{"id":89933,"date":"2010-06-01T00:00:00","date_gmt":"2010-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/06\/01\/incertidumbre-acerca-de-un-hecho-extraordinario\/"},"modified":"2015-08-06T18:13:08","modified_gmt":"2015-08-06T21:13:08","slug":"incertidumbre-acerca-de-un-hecho-extraordinario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/incertidumbre-acerca-de-un-hecho-extraordinario\/","title":{"rendered":"Incertidumbre acerca de un hecho extraordinario"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-14386\" title=\"art4153img1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/art4153img1.jpg\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/art4153img1.jpg 260w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/art4153img1-120x162.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/art4153img1-250x337.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/>Fue muy fuerte mi tentaci\u00f3n de llevar a la portada de la edici\u00f3n de <em>Pesquisa FAPESP<\/em> de este mes la anunciada creaci\u00f3n del primer organismo artificial del mundo, y romper as\u00ed con una de las m\u00e1s respetadas normas editoriales de la revista desde sus primeros pasos: que el objeto del reportaje de tapa tenga que ver exclusivamente con temas vinculados con la producci\u00f3n cient\u00edfica brasile\u00f1a. El logro del equipo encabezado por el famoso empresario e investigador Craig Venter, trompeteado al mundo el 20 de mayo, despertaba todo mi entusiasmo frente a las infinitas posibilidades del conocimiento para sorprender siempre, fascinar e incluso \u2013de vez en cuando\u2013 revolucionar profundamente nuestros modos de existencia. El entusiasmo de algunos amigos, por cuyas previsiones sobre el avance de la ciencia he venido cultivando el mayor de los respetos en el decurso de los a\u00f1os, potenciaba mi propio estado de esp\u00edritu. Y finalmente, la capa de la usualmente sobria revista semanal brit\u00e1nica The Economist suministr\u00f3 otro poderoso argumento a mi tentaci\u00f3n por la excepci\u00f3n: all\u00ed estaba, no el dios creador, casi que tocando con su dedo a la criatura hombre \u2013 en la escena de la famosa pintura de Michelangelo Buonarroti en el techo de la Capilla Sistina\u2013, sino el hombre creador, con la laptop sobre sus piernas, usando la energ\u00eda de su dedo para materializar a la criatura bacteria. \u00a1Admirable s\u00edntesis narrativa visual! El t\u00edtulo, \u201cAnd man made life\u201d, seguido de la explicaci\u00f3n en el copete, \u201cThe first artificial organism and its consequences\u201d, no dejaba dudas acerca de c\u00f3mo hab\u00eda empe\u00f1ado su prestigio The Economist en el alto significado de la investigaci\u00f3n que dio como resultado el primer organismo controlado por un genoma artificial, nacido en la computadora.<\/p>\n<p>Sin embargo, todo ese entusiasmo no basta para borrar la incertidumbre profunda, que seguramente perdurar\u00e1 durante un buen tiempo, en cuanto a la verdadera dimensi\u00f3n, al estatuto tecnol\u00f3gico, epistemol\u00f3gico u ontol\u00f3gico del descubrimiento de Venter y sus colegas, por decirlo de alguna manera. Por sobre el indiscutible \u201csalto cualitativo tecnol\u00f3gico, que ciertamente merece aplausos\u201d, como dice Mayana Zatz en la p\u00e1gina 47 de esta edici\u00f3n, \u00bfser\u00eda solamente en t\u00e9rminos medi\u00e1ticos algo de naturaleza revolucionaria? \u00bfO mucho m\u00e1s que eso? En rigor, no lo sabemos. El logro es indiscutiblemente importante, realmente fant\u00e1stico, pero a\u00fan restan dudas que deber\u00edan haberse despejado antes de que yo me sintiera c\u00f3moda como para escoger la excepci\u00f3n en lugar de seguir la regla de las tapas. Por eso, este hermoso tema aparece destacado en la portada, pero no es el propio reportaje de tapa. Est\u00e1 muy bien explicado a partir de la p\u00e1gina 44 en un texto de Marcos Pivetta, editor especial responsable de la versi\u00f3n online de la revista, seguido de los excelentes art\u00edculos de tres investigadores: la ya mencionada Mayana Zatz, quien m\u00e1s all\u00e1 del impacto medi\u00e1tico del logro de Venter explora las razones del salto cualitativo tecnol\u00f3gico que el mismo representa; Jo\u00e3o Meidanis, que analiza la libertad del pensamiento y la imaginaci\u00f3n, la maravillosa e implacable curiosidad humana que en el investigador norteamericano surge en una excepcional concentraci\u00f3n m\u00e1xima, y Marcos Buckeridge, quien detalla por qu\u00e9 el descubrimiento de Venter puede tener efectos sobre las tecnolog\u00edas destinadas a la producci\u00f3n de biocombustibles.<\/p>\n<p>Dado que ya gast\u00e9 casi todo el espacio destinado a la carta, me permitir\u00e9 mencionar solamente un reportaje m\u00e1s, precisamente el de la tapa, elaborado por el periodista Salvador Nogueira. A partir de la p\u00e1gina 16, el mismo aborda el trabajo de un grupo de la USP de la localidad paulista de Ribeir\u00e3o Preto que lleg\u00f3 a la caracterizaci\u00f3n del tipo de da\u00f1o que provoca la inflamaci\u00f3n asociada a la septicemia en las c\u00e9lulas card\u00edacas, y tambi\u00e9n deline\u00f3 un camino prometedor para proteger al coraz\u00f3n, y de esa forma, llevar al cuerpo a ganar tiempo para retomar el control de la complicada situaci\u00f3n de septicemia. En otras palabras: investigaci\u00f3n b\u00e1sica e investigaci\u00f3n aplicada. S\u00f3lo para recordar: en la septicemia, que es una infecci\u00f3n generalizada causada por bacterias o virus, el organismo lanza un ataque desesperado contra sus propias c\u00e9lulas. Cuando el coraz\u00f3n es el \u00f3rgano m\u00e1s afectado, el \u00edndice de mortalidad asciende al 80%, ante el 20% que se registra en la situaci\u00f3n de septicemia sin da\u00f1o card\u00edaco. De all\u00ed el motivo por el cual la defensa del coraz\u00f3n constituye un paso fundamental en la lucha contra esta afecci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a1Que tengan una buena lectura!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Incertidumbre acerca de un hecho extraordinario","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-89933","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89933","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89933"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89933\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89933"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}