{"id":89160,"date":"2010-03-01T00:00:00","date_gmt":"2010-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/03\/01\/la-triple-helice\/"},"modified":"2017-02-01T16:32:41","modified_gmt":"2017-02-01T18:32:41","slug":"la-triple-helice","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-triple-helice\/","title":{"rendered":"La triple h\u00e9lice"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-103378\" title=\"art4087img1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4087img11.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4087img11.jpg 620w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4087img11-120x102.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4087img11-250x212.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO GORAB \/ USP<\/span>El material gen\u00e9tico de todos los seres vivos, seg\u00fan versa la literatura sobre el tema, esta compuesto de dos tiras en espiral, una sobre la otra. Es la famosa doble h\u00e9lice del ADN, el \u00e1cido desoxirribonucleico, cuya configuraci\u00f3n fue planteada p\u00fablicamente en 1953 por el f\u00edsico Francis Crick y el bi\u00f3logo James Watson. Ese descubrimiento les vali\u00f3 a ambos el Premio Nobel en 1962 y qued\u00f3 cristalizado como el retrato oficial del ADN. Lo que raramente se dice es que, antes del modelo de Watson y Crick, el qu\u00edmico Linus Pauling tambi\u00e9n hab\u00eda intentado describir de qu\u00e9 manera se encajan las mol\u00e9culas o bases nitrogenadas que forman el material gen\u00e9tico, llamadas adenina, timina, citosina y guanina, y m\u00e1s conocidas como A, C, T y G. La triple h\u00e9lice que plante\u00f3 Pauling no se sosten\u00eda, pero en situaciones muy espec\u00edficas, las cadenas de ADN parecen efectivamente formar tr\u00edos. Entre los investigadores que investigan esta conformaci\u00f3n poco ortodoxa se encuentran los genetistas Eduardo Gorab y Jos\u00e9 Mariano Amabis, del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IB-USP).<\/p>\n<p>Gorab y Amabis demostraron que tres cintas de bases nitrogenadas se enroscan en espiral juntas en algunas zonas del material gen\u00e9tico de las moscas <em>Rhynchosciara americana<\/em> y <em>Drosophila melanogaster<\/em>. Esta conformaci\u00f3n poco usual parece concentrarse en la heterocromatina, una regi\u00f3n de los cromosomas donde la estructura triple puede contribuir a la compactaci\u00f3n del material gen\u00e9tico y donde casi no existe actividad g\u00e9nica, corroborando as\u00ed la idea de que la conformaci\u00f3n triple funciona como un interruptor que apaga genes. El estudio brasile\u00f1o comenz\u00f3 hace alrededor de 20 a\u00f1os, pero reci\u00e9n sali\u00f3 publicado en 2009 en Chromosome Research.<\/p>\n<p>Si bien a\u00fan no es posible ver los componentes del ADN, en la actualidad las t\u00e9cnicas moleculares cada vez m\u00e1s avanzadas permiten que poco a poco se vaya develando su funcionamiento. Para Linus Pauling, en los a\u00f1os 1950, los modelos te\u00f3ricos de las bases adenina, timina, citosina y guanina eran como piezas de un rompecabezas desparramadas sobre la mesa. Se trataba de descubrir la mejor manera de juntarlas. En esa misma \u00e9poca, la versi\u00f3n de Pauling fue\u00a0 expl\u00edcitamente refutada por Watson y Crick, y hoy en d\u00eda est\u00e1 claro que la misma viola ciertos principios de la qu\u00edmica, pero la idea de una h\u00e9lice triple no ha sido del todo sepultada.<\/p>\n<p><strong>Una mirada renovada<br \/>\n<\/strong>Uno de los que siguieron investigando esa posibilidad fue\u00a0 el bioqu\u00edmico Bernard Stollar, de la Universidad Tufts en Boston, Estados Unidos. &#8220;Stollar inaugur\u00f3 una nueva fase en el estudio de los \u00e1cidos nucleicos [el ADN y el ARN]&#8221;, afirma Gorab. El estadounidense desarroll\u00f3 anticuerpos que se acoplan a algunas composiciones de triple h\u00e9lice, un sistema que funciona como una cerradura donde se encaja perfectamente una llave, seg\u00fan expuso en 1974 en Nature. Pero molde\u00f3 la cerradura con una llave espec\u00edfica en mente: una cadena de ADN en la cual se entrelazaban dos cadenas de ARN, todas en una tira \u00fanica.<\/p>\n<p>Mariano Amabis investig\u00f3 m\u00e1s a fondo esa herramienta molecular durante el a\u00f1o sab\u00e1tico que pas\u00f3 en el laboratorio de Stollar a finales de los a\u00f1os 1980. All\u00ed descubri\u00f3 que el anticuerpo que dise\u00f1ara el norteamericano tambi\u00e9n reconoc\u00eda h\u00e9lices triples hechas solamente de ADN, lo que abri\u00f3 las puertas para nuevas investigaciones. El trabajo pas\u00f3 dos d\u00e9cadas escondido en los esmerados cuadernos de Amabis, ahora jubilado de la USP, pero resurgi\u00f3 en charlas informales alrededor de caf\u00e9s o aperitivos de fin de tarde. Gorab logr\u00f3 por fin rescatar los cuadernos de apuntes y repetir los experimentos en su laboratorio paulistano, confirmando y ampliando los resultados. &#8220;La novedad no fue hallar la triple h\u00e9lice, sino a\u00f1adir una nueva herramienta al estudio de esta estructura: los anticuerpos de Stollar&#8221;, comenta.<\/p>\n<p>En el genoma de las dros\u00f3filas, la t\u00e9cnica produjo resultados distintos que los que obtuvo el grupo canadiense encabezado por Jeremy Lee en la Universidad de Saskatchewan, por medio de un anticuerpo diferente. Hay que investigar m\u00e1s a fondo para determinar d\u00f3nde est\u00e1 la realidad. Gorab tambi\u00e9n sum\u00f3 al arsenal a la mosca <em>Rhynchosciara<\/em>, una personaje estelar en los albores de la gen\u00e9tica brasile\u00f1a, pues en ella el genetista Crodowaldo Pavan encontr\u00f3 ciertos tramos en que el ADN se multiplicaba de manera inesperada (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2011\/02\/01\/la-caida-de-un-dogma\/?\" target=\"_blank\">lea en <em>Pesquisa FAPESP<\/em> n\u00ba 168<\/a>).<\/p>\n<p>El genoma de esta mosca tiene tambi\u00e9n regiones enriquecidas con largas sucesiones de AAAAA y de TTTTT. De dicha particularidad, Gorab sac\u00f3 r\u00e9ditos, pues en el laboratorio, las secuencias repetitivas de ARN (UUUUU) tienden a acoplarse a dobles h\u00e9lices repetitivas, tal como muestra a tira roja de la ilustraci\u00f3n. Por eso Gorab considera que es posible que el ADN de esas regiones repetitivas en <em>Rhynchosciara<\/em> se pliegue sobre s\u00ed mismo y que la estructura doble naturalmente se altere, formando una triple h\u00e9lice que deja afuera a una de las cadenas del ADN (como en la ilustraci\u00f3n que abre este art\u00edculo).<\/p>\n<p><strong>La realidad<br \/>\n<\/strong>&#8220;Ahora debemos verificar en qu\u00e9 situaciones se forma esta estructura triple, si existe en la mosca viva o si es producto de las manipulaciones en laboratorio&#8221;, aclara Gorab. Es algo que ha de verificarse, pero otros grupos han indicado que las triples h\u00e9lices no solamente existen en animales vivos sino que tambi\u00e9n tienen una funci\u00f3n regulatoria importante. Uno de estos grupos es el del estadounidense Thomas Cech, de la Universidad de Colorado, ganador del Premio Nobel de Qu\u00edmica en 1989, quien en 2008 public\u00f3 un art\u00edculo en Nature Structural &amp; Molecular Biology sugiriendo una funci\u00f3n de la triple h\u00e9lice de ARN en la acci\u00f3n de la telomerasa, una enzima encargada de la regeneraci\u00f3n del ADN de los tel\u00f3meros, que forman las extremidades de los cromosomas.<\/p>\n<p>De ahora en adelante, el genetista de la USP no pretende dejar a las triples h\u00e9lices en el olvido en el fondo de alg\u00fan tubo de ensayo. Los pr\u00f3ximos pasos incluyen el uso del genoma ya muy bien conocido de las dros\u00f3filas para saber cu\u00e1les son las secuencias que promueven su formaci\u00f3n. Las triples h\u00e9lices tambi\u00e9n podr\u00edan contribuir en las terapias g\u00e9nicas, pues podr\u00edan sintetizarse cintas \u00fanicas complementarias de genes que se desea inactivar e insertarlas formando regiones triples.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<\/strong><br \/>\nAspectos moleculares de la heterocromatina en especies de la familia <em>Sciaridae<\/em> (Diptera: Nematocera) (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/projetos-regulares\/26091\/aspectos-moleculares-heterocromatina-especies-familia\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2008\/50653-2<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad <\/strong>Ayuda Regular a Proyecto de Investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Eduardo Gorab \u2013 IB\/ USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 165.485,11<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nGorab, E. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.springerlink.com\/content\/e1h56248113t42vm\/\" target=\"_blank\">Potential sites of triple-helical nucleic acid formation in chromosomes of <em>Rhynchosciara<\/em> (Diptera: Sciaridae) and Drosophila melanogaster.<\/a> <strong>Chromosome Research<\/strong>. v. 17. p. 821-32. Agosto 2009.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un equipo detecta una estructura rara en el material gen\u00e9tico de moscas","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[306],"coauthors":[1601],"class_list":["post-89160","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-genetica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89160","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89160"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89160\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89160"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89160"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89160"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89160"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}