{"id":89158,"date":"2010-03-01T00:00:00","date_gmt":"2010-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/03\/01\/no-puedes-comer-tanto-hijo\/"},"modified":"2017-02-01T16:12:20","modified_gmt":"2017-02-01T18:12:20","slug":"no-puedes-comer-tanto-hijo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/no-puedes-comer-tanto-hijo\/","title":{"rendered":"\u00a1No puedes comer tanto, hijo!"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-103348\" title=\"art4089img1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4089img11.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4089img11.jpg 307w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4089img11-120x137.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4089img11-250x285.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 307px) 100vw, 307px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">ILUSTRA\u00c7\u00c3O DE CAPA DO LIVRO \"DONA BENTA COMER BEM\", IBEP\/NACIONAL<\/span>La mirada de las madres es poderosa. Descubre secretos, revela el futuro, da fuerzas, ahuyenta fantasmas. Pero no siempre registra cuando un hijo est\u00e1 un tanto excedido de peso. En un estudio realizado en Vit\u00f3ria, capital del estado de Esp\u00edrito Santo, con 1.282 ni\u00f1os con edades entre 7 y 10 a\u00f1os, tan s\u00f3lo el 10% de las respectivas madres reconoci\u00f3 que sus hijos con sobrepeso u obesidad\u00a0 realmente registraban un peso mayor que lo normal para su altura y su edad.<\/p>\n<p>En otro estudio, el mismo equipo de la Universidad Federal de Esp\u00edrito Santo (Ufes) verific\u00f3 que el 14% de ese mismo grupo de ni\u00f1os ten\u00eda una presi\u00f3n arterial m\u00e1s alta que la normal. ?Son datos preocupantes?, comenta Mar\u00eda del Carmen Molina, docente de la Ufes y coordinadora de dichos estudios. ?El exceso de peso y la hipertensi\u00f3n son dos factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, la principal causa de muerte en la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a?. Los investigadores esperaban que el 20% de los ni\u00f1os tuviera un peso superior al recomendado (pero encontraron un 23,3% con sobrepeso u obesidad) y a lo sumo un 10% con presi\u00f3n arterial elevada.<\/p>\n<p>Para evaluar este riesgo futuro de infartos o de accidentes cerebrovasculares, los investigadores de la Ufes no verificaron \u00fanicamente el peso, la altura y la presi\u00f3n arterial de los ni\u00f1os de entre 7 y 10 a\u00f1os de 29 escuelas p\u00fablicas y seis particulares de Vitoria. Tambi\u00e9n evaluaron la alimentaci\u00f3n, pregunt\u00e1ndoles con qu\u00e9 asiduidad consum\u00edan frutas, jugos, legumbres, leche, fr\u00edjoles, golosinas, snaks, refrescos, papas y mayonesa, y si ten\u00edan el h\u00e1bito de tomar la primera comida del d\u00eda, el desayuno. Y vieron que la purretada no se alimenta tan bien como sus mam\u00e1s imaginan. Vieron tambi\u00e9n que el esparcimiento, principalmente el sedentario, es intenso, con al menos tres horas delante del televisor o en el videjuego, y rara vez salen a jugar a la mancha, a la pelota o a andar en bicicleta.<\/p>\n<p>Al examinar estas cuatro variables (exceso de peso, hipertensi\u00f3n, alimentaci\u00f3n de mala calidad y cuatro horas o m\u00e1s de esparcimiento sedentario diarias), los investigadores verificaron que el 20% de los ni\u00f1os exhib\u00eda tres factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, un 34%, dos factores, un 27% tan s\u00f3lo un factor de riesgo y un 12% no exhib\u00eda ning\u00fan factor de riesgo, de acuerdo con el trabajo del equipo de la Ufes, junto con la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, que se encuentra en proceso de publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El estado de salud de los hijos puede ser un reflejo del de las madres. En un estudio realizado con 14.914 ni\u00f1os brasile\u00f1os de menos de 10 a\u00f1os publicado en 1996 en la Revista de Sa\u00fade P\u00fablica, Elyne Engstrom, de la Secretar\u00eda Estadual de Salud de R\u00edo de Janeiro, y Luiz Anjos, de la Escuela Nacional de Salud P\u00fablica, verificaron que los ni\u00f1os con sobrepeso ten\u00edan madres tambi\u00e9n con sobrepeso. Un estudio con 800 padres y madres de 439 alumnos realizado en Holanda arrib\u00f3 a resultados similares: un 75% de las madres y un 77% de los padres de ni\u00f1os con sobrepeso dijeron que su hija o hijo ten\u00eda un peso normal. En esa investigaci\u00f3n, publicada en enero en la revista Acta Paediatrica, emergi\u00f3 tambi\u00e9n una relaci\u00f3n directa entre el sobrepeso de los padres y el de los hijos.<\/p>\n<p><strong>Beb\u00e9s prematuros<br \/>\n<\/strong>Ahora, el estudio en Vitoria revela una asociaci\u00f3n entre la escolaridad de las madres y el riesgo de enfermedad cardiovascular de los hijos: cuanto m\u00e1s a\u00f1os de estudio tienen las madres, tiende a ser mejor la alimentaci\u00f3n, y por ende, el peso, m\u00e1s normal la presi\u00f3n arterial y m\u00e1s diversificadas las actividades f\u00edsicas de los hijos. ?Verificamos tambi\u00e9n que la hipertensi\u00f3n es m\u00e1s\u00a0 com\u00fan en los ni\u00f1os que fueron prematuros, que nacieron antes de las 37 semanas?, dijo\u00a0 Mar\u00eda del Carmen. ?El desarrollo de enfermedades cr\u00f3nicas podr\u00eda ser una de las secuelas del nacer antes del tiempo normal y con un peso de entre 700 gramos y 1 kilogramo (kg), en lugar de al menos 2,5 kg.?<\/p>\n<p>Los resultados de estos estudios no circularon \u00fanicamente por medio de revistas cient\u00edficas especializadas. ?Les enviamos cartas a cada familia inform\u00e1ndoles que se les hab\u00eda detectados a los ni\u00f1os una presi\u00f3n arterial elevada y les sugerimos que hicieran una consulta en el centro de salud o con un m\u00e9dico para confirmar o no el diagn\u00f3stico?, inform\u00f3 Mar\u00eda del Carmen. ?Se lo comunicamos tambi\u00e9n a la Secretar\u00eda de Salud, cuyos directores y t\u00e9cnicos empezaron a percatarse de que la hipertensi\u00f3n, que antes era considerada una enfermedad de los adultos, puede ser tambi\u00e9n un problema infantil. Lo primero que se hizo fue comprar tensi\u00f3metros adecuados para ni\u00f1os y envi\u00e1rselos a los centros de salud.?<\/p>\n<p>La responsabilidad ante esta situaci\u00f3n no es solamente de la familia o de las madres. ?En las escuelas donde van los ni\u00f1os de la poblaci\u00f3n de menos ingresos?, sostuvo Mar\u00eda del Carmen, ?aun cuando exista un men\u00fa uniforme, les dan mucho m\u00e1s comida de lo que deber\u00edan a los ni\u00f1os, pues creen que lo necesitan. Pese a men\u00fa uniforme, el valor cal\u00f3rico de las meriendas que se les dan a los ni\u00f1os a veces duplica lo indicado?.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/em>MOLINA, M.C. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S0102-311X2009001000018&amp;script=sci_arttext\" target=\"_blank\">Correspond\u00eancia entre o estado nutricional de crian\u00e7as e a percep\u00e7\u00e3o materna: um estudo populacional<\/a>. <strong>Cadernos de Sa\u00fade P\u00fablica<\/strong>. 25(10):2.285-90. Oct. 2009.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las madres no siempre lo reconocen cuando sus hijos est\u00e1n excedidos de peso","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[320,329],"coauthors":[5968],"class_list":["post-89158","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-nutricion","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89158","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89158"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89158\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89158"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89158"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89158"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89158"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}