{"id":89174,"date":"2010-04-01T00:00:00","date_gmt":"2010-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/04\/01\/llega-la-hora-de-las-gafas-genericas\/"},"modified":"2017-02-02T14:05:07","modified_gmt":"2017-02-02T16:05:07","slug":"llega-la-hora-de-las-gafas-genericas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/llega-la-hora-de-las-gafas-genericas\/","title":{"rendered":"Rubens Belfort Junior: Llega la hora de las gafas gen\u00e9ricas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-155352\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/Rubens-Belfort-Junior_Eduardo-Cesar.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"396\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/Rubens-Belfort-Junior_Eduardo-Cesar.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/Rubens-Belfort-Junior_Eduardo-Cesar-120x164.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/Rubens-Belfort-Junior_Eduardo-Cesar-250x341.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>El profesor Rubens Belfort Junior viene de un linaje de m\u00e9dicos oftalm\u00f3logos paulistas. La Cl\u00ednica Belfort fue fundada por su abuelo en 1933, y su padre la hered\u00f3. Actualmente es de la familia: trabajan en ella Belfort Junior y Rubens, el \u00fanico de sus cuatro hijos que decidi\u00f3 seguir el mismo camino. Pero, pese a la tradici\u00f3n familiar, el lugar preferido de Belfort es la universidad. All\u00ed es donde ense\u00f1a a investigar, dirige y crea proyectos que van de la investigaci\u00f3n m\u00e1s pura a los estudios aplicados de amplio inter\u00e9s p\u00fablico.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, Belfort ha insistido en dos temas. El primero es la necesidad de que el gobierno distribuya gafas gen\u00e9ricas para la poblaci\u00f3n carente de recursos de m\u00e1s de 50 a\u00f1os, como una forma de mejorar la calidad de vida. El segundo es un alerta constante sobre los cuidados que los m\u00e9dicos en general y los oftalm\u00f3logos en particular deben tener para con la creciente poblaci\u00f3n de ancianos. Con respecto a este \u00faltimo tema, organiz\u00f3 en 2009 el libro Oftalmogeriatria (editorial Roca), junto con Marcela Cypel.<\/p>\n<p>Profesor titular de la Escuela Paulista de Medicina de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), Belfort es el \u00fanico oftalm\u00f3logo brasile\u00f1o miembro de la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias, de la Asociaci\u00f3n Nacional de Medicina y Academia Ophthalmologica Universalis e integrante del prestigioso International Council of Ophthalmology, adem\u00e1s de haber sido presidente del Congreso Mundial de Oftalmolog\u00eda. Hasta el a\u00f1o pasado encabezaba el Instituto de la Visi\u00f3n, vinculado al Departamento de Oftalmolog\u00eda de la Unifesp. En ese cargo, fue art\u00edfice de la construcci\u00f3n de nuevo edificio que se inaugurar\u00e1 este a\u00f1o. Actualmente es presidente de la Sociedad Paulista para el Desarrollo de la Medicina, la mayor entidad filantr\u00f3pica brasile\u00f1a en el \u00e1rea de salud ligada a la Unifesp, due\u00f1a del Hospital S\u00e3o Paulo, administradora de 30 unidades de salud y con una planta de m\u00e1s de 26 mil empleados en diferentes estados do Brasil.<\/p>\n<p>A los 64 a\u00f1os, tiene en la punta de la lengua numerosos proyectos en marcha o por hacerse. No todos son meramente acad\u00e9micos, pero todos nacieron de su trabajo en la universidad. A continuaci\u00f3n, los principales tramos de la entrevista.<\/p>\n<p><strong>El a\u00f1o pasado, su libro en colaboraci\u00f3n con Marcela Cypel, Oftalmogeriatria, gan\u00f3 el segundo lugar del Premio Jabut\u00ed de medicina en el pa\u00eds. \u00bfPor qu\u00e9 la oftalmogeriatr\u00eda se ha vuelto tan importante?<br \/>\n<\/strong>Por un motivo simple, la poblaci\u00f3n est\u00e1 envejeciendo en todo el mundo y la prolongaci\u00f3n de esta fase de la vida tiene un gran impacto en la medicina. Si usted piensa en tres o cuatro afecciones oftalmol\u00f3gicas, probablemente ser\u00e1n el glaucoma, la catarata y la degeneraci\u00f3n macular. Las tres aparecen en la vejez. Y es precisamente en los pa\u00edses subdesarrollados donde se espera un aumento mayor de la poblaci\u00f3n de m\u00e1s de 70 a\u00f1os. Es importante saber de ello para entender los distintos escenarios de planificaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n, la ense\u00f1anza y las actividades asistenciales. No me refiero a las personas de 65 a\u00f1os, sino a las de 80 \u00f3 90 a\u00f1os o m\u00e1s. Los centenarios ser\u00e1n mucho m\u00e1s comunes entre nosotros. Y los ojos de los pacientes m\u00e1s ancianos deben verse de manera distinta.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs m\u00e1s dif\u00edcil tratar los ojos de los ancianos?<br \/>\n<\/strong>Hay una serie de valores m\u00e9dicos que no suelen aplicarse adecuadamente a los pacientes ancianos. Una vez que llegan a una determinada edad, las personas se vuelven m\u00e1s lentas. Hay que respetar su tiempo de respuesta y mantener algo muy importante, que es la autonom\u00eda del paciente. Cuando alguien de 80 a\u00f1os se acerca a una consulta con su hija, o a veces con su nieta, la tendencia del m\u00e9dico es conversar \u00fanicamente con quien lo acompa\u00f1a, y no directamente con el anciano. Existen importantes aspectos psicol\u00f3gicos y de comunicaci\u00f3n. Y no podemos olvidarnos de que de todas las tecnolog\u00edas, la m\u00e1s importante en medicina sigue siendo la comunicaci\u00f3n. Pero existen otros aspectos igualmente importantes. Por ejemplo, el acto de abrir un gotero de colirio y echarse unas gotas en los ojos es trivial para un joven. Pero para un individuo cuya mano tiembla y que no logra leer la etiqueta se hace muy dif\u00edcil. El paciente anciano, toma en ocasiones 15 tipos de medicamentos por d\u00eda. Cambiar o agregar un medicamento sin necesidad no es un acto con impacto meramente econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n social. Y si el paciente no ve o ve mal, son mucho m\u00e1s complicadas para \u00e9l las actividades del d\u00eda a d\u00eda. Debemos contribuir a mejorar la calidad de vida de los ancianos y no preocuparnos \u00fanicamente en curar enfermedades. Incluso porque algunas veces esas enfermedades son incurables. Necesitamos detectar qu\u00e9 enfermedades tienen impacto en la calidad de vida y concentrar nuestros esfuerzos en ellas. Muchas veces los pacientes tienen alteraciones cognitivas, de memoria, y no son evidentes. Un paciente se acerca a la consulta, conversa de manera aparentemente normal, sale con una receta, y de repente es como haberle dado una receta a un ni\u00f1o de cuatro a\u00f1os, que no sabe qu\u00e9 hacer con ese papel. Eso lo notamos cuando un familiar nos llama y nos dice: &#8220;\u00bfqu\u00e9 le dijo usted a mi pap\u00e1 cuando estuvo all\u00ed? No se acuerda de nada&#8221;. El libro Oftalmogeriatria aborda estos problemas, y tambi\u00e9n situaciones t\u00e9cnicas oftalmol\u00f3gicas. En parte es fruto de la tesis doctoral de Marcela Cypel, para la cual hicimos un seguimiento de octogenarios, nonagenarios y centenarios. Ya contamos m\u00e1s de 50 centenarios a los que les hemos realizado estudios de calidad visual.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo iniciaron el proyecto?<br \/>\n<\/strong>Hace tres o cuatro a\u00f1os. Ahora vamos a empezar otro proyecto muy interesante en el cual examinaremos mellizos, de septuagenario para arriba, univitelinos y no univitelinos. Pretendemos saber qu\u00e9 es gen\u00e9tico y que es ambiental. \u00bfEs posible que un individuo de 80 a\u00f1os que tienen un hermano gemelo vivo, univitelino, tenga el mismo tipo de enfermedad ocular? Los pr\u00f3ximos a\u00f1os mostrar\u00e1n cada vez m\u00e1s el impacto de la epigen\u00e9tica y la gen\u00e9tica.<\/p>\n<p><strong>Hablemos de sus or\u00edgenes. \u00bfUsted pr\u00e1cticamente viene de una dinast\u00eda de oftalm\u00f3logos es verdad?<br \/>\n<\/strong>Son cinco generaciones de doctores. Mi bisabuelo, Jos\u00e9 Nunes Belfort Mattos, en 1900 y pico, era astr\u00f3nomo director del observatorio de S\u00e3o Paulo, y registraba la temperatura y el clima de la ciudad. Registr\u00f3 por ejemplo que nev\u00f3 en la ciudad de S\u00e3o Paulo en 1918. En la casa de la familia, en la avenida paulista, estaba instalado el observatorio particular, que despu\u00e9s pas\u00f3 a manos del gobierno de S\u00e3o Paulo y forma parte de la propia historia de la astronom\u00eda y la meteorolog\u00eda paulista y de la de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Quiz\u00e1 por ello y por las lentes, mi abuelo, en lo que hace a la medicina, se interes\u00f3 en la oftalmolog\u00eda. Trabaj\u00f3 en Campinas en el Instituto Penido Burnier, en la d\u00e9cada de 1920. En 1930 vino a S\u00e3o Paulo. Era oftalm\u00f3logo, pol\u00edtico, comunista. Mi padre tambi\u00e9n fue oftalm\u00f3logo, al igual que yo y uno de mis hijos, que ha concluido ahora un doctorado s\u00e1ndwich con beca en Canad\u00e1 y en Estados Unidos. Pero \u00e9sa es tan s\u00f3lo una feliz coincidencia. Tengo cuatro hijos y solamente uno estudi\u00f3 medicina. De los otros tres, uno sigui\u00f3 econom\u00eda y mis dos hijas administraci\u00f3n de empresas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 hizo primero su doctorado en inmunolog\u00eda y despu\u00e9s en oftalmolog\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Cuando hac\u00eda la carrera de grado me interesaban cuestiones de la medicina preventiva, la epidemiolog\u00eda, las enfermedades infecciosas. Trabaj\u00e9 con los m\u00e9dicos Walter Leser y Roberto Baruzzi, adem\u00e1s de los hermanos Villas-Boas. Pero sobre el final de la carrera cambi\u00e9. Empec\u00e9 una especializaci\u00f3n en oftalmolog\u00eda y empezaron a interesarme las enfermedades infecciosas oculares. Hice un curso de ciencias b\u00e1sicas en Estados Unidos, donde la inmunolog\u00eda celular est\u00e1 empezando a resolver aparentemente muchos de nuestros problemas. Tuve la suerte de encontrarme aqu\u00ed en la Escuela Paulista de Medicina con el brillante Nelson Mendes, un poco mayor que yo, y que ya era titular de Inmunolog\u00eda. E hice el curso de la OMS [la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud] en el Instituto Butantan sobre el tema. A partir de entonces, con la buena orientaci\u00f3n del Nelson y de otros en la d\u00e9cada de 1970, me di cuenta de que m\u00e1s importante que un doctorado en oftalmolog\u00eda era hacer uno en inmunolog\u00eda como oftalm\u00f3logo. Al fin y al cabo, un transplante de c\u00f3rnea, una uve\u00edtis, enfermedades infecciosas e incluso una retinopat\u00eda diab\u00e9tica, y los problemas llamados degenerativos en la \u00e9poca, aparec\u00edan desde en ese entonces ligados a la inmunolog\u00eda, y actualmente a la biolog\u00eda molecular. Como el posgrado en oftalmolog\u00eda solamente exist\u00eda en la Universidad Federal de Minas Gerais, segu\u00ed el camino inverso: curs\u00e9 la maestr\u00eda en inmunolog\u00eda y el doctorado en inmunolog\u00eda con Nelson Mendes en la Escuela Paulista, y simult\u00e1neamente, pese a estar &#8220;prohibido&#8221;, hice el doctorado en oftalmolog\u00eda con Fernando Or\u00e9fice y Hilton Rocha, en Belo Horizonte.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue su paso por la Facultad de Medicina de Jundia\u00ed?<br \/>\n<\/strong>Termin\u00e9 la maestr\u00eda cuando ten\u00eda menos de 30 a\u00f1os, y fui all\u00e1 como profesor titular. Mis residentes ten\u00edan casi mi edad, lo que era b\u00e1rbaro en t\u00e9rminos de comunicaci\u00f3n, porque los conceptos son muy similares. En la actualidad, a los 64 a\u00f1os y siendo docente desde los 29, veo c\u00f3mo es progresivamente dif\u00edcil llegar a los j\u00f3venes, el gap es cada vez mayor. Y ocurri\u00f3 algo muy interesante en el sector, que muestra la importancia de los sistemas que les ofrecen el ejercicio del poder a los j\u00f3venes. Dos profesores de la oftalmolog\u00eda paulista que se destacaron, Newton Kara Jos\u00e9 en Jundia\u00ed, la Unicamp [la Universidad Estadual de Campinas] y la USP, y yo, en Jundia\u00ed y en la Unifesp, ambos empezamos muy j\u00f3venes. Newton empez\u00f3 en Jundia\u00ed, fue a la Unicamp y yo entr\u00e9 en su lugar. Cuando me fui a la Unifesp, entr\u00f3 Ana Luisa H\u00f6fling-Lima, siendo tambi\u00e9n muy joven, que ahora es docente titular de la Unifesp. Despu\u00e9s de convertirme en profesor titular de la Unifesp y antes de asumir, resolv\u00ed tomarme un a\u00f1o sab\u00e1tico y me fui al NEI, el Instituto Nacional de los Ojos del NIH [los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos]. Me qued\u00e9 all\u00e1 un a\u00f1o desarrollando trabajos en oftalmolog\u00eda, inmunolog\u00eda y biolog\u00eda molecular relacionada principalmente con el VIH, contratado por el NIH como visiting scientist, con privilegio quir\u00fargico. Es decir, pod\u00eda operar a norteamericanos. Una gloria&#8230;Regres\u00e9 en 1990, revitalizado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted siempre atendi\u00f3 pacientes?<br \/>\n<\/strong>S\u00ed, siempre. Sin atender me morir\u00eda de hambre, con la familia grande que tengo. Adem\u00e1s, el consultorio brinda oportunidades y desaf\u00edos \u00fatiles para la vida acad\u00e9mica. Si no atendiese en consultorio y no necesitase dinero, me habr\u00eda convertido un bur\u00f3crata, sin contacto con pacientes a no ser en diapositivas o en\u00a0 situaciones artificiales. Pienso que la vivencia y el desaf\u00edo cl\u00ednico y quir\u00fargico del consultorio son fundamentales. En \u00e9l, compito en la oferta de atenci\u00f3n con cualquiera, en general con gente m\u00e1s joven, que est\u00e1 en el mercado y no precisa tener maestr\u00eda, doctorado o libre docencia. En la universidad competimos en concursos, por financiamientos y en situaciones a menudo irrelevantes si se piensa en los problemas que los pacientes deben resolver. A su vez, el ambiente universitario es cr\u00edtico e innovador, es indispensable para mantener el consultorio actualizado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted atiende en la Unifesp y en la Cl\u00ednica Belfort?<br \/>\n<\/strong>En ambos lugares, y opero en los hospitales S\u00e3o Paulo, Einstein y Santa Cruz. Cuando empec\u00e9 en la Cl\u00ednica Belfort, en 1970, mi padre contaba con 12 m\u00e9dicos trabajando con \u00e9l. Hace dos a\u00f1os, mi madre, que tiene 83 a\u00f1os, me dijo: &#8220;Nos puso tan contentos cuando fuiste a hacer oftalmolog\u00eda, nunca pensamos que fueras a &#8216;destruir&#8217; la cl\u00ednica de la familia&#8221;. La cl\u00ednica que erigi\u00f3 mi abuelo; mi padre y \u00e9l siempre se dedicaron a ella. Mi padre era profesor libre docente, pero su vida era la cl\u00ednica. Naturalmente, se fue dando cuenta de que, pese a que \u00e9ramos oftalm\u00f3logos, nuestro trayecto de vida era distinto. Cuando muri\u00f3, la cl\u00ednica \u00e9ramos pr\u00e1cticamente \u00e9l y yo. El consultorio para m\u00ed es fundamental, pero la universidad es mi casa.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ntos son actualmente en la cl\u00ednica?<br \/>\n<\/strong>Mi hijo, otras dos oftalm\u00f3logas y yo, y tambi\u00e9n docentes que trabajan un cierto tiempo semanal, tambi\u00e9n para complementar la atenci\u00f3n y brindar cobertura a los pacientes cuando alguno de nosotros viajamos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo surgieron las llamadas cirug\u00edas colectivas para las cirug\u00edas de catarata?<br \/>\n<\/strong>Siempre sostuve que de nada sirve tener una medicina cada vez mejor y si est\u00e1 cada vez m\u00e1s distanciada de la poblaci\u00f3n. En la d\u00e9cada de 1980, gracias a mi padre, Newton Kara Jos\u00e9 y yo conocimos a Carl Kupfer, quien en esa \u00e9poca era director del Instituto Nacional de los Ojos de Estados Unidos. Kupfer era un norteamericano at\u00edpico, internacionalista y avanzado, que nos inici\u00f3 en esas ideas. Cuando se habla de las acciones colectivas para las cirug\u00edas de catarata, siempre debemos acordarnos de Newton. El fue el gran l\u00edder, que en la \u00e9poca ya era docente titular en la Unicamp, en donde no lo molestaban y le permit\u00edan crear nuevos sistemas de atenci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPero c\u00f3mo empez\u00f3 eso?<\/strong><br \/>\nNewton empez\u00f3 a hacer una cr\u00edtica radical a la ineficiencia de los servicios hospitalarios en los cuales se hac\u00edan una o dos operaciones de catarata por d\u00eda y eso les parec\u00eda b\u00e1rbaro. Entonces \u00e9l empez\u00f3 a hacer 12, 20 cirug\u00edas diarias de catarata. Eso gener\u00f3 un conocimiento nuevo y engendr\u00f3 en m\u00ed y en otras personas unas ganas de hacer m\u00e1s y mejor con el nuevo concepto de atenci\u00f3n en gran escala sin comprometer la calidad. Quisimos entonces hacer 50 cirug\u00edas por d\u00eda. Y empezamos a competir. Newton siempre fue un l\u00edder. El iba a alg\u00fan lugar de Brasil a organizar un esfuerzo colectivo de esos [mingas, o &#8220;mutir\u00f5es&#8221;, en portugu\u00e9s] y yo iba a otro, siempre compitiendo. Seguimos siendo amigos, y eso desde hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLas cirug\u00edas colectivas ustedes siempre las hac\u00edan por separado?<br \/>\n<\/strong>S\u00ed, pero gracias al objetivo com\u00fan logramos sensibilizar a todos en Brasil y en otros pa\u00edses. Fue un movimiento surgido en la universidad, pero que se propag\u00f3 por el Consejo Brasile\u00f1o de Oftalmolog\u00eda [CBO] y lleg\u00f3 a los gobiernos. Los tiempos eran adecuados, porque hab\u00eda surgido una nueva ideolog\u00eda de salud ac\u00e1 en S\u00e3o Paulo en la era del [gobernador M\u00e1rio] Covas. No quiero que parezca partidario, pero fue en la \u00e9poca en que [Jos\u00e9] Serra se convirti\u00f3 en ministro de Salud, en 1998. All\u00ed realmente todo empez\u00f3 a hacerse en escala nacional, pues \u00e9l se sensibiliz\u00f3 ante la importancia de todo esto y se puso al frente de las nuevas ideas. Una vez, Serra, como ministro da Salud, visit\u00f3 el Hospital S\u00e3o Paulo por invitaci\u00f3n del m\u00e9dico Miguel Srougi, quien me lo present\u00f3. Empezamos a charlar sobre diabetes y ceguera. Me dijo que no entend\u00eda nada de eso y me invit\u00f3 a que fuera a su oficina esa misma noche. Fueron dos horas de charla franca sobre salud ocular, m\u00e9dicos y hospitales p\u00fablicos, en que respond\u00ed pr\u00e1cticamente a un cuestionario. Le expliqu\u00e9 la importancia de llevar a cabo una acci\u00f3n colectiva en el campo de la diabetes ocular.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-101951\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4093img21.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"167\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4093img21.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4093img21-120x69.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4093img21-250x144.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar<\/span>Y \u00e9l lo acept\u00f3&#8230;<br \/>\n<\/strong>Inmediatamente. Al final de la charla me comprometi\u00f3 a hacer lo que hab\u00eda prometido. Luego me pidi\u00f3 que telefonease al d\u00eda siguiente bien temprano a un asesor, Renilson Rehem de Souza, en el ministerio. Sal\u00ed preocupado, qui\u00e9n sabe con una falsa promesa, pero hice lo que Serra me pidi\u00f3 y descubr\u00ed que Renilson, tempranito, ya se hab\u00eda puesto al tanto y estaba trabajando en la idea. Empezamos aquella misma ma\u00f1ana con la minga de diabetes ocular, que se propag\u00f3 por todo Brasil. Despu\u00e9s de la catarata y de la diabetes, \u00e9l acept\u00f3 un tercer proyecto, tambi\u00e9n muy importante, sobre el transplante de c\u00f3rnea. Todo eso cambi\u00f3 la salud ocular en Brasil.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEse proyecto fue el que termin\u00f3 con la lista de espera para transplantes de c\u00f3rneas en S\u00e3o Paulo?<br \/>\n<\/strong>S\u00ed. Los pacientes siempre esperaron a\u00f1os para hacerse transplantes de c\u00f3rneas en todo Brasil. Hasta que la universidad, el CBO y el gobierno se unieron para reestructurar los transplantes. Y hoy en d\u00eda, en S\u00e3o Paulo ning\u00fan paciente espera m\u00e1s que algunos d\u00edas para someterse a la cirug\u00eda. Se termin\u00f3 la espera. El SUS [el Sistema \u00danico de Salud] funciona. Eso se concret\u00f3 debido a la adecuaci\u00f3n de las normas de transplantes, al darle la debida importancia a la cuesti\u00f3n de la gesti\u00f3n y del financiamiento. No se remunera \u00fanicamente por la c\u00f3rnea transplantada, sino tambi\u00e9n por el ojo captado. Esta estrategia fue muy eficiente para aumentar la cantidad de c\u00f3rneas para transplantes y en investigaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n. Ahora bien, es ir\u00f3nico, emblem\u00e1tico y triste que incluso en estados cercanos a S\u00e3o Paulo siga sin haber c\u00f3rneas ni bancos funcionando eficientemente. El mensajeuna\u00a0 estructura local, organizaci\u00f3n social y capacidad pol\u00edtica resolutiva.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 Sorocaba, ciudad del interior del estado, se convirti\u00f3 en s\u00edmbolo de ese \u00e9xito en la cuesti\u00f3n de los transplantes?<br \/>\n<\/strong>Sorocaba cuenta desde hace muchos a\u00f1os con un individuo visionario, idealista y un excelente administrador: Paschoal Martinez Munhoz. Con el apoyo de organizaciones como la Masoner\u00eda, \u00e9l desarroll\u00f3 un m\u00e9todo eficiente de captaci\u00f3n, y as\u00ed se empez\u00f3 a actuar en la morgue, donde los familiares eran abordados de manera adecuada por alguien que les explicaba la posibilidad de donar los ojos, cuya ablaci\u00f3n puede hacerse incluso varias horas despu\u00e9s de la defunci\u00f3n. El dolor del familiar en la morgue ya se ha atenuado ante la necesidad pr\u00e1ctica, y as\u00ed se le hace m\u00e1s f\u00e1cil percatarse de la retribuci\u00f3n social que implica la donaci\u00f3n, y adem\u00e1s se crea un est\u00edmulo econ\u00f3mico por el no pago de ciertos gastos. Y Paschoal supo aprovechar esto de manera adecuada. Al ser una ciudad menor, las personas comenzaron percatarse del bien que estaban haciendo y la comunidad se sinti\u00f3 orgullosa por el hecho de ser el municipio con m\u00e1s donaciones de ojos, por el bien de todos. Sorocaba pas\u00f3 a enviar c\u00f3rneas a otras ciudades de S\u00e3o Paulo y del pa\u00eds. Este ejemplo ahora se replica y se ha difundido en otros lugares del estado. Tambi\u00e9n la Secretar\u00eda Estadual de Salud desempe\u00f1\u00f3 un papel importante al crear y equipar otros centros junto con el Ministerio de Salud.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue el caso de Pauini, la ciudad de la Amazonia que ten\u00eda el mayor \u00edndice de analfabetismo hace algunos a\u00f1os?<br \/>\n<\/strong>Pauini sali\u00f3 a la luz gracias al programa Alfabetizaci\u00f3n Solidaria, dirigido por Ruth Cardoso. Convers\u00e1bamos sobre las dificultades de alfabetizar a los ancianos y le coment\u00e9 acerca de la experiencia de los gobiernos militares con el Mobral [el Movimiento Brasile\u00f1o de Alfabetizaci\u00f3n] en el interior del nordeste. Las personas no aprend\u00edan y a veces se las consideraba est\u00fapidas, pero a decir verdad eran ancianas y no ve\u00edan. Ruth entendi\u00f3 inmediatamente la necesidad habilitar visualmente a las personas en primer lugar, para luego dar inicio al proceso educativo. Fuimos a Pauini antes de que llegara el Alfabetizaci\u00f3n Solidaria. Examinamos a todos los futuros alumnos y les entregamos las gafas antes de que empezasen las clases. Esto pas\u00f3 a ser tambi\u00e9n una marca del fabuloso trabajo que Ruth Cardoso inici\u00f3 y que sigue hasta ahora, tantos a\u00f1os despu\u00e9s. Fue replicado en muchos otros lugares. Y vea que interesante: como resultado de este trabajo que nada m\u00e1s era que examinar la vista y entregar gafas, descubrimos y publicamos al respecto de una enfermedad ocular nueva en Brasil, causada por una filaria, la Mansonella ozzardi.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 provoca?<br \/>\n<\/strong>No se sabe bien todav\u00eda; tal vez dificultad visual. En estos momentos estamos preparando un proyecto sobre eso para presentarlo en la FAPESP.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted participa en las mingas de cirug\u00edas colectivas?<br \/>\n<\/strong>Estuve en muchas de esas acciones y me encanta participar. No solamente para ver a los pacientes que est\u00e1n siendo atendidos, sino tambi\u00e9n para sentir la solidaridad humana y el compromiso social. La atenci\u00f3n m\u00e1s dif\u00edcil en tales situaciones sigue siendo la consulta de refracci\u00f3n para prescribir las gafas. Es sumamente importante entregar las gafas. Sin ellas, el adulto mayor de 40 a\u00f1os no logra actuar, leer ni vivir bien. Ning\u00fan indio de 50 a\u00f1os logra poner la carnada o hacer artesan\u00edas sin sus anteojos. Las gafas son indisprescindibles para la calidad de vida.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEl hecho de entregar las gafas es algo menoscabado entre los oftalm\u00f3logos?<br \/>\n<\/strong>Es menoscabado de todas las maneras. Es demasiado f\u00e1cil hacerlo, no tiene glamour, pero el recetar gafas puede ser m\u00e1s lento que realizar una cirug\u00eda de catarata. Las gafas inadecuadas siguen siendo una queja frecuente en pacientes de todos los niveles en Brasil. Y ese menoscabo de algunas actividades es muy malo, pues la descalificaci\u00f3n del trabajo de entregar los anteojos, en cierta forma, es como descalificar el trabajo que hace que una persona vea. Inicialmente, en el programa Alfabetizaci\u00f3n Solidaria, con el apoyo del \u00f3ptico Miguel Giannini y del empresario \u00c1lvaro Ferrioli, en el nordeste, hicimos lo que culmin\u00f3 con un proyecto que debe ser reanudado por el SUS, que consiste en evitar que se terminen las consultas con un &#8220;tome su receta y vaya nom\u00e1s&#8221;. Se constat\u00f3 hace muchos a\u00f1os en el Hospital S\u00e3o Paulo que nuestros pacientes a menudo ya hab\u00edan pasado antes por otros hospitales y les hab\u00edan dado sus recetas. El problema no era conseguir la prescripci\u00f3n, sino qu\u00e9 hacer con ella. Es el problema del acceso por parte de la poblaci\u00f3n. No me quiero meter en pol\u00edtica, pero durante la gesti\u00f3n de Serra en el Ministerio de Salud, \u00e9l acept\u00f3 un proyecto piloto que consist\u00eda en que al final de la consulta, se le dec\u00eda al paciente: &#8220;Usted necesita anteojos, elija entre estos tres modelos&#8221;. En tres d\u00edas el paciente volv\u00eda y recib\u00eda sus lentes bifocales listos e incluidos en la consulta v\u00eda SUS.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ntas gafas se distribuyeron gratuitamente?<br \/>\n<\/strong>Hicimos 1.200 en la primera etapa y 12 mil en la segunda en S\u00e3o Paulo, Manaos y Recife, con gran \u00e9xito. La siguiente etapa consist\u00eda en llegar a 120 mil, pero no fue llevada adelante. De cualquier manera, es posible hacerlo, y comprando en cantidad el precio cae mucho. Es lo mismo que se dice de los medicamentos y de los gen\u00e9ricos. Hay que desarrollar el equivalente a los gen\u00e9ricos para los anteojos. Con eso volvemos a la primera cuesti\u00f3n, la vejez. La gente no puede gastar lo que no tiene en lentes. Es un problema que se resuelve con voluntad pol\u00edtica. La causa m\u00e1s importante de baja visi\u00f3n y de ceguera en Brasil es la falta de anteojos. El m\u00e9dico, al liderar un equipo de salud ocular, con la ayuda de la tecnolog\u00eda y de t\u00e9cnicos de nivel medio, con una pol\u00edtica de salud adecuada, puede hacer todo m\u00e1s \u00e1gil y eficiente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa ceguera viene cayendo en Brasil?<br \/>\n<\/strong>No. Tiende a crecer y no es por culpa del gobierno. Todos deberemos operarnos de catarata alg\u00fan d\u00eda (si no nos morimos antes) y no hay ninguna posibilidad de cualquier otro tratamiento previsto para los pr\u00f3ximos 10 a\u00f1os. Es un problema mundial. Hay centenares de millones de personas con catarata aguardando para someterse a una cirug\u00eda en todo el mundo. En poco tiempo m\u00e1s quiz\u00e1 se llegue a 500 millones de personas. Los brasile\u00f1os ahora viven mucho m\u00e1s y la ceguera y la baja visi\u00f3n de los ancianos es algo para lo cual muy a menudo la medicina no tiene respuesta todav\u00eda. Es lo que sucede por ejemplo con la degeneraci\u00f3n macular. Tambi\u00e9n est\u00e1 aumentando mucho la ceguera relacionada con la diabetes, complicaciones oculares relacionadas con los avances de la medicina, tales como los transplantes y la cura o la postergaci\u00f3n de la muerte en algunos tipos de c\u00e1ncer. Los diab\u00e9ticos viven m\u00e1s, pero desafortunadamente pueden pasar muchos a\u00f1os con neuropat\u00eda, ceguera, etc. La ceguera relacionada con el glaucoma tambi\u00e9n aumenta mucho con la edad.<\/p>\n<p><strong>A usted parece que le gusta la gesti\u00f3n.<br \/>\n<\/strong>No se trata de que me guste, sino de que es necesaria. La falta de gesti\u00f3n es uno de los mayores problemas del sistema universitario y hospitalario, m\u00e1s grave que la falta de inversi\u00f3n. Llegu\u00e9 a Estados Unidos en 1990 y era docente titular. En la \u00e9poca el departamento era grande, ten\u00eda unas 50 personas. Hoy tiene 500. Como docente, debo administrar. Tuve la suerte de que me admitieran en el MBA [Master of Business Administration] de la FEA [Facultad de Econom\u00eda y Administraci\u00f3n de la USP]. Eso en la universidad me sirvi\u00f3 mucho pues expandi\u00f3 mis conocimientos y mis posibilidades de aprendizaje. Me permiti\u00f3 una comunicaci\u00f3n mayor con profesionales del \u00e1rea. Y hoy en d\u00eda una de las cosas que m\u00e1s me enorgullecen cuando pienso en nuestro departamento es que hay otras personas que tambi\u00e9n terminaron haciendo el curso. Tenemos una tradici\u00f3n de varios docentes con esa preocupaci\u00f3n con la gesti\u00f3n. Fue ese conocimiento lo que nos permiti\u00f3 construir el edificio del Instituto de la Visi\u00f3n, pero tambi\u00e9n tener \u00e9xito internacional en ensayos cl\u00ednicos, etc. Tenemos un equipo de excelentes profesores gestores en oftalmolog\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es su cargo actual en el instituto?<br \/>\n<\/strong>Fui presidente hasta 2009. Cuando me eligieron presidente de la SPDM, la Sociedad Paulista de Desarrollo de la Medicina, sal\u00ed para no tener conflictos de intereses.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEse edificio nuevo del instituto, de 11 pisos, es de su gesti\u00f3n?<br \/>\n<\/strong>S\u00ed. Es fruto de nuestra generaci\u00f3n. Hubo que construirlo porque no pod\u00edamos dejar de edificar en esa \u00e1rea de la ciudad un edificio con la altura m\u00e1xima que la legislaci\u00f3n permitiese. Siempre supimos que el edificio era m\u00e1s grande que lo que la sede de Oftalmolog\u00eda necesitar\u00eda, y fue construido pensando que la Unifesp y el Hospital S\u00e3o Paulo necesitar\u00edan espacio. Esa construcci\u00f3n es un ejemplo de la necesidad de hacer una buena gesti\u00f3n. Una parte del terreno, la municipalidad nos la prest\u00f3 por 50 a\u00f1os, y la otra parte conseguimos dinero del BNDES [el Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social]. Es fundamental saber gestionar. No se puede m\u00e1s seguir con un departamento solamente formado por cient\u00edficos y educadores; hay que contar tambi\u00e9n con gestores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Experto en oftalmolog\u00eda geri\u00e1trica habla sobre los problemas de la vista","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[316],"coauthors":[104],"class_list":["post-89174","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89174","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89174"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89174\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89174"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89174"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89174"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89174"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}