{"id":89099,"date":"2010-02-01T00:00:00","date_gmt":"2010-02-01T02:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/02\/01\/materias-luminosas-y-materias-oscuras\/"},"modified":"2015-08-20T17:27:18","modified_gmt":"2015-08-20T20:27:18","slug":"materias-luminosas-y-materias-oscuras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/materias-luminosas-y-materias-oscuras\/","title":{"rendered":"Materias luminosas y materias oscuras"},"content":{"rendered":"<p>Los hongos habitan desde hace mucho tiempo el imaginario infantil. M\u00e1s o menos coloridos, pueden ser muy grandes, al igual que en los cuentos de hadas, y as\u00ed servir de albergue de hadas y gnomos, como me lo recordaron algunos ni\u00f1os despiertos. Y cuando son luminosos, tambi\u00e9n ellos me lo dijeron, pueden funcionar como hermosas l\u00e1mparas en laber\u00ednticos hormigueros, a ejemplo de lo que se ve en la pel\u00edcula de dibujos animados Bichos: <em>Una aventura en miniatura<\/em>. Es verdad tambi\u00e9n que los hongos alimentaron sue\u00f1os juveniles, delirios lis\u00e9rgicos plenos de luz, en d\u00e9cadas inclinadas a experiencias perceptivas radicales. Pero es efectivamente a la fantas\u00eda de Bichos que el art\u00edculo estampado en la tapa de esta edici\u00f3n de Pesquisa FAPESP remite en las primeras l\u00edneas del texto, al comentar con gracia los buenos resultados de la investigaci\u00f3n con hongos bioluminescentes que lleva adelante desde hace casi una d\u00e9cada un grupo de la USP. Tal aplicaci\u00f3n llev\u00f3 a estos investigadores al descubrimiento, entre los a\u00f1os 2002 y 2007, de 12 de las 71 especies de hongos luminescentes identificadas hasta ahora en el mundo, un logro para nada desde\u00f1able. Pero m\u00e1s all\u00e1 del hallazgo de los hongos, Cassius Stevani y su grupo se encuentran abocados a entender los mecanismos qu\u00edmicos que generan la luz de los mismos, y en tal b\u00fasqueda se han deparado con un potencial uso pr\u00e1ctico que pueden tener en la detecci\u00f3n de la contaminaci\u00f3n del suelo con metales. Todo esto es descrito en detalles por la editora asistente de ciencia, Maria Guimar\u00e3es, a partir de la <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/02\/01\/luces-vivas\/?\" target=\"_blank\">p\u00e1gina 14<\/a>.<\/p>\n<p>En el proceso libre de asociaci\u00f3n al que tanto nos acostumbr\u00f3 la poderosa influencia de Freud sobre la cultura en el siglo XX, los hongos alucin\u00f3genos antes mencionados nos llevan naturalmente al texto que en esta edici\u00f3n se refiere a la marihuana, o mejor dicho, a las razones farmacol\u00f3gicas que alegan diversos grupos de cient\u00edficos para que la marihuana sea aceptada para su uso m\u00e9dico en Brasil. Me refiero a la valiente entrevista que Elisaldo Carlini, de 79 a\u00f1os, concedi\u00f3 al editor jefe, Neldson Marcolin, y al editor de ciencia, Ricardo Zorzetto, en la que explica en t\u00e9rminos cient\u00edficos e hist\u00f3ricos por qu\u00e9, desde su \u00f3ptica, Brasil debe dejar de lado la demonizaci\u00f3n de la marihuana y admitir el lado positivo de la Cannabis sativa. Carlini, quien, a prop\u00f3sito, es contrario al uso de cualquier droga con fines recreativos, investiga obsesivamente la acci\u00f3n de la Cannabis sobre el organismo humano hace 50 a\u00f1os; de all\u00ed emana su autoridad y su tranquilidad para discurrir sobre el tema y sobre los prejuicios que lo rodean, a partir de la\u00a0 <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/02\/01\/sobre-el-uso-medicinal-de-la-marihuana\/?\" target=\"_blank\">p\u00e1gina 8<\/a>. Es una prosa de especial sabor y los lectores no pueden perd\u00e9rsela.<\/p>\n<p>La secci\u00f3n de ciencia ocupar\u00e1 un fragmento m\u00e1s de este editorial, pues resulta imprescindible destacar el art\u00edculo que aborda la participaci\u00f3n de brasile\u00f1os en la serie de experimentos internacionales, algunos en marcha, otros previstos para comenzar durante pr\u00f3ximos a\u00f1os, tendientes a develar qu\u00e9 son efectivamente la energ\u00eda oscura y la materia oscura, las cuales, por lo que todo indica, componen casi el 96% del Universo. Estos dos tipos de elementos, por designarlos de alguna manera, descubiertos durante los \u00faltimos 80 a\u00f1os, siguen siendo sumamente intrigantes, pese a toda la investigaci\u00f3n te\u00f3rica y\u00a0 experimental que se ha movilizado en torno a ellos, por eso no suena extra\u00f1o que todav\u00eda se pueda decir, acerca de la energ\u00eda oscura en su relaci\u00f3n con la materia oscura, que se trata de &#8220;algo que no se sabe muy bien qu\u00e9 es, que afecta de alguna manera a otra cosa sobre la cual no se tiene el m\u00e1s m\u00ednimo conocimiento&#8221;, como escribi\u00f3 el autor del art\u00edculo, el editor de ciencia, Ricardo Zorzetto (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/02\/01\/el-universo-invisible\/?\" target=\"_blank\"><em>en la p\u00e1gina 52<\/em><\/a>).<\/p>\n<p>El destacado de la secci\u00f3n de pol\u00edtica cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica es el art\u00edculo sobre el Centro Paulista de Investigaci\u00f3n en Bioenerg\u00eda (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/02\/01\/un-esfuerzo-multiplicado\/?\" target=\"_blank\"><em>en la p\u00e1gina 26<\/em><\/a>), fruto de un acuerdo de cooperaci\u00f3n celebrado entre la gobernaci\u00f3n del estado, las tres universidades estaduales paulistas y la FAPESP el \u00faltimo d\u00eda de 2009. Como informa el editor Fabr\u00edcio Marques, lo que se busca con esa iniciativa es crear una fuerte base cient\u00edfica destinada expandir la competitividad internacional de la investigaci\u00f3n paulista y brasile\u00f1a en el \u00e1rea de energ\u00eda obtenida de la biomasa.<\/p>\n<p>En tecnolog\u00eda, dos art\u00edculos combinados, ambos de la editora asistente Dinorah Ereno, muestran a partir de la <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/02\/01\/perfeccion-sobre-la-materia-prima\/?\" target=\"_blank\">p\u00e1gina 84<\/a> de qu\u00e9 manera la industria paulista de revestimientos ha logrado un gran nivel de calidad, con innovaciones en los procesos y esmaltes especiales, y tambi\u00e9n de qu\u00e9 manera la asociaci\u00f3n del sector industrial con centros de investigaci\u00f3n y dicho segmento de la cer\u00e1mica redund\u00f3 en una considerable disminuci\u00f3n de las p\u00e9rdidas de productos, por cierto, cada vez mejores. Para mostrar los efectos de la investigaci\u00f3n tecnol\u00f3gica sobre el sector, luego de dedicarse a la cer\u00e1mica de Santa Gertrudes, Dinorah se fue hasta Pedreira, una ciudad en la cual es notoria la influencia del Centro de Cer\u00e1mica, uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepids) que cuentan con el apoyo de la FAPESP.<\/p>\n<p>Para concluir, les pido atenci\u00f3n para con el art\u00edculo de apertura de la secci\u00f3n de Humanidades (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/02\/01\/en-las-entranas-de-la-invencion\/?\" target=\"_blank\"><em>p\u00e1gina 94<\/em><\/a>). En \u00e9ste, el editor Carlos Haag aborda un proyecto de investigaci\u00f3n en el marco de cual se pretende develar el proceso de creaci\u00f3n literaria de M\u00e1rio de Andrade a partir de sus propios manuscritos y de su correspondencia. A modo de regalo para los lectores, va este peque\u00f1o extracto que da inicio al art\u00edculo, en el cual el escritor discurre sobre su proceso creativo: &#8220;Corr\u00eda entonces el mes de abril. Tom\u00e9 un resto de cuaderno en blanco, y en aquella letrita peinada de los calmos comienzos de libro, comenc\u00e9 a escribir. Pero enseguida la letra empez\u00f3 a amontonarse, rapid\u00edsima, ilegible para los otros; frases parando al medio con ortograf\u00edas m\u00e1gicas&#8230;&#8221; Maravilloso, \u00bfno?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Materias luminosas y materias oscuras","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-89099","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89099","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89099"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89099\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89099"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89099"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89099"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89099"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}