{"id":89109,"date":"2010-02-01T10:10:00","date_gmt":"2010-02-01T12:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/02\/01\/el-veneno-del-remedio\/"},"modified":"2017-02-01T14:43:21","modified_gmt":"2017-02-01T16:43:21","slug":"el-veneno-del-remedio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-veneno-del-remedio\/","title":{"rendered":"El veneno del remedio"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_104075\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-104075\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4053img1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"264\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4053img1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4053img1-120x109.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4053img1-250x228.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">WWW.SXC.HU<\/span>La c\u00farcuma: el extracto del azafr\u00e1n de la India, usado como condimento, es rico en curcumina<span class=\"media-credits\">WWW.SXC.HU<\/span><\/p><\/div>\n<p>La curcumina, una sustancia hallada en el polvo amarillo-anaranjado extra\u00eddo de la ra\u00edz de la c\u00farcuma o azafr\u00e1n de la India (<em>Curcuma longa<\/em>), aparentemente puede ayudar a combatir varios tipos de c\u00e1ncer, el mal de Parkinson y el de Alzheimer, y hasta retrasar el envejecimiento. Usada hace cuatro milenios por algunas culturas orientales, reci\u00e9n en los \u00faltimos a\u00f1os la empez\u00f3 a investigar la ciencia occidental, con resultados sorprendentes en algunos casos y alarmantes en otros. Estudios realizados en la Universidad de S\u00e3o Paulo de la localidad de Ribeir\u00e3o Preto (USP-RP), interior del estado, indican que en dosis bajas, la curcumina previene da\u00f1os en el material gen\u00e9tico de las c\u00e9lulas, provocados por compuestos t\u00f3xicos. Sin embargo, en tenores elevados, la curcumina puede incluso matarlas.<\/p>\n<p>Recientemente, la curcumina ha sido tratada como panacea por los medios de comunicaci\u00f3n \u00e1vidos por dar consejos de salud. Es un colorante muy usado en la industria alimenticia, y est\u00e1 presente en los m\u00e1s diversos productos, desde galletas hasta helados, de sopas a margarinas. Tambi\u00e9n es la base de condimentos como el <em>curry.<\/em> Por cierto, en la India, siguiendo la alimentaci\u00f3n t\u00edpica del pa\u00eds, las personas llegan a consumir al alrededor de dos gramos de curcumina por d\u00eda. En los pa\u00edses occidentales, donde su cantidad en los alimentos es mucho menor, se la transformado en un suplemento alimentario, a la espera de que pueda mejorar la calidad de vida y prevenir enfermedades.<\/p>\n<p>Pero algunos investigadores advierten: vale la pena tener en cuenta un viejo dicho seg\u00fan el cual la diferencia entre el remedio y el veneno est\u00e1 en la dosis, una adaptaci\u00f3n de lo que habr\u00eda escrito en el siglo XVI el m\u00e9dico, bot\u00e1nico y alquimista suizo Paracelso. Es b\u00e1sicamente eso lo que sugieren las investigaciones realizadas por el grupo de Lus\u00e2nia Maria Greggi Antunes, investigadora de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de la USP de Ribeir\u00e3o Preto. &#8220;Fue muy divulgado al final del a\u00f1o pasado, incluso en programas de televisi\u00f3n, que la curcumina tendr\u00eda un efecto protector contra el c\u00e1ncer, y\u00a0 lo \u00fanico que se dijo fue que cuanto mayor el consumo, mayor la protecci\u00f3n&#8221;, afirma Lus\u00e2nia. &#8220;Pero nosotros sabemos, por los datos disponibles, que no es precisamente as\u00ed&#8221;. Investigadores de la Universidad de Sevilla tambi\u00e9n advirtieron sobre el riesgo-beneficio de la curcumina como agente terap\u00e9utico.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s inicial del grupo de Ribeir\u00e3o era estudiar el potencial antimutag\u00e9nico de la\u00a0 curcumina, es decir, su capacidad para mitigar da\u00f1os y alteraciones en el material gen\u00e9tico (ADN) de las c\u00e9lulas. &#8220;Iniciamos nuestros estudios intentando observar la reducci\u00f3n de da\u00f1os en la estructura de los cromosomas y despu\u00e9s en la secuencia del propio ADN&#8221;, comenta la investigadora. Las pruebas se realizaron tanto con c\u00e9lulas (in vitro) como en animales (in vivo) para verificar si la curcumina, con actividad antioxidante ya demostrada, tambi\u00e9n evitar\u00eda mutaciones en el material gen\u00e9tico celular.<\/p>\n<p>Estas investigaciones empezaron hace m\u00e1s de 10 a\u00f1os y actualmente forman un cuerpo que justifica el alerta. En las primeras pruebas, el grupo de Lus\u00e2nia us\u00f3 un cultivo de c\u00e9lulas de ovario de h\u00e1mster chino, escogidas debido a sus cromosomas grandes. Luego de tratar a las c\u00e9lulas con el quimioterap\u00e9utico bleomicina, de conocido poder mutag\u00e9nico y empleado contra la leucemia, y con radiaci\u00f3n, tambi\u00e9n capaz de inducir da\u00f1os en el material gen\u00e9tico, los investigadores aplicaron en tres grupos de c\u00e9lulas concentraciones diferentes de curcumina. Se esperaba que la sustancia encontrada en la c\u00farcuma redujera las alteraciones en los cromosomas. Pero entonces lleg\u00f3 la sorpresa. Las dosis menores (2,5 y\u00a0 5 microgramos de curcumina por mililitro) produjeron un efecto antimutag\u00e9nico, mientras que las dosis m\u00e1s altas, 10 microgramos por mililitro, provocaron la reacci\u00f3n contraria: m\u00e1s mutaciones que las observadas en las c\u00e9lulas no tratadas con curcumina. Ante tales resultados, se arrib\u00f3 a la concusi\u00f3n de que no siempre la curcumina produce un efecto ben\u00e9fico. Una cantidad demasiado grande puede tener un efecto opuesto al de concentraciones menores. Es el remedio transform\u00e1ndose en veneno.<\/p>\n<p><strong>Neuroprotecci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>M\u00e1s recientemente, algunos trabajos empezaron a sugerir que la curcumina, adem\u00e1s de sus propiedades antioxidantes \u2013reduce la formaci\u00f3n de radicales libres perjudiciales para las c\u00e9lulas\u2013, tambi\u00e9n podr\u00eda presentar un efecto neuroprotector, lo que la convertir\u00eda en potencial aspirante en el combate contra enfermedades neurol\u00f3gicas hoy incurables, como el Parkinson y el Alzheimer. El farmac\u00e9utico Leonardo Mendon\u00e7a, del grupo de Lus\u00e2nia, tambi\u00e9n puso esta afirmaci\u00f3n a prueba en 2009, con un estudio in vitro con c\u00e9lulas de rat\u00f3n denominadas PC12, originarias de la gl\u00e1ndula adrenal y precursoras de neuronas.<\/p>\n<p>Para inducir da\u00f1os en las c\u00e9lulas, los investigadores usaron cisplatina, un quimioterap\u00e9utico agresivo, en diferentes concentraciones. Al igual que en los estudios con las c\u00e9lulas de ovario, usaron dosis variadas de la curcumina para evaluar un posible efecto protector. Los resultados fueron b\u00e1sicamente los mismos: en concentraciones menores, la curcumina ayud\u00f3 a proteger las c\u00e9lulas de la acci\u00f3n delet\u00e9rea de la\u00a0 quimioterapia. Pero en dosis m\u00e1s altas, el efecto se invirti\u00f3 y los da\u00f1os fueron a\u00fan mayores que los observados entre las c\u00e9lulas tratadas con cisplatina, pero no con curcumina.<\/p>\n<p>A esa altura, estaba\u00a0 m\u00e1s claro que el efecto de la\u00a0 curcumina no siempre era protector. Pero, \u00bfpor qu\u00e9? Aparentemente, luego de una determinada dosis, la sustancia pasaba a contribuir en la formaci\u00f3n de radicales libres, en vez de impedirla. Sin embargo, el mecanismo molecular exacto ligado a ese efecto est\u00e1 todav\u00eda lejos de haberse esclarecido. Y lo m\u00e1s intrigante es que los experimentos del equipo de Lusi\u00e2nia con ratones no han permitido verificar las mismas propiedades nocivas vistas en los estudios con c\u00e9lulas en cultivo.<\/p>\n<div id=\"attachment_104076\" style=\"max-width: 273px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-104076\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4053img2.jpg\" alt=\"\" width=\"263\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4053img2.jpg 263w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4053img2-120x160.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4053img2-250x333.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 263px) 100vw, 263px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">LUCIEN MONFILS\/WIKIMEDIA COMMONS<\/span>En flor: el azafr\u00e1n de la India, procedente del sur de Asia<span class=\"media-credits\">LUCIEN MONFILS\/WIKIMEDIA COMMONS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Parecen ser dos las razones para el hecho de que los estudios in vivo no muestren los mismos efectos da\u00f1inos que las pruebas in vitro. La primera es que la llamada biodisponibilidad de la curcumina, la capacidad del organismo de absorber, es bastante baja. Eso significa que las dosis administradas por el grupo de Lus\u00e2nia a los animales pueden haber sido demasiado bajas como para provocar alg\u00fan efecto delet\u00e9reo. La segunda raz\u00f3n es que en el organismo la curcumina es metabolizada en el intestino, antes incluso de entrar en el torrente sangu\u00edneo, y luego nuevamente en el h\u00edgado, lo que terminar\u00eda por protegerlo de una eventual dosis excesiva de esa sustancia.<\/p>\n<p>Ante esas dudas, el equipo vuelve al laboratorio en 2010 con el objetivo de crear un modelo in vitro que se acerca m\u00e1s a lo que se ve in vivo. &#8220;Estamos empezando el estudio con c\u00e9lulas que logran hacer esa metabolizaci\u00f3n y que permitir\u00edan comparar mejor los resultados [<em>los in vitro con los in vivo<\/em>]&#8221;, explica Lus\u00e2nia. De tener \u00e9xito ese esfuerzo, ser\u00eda posible empezar a especular sobre cu\u00e1l ser\u00eda la dosificaci\u00f3n m\u00e1xima segura para la ingesti\u00f3n oral de los seres humanos. Hoy en d\u00eda, los estudios solamente logran demostrar que, pasada una determinada cantidad, la curcumina hace mal. Pero como casi todas pruebas se hicieron in vitro, no permiten calcular cu\u00e1l dosificaci\u00f3n resulta amenazadora para un organismo. Sucede que la ingesti\u00f3n de algunos gramos de curcumina resulta en concentraciones muy bajas en la sangre, medidas en nanogramos, mucho menos que la cantidad a las que se somete a las c\u00e9lulas en laboratorio. El grupo tambi\u00e9n pretende investigar qu\u00e9 genes son activados y desactivados por la curcumina dentro de las c\u00e9lulas, en un intento de dilucidar el mecanismo molecular subyacente efectos tan diversos.<\/p>\n<p>Si bien es cierto que por un lado la cuesti\u00f3n de la dosificaci\u00f3n y la toxicidad preocupan, por otro, algunos estudios, incluso realizados por brasile\u00f1os, muestran resultados animadores del uso de la curcumina contra ciertos tipos de c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>El grupo del urol\u00f3go Miguel Srougi, de la Facultad de Medicina de la USP, ha trabajado con la perspectiva de usar la curcumina contra los tumores de pr\u00f3stata y de vejiga. En los cultivos de c\u00e9lulas en laboratorio, observaron un efecto impresionante: la curcumina llev\u00f3 las c\u00e9lulas de los tumores al suicidio. Activ\u00f3 la apoptosis, la muerte celular autoinducida. El resultado es particularmente sorprendente si se tiene en cuenta el hecho de que los tumores en general son formados por c\u00e9lulas que sufrieron mutaciones y se reh\u00fasan a morir, multiplic\u00e1ndose furiosamente.<\/p>\n<p><strong>Acci\u00f3n localizada<\/strong><br \/>\nEn el estudio del c\u00e1ncer de vejiga, el equipo de S\u00e3o Paulo fue\u00a0 m\u00e1s lejos: realiz\u00f3 una serie de experimentos in vivo con ratones comunes. Las pruebas mostraron un efecto localizado contra las c\u00e9lulas cancerosas, sin da\u00f1os colaterales en los animales. &#8220;Est\u00e1 en los planes en el futuro cercano que hagamos ensayo cl\u00ednicos con curcumina contra el c\u00e1ncer de vejiga, posiblemente para su uso como segunda l\u00ednea de tratamiento&#8221;, explica K\u00e1tia Leite, investigadora del grupo de Srougi.<\/p>\n<p>La ventaja en el caso de los tumores de vejiga es la facilidad de aplicaci\u00f3n directa de la\u00a0 curcumina. Es posible inyectarla directamente en la vejiga por la uretra, y as\u00ed las concentraciones que llevan al tumor son suficientes para afectarlo. Cuando la administraci\u00f3n se hace por v\u00eda oral, esto se vuelve m\u00e1s dif\u00edcil, en raz\u00f3n de la escasa capacidad de absorci\u00f3n del organismo. Esta constataci\u00f3n ayuda a explicar por qu\u00e9 muchos investigadores\u00a0 dicen que las personas no deber\u00edan animarse mucho a incluir la curcumina en la dieta por sus potenciales efectos medicinales.<\/p>\n<p>Pero una vez m\u00e1s, ni siquiera como medicamento, con uso espec\u00edfico y dosificaci\u00f3n controlada, la curcumina es la soluci\u00f3n de todos los males. Un estudio llevado a cabo por el norteamericano Mark Miller, de la Universidad Wake Forest, y presentado en noviembre de 2009 en el marco de un congreso realizado en la ciudad de Ouro Preto, interior de Minas Gerais, demostr\u00f3 que en pruebas contra el c\u00e1ncer de pulm\u00f3n realizadas con ratones comunes transg\u00e9nicos, la curcumina agrav\u00f3 el problema en lugar de combatirlo.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo ahora es descifrar precisamente de qu\u00e9 manera act\u00faa en el organismo la curcumina, para comprender c\u00f3mo puede hacer bien en algunos casos y en otros mal. &#8220;Estamos todav\u00eda muy lejos de entender los mecanismos exactos de acci\u00f3n de la\u00a0 curcumina&#8221;, explica K\u00e1tia. &#8220;Por eso mismo necesitamos hacer m\u00e1s investigaciones.&#8221;<\/p>\n<p><strong>El proyecto<br \/>\n<\/strong>Neurotoxicidad inducida por el quimioterap\u00e9utico cisplatina: posibles efectos citoprotectores de los antioxidantes de la\u00a0 dieta curcumina y coenzima Q10 (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/projetos-regulares\/25239\/neurotoxicidade-induzida-quimioterapico-cisplatina-possiveis\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2008\/53947-7<\/a>); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Auxilio Regular a Proyecto de Investigaci\u00f3n; <strong>Coordinadora <\/strong>Lus\u00e2nia Maria Greggi Antunes \u2013 USP-RP; <strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 117.914,06<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>MENDON\u00c7A, L.M. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1383571809000503\" target=\"_blank\">Evaluation of the cytotoxicity and genotoxicity of curcumin in PC12 cells<\/a>. <strong>Mutation Research<\/strong>. v. 675, p. 29-34. 2009.<br \/>\nLEITE, K.R.M. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.brazjurol.com.br\/september_october_2009\/Leite_599_607.htm\" target=\"_blank\">Effects of curcumin in an orthotopic murine bladder tumor model<\/a>. <strong>International Brazilian Journal of Urology<\/strong>. v. 35, p. 599-607. Sep.\/ Oct. 2009.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Efectos nocivos limitan potenciales usos terap\u00e9uticos de la curcumina","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316],"coauthors":[111],"class_list":["post-89109","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89109"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89109\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89109"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}