{"id":89171,"date":"2010-03-01T00:00:00","date_gmt":"2010-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/03\/01\/desigualdad-sin-par\/"},"modified":"2017-02-01T17:33:49","modified_gmt":"2017-02-01T19:33:49","slug":"desigualdad-sin-par","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/desigualdad-sin-par\/","title":{"rendered":"Desigualdad sin par"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-103480\" title=\"art4076img1-300x188\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4076img1-300x1881.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4076img1-300x1881.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4076img1-300x1881-120x75.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4076img1-300x1881-250x157.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MARCOS D'PAULA\/AG\u00caNCIA ESTADO<\/span>El escritor estadounidense F. Scott Fitzgerald no ten\u00eda dudas al afirmar que los pobres mortales somos diferentes que los ricos, pues, al fin y al cabo, ellos tienen m\u00e1s dinero que nosotros. \u00bfPero s\u00f3lo el dinero alcanzar\u00e1 para explicarlo todo? Los indicadores de desigualdad y de ingresos han mostrado que esta diferencia entre ricos y pobres han venido cayendo en Brasil. Pero, \u00bfbastan por s\u00ed solos para brindarnos un panorama preciso acerca de la segregaci\u00f3n social nacional? &#8220;El ingreso es una dimensi\u00f3n muy relevante para el an\u00e1lisis de la pobreza y la desigualdad, y no en vano las comparaciones internacionales ponen su foco en esta dimensi\u00f3n. Sin embargo, nuestro esfuerzo en el Centro de Estudios de la Metr\u00f3polis (CEM) se ha venido volcando al examen de la pobreza y la desigualdad en sus m\u00faltiples facetas, pues la situaci\u00f3n de pobreza de un individuo es producto de la combinaci\u00f3n de distintos aspectos, no s\u00f3lo de sus ingresos. Son \u00e9stos su acceso al mercado formal de trabajo, a los servicios p\u00fablicos y a los v\u00ednculos sociales y asociativos. La situaci\u00f3n de desprotecci\u00f3n de un individuo es producto de estas m\u00faltiples dimensiones&#8221;, explica la directora del CEM, la polit\u00f3loga Marta Arretche.<\/p>\n<p>De este modo, sigue la investigadora, aunque es importante que nos pautemos por trabajos recientes, que muestran que la distribuci\u00f3n en los \u00faltimos tiempos ha mejorado, como forma de entender qu\u00e9 sucede en el pa\u00eds, no se pueden dejar de tener en cuenta otras facetas de la pobreza y la desigualdad que tienen igualmente un gran impacto en el bienestar de las personas, y los estudios del CEM apuntan precisamente a ampliar esta visi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por eso organiza el seminario internacional Metr\u00f3polis y Desigualdades que se realiza entre los d\u00edas 24 y 26 de este mes, una etapa m\u00e1s en el proceso de internacionalizaci\u00f3n de este Cepid (Centro de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n) de la FAPESP, que tambi\u00e9n es un INCT (Instituto Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda). En el marco de dicho seminario se discutir\u00e1n precisamente estos tres ejes de investigaci\u00f3n y las peculiaridades del proceso brasile\u00f1o de desarrollo reciente.<\/p>\n<p>&#8220;Nuestras investigaciones parten del supuesto te\u00f3rico de que el trabajo, los servicios sociales y la sociabilidad son mecanismos decisivos para la superaci\u00f3n o atenuaci\u00f3n de las situaciones de pobreza. Uno puede pensar en dos individuos con el mismo ingreso nominal, pero si uno de ellos tiene acceso a una vivienda subvencionada por el Estado, salud, etc. y el otro no los tiene, uno es m\u00e1s pobre y segregado que el otro. Hay que analizar siempre m\u00e1s all\u00e1 de los ingresos y es eso lo que se plantea en este seminario. Y por cierto, est\u00e1 en sinton\u00eda con los estudios internacionales m\u00e1s recientes&#8221;, analiza Marta. &#8220;La pobreza puede incluso estar atenu\u00e1ndose, pero, por otro lado, la desigualdad puede estar reproduci\u00e9ndose.&#8221;<\/p>\n<p>El primer eje del seminario abordar\u00e1 el acceso al mercado de trabajo y comienza con una lectura inusitadamente &#8220;optimista&#8221; del estado actual de la metr\u00f3polis paulistana. &#8220;Los flujos migratorios cambiaron de signo en la d\u00e9cada de 1990, cuando pasaron a mostrar se\u00f1ales netas negativas al cabo de d\u00e9cadas de crecimiento acelerado, una tendencia que se explica tanto por factores locales, tales como la p\u00e9rdida de dinamismo del mercado de trabajo de menor calificaci\u00f3n y el alto costo de la vivienda, como por factores externos, tales como el surgimiento de nuevos polos de desarrollo en otras regiones del pa\u00eds&#8221;, explica el soci\u00f3logo \u00c1lvaro Comin, del CEM.<\/p>\n<p>Es decir, S\u00e3o Paulo, al contrario de lo que se dec\u00eda, par\u00f3 de crecer y de recibir migrantes, y hay m\u00e1s gente saliendo que entrando de ella, en especial la fuerza de trabajo de menos calificaci\u00f3n. &#8220;Se registra una reducci\u00f3n en la participaci\u00f3n relativa de la fracci\u00f3n m\u00e1s pobre y menos escolarizada de la poblaci\u00f3n&#8221;. Es m\u00e1s: de acuerdo con el investigador, entre 2003 y 2007, el crecimiento del empleo formal fue del orden del 4,15% anual y por primera vez en dos d\u00e9cadas la cantidad de trabajadores registrados supera el 50%.<\/p>\n<p>&#8220;La ciudad est\u00e1 ofertando servicios m\u00e1s sofisticados y la demanda de mano de obra apunta a una fuerza de trabajo m\u00e1s elitizada, lo que sugiere que ser\u00e1 una metr\u00f3polis con perfil m\u00e1s &#8216;de clase media'&#8221;, explica Comin. Al mismo tiempo, siguiendo esta evoluci\u00f3n, crece tambi\u00e9n el nivel de escolaridad. &#8220;Los individuos formalmente empleados tienen muchas m\u00e1s posibilidades de mantenerse actualizados en sus \u00e1reas de actuaci\u00f3n, reduciendo as\u00ed los riesgos de desempleo e incrementando sus oportunidades de progreso laboral&#8221;. Incluso en esto, todo parece apuntar un mundo ideal. Pero en este punto surge la inflexi\u00f3n de la desigualdad, con la aparici\u00f3n de un nuevo modelo de segregaci\u00f3n: los m\u00e1s pobres que no se encuadran en esta nueva estructura, pero a\u00fan dependen de la ciudad para sobrevivir (empleadas dom\u00e9sticas y otros tipos de empleados), se ven obligados a vivir cada vez m\u00e1s lejos, porque la ciudad no los contempla, ya sea por el precio de la vivienda o por el nuevo perfil requerido.<\/p>\n<p>&#8220;Es un ciclo complejo: la ciudad le ha cerrado sus portas a un cierto tipo de trabajadores, que se ven obligados a vivir en localidades aleda\u00f1as o en regiones cercanas, son expulsados de la metr\u00f3polis. Problemas tales como el transporte, las inundaciones, etc. se convierten en cuestiones inmensas en la actualidad. Lo que era para &#8216;celebrar&#8217; en un primer momento, es motivo de gran preocupaci\u00f3n cuando se lo piensa mejor&#8221;, sostiene el investigador. Sucede que las cuestiones se refieren a una esfera metropolitana, ya que los problemas abarcan \u00e1reas m\u00e1s lejanas y seguramente m\u00e1s pobres y que re\u00fanen menos condiciones de resoluci\u00f3n que una metr\u00f3polis como S\u00e3o Paulo, pondera Comin. &#8220;Asimismo, trabajamos s\u00f3lo con dos esferas: la gobernaci\u00f3n del estado de S\u00e3o Paulo y las municipalidades, que no colaboran entre s\u00ed; basta con recordar la guerra fiscal y las cuestiones de los partidos pol\u00edticos.&#8221;<\/p>\n<p>Incluso el perfil industrial de S\u00e3o Paulo se ha alterado, aunque el estado siga concentrando el mismo 50% de la producci\u00f3n industrial en la ciudad. &#8220;Las industrias tradicionales que empleaban a trabajadores comunes est\u00e1n desplaz\u00e1ndose al interior y la ciudad se queda con la industria que usa m\u00e1s\u00a0 tecnolog\u00eda. La econom\u00eda de la ciudad es m\u00e1s intensiva en lo que hace al capital y menos intensiva en fuerza de trabajo.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Expulsi\u00f3n<\/strong><br \/>\n&#8220;En general se detecta una invitaci\u00f3n a la pobreza a retirarse de la ciudad, y estamos exportando problemas tales como favelas, miseria, salud, entre otros. Al mismo tiempo, a los &#8216;expulsados&#8217; se les est\u00e1 impidiendo usar sistemas de servicios p\u00fablicos de otros lugares, pues se les solicitan comprobantes de trabajo y de domicilio. Dentro de 20 a\u00f1os, cuando miremos hacia S\u00e3o Paulo, podremos llegar a pensar que todo marcha bien, pero los problemas estar\u00e1n ah\u00ed en nuestras caras, pasando el r\u00edo, en las ciudades aleda\u00f1as, con la diferencia de que esas ciudades tienen pocas posibilidades, como nosotros, de hacer pol\u00edtica y cambios&#8221;, advierte Comin.<\/p>\n<p>Las investigaciones de Nadya Guimar\u00e3es, del CEM, muestran otra realidad cruel. &#8220;Ahora se pide t\u00edtulo secundario o universitario para cualquier funci\u00f3n. Un barrendero municipal, por ejemplo, tiene que tener el secundario completo, tama\u00f1a es la distorsi\u00f3n. Es un efecto perverso de esa &#8216;elitizaci\u00f3n&#8217; de la ciudad. Un auxiliar de oficina debe tener diploma universitario, de cualquier carrera, pero es obligatorio. La pregunta es: \u00bfcu\u00e1l es la recompensa por haber estudiado para terminar trabajando en telemarketing y ganar tan poco?\u00a0Esto confirma algo que ya est\u00e1 en nuestra cultura, que los estudios no sirven para nada&#8221;. &#8220;Todo lo que parece bueno de la imagen de S\u00e3o Paulo parece a decir verdad traer aparejado alg\u00fan dejo de cosa mala&#8221;, sostiene Comin.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-103481\" title=\"art4076img2-300x199\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4076img2-300x1991.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4076img2-300x1991.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4076img2-300x1991-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/art4076img2-300x1991-250x166.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">TUCA VIEIRA\/FOLHA IMAGEM<\/span>Otro eje de la desigualdad que estudi\u00f3 el CEM radica en las llamadas redes de sociabilidad. &#8220;La pobreza tiene una dimensi\u00f3n territorial: las personas pobres pueden estar segregadas espacialmente, pero pueden estar unidas espacialmente y combatir precisamente ese efecto de la segregaci\u00f3n. La cuesti\u00f3n de la desigualdad de acceso a las pol\u00edticas de sociabilidad hace que los individuos accedan a condiciones y futuros distintos&#8221;, explica el soci\u00f3logo Eduardo Marques, del CEM.<\/p>\n<p>Con base en mapas que muestran las redes de sociabilidad de los individuos, Marques demostr\u00f3 que esas relaciones con vecinos, familiares, amigos, compa\u00f1eros, etc. importan mucho, m\u00e1s all\u00e1 de la escolaridad y de otros factores, tales como si el individuo est\u00e1 o no empleado, la calidad del empleo y sus ingresos. Partiendo de estos datos, el investigador formul\u00f3 propuestas para el Estado, que podr\u00edan valerse de esa relaci\u00f3n inevitable entre los individuos y sus relaciones interpersonales, una forma eficiente de ayudar cuando se trata de buscar trabajo.<\/p>\n<p>Al fin y al cabo, una investigaci\u00f3n de Nadya Guimar\u00e3es realizada con desempleados que buscaban trabajo en agencias p\u00fablicas y privadas revel\u00f3 que un 80% de los entrevistados consigui\u00f3 ocupaci\u00f3n por medio de su red de amigos en otra ocasi\u00f3n en detrimento de las agencias (lo que, l\u00f3gicamente, no los impide de acercarse a las mismas como refuerzo). &#8220;Esto revela que las personas que tienes amigos tienen mucho m\u00e1s chances de conseguir un empleo, y as\u00ed ampliar la renta y posteriormente disminuir la desigualdad por medio de sus relaciones personales, lo que demuestra que dichas redes de relaciones son m\u00e1s efectivas que las pol\u00edticas p\u00fablicas&#8221;, analiza Marta.<br \/>\n&#8220;El combate contra la pobreza no puede de ninguna manera prescindir de las pol\u00edticas sociales tradicionales, como tampoco de las pol\u00edticas macroecon\u00f3micas que promuevan empleos de buena calidad y en gran cantidad. Pero dado que algunas redes tienen niveles importantes de penetraci\u00f3n en el tejido relacional de las comunidades, su integraci\u00f3n a las pol\u00edticas del Estado puede ayudar a darles mayor resolubilidad, tanto haciendo que las pol\u00edticas lleguen a sus usuarios de manera m\u00e1s precisa como ayudando a customizarlas, incluso en t\u00e9rminos de lenguaje, mediando culturalmente las relaciones entre el Estado y las comunidades&#8221;, sostiene Marques.<\/p>\n<p>&#8220;En el caso espec\u00edfico del empleo, el desarrollo de agencias de empleo que pongan a disposici\u00f3n informaci\u00f3n integrada sobre trabajo, pero que se ubiquen de\u00a0 manera radicalmente descentralizada en las comunidades, podr\u00eda ayudar a mitigar el efecto del mecanismo de la situaci\u00f3n inicial del migrante y en la entrada de j\u00f3venes en el mercado de trabajo, distribuyendo m\u00e1s equitativamente el acceso a la informaci\u00f3n y a las estructuras relacionales poco locales.&#8221;\u00a0\u00a0 Favor &#8211; Si el empleo a\u00fan depende de aquella informaci\u00f3n amiga que viene de un amigo, la buena noticia est\u00e1 en el tercer eje de investigaci\u00f3n del seminario sobre los servicios p\u00fablicos. &#8220;Si uno encuentra a alguien en una situaci\u00f3n muy dif\u00edcil, desempleado en una metr\u00f3polis. \u00bfC\u00f3mo andar\u00e1 su vida?\u00a0Pese a todas las dificultades, actualmente sus hijos pueden seguir yendo a la escuela y seguir contando con los servicios de salud. Todo esto sin necesidad de favores o prebendas de ning\u00fan pol\u00edtico&#8221;, comenta Marta Arretche. &#8220;Su situaci\u00f3n en una metr\u00f3polis es seguramente mucho mejor que si no estuviera en ella.&#8221;<\/p>\n<p>Seg\u00fan la investigadora, las regiones metropolitanas no son los peores lugares de Brasil. &#8220;Clasifiqu\u00e9 a todas las ciudades nacionales de acuerdo con esta perspectiva ampliada de la pobreza que caracteriza a los estudios del CEM: ingresos, salud, educaci\u00f3n y vivienda. Todas fueron clasificadas de acuerdo con un \u00edndice que var\u00eda de 1 a 6, en el cual 1 indica a las ciudades en mejor situaci\u00f3n y 6 a las ciudades en peor situaci\u00f3n de ingresos y social. La gran mayor\u00eda de las ciudades de las regiones metropolitanas est\u00e1 entre 1 y 2, es decir, entre aqu\u00e9llas con los mejores indicadores&#8221;, explica.<\/p>\n<p>Para ella, los principales problemas parecen ser las condiciones de movilidad urbana, es decir, la infraestructura urbana y de transporte. Otro dato positivo relevado por Nadya Guimar\u00e3es es que el 98% de las personas que viven en las grandes metr\u00f3polis (R\u00edo, Salvador, Belo Horizonte y S\u00e3o Paulo) tiene acceso a los servicios p\u00fablicos directamente, lo que indica la casi extinci\u00f3n del clientelismo en este campo. Estudios comparados indican que la desigualdad de acceso a los servicios p\u00fablicos ha venido reduci\u00e9ndose a nivel mundial, al paso que la desigualdad de los ingresos va en aumento.<\/p>\n<p>&#8220;Desde esta perspectiva, Brasil parece estar siguiendo una trayectoria particular, pues la democracia brasile\u00f1a ha logrado producir una reducci\u00f3n de la desigualdad en los ingresos combinada con la disminuci\u00f3n de la desigualdad del acceso a los servicios p\u00fablicos&#8221;, pondera la directora del CEM. La desigualdad tambi\u00e9n requiere una reflexi\u00f3n pol\u00edtica, no solamente econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>&#8220;La mayor parte de los cientistas sociales a comienzos de la d\u00e9cada de 1990 apuntaba que el Estado brasile\u00f1o ser\u00eda incapaz de hacerse cargo de las demandas de la deuda social heredada del r\u00e9gimen militar. La ampliaci\u00f3n de la participaci\u00f3n pol\u00edtica, combinada con la incapacidad del Estado para atender las demandas de integraci\u00f3n social, constituir\u00edan una seria amenaza a la democracia&#8221;, dice Marta. &#8220;Estas expectativas parecieron infundadas, pues la democracia brasile\u00f1a ha revelado una paulatina capacidad de incorporaci\u00f3n social, es decir, Brasil sigue la trayectoria cl\u00e1sica de las democracias modernas, en las cuales la participaci\u00f3n pol\u00edtica crea oportunidades e incentivos institucionales para lograr una progresiva integraci\u00f3n social de las masas.&#8221;<\/p>\n<p>Las instituciones pol\u00edticas brasile\u00f1as fueron las que hicieron posible la incorporaci\u00f3n del electorado y la contemplaci\u00f3n de las demandas. &#8220;Incluso las de los estratos m\u00e1s bajos. Los gobiernos que le siguieron a la dictadura llevaron cada vez m\u00e1s adelante en la agenda de la redemocratizaci\u00f3n el rescate de la deuda social que dej\u00f3 la dictadura. No cabe duda de que la concentraci\u00f3n de renta y el acceso limitado por parte de los estratos m\u00e1s bajos de la sociedad tuvieron su origen en la configuraci\u00f3n de fuerzas pol\u00edticas y en las pol\u00edticas p\u00fablicas que priorizaron los gobiernos de turno&#8221;, afirma la polit\u00f3loga Argelina Figueiredo. &#8220;Desde la redemocratizaci\u00f3n en los a\u00f1os 1980, este cuadro social empez\u00f3 a cambiar y ha venido alter\u00e1ndose a una intensidad cada vez mayor. La dimensi\u00f3n de este cambio mostrar\u00eda que fue significativa, si lo comparamos con el timing de procesos de cambio social equivalentes en los pa\u00edses que actualmente tienen una democracia considerada consolidada&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Discuten en un seminario los dilemas de la segregaci\u00f3n social brasile\u00f1a","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[330],"coauthors":[684],"class_list":["post-89171","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89171","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89171"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89171\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89171"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89171"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89171"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89171"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}