{"id":89948,"date":"2010-06-01T10:50:00","date_gmt":"2010-06-01T13:50:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/06\/01\/el-amigo-escondido-de-los-perezosos\/"},"modified":"2017-02-03T16:56:04","modified_gmt":"2017-02-03T18:56:04","slug":"el-amigo-escondido-de-los-perezosos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-amigo-escondido-de-los-perezosos\/","title":{"rendered":"El amigo escondido de los perezosos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-99886\" title=\"art4160img1-300x183\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4160img1-300x1831.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"183\" \/><span class=\"media-credits-inline\"> \u00a9 STEFAN LAUBE \/ WIKIMEDIA COMMONS E UNIVERSIDADE DE HELSINQUE<\/span>No es secreto para los bi\u00f3logos que el tono marr\u00f3n verdoso de los gruesos pelos de los perezosos se debe a la presencia de organismos clorofilados. Algas verdes y cianobacterias (algas azules) escondidas en el pelaje ayudan a estos lentos mam\u00edferos que viven trepados a los \u00e1rboles a camuflarse en bosque y despistar a sus predadores. Pero los investigadores no imaginaban que esa parte del cuerpo de los perezosos pudiese albergar un miniecosistema tan variado. Un estudio filogen\u00e9tico realizado con muestras de pelaje de 71 ejemplares pertenecientes a las seis especies de perezosos existentes encontr\u00f3 material molecular proveniente de 72 grupos distintos de organismo: desde ara\u00f1as, mariposas, escarabajos y cucarachas hasta una gran cantidad de microbios. \u201cHab\u00eda seres que eran productores (algas), consumidores (protozoarios) y descompositores (hongos) de alimentos\u201d, afirma el ec\u00f3logo Adriano Chiarello, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Minas Gerais (PUC-MG), uno de los autores del trabajo, publicado el 30 de marzo de este a\u00f1o en la revista <em>BMC Evolutionary Biology<\/em>. \u201cEso no era esperado\u201d. Otra informaci\u00f3n interesante fue la gran incidencia de un grupo de algas verdes del g\u00e9nero <em>Trichophilus<\/em>, detectadas en el pelaje de un 73% de los perezosos analizados, independientemente de su origen geogr\u00e1fico.<\/p>\n<p>Este dato refuerza la idea de que existe realmente una antigua relaci\u00f3n de simbiosis entre los perezosos y las algas. Este tipo de mam\u00edfero vive \u00fanicamente en los bosques tropicales de Centro y Sudam\u00e9rica, y los animales analizados en el marco de este trabajo proven\u00edan de cuatro pa\u00edses: Brasil, Guayana Francesa, Costa Rica y Panam\u00e1. Los investigadores creen que una especie de alga verde, la <em>Trichophilus welckeri<\/em>, descubierta hace m\u00e1s de un siglo y medio, est\u00e1 presente en la naturaleza \u00fanicamente en los pelos de los perezosos. \u201cEsa alga fue descrita en 1841 en muestras del pelaje de estos animales y nunca m\u00e1s fue documentada en otros h\u00e1bitats\u201d, comenta la finlandesa Milla Suutari, de la Universidad de Helsinque, otra autora del estudio. \u201cEs probable que no est\u00e9 presente en ning\u00fan otro ambiente\u201d. Si esta hip\u00f3tesis estuviera correcta, se tratar\u00eda de un alga que acab\u00f3 por desarrollarse paralelamente a la historia evolutiva de esos solitarios escaladores de \u00e1rboles, tal vez estableciendo una estrecha relaci\u00f3n con su hospedador por excelencia.<\/p>\n<p><strong>Fuente de nutrientes<br \/>\n<\/strong>El pelaje de los perezosos parece ser efectivamente un buen medio de cultivo de algas. Tiene estr\u00edas y fisuras, y a diferencia del pelo de otros mam\u00edferos, absorbe agua. Adem\u00e1s de suministrarles un despiste crom\u00e1tico a los mam\u00edferos, las algas pueden significar una peque\u00f1a fuente extra de nutrientes, que ser\u00edan absorbidos v\u00eda difusi\u00f3n por la piel de los perezosos. Otras hip\u00f3tesis a\u00fan no comprobadas corresponden a propuestas tendientes a explicar esta estrecha ligaz\u00f3n entre algas y perezosos. Las algas podr\u00edan por ejemplo producir sustancias que dejar\u00edan los pelos con la textura m\u00e1s apropiada para el crecimiento de bacterias ben\u00e9ficas. O tambi\u00e9n para producir ciertos tipos de amino\u00e1cidos que absorber\u00edan los rayos ultravioleta, es decir, har\u00edan las veces de un protector solar de los perezosos. Las algas del g\u00e9nero <em>Trichophilus<\/em> se perpet\u00faan entre los perezosos pasando probablemente de las madres a sus cr\u00edas cuando estos cumplen algunas semanas de vida, seg\u00fan sugiere el estudio. Entre los 19 animales que no albergaban a esas algas, siete eran beb\u00e9s. Quiz\u00e1 en el momento en que las muestras de pelo fueron recogidas para el estudio, esas tiernas cr\u00edas a\u00fan no hab\u00edan tenido tiempo como para tener contacto suficiente con las madres y hacerles lugar a las amigas verdes.<\/p>\n<p>Los perezosos se dividen en dos g\u00e9neros: el\u00a0<em>Bradypus<\/em>, en el que se agrupan los llamados perezosos de tres dedos, con cuatro especies (<em>B. tridactylus<\/em>, <em>B. torcuatus, B. variegatus<\/em> y <em>B. pygmaeus<\/em>); y el\u00a0<em>Choloepus<\/em>, los perezosos de dos dedos, con\u00a0 dos especies (<em>C. didactylus<\/em> y <em>C. hoffmanni<\/em>). La presencia de las algas verdes tambi\u00e9n parece seguir ese patr\u00f3n, dado que las especies de <em>Trichophilus<\/em> identificadas en un g\u00e9nero son aparentemente distintas que las halladas en el otro. Con excepci\u00f3n de la <em>B. pygmaeus<\/em>, existente \u00fanicamente en una isla de Panam\u00e1, las otras cinco especies existen en Brasil. Una de \u00e9stas, la <em>B. torcuatus<\/em>, popularmente conocida como perezoso de collar, amenazada de extinci\u00f3n, solamente existe en el Bosque Atl\u00e1ntico brasile\u00f1o. Por ser un animal exclusivo de los bosques nacionales, el perezoso de collar fue el \u00fanico representante brasile\u00f1o en el estudio sobre algas que viven en el pelaje de ese mam\u00edfero. Aunque hayan sido identificados varios tipos de algas terrestres en el pelo de la <em>B. torcuatus<\/em>, no se hallaron ejemplares del g\u00e9nero <em>Trichophilus<\/em>. Tambi\u00e9n en la <em>C. didactylus<\/em> no se hallaron algas de este g\u00e9nero. Pero como hab\u00eda muestras de pelos tan s\u00f3lo de dos ejemplares de esa especie, no fue posible efectuar un an\u00e1lisis m\u00e1s definitivo en ese caso. \u201cAhora querr\u00edamos estudiar la presencia de algas en perezosos comunes (<em>B. variegatus<\/em>), de amplia distribuci\u00f3n en Brasil incluso en el Bosque Atl\u00e1ntico y buena parte de la Amazonia brasile\u00f1a\u201d, dice Chiarello.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/em>SUUTARI. M. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/bmcevolbiol.biomedcentral.com\/articles\/10.1186\/1471-2148-10-86\" target=\"_blank\">Molecular evidence for a diverse green algal community growing in the hair of sloths and a specific asociation with <em>Trichophilus welckeri<\/em> (Chlorophyta, Ulvophyceae)<\/a>. <strong>BMC Evolutionary Biology<\/strong>. publicado on-line en 30 may. 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Pelo de mam\u00edfero alberga un tipo de alga verde que vive en simbiosis","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[293,335],"coauthors":[101],"class_list":["post-89948","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-ecologia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89948","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89948"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89948\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89948"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89948"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89948"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89948"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}