{"id":89185,"date":"2010-04-01T00:00:00","date_gmt":"2010-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/04\/01\/cuando-el-hombre-hace-que-la-tierra-tiemble\/"},"modified":"2017-02-02T15:12:09","modified_gmt":"2017-02-02T17:12:09","slug":"cuando-el-hombre-hace-que-la-tierra-tiemble","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cuando-el-hombre-hace-que-la-tierra-tiemble\/","title":{"rendered":"Cuando el hombre hace que la tierra tiemble"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-102076\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4105img11.jpg\" alt=\"\" width=\"255\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4105img11.jpg 255w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4105img11-120x188.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4105img11-250x392.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 255px) 100vw, 255px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">CARLOS COSTA E SILVA<\/span>\u00bfC\u00f3mo hacer que la tierra tiemble sin tocar en una banda de rock pesado? Basta con perforar un pozo de al menos 100 metros de profundidad, dejar que se llene de agua y esperar. Probablemente el agua se va a infiltrar entre los bloques de roca ubicados debajo de la superficie y precipitar\u00e1 el deslizamiento de los que ya estaban por soltarse. Como resultado de ello, el suelo temblar\u00e1, aunque es imposible prever en qu\u00e9 momento y con qu\u00e9 intensidad. Dif\u00edcilmente ser\u00e1 algo tan dram\u00e1tico como los terremotos recientes en Chile que asolaron a varias ciudades. Pero quiz\u00e1 lo suficiente como para causar rajaduras en las paredes de viviendas, tal como est\u00e1 sucediendo desde hace algunos a\u00f1os en la regi\u00f3n de Bebedouro, norte del estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Un equipo del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas (IAG) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) verific\u00f3 que temblores poco intensos se volvieron una constante en el distrito de Andes, en Bebedouro, y eso a partir de enero de 2004. Pocos meses antes hab\u00edan sido abiertos 10 pozos profundos en una propiedad rural, todos de entre 120 y 200 metros, destinados a irrigar plantaciones de naranjas durante los meses m\u00e1s secos. Por medio de 10 estaciones sismogr\u00e1ficas instaladas en la regi\u00f3n desde 2005, los investigadores arribaron a la conclusi\u00f3n de que dichos pozos estar\u00edan causando los alrededor de 3 mil temblores registrados durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os: en promedio son dos por d\u00eda (la mayor\u00eda durante la \u00e9poca de lluvias, cuando los pozos no son bombeados). Los habitantes los atribuyeron inicialmente a las explosiones en canteras, aunque no hab\u00eda ninguna en las cercan\u00edas.<\/p>\n<p>Debido a que llueve mucho de diciembre a marzo, los pozos no son bombeados y quedan llenos. &#8220;El agua penetra as\u00ed m\u00e1s f\u00e1cilmente entre los bloques de rocas bas\u00e1lticas que forman una de las capas ubicada debajo del suelo y facilita el deslizamiento de los bloques que ya estaban bajo tensi\u00f3n&#8221;, dice el geof\u00edsico Marcelo Assump\u00e7\u00e3o, coordinador del equipo del IAG al cual se acercaron los habitantes de la regi\u00f3n a comienzos de 2005. Los temblores m\u00e1s fuertes\u00a0 llegaron a tener 2,6 y 2,9 de magnitud, durante los d\u00edas 11 y 30 de marzo de 2005.<\/p>\n<p>&#8220;A los temblores de magnitud entre 2 y 3 normalmente las personas no los sienten, pero en Bebedouro s\u00ed, pues ocurren cerca de la superficie, a unos 200 metros de profundidad&#8221;, dice. Los de menor intensidad son frecuentes. En marzo de 2005, los equipos registraron al menos 100 temblores por semana, y los habitantes del distrito de Andes sintieron entre 20 y 30 de ellos. Las sacudidas m\u00e1s fuertes hacen que las casas se balanceen y el suelo y las ventanas vibren, provocan rajaduras en los pisos o en las paredes, desequilibran cuadros y puertas y asustan a la gente.<\/p>\n<p>Los sism\u00f3grafos indicaron que los temblores pueden migrar, como se detall\u00f3 en\u00a0 un art\u00edculo que saldr\u00e1 publicado en la revista Water Resources Research. &#8220;Todos los a\u00f1os los temblores empiezan cerca de los pozos de mayor caudal&#8221;, dice Assump\u00e7\u00e3o. &#8220;Con el tiempo, los epicentros se van alejando algunos kil\u00f3metros, siguiendo el desplazamiento de la presi\u00f3n del agua sobre las capas m\u00e1s profundas.&#8221;<\/p>\n<p>La infiltraci\u00f3n del agua en las fracturas de las rocas puede causar temblores m\u00e1s intensos en las proximidades de los reservorios de las centrales hidroel\u00e9ctricas. En el mundo existen registros de alrededor de 100 terremotos que los expertos\u00a0 atribuyen a alteraciones que los reservorios provocan en el suelo. El m\u00e1s serio, asociado a la construcci\u00f3n de la represa de Zipingpu, en China, lleg\u00f3 a 7,9 grados y mat\u00f3 a 80 mil personas en mayo de 2008. Un grupo del IAG y de la Universidad de Brasilia (UnB) detect\u00f3 que 16 hidroel\u00e9ctricas indujeron temblores de tierra en Brasil. Sismos de magnitud 4 se registraron en los a\u00f1os 1970 en las cercan\u00edas de los reservorios Volta Grande y Marimbondo, ambos en Rio Grande, a menos de 100 kil\u00f3metros de Bebedouro.<\/p>\n<p>&#8220;Los terrenos de las \u00e1reas norte y nordeste del estado de S\u00e3o Paulo presentan fallas geol\u00f3gicas propicias para el surgimiento de temblores&#8221;, dice Tereza Higashi Yamabe, profesora jubilada de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) y actualmente investigadora colaboradora del IAG, quien tambi\u00e9n estudia la regi\u00f3n. En general, seg\u00fan ella, la mayor\u00eda de los centenares de pozos de la regi\u00f3n tienen menos de 100 metros de profundidad y caudales menores de 10 metros c\u00fabicos por hora. No pasan de las rocas de arenisco, que forman la primera capa rocosa debajo del suelo. Quienes necesitan m\u00e1s agua perforan m\u00e1s hondo, avanzando en la capa de rocas bas\u00e1lticas, que es m\u00e1s espesa y m\u00e1s compacta que la de rocas de arenisca, pero que tiene fracturas que pueden estar llenas de agua. &#8220;Los pozos profundos, que causan temblores, permiten que el agua que circula en las capas de arenisca desciendan a las capas m\u00e1s profundas y empujen a las rocas que ya se encontraban bajo presi\u00f3n geol\u00f3gica, listas para deslizarse&#8221;, dice Tereza.<\/p>\n<p><strong>Audiencias<br \/>\n<\/strong>Poco a poco los temblores fueron dejando de ser fen\u00f3menos puramente naturales. En 2006 y 2007 Tereza y Assump\u00e7\u00e3o asistieron a dos audiencias p\u00fablicas en el distrito de Andes, convocadas por el Concejo Deliberante de Bebedouro. &#8220;Explicamos nuestra interpretaci\u00f3n de que los temblores se hab\u00edan iniciado debido a la abertura de los pozos en la hacienda Aparecida y recomendamos la selladura de la parte playa de los mismos para evitar que el agua cayera en las capas de basalto, especialmente durante la \u00e9poca en que no se los bombea&#8221;, comenta Assump\u00e7\u00e3o. Seg\u00fan \u00e9l, las conclusiones se elevaron a la superintendencia del Departamento de Agua y Energ\u00eda El\u00e9ctrica (Daee), a la municipalidad y a la fiscal\u00eda de Bebedouro, pero no se tradujeron en acciones tendientes a detener los temblores. &#8220;La poblaci\u00f3n que sufr\u00eda con los temblores quer\u00eda que fuesen cerrados, pero los ediles no quisieron&#8221;, dice. &#8220;Cada grupo aceptaba o no nuestras conclusiones, dependiendo de sus propios intereses.&#8221; Assump\u00e7\u00e3o cuenta que el due\u00f1o de la hacienda que tiene los 14 pozos profundos no admit\u00eda que el origen de los temblores pudiera estar en sus tierras. &#8220;El responsable de la Saaeb, la empresa de abastecimiento de agua de Bededouro, tampoco crey\u00f3 en las conclusiones del estudio.&#8221;<\/p>\n<p>El trabajo de encontrar a alguien que hable sobre los temblores en Bebedouro es una tarea ingrata. Nadie en la hacienda Aparecida dice nada al respecto. Los t\u00e9cnicos de la\u00a0 Saaeb dicen que aguardan las decisiones del Daee. Las consultas a la municipalidad de Bebedouro tambi\u00e9n son infructuosas. La mayor\u00eda de los concejales y de los equipos de la municipalidad cambiaron a comienzos de 2009, y adjudicaron el problema de los temblores a la gesti\u00f3n anterior. &#8220;Como no existe ninguna ley que prevea estas situaciones, por ahora ning\u00fan organismo p\u00fablico tiene competencia jur\u00eddica como para obligar a sellar la parte superior de los pozos&#8221;, dice Assump\u00e7\u00e3o.<\/p>\n<p>Al cabo de algunos meses pr\u00e1cticamente sin actividad tel\u00farica, durante el segundo semestre de 2009, los tremores volvieron a registrarse en Andes, desde mediados de diciembre, y su frecuencia aument\u00f3 en marzo, con el mismo patr\u00f3n de los a\u00f1os anteriores. Una alternativa puede ser no hacer nada, y dejar que terminen por s\u00ed solos, hasta que las rocas se acomoden y toda la energ\u00eda se disipe. Pero el riesgo consiste en que vuelvan, y con mayor intensidad. Tereza recuerda que los habitantes de Nuporanga, otro caso de temblores disparados por pozos, a 80 kil\u00f3metros de Bebouro, ya se hab\u00edan acostumbrado con los centenares de peque\u00f1os sismos de baja intensidad que sent\u00edan desde 1977, pero se asustaron con el temblor de magnitud 3,2 que lleg\u00f3 12 a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<br \/>\n<\/strong>Temblores de tierra en Bebedouro, S\u00e3o Paulo, inducidos por pozos tubulares (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/projetos-regulares\/23563\/tremores-terra-bebedouro-sp-induzidos\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 07\/04325-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>L\u00ednea Regular de Ayuda a Proyecto de Investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Marcelo Sousa de Assumpci\u00f3n \u2013 IAG\/USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 138.495,60 (FAPESP)<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/em>ASSUMP\u00c7\u00c3O, M.\u00a0<em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1029\/2009WR008048\/full\" target=\"_blank\">Seismic activity triggered by water wells in the Paran\u00e1 basin, Brazil<\/a>.\u00a0<strong>Water Resources Research<\/strong>\u00a0(no prelo).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Pozos de agua provocan decenas de sacudidas diarias en el interior paulista","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[304,309],"coauthors":[5968],"class_list":["post-89185","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-fisica-es","tag-geologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89185","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89185"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89185\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89185"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89185"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89185"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89185"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}