{"id":89955,"date":"2010-06-01T00:00:00","date_gmt":"2010-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/06\/01\/canciones-que-son-para-siempre\/"},"modified":"2017-02-03T17:44:55","modified_gmt":"2017-02-03T19:44:55","slug":"canciones-que-son-para-siempre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/canciones-que-son-para-siempre\/","title":{"rendered":"Canciones que son para siempre"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-99972\" title=\"art4152img1-300x183\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4152img1-300x1831.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4152img1-300x1831.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4152img1-300x1831-120x73.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4152img1-300x1831-250x153.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">GUILHERME LEPCA<\/span>Antes exist\u00edan el disco de 78 revoluciones por minuto y la radio; despu\u00e9s los discos de vinilo, y actualmente el CD y el MP3. Cambian los medios de soporte, pero algunas canciones, pese a ser antiguas, perduran. Como <em>Carinhoso<\/em>, de Pixinguinha, <em>I\u2019ve got you under my skin<\/em>, de Cole Porter, o <em>Por una cabeza<\/em>, de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera. G\u00e9neros que pasaron d\u00e9cadas olvidados vuelven al \u00e9xito, como el tango. Y algunas interpretaciones, aunque est\u00e1n vinculadas a una \u00e9poca espec\u00edfica, siempre se las recuerda. \u00bfPor casualidad existir\u00eda alg\u00fan \u2013 o quiz\u00e1s m\u00e1s de uno \u2013 rasgo particular com\u00fan que les asegure la supervivencia?<\/p>\n<p>Con esta pregunta para nada sencilla y un vasto territorio musical por recorrer, Helo\u00edsa de Ara\u00fajo Duarte Valente inici\u00f3 hace m\u00e1s de una d\u00e9cada un proyecto de investigaci\u00f3n amplio y multidisciplinario, que result\u00f3 en una tesis doctoral y en un posdoctorado, origin\u00f3 art\u00edculos, libros y un documental, y actualmente involucra a otros investigadores, y que cuenta con el apoyo de la FAPESP (Beca Joven Investigador) y del CNPq. \u201cHay m\u00fasicas que insisten en no morir\u201d, dice. Su proyecto <em>La canci\u00f3n en sus medios: memoria y nomadismo<\/em>, su nombre actual, se desarrolla en el n\u00facleo Musimid, que forma parte del Departamento de M\u00fasica de Escuela de Comunicaci\u00f3n y Artes da Universidad de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 ser\u00eda una \u201ccanci\u00f3n en sus medios\u201d? Helo\u00edsa Valente recurre a este concepto para definir que es un tipo de canci\u00f3n que diferente de las que la precedieron, pues imponer condiciones distintas de escucha y <em>performance<\/em>. Parece obvio, pues es la canci\u00f3n tal cual la conocemos. Pero este tipo de canci\u00f3n es reciente, si se piensa que la radio y el registro fonogr\u00e1fico tienen alrededor de un siglo solamente. \u201cLa canci\u00f3n es el g\u00e9nero musical m\u00e1s presente en los medios desde que estos existen; y la presencia de la canci\u00f3n es creciente. La canci\u00f3n en sus medios puede ser aquello que se denomina \u2018m\u00fasica popular urbana\u2019, pero tambi\u00e9n incluye a las arias de \u00f3pera e incluso a las canciones de origen tradicional, por ejemplo\u201d, explica la investigadora. Para este estudio se seleccionaron tres g\u00e9neros \u201cn\u00f3madas\u201d, es decir, que atraviesan diferentes culturas \u2013el tango, el fado y el bolero\u2013, y un abordaje que abarca desde musicolog\u00eda y la antropolog\u00eda hasta la historia y la semi\u00f3tica.<\/p>\n<p>En m\u00e1s de una d\u00e9cada de documentaci\u00f3n y an\u00e1lisis del material recabado, el proyecto <em>La canci\u00f3n en sus medios<\/em> ha formulado algunas respuestas. La primera apunta que existe efectivamente una estructura musical que favorece la permanencia. \u201cCanciones que tienen un grado mayor de complejidad les permiten a menudo a los arregladores, a los m\u00fasicos y a los int\u00e9rpretes efectuar cambios, de los m\u00e1s sutiles a los m\u00e1s dr\u00e1sticos\u201d, explica la investigadora. O sea, cuanto m\u00e1s elaborada es una canci\u00f3n, m\u00e1s podr\u00e1 renovarse. Esa complejidad, seg\u00fan ella, puede verificarse en elementos tales como la densidad arm\u00f3nica, el perfil mel\u00f3dico, la formulaci\u00f3n r\u00edtmica y otros elementos de la forma musical.<\/p>\n<p>Con todo, no son solamente las obras de mayor complejidad musical las que sobreviven. Otro factor importante es el propio \u00e9xito que la canci\u00f3n alcanza en determinada \u00e9poca: tiempo despu\u00e9s podr\u00e1 volver a escena, o al baile, de una manera nueva, y muchas veces en otros pa\u00edses. \u201cLas \u2018modas\u2019, creadas por el <em>hit parade<\/em>, hacen que \u00e9xitos consagrados en determinado g\u00e9nero se vuelvan conocidos en otro\u201d, dice Helo\u00edsa Valente. Un ejemplo es <em>Vingan\u00e7a<\/em>, samba de Lupic\u00ednio Rodrigues, que se convirti\u00f3 en <em>Venganza<\/em>, en forma de tango, amoldado al gusto porte\u00f1o. <em>Caminhemos<\/em>, de Herivelto Martins, tambi\u00e9n dispar\u00f3 en las listas de \u00e9xitos en su versi\u00f3n castellana, <em>Caminemos<\/em>, con el Tr\u00edo Los Panchos. \u201cEl \u00e9xito es el motivo para que se creen las nuevas versiones\u201d, refuerza la investigadora. Es com\u00fan que actualmente las canciones reaparezcan en el formato <em>techno<\/em>, que es el actual. De los g\u00e9neros que estudia, encontr\u00f3 no solamente el tango electr\u00f3nico, sino tambi\u00e9n el fado electr\u00f3nico, en los cuales las masterizaciones de las grabaciones se manipulan electroac\u00fasticamente.<\/p>\n<p>La supervivencia de las canciones puede suceder tambi\u00e9n debido a un rasgo que la investigadora denomina \u201cautoridad de la <em>performance<\/em>\u201d. Para explicarlo mejor: hay int\u00e9rpretes \u2013 o compositores y letristas, en menor frecuencia \u2013 que adquieren notoriedad con determinados <em>hits,<\/em> y esa combinaci\u00f3n de int\u00e9rprete y canci\u00f3n favorece su presencia en el paisaje sonoro. <em>Emociones<\/em>, de Roberto y Erasmo Carlos, es un ejemplo. En esa categor\u00eda ella ubica tambi\u00e9n a int\u00e9rpretes y canciones como Frank Sinatra e <em>I\u2019ve got you under my skin,<\/em> Yves Montand y <em>Feuilles mortes<\/em>, y Nat King Cole y <em>Stardust<\/em>. Se establecen as\u00ed como <em>standards,<\/em> con la impronta de las voces que los interpretaron.<\/p>\n<p>Las m\u00fasicas se fijan en la memoria de una comunidad, de mayor o menor extensi\u00f3n, tambi\u00e9n debido a sus relaciones simb\u00f3licas, como explica la music\u00f3loga. En Portugal, la canci\u00f3n tradicional <em>Gr\u00e2ndola, Vila morena<\/em>, compuesta y cantada por Zeca Afonso, sirvi\u00f3 como clave para la instauraci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n de los Claveles, en 1975. En Brasil, <em>O b\u00eabado e o equilibrista<\/em>, de Jo\u00e3o Bosco y Aldir Blanc, se consagr\u00f3 en la voz de Elis Regina como s\u00edmbolo de la reapertura pol\u00edtica a comienzos de los a\u00f1os de 1980. Poco despu\u00e9s, <em>Cora\u00e7\u00e3o de estudante<\/em>, de Milton Nascimento, se asoci\u00f3 a la campa\u00f1a de las <em>Elecciones directas ya<\/em>, a Tancredo Neves y al regreso de la democracia brasile\u00f1a. \u201cEn esos casos hay hechos memorables, de origen sociocultural, que terminan por determinar a esas obras como \u2018lugares de la memoria\u2019, en el sentido que plantea el historiador Pierre Nora. De una manera o de otra, se convierten en historia. En la mayor\u00eda de los casos, la vinculaci\u00f3n se hace directamente por la letra de la canci\u00f3n, en el mensaje que la misma transmite\u201d, a\u00f1ade. Por \u00faltimo, los rituales del calendario y las fiestas tambi\u00e9n tienen su propio repertorio, capaz de atravesar generaciones: <em>Noche de paz<\/em>, de Gruber, y <em>M\u00e1scara negra<\/em>, de Z\u00e9 Ketti, son dos ejemplos de Navidad y Carnaval, respectivamente.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-99973\" title=\"art4152img2-300x154\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4152img2-300x1541.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4152img2-300x1541.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4152img2-300x1541-120x62.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/art4152img2-300x1541-250x128.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">GUILHERME LEPCA<\/span>Queda todav\u00eda mucho por estudiar, dice Helo\u00edsa Valente, quien concentr\u00f3 m\u00e1s las investigaciones en el tango y en el fado. Como resultado de ello, public\u00f3 <em>As vozes da canci\u00f3n na m\u00eddia<\/em> (Via Lettera\/ FAPEPS, 2003), organiz\u00f3 <em>M\u00fasica e m\u00eddia: novas abordagens sobre a can\u00e7\u00e3o<\/em> (Via Lettera; FAPESP, 2007), Can\u00e7\u00e3o d\u2019Al\u00e9m-mar: o fado y a cidade de Santos (Realejo\/ CNPq, 2008); <em>Can\u00e7\u00e3o d\u2019Al\u00e9m-mar: o fado na cidade de Santos: sua gente, seus lugares<\/em> (Realejo\/ FAPESP, 2009) y produjo el documentario <em>Can\u00e7\u00e3o d\u2019Al\u00e9m-mar: o fado na cidade de Santos, pela voz de seus protagonistas<\/em> (2008). Se encuentra en fase final de preparaci\u00f3n <em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s, coraz\u00f3n? O tango no Brasil, o tango do Brasil.<\/em> De los tres g\u00e9neros, el bolero es aqu\u00e9l en el cual el estudio y el an\u00e1lisis necesitan avanzar.<\/p>\n<p>El estudio de los tres g\u00e9neros a partir de su caracter\u00edstica \u201cn\u00f3mada\u201d \u2013un concepto basado en los trabajos de Paul Zunthor (1915-1995), <em>scholar<\/em> de origen suizo que produjo obras importantes sobre el tema\u2013 es uno de los grandes retos de la fase actual de la investigaci\u00f3n. Cada uno de los g\u00e9neros \u201cviaja\u201d y asume nuevas facciones, a veces estilos distintos y simult\u00e1neos. De origen a\u00fan poco aclarado, pese al esfuerzo de los numerosos estudiosos, el tango, por ejemplo, contiene elementos de la habanera cubana y del flamenco, combinados con la tradici\u00f3n de los payadores gauchos. Es un g\u00e9nero caracter\u00edstico de una regi\u00f3n espec\u00edfica de Argentina, la desembocadura del R\u00edo de la Plata, en el eje comprendido entre Montevideo y Buenos Aires. En los primeros a\u00f1os del siglo XX, llega a Europa. El desembarco ocurre en Par\u00eds. Hacia all\u00ed van los m\u00fasicos argentinos para grabar sus discos y hacer giras de m\u00fasica y bailes por las metr\u00f3polis circunvecinas. El tango se convirti\u00f3 as\u00ed en mo\u00ad\u00adda y pasa a ser ejecutado por m\u00fasicos europeos. Las bandas se visten con trajes gauchos y dan t\u00edtulos en espa\u00f1ol a las composiciones. Posteriormente fue escrito con\u00a0 letras en los idiomas locales, como el franc\u00e9s, el alem\u00e1n y el griego.<\/p>\n<p>Entre las d\u00e9cadas de 1930 y 1940, las <em>big bands<\/em> consagran un nuevo tipo de tango. El estilo de cantar y de bailar se modifica, con arreglos modernos o h\u00edbridos. Las pel\u00edculas de Hollywood que muestran al tango contribuyen a divulgar una visi\u00f3n estereotipada, que es la de una m\u00fasica apasionada, sensual y extravagante. Al mismo tiempo, bajo el influjo alem\u00e1n, el tango adoptado en Europa pasa a tener ritmo de marcha, sin el llamado <em>tempi rubati<\/em>, y agrega metales. Ser\u00eda as\u00ed un sonido muy cercano al de una banda militar. Tal influencia se propagar\u00eda en todos los cabarets berlineses: es lo que se ve en el cl\u00e1sico <em>El \u00e1ngel azul<\/em>, de Josef von Stern\u00adberg. De Europa saltar\u00e1 a Am\u00e9rica del Norte y a Oriente.<\/p>\n<p>El tango llega a Brasil en la d\u00e9cada de 1920, tal como lo explica Helo\u00edsa Valente. Y lo hace en versi\u00f3n original o local, con textos traducidos al portugu\u00e9s, cantados tanto por brasile\u00f1os como por hispanohablantes. En algunos casos, compositores y letristas brasile\u00f1os elaboraron los de ac\u00e1 de acuerdo con los estilemas (las marcas distintivas del estilo de un autor) del tango porte\u00f1o. Con todo, existe una variante del tango que surge en Brasil y que tuvo a su vez otros despliegues, de acuerdo con la investigadora: \u00e9sta recibi\u00f3 el influjo de la habanera, que a su vez se mezcl\u00f3 con la polca y con el lundu. Algunos dicen que el tango brasile\u00f1o y el maxixe se refieren a un mismo g\u00e9nero musical, y la palabra \u201ctango\u201d se usar\u00eda as\u00ed para ate\u00adnuar el tono lascivo del maxixe. Pero uno de sus principales estudiosos, el music\u00f3logo Luiz Heitor Correia de Azevedo, autor del cl\u00e1sico <em>150 anos\u00a0 de m\u00fasica no Brasil<\/em> (1800-1950), escribi\u00f3 que el maxixe no constituye un g\u00e9nero musical, sino que es una coreograf\u00eda.<\/p>\n<p>En su origen brasile\u00f1o, el primer tango ser\u00eda <em>Olhos matadores<\/em> (1871), de Henrique Alves de Mesquita, como afirma el investigador y compositor Bruno Kiefer, autor de <em>M\u00fasica e dan\u00e7a popular: sua influ\u00eancia na m\u00fasica erudita<\/em>. Tambi\u00e9n en la misma d\u00e9cada, Chiquinha Gonzaga crear\u00e1 varios tangos brasile\u00f1os de gran \u00e9xito. \u201cEstos datos prueban que el tango brasile\u00f1o es anterior al argentino, lo que implica decir que no hay tango, sino tangos. De todos modos, el tango brasile\u00f1o se asocia a un g\u00e9nero instrumental y a la figura de Ernesto Nazareth, que si bien no fue el responsable directo de su fijaci\u00f3n, al menos fue el que consolid\u00f3 el g\u00e9nero, dejando innumerables obras definitivas para piano\u201d, explica Helo\u00edsa Valente.<\/p>\n<p>El fado es otro g\u00e9nero que tiene una fuerte caracter\u00edstica \u201cn\u00f3mada\u201d. Si bien actualmente constituye una postal sonora de Lisboa, tiene su origen en Brasil, como lo explica Jos\u00e9 Ramos Tinhor\u00e3o, autor de obras sobre m\u00fasica popular brasile\u00f1a que se convirtieron en cl\u00e1sicos. En su <em>Fado: dan\u00e7a do Brasil, cantar de Lisboa<\/em>, dice que dicho g\u00e9nero naci\u00f3 ac\u00e1, en el extenso contingente poblacional de inmigrantes portugueses, para territorializarse despu\u00e9s en Portugal con otras facciones, pero tuvo que regresar a Brasil para popularizarse mundialmente. Am\u00e1lia Rodrigues, la primera dama del fado, grab\u00f3 por primera vez en R\u00edo de Janeiro, en 1945.<\/p>\n<p>Santos fue la ciudad elegida pa\u00adra albergar a esta vertiente del proyecto <em>La canci\u00f3n en sus medios<\/em>, ya que proporcionalmente se concentra all\u00ed el mayor n\u00famero de inmigrantes portugueses del pa\u00eds, y el fado tiene hasta los d\u00edas actuales una gran presencia. Surge as\u00ed un \u201cfado castizo\u201d que es recompuesto incesantemente, mediante la inserci\u00f3n de nuevas letras, nuevas maneras de <em>performance<\/em>: es el \u201cestilar\u201d de los fadistas cantores, las improvisaciones y las condiciones de presentaci\u00f3n en vivo. En su estudio, la investigadora estudi\u00f3 de qu\u00e9 manera el fado dio origen a diversas ramificaciones \u2013el fado de revista, el fado obrero, el fado canci\u00f3n\u2013, creando nuevos p\u00fablicos, nuevos arreglos, nuevos temas.<\/p>\n<p>Sin embargo, el fado inmigrante tiene una vida distinta, como lo explica la music\u00f3loga: en gran parte de la comunidad portuguesa que vive en Santos y en otras partes de Brasil, el fado sigui\u00f3 siendo o\u00eddo y ejecutado como conexi\u00f3n con\u00a0 el pa\u00eds de origen. \u201cEsta canci\u00f3n n\u00f3mada cre\u00f3 un puente imaginario que conecta a los portugueses inmigrantes con su pa\u00eds de origen\u201d, afirma Helo\u00edsa Valente.<\/p>\n<p>El fado sobrevive as\u00ed debido a factores de orden emotivo, memorial\u00edstico e intelectual. Y dicha per\u00ad\u00ad\u00ad\u00admanencia est\u00e1 vinculada tambi\u00e9n al tipo de experiencia que tiene su p\u00fablico, en el lugar donde \u00e9ste se encuentra. \u201cLa recepci\u00f3n de los inmigrantes, al menos hasta el tiempo anterior a internet, es diferenciada. Para esas comunidades, el fado, al igual que otros g\u00e9neros, es vivenciado, recordado y reconstituido teniendo como referencia a las versiones m\u00e1s tradicionales\u201d, afirma la investigadora. Lo m\u00e1s curioso es que los registros fonogr\u00e1ficos se convierten en una especie de \u201cpartitura que ha de leerse mediante una escucha atenta\u201d.<\/p>\n<p>La importancia de los medios \u2013tales como la radio de onda corta, los discos y el cine\u2013 en la consolidaci\u00f3n del g\u00e9nero tambi\u00e9n puede verse en la historia del bolero en Brasil. Aunque naci\u00f3 en Cuba, se hizo conocido como g\u00e9nero de canci\u00f3n rom\u00e1ntica mexicana. Asume principalmente la variante ranchera, cercana a la tradici\u00f3n folcl\u00f3rica de M\u00e9xico. Es grande su \u00e9xito a partir de la d\u00e9cada de 1920, y August\u00edn Lara (1897-1970) ser\u00e1 el primer artista mexicano que se presenta en Brasil. Jairo Severiano, autor de obras importantes sobre historia de la m\u00fasica popular brasile\u00f1a, como <em>A canci\u00f3n no tempo<\/em>, dice que se inaugura as\u00ed un per\u00edodo de mexicanizaci\u00f3n de la cultura brasile\u00f1a. \u201cTodav\u00eda tenemos que avanzar en el estudio sobre el bolero; es la nueva etapa de nuestras investigaci\u00f3n\u201d, dice Helo\u00edsa Valente.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<\/strong><br \/>\nLa canci\u00f3n de los medios (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/104827\/a-cancao-das-midias-memoria-e-nomadismo\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2006\/60786-4<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Beca Joven Investigador;\u00a0<strong>Coordinadora\u00a0<\/strong>Helo\u00edsa de Ara\u00fajo Valente &#8211; USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 178.876,80 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Canciones siguen vivas gracias a su ligaz\u00f3n con los medios electr\u00f3nicos","protected":false},"author":79,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[370],"class_list":["post-89955","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89955","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/79"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89955"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89955\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89955"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89955"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89955"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89955"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}