{"id":89155,"date":"2010-03-01T10:00:00","date_gmt":"2010-03-01T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/03\/01\/la-construccion-conjunta\/"},"modified":"2017-02-01T16:04:04","modified_gmt":"2017-02-01T18:04:04","slug":"la-construccion-conjunta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-construccion-conjunta\/","title":{"rendered":"La construcci\u00f3n de una tela"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-231468\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/geo-novo-vinhetas-e1485972190995-1024x472.jpg\" alt=\"geo-novo-vinhetas\" width=\"580\" height=\"267\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Braz<\/span>Mientras que varias naciones lograron ampliar su producci\u00f3n cient\u00edfica realizada en colaboraci\u00f3n internacional, los art\u00edculos de investigadores brasile\u00f1os escritos en colaboraci\u00f3n con extranjeros se estacionaron en porcentajes del 30%, y vienen creciendo, en n\u00fameros absolutos, a un ritmo menor que las colaboraciones internas, aqu\u00e9llas que resultan del trabajo conjunto de cient\u00edficos de la misma nacionalidad. Esta evidencia es uno de los puntos principales de una tesis doctoral sobre las redes de colaboraci\u00f3n cient\u00edfica del pa\u00eds, defendida el a\u00f1o pasado por Samile Vanz, investigadora y profesora de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), bajo direcci\u00f3n de Ida Stumpf. Vanz analiz\u00f3 49.046 art\u00edculos brasile\u00f1os publicados en revistas catalogadas en la base Web of Science, de la empresa Thomson Reuters, entre los a\u00f1os 2004 y 2006, y constat\u00f3 que m\u00e1s del 95% de ellos se basaban en alg\u00fan tipo de colaboraci\u00f3n. Las colaboraciones dentro del propio pa\u00eds correspond\u00edan a alrededor de dos tercios de los art\u00edculos y registraron estabilidad, con una ligera alza: del 69,2% del total en 2004 al 70,1% en 2006. En tanto, el nivel de colaboraciones internacionales experiment\u00f3 una peque\u00f1a oscilaci\u00f3n negativa.<\/p>\n<p>La proporci\u00f3n de art\u00edculos brasile\u00f1os con al menos un autor extranjero, que era del 30,8% del total en 2004, descendi\u00f3 al 30,1% en 2005 y al 30% en 2006. La estabilidad en este porcentaje le llam\u00f3 la atenci\u00f3n a la investigadora, en un per\u00edodo en que la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a creci\u00f3 a \u00edndices anuales que alcanzaron un 8%, siendo responsable actualmente por el 2% de la producci\u00f3n mundial y el 45% de Latinoam\u00e9rica, y se dise\u00f1aron pol\u00edticas destinadas a ampliar la inserci\u00f3n internacional. A inicio de los 2000, la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes) pas\u00f3 a conceder las puntuaciones m\u00e1s elevadas (6 y 7) tan s\u00f3lo a programas de posgrado que mantuviesen colaboraciones internacionales. \u201cEl trabajo en colaboraci\u00f3n est\u00e1 creciendo en Brasil y es el responsable La construcci\u00f3n de una tela En el marco de una tesis se discute por qu\u00e9 no crece la participaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a en las redes internacionales de casi la totalidad de la producci\u00f3n cient\u00edfica catalogada, pero las colaboraciones internacionales oscilan sin lograr avanzar\u201d, concluye Samile Vanz.<\/p>\n<p>La cantidad de art\u00edculos escritos en coautor\u00eda es empleada como indicador de la colaboraci\u00f3n cient\u00edfica entre pa\u00edses, instituciones e investigadores, o entre sectores (la universidad, el gobierno y las empresas privadas). Aun cuando existan caminos para ampliar la inserci\u00f3n internacional de la investigaci\u00f3n, que no necesariamente resultan en publicaci\u00f3n de art\u00edculos, como el intercambio de alumnos de posgrado y la participaci\u00f3n en congresos y workshops, la importancia para la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a del indicador de coautor\u00eda ya fue observada en varios estudios. Uno de ellos, publicado en 2006 por Abel Packer y Rog\u00e9rio Meneghini, del Centro Latinoamericano y del Caribe de Informaci\u00f3n en Ciencias de la Salud (Bireme), analiz\u00f3 los art\u00edculos brasile\u00f1os con m\u00e1s de 100 citas en la base Web of Science entre los a\u00f1os 1994 y 2003. Se constat\u00f3 que el 84,3% de ellos era fruto de colaboraciones con otros pa\u00edses. Otro estudio de Rog\u00e9rio Meneghini publicado en 1996 mostraba que art\u00edculos resultantes de colaboraciones internacionales tienen, en promedio, cuatro veces m\u00e1s citas que los trabajos que implican colaboraciones nacionales, los cuales, a su vez, tienen un impacto del 60% superior a los publicados por un solo autor. \u201cBrasil necesita luchar para que su investigaci\u00f3n tenga una mayor inserci\u00f3n internacional, porque esto dar\u00e1 m\u00e1s visibilidad a su producci\u00f3n y significar\u00e1 el acceso a recursos y equipos que no est\u00e1n disponibles cuando se investiga de forma aislada\u201d, afirma la investigadora Samile, cuyo trabajo cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de un grupo especializado en bibliometr\u00eda de China. Ella hizo una pasant\u00eda doctoral durante un a\u00f1o en un laboratorio de la Universidad Tecnol\u00f3gica de Dalian, donde aprendi\u00f3 t\u00e9cnicas de tratamiento y an\u00e1lisis de datos utilizados en la tesis.<\/p>\n<p>La tendencia al trabajo colaborativo se justifica, seg\u00fan la literatura, por m\u00faltiples factores, que van desde la ne- cesidad de dividir costes de equipos y de relacionarse con investigadores de otros campos del conocimiento en estudios interdisciplinarios hasta la ampliaci\u00f3n del acceso al financiamiento y el deseo de aumentar el bagaje acad\u00e9mico, conocer nuevas metodolog\u00edas y desarrollar habilidades meidante el contacto con quien tiene m\u00e1s experiencia. El advenimiento de internet y de las redes inal\u00e1mbricas facilit\u00f3 el acceso de investigadores separados por grandes distancias. Los motivos para la colaboraci\u00f3n, dice Samile, no son los mismos en todos los campos del conocimiento. En matem\u00e1tica, por ser una disciplina te\u00f3rica, las colaboraciones tienden a resultar de la necesidad de intercambiar ideas y debatir problemas. En tanto, en la f\u00edsica la colaboraci\u00f3n est\u00e1 fuertemente marcada por la necesidad de compartir equipos costosos, como los aceleradores de part\u00edculas.<\/p>\n<p>Alrededor del 30% de colaboraciones obtenidas por Brasil no constituyen precisamente un dato trivial. La estabilidad de esos n\u00fameros muestra que tenemos una comunidad cient\u00edfica consolidada, con grupos fuertes en varias \u00e1reas que consiguen caminar solos\u201d, dice Jacqueline Leta, docente de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), que particip\u00f3 en el tribunal de defensa de tesis de Samile. \u201cUna explicaci\u00f3n posible es que la comunidad cient\u00edfica formal, que es la que celebra las colaboraciones, est\u00e1 relativamente estabilizada. Lo que viene creciendo no es la cantidad de investigadores, sino la de estudiantes de posgrado, para quienes la producci\u00f3n en colaboraci\u00f3n resulta una tarea m\u00e1s dif\u00edcil\u201d, afirma. Seg\u00fan Jacqueline, los pa\u00edses peque\u00f1os tienden a tener \u00edndices de colaboraci\u00f3n muy elevados, lo que denota dependencia de su comunidad cient\u00edfica. El 30% de Brasil est\u00e1 por encima del estimado 25% obtenido por Estados Unidos, responsable de m\u00e1s de un tercio de toda la producci\u00f3n cient\u00edfica del planeta. Pero se encuentra por debajo de otros pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica, como Chile, Argentina y M\u00e9xico. Europa ha ido ampliando sus \u00edndices de colaboraci\u00f3n. Llega al 50% de la producci\u00f3n, el doble que hace dos d\u00e9cadas, merced al impulso de pol\u00edticas en el \u00e1mbito de la Uni\u00f3n Europea de aproximaci\u00f3n de\u00a0los cient\u00edficos de sus pa\u00edses miembros. El nivel europeo es dos veces mayor que el de pa\u00edses como Estados Unidos o Jap\u00f3n, pero el nivel de estos pa\u00edses tambi\u00e9n ha ido creciendo, una se\u00f1al de creciente internacionalizaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-231467\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/geo-novo-abre-300x300.jpg\" alt=\"geo-novo-abre\" width=\"300\" height=\"300\" \/><span class=\"media-credits-inline\">BRAZ<\/span>Lea Velho, profesora del Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica de la Unicamp (Universidad Estadual de Campinas), dice que es dif\u00edcil evaluar el significado del 30%. \u201cTodav\u00eda no existe una teor\u00eda clara capaz de interpretar datos de este tipo\u201d, dice. Pero afirma que dicho nivel puede ser \u00fatil para reflexionar sobre los motivos que llevan a Brasil a no conseguir elevar esos indicadores. \u201cFaltan est\u00edmulos para que nuestra comunidad cient\u00edfica se relacione m\u00e1s con el exterior\u201d, dice. \u201cPor un lado, dejamos de mandar alumnos de doctorado al extranjero, lo que era una fuente potencial de colaboraciones en el futuro, y pasamos a privilegiar los doctorados s\u00e1ndwich y los posdoctorados afuera, que no generan v\u00ednculos tan fuertes. Por otro, disponemos de un sistema de financiaci\u00f3n que viene ofreciendo oportunidades cada vez mayores de becas y recursos para proyectos, aqu\u00ed mismo en Brasil. Es muy diferente de lo que ocurre en otros pa\u00edses, donde la participaci\u00f3n en redes internacionales y la disputa por recursos del exterior son cruciales para que el investigador pueda seguir trabajando\u201d, afirma. Seg\u00fan Lea, en los pa\u00edses\u00a0de Europa es fundamental que un investigador consiga obtener recursos de los programas de la Uni\u00f3n Europea, basados en redes. \u201cLas universidades europeas llegan a contratar personas para formatear la presentaci\u00f3n de los proyectos, dada su importancia. Aqu\u00ed en Brasil no hay ese tipo de est\u00edmulopara las colaboraciones.\u201d<\/p>\n<p>La internacionalizaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a es un punto importante de la estrategia de la FAPESP, que mantiene acuerdos de cooperaci\u00f3n con agencias, empresas y\/o instituciones cient\u00edficas de Alemania, Canad\u00e1, Estados Unidos, Francia, M\u00e9xico, Portugal, Reino Unido y Suiza. Un ejemplo es el acuerdo de cooperaci\u00f3n firmado en 2004 con el Centro Nacional de Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica (CNRS) de Francia, dirigido a estimular el intercambio de cient\u00edficos y la presentaci\u00f3n de proyectos conjuntos, relacionando con investigadores de instituciones paulistas y colegas franceses, que ya generaron cuatro convocatorias a la presentaci\u00f3n de propuestas y contemplaron 27 proyectos. En moldes semejantes, la FAPESP mantiene un convenio con el DFG (Deutsche Forschungsgemeinschaft), la principal agencia de fomento a la investigaci\u00f3n de Alemania. El a\u00f1o pasado, la Fundaci\u00f3n estableci\u00f3 un puente con la investigaci\u00f3n brit\u00e1nica, al firmar acuerdos de cooperaci\u00f3n con el Consejo de Investigaci\u00f3n del Reino Unido (RCUK, sigla en ingles) y con el King\u2019s College London, que se torn\u00f3 la primera universidad brit\u00e1nica colaboradora de la FAPESP. Tales acuerdos a\u00fan van a generar convocatorias de propuestas. La estrategia de internacionalizaci\u00f3n de la FAPESP incluye tambi\u00e9n atraer a cient\u00edficos de afuera. Por eso, se ofrecen oportunidades de becas de posdoctorado en anuncios mensuales en la revista Nature y tambi\u00e9n en la p\u00e1gina de la fundaci\u00f3n, en portugu\u00e9s y en ingl\u00e9s. Grandes iniciativas de la Fundaci\u00f3n, como el programa Biota, que estudia la biodiversidad paulista, o el Bioen, de investigaci\u00f3n en bioenerg\u00eda, y el programa de investigaci\u00f3n sobre cambios clim\u00e1ticos globales, han ido promoviendo workshops y seminarios con la participaci\u00f3n de investigadores extranjeros, a fin de estimular la participaci\u00f3n de los investigadores paulistas en redes internacionales y mantenerlos en contacto\u00a0con el estado de la cuesti\u00f3n mundial en sus campos de conocimiento. Uno de los objetivos del trabajo de Samile consisti\u00f3 en actualizar el estudio sobre la coautor\u00eda, que ya hab\u00eda sido punto de mira de investigaciones anteriores. Un ejemplo es el art\u00edculo publicado en 2006 en la revista Scientometrics por el h\u00fangaro Wolfgang Gl\u00e4nzel, la brasile\u00f1a Jacqueline Leta y el belga Bart Thijs, que traz\u00f3 un panorama de la ciencia brasile\u00f1a en la base ISI entre 1999 y 2003, y mostr\u00f3 que Brasil ostentaba el porcentaje menor de publicaciones con al menos un componente internacional comparado con pa\u00edses latinoamericanos como Argentina, Chile, M\u00e9xico y Venezuela. Diez a\u00f1os antes, Jacqueline Leta y Hernan Chaimovich hab\u00edan analizado la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a entre 1981 y 1990 y observaron un aumento en el per\u00edodo referido del 21,6% al 26,7% en las colaboraciones internacionales. Ese porcentaje, sin embargo, se estabiliz\u00f3 a partir de 1993, desvi\u00e1ndose de la evoluci\u00f3n de la producci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>De acuerdo con la tesis de Samile, las \u00e1reas con mayor \u00edndice de colaboraciones son la de geociencias, con m\u00e1s del 50% de art\u00edculos en colaboraci\u00f3n internacional, de matem\u00e1ticas y de f\u00edsica, con alrededor del 40% cada una. Estados Unidos es el colaborador brasile\u00f1o m\u00e1s frecuente, con el 22% de las coautor\u00edas. Seguidamente, viene Francia (8,2%), Alemania y Gran Breta\u00f1a (7,3%), Italia (4,3%), Canad\u00e1 (4%), Espa\u00f1a y Argentina (3,8%). En tanto, el an\u00e1lisis relativizado de esos datos, que tiene en cuenta la comparaci\u00f3n entre los art\u00edculos en coautor\u00eda con la producci\u00f3n total dos pa\u00edses, mostr\u00f3, seg\u00fan Samile, que los principales colaboradores de Brasil son Estados Unidos y Argentina. Las colaboraciones con Estados Unidos se concentran en \u00e1reas tales como medicina cl\u00ednica y experimental, biolog\u00eda y biociencias. En el caso de Francia, las \u00e1reas prioritarias son la f\u00edsica y la qu\u00edmica. Colaboraciones con Chile se destacan en geociencias y ciencias espaciales (15,7% do total), probablemente por la participaci\u00f3n brasile\u00f1a en consorcios responsables por la construcci\u00f3n de grandes telescopios en territorio chileno.<\/p>\n<p>A pesar de la estabilidad en el plano internacional, sobran evidencias de que el trabajo en red va creciendo en el pa\u00eds. Los datos de la tesis muestran que el promedio de autores en los art\u00edculos brasile\u00f1os lleg\u00f3 a 6,3, m\u00e1s all\u00e1 de que el promedio mundial contabilizado en el a\u00f1o 2000, que fue de 4,16. Y la tendencia que se observa es de crecimiento: el promedio fue de 5,9 autores en 2004, de 6,4 en 2005 y de 6,5 en 2006. Seg\u00fan Samile, esto puede justificarse por la adhesi\u00f3n de la comunidad cient\u00edfica brasile\u00f1a al trabajo en cooperaci\u00f3n, as\u00ed como puede ser una respuesta de los investigadores a la exigencia de publicar m\u00e1s. La mayor divisi\u00f3n de la autor\u00eda atender\u00eda a esta demanda. El an\u00e1lisis de la red de colaboraciones internas de las 16 instituciones brasile\u00f1as con mayor productividad cient\u00edfica revel\u00f3 la formaci\u00f3n de varias redes regionales. Las instituciones paulistas, como la USP, la m\u00e1s productiva de todas, la Unicamp y la Unesp, forman claramente una red. La USP, por ejemplo, produjo 1.157 art\u00edculos en colaboraci\u00f3n con la Unicamp y 1.291 con la Unesp. Una excepci\u00f3n es la Unifesp, que aparece m\u00e1s aislada, seg\u00fan la autora, aunque comparte 730 art\u00edculos con la USP. Samile atribuy\u00f3 el desempe\u00f1o de las instituciones paulistas a las inversiones realizadas en ciencia en el estado de S\u00e3o Paulo. En la regi\u00f3n sur, la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS) tambi\u00e9n tiende a aislarse, mientras que la Federal de Santa Catarina (UFSC) y la Universidad Federal de Paran\u00e1 (UFPR) forman un grupo que tiende a colaborar con la Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), en el interior del estado de S\u00e3o Paulo. Otro grupo de colaboradores est\u00e1 formado por las federales de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), de Minas Gerais (UFMG) y la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz). En el nordeste, hay colaboraciones frecuentes entre la Federal de Cear\u00e1 (UFCE) y la de Pernambuco (UFPE). Samile Vanz advierte que es necesario avanzar en series de datos m\u00e1s extensas para sacar conclusiones m\u00e1s profundas. Ella est\u00e1 comprometida con esa tarea. Seguir\u00e1 analizando los datos sobre la colaboraci\u00f3n en la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a en a\u00f1os m\u00e1s recientes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La participaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n brasile\u00f1a en las redes internacionales","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284],"coauthors":[98],"class_list":["post-89155","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89155","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89155"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89155\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89155"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89155"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89155"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89155"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}