f3n de la eficacia y la seguridad de tan s\u00f3lo una de estas posibles nuevas vacunas pueden costar 160 millones de d\u00f3lares y movilizar a 5 mil participantes voluntarios en el transcurso de cuatro a\u00f1os. Uno de los retos consiste en lograr el apoyo de representantes de \u00f3rganos de gobierno, que pueden tardar algunos a\u00f1os para responder a los pedidos de realizaci\u00f3n de ensayos cl\u00ednicos, y despu\u00e9s, en caso de que los estudios hayan tenido \u00e9xito, para conceder el registro final del medicamento para su uso en campa\u00f1as de salud p\u00fablica.<\/p>\n<div id=\"attachment_104274\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-104274\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/avancos2.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"198\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/avancos2.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/avancos2-120x79.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/avancos2-250x165.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\"> EVELYN HOCKSTEIN<\/span>En Kibala, Tanzania, Rajabu Saidi apoya Mariam Abdala, que vuelve a andar despu\u00e9s de meses en la cama con tuberculosis<span class=\"media-credits\"> EVELYN HOCKSTEIN<\/span><\/p><\/div>\n<p>A la falta de compromiso pol\u00edtico de los gobernantes con la investigaci\u00f3n m\u00e9dica se le suman dificultades log\u00edsticas. Debido a que en muchos pa\u00edses de \u00c1frica faltan laboratorios, microscopios, m\u00e9dicos y enfermeros que puedan confirmar el diagn\u00f3stico \u2013 el primer paso para iniciar el tratamiento \u2013, no es f\u00e1cil llevar adelante las evaluaciones de nuevos medicamentos. En un art\u00edculo publicado en octubre de 2009 en la revista <em>Human Vaccines<\/em>, Antony Hawkridge, coordinador de Aeras en \u00c1frica, con sede en Ciudad del Cabo, Sud\u00e1frica, coment\u00f3 que los ensayos cl\u00ednicos dependen del acceso a poblaciones con altos \u00edndice de tuberculosis y de la capacidad de reclutar a miles de personas en un corto lapso de tiempo, de mantener a esos participantes en el estudio y de detectar y documentar otros problemas de salud que puedan presentar en el transcurso de los ensayos. En ocasiones, las propias instituciones encargadas de los ensayos suministran o refuerzan la infraestructura para la realizaci\u00f3n de los an\u00e1lisis cl\u00ednicos o de laboratorio, que son indispensables para evaluar la seguridad y la eficacia de mol\u00e9culas prometedoras.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico ingl\u00e9s Anthony Harries conoce bien las conexiones entre la tuberculosis y una de sus principales causas y agravantes: la pobreza. Actualmente vive en Par\u00eds, y es consejero senior de la Uni\u00f3n Internacional contra la Tuberculosis y las Enfermedades Pulmonares (The Union), una asociaci\u00f3n con 10 mil integrantes en 145 pa\u00edses, y docente de medicina en Londres. Durante 22 a\u00f1os, Harries trabaj\u00f3 como m\u00e9dico en Malawi, uno de los pa\u00edses m\u00e1s pobres del mundo, ubicado en el sudeste de \u00c1frica, con una de las m\u00e1s altas tasas de prevalencia de tuberculosis (el 12% de la poblaci\u00f3n). All\u00ed constat\u00f3 lo obvio: sin dinero, las personas m\u00e1s pobres comen poco y mal. La desnutrici\u00f3n y la escasez de prote\u00ednas y de vitaminas debilitan las defensas del organismo contra los microorganismos causantes de enfermedades como la tuberculosis y el Sida.<\/p>\n<p>\u201cEstas deficiencias son m\u00e1s graves en las personas con menos masa corporal\u201d, sostuvo. En uno de sus estudios, Harries not\u00f3 que el riesgo de morir de tuberculosis durante las primeras cuatro semanas de tratamiento variaba del 6,5% al 11%, de acuerdo con la mayor o menor masa corporal.<\/p>\n<p>En Malawi, los que tienen tos continua y sospechan que pueden haber contra\u00eddo tuberculosis, a veces deben recorrer largas distancias para llegar a un centro de salud para tratarse. De acuerdo con Harries, muchas veces las personas enfermas postergaban el viaje no solamente a causa de la distancia, sino tambi\u00e9n por temer al aislamiento social que acompa\u00f1a a los portadores de tuberculosis, y por no confiar en los medicamentos alop\u00e1ticos, prefiriendo arregl\u00e1rselas con los consejos y los remedios de los curanderos tradicionales. El m\u00e9dico ingl\u00e9s not\u00f3 contrastes intensos. Malawi tiene 13 millones de habitantes y 270 m\u00e9dicos. Los gastos per c\u00e1pita anuales en salud son de 15 d\u00f3lares, y los nuevos casos de tuberculosis por son 26 mil por a\u00f1o.<\/p>\n<p>El Reino Unido tiene 60 millones de habitantes y 135 mil m\u00e9dicos. Los\u00a0 gastos per capita en salud ascienden a 2.500 d\u00f3lares y los nuevos casos de tuberculosis son tan s\u00f3lo 6.700 anualmente.<\/p>\n<p><strong>Protecci\u00f3n social<br \/>\n<\/strong>\u201cLas voces de la sociedad civil deben ser m\u00e1s fuertes\u201d, dice Harries, quien supo de otras causas silenciosas de la enfermedad, adem\u00e1s de las colonias de bacterias que crecen en los pulmones y causan fiebre y sudores nocturnos. La mayor\u00eda de un grupo integrado por 770 personas que atendi\u00f3 viv\u00eda en casas sin agua corriente ni electricidad, y con menos de 10 d\u00f3lares por mes. Aun as\u00ed, seg\u00fan Jeremiah Chakaya, los habitantes de muchos pa\u00edses africanos deben pagar el equivalente a 10 \u00f3 20 d\u00f3lares por un examen de rayos X que confirme si realmente tienen tuberculosis. Los medicamentos nuevos o nuevas formas de tratamiento, aunque sean notables, pueden no ser suficientes por s\u00ed solos para deshacer las conexiones entre la tuberculosis y la pobreza, intensamente debatidas en el congreso de Canc\u00fan. En una de las conferencias, Mario Raviglione, director del Departamento de Tuberculosis de la OMS, record\u00f3 que el \u00edndice de \u00e9xito de tratamiento alcanz\u00f3 en 2007 su nivel m\u00e1s alto: el 87%, con un 78% de los casos detectados en Am\u00e9rica y un 47% en \u00c1frica, pero solamente se podr\u00e1 avanzar con la mejora de los sistemas de salud, una mayor protecci\u00f3n social y la disminuci\u00f3n de la pobreza.<\/p>\n<p>La dificultad para combatir esta enfermedad est\u00e1 dando br\u00edos a un nuevo abordaje en el desarrollo de f\u00e1rmacos, no ya cerrado y ejecutado \u00fanicamente por grandes empresas farmac\u00e9uticas, sino abierto, fundamentado en la cooperaci\u00f3n entre los gobiernos, las fundaciones filantr\u00f3picas, las universidades y las empresas, y mediado por instituciones sin fines de lucro llamadas asociaciones p\u00fablico-privadas, como TB Alliance, Aeras Global y New Medicines for Tuberculosis. Ahora, los l\u00edmites de cada participante son reconocidos y compartidos. \u201cLas empresas privadas no puede justificar ciertas inversiones y la universidad no sabe ir hasta el final en el desarrollo de nuevos medicamentos\u201d, reconoci\u00f3 William Wells. \u201cNo tenemos dinero suficiente para hacer todo solos\u201d, dijo\u00a0 David Barros, de GlaxoSmithKline (GSK), empresa que estructur\u00f3 un programa de ensayos de cuatro nuevas drogas con TB Alliance y pretende este a\u00f1o expandir su estrategia de investigaciones abiertas y compartidas de antibacterianos de amplio espectro de acci\u00f3n. \u201cLos nuevos medicamentos contra enfermedades olvidadas como la tuberculosis deben de ser un buen negocio para todos\u201d, reiter\u00f3 Barros.<\/p>\n<p>Los descubrimientos tambi\u00e9n se comunican p\u00fablicamente, en lugar de mantenerse en secreto, tal como sucede con la mayor\u00eda de los medicamentos para otras enfermedades. Los l\u00edmites y las posibilidades de uso de la moxifloxacina, un antibacteriano usado para tratar la neumon\u00eda e infecciones respiratorias, en fase avanzada de ensayos cl\u00ednicos en TB Alliance, han sido presentados e intensamente debatidos mediante la publicaci\u00f3n de art\u00edculos cient\u00edficos, algunos de libre acceso. En junio de 2009, el <em>The New England Journal of Medicine<\/em> present\u00f3 los resultados positivos del uso de un nuevo compuesto, el TMC207, en el tratamiento de la tuberculosis multirresistente. Los ensayos son producto de un acuerdo firmado entre la empresa farmac\u00e9utica Tibotec y TB Alliance, que permite que la compa\u00f1\u00eda licencie el medicamento de ser aprobado por las autoridades regulatorias sin cobrar royalties, como una forma de ampliar el tratamiento de las formas m\u00e1s severas de tuberculosis.<\/p>\n<p>Otros tipos de colaboraci\u00f3n est\u00e1n funcionando. Conexiones con profesionales de la salud experimentados en lo que hace a tratar otras enfermedades infecciosas tales como la malaria y la lepra en lugares donde la tuberculosis tambi\u00e9n es\u00a0 com\u00fan han facilitado los\u00a0 ensayos de nuevas vacunas contra la enfermedad. \u201cNo es tan dif\u00edcil como esper\u00e1bamos establecer esas colaboraciones\u201d, celebra Peg Willingham, de Aeras Global. En Indonesia, The Union moviliz\u00f3 a m\u00e9dicos de cl\u00ednicas privadas para fortalecer los servicios de control de la tuberculosis, y en China, a 9 millones de estudiantes, que aprendieron a identificar los s\u00edntomas de la tuberculosis en sus familiares y asegurar que los atendieran los m\u00e9dicos locales.<\/p>\n<p><em>* Fioravanti cubri\u00f3 en Canc\u00fan, M\u00e9xico, la 40th Union World Conference, por invitaci\u00f3n de la Stop TB Part\u00adnership y de la National Press Foundation. Con el apoyo de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, Hoclstein acompa\u00f1\u00f3 en Kibala, Tanzania, a ex portadores de tuberculosis que ayudan a tratar a aqu\u00e9llos que a\u00fan padecen la enfermedad.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La pobreza amplia las dudas de los tratamientos contra la tuberculosis    ","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[294,298,316,329],"coauthors":[5968],"class_list":["post-89087","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-economia-es","tag-epidemiologia-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89087","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89087"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89087\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89087"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89087"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89087"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89087"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}