{"id":89173,"date":"2010-04-01T00:00:00","date_gmt":"2010-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/04\/01\/el-mal-sobre-la-tierra\/"},"modified":"2017-02-02T16:15:55","modified_gmt":"2017-02-02T18:15:55","slug":"el-mal-sobre-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-mal-sobre-la-tierra\/","title":{"rendered":"El mal sobre la Tierra"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-101956\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4094img11.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"155\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4094img11.jpg 580w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4094img11-120x32.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4094img11-250x67.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">TRISTE TABLEAU DES EFFECTS CAUSES PAR LE TREMBLEMENT DE TERRE ET INCENDIES ARRIV\u00c9S A LISBONNE LE 1ER NOVEMBRE 1755 (1792), AUTOR DESCONoCIDO. MUSEU De la CIuDAD, LISBOA<\/span>Como lo hace la guerra, una gran cat\u00e1strofe natural genera destrucci\u00f3n, muertes, enfermedades, hambre y miedo. As\u00ed y todo, en la estela de tanto mal es com\u00fan que surjan avances cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos que se vuelven \u00fatiles para la humanidad. El terremoto que destruy\u00f3 Lisboa en 1755 tuvo una enorme repercusi\u00f3n sobre el destino pol\u00edtico, econ\u00f3mico, social y cultural de Portugal. En el \u00e1rea cient\u00edfica, result\u00f3 en los primeros estudios modernos sobre el origen y la acci\u00f3n de los sismos y en la ingenier\u00eda antis\u00edsmica utilizada en la reconstrucci\u00f3n de la capital portuguesa. Todas las iniciativas quedaron al mando del secretario de Estado, Sebasti\u00e3o Jos\u00e9 de Carvalho e Melo, el futuro Marqu\u00e9s de Pombal, ostentador de poderes absolutos concedidos por el rey Jos\u00e9 I.<\/p>\n<p>El terremoto de Lisboa ocurri\u00f3 el 1\u00b0 de noviembre, D\u00eda de Todos los Santos, poco despu\u00e9s de las nueve y media de la ma\u00f1ana. Fueron dos o tres temblores precedidos por un fuerte estruendo en un lapso de aproximadamente siete minutos. Debido a que era un d\u00eda de fiesta de guardar, buena parte de la poblaci\u00f3n estaba en las iglesias o en sus hogares. En ambos lugares, las velas y los fogones encendidos provocaron un incendio de grandes proporciones inmediatamente despu\u00e9s del temblor, cuando se derrumbaron casas, palacios, iglesias y edificios p\u00fablicos. Aterrados, algunos sobrevivientes corrieron hacia las orillas del Tajo, el r\u00edo que ba\u00f1a Lisboa, pero no tuvieron mejor suerte. Alrededor de 30 minutos despu\u00e9s, un maremoto, con olas de entre seis y nueve metros, destruy\u00f3 el puerto, inund\u00f3 la parte baja de la ciudad y mat\u00f3 a muchos de los que escaparon de los desmoronamientos y del fuego.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-101957\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4094img31.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"179\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4094img31.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4094img31-120x74.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4094img31-250x154.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">RANDOLPH LANGENBACH<\/span>No se sabe la cantidad exacta de muertos. Las estimaciones, basadas en los cuantiosos relatos de la \u00e9poca, oscilan entre 10 mil y 30 mil personas. Tampoco se sabe cu\u00e1l era la poblaci\u00f3n lisboeta de aquel tiempo, tal vez alrededor de 200 mil habitantes. Lisboa no fue la \u00fanica ciudad afectada. Hubo muertos y destrucci\u00f3n en otras localidades cercanas a la capital, en el sur do pa\u00eds, en las islas oce\u00e1nicas, en Espa\u00f1a y en el norte de \u00c1frica. El epicentro se ubic\u00f3 en el mar y actualmente se cree que habr\u00eda tenido una intensidad de entre 8,5 y 9 grados en la escala Richter.<\/p>\n<p>Carvalho e Melo asumi\u00f3 la tarea de la reconstrucci\u00f3n. La frase &#8220;cuidar a los vivos, enterrar a los muertos&#8221;, que \u00e9l pronunci\u00f3, signific\u00f3 el comienzo de la reacci\u00f3n al desastre. Al mismo tiempo, \u00e9l quer\u00eda entender que hab\u00eda sucedido y conocer sus razones. Se prepararon entonces 13 preguntas sobre el terremoto \u2013no se sabe qui\u00e9n las elabor\u00f3\u2013, que se les enviaron a todos los p\u00e1rrocos del pa\u00eds, que ten\u00edan la obligaci\u00f3n de contestarlas. Las cuestiones eran sencillas: a qu\u00e9 hora empez\u00f3 el temblor y cu\u00e1nto tiempo dur\u00f3; cu\u00e1ntas casas quedaron destruidas en el \u00e1mbito de cada feligres\u00eda; cu\u00e1ntas personas murieron en cada vivienda; c\u00f3mo fue el maremoto (la altura de las olas, el flujo y el reflujo de la marea) y otras. &#8220;Las preguntas son muy directas, no tiene la superstici\u00f3n de la \u00e9poca, parecen las que har\u00edamos en la actualidad&#8221;, dice Igor Pacca, investigador del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), quien estudi\u00f3 el terremoto de 1755. El c\u00e9lebre sism\u00f3logo franc\u00e9s Montessus de Ballore lleg\u00f3 a decir sobre la Averiguaci\u00f3n del Marqu\u00e9s de Pombal, como se hizo conocido el documento, que &#8220;tiene un car\u00e1cter verdaderamente cient\u00edfico, bastante extra\u00f1o para la \u00e9poca&#8221;, y la consideraba el hito del nacimiento de la sismolog\u00eda moderna.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en la reconstrucci\u00f3n de Lisboa hubo innovaciones. El ingeniero Manuel da Maia y los arquitectos Eug\u00eanio dos Santos y el h\u00fangaro Carlos Mardel, todos militares, terminaron de demoler la parte baja de la ciudad, usaron los escombros para nivelar el suelo, abrieron calles m\u00e1s anchas y construyeron edificios m\u00e1s bajos. Las nuevas construcciones emplearon la t\u00e9cnica de la jaula, con largueros y vigas de madera en diagonal, revestidas por muros de mamposter\u00eda (vea la foto). La estructura dotaba de elasticidad al conjunto y les suministraba apoyo a los pisos superiores en caso de que la parte de mamposter\u00eda se derrumbase. Esta t\u00e9cnica se us\u00f3 hasta comienzos del siglo XX. &#8220;Fue una buena soluci\u00f3n de la naciente ingenier\u00eda antis\u00edsmica&#8221;, dice Igor Pacca. Antes que los portugueses, los chinos, en el a\u00f1o 132 a.C., hab\u00edan creado un ingenioso dispositivo ideado para descubrir la direcci\u00f3n de donde proven\u00eda el temblor: un ancestro del sism\u00f3grafo, desarrollado despu\u00e9s de un gran terremoto acaecido en China.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La sismolog\u00eda moderna surgi\u00f3 despu\u00e9s del gran terremoto que destruy\u00f3 Lisboa","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[309,310],"coauthors":[104],"class_list":["post-89173","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-geologia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89173","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89173"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89173\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89173"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89173"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89173"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89173"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}