{"id":89900,"date":"2010-05-01T00:00:00","date_gmt":"2010-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/05\/01\/la-ciencia-del-brasil-colonial\/"},"modified":"2017-02-02T19:01:15","modified_gmt":"2017-02-02T21:01:15","slug":"la-ciencia-del-brasil-colonial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-ciencia-del-brasil-colonial\/","title":{"rendered":"La ciencia del Brasil colonial"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/art4127img11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-103299\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/05\/art4127img11-300x183.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"183\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MUSEU PAULISTA\/USP<\/span><\/a>La contrataci\u00f3n de cient\u00edficos por parte del Estado con el objetivo de realizar estudios sobre la naturaleza y perfeccionar tecnolog\u00edas est\u00e1 lejos de ser una iniciativa reciente en Brasil. A finales del siglo XVIII, la Corte portuguesa determin\u00f3 expresamente que los gobernadores de las capitan\u00edas brasile\u00f1as deb\u00edan contratar naturalistas con el objetivo de hacer mapas del territorio, realizar prospecciones minerales y desarrollar y propagar t\u00e9cnicas agr\u00edcolas m\u00e1s eficientes. Todo eso para intentar generar m\u00e1s divisas y ayudar a equilibrar las alica\u00eddas cuentas del reino de Portugal.<\/p>\n<p>La orden de salir en busca de hombres de ciencia capaces de investigar la naturaleza brasile\u00f1a parti\u00f3 de don Rodrigo de Sousa Coutinho al momento de asumir la Secretar\u00eda de Estado de Marina y Dominios Ultramarinos, en 1796, e inclu\u00eda la formulaci\u00f3n de una nueva pol\u00edtica para la administraci\u00f3n del Imperio colonial portugu\u00e9s. Para Sousa Coutinho, se hac\u00eda necesario conocer en car\u00e1cter urgente la utilidad econ\u00f3mica de las especies aut\u00f3ctonas e investigar el verdadero potencial mineral de las tierras de ultramar. Les cab\u00eda a los gobernadores de cada capitan\u00eda seguir de cerca los trabajos e informarle a la Corte sobre los progresos logrados.<\/p>\n<p>Se contrataron naturalistas en Minas Gerais, Pernambuco, Bah\u00eda y Cear\u00e1. En S\u00e3o Paulo, el gobernador Ant\u00f4nio Manuel de Melo Castro e Mendon\u00e7a recibi\u00f3 a Jo\u00e3o Manso Pereira, un qu\u00edmico autodidacta versado en idiomas tales como el griego, el hebreo y el franc\u00e9s, profesor de gram\u00e1tica e abocado en una amplia gama de actividades. Manso Pereira fue un caso notable de autodidactismo que, sin haber salido jam\u00e1s de Brasil, intentaba mantenerse actualizado con relaci\u00f3n a las novedades cient\u00edficas que circulaban en el exterior, dice el historiador Alex Gon\u00e7alves Varela, investigador del Museo de Astronom\u00eda y Ciencias Afines (Mast) y autor del libro Atividades cient\u00edficas na Bela e B\u00e1rbara capitania de S\u00e3o Paulo (1796-1823) (Annablume, 2009). El qu\u00edmico era inventor y public\u00f3 diversas memorias cient\u00edficas: desde la reforma de alambiques y el transporte de aguardiente hasta la construcci\u00f3n de salitreras. Pero fracas\u00f3 en el proyecto de instalaci\u00f3n de una f\u00e1brica de hierro. Fue cuando su didactismo mostr\u00f3 sus l\u00edmites.<\/p>\n<p>En 1803, el gobernador Ant\u00f4nio Jos\u00e9 de Franca e Horta nombr\u00f3 en su lugar a Martim Francisco Ribeiro de Andrada e Silva. Hermano de Jos\u00e9 Bonif\u00e1cio quien vendr\u00eda a desempe\u00f1ar un papel relevante en la historia de la Independencia, Martim era distinto que Jo\u00e3o Manso. Ten\u00eda una formaci\u00f3n acad\u00e9mica s\u00f3lida, hab\u00eda andado por Europa y estudiado en la Universidad de Coimbra. Traductor de obras cient\u00edficas, hizo numerosos viajes por el territorio paulista y fue un difusor de las ciencias mineral\u00f3gicas en la \u00e9poca. Se reg\u00eda por el conjunto de pr\u00e1cticas cient\u00edficas del per\u00edodo, es decir: la descripci\u00f3n, la identificaci\u00f3n y la clasificaci\u00f3n de los minerales en su local de existencia, comenta Varela. A\u00f1os m\u00e1s tarde, Martim y Bonif\u00e1cio realizaron juntos una conocida exploraci\u00f3n por el interior paulista (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2004\/02\/01\/una-hermosa-y-barbara-provincia-2\/?\" target=\"_blank\">lea en <em>Pesquisa FAPESP<\/em>, edici\u00f3n 96<\/a>).<\/p>\n<p>Jo\u00e3o Manso, Martim y Bonif\u00e1cio ten\u00edan en com\u00fan el conocimiento enciclop\u00e9dico y una fuerte ligaz\u00f3n con la pol\u00edtica del per\u00edodo. Martim lleg\u00f3 a ser ministro de Hacienda y particip\u00f3 en aqu\u00e9l que se volvi\u00f3 conocido como el gabinete de los Andrada, invitado por su hermano en 1822. De acuerdo con Varela, el trabajo cient\u00edfico de los tres naturalistas fue de suma relevancia para ayudar al gobierno lusitano a conocer pormenorizadamente la capitan\u00eda paulista y sus recursos naturales.<\/p>\n<p>La ciencia y la t\u00e9cnica brasile\u00f1a no son tan recientes como se afirmaba hasta mediados de la d\u00e9cada de 1980, y no empezaron practicarse ac\u00e1 reci\u00e9n despu\u00e9s de que surgieron los institutos biom\u00e9dicos, a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, afirma el historiador. Existen numerosos ejemplos de hombres ilustrados que investigaban la naturaleza, trabajaban con una ciencia utilitaria y produc\u00edan conocimiento en el per\u00edodo colonial en Brasil. Por \u00faltimo, una curiosidad: los historiadores siguen usando los t\u00e9rminos naturalista y fil\u00f3sofo natural para referirse a los hombres de ciencia de la \u00e9poca, pues la palabra cient\u00edfico no existi\u00f3 hasta 1833. Ese a\u00f1o fue utilizada por primera vez por el pol\u00edgrafo William Whewell, quien cre\u00f3 ese neologismo para referirse a las personas presentes en una reuni\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Brit\u00e1nica para el Avance de la Ciencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Naturalistas conocer\u00e1n mejor las riquezas naturales del pa\u00eds","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[267,278,308,309,310],"coauthors":[104],"class_list":["post-89900","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-agronomia-es","tag-biologia-es","tag-geografia-es","tag-geologia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89900","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89900"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89900\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89900"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89900"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89900"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89900"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}