{"id":89123,"date":"2011-02-01T00:00:00","date_gmt":"2011-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/02\/01\/brasil-a-la-francesa\/"},"modified":"2017-02-01T15:02:27","modified_gmt":"2017-02-01T17:02:27","slug":"brasil-a-la-francesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/brasil-a-la-francesa\/","title":{"rendered":"Brasil a la francesa"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-104295\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4061img1.jpg\" alt=\"\" width=\"252\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4061img1.jpg 252w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4061img1-120x167.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4061img1-250x347.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 252px) 100vw, 252px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DIVULGA\u00c7\u00c3O EDUSP<\/span>&#8220;Para alguien se ve\u00eda acorralado entre la historiograf\u00eda convencional, la vulgata marxista y\u00a0 el sociologismo, Braudel fue una aut\u00e9ntica liberaci\u00f3n. Aparec\u00eda finalmente un historiador que no ten\u00eda el resabio de una ni el reduccionismo de la otra, ni el doctrinarismo del tercero. Y que, con los instrumentos de la erudici\u00f3n m\u00e1s reciente, era capaz, como los grandes historiadores del siglo XIX, de dar cuerpo, alma y vida a amplias franjas del pasado&#8221;, escribi\u00f3 el historiador pernambucano Evaldo Cabral de Mello. Este elogio brinda\u00a0 una noci\u00f3n del encantamiento que generaciones experimentaron hace cinco d\u00e9cadas con la lectura de El<em> Mediterr\u00e1neo<\/em>, obra monumental de Fernand Braudel (1902-1985), y del peso de la influencia del historiador franc\u00e9s. Lo que pocos saben es que su pensamiento, incluida la creaci\u00f3n de \u00e9sa, su obra m\u00e1xima, se gest\u00f3 durante el tiempo que pas\u00f3 en Brasil, durante las d\u00e9cadas de 1930 y 1940. Esa temporada tropical de Braudel es el tema del estudio del historiador Luis Corr\u00eaa Lima, paulista radicado en R\u00edo de Janeiro, de la\u00a0 PUC-RJ, autor de <em>Fernand Braudel e o Brasil<\/em> \u2013 <em>Viv\u00eancia e brasilianismo<\/em> (1935-1945), editado por Edusp, producto de su tesis doctoral en la Universidad de Brasilia (UnB), en donde analiza precisamente el influjo de Brasil sobre el intelectual franc\u00e9s, y\u00a0 viceversa.<\/p>\n<p>&#8220;Para \u00e9l, fue un cambio de perspectiva. A partir del contacto con la sociedad brasile\u00f1a y su historia, Braudel logr\u00f3 imaginar a la Europa del Antiguo R\u00e9gimen&#8221;, explica el investigador. &#8220;Asimismo, fue sumamente importante para Brasil y para la USP, pues ayud\u00f3 a formar a toda la segunda generaci\u00f3n de docentes de la universidad&#8221;. El pa\u00eds adoptivo y el joven se unieron para crear El <em>Mediterr\u00e1neo <\/em>y las ra\u00edces de una nueva forma de hacer historia. &#8220;Si los nuevos lectores no se dan cuenta con nitidez de la novedad que la obra represent\u00f3 en su \u00e9poca, eso quiz\u00e1 se deba en cierta forma al hecho de que el propio Braudel influy\u00f3 sobre sucesivas generaciones que adhirieron a la escuela de los Annales, de la cual form\u00f3 parte. Una escuela que renov\u00f3 la historiograf\u00eda, acerc\u00e1ndola a las ciencias sociales, e hizo surgir nuevos temas y horizontes. Se trataba en aquel tiempo, de un tipo de narratividad hist\u00f3rica poco com\u00fan.&#8221;<\/p>\n<p>Al comenzar su doctorado, el per\u00edodo que seleccion\u00f3 Corr\u00eaa Lima fue precisamente el de los a\u00f1os brasile\u00f1os de Braudel, decisivos para toda su obra. Fue en esa \u00e9poca, por ejemplo, que elabor\u00f3 parte del propio El <em>Mediterr\u00e1neo.<\/em> La tesis de Corr\u00eaa Lima investiga desde la llegada de las misiones francesas que contribuyeron en los a\u00f1os 1930 a la fundaci\u00f3n de la USP hasta el per\u00edodo inmediatamente posterior a su regreso a Francia, cuando estuvo durante cinco a\u00f1os en una prisi\u00f3n nazi. &#8220;Francia era considerada l\u00edder de la\u00a0 latinidad y su cultura, el camino seguro de la modernidad y del progreso verdadero. Ofrec\u00eda simult\u00e1neamente tecnolog\u00eda y humanismo, laicidad y religi\u00f3n. Por eso se cre\u00eda que Francia podr\u00eda salvarnos de la &#8216;barb\u00e1rie&#8217; de una civilizaci\u00f3n meramente industrial. Los conflictos ideol\u00f3gicos en aquella \u00e9poca eran bastante fuertes, y la presencia francesa correspond\u00eda al proyecto de la elite paulista de educar a la juventud en los ideales democr\u00e1ticos, lejos del fascismo&#8221;, explica Corr\u00eaa Lima.<\/p>\n<p>Entre las dificultades de tal empresa se encontraba la propia extensi\u00f3n de la obra de Braudel que deb\u00eda leer: como ejemplo, cabe considerar que sus dos libros principales suman cinco tomos y m\u00e1s de tres mil p\u00e1ginas. La segunda, de acuerdo con Corr\u00eaa Lima, fue en cuanto a la cuesti\u00f3n espec\u00edfica que pretend\u00eda investigar: Braudel y Brasil. &#8220;\u00bfHabr\u00eda material suficiente como para escribir una tesis? \u00bfO el tema se agotar\u00eda en un cap\u00edtulo o un poco m\u00e1s?&#8221;, se preguntaba. Tal duda le caus\u00f3 angustia durante mucho tiempo. La tercera dificultad fue el acceso a los archivos de Braudel en Francia. &#8220;Fue una larga espera hasta que las puertas se abrieron&#8221;, comenta. Entre las alegr\u00edas se cuenta la de encontrar documentos in\u00e9ditos, conservados por la viuda del historiador, por ese entonces con 87 a\u00f1os, en su departamento de Par\u00eds. Como resultado de ello, la obra de Corr\u00eaa Lima se concentra particularmente en a\u00f1os poco abordados en las dos mayores biograf\u00edas del autor, escritas por Pierre Daix, en Francia, y Giuliana Gemelli, en Italia.<\/p>\n<p>Discreto, investigador incansable, con fama de excelente profesor, Fernand Braudel inici\u00f3 su trayectoria como historiador a finales de los a\u00f1os &#8217;20 del siglo pasado. En las dos d\u00e9cadas siguientes vivir\u00eda fuera de Francia. Primero parte rumbo a Argelia, donde el mar le genera su primer gran inspiraci\u00f3n. La casualidad lo trae a Brasil: el suicidio de un profesor titular que ya hab\u00eda sido nombrado para ocupar el cargo. Trae tanto material de investigaci\u00f3n que, al instalarse en S\u00e3o Paulo, tiene que alquilar otra habitaci\u00f3n de hotel.<\/p>\n<p>Dec\u00eda Braudel que &#8220;se volvi\u00f3 inteligente&#8221; cuando conoci\u00f3 Brasil. Para entender tal afirmaci\u00f3n es preciso antes conocer lo que caracteriza a su obra: se trata, tal como destaca Corr\u00eaa Lima, de la b\u00fasqueda de la larga duraci\u00f3n, es decir, de las permanencias y de las realidades duraderas en los procesos hist\u00f3ricos, tanto en las relaciones del ser humano con el medio como en las formas de vida colectiva y en las civilizaciones. En Brasil encontr\u00f3 un pa\u00eds nuevo, de dimensiones continentales y naturaleza tropical, una sociedad en formaci\u00f3n en contraste con el Viejo Continente, que sin embargo, le hac\u00eda imaginar el pasado lejano de Europa. &#8220;En Brasil &#8216;se puso la camiseta&#8217; de la renovaci\u00f3n historiogr\u00e1fica preconizada por los Annales, con un conjunto de intuiciones que configuraron su Mediterr\u00e1neo e hicieron de \u00e9l un gran historiador, al mismo tiempo original y heredero de Lucien Febvre&#8221;, argumenta Corr\u00eaa Lima.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-104296\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4061img2.jpg\" alt=\"\" width=\"286\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4061img2.jpg 286w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4061img2-120x147.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4061img2-250x306.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 286px) 100vw, 286px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">ROGER VIOLLET\/AFP<\/span>Las coronas<\/strong><br \/>\nCuando estuvo ac\u00e1, entre 1935 y 1937, Braudel elaboraba su tesis doctoral sobre el Mediterr\u00e1neo en tiempos de Felipe II. La obra lo ocup\u00f3 durante aproximadamente 20 a\u00f1os. Como exigencia de la universidad francesa, era necesario tambi\u00e9n preparar una tesis secundaria, en la cual el material estudiado en la investigaci\u00f3n principal pudiese reutilizarse. Decidi\u00f3 entonces estudiar el Brasil del siglo XVI, que lleg\u00f3 a formar parte del reino de Felipe II debido a la uni\u00f3n din\u00e1stica de las coronas ib\u00e9ricas.<\/p>\n<p>En la historiograf\u00eda de Braudel, como explica Corr\u00eaa Lima, ciertas realidades colectivas o inanimadas obran de manera coherente, como si fueran un sujeto: se vuelven &#8220;personajes&#8221;. Esto se da por ejemplo con el mar Mediterr\u00e1neo, que se transforma en un personaje en su historia de Europa, y tambi\u00e9n con la inmensidad de Brasil y sus factores geogr\u00e1ficos, imprescindibles para comprender su historia. &#8220;Braudel opt\u00f3 por una perspectiva bien definida para focalizar Brasil: una Europa americana, es decir, una civilizaci\u00f3n europea en Am\u00e9rica. Y de manera especial, la \u00fanica Europa tropical y\u00a0 subtropical en todo el mundo con cierta envergadura&#8221;, afirma el historiador brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>Dicha perspectiva hizo que Braudel tuviera otra mirada sobre el pasado brasile\u00f1o, y as\u00ed pudo captar las interacciones del pa\u00eds con el oc\u00e9ano. Sin embargo, Braudel, cedi\u00f3 en parte a un etnocentrismo inaceptable, dice Corr\u00eaa Lima. &#8220;De cualquier manera, tuvo la humildad y la grandeza de reconocer que la historia brasile\u00f1a, como toda la historia, es vida y no se deja capturar en una f\u00f3rmula&#8221;, a\u00f1ade.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, al finalizar su tesis, Fernand Braudel fue\u00a0 autorizado a reemplazar la tesis secundaria por dos art\u00edculos ya publicados sobre los espa\u00f1oles en \u00c1frica del Norte. Y\u00a0 fue\u00a0 as\u00ed\u00a0 como el ensayo sobre el Brasil del siglo XVI qued\u00f3 si terminar. Poco a poco, sus intereses de investigaci\u00f3n se volcaron al conjunto de Am\u00e9rica Latina, y posteriormente a la historia mundial de la vida material y del capitalismo. Y nunca m\u00e1s retom\u00f3 el ensayo. Braudel pensaba que para terminarlo necesitar\u00eda consultar los archivos de Portugal, que en la \u00e9poca no estaban organizados.<\/p>\n<p>En su per\u00edodo brasile\u00f1o, Braudel convivi\u00f3 con intelectuales, form\u00f3 historiadores y hasta los d\u00edas actuales fomenta nuevas lecturas e investigaciones. Con tres grandes amigos mantuvo correspondencia: Jo\u00e3o Cruz Costa y Eur\u00edpedes Sim\u00f5es de Paula, docentes de la\u00a0 USP, y el periodista J\u00falio de Mesquita Filho. Como disc\u00edpulas se destacan Alice Canabrava, Cec\u00edlia Westphalen y Maria Lu\u00edza Marc\u00edlio. Durante el r\u00e9gimen militar, se aboc\u00f3 a sacar de la c\u00e1rcel a sus amigos y conocidos. Braudel se vali\u00f3 de su prestigio internacional como intelectual franc\u00e9s y les escribi\u00f3 cartas a los presidentes militares brasile\u00f1os. As\u00ed, tal como cuenta Corr\u00eaa Lima, logr\u00f3 sacar de la prisi\u00f3n a Caio Prado Jr., Milton Santos, Jo\u00e3o Cruz Costa y Yedda Linhares. A los alumnos, futuros docentes, les recomendaba simplicidad, lo que resulta de la claridad.<\/p>\n<p>De regreso a Francia, Braudel fue uno de los responsables de la divulgaci\u00f3n de la obra de Gilberto Freyre. Contribuy\u00f3 con investigadores tales como la historiadora greco-bahiana Katia de Queiros Mattoso, quien asumir\u00eda por primera vez la c\u00e1tedra de historia de Brasil de La Sorbona, y el etnofot\u00f3grafo Pierre Verger, quien le dedic\u00f3 al historiador su tesis<em> Flujo y reflujo<\/em>, y en \u00e9l tuvo a su gran impulsor en la vuelta a la universidad. Verger hab\u00eda abandonado el Liceo a\u00fan siendo joven. Con sus pares franceses, Braudel forj\u00f3 una generaci\u00f3n de grandes historiadores: Jacques Le Goff, Le Roy Ladurie, Marc Ferro y\u00a0 Georges Dubys. Hasta los a\u00f1os 1950, fue responsable de cursos y conferencias sobre\u00a0 Am\u00e9rica Latina. Cuando la USP cumpli\u00f3 50 a\u00f1os, en 1984, lo invitaron a que viniera a participar en las conmemoraciones. Como sus principales amigos brasile\u00f1os ya hab\u00edan fallecido, dijo que ser\u00eda un disgusto muy grande venir a Brasil y\u00a0 no poder reencontrarlos.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os han proliferado los estudios sobre intelectuales franceses que vivieron en Brasil durante el mismo per\u00edodo. Se estudia no solamente su influencia en Brasil, sino tambi\u00e9n la influencia de Brasil en sus obras. Autores como L\u00e9vi-Strauss, Roger Bastide y Pierre Verger han sido objeto de investigaciones acad\u00e9micas, de reediciones y tambi\u00e9n muchas ediciones iniciales. &#8220;Con relaci\u00f3n a Braudel, creo que la tendencia apunta que habr\u00e1 m\u00e1s estudios cr\u00edticos sobre el autor, en la medida en que los campos de la historia de la historiograf\u00eda y de la teor\u00eda de la historia se est\u00e1n consolidando en Brasil, campos que no eran para nada fuertes en los a\u00f1os 1990, cuando hice mi carrera de grado. Es decir: hay una reanudaci\u00f3n m\u00e1s reflexiva, algo distinta de la\u00a0 antigua fuente de inspiraci\u00f3n para nuevos &#8216;m\u00e9todos&#8217; y &#8216;abordajes'&#8221;, explica Henrique Estrada Rodrigues, docente de la Universidad Federal de Ouro Preto, autor de un art\u00edculo reciente sobre el di\u00e1logo entre Braudel y\u00a0 L\u00e9vi-Strauss.<\/p>\n<p>Autor de una tesis doctoral sobre S\u00e9rgio Buarque de Holanda, Estrada Rodrigues sostiene que la visi\u00f3n que se tiene actualmente acerca de la\u00a0 influencia francesa en Brasil ha cambiado. &#8220;Surgen cada vez m\u00e1s otras importantes referencias intelectuales, como la alemana o la inglesa, que relativizan un poco la importancia francesa, sin por ello desmerecerla, por supuesto. Esto se debe tambi\u00e9n a una especializaci\u00f3n cada vez m\u00e1s acentuada de los programas de posgrado, que comienzan disociar cosas muy espec\u00edficas. Por ejemplo: la asociaci\u00f3n entre S\u00e9rgio Buarque y la nueva historia francesa, muy difundida en los a\u00f1os 1990, comienza a convivir con estudios que apuntan otras fuentes de inspiraci\u00f3n bastante diferentes o incluso en las ant\u00edpodas, como la sociolog\u00eda alemana, las lecturas italianas del historiador y las referencias provenientes de la historia literaria&#8221;, ejemplifica.<\/p>\n<p><strong>Diversidad<br \/>\n<\/strong>Corr\u00eaa Lima dice que, ante la amplitud de la obra de Braudel &#8220;el mundo mediterr\u00e1neo, la cultura material, los primeros siglos del capitalismo, Francia&#8221;, hay mucho por estudiarse todav\u00eda. Y en la actualidad, cuando se interesa por otros temas como historia de la Iglesia y la diversidad sexual, la contribuci\u00f3n de Braudel sigue siendo bastante valiosa. &#8220;Nos ense\u00f1a a identificar permanencias y cambios en la vida colectiva y\u00a0 en las civilizaciones y a buscar un &#8216;concubinato&#8217; entre diversos saberes. La perspectiva hist\u00f3rica es sumamente \u00fatil para enfrentarse a posturas intransigentes y para vislumbrar lo nuevo que se avecina&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>En una rese\u00f1a sobre el libro de Corr\u00eaa Lima, publicada en la revista Carta <em>Capital,<\/em> el historiador Elias Thom\u00e9 Saliba, docente de la USP, elogi\u00f3 las sabrosas historias reunidas, la investigaci\u00f3n meticulosa y la alegr\u00eda de documentar de qu\u00e9 manera la &#8220;distancia&#8221; experimentada ac\u00e1 en Brasil se convirti\u00f3 en un rito de pasaje en la formaci\u00f3n de Braudel. &#8220;Distancia&#8221; que ser\u00eda producto del contacto con otra realidad, distinta a la suya. Absorbido por la investigaci\u00f3n, ubicada en otra \u00e9poca, Corr\u00eaa Lima afirma que tambi\u00e9n vivi\u00f3 algo parecido. Un cierto d\u00eda, luego de pasar varias horas conversando con la viuda de Braudel, sinti\u00f3 algo extra\u00f1o al salir a la calle en un d\u00eda normal de primavera, con j\u00f3venes, ni\u00f1os y ancianos circulando por las aceras. &#8220;No hab\u00eda especial. Pero tuve la sensaci\u00f3n de estar llegando de otro planeta, de un mundo que no ten\u00eda nada que ver con lo que mis ojos ve\u00edan. Nunca hab\u00eda tenido esa sensaci\u00f3n antes. Lo que me pas\u00f3 fue que estaba tan absorto en un pasado distante en el tiempo y en el espacio que el presente me caus\u00f3 un enorme extra\u00f1amiento. Era como si regresase de un arrebatamiento&#8221;, recuerda. &#8220;Por supuesto que todo eso es la recreaci\u00f3n del historiador a partir de los vestigios que tiene. Pero puede creerme: la historia tiene una fuerza y un poder envolvente de transportarnos a mundos lejanos, aunque sea a trav\u00e9s de la imaginaci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los a\u00f1os brasile\u00f1os signaron el historiador franc\u00e9s Fernand Braudel","protected":false},"author":79,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[370],"class_list":["post-89123","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/79"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89123"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89123\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89123"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}