{"id":89163,"date":"2010-03-01T00:00:00","date_gmt":"2010-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/03\/01\/durante-los-primeros-instantes\/"},"modified":"2017-02-01T16:40:17","modified_gmt":"2017-02-01T18:40:17","slug":"durante-los-primeros-instantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/durante-los-primeros-instantes\/","title":{"rendered":"Durante los primeros instantes"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-103412\" title=\"art4084img1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4084img11.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4084img11.jpg 319w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4084img11-120x132.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4084img11-250x274.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 319px) 100vw, 319px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">RHIC\/BNL<\/span>El encontronazo entre n\u00facleos at\u00f3micos de elemento qu\u00edmico oro se produce al 99,995% de la velocidad de la luz, con una violencia suficiente como para producir temperaturas centenas de miles de veces m\u00e1s altas que las de la capa externa del Sol en una zona del espacio mucho menor que la punta de una aguja. \u00c9sa es una de las situaciones m\u00e1s extremas que los f\u00edsicos logran crear en laboratorio, similar a la que habr\u00eda existido fracciones de segundo despu\u00e9s del Big Bang, la explosi\u00f3n que origin\u00f3 el Universo hace 13.700 millones de a\u00f1os. Si bien son capaces de reproducir condiciones tan energ\u00e9ticas, los f\u00edsicos no comprenden a\u00fan muy bien por qu\u00e9 las part\u00edculas que surgen de esa colisi\u00f3n se esparcen del modo que registran sus equipamientos. O mejor dicho, no lo comprend\u00edan. En la edici\u00f3n del 25 de enero de Physical Review Letters, un art\u00edculo firmado por un grupo internacional en el cual tom\u00f3 parte un investigador del Centro Brasile\u00f1o de Investigaciones F\u00edsicas (CBPF) de R\u00edo de Janeiro, empez\u00f3 a develar el misterio.<\/p>\n<p>Impulsadas a velocidades cercanas a la de la luz, las 79 part\u00edculas de carga positiva (protones) y las 79 part\u00edculas neutras (neutrones) del n\u00facleo de oro alcanzan un nivel de energ\u00eda tan elevado que las hace pulverizarse en part\u00edculas a\u00fan menores y m\u00e1s elementales: los quarks y los gluones. Antes aprisionados, los quarks y los gluones empiezan a moverse libremente en una nube de part\u00edculas a la que los f\u00edsicos denominan plasma, el cuarto estado de la materia (los otros tres son el s\u00f3lido, el l\u00edquido y el gaseoso). Cuando dos nubes que viajan en sentido opuesto se encuentran, los quarks y los gluones se chocan y se aniquilan, pero enseguida se regeneraran.<\/p>\n<p><strong>Como el ave f\u00e9nix<br \/>\n<\/strong>Con todo, en este proceso de muerte y renacimiento subat\u00f3mico, la cantidad de part\u00edculas elementales aniquiladas no siempre es igual a la de las que se crean al instante siguiente. En diversas oportunidades, la colisi\u00f3n de un quark con un glu\u00f3n (o de un quark con otro quark o de un glu\u00f3n con otro glu\u00f3n) hace surgir tres part\u00edculas elementales y no dos. A medida que las part\u00edculas elementares reci\u00e9n nacidas se separan luego del choque, el plasma se enfr\u00eda y los quarks y los gluones libres se vuelven a unir formando part\u00edculas m\u00e1s grandes, como los protones y los neutrones. Debido a que los aparatos no detectan quarks ni gluones, lo que los f\u00edsicos ven son se\u00f1ales indirectas de lo que sucedi\u00f3 en el interior del plasma.<\/p>\n<p>En los experimentos del Colisionador Relativ\u00edstico de Iones Pesados (Rhic), el acelerador de part\u00edculas del Laboratorio Nacional Brookhaven, Estados Unidos, los f\u00edsicos sol\u00edan observar resultados distintos a los esperados. Cuando arrojaban n\u00facleos pesados como los de oro unos contra otros, detectaban se\u00f1ales de que tres part\u00edculas elementales se hab\u00edan generado en el interior del plasma a una frecuencia mayor que la que predec\u00eda la teor\u00eda y que la que observaban en las colisiones de n\u00facleos de hidr\u00f3geno, m\u00e1s livianos, formados por un solo prot\u00f3n.<\/p>\n<p>En colaboraci\u00f3n con f\u00edsicos de M\u00e9xico y Estados Unidos, Javier Magnin, del CBPF, analiz\u00f3 estos resultados y arrib\u00f3 a una explicaci\u00f3n bastante plausible. &#8220;La posibilidad de generar dos o tres part\u00edculas elementales es la misma tanto en el choque de n\u00facleos livianos como en el de los pesados&#8221;, dice Magnin. &#8220;En las colisiones de oro encontramos m\u00e1s a menudo se\u00f1ales de la producci\u00f3n de tres part\u00edculas debido a una cuesti\u00f3n de geometr\u00eda&#8221;, explica.<\/p>\n<p>El motivo de esto es m\u00e1s simple de lo que podr\u00eda imaginarse y se relaciona con el trayecto que las part\u00edculas elementales recorren en el interior del plasma. En los eventos que generan tres part\u00edculas elementales, una de \u00e9stas siempre recorre una distancia menor que el camino que atraviesan las surgidas en choques que dan origen a dos part\u00edculas hasta escapar del plasma y generar una part\u00edcula detectable.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los f\u00edsicos, este tipo de experimentos puede ayudar a comprender qu\u00e9 sucedi\u00f3 enseguida despu\u00e9s del Big Bang, cuando un plasma ultracaliente y denso de quarks y gluones ocupaba todo el Universo. &#8220;A\u00fan no sabemos c\u00f3mo evoluciona el plasma y se transforma en un gas de part\u00edculas, por ejemplo&#8221;, comenta Magnin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un experimento reproduce los momentos iniciales del Universo","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[304],"coauthors":[93],"class_list":["post-89163","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89163","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89163"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89163\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89163"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89163"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89163"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89163"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}