{"id":89176,"date":"2010-04-01T00:00:00","date_gmt":"2010-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/04\/01\/la-energia-del-futuro\/"},"modified":"2017-02-02T14:38:36","modified_gmt":"2017-02-02T16:38:36","slug":"la-energia-del-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-energia-del-futuro\/","title":{"rendered":"La energ\u00eda del futuro"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-101962\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4096img11.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"237\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4096img11.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4096img11-120x98.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4096img11-250x204.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar<\/span>La Convenci\u00f3n Latinoamericana del Proyecto Global Sustainable Bioenergy (GSB), realizada en la FAPESP entre los d\u00edas 23 y 25 de marzo, aprob\u00f3 una resoluci\u00f3n en la que se afirma enf\u00e1ticamente el potencial de expansi\u00f3n de la producci\u00f3n de bioenerg\u00eda en Latinoam\u00e9rica, sin que esto comprometa la producci\u00f3n de alimentos, el medio ambiente y la biodiversidad. En dicha resoluci\u00f3n se sostiene que el continente desempe\u00f1a un importante papel en la oferta de biocombustibles, y abre la perspectiva de dar cuenta de la demanda tanto a nivel regional como mundial. Posee tierras, un clima favorable, variadas opciones de materias primas y tecnolog\u00edas que pueden expandirse por todo su territorio de manera sostenible. La resoluci\u00f3n hace menci\u00f3n a la producci\u00f3n de etanol en Brasil y de biodiesel en Argentina como ejemplos de \u00e9xito en el continente en el reemplazo de la energ\u00eda f\u00f3sil por energ\u00edas renovables.<\/p>\n<p>El GSB, una articulaci\u00f3n internacional de cient\u00edficos del sector energ\u00e9tico, ya hab\u00eda organizado en febrero una convenci\u00f3n en Europa, en la Universidad de Delft, Holanda, y otra en \u00c1frica, en la Universidad de Stellenbosch, Sud\u00e1frica, entre los d\u00edas 17 y 20 de marzo. Este mismo a\u00f1o se realizar\u00e1n nuevos encuentros, en Asia, en la ciudad de Skudai, Malasia, y en Norteam\u00e9rica, en Minneapolis, Estados Unidos. Luego de esas cinco convenciones, el Proyecto GSB cumplir\u00e1 otras dos etapas. Primeramente apuntar\u00e1 a responder si es posible dar cuenta de una fracci\u00f3n sustancial de la demanda energ\u00e9tica con base en la producci\u00f3n de biomasa, sin por ello comprometer la provisi\u00f3n de alimentos, la preservaci\u00f3n de h\u00e1bitats naturales y la calidad del medio ambiente. Posteriormente procurar\u00e1 proponer estrategias factibles y sostenibles para la transici\u00f3n de la actual matriz energ\u00e9tica hacia una nueva matriz, m\u00e1s equilibrada y renovable.<\/p>\n<p>Las resoluciones aprobadas en el marco de la convenci\u00f3n europea y en la africana sugieren que las perspectivas del proyecto son favorables. Si bien muestran preocupaci\u00f3n con los cambios en el uso de la tierra, los europeos afirmaron, en el documento que aprobaron, que tienen capacidad de dar cuenta de partes sustanciales de sus exigencias energ\u00e9ticas en el futuro con base en bioenerg\u00eda sostenible. Los africanos vislumbran en la bioenerg\u00eda una ventana de oportunidades para el desarrollo econ\u00f3mico de sus pa\u00edses, pero declararon que su visi\u00f3n sobre la bioenerg\u00eda tendr\u00e1 en cuenta un abanico de desaf\u00edos que van desde el enfrentamiento de la pobreza hasta la seguridad alimentaria, la seguridad energ\u00e9tica y la salud. La resoluci\u00f3n latinoamericana es la m\u00e1s afirmativa de las tres hasta ahora.<\/p>\n<p>El coordinador del Proyecto GSB, Lee Lynd, de la Thayer School of Engineering, Dartmouth College, Estados Unidos, hizo elogios a la disposici\u00f3n de los investigadores brasile\u00f1os en el sentido de buscar formas sostenibles de producci\u00f3n de biocombustibles, un comportamiento que, seg\u00fan \u00e9l, no es f\u00e1cil de encontrarse. Otros pa\u00edses deber\u00edan enfrentar el problema como lo est\u00e1 haciendo Brasil. Estados Unidos, por ejemplo, es m\u00e1s defensivo con relaci\u00f3n a los mecanismos de sostenibilidad, pese a que lidera en lo que hace a la producci\u00f3n de etanol, afirm\u00f3. Seg\u00fan Lynd, las indicaciones reunidas hasta ahora sugieren una respuesta positiva a la cuesti\u00f3n que se estableci\u00f3 en el marco del Proyecto GSB. El objetivo del proyecto es demostrar qu\u00e9 es posible, con foco en lo que es deseable. S\u00f3lo as\u00ed ser\u00e1 posible movilizar a los responsables de las pol\u00edticas p\u00fablicas, dijo.<\/p>\n<p>Las dificultades, seg\u00fan Lynd, son producto de evaluaciones negativas arraigadas en ciertos medios y pa\u00edses con respecto al potencial de la matriz bioenerg\u00e9tica, como por ejemplo la posibilidad de que falten alimentos. Existen expectativas distintas con relaci\u00f3n con la capacidad de innovaci\u00f3n y de cambio de h\u00e1bitos. Por eso hay conclusiones divergentes basadas en un mismo conjunto de informaciones, afirm\u00f3. La cuesti\u00f3n de la seguridad alimentaria, seg\u00fan \u00e9l, no puede descartarse, pues aun sin la variable de los biocombustibles, no se descartan problemas en el futuro con respecto a la oferta de alimentos. Sin embargo, Lynd record\u00f3 que es necesario apuntar hacia una convergencia con relaci\u00f3n a los biocombustibles, pues los est\u00e1ndares actuales de consumo de energ\u00eda son claramente insostenibles.<\/p>\n<p><strong>Percepciones peculiares<\/strong><br \/>\nCada regi\u00f3n del planeta tiene hoy en d\u00eda una percepci\u00f3n peculiar sobre el futuro de la bioenerg\u00eda. Mientras Latinoam\u00e9rica conf\u00eda en la posibilidad de ampliar las \u00e1reas plantadas de ca\u00f1a de az\u00facar y reemplazar parte de la gasolina consumida en el planeta por etanol, Estados Unidos apuesta con m\u00e1s \u00e9nfasis al desarrollo de tecnolog\u00edas para la producci\u00f3n de etanol de celulosa, una tecnolog\u00eda que a\u00fan no es factible econ\u00f3micamente, y que podr\u00eda suministrar cantidades de combustible sustanciales sin ocupar demasiado espacio de \u00e1reas cultivables. Para Europa, donde hay relativamente poca tierra disponible, el tema de la seguridad alimentaria es especialmente sensible, y las autoridades de varios pa\u00edses ven con m\u00e1s simpat\u00eda las inversiones en energ\u00eda solar y e\u00f3lica. En tanto, \u00c1frica, Asia y Ocean\u00eda, m\u00e1s all\u00e1 de los problemas reales de seguridad alimentaria del primero, tienden a ver a los biocombustibles como una oportunidad de desarrollo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-101964 alignleft\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4096img3-300x1601.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"160\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4096img3-300x1601.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4096img3-300x1601-120x64.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4096img3-300x1601-250x133.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar<\/span>Una mesa redonda que forma parte de la programaci\u00f3n de la Convenci\u00f3n Latinoamericana del GSB puso en evidencia tales diferencias. Patricia Osseweijer, docente de la Universidad Tecnol\u00f3gica de Delft, Holanda, abord\u00f3 los temores de la opini\u00f3n p\u00fablica europea en el sentido de que la producci\u00f3n de etanol y de biodiesel comprometa la oferta de alimentos en el mundo, e hizo hincapi\u00e9 en la necesidad de avanzar en la investigaci\u00f3n de biocombustibles sostenibles y en la comunicaci\u00f3n p\u00fablica de las evidencias cient\u00edficas recabadas a fin de superar las resistencias. Seg\u00fan ella, aunque la sostenibilidad es un concepto que cuenta con una amplia aceptaci\u00f3n, las agendas del gobierno, las industrias, las universidades, las organizaciones no gubernamentales y la opini\u00f3n p\u00fablica en relaci\u00f3n con el tema son divergentes. Es una tarea urgente aclarar el concepto de sostenibilidad, que para parte significativa de la poblaci\u00f3n europea tiene m\u00e1s bien relaci\u00f3n con el reciclado de basura que con el uso de combustibles renovables. Este desencuentro lleva a la inacci\u00f3n. Cuando los pol\u00edticos tienen miedo, no toman decisiones, dijo. Para los europeos, seg\u00fan Patricia, una salida m\u00e1s plausible para alterar el paquete actual de matrices energ\u00e9ticas ser\u00eda el etanol de segunda generaci\u00f3n, extra\u00eddo de la celulosa. La resoluci\u00f3n de la Convenci\u00f3n Europea del Proyecto GSB pone de relieve la necesidad de integrar la pol\u00edtica de bioenerg\u00eda con la de la agricultura, de manera tal de asegurar una producci\u00f3n sostenible y sin\u00e9rgica de alimentos, celulosa, productos qu\u00edmicos y bioenerg\u00eda.<\/p>\n<p>Emile van Zyl, docente de la Universidad de Stellenbosch, Sud\u00e1frica, envi\u00f3 por video su conferencia, en la cual subray\u00f3 que la bioenerg\u00eda puede aportar muchos beneficios al continente africano: puede crear nuevas fuentes de divisas, impulsar la agricultura, generar empleos, disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y mitigar la inseguridad pol\u00edtica de la regi\u00f3n. Pero, para alcanzar tales objetivos, hay una serie de retos que han de superarse. Experiencias que funcionaron en otros pa\u00edses no necesariamente funcionar\u00e1n en \u00c1frica, dijo. Seg\u00fan \u00e9l, hay que tener en cuenta la experiencia y la cultura local y tener en mente que el continente carece de infraestructura y servicios de apoyo, que deben crearse con el objetivo de permitir la explotaci\u00f3n de la bioenerg\u00eda, adem\u00e1s de las inversiones, por supuesto.<\/p>\n<p>Ramlan Abd Aziz, profesor de la Universidad Tecnol\u00f3gica de Malasia, realiz\u00f3 un balance del desarrollo de la bioenerg\u00eda en Asia y Ocean\u00eda. Seg\u00fan \u00e9l, buena parte de los pa\u00edses dispone de pol\u00edticas a fin aumentar la producci\u00f3n de biocombustibles. Tailandia, por ejemplo, tiene nueve plantas de etanol y nueve de biodiesel, e incentiva el consumo de gasolina mezclada con etanol. Lo propio sucede en China, donde existen sin embargo conflictos con relaci\u00f3n al impacto del avance de la producci\u00f3n de etanol sobre la seguridad alimentaria para sus 1.350 millones de habitantes. En Myanmar se destaca el biocombustible extra\u00eddo del pi\u00f1\u00f3n Jatropha curcas L. (conocido en Brasil como pinh\u00e3o-manso). El pa\u00eds tiene el 90% de las plantaciones del planeta de este cultivo. Seg\u00fan Aziz, el Sudeste Asi\u00e1tico tiene potencial para producir 14 mil barriles diarios de combustibles renovables, m\u00e1s que los 11 mil barriles de petr\u00f3leo que produce Arabia Saudita. Tenemos clima tropical, disponibilidad de agua y de tierra y mano de obra barata. Por eso el Sudeste Asi\u00e1tico puede convertirse en una potencia en biocombustibles, afirm\u00f3. Para seguir adelante, subray\u00f3, ser\u00eda necesario bajar las barreras impuestas a la importaci\u00f3n de biocombustibles en Europa y Estados Unidos y avanzar en tecnolog\u00edas que mejoren la productividad.<\/p>\n<p>Nathanael Greene, director de pol\u00edticas energ\u00e9ticas del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales de Estados Unidos, mostr\u00f3 la trayectoria de los biocombustibles en Estados Unidos: el avance de la producci\u00f3n de etanol de ma\u00edz fue una respuesta a la crisis del petr\u00f3leo de la d\u00e9cada de 1970, tal como sucedi\u00f3 con el alcohol de ca\u00f1a de az\u00facar en Brasil. Greene abord\u00f3 las dificultades pol\u00edticas que traen aparejados los cambios de h\u00e1bitos y la alteraci\u00f3n de la matriz energ\u00e9tica norteamericana, y enfatiz\u00f3 que Estados Unidos requiere soluciones de gran impacto, capaces de disminuir sustancialmente sus emisiones de gases de efecto invernadero sin privarlo de energ\u00eda. Por eso, sostiene que el etanol de segunda generaci\u00f3n extra\u00eddo de celulosa suena como una alternativa m\u00e1s atractiva que el de primera generaci\u00f3n, que requerir\u00eda mucha tierra para cultivar, pese a las incertidumbres que a\u00fan rodean a esta nueva tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>El director cient\u00edfico de la FAPESP, Carlos Henrique de Brito Cruz llev\u00f3 al debate la perspectiva brasile\u00f1a. Seg\u00fan \u00e9l, existen se\u00f1ales que indican que la hip\u00f3tesis que se plantea en el Proyecto GSB, que consiste en saber si es posible utilizar de manera sostenible la bioenerg\u00eda para suplir el 25% de la demanda internacional de energ\u00eda durante los pr\u00f3ximos 50 a\u00f1os, puede plasmarse. Brito Cruz demostr\u00f3 que con tan s\u00f3lo un 10% de las \u00e1reas agr\u00edcolas actualmente disponibles en Am\u00e9rica Latina y \u00c1frica, descont\u00e1ndose los bosques y las \u00e1reas de otros cultivos, ser\u00eda posible abastecer con etanol un 15% de las necesidades mundiales. La meta del 25% no es absurda, dijo. Pero subray\u00f3 que existen otras cuestiones pendientes, como la disposici\u00f3n de los pa\u00edses desarrollados para comprarles etanol a ambos continentes. Seg\u00fan Brito, Europa y Estados Unidos, para preservar su seguridad energ\u00e9tica, pueden optar por no depender de los biocombustibles, como dependen actualmente del petr\u00f3leo de Medio Oriente.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-101963\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4096img21.jpg\" alt=\"\" width=\"236\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4096img21.jpg 236w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4096img21-120x254.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 236px) 100vw, 236px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar<\/span>Para demostrar que el reemplazo del petr\u00f3leo por el etanol es plausible, el director cient\u00edfico de la FAPESP expuso la experiencia del estado de S\u00e3o Paulo, que entre 1980 y 2008 redujo del 59,8% al 33% la participaci\u00f3n del petr\u00f3leo entre sus fuentes de energ\u00eda, y aument\u00f3 del 17,4% al 38% en id\u00e9ntico per\u00edodo la participaci\u00f3n de los combustibles derivados de la ca\u00f1a de az\u00facar. Y subray\u00f3 que tal transformaci\u00f3n se llev\u00f3 a cabo de manera sostenible. La ca\u00f1a avanz\u00f3 principalmente sobre \u00e1reas de pastoreo y no tuvo impacto sobre la ganader\u00eda, que compens\u00f3 la p\u00e9rdida de espacio con el incremento de la productividad. Y el \u00e1rea de Bosque Atl\u00e1ntico se mantuvo en equilibrio durante dicho per\u00edodo.<\/p>\n<p><strong>El potencial latinoamericano<\/strong><br \/>\nDurante la convenci\u00f3n, el potencial de Latinoam\u00e9rica fue abordado en conferencias de diversos investigadores. Lu\u00eds Augusto Barbosa Cortez, docente de la Facultad de Ingenier\u00eda Agr\u00edcola (Feagri) de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y organizador de la convenci\u00f3n, expuso la g\u00e9nesis y las caracter\u00edsticas del modelo brasile\u00f1o de producci\u00f3n de etanol extra\u00eddo de la ca\u00f1a de az\u00facar y sostuvo que es factible dar cuenta desde Brasil del 5% de la demanda mundial de gasolina hasta el a\u00f1o 2025, siempre y cuando la expansi\u00f3n se d\u00e9 sobre \u00e1reas de pastoreo y se estimule una reorganizaci\u00f3n de las actividades agr\u00edcolas de manera tal de no comprometer la producci\u00f3n de alimentos. Cit\u00f3 el ejemplo de Usina Vale do Ros\u00e1rio, de la localidad de Orl\u00e2ndia, interior paulista, una central desde hace dos d\u00e9cadas desarrolla un proyecto de integraci\u00f3n de las pasturas y la ca\u00f1a. Estructur\u00f3 un confinamiento de ganado a los efectos de aprovechar los subproductos de la industria (el bagazo, la levadura y la melaza) para engordar vacas. Actualmente engorda 20 mil cabezas y vende alimento balanceado producido con el subproducto del az\u00facar y el alcohol para el engorde de otras 20 mil cabezas de las propiedades rurales de sus proveedores de ca\u00f1a. Es un negocio rentable. Y actualmente, alrededor del 70% de los proveedores de ca\u00f1a de la central tienen actividades ganaderas, dijo. No obstante, subray\u00f3 que el desarrollo de las nuevas tecnolog\u00edas ser\u00e1 esencial para mejorar los indicadores de sostenibilidad del etanol brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>Rodolfo Quintero, docente de la Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana (M\u00e9xico), dijo que el etanol de ca\u00f1a brasile\u00f1o tiene cualidades superiores al etanol de ma\u00edz estadounidense, cuando se eval\u00faan el potencial de reducci\u00f3n de los gases de efecto invernadero y la cuesti\u00f3n de la escasez de alimentos. Solamente el etanol de ma\u00edz constituye una amenaza a la agricultura y a la seguridad alimentaria, afirm\u00f3. Estados Unidos es el mayor exportador de ma\u00edz del mundo: se lo vende a m\u00e1s de 90 pa\u00edses. Esos pa\u00edses importadores pueden sufrir las consecuencias si la producci\u00f3n de etanol de ma\u00edz apunta suplir la demanda mundial de etanol, dijo. M\u00e9xico, seg\u00fan Quintero, importa desde Estados Unidos 10 millones de toneladas anuales de ma\u00edz, el equivalente a una tercera parte del consumo mexicano del cereal. En 2009, Estados Unidos produjeron 10.600 millones de galones de etanol, lo que exigi\u00f3 18 millones de acres de plant\u00edo de ma\u00edz, alrededor del 21% del \u00e1rea total dedicada al cultivo, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Andr\u00e9 Meloni Nassar, director general del Instituto de Estudios del Comercio y Negociaciones Internacionales (Icone), abord\u00f3 un nuevo modelo econom\u00e9trico que tiene en cuenta la realidad brasile\u00f1a en lo que hace a la modificaci\u00f3n del uso de la tierra debido al incremento de la demanda de producci\u00f3n de etanol. Este modelo demostr\u00f3 que el etanol brasile\u00f1o reduce las emisiones de gases de efecto invernadero en un 61% y no en un 26%, como establec\u00edan los c\u00e1lculos anteriores, y as\u00ed convenci\u00f3 a la Agencia Norteamericana de Protecci\u00f3n Ambiental (EPA, sigla en ingl\u00e9s) a reconsiderar su evaluaci\u00f3n sobre el etanol de ca\u00f1a de az\u00facar, al caratular al producto brasile\u00f1o como un biocombustible avanzado. M\u00e1rcia Azanha Ferraz Dias de Moraes, profesora de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Esalq-USP), present\u00f3 un estudio seg\u00fan el cual el aumento de la mecanizaci\u00f3n del cultivo de la ca\u00f1a ocasionar\u00e1 p\u00e9rdidas de puestos de trabajo: cada m\u00e1quina adquirida hace desaparecer en promedio ocho plazas. La mecanizaci\u00f3n puede significar el recorte de 50 mil a 100 mil puestos de trabajo, dijo M\u00e1rcia. De cualquier modo, el aumento del 15% en la producci\u00f3n de etanol durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os compensar\u00eda dichas p\u00e9rdidas, generando 170 mil puestos de trabajo en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Los debates con miras a elaborar la resoluci\u00f3n final de la Convenci\u00f3n Latinoamericana trajeron a la luz cuestiones sensibles. Termin\u00f3 en equilibrio la discusi\u00f3n sobre cu\u00e1l ser\u00eda la raz\u00f3n prioritaria para que Am\u00e9rica Latina invierta en biocombustibles, si ser\u00eda el desarrollo econ\u00f3mico y social que esa actividad productiva generar\u00eda o la capacidad de reducir la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero. Ambos factores fueron considerados prioritarios. No por casualidad, la resoluci\u00f3n final no hizo menci\u00f3n a las tecnolog\u00edas de segunda generaci\u00f3n, que tienen un gran potencial, pero que a\u00fan no exhiben factibilidad econ\u00f3mica. No importa si es de primera o de segunda generaci\u00f3n; lo que importa es que la tecnolog\u00eda es buena, dijo Carlos Henrique de Brito Cruz, de la FAPESP. El \u00e9xito de Brasil con el etanol extra\u00eddo de la ca\u00f1a muestra que las tecnolog\u00edas de primera generaci\u00f3n tienen potencial para crecer, coincidieron los participantes. En una muestra de la confianza en el potencial de los biocombustibles, se incluy\u00f3 en el texto de las recomendaciones una referencia a la capacidad de la bioenerg\u00eda para suplir m\u00e1s del 30% de la demanda internacional de energ\u00eda durante los pr\u00f3ximos 50 a\u00f1os. El Proyecto GSB contiene un porcentaje menor, del 25%, e incluso dicho \u00edndice se encuentra en reevaluaci\u00f3n, seg\u00fan afirm\u00f3 el coordinador del proyecto, Lee Lynd. Sucede que las sugerencias planteadas en las convenciones anteriores consideraron que un \u00edndice m\u00e1s modesto no ir\u00eda en desmedro del proyecto.<\/p>\n<p>De acuerdo con Brito Cruz, la convenci\u00f3n realizada en S\u00e3o Paulo tuvo \u00e9xito al llevarle a la comunidad cient\u00edfica internacional implicada en el Proyecto GSB la visi\u00f3n de los brasile\u00f1os y de los latinoamericanos sobre las grandes oportunidades que los biocombustibles pueden representar. Brasil tiene una postura muy especial, tanto en el grupo involucrado con el Proyecto GSB como en el mundo en el debate internacional sobre biocombustibles, ya que es el \u00fanico pa\u00eds que ha llevado a cabo el reemplazo en gran escala de la gasolina por los biocombustibles. Por otro lado, el GSB crea una caja de resonancia para las ideas brasile\u00f1as en el \u00e1rea, afirm\u00f3.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Latinoam\u00e9rica tiene un rol fundamental en la oferta de combustibles renovables","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[296,331],"coauthors":[98],"class_list":["post-89176","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-energia-es","tag-sostenibilidad"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89176","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89176"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89176\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89176"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}