{"id":89188,"date":"2010-04-01T00:00:00","date_gmt":"2010-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/04\/01\/con-madera-de-caucho\/"},"modified":"2017-02-02T15:48:30","modified_gmt":"2017-02-02T17:48:30","slug":"con-madera-de-caucho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/con-madera-de-caucho\/","title":{"rendered":"Con madera de caucho"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-102123\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img1-300x1831.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"183\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img1-300x1831.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img1-300x1831-120x73.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img1-300x1831-250x153.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">ILUSTRACi\u00f3n de NANA LAHOZ COn FOTO DE EDUARDO CESAR<\/span>El caucho de la siringa sigue siendo imbatible. Est\u00e1 presente en la composici\u00f3n de los neum\u00e1ticos de los coches y los camiones en una proporci\u00f3n de entre el 16% y el 40%, y hasta del 100% en los de los aviones, adem\u00e1s de emplearse en la producci\u00f3n de un variado n\u00famero de utensilios que van desde los guantes quir\u00fargicos hasta los preservativos. Re\u00fane niveles de suavidad, flexibilidad, resistencia, impermeabilidad y capacidad de aislamiento el\u00e9ctrico que no se encuentran en los cauchos sint\u00e9ticos. La riqueza natural del l\u00e1tex \u2013la materia prima extra\u00edda mediante incisiones, conocidas como sangr\u00edas, que se efect\u00faan en la corteza del tronco de la siringa, la Hevea brasiliensis\u2013 se unir\u00e1 pronto en Brasil al uso noble de la madera de este \u00e1rbol en la fabricaci\u00f3n de muebles. Un estudio del profesor Francisco Jos\u00e9 do Nascimento Kronka, del Instituto Forestal, un \u00f3rgano vinculado a la Secretar\u00eda de Medio Ambiente del Estado de S\u00e3o Paulo, demostr\u00f3 la factibilidad t\u00e9cnica y comercial del uso del tronco de hevea cuando la producci\u00f3n de l\u00e1tex disminuye, cosa que sucede pasados unos 35 a\u00f1os desde el momento en que el \u00e1rbol es plantado. &#8220;Esto se est\u00e1 haciendo con \u00e9xito en pa\u00edses como Tailandia, Malasia, Indonesia y Vietnam, en el Sudeste Asi\u00e1tico&#8221;, dice Kronka. &#8220;En 2008, cuando estuve en Vietnam, la meta de exportaci\u00f3n de muebles fabricados con madera de hevea era de 4 mil millones de d\u00f3lares.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;En Brasil no existe todav\u00eda un mercado formado para la madera de siringa, por eso en gran medida se la quema en hornos\u00a0 y calderas, o se la utilizada en experimentos aislados, como en Mato Grosso, para la confecci\u00f3n de zuecos&#8221;, dice Heiko Rossmann, director secretario de la Asociaci\u00f3n Paulista de Productores y Beneficiadores de Caucho (Apabor). Esta entidad fue una de las cinco instituciones asociadas en el estudio de Kronka, que se extendi\u00f3 durante siete a\u00f1os y cont\u00f3 con financiamiento de la FAPESP por medio de un proyecto del Programa de Investigaci\u00f3n en Pol\u00edticas P\u00fablicas. Las otras entidades fueron la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de la Industria del Mueble (Abimovel), la Coordinaci\u00f3n de Asistencia T\u00e9cnica Integral (Cati) de la Secretar\u00eda de Agricultura y Abastecimiento Estadual, el Servicio de Apoyo a las Micro y Peque\u00f1as Empresas (Sebrae) y el Centro Tecnol\u00f3gico de Formaci\u00f3n Profesional de Madera y Muebles de Votuporanga (Cemad) del Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (Senai). En el campo acad\u00e9mico, la socia es la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de S\u00e3o Paulo (Esalq-USP).<\/p>\n<p>Aunque el \u00e1rea energ\u00e9tica requiere cada vez m\u00e1s biomasa, la quema de la madera de la hevea, que tiene un color claro, casi blanquecino, y puede pasar por varios tratamientos para exhibir otros colores, constituye una p\u00e9rdida considerable, porque es un producto noble y que sirve para la fabricaci\u00f3n de mesas, sillas, camas y estantes, adem\u00e1s de laminados y compensados. &#8220;Los ebanistas a los que les mostramos la madera manifestaron su inter\u00e9s en pagar de un 20 a un 30% m\u00e1s que la madera de pino [Pinus sp.,\u00a0 un \u00e1rbol de reforestaci\u00f3n muy usado en Brasil] puesto que es de mejor calidad&#8221;, dice Kronka, quien visit\u00f3 varias empresas. Tambi\u00e9n llev\u00f3 la madera a la f\u00e1brica de l\u00e1pices Faber Castell. Se enviaron trozos de troncos de hevea al aserradero de la empresa con sede en la localidad de Prata, Minas Gerais, y una vez procesados fueron a parar a la f\u00e1brica de la empresa en S\u00e3o Carlos, interior paulista. &#8220;Estudiaron la madera y tuvo buena aceptaci\u00f3n para la producci\u00f3n de l\u00e1pices&#8221;, comenta Kronka, tambi\u00e9n presente con otro estudio en esta misma edici\u00f3n.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-102124\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img21.jpg\" alt=\"\" width=\"233\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img21.jpg 233w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img21-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 233px) 100vw, 233px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>De acuerdo con el estudio del investigador, el pino usado en los l\u00e1pices y en la industria de muebles experimentar\u00e1 un d\u00e9ficit durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os, debido al consumo mayor que el actual tama\u00f1o de los bosques plantados. El eucalipto, otra madera de reforestaci\u00f3n muy usada para la fabricaci\u00f3n de muebles, tambi\u00e9n exhibe una fuerte tendencia de consumo mayor que su producci\u00f3n durante la pr\u00f3xima d\u00e9cada. Otro factor importante, que cuenta en lo que hace a la necesidad de madera para la fabricaci\u00f3n de muebles, es la disminuci\u00f3n de la extracci\u00f3n en selvas aut\u00f3ctonas, ya sea por la reducci\u00f3n de los l\u00edmites autorizados de uso de estos \u00e1rboles, por la presi\u00f3n ambientalista o por la gran distancia desde los centros consumidores. &#8220;Por eso, no es nada noble quemar hevea&#8221;, dice Kronka. \u00c9l mismo obtuvo informaci\u00f3n sobre la compra por 45 reales la tonelada de madera de hevea por parte de una central del interior paulista productora de ca\u00f1a de az\u00facar y de energ\u00eda el\u00e9ctrica con la quema del bagazo de ca\u00f1a y otros restos de la producci\u00f3n agr\u00edcola. Mientras tanto, en marzo de este a\u00f1o, el metro c\u00fabico (m3) de madera de siringa en Indonesia, de acuerdo con Apabor, costaba 66 d\u00f3lares, un valor en baja debido a la crisis econ\u00f3mica de 2009. En noviembre de 2008, el precio promedio en ese mismo pa\u00eds lleg\u00f3 a los 230 d\u00f3lares el m3.<\/p>\n<p>Ante un cuadro tan dispar con relaci\u00f3n al mercado mundial, resulta de capital importancia capacitar a los agricultores que plantan hevea tambi\u00e9n para el aprovechamiento de la madera. &#8220;Necesitamos clones [variedades] que se adapten al corte y a los constantes desbastes para corregir el tronco y dejarlo m\u00e1s recto&#8221;. Entre las medidas estudiadas por Kronka se encuentra el tratamiento de la madera luego del corte. &#8220;Hay que desdoblar la madera (hacer cabrios y tablas) lo m\u00e1s r\u00e1pido posible y luego darles un ba\u00f1o con fungicida durante cinco minutos para evitar la acci\u00f3n de los hongos que atacan la madera reci\u00e9n cortada&#8221;. Despu\u00e9s debe hac\u00e9rsele una inmersi\u00f3n en insecticida y solvente mineral de manera tal de evitar el ataque de los barrenos cuando la madera se seca.<\/p>\n<p>&#8220;La madera tiene un valor incre\u00edble&#8221;, dice el investigador Paulo de Souza Gon\u00e7alves, de la Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa), quien realiza su trabajo desde 1987 en el Instituto Agron\u00f3mico (IAC) de Campinas. &#8220;La venta de la madera podr\u00eda pagar la inversi\u00f3n de un nuevo plant\u00edo, que cuesta alrededor de 10 mil reales la hect\u00e1rea&#8221;, dice Gon\u00e7alves. Para \u00e9l, el trabajo de Kronka incentivar\u00e1 el uso m\u00e1s noble del tronco de la siringa, la adopci\u00f3n de variedades m\u00e1s productivas y el aumento del \u00e1rea de plant\u00edo, principalmente en el estado de S\u00e3o Paulo, que tiene el 55% de la producci\u00f3n nacional, con 67,1 mil toneladas de caucho producidas en 2008. Para Kronka, una ventaja adicional favorece el uso de la madera de la siringa en el estado de S\u00e3o Paulo: &#8220;El polo mueblero existente en los municipios de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, Votuporanga y Tup\u00e3 se superpone al principal polo cauchero del estado&#8221;.<\/p>\n<p>En 2008, Brasil produjo 123,1 mil toneladas de caucho, el equivalente al 1,2% de la producci\u00f3n mundial liderada por Tailandia, con un 30,8% del total. Dicho pa\u00eds, junto a sus vecinos Malasia, Indonesia y Vietnam, son responsables por el 75,5% de la provisi\u00f3n de caucho en el mundo. Les sigue la India, con un 8,8%, y China, con un 5,6%. En el \u00e1mbito del consumo, Brasil necesit\u00f3 366 mil toneladas de caucho en 2008, lo que represent\u00f3 un 3,5% del total mundial. China es el mayor consumidor, con un 29%. El d\u00e9ficit brasile\u00f1o es cubierto con importaciones cuyo monto asciende a 666,4 millones d\u00f3lares, seg\u00fan datos del investigador Paulo Gon\u00e7alves. &#8220;Solamente en el estado de S\u00e3o Paulo tenemos 14 millones de hect\u00e1reas aptas para el plant\u00edo de \u00e1rboles del caucho&#8221;, dice. Son \u00e1reas que parten de la regi\u00f3n central del estado en direcci\u00f3n hacia el norte, e incluyen a estados productores, como Mato Grosso, Bah\u00eda, Esp\u00edrito Santo y Minas Gerais, adem\u00e1s del norte de Paran\u00e1, con otras decenas de millones de hect\u00e1reas. Los incentivos para incrementar la producci\u00f3n se multiplican. La Apabor lanz\u00f3 en 2005 una campa\u00f1a de plant\u00edo para llegar a 250 mil nuevas hect\u00e1reas en 15 a\u00f1os. &#8220;Con la difusi\u00f3n y la inversi\u00f3n de la iniciativa privada, el crecimiento fue de 60 mil hect\u00e1reas hasta 2008&#8221;, dice Rossmann, de la Apabor. &#8220;En la actualidad tenemos alrededor de 90 mil hect\u00e1reas plantadas en el estado&#8221;, dice. &#8220;El gobierno deber\u00eda prestarle mayor atenci\u00f3n al cultivo, por medio de incentivos y financiamiento sin inter\u00e9s durante el per\u00edodo que va del plant\u00edo hasta el s\u00e9ptimo a\u00f1o, cuando empieza a hacerse la extracci\u00f3n del l\u00e1tex&#8221;, dice Marcelo Tournillon Ramos, presidente de la C\u00e1mara Sectorial de la Cadena Productiva del Caucho del Ministerio de Agricultura y director del Instituto Tecnol\u00f3gico del Caucho (Iteb, sigla en portugu\u00e9s), con sede en R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<div id=\"attachment_102125\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-102125\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img3-300x2251.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img3-300x2251.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img3-300x2251-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img3-300x2251-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">FRANCISCO KRONKA\/IF<\/span>Plantaci\u00f3n de Hevea brasiliensis en S\u00e3o Paulo<span class=\"media-credits\">FRANCISCO KRONKA\/IF<\/span><\/p><\/div>\n<p>Este intento de aumentar la producci\u00f3n nacional resulta casi una iron\u00eda hist\u00f3rica, porque la explotaci\u00f3n comercial del caucho empez\u00f3 en Brasil en forma de extracci\u00f3n de las plantas existentes en la Selva Amaz\u00f3nica y representaba a finales del siglo XIX alrededor del 40% de las exportaciones brasile\u00f1as. La decadencia empez\u00f3 con la famosa historia del supuesto robo de unas 70 mil semillas del \u00e1rbol del caucho llevadas a Inglaterra por el ingl\u00e9s Henry Wickham en 1876. La idea era establecer plantaciones en las colonias inglesas del Sudeste Asi\u00e1tico. Inicialmente, las semillas fueron a parar al Jard\u00edn Bot\u00e1nico de Kew, en Londres. Debido a la p\u00e9rdida del poder germinativo de las semillas, tan s\u00f3lo un 4% germin\u00f3. Las que sobraron dieron unos 1.900 plantines, que fueron llevados al Jard\u00edn Bot\u00e1nico de Ceil\u00e1n, actual Sri Lanka, en ese entonces bajo dominio ingl\u00e9s, y algunos terminaron en Malasia. En los pa\u00edses asi\u00e1ticos, las plantaciones se afianzaron y la producci\u00f3n de caucho creci\u00f3 en forma industrial, mientras que en Brasil la extracci\u00f3n no lograba dar cuenta de la demanda mundial en ascenso. Se hicieron intentos de plantar \u00e1rboles del caucho en la Amazonia, pero fueron infructuosos, como en el caso de la Fordlandia (lea en Pesquisa FAPESP n\u00b0 158) en raz\u00f3n del mal de las hojas.<\/p>\n<p>Cuando los \u00e1rboles se densifican uno al lado del otro, el hongo Microcyclus ulei, es devastador, principalmente en la regi\u00f3n de origen de la hevea. &#8220;En sitios donde el calor y la humedad son relativamente altos, la enfermedad se propaga&#8221;, dice Gon\u00e7alves. En el h\u00e1bitat natural de las selvas, las hevea nacen separadas por algunos metros y entre ellas existen otros \u00e1rboles que no permiten que el hongo prospere y se fortalezca como en las plantaciones. En S\u00e3o Paulo, el hongo que ataca a las hojas nuevas e impide el crecimiento del \u00e1rbol fue detectado en Ubatuba en 1961, en una plantaci\u00f3n del IAC. Pero en las \u00e1reas de la regi\u00f3n de meseta, ubicadas m\u00e1s al norte del estado, la escasa humedad constituye una barrera contra el hongo. Esta adaptabilidad qued\u00f3 demostrada en las primeras plantaciones del estado, en 1917, en la hacienda Santa Sofia, municipio de Gavi\u00e3o Peixoto, propiedad del coronel Jos\u00e9 Proc\u00f3pio de Ara\u00fajo Ferraz, amigo del mariscal C\u00e2ndido Rondon, militar y explorador que lider\u00f3 la integraci\u00f3n de la Amazonia por medio del tel\u00e9grafo, de quien recibi\u00f3 miles de semillas. Veintisiete de \u00e9stas germinaron, y en 1942, el IAC adquiri\u00f3 semillas de esos \u00e1rboles para el plant\u00edo en estaciones experimentales de Campinas, Ribeir\u00e3o Preto y Pindorama.<\/p>\n<p>Se hicieron estudios m\u00e1s profundos reci\u00e9n en 1951, a\u00f1o en que Brasil pas\u00f3 a importar caucho natural desde Malasia, extra\u00eddo de \u00e1rboles descendientes de las semillas que se hab\u00edan llevado de la Amazonia. El instituto trajo semillas provenientes de Liberia,\u00a0 \u00c1frica, y luego clones de Malasia. Paulo Gon\u00e7alves y Francisco Kronka coinciden en que esta dependencia externa de una planta aut\u00f3ctona no es un problema que deba perdurar para siempre. La soja, originaria de China, tiene enemigos poderosos en ese pa\u00eds, al igual que el girasol de Estados Unidos, cuyo mayor productor es Rusia, y el caf\u00e9 de Etiopia, en donde no se lo planta. &#8220;Podemos pensar en la ca\u00f1a de az\u00facar y en la soja, que vinieron de Asia y se las ingeniaron muy bien en Brasil&#8221;, dice.<\/p>\n<p><em><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-102126\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img41.jpg\" alt=\"\" width=\"232\" height=\"304\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img41.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img41-120x157.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/art4107img41-250x328.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 232px) 100vw, 232px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">FRANCISCO KRONKA\/IF<\/span><\/strong><\/em><strong>La gen\u00e9tica de la Hevea<br \/>\n<\/strong><em><strong><br \/>\n<\/strong><\/em>Una mejor comprensi\u00f3n gen\u00e9tica de la Hevea brasiliensis se sumar\u00e1 a una nueva fase del \u00e1rbol del caucho en Brasil, con el posible aumento del plant\u00edo y la potencial formaci\u00f3n de un mercado para la madera en la industria de muebles. La gen\u00e9tica de este \u00e1rbol empez\u00f3 a develarse en la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), en un trabajo bajo la coordinaci\u00f3n de la profesora Anete Pereira de Souza, del Centro de Biolog\u00eda Molecular e Ingenier\u00eda Gen\u00e9tica. &#8220;Son diversos proyectos de ayuda a la investigaci\u00f3n y becas financiados por la FAPESP, que resultar\u00e1n en un genoma funcional de la siringa&#8221;, dice Anete. Este estudio ubicar\u00e1 genes de inter\u00e9s para detectar entre los clones de hevea a los m\u00e1s productivos y resistentes, principalmente al hongo Microcyclus ulei, el principal enemigo de las plantaciones. &#8220;Pretendemos obtener un mapa con 200 marcadores funcionales asociados a genes responsables de las caracter\u00edsticas econ\u00f3micas&#8221;, dice Anete. Uno de los objetivos es localizar microsat\u00e9lites, que son peque\u00f1as secuencias de ADN que se repiten a lo largo del genoma de un organismo, o alteraciones puntuales de ese ADN (tambi\u00e9n llamadas de SNP&#8217;s, del ingl\u00e9s Single Nucleotide Polymorphism), responsables de la tolerancia al fr\u00edo, por ejemplo. Un dominio sobre este posible conjunto de genes podr\u00eda extender el \u00e1rea de plantaci\u00f3n de hevea a estados brasile\u00f1os del sur y hacia otros pa\u00edses de temperaturas m\u00e1s bajas.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n se har\u00e1 con dos poblaciones llamadas recombinantes, formadas por tres tipos de clones (variedades gen\u00e9ticas) plantados en Brasil. La preparaci\u00f3n de estas poblaciones de plantas para el mapeo gen\u00e9tico se encuentra a cargo del investigador Paulo de Souza Gon\u00e7alves, del IAC, quien estudia clones de siringa desde hace 39 a\u00f1os. Souza Gon\u00e7alves ha registrado, junto a sus colegas del instituto, 22 variedades o cultivares, 17 de \u00e9stas en 2009, y muchas tuvieron contribuciones en el marco de un proyecto tem\u00e1tico financiado por la FAPESP. Gran parte de las plantaciones de hevea del sudeste brasile\u00f1o est\u00e1 compuesta por un clone malayo introducido en Brasil en 1952: el RRIM 600, del ingl\u00e9s Instituto de Investigaci\u00f3n del Caucho de Malasia. Este clon est\u00e1 presente en el 80% del cultivo paulista. Gon\u00e7alves, quien no usa el mismo en las poblaciones recombinantes, cree que la situaci\u00f3n se acerca a la un plant\u00edo monoclonal, &#8220;lo que podr\u00e1 tener consecuencias desastrosas, tales como epidemias de plagas y enfermedades comunes a los monocultivos, en raz\u00f3n de la escasa variabilidad gen\u00e9tica de los cauchales. Pese a que estamos lejos de vivenciar tal situaci\u00f3n, nos corresponde a los especialistas del \u00e1rea advertirles a los hevicultores acerca de los posibles riesgos de da\u00f1os&#8221;.<\/p>\n<p>Gon\u00e7alves dice que Brasil carece de un banco de germoplasma de plantas de hevea que muestre la variedad de plantas encontradas en ambiente natural. Eso casi se concreta hace algunos a\u00f1os. A finales de los a\u00f1os de 1970, productores de caucho de Malasia y de otros centros productores se percataron de la falta de variedades e hicieron un acuerdo a trav\u00e9s de la Comisi\u00f3n Internacional para la Investigaci\u00f3n y el Desarrollo del Caucho, conocida por sus siglas en ingl\u00e9s de IRRDB, que preve\u00eda el intercambio de clones en el mundo y la extracci\u00f3n de nuevos ejemplares en el centro de origen de la planta que pudiesen resultar en nuevos cultivares.<\/p>\n<p><strong>Un banco en Malasia<br \/>\n<\/strong>La expedici\u00f3n de recolecci\u00f3n se restringi\u00f3 a Brasil por motivos econ\u00f3micos del IRRDB, como informa el investigador e historiador Warren Dean, de la Universidad de Nueva York, en el libro A luta pela borracha no Brasil [La lucha por el caucho en Brasil]. El gobierno brasile\u00f1o acept\u00f3, siempre y cuando que se le retribuyese al pa\u00eds con una copia de todo lo que se recolectase. Investigadores brasile\u00f1os participaron en esa expedici\u00f3n iniciada en 1981. Entre ellos se encontraba Paulo Gon\u00e7alves, quien hizo la recolecci\u00f3n de plantas y semillas en el estado de Rond\u00f4nia. &#8220;Otros colegas estuvieron en Acre y en Mato Grosso.&#8221;<\/p>\n<p>Se recolectaron 64.723 semillas y 1.160 plantines, seg\u00fan Dean. Parte de ese material fue a parar a Malasia y otra parte qued\u00f3 en Manaos. Se crearon as\u00ed dos bancos de germoplasma de plantas in vivo (existen bancos de germoplasma de semillas acondicionadas en c\u00e1maras fr\u00edas para su posterior utilizaci\u00f3n) en donde los investigadores podr\u00edan evaluar las calidades agron\u00f3micas y productivas de cada esp\u00e9cimen para la producci\u00f3n de nuevas variedades. Brasil posee bancos como \u00e9sos de ca\u00f1a de az\u00facar, caf\u00e9 (plantas ex\u00f3ticas, pues no son originarias de ambientes naturales brasile\u00f1os) y de la aut\u00f3ctona mandioca. Pero la colecci\u00f3n brasile\u00f1a de siringa no prosper\u00f3: sucumbi\u00f3 al hongo Microcyclus, fundamentalmente. &#8220;A lo mejor si se las hubiera plantado en S\u00e3o Paulo, en la zona donde actualmente es el polo cauchero, las plantas habr\u00edan sobrevivido&#8221;, dice Gon\u00e7alves. Junto a Kronka, del Instituto Florestal, ha visto personalmente, hace poco tiempo, la colecci\u00f3n que se encuentra en buenas condiciones en Malasia. Gon\u00e7alves ha o\u00eddo algunas veces la sugerencia de parte varios investigadores y profesionales del \u00e1rea para traer, acuerdo amigable con Malasia mediante, una copia del banco de germoplasma de dicho pa\u00eds para su instalaci\u00f3n en Brasil. &#8220;Se me cae la cara de verg\u00fcenza de tener que repatriar nuestras plantas&#8221;, dice, refutando esa idea. Pero \u00e9l mont\u00f3 un banco de germoplasma en el IAC, que a\u00fan es peque\u00f1o y est\u00e1 formado b\u00e1sicamente por cultivares plantados en Brasil, que incluye clones producidos en el exterior y ninguno de una planta originalmente extra\u00edda de la Amazonia. Es una colecci\u00f3n que se mostr\u00f3 \u00fatil para la elaboraci\u00f3n de nuevos cultivares y para las poblaciones que tomar\u00e1n parte en el trabajo gen\u00f3mico de Anete.<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Disponibilidad de madera de siringa (<em>Hevea brasiliensis<\/em>) como materia prima para la confecci\u00f3n de muebles en el estado de S\u00e3o Paulo (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/5721\/disponibilidade-da-madeira-da-seringueira-hevea-brasiliensis-como-materia-prima-para-a-confeccao-d\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 03\/06440-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Programa Pol\u00edticas P\u00fablicas; <strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Francisco Jos\u00e9 do Nascimento Kronka \u2013 Instituto Florestal;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 225.499,30 (FAPESP)<br \/>\n<strong>2.<\/strong>\u00a0Construcci\u00f3n de un mapa gen\u00e9tico-molecular con microsat\u00e9lites y mapeo de loci ligados a la tolerancia al fr\u00edo y otras caracter\u00edsticas de importancia econ\u00f3mica en siringas (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/23667\/construcao-de-um-mapa-genetico-molecular-com-microssatelites-e-mapeamento-de-locos-ligados-a-toleran\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 07\/50562-4<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Ayuda Regular a Proyecto de Investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinadora<\/strong>\u00a0Anete Pereira de Souza \u2013 Unicamp;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 186.230,32 y US$28.525,32 (FAPESP)<br \/>\n<strong>3.<\/strong> Obtenci\u00f3n de poblaci\u00f3n recombinante para mapeo de caracter\u00edsticas de importancia econ\u00f3mica en siringa [<em>Hevea brasiliensis<\/em> (Willd. ex Adr. de Juss.) Muell.-Arg.] (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/28005\/obtencao-de-populacao-recombinante-para-mapeamento-de-caracteristicas-de-importancia-economica-em-se\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 07\/52922-8<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Ayuda Regular a Proyecto de Investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Paulo de Souza Gon\u00e7alves \u2013 IAC;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 109.040,88 y US$ 8.654,00 (FAPESP)<br \/>\n<strong>4.<\/strong> Mejoramiento gen\u00e9tico de la siringa (<em>Hevea spp<\/em>.) para el estado de S\u00e3o Paulo (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1118\/melhoramento-genetico-da-seringueira-hevea-spp-para-o-estado-de-sao-paulo\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 96\/01268-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Coordinador<\/strong>\u00a0Paulo de Souza Gon\u00e7alves \u2013 IAC;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 423.372,60 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio muestra la factibilidad del uso del tronco de hevea para producir muebles","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[268,297],"coauthors":[97],"class_list":["post-89188","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-agropecuaria-es","tag-ingenieria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89188","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89188"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89188\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89188"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89188"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89188"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89188"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}