{"id":89935,"date":"2010-06-23T00:00:00","date_gmt":"2010-06-23T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/06\/01\/el-artesano-del-laboratorio\/"},"modified":"2014-09-11T12:59:03","modified_gmt":"2014-09-11T15:59:03","slug":"el-artesano-del-laboratorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-artesano-del-laboratorio\/","title":{"rendered":"Gerhard Malnic: El artesano del laboratorio"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-155305\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/Gerhard-Malnic_Eduardo-Cesar2.jpg\" width=\"257\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/Gerhard-Malnic_Eduardo-Cesar2.jpg 257w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/Gerhard-Malnic_Eduardo-Cesar2-120x163.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/Gerhard-Malnic_Eduardo-Cesar2-250x340.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 257px) 100vw, 257px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Eduardo Cesar<\/span>Para Gerhard Malnic, pionero de la investigaci\u00f3n en fisiolog\u00eda renal en Brasil, de 76 a\u00f1os, uno de los placeres al hacer ciencia siempre fue la posibilidad de usar sus propias manos, ya sea para manipular y medir el nivel el fluido extra\u00eddo de los min\u00fasculos tubos de los ri\u00f1ones de animales de laboratorio y de seres humanos o para inventar aparatos, micropipetas y portaelectrodos tallados para t\u00e9cnicas que \u00e9l mismo desarroll\u00f3 y hoy en d\u00eda son citadas en los libros de referencia. \u201cActualmente eso es m\u00e1s raro, pero en mi tiempo era algo fant\u00e1stico\u201d, dice el investigador, con su voz pausada y un remoto acento germ\u00e1nico. Profesor titular del Departamento de Fisiolog\u00eda y Biof\u00edsica del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas (ICB) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), Malnic naci\u00f3 en Mil\u00e1n \u2013es hijo de austr\u00edacos\u2013, lleg\u00f3 a Brasil a los cuatro a\u00f1os de edad y se naturaliz\u00f3 brasile\u00f1o a los 23. Radicado en S\u00e3o Paulo, en donde su padre, qu\u00edmico, trabajar\u00eda como representante de una industria alemana de colorantes, y posteriormente en el imperio de los Matarazzo, Malnic estudi\u00f3 en el Colegio Vizconde de Porto Seguro. Quer\u00eda ser qu\u00edmico, pero su padre le recomend\u00f3 la Facultad de Medicina. Ingres\u00f3 en la USP en 1952.<\/p>\n<p>Se interes\u00f3 por la fisiolog\u00eda durante el segundo a\u00f1o de la facultad, y bajo el influjo del profesor Alberto Carvalho da Silva se especializ\u00f3 en fisiolog\u00eda renal, un \u00e1rea a\u00fan poco explorada no Brasil. Hizo posdoctorados en la Tulane University, de Nueva Orleans, entre 1961 y 1962, y en la Cornell University Medical College, de Nueva York, entre 1962 y 1964, en el laboratorio del austr\u00edaco Gerhard Giebisch, con quien sigue colaborando actualmente. De regreso a la USP, cre\u00f3 el laboratorio de micropunci\u00f3n y microperfusi\u00f3n renal, un m\u00e9todo de extracci\u00f3n de fluido de los t\u00fabulos renales (en donde el agua, las sales minerales y las vitaminas vuelven a la sangre, y en donde queda la orina) por medio de micropipetas, y estudi\u00f3 los mecanismos de transporte de potasio dentro de los ri\u00f1ones, adem\u00e1s del papel del sodio, los factores hormonales, las alteraciones del equilibrio \u00e1cido-base y las drogas nefrot\u00f3xicas en la reabsorci\u00f3n del bicarbonato. Tiene m\u00e1s de 120 trabajos publicados en revistas internacionales, adem\u00e1s de un libro sobre fisiolog\u00eda renal. Form\u00f3 a ocho m\u00e1steres y veinte doctores y se ha convertido en uno de los principales referentes en su campo en Brasil.<\/p>\n<p>En simult\u00e1neo al trabajo de banco de laboratorio, presidi\u00f3 entidades cient\u00edficas tales como la Sociedad Brasile\u00f1a de Biof\u00edsica (1983-1985), la Sociedad Brasile\u00f1a de Fisiolog\u00eda (1985-1988), la Federaci\u00f3n de Sociedades de Biolog\u00eda Experimental (Fesbe) y el Instituto de Estudios Avanzados (IEA) de la USP. Jubilado, ha sido testigo de la salida de escena de algunos de sus disc\u00edpulos, pero \u00e9l sigue en actividad en su laboratorio del ICB. \u201cVamos por el tercer proyecto tem\u00e1tico; hemos ganado mucho dinero y eso en parte es m\u00e9rito m\u00edo, pues soy el coordinador. Por eso creo que no van a sacar gente, pese a la edad\u201d, dice, en tono de broma. \u201cEn este momento tengo solamente una doctoranda, pero estoy intentando que vengan algunos m\u00e1s. Los j\u00f3venes prefieren trabajar con los m\u00e1s j\u00f3venes tambi\u00e9n\u201d, dice. Casado con la profesora y traductora Margot Petry Malnic, padre de dos hijas, la bioqu\u00edmica Betina y la cantante y arregladora Beatriz, y abuelo de tres nietas, Gerhard Malnic le concedi\u00f3 a Pesquisa FAPESP la siguiente entrevista:<\/p>\n<p><strong>Usted naci\u00f3 en Italia, pero tiene nacionalidad austr\u00edaca. \u00bfC\u00f3mo fue que vino a parar a Brasil?<\/strong><br \/>\nYo nac\u00ed en Italia por casualidad. Mi padre naci\u00f3 en 1901 en Austria, en donde actualmente es Croacia. El nombre Malnic es eslavo. En casa habl\u00e1bamos alem\u00e1n. La familia de mi abuelo paterno era eslovena y mi madre era austr\u00edaca, por eso tengo m\u00e1s ascendientes alemanes que eslovenos. Mi padre estudi\u00f3 qu\u00edmica, se recibi\u00f3 en 1925 aproximadamente, en un momento muy dif\u00edcil para Austria, que pr\u00e1cticamente dej\u00f3 de existir despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial. Trabaj\u00f3 en varios pa\u00edses despu\u00e9s de la guerra, entre ellos en Alemania, Polonia e Italia, donde nac\u00ed yo y tambi\u00e9n mi hermana. Pero nos vinimos ac\u00e1 cuando yo ten\u00eda 4 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 vino a Brasil su familia?<\/strong><br \/>\nMi padre era qu\u00edmico, trabajaba con tinturas. Trabaj\u00f3 en Italia en una industria de telas. Los colorantes en Alemania eran la base de la qu\u00edmica. Lo contrat\u00f3 una industria qu\u00edmica alemana para que viniera a Brasil. Una de las razones de ello era que \u00e9l ten\u00eda experiencia en pa\u00edses latinos. Por eso se vino ac\u00e1 como representante en Brasil de esa firma. Primero fuimos a R\u00edo. Y enseguida \u00e9l se dio cuenta de que lo interesante realmente en t\u00e9rminos industriales estaba S\u00e3o Paulo. Nos mudamos para ac\u00e1 y yo fui al Colegio Vizconde de Porto Seguro desde los 6 \u00f3 7 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Que era una escuela de la colonia alemana&#8230;<\/strong><br \/>\nEs de la colonia alemana desde el siglo XIX. Esa escuela fue, por as\u00ed decirlo, nacionalizada debido a la guerra. Aprend\u00ed alem\u00e1n all\u00ed tambi\u00e9n. En casa aprend\u00ed un poco de lat\u00edn y de griego, porque mi padre cre\u00eda que era importante. \u00c9l aprendi\u00f3 eso en el Gymnasium, en Viena, entonces cre\u00eda que yo tambi\u00e9n deb\u00eda que aprender un poco. Pero el hecho es que, al llegar ac\u00e1, trabaj\u00f3 durante alg\u00fan tiempo en esa firma, que despu\u00e9s el gobierno la confisc\u00f3, cuando Brasil entr\u00f3 en la Segunda Guerra. Entonces se fue a trabajar a Matarazzo, en el barrio de Belenzinho, en una f\u00e1brica de telas. En el Vizconde de Porto Seguro tuve facilidad para estudiar. La guerra no me afect\u00f3. Mi padre era una persona que ten\u00eda medios. Se reubic\u00f3, despu\u00e9s compr\u00f3 una propiedad rural en el norte del estado de Paran\u00e1 y trabaj\u00f3 en otras firmas qu\u00edmicas. A m\u00ed siempre me gust\u00f3 la qu\u00edmica porque mi padre se dedicaba a eso e incluso lleg\u00f3 a montar un peque\u00f1o laboratorio en casa. Pero \u00e9l me sugiri\u00f3: \u201cMira, ac\u00e1 en Brasil la mejor facultad es la de medicina, es mejor que sigas medicina\u201d. Y yo segu\u00ed su consejo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo era la Facultad de Medicina de la USP en la \u00e9poca en que usted estudi\u00f3?<\/strong><br \/>\nEso fue a partir de 1952. No era muy distinta que como es ahora. Ingres\u00e9 habiendo pasado en primer lugar en el examen de ingreso. Empec\u00e9 a trabajar en fisiolog\u00eda durante el segundo a\u00f1o de medicina. Mi profesor era Alberto Carvalho da Silva, que ser\u00eda luego director de la FAPESP. Era una persona fant\u00e1stica, y cre\u00f3 un buen laboratorio. Le ca\u00ed bien como alumno y me invit\u00f3 al final del segundo a\u00f1o: \u201cVente al laboratorio\u201d. Y yo fui y empec\u00e9 a trabajar. \u00c9l trabajaba con vitaminas, pero cre\u00eda que yo no deb\u00eda trabajar con vitaminas porque ya hab\u00eda gente haci\u00e9ndolo. Una cosa que \u00e9l quer\u00eda hacer era trabajar con la parte renal de las vitaminas: c\u00f3mo eran eliminadas. Y nos sentamos juntos en el banco a leer un libro del fisi\u00f3logo norteamericano Homer Smith, en 1954. Empec\u00e9 a estudiar la excreci\u00f3n renal de la vitamina B1 o tiamina en perros. La novedad era tanto estudiar excreci\u00f3n renal de vitaminas como trabajar con perros no anestesiados. Porque imperaba la idea de que el animal anestesiado, principalmente en el caso de esta vitamina, podr\u00eda sufrir alteraciones funcionales, por eso trabaj\u00e1bamos con perros no anestesiados. Con sumo cuidado, sin producir dolor&#8230; Era un poco complicado porque ten\u00edamos que canular el ur\u00e9ter, facilitar la extracci\u00f3n de orina y obtener muestras de sangre, y adem\u00e1s las mediciones del nivel de vitaminas eran muy complicadas. Este trabajo me reditu\u00f3 mi primer paper, con el doctor Alberto, en el American Journal of Physiology, una de las m\u00e1s prestigiosas revistas de fisiolog\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHab\u00eda grupos trabajando en eso en Brasil?<\/strong><br \/>\nHab\u00eda gente en el \u00e1rea cl\u00ednica, el doctor Jos\u00e9 de Barros Magaldi, por ejemplo. \u00c9l era jefe de cl\u00ednica de la Facultad de Medicina; y estaba el grupo de la Escuela Paulista de Medicina, tambi\u00e9n en la parte cl\u00ednica. Pero en fisiolog\u00eda hab\u00eda algunas personas que trabajaban como cl\u00ednicos y ten\u00edan laboratorios, como Marcelo Marcondes, quien ya se ha jubilado. Antonino Rocha, que lleg\u00f3 un poco despu\u00e9s, fue alumno de Marcondes y luego trabajamos juntos. Antonino Rocha fue asesinado por un delincuente que quer\u00eda robarle el coche. Ya en aquellos tiempos suced\u00edan esas cosas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSu opci\u00f3n por la fisiolog\u00eda renal recibi\u00f3 el influjo del profesor Alberto?<\/strong><br \/>\nS\u00ed. Fuimos juntos a un congreso internacional de fisiolog\u00eda en Buenos Aires y conversamos con el profesor Robert Franklin Pitts, que era uno de los mayores fisi\u00f3logos renales de la \u00e9poca. Y \u00e9l le dijo: \u201cYo tengo a dos j\u00f3venes que est\u00e1n empezando a trabajar comigo, hablan alem\u00e1n y est\u00e1n empezando en un \u00e1rea nueva de la fisiolog\u00eda\u201d, que era la micropunci\u00f3n. En aquel libro de Homer Smith se describ\u00eda todo el primer tiempo de la micropunci\u00f3n: puncionar t\u00fabulos renales y obtener muestras. Es una t\u00e9cnica que se empez\u00f3 a emplear a finales de la d\u00e9cada de 1920 y comienzos de los a\u00f1os \u201830. Usaban esa t\u00e9cnica para obtener detalles del funcionamiento de los t\u00fabulos renales y tambi\u00e9n de los glom\u00e9rulos renales [las unidades funcionales de los ri\u00f1ones a trav\u00e9s de las cuales transcurre la filtraci\u00f3n de la sangre]. El profesor Pitts me dijo: \u201cV\u00e9ngase a mi laboratorio en Nueva York, en la Cornell University Medical College\u201d. Entonces consegu\u00ed una beca de la Fundaci\u00f3n Rockefeller. En aquel tiempo no exist\u00eda la FAPESP, pero la Rockefeller ayudaba mucho en Brasil. Lo hab\u00eda ayudado al propio doctor Alberto. Fui a Nueva York, pero primero tuve que hacer un a\u00f1o de estudios b\u00e1sicos porque no hab\u00eda posgrado ac\u00e1. Siempre fui de aceptar las buenas sugerencias. Y me pareci\u00f3 una idea interesante. Pas\u00e9 un a\u00f1o en la Tulane University, en Nueva Orleans, estudiando ingl\u00e9s, matem\u00e1tica y bioqu\u00edmica, e hice algunos cursos de fisiolog\u00eda que los aprovech\u00e9 bien. Ten\u00eda un buen ingl\u00e9s; en casa yo hab\u00eda tenido clases particulares. Y hasta de matem\u00e1tica yo sab\u00eda un poco m\u00e1s que los otros. Entonces hice un curso de fisicoqu\u00edmica, que los otros no lo cursaban, y eso para mi fue excelente porque tempranamente me hab\u00eda interesado por los mecanismos de transporte i\u00f3nico, para lo cual la matem\u00e1tica era importante. Logr\u00e9 terminar ese curso, que me ayud\u00f3 mucho durante el resto de la pasant\u00eda.<\/p>\n<p><em><strong><img decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-99689\" title=\"art4169img2-300x148\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4169img2-300x1481.jpg\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4169img2-300x1481.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4169img2-300x1481-120x59.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4169img2-300x1481-250x123.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span><\/strong><\/em><strong>\u00bfEn que \u00e9poca?<\/strong><br \/>\nEn 1961 \u00f3 1962. En ese curso hab\u00eda varios brasile\u00f1os y otros latinoamericanos. Era un programa de la Fundaci\u00f3n Rockefeller destinado al est\u00edmulo de la ciencia latinoamericana. Estuve un a\u00f1o en Nueva Orleans, y de all\u00ed fui al Laboratorio de Robert Franklin Pitts y me encontr\u00e9 con dos j\u00f3venes investigadores, que eran austr\u00edacos por coincidencia. Ellos no sab\u00edan que yo era de origen austr\u00edaco: \u201cEs un brasile\u00f1o, vamos a ver c\u00f3mo funciona\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9nes eran?<\/strong><br \/>\nUno era Gerhard Giebisch; el otro era Erich Windhager, que fue a hacer una pasant\u00eda en Dinamarca&#8230; Pero Giebisch era un fisi\u00f3logo renal que ya ten\u00eda una buena experiencia. Trabaj\u00f3 durante alg\u00fan tiempo con una investigadora, Phillis Bott, que hab\u00eda trabajado con A.N. Richards, un pionero que desarroll\u00f3 la micropunci\u00f3n. Ella trabajaba en el Women\u2019s Medical College de Philadelphia, una facultad de medicina para mujeres de Filadelfia, pues en aquel tiempo exist\u00eda eso, una facultad solamente para mujeres. Cuando estaba por volverme a Brasil, Giebisch, que se estaba jubilando, la llam\u00f3 y le dijo: \u201c\u00bfusted no tiene algunos aparatos que le sobren ac\u00e1?\u201d. Ella le dijo que s\u00ed y as\u00ed fue como yo me traje cuando me vine para ac\u00e1 una serie de aparatos con los cuales pod\u00eda empezar a trabajar. En aquel tiempo no era tan complicado en t\u00e9rminos de equipos, pero igual recib\u00ed un microscopio de la Facultad de Medicina que el doctor Alberto me consigui\u00f3, y otras cosas: micromanipuladoras, un dosificador de cloruro, de Phillis Bott. Hoy en d\u00eda, cuando llegamos a un laboratorio de esos en Estados Unidos, ya hay otros 10 \u00f3 15 posdoc\u2019s trabajando, y uno a su jefe lo ve de lejos. En aquel tiempo \u00e9ramos Giebisch, una t\u00e9cnica y yo, por eso trabaj\u00e1bamos juntos realmente, lo que era muy positivo para empezar algo nuevo. Desarrollamos un m\u00e9todo destinado a hacer micromedici\u00f3n de niveles de sodio y potasio y luego estudiamos los mecanismos de excreci\u00f3n de potasio. Y logramos observar c\u00f3mo ocurr\u00eda la excreci\u00f3n de potasio en diversos segmentos tubulares, en los t\u00fabulos renales. Antiguamente solamente se obten\u00eda la comparaci\u00f3n entre sangre y orina, y nosotros logramos puncionar los diversos t\u00fabulos: t\u00fabulo proximal, t\u00fabulo distal, separadamente. Logramos descubrir de qu\u00e9 manera el potasio era excretado. Lo que hicimos en aquella \u00e9poca fue pionero, y figura en todos los libros de fisiolog\u00eda hasta hoy.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue el regreso a Brasil?<\/strong><br \/>\nVolv\u00ed para montar un laboratorio. Y pese a las dificultades iniciales, logr\u00e9 hacer bastantes cosas. Lo primero que hice fue estudiar la manera de manejar el cloruro, y lo logr\u00e9 tambi\u00e9n porque ten\u00eda un aparato adecuado. Como no sab\u00eda muy bien qu\u00e9 iba a hacer, me dije: \u201cBueno, vamos a hacer algo que se pueda hacer con lo que tengo: voy a hacer micropunci\u00f3n, y algo con cloruro\u201d. Extra\u00eda una muestra de fluido tubular y hac\u00eda una medici\u00f3n bastante complicada. Poca gente lo hac\u00eda porque era demasiado dif\u00edcil. Pero yo era cabeza dura. Y as\u00ed logr\u00e9 impulsar el trabajo en la Facultad de Medicina, logr\u00e9 publicar en Nature sobre el efecto del diur\u00e9tico furosemide en el transporte de cloruros. Yo hab\u00eda obtenido el material e invent\u00e9 el proyecto. Despu\u00e9s reconstru\u00ed ac\u00e1 ese equipo de micromedici\u00f3n de sodio y potasio, lo que me fue posible porque en Fisiolog\u00eda ten\u00edamos una especie de laboratorio mec\u00e1nico, hab\u00eda gente capaz de construir cosas. Vea este aparato [y muestra un aparato antiguo que est\u00e1 expuesto en su laboratorio]. Tiene una peque\u00f1a llama en el medio y en esa peque\u00f1a llama pon\u00edamos un asa de platino, y encima del asa de platino pon\u00edamos una gota de agua, y dentro del agua, la soluci\u00f3n extra\u00edda del t\u00fabulo renal. Para hacer eso ac\u00e1 cont\u00e9 con la ayuda de mi primer alumno de doctorado, el profesor Francisco Lacaz Vieira. \u00c9l entend\u00eda mucho de electricidad y electr\u00f3nica, me hizo el aparato, me ayud\u00f3 a construir la parte electr\u00f3nica, que eran dos v\u00e1lvulas, una de cada lado, una para el potasio y otra para el sodio, y ten\u00eda que tener dos mil voltios, un alto voltaje en aquel tiempo. Lo hicimos y nos sali\u00f3 bien. Mi suerte fue contar con Francisco Lacaz, quien se jubil\u00f3 hace unos dos a\u00f1os. Su t\u00edo, Joaquim Lacaz de Moraes, hab\u00eda montado un laboratorio hermoso. Era neurofisi\u00f3logo, pero era tambi\u00e9n de esos que construyen cosas, de electricidad; la familia de los Lacaz era muy buena en electr\u00f3nica. Y \u00e9l mont\u00f3 un laboratorio arriba de la actual biblioteca de la facultad. En ese laboratorio ten\u00edamos un espacio enorme que no se usaba completamente. Hab\u00eda un peque\u00f1o taller mec\u00e1nico, el\u00e9ctrico, electr\u00f3nico&#8230; Lacaz trabaj\u00f3 un poco con su t\u00edo, pero cuando volv\u00ed no ten\u00eda quien lo dirigiera, pues su t\u00edo se hab\u00eda jubilado. Entonces empez\u00f3 a trabajar conmigo, y eso fue b\u00e1rbaro, porque me ayud\u00f3 mucho. Es una persona muy h\u00e1bil, muy inteligente, fue profesor titular ac\u00e1 durante mucho tiempo&#8230; Le suger\u00ed que midiera el pH en los t\u00fabulos renales, y para eso logr\u00f3 fabricar un microelectrodo de antimonio. Hicimos cosas muy interesantes.<\/p>\n<p><strong>Ten\u00edan que fabricar sus propios aparatos.<\/strong><br \/>\nS\u00ed, cuando quer\u00edamos producir algo, s\u00ed. Y as\u00ed fue como produjimos el trabajo de los mecanismos de secreci\u00f3n de hidr\u00f3geno, la producci\u00f3n de \u00e1cido por parte del ri\u00f1\u00f3n. De mis trabajos, creo que \u00e9se fue el m\u00e1s citado. M\u00edo y de Lacaz. Ten\u00eda m\u00e1s de 300 citas. Era un estudio de la secreci\u00f3n del i\u00f3n hidr\u00f3geno en los t\u00fabulos renales. Era algo que se estaba haciendo, otros lo hicieron, pero no emplearon ese mismo m\u00e9todo, ese mismo microelectrodo. Eso fue muy positivo, logramos hacer \u00e9se y otros trabajos. Posteriormente Lacaz se independiz\u00f3, fue a Estados Unidos a pasar uno o dos a\u00f1os con un famoso fisi\u00f3logo de transporte en membranas: A. K. Solomon.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHab\u00eda un descomp\u00e1s entre lo que usted pod\u00eda hacer ac\u00e1 y all\u00e1?<\/strong><br \/>\nS\u00ed que lo hab\u00eda. Pero en aquel tiempo logr\u00e1bamos hacer muchas cosas en el laboratorio. Aquel peque\u00f1o taller nos ayud\u00f3 mucho. En aquel tiempo, con nuestras propias manos, ten\u00edamos que desarrollar los equipamientos necesarios, y a m\u00ed siempre me gust\u00f3 mucho hacer eso. Durante mucho tiempo tuvimos un buen taller mec\u00e1nico en el departamento. Desafortunadamente nuestro mec\u00e1nico se muri\u00f3 hace algunos a\u00f1os y no lo reemplazaron, porque actualmente la fisiolog\u00eda ha cambiado, no es m\u00e1s una fisiolog\u00eda que requiera de nuestras manos. Es la fisiolog\u00eda m\u00e1s bien de la biolog\u00eda molecular, que tiene equipamientos que se usan siempre, como el espectrofot\u00f3metro, las centr\u00edfugas, cosas as\u00ed, que uno las compra, pero no las hace. A m\u00ed me gustaba usar las propias manos, cosa que para la micropunci\u00f3n renal era fundamental, porque fabric\u00e1bamos los portaelectrodos, las micropipetas, hab\u00eda que hacer todo eso. Nos pas\u00e1bamos los d\u00edas construyendo esas cosas. Hoy en d\u00eda eso es m\u00e1s raro.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 otros trabajos destaca?<\/strong><br \/>\nTenemos los trabajos con potasio y sodio. El profesor Giebisch, en Estados Unidos, contribuy\u00f3 mucho, pero yo colabor\u00e9 con \u00e9l. Todav\u00eda actualmente colaboramos y hemos hechos muchas cosas juntos; fundamentalmente con sodio y potasio. Ac\u00e1 adem\u00e1s de con sodio y potasio yo trabaj\u00e9 con hidr\u00f3geno. Estudiamos la acidificaci\u00f3n de los t\u00fabulos renales. Y eso se hizo tambi\u00e9n, primeramente con microelectrodos, que son microinstrumentos hechos en microforja, donde se hace una punta rellena de antimonio. El antimonio es un metal sensible al pH. Despu\u00e9s pasamos del antimonio a una resina de intercambio i\u00f3nico, que es una especie de soluci\u00f3n medio aceitosa que la ponemos dentro del electrodo y que contiene una sustancia tambi\u00e9n sensible al pH. Trabajamos tambi\u00e9n con una resina de potasio. Y eso se hace as\u00ed hasta los d\u00edas actuales. Yo estuve al final del a\u00f1o pasado en la Yale University, en New Haven, con una alumna m\u00eda, Lucilia Lessa, de Fortaleza, y Giebisch siempre me dec\u00eda: \u201cUsted es el \u00fanico en el mundo que sabe usar esa t\u00e9cnica de microperfusi\u00f3n, de medici\u00f3n de potasio con microelectrodos\u201d. Tengo alrededor 130 trabajos, m\u00e1s o menos. Para Estados Unidos no es tanto, pero para nosotros ac\u00e1&#8230; Y eso es bueno porque nuestros m\u00e9todos son muy complicados, dif\u00edciles, y eso requiere tiempo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ntos investigadores form\u00f3 usted?<\/strong><br \/>\nForm\u00e9 a m\u00e1s de 20 doctores&#8230; Algunos siguieron con esa t\u00e9cnica. Una persona que contribuy\u00f3 mucho fue la profesora Margarida de Mello Aires, que es mi vecina de sala. Ella hizo el doctorado comigo cuando yo volv\u00ed, y unos dos o tres a\u00f1os despu\u00e9s se vino a trabajar comigo. Y trabaja con micropunci\u00f3n y microperfusi\u00f3n desde aquella \u00e9poca, desde 1966 m\u00e1s o menos. Y hay muchos otros. Tengo un trabajo que lo hice con Marcelo Marcondes, y otro que lo hice con Antonino Rocha, con gente de la Facultad de Medicina. Estudiamos mediante micropunci\u00f3n los t\u00fabulos renales de ratones con enfermedad renal. \u00daltimamente he trabajado mucho con pH, equilibrio \u00e1cido-base, de qu\u00e9 manera los ri\u00f1ones acidifican la orina, que es una de las funciones sumamente importantes de los ri\u00f1ones. Y en otra \u00e1rea, fui a Estados Unidos para trabajar con lauchas transg\u00e9nicas. Actualmente esto se hace mucho, es una t\u00e9cnica muy poderosa. Ac\u00e1 es m\u00e1s dif\u00edcil, tenemos dificultades para producir esas lauchas ac\u00e1. Pero yo fui al laboratorio de la Yale University, tanto en 2004 como a fin del a\u00f1o pasado, y trabajamos con ratones comunes a los que les falta un transportador de iones, en ese caso, de potasio. Otra alumna, Nancy Rebou\u00e7as, desarroll\u00f3 la parte de biolog\u00eda molecular luego de una pasant\u00eda en Yale, en parte por sugerencia m\u00eda. Ahora es una de las personas importantes de S\u00e3o Paulo en lo que hace a la biolog\u00eda molecular. Otro colega, Ant\u00f4nio Carlos Cassola, trabaja con una t\u00e9cnica electrofisiol\u00f3gica, patch clamp, que tambi\u00e9n emplea microelectrodos. Aprendi\u00f3 en el mismo laboratorio con Giebisch y su alumno Y. Wang. Nuestro grupo entero se desarroll\u00f3 a partir de aquel comienzo. Colabora tambi\u00e9n con nosotros Adriana Girardi, ex alumna de doctorado de Nancy Rebou\u00e7as, actualmente en el Instituto del Coraz\u00f3n, que trabaja con el coraz\u00f3n y con los ri\u00f1ones, otra excelente bi\u00f3loga molecular.<\/p>\n<p><em><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-99690\" title=\"art4169img3\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4169img31.jpg\" width=\"233\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4169img31.jpg 233w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4169img31-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 233px) 100vw, 233px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span><\/strong><\/em><strong>\u00bfC\u00f3mo fue la mudanza de la avenida Dr. Arnaldo a la Ciudad Universitaria?<\/strong><br \/>\nNos mudamos ac\u00e1 en 1972. Nos dieron un espacio que no era mayor que el que ten\u00edamos en la Facultad de Medicina. Ahora estamos reduci\u00e9ndolo un poco porque, como me jubil\u00e9, y Margarida tambi\u00e9n, tenemos que limitarnos un poco; y eso si no nos dejen afuera [risa]. Vamos por el tercer proyecto tem\u00e1tico apoyado por la FAPESP, obtuvimos auxilios excelentes, mucho dinero, y eso en parte es m\u00e9rito m\u00edo, que soy el coordinador.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es o foco de su proyecto tem\u00e1tico?<\/strong><br \/>\nEl nombre del tem\u00e1tico es \u201cEstudio molecular y funcional de transportadores de iones en membranas\u201d. Investigamos de qu\u00e9 manera los t\u00fabulos renales transportan sodio, potasio e hidr\u00f3geno. Es una continuidad de lo que hemos hecho durante todos estos a\u00f1os. Nancy trabaja con la parte de biolog\u00eda molecular del proyecto. La propia Adriana, del InCor, y la gente de nuestro laboratorio han colaborado en esta \u00e1rea, han publicado trabajos de biolog\u00eda molecular, principalmente con la ayuda de ellas y de una posdoc de nuestro laboratorio, ex alumna de Nancy y m\u00eda, Luciene Carraro-Lacroix, que agora est\u00e1 haciendo un posdoctorado en Canad\u00e1.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEn qu\u00e9 nivel se encuentra la investigaci\u00f3n en fisiolog\u00eda en Brasil? \u00bfC\u00f3mo hemos evolucionado?<\/strong><br \/>\nA comienzos del siglo pasado, la fisiolog\u00eda depend\u00eda mucho de los esfuerzos individuales. En R\u00edo, el profesor Carlos Chagas empez\u00f3 trabajando en el Instituto Oswaldo Cruz. En aquel tiempo, en R\u00edo principalmente, la fisiolog\u00eda de las facultades era m\u00e1s bien una fisiolog\u00eda de ense\u00f1anza. La fisiolog\u00eda cient\u00edfica se hac\u00eda en institutos como el Manguinhos. Ac\u00e1 fue un poco distinto. La Facultad de Medicina fue creada en 1913, y comenz\u00f3 enseguida, al menos en parte, con la investigaci\u00f3n y la ense\u00f1anza, al mismo tiempo. La parte de investigaci\u00f3n en fisiolog\u00eda en R\u00edo estaba en el Instituto de Biof\u00edsica del Carlos Chagas, que a\u00fan hoy en d\u00eda es el centro de investigaci\u00f3n m\u00e1s importante de R\u00edo, y ac\u00e1, en buena medida, estaba en la Facultad de Medicina. Contamos con varias personas trabajando en las distintas \u00e1reas de fisiolog\u00eda: la cardiovascular, la neurofisiolog\u00eda y actualmente la endocrinolog\u00eda. La neurofisiolog\u00eda es bastante buena, principalmente despu\u00e9s del paso del profesor Miguel Covi\u00e1n, proveniente de Buenos Aires, por Ribeir\u00e3o Preto. Y ac\u00e1 lo tuvimos al profesor C\u00e9sar TimoIaria, que fue alumno de Covi\u00e1n, ambos ya fallecidos. El profesor C\u00e9sar se vino de Ribeir\u00e3o para ac\u00e1 y cre\u00f3 un grupo de neurofisiolog\u00eda que sigue muy bien. Por lo tanto, la fisiolog\u00eda creci\u00f3 progresivamente en varias \u00e1reas. Pero en Brasil hay otros buenos grupos de fisiolog\u00eda, y entre ellos se destacan Ribeir\u00e3o Preto, Belo Horizonte y Porto Alegre. En Esp\u00edrito Santo hay un buen grupo de cardio tambi\u00e9n. Realmente ha habido un crecimiento bastante razonable. El posgrado ha ayudado mucho. Atrajo a mucha gente hacia el \u00e1rea y mejor\u00f3 mucho su calidad.<\/p>\n<p><strong>El profesor Covi\u00e1n vino de Argentina, en los a\u00f1os 1950, pa\u00eds que era una referencia en fisiolog\u00eda. \u00bfA\u00fan lo es?<\/strong><br \/>\nEn aquella \u00e9poca ellos ya ten\u00edan un Premio Nobel, Bernardo Houssay. Hab\u00eda grupos de bioqu\u00edmica muy buenos, como el del tambi\u00e9n vencedor del Nobel, Luis Leloir. Hoy en d\u00eda es dif\u00edcil decir si est\u00e1n mejor o peor&#8230; Creo que est\u00e1n m\u00e1s para peor que para mejor. La fisiolog\u00eda ac\u00e1, con el posgrado, creci\u00f3 mucho.<\/p>\n<p><strong>Como presidente de la Fesbe, usted fue uno de los l\u00edderes de la movilizaci\u00f3n para remover las trabas interpuestas a los experimentos cient\u00edficos con animales. \u00bfFue importante eso?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, porque tenemos oponentes poderosos, sociedades protectoras de animales que nos causaron muchas dificultades. Incluso en algunos lugares hubo invasiones de bioterios para libertar animales. Finalmente sali\u00f3 la nueva ley, de S\u00e9rgio Arouca, quien muri\u00f3 antes de ver la ley aprobada, y fue sumamente positiva. Ahora bien, necesitamos en cada unidad, en cada facultad, que se cree un consejo de \u00e9tica para experimentos con animales. Ya exist\u00eda eso para humanos. Ahora est\u00e1n form\u00e1ndose las comisiones para animales, lo que es sumamente positivo, porque por supuesto que tenemos que tratar muy bien a nuestros animales, ponerles anestesias adecuadas, no hacerlos sufrir. Eso es muy importante. Pero no se puede dejar de usar animales en ciencia, eso tambi\u00e9n es fundamental.<\/p>\n<p><strong>De cierta forma, hab\u00eda un lado positivo en esa presi\u00f3n en el sentido de estimular la b\u00fasqueda de m\u00e9todos alternativos, \u00bfno?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, de darles un tratamiento adecuado a los animales. Nosotros trabaj\u00e1bamos bastante con perros. Agarr\u00e1bamos perros en la calle y despu\u00e9s los utiliz\u00e1bamos en investigaciones. Los norteamericanos usan m\u00e1s perros especialmente criados para eso. Pero ac\u00e1 es dif\u00edcil hacerlo. Mi tesis doctoral sobre la vitamina B1 la hice con perros. Hoy en d\u00eda usamos m\u00e1s ratones, porque los ratones se cr\u00edan especialmente para eso, y as\u00ed es m\u00e1s agradable y m\u00e1s controlable. No parecen tanto mascotas, como los perros y los gatos. Yo me acuerdo que el doctor Alberto usaba gatos para experimentos de nutrici\u00f3n, porque los gatos son muy buenos para estudios en que necesitamos animales muy homog\u00e9neos. El tama\u00f1o del cr\u00e1neo del gato var\u00eda muy poco, al contrario que el del perro. El cr\u00e1neo de los gatos es muy similar entre individuos, y eso facilita mucho los estudios de neurofisiolog\u00eda. Ahora los gatos son muy protegidos por la sociedad, entonces pr\u00e1cticamente no se usan m\u00e1s. Y tambi\u00e9n que se pueden hacer muchas cosas con ratones. Las lauchas se usan mucho actualmente en biolog\u00eda molecular. Hacemos micropunci\u00f3n con ratones comunes. Es m\u00e1s dif\u00edcil, es un animalito mucho menor, pero es el m\u00e1s apropiado para producir animales transg\u00e9nicos.<\/p>\n<p><strong>En un art\u00edculo que escribi\u00f3 para un libro sobre la educaci\u00f3n superior, usted se refiere al m\u00e9rito dentro de la universidad, a c\u00f3mo la universidad deber\u00eda sacar a los que no andan bien y darles acceso a los investigadores m\u00e1s j\u00f3venes. \u00bfEs \u00e9sa una preocupaci\u00f3n suya?<\/strong><br \/>\nHasta cierto punto, s\u00ed. En la USP hay lugares como la Facultad de Medicina que funcionan mejor, pero yo me acuerdo que, cuando estaba empezando, hab\u00eda gente que no era buena. Gente que no produc\u00eda cient\u00edficamente. Ahora, con el posgrado, eso ha disminuido, porque para entrar a la Facultad de Medicina o en el ICB o en un buen lugar, la persona debe pasar por el posgrado, y eso en general mejora mucho el nivel de la gente. Pero no todo el mundo que ha pasado por el posgrado sigue siendo productivo. Hay gente cuya productividad cae al cabo de algunos a\u00f1os. Y la cuesti\u00f3n es qu\u00e9 hacer con esas personas. Muchas veces esas personas van m\u00e1s para la administraci\u00f3n o para la ense\u00f1anza. O ahora van tambi\u00e9n a parar a la industria. Es una evoluci\u00f3n interesante&#8230; es muy dif\u00edcil simplemente expulsar a alguien. Eso genera muchas peleas. Te\u00f3ricamente, lo que deber\u00eda hacerse en realidad ser\u00eda que la progresi\u00f3n en la carrera dependiera del m\u00e9rito. Eso quiz\u00e1 haya mejorado un poco, porque antiguamente la gente daba m\u00e1s clases e investigaba menos. Es importante que se sepa dar clases bien. Pero lo ideal es tanto dar clases como investigar, las dos cosas.<\/p>\n<p><strong>En otros pa\u00edses no existe la estabilidad en la carrera de docente e investigador que tenemos ac\u00e1.<\/strong><br \/>\nTal vez fuese una buena idea. Pero no creo que eso suceda, porque la fuerza de las entidades de defensa del sector es muy grande. Esas entidades son poderosas. Deber\u00edamos tener m\u00e1s ventajas, incluso pecuniarias, para quienes m\u00e1s producen, como sucede en Estados Unidos. All\u00e1 la situaci\u00f3n es distinta porque entidades como la FAPESP pagan una buena parte de los sueldos. Entonces el individuo que no produce pierde buena parte del salario y tiende a cambiar de vida, a ganar dinero de otra manera. Ac\u00e1 eso no existe. As\u00ed es muy c\u00f3modo. Hasta su muerte uno gana el mismo sueldo, que no es precisamente de los peores.<\/p>\n<p><strong>Pero el sistema de financiamiento ha evolucionado&#8230;<\/strong><br \/>\nEn casi todos los estados existen fundaciones de apoyo a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, las FAP\u2019s. La existencia de esas FAP\u2019s permite que los docentes que producen ganen m\u00e1s dinero para sus investigaciones. Y producir\u00e1n m\u00e1s a\u00fan porque cuentan con ese apoyo econ\u00f3mico de las FAP\u2019s e incluso del CNPq [el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico]. Eso es algo positivo y termina seleccionando a los mejores para seguir en las universidades. Incluso los docentes con mayor producci\u00f3n pueden recibir becas del CNPq, lo que constituye un est\u00edmulo adicional. La Facultad de Medicina tiene algo muy bueno. Ellos ayudan con los sueldos desde la Fundaci\u00f3n Facultad de Medicina. Cuando los docentes tienen apoyo, ganan m\u00e1s; y es justo. Es una manera de apoyar a los que trabajan m\u00e1s en los laboratorios, porque en Medicina eso es esencial. Los que trabajan con dedicaci\u00f3n exclusiva all\u00e1 no lo har\u00edan en tiempo con el sueldo b\u00e1sico que nosotros ganamos.<\/p>\n<p><strong>Volviendo a su carrera, \u00bfcu\u00e1les son sus planes para el futuro?<\/strong><br \/>\nSigo haciendo investigaci\u00f3n mientras me sea posible. Tengo 76 a\u00f1os y no s\u00e9 hasta cu\u00e1ndo podr\u00e9 seguir. Estoy bien de salud. Ya pas\u00e9 por una cirug\u00eda de columna, pues la columna estaba apret\u00e1ndome los nervios de las piernas y logr\u00e9 recuperarme bien de eso. Pero disminu\u00ed el ritmo. Uno termina teniendo menos impulso que en la juventud, forzosamente. Pero de cualquier manera logro hacer bastantes cosas. El contacto con los j\u00f3venes, por ejemplo, es algo que estimula. En este momento tengo solamente una doctoranda y un alumno de iniciaci\u00f3n. Los j\u00f3venes prefieren quedarse con los m\u00e1s j\u00f3venes tambi\u00e9n. Pero uno siempre termina atrayendo a alguno. Desde el punto de vista de la investigaci\u00f3n, sigo trabajando en excreci\u00f3n de potasio y con ratones comunes transg\u00e9nicos. Incluso nuestro sector de importaci\u00f3n del ICB ha logrado importar estos ratones. Pero he colaborado tambi\u00e9n con colegas en estudios sobre acidificaci\u00f3n tubular desde el punto de vista de mecanismo de transporte de iones H.<br \/>\nLogr\u00e1bamos fabricar muchos aparatos para las investigaciones en el taller mec\u00e1nico del laboratorio<br \/>\nDeber\u00eda haber m\u00e1s ventajas, incluso pecuniarias, para los investigadores que m\u00e1s producen<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Profesor de la USP habla de la evoluci\u00f3n de la fisiolog\u00eda renal en Brasil","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[305],"coauthors":[98],"class_list":["post-89935","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-fisiologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89935","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89935"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89935\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89935"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89935"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89935"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89935"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}