{"id":89184,"date":"2010-04-01T00:00:00","date_gmt":"2010-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/04\/01\/colores-al-viento\/"},"modified":"2017-02-02T15:06:07","modified_gmt":"2017-02-02T17:06:07","slug":"colores-al-viento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/colores-al-viento\/","title":{"rendered":"Colores al viento"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_102070\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-102070\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4104img21.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"383\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4104img21.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4104img21-120x158.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4104img21-250x330.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ANDR\u00c9 FREITAS\/UNICAMP<\/span><em>Agrias claudina<\/em><span class=\"media-credits\">ANDR\u00c9 FREITAS\/UNICAMP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Un dinosaurio adornado con el rojo y el azul de una mariposa posada en su cabeza, como si fuese un lazo en el cabello de una ni\u00f1a, puede parecer una fantas\u00eda de un dibujante o de un director de una pel\u00edcula ambientada en la Prehistoria. Pero es algo plausible, seg\u00fan el zo\u00f3logo Andr\u00e9 Freitas, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp): las mariposas de la familia de los ninf\u00e1lidos exist\u00edan hace 90 millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>En colaboraci\u00f3n con colegas de Finlandia, Suecia y Estados Unidos, Freitas demostr\u00f3 en Proceedings of the Royal Society B que los ninf\u00e1lidos formaban parte del paisaje cuando los dinosaurios cazaban otros animales y com\u00edan hojas de una variedad bastante razonable de plantas. Adem\u00e1s de integrar el men\u00fa de los vegetarianos, es probable que la diversidad vegetal tambi\u00e9n estuviese relacionada con las innumerables formas y colores de mariposas que revolteaban de una flor a otra, tal como sugiere el investigador de la Unicamp. Pero tanto las plantas como los animales (incluidas las mariposas) se vieron afectados por la ca\u00edda de un asteroide hace 65 millones de a\u00f1os en donde actualmente es M\u00e9xico. De acuerdo con esta teor\u00eda, que es la que cuenta con mayor aceptaci\u00f3n con respecto a la desaparici\u00f3n de los dinosaurios, las consecuencias del impacto fueron violentas y ocasionaron una avasalladora oleada de extinciones, y dejaron rastros en los f\u00f3siles y en los genes de las mariposas actuales.<\/p>\n<p>&#8220;En la \u00e9poca de las extinciones, la frontera entre el Cret\u00e1ceo y el Terciario, solamente sobraron unas 10 especies de Nymphalidae&#8221;, comenta Freitas, quien demuestra en dos figuras del art\u00edculo la importancia del descubrimiento: cada una de estas especies sobrevivientes dio origen a una rama que despu\u00e9s se diversific\u00f3. Por lo tanto, no por casualidad hoy en d\u00eda los ninf\u00e1lidos se dividen en 12 subfamilias. Una vez pasado el per\u00edodo en que el mundo qued\u00f3 inh\u00f3spito para buena parte de los seres vivos, las especies que hab\u00edan resistido se diversificaron en forma explosiva y dieron origen al grupo m\u00e1s diverso entre las mariposas, que hoy abarca m\u00e1s 6 mil especies de los m\u00e1s diferentes matices y tama\u00f1os. Pueden por ejemplo tener manchas o rayas rojas o azules, y a veces algunas de las manchas parecen unos enormes ojos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de saber cu\u00e1ndo surgieron estas mariposas, el zo\u00f3logo tambi\u00e9n quiere saber de qu\u00e9 regi\u00f3n del planeta vinieron y qu\u00e9 condiciones ambientales fueron las responsables de la diversidad de colores que flota por los aires tropicales. Es capaz de pasarse horas sobre una lupa examinando todos los detalles de una mariposa: sus medidas, sus colores y la disposici\u00f3n de venas en las alas. El an\u00e1lisis amplio de la familia consider\u00f3 235 de estas caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas y 10 tramos del ADN, adem\u00e1s de la planta hospedadora caracter\u00edstica de cada subfamilia, e indica que, efectivamente, los ninf\u00e1lidos surgieron en los tr\u00f3picos. Para ayudar a determinar cu\u00e1ndo existi\u00f3 cada especie, el equipo internacional emple\u00f3 raros f\u00f3siles de mariposas, una decena de ellos, con edades estimadas mediante m\u00e9todos geol\u00f3gicos. Esta dataci\u00f3n complement\u00f3 los m\u00e9todos moleculares para suministrar una escala de tiempo al \u00e1rbol geneal\u00f3gico de los ninf\u00e1lidos.<\/p>\n<p>Pero para hacerse una idea m\u00e1s precisa acerca de c\u00f3mo y cu\u00e1ndo surgi\u00f3 la riqueza actual de especies, es necesario ver caso por caso. Y eso es lo que ha hecho Freitas, en colaboraci\u00f3n con Karina Silva-Brand\u00e3o, actualmente investigadora de Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz, la Esalq, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Un ejemplo de ello son las mariposas de alas transparentes de la subfamilia Ithomiinae, que Freitas y Karina estudiaron en asociaci\u00f3n con la francesa Marianne Elias, a la \u00e9poca en la Universidad de Edimburgo, Reino Unido. El grupo verific\u00f3 en un trabajo publicado en 2009 en Molecular Ecology que esas mariposas ya viv\u00edan donde ahora son los Andes cuando la regi\u00f3n a\u00fan no era monta\u00f1osa, hace m\u00e1s de 15 millones de a\u00f1os. A medida que los movimientos de la corteza terrestre fueron formando monta\u00f1as en lo que actualmente es el oeste de Sudam\u00e9rica, la cordillera creci\u00f3 y nuevos ambientes surgieron, aislados por picos y valles. Esa situaci\u00f3n ideal para el surgimiento de especies fue precisamente lo que permiti\u00f3 la diversificaci\u00f3n de las itominas. Los datos gen\u00e9ticos muestran tambi\u00e9n que desde hace 4 millones de a\u00f1os, quiz\u00e1 porque todos los ambientes propicios ya estuvieran ocupados, la cantidad de especies se estabiliz\u00f3.<\/p>\n<div id=\"attachment_102069\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-102069\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4104img11.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"391\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4104img11.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4104img11-120x162.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4104img11-250x337.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ANDR\u00c9 FREITAS\/UNICAMP<\/span>Los dos lados de <em>Diaethria clymena<\/em><span class=\"media-credits\">ANDR\u00c9 FREITAS\/UNICAMP<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Men\u00fa<br \/>\n<\/strong>Algunas de estas especies dieron origen a nuevos linajes en el norte de la Amazonia y en el Bosque Atl\u00e1ntico, en regiones en las cuales era atractiva la diversidad vegetal, sobre todo de plantas de la familia de las solan\u00e1ceas, que incluye a los tomates y a las papas. Mediante an\u00e1lisis de los \u00e1rboles filogen\u00e9ticos, Freitas ya hab\u00eda demostrado algunos a\u00f1os antes la importancia de la planta hospedadora en la diversificaci\u00f3n de las itominas. Las orugas de mariposas no son seres de una voracidad indiscriminada: transportadas a una planta distinta que la habitual, muchas de ellas no reconocen su superficie como alimento y mueren de hambre, aun cuando est\u00e9n rodeadas de hojas.<\/p>\n<p>Los ancestros de las itominas com\u00edan hojas de apocin\u00e1ceas, la familia de las allamandas, muy comunes en los jardines con sus flores amarillas o rosas. El tallo y las hojas de estas plantas, cuando se quiebran, vierten una sustancia lechosa que es t\u00f3xica para muchos animales. Las orugas de mariposas que se alimentan de apocin\u00e1ceas sacan provecho de esto: secuestran sustancias alcaloides y adquieren un sabor desagradable que disuade a los predadores. Es un recurso conveniente, pero las apocin\u00e1ceas son insuficientes para alimentar a una cantidad muy grande de especies. Ante tal limitaci\u00f3n, nuevas especies solamente tendr\u00edan \u00e9xito si lograsen hallar otras fuentes de alimento. &#8220;Las solan\u00e1ceas eran un recurso abundante y sin competidores, por eso el acceso a ellas fue lo que hizo posible la diversificaci\u00f3n de las itominas&#8221;, comenta Freitas.<\/p>\n<p>Otra subfamilia de los ninf\u00e1lidos que se propag\u00f3 a partir de los Andes fue Acraeini, de acuerdo con un art\u00edculo que Freitas y Karina publicaron en 2008 en Molecular Phylogenetics and Evolution. Sus h\u00e1bitos alimentarios parecen estar \u00edntimamente unidos a esta diversificaci\u00f3n que se origin\u00f3 en mariposas africanas especializadas en alimentarse durante la fase de oruga de las hojas espinosas y llenas de toxinas de las ortigas. Los investigadores creen que la misma capacidad de adaptarse a las ortigas hizo posible el surgimiento de descendientes con predilecci\u00f3n por la familia de los girasoles y las margaritas, tambi\u00e9n ricas en compuestos qu\u00edmicos t\u00f3xicos. Estas devoradoras de margaritas tambi\u00e9n existen en Am\u00e9rica del Sur, lo que indica que la subfamilia lleg\u00f3 a este continente partiendo de las establecidas en el Viejo Mundo.<\/p>\n<p>Pero la historia no termina por all\u00ed. M\u00e1s recientemente, Freitas y Karina se dieron cuenta, como sostienen en un trabajo que a\u00fan no ha salido publicado, que el grupo de las Acraeini surgi\u00f3 en \u00c1frica hace m\u00e1s o menos 30 millones de a\u00f1os. Pero si en esa \u00e9poca el continente africano y el americano ya estaban separados, \u00bfc\u00f3mo pasaron las mariposas de uno al otro? &#8220;Creemos que puede haberlo hecho por la Ant\u00e1rtida&#8221;, comenta Freitas. En aquel per\u00edodo, el continente polar meridional a\u00fan no estaba congelado y ten\u00eda una rica vegetaci\u00f3n. Hace s\u00f3lo entre 23 millones y 28 millones de a\u00f1os que la Ant\u00e1rtida se separ\u00f3 de los otros continentes y pas\u00f3 a estar circundada por las corrientes oce\u00e1nicas que ocasionaron su congelamiento, pero en esa \u00e9poca las Acraeini ya hab\u00edan llegado al Nuevo Mundo. Adem\u00e1s de lo que revelan los an\u00e1lisis gen\u00e9ticos, el investigador de la Unicamp apunta un indicio m\u00e1s de que la teor\u00eda est\u00e1 en lo cierto: en Am\u00e9rica del Sur las mariposas de este grupo viven en \u00e1reas fr\u00edas, como la cordillera de los Andes y las zonas m\u00e1s altas de Serra do Mar, en dominios del Bosque Atl\u00e1ntico. Muy diferente que las especies africanas, especializadas en selvas tropicales y sabanas. &#8220;Solamente llegaron ac\u00e1 las que resistieron al fr\u00edo.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Viajes<br \/>\n<\/strong>Debido a los fuertes indicios de una cuna africana para algunos ninf\u00e1lidos, hasta hace poco tiempo se cre\u00eda que la subfamilia Biblidinae, que tiene alrededor de 20 especies en \u00c1frica y en Asia y m\u00e1s de 90 ac\u00e1, hab\u00eda surgido all\u00e1 y por alg\u00fan motivo se hab\u00eda diversificado m\u00e1s de este lado del Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico. &#8220;Pero no es eso lo que observamos&#8221;, cuestiona Freitas. Sus an\u00e1lisis indican que las biblidinae surgieron en Sudam\u00e9rica y despu\u00e9s \u2013hace alrededor de 30 millones de a\u00f1os, y otra vez hace alrededor de 25 millones de a\u00f1os\u2013 invadieron \u00c1frica y generaron nuevos linajes. En esa \u00e9poca, la traves\u00eda por la Ant\u00e1rtida ya no era posible, lo que deja un misterio en abierto. &#8220;Quiz\u00e1 el tr\u00e1nsito intercontinental sea m\u00e1s f\u00e1cil de lo que se imaginaba&#8221;, reflexiona, imaginando que mariposas adultas pueden ser llevadas por los vientos o por jangadas naturales formadas por ramas, hojas, frutos u hoy en d\u00eda por residuos. No es imposible que hagan esas largas traves\u00edas; al fin y al cabo, las mariposas tropicales pueden vivir hasta 10 meses.<\/p>\n<p>Si una sola familia de mariposas tiene tantas historias para contar, es dif\u00edcil imaginar lo que reserva la totalidad de las 127 familias de estos insectos voladores, donde se incluyen tambi\u00e9n las mariposas. Los paseos por jardines y selvas brasile\u00f1as constituyen una muestra de la inmensa variedad de colores esplendorosos, a\u00fan en gran medida inexplorados. Seg\u00fan Freitas, en Brasil pocos investigadores se dedican a entender c\u00f3mo surgi\u00f3 tama\u00f1a diversidad. La posibilidad de admirar a estos insectos vestidos de fiesta se encuentra al alcance de cualquier persona. Una caminata por las sendas de Serra do Japi, una reserva de Bosque Atl\u00e1ntico ubicada cerca de la localidad de Jundia\u00ed, interior paulista, puede causar ese deslumbramiento. Sobre todo durante los meses de marzo y abril.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<br \/>\n<\/strong>Mariposas del Bosque Atl\u00e1ntico: la biogeograf\u00eda y la sistem\u00e1tica como herramientas de conservaci\u00f3n de la biodiversidad (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/3808\/borboletas-da-mata-atlantica-biogeografia-e-sistematica-como-ferramentas-de-conservacao-de-biodiver\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2004\/05269-9<\/a>); <strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Joven Investigador;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Andr\u00e9 Victor Lucci Freitas \u2013 Unicamp;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 164.736,14<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>WAHLBERG, N.\u00a0<em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/rspb.royalsocietypublishing.org\/content\/276\/1677\/4295.long\" target=\"_blank\">Nymphalid butterflies diversify near demise at the Cretaceous\/Terciary boundary<\/a>.\u00a0<strong>Proceedings of the Royal Society, B<\/strong>. v. 276, n. 1.677, p. 4.295-302. 22 dic. 2009.<br \/>\nELIAS, M.\u00a0<em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/j.1365-294X.2009.04149.x\/abstract\" target=\"_blank\">Out of the Andes: patterns of diversification in clearwing butterflies.<\/a>\u00a0<strong>Molecular Ecology<\/strong>. v. 18, n. 8, p. 1.716-29. abr. 2009.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"F\u00f3siles revelan el origen de la diversidad de mariposas sudamericanas","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[306,324,335],"coauthors":[1601],"class_list":["post-89184","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-genetica-es","tag-paleontologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89184","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89184"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89184\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89184"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89184"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89184"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89184"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}