{"id":89976,"date":"2010-07-01T00:00:00","date_gmt":"2010-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/07\/01\/la-invencion-de-los-indios-en-brasil\/"},"modified":"2017-02-06T14:55:54","modified_gmt":"2017-02-06T16:55:54","slug":"la-invencion-de-los-indios-en-brasil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-invencion-de-los-indios-en-brasil\/","title":{"rendered":"La invenci\u00f3n de los indios en Brasil"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4191img11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-96527\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4191img11-300x183.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"183\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DIVULGACI\u00d3N<\/span><\/a>Uno de los resultados del libro <em>Selvagens, civilizados, aut\u00eanticos: a produ\u00e7\u00e3o das diferen\u00e7as nas monografias salesianas no Brasil (1920-1970)<\/em> es posible que sea un debate instigador y a todas luces oportuno acerca de cu\u00e1l es, al fin y al cabo, el rol del antrop\u00f3logo &#8211; y la naturaleza de su trabajo de investigaci\u00f3n &#8211; si los estudiosos del \u00e1rea reciben con esp\u00edritu abierto las audaces propuestas que en \u00e9l plantea Paula Montero. Fruto m\u00e1s reciente de una d\u00e9cada de investigaci\u00f3n apoyada institucionalmente por la FAPESP &#8211; a trav\u00e9s del proyecto tem\u00e1tico <em>Los misioneros cristianos en la Amazonia brasile\u00f1a: un estudio de la mediaci\u00f3n cultural<\/em> y del proyecto regular <em>La textualidad misionera: las etnograf\u00edas salesianas en Brasil &#8211;<\/em>, el nuevo libro de la investigadora plantea de manera clara un desmontaje de la antigua visi\u00f3n del antrop\u00f3logo como una especie de traductor. En la mirada te\u00f3rica y emp\u00edricamente aguzada de Paula, se esfuma enteramente la perimida figura del experto que va a un mundo del cual nada se sabe &#8211; el &#8216;otro&#8217;, la incomprensible alteridad&#8221; -, y captura en \u00e9l, en la interacci\u00f3n con un informante privilegiado al que jam\u00e1s presenta, algo que hasta entonces nadie sab\u00eda qu\u00e9 era, procura clasificarlo, organizarlo y, finalmente, al transformarlo en diferencia, logra traducirlo en t\u00e9rminos accesibles al universo simb\u00f3lico de donde parti\u00f3 al comienzo de su marcha.<\/p>\n<p>En lugar de esa traducci\u00f3n un tanto enciclopedista, surge entonces, como objeto y forma de trabajo del antrop\u00f3logo, la invenci\u00f3n y en una acepci\u00f3n muy precisa del t\u00e9rmino, pues &#8211; no hay nada previamente all\u00ed -, listo para ser capturado. Los agentes de dos universos de conocimiento heterog\u00e9neos &#8211; en este caso de estudio, curas e indios &#8211; se mueven, ambos, por intereses, uno en direcci\u00f3n al otro, y, de hecho &#8211; necesitan establecer un cierto acuerdo para que la invenci\u00f3n exista, invenci\u00f3n que ser\u00e1 siempre diferente, dependiendo de qui\u00e9n est\u00e9 all\u00ed -, seg\u00fan la antrop\u00f3loga, docente titular de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y presidente del Centro Brasile\u00f1o de An\u00e1lisis y Planeamiento (Cebrap). Fue precisamente para entender tales acuerdos, es decir, qu\u00e9 sucede al fin y al cabo cuando esos agentes entran en interacci\u00f3n, que Paula tom\u00f3 el tema de las misiones salesianas como un campo privilegiado de reflexi\u00f3n e investigaci\u00f3n. Y a esa altura, firmemente apoyada en la noci\u00f3n que apunta que las ideas se mueven por medio de sujetos y, por ende, que debe entenderse a los agentes para comprender la construcci\u00f3n de su interacci\u00f3n, pudo observar que, si bien el cura tiene el proyecto de convertir, &#8220;el indio, que puede ser el cham\u00e1n o el jefe en esa situaci\u00f3n, quiere apropiarse del poder del padre para ampliar su poder dentro del propio grupo y a su vez ganar poder frente al cura&#8221;.<\/p>\n<p>No se trata pues de un simple proceso de imposici\u00f3n, de destrucci\u00f3n de cultura, afirma. Tampoco es todo resistencia cultural. &#8220;Es efectivamente un proceso pol\u00edtico, pero tambi\u00e9n simb\u00f3lico, de construcci\u00f3n de la interacci\u00f3n entre dos universos de conocimiento heterog\u00e9neos&#8221;. Entra en escena un juego de lenguajes mediante el cual ambos lados establecer\u00e1n una convenci\u00f3n sobre qu\u00e9 deben hacer para vivir juntos en las situaciones en que se encuentran implicados.<\/p>\n<p>De esta forma, queda claro por qu\u00e9 el concepto de mediaciones culturales es clave en el trabajo de Paula Montero y cu\u00e1nto que las misiones, para ella, se fueron transformando en un hermoso pretexto para explorarlo a fondo. Queda claro tambi\u00e9n el porqu\u00e9 de su empe\u00f1o por no reducir su an\u00e1lisis a los discursos, ir a las biograf\u00edas y poner en escena a las fuentes de informaci\u00f3n en el an\u00e1lisis de las etnograf\u00edas, incluso con un uso metodol\u00f3gico de las fotograf\u00edas tomadas por los salesianos capaz de dar &#8220;carne a la ambiencia&#8221; de las aldeas misionales, como ella dice. &#8220;Las ideas no se imponen por s\u00ed solas, sin agentes ubicados en lugares estrat\u00e9gicos y dotados de las capacidades que obtuvieron durante sus trayectorias para operar categor\u00edas, construir relaciones, etc.&#8221;, dice. Y su mirada cr\u00edtica se dirigi\u00f3 tanto a las producciones de una generaci\u00f3n m\u00e1s antigua de antrop\u00f3logos brasile\u00f1os &#8220;que en la estela del trabajo de Roger Bastide con la cultura africana, abord\u00f3 el sincretismo sin plantear el problema de los mediadores&#8221;, como a los an\u00e1lisis antropol\u00f3gicos m\u00e1s recientes, que plantearon el problema de las relaciones entre indios y blancos en Brasil reduciendo la cuesti\u00f3n a la resistencia cultural (empero, cabe subrayar, Bastide ten\u00eda como tema una cultura transplantada, cuyos sujetos se encontraban desplazados de su lugar de origen, mientras que el problema de las culturas ind\u00edgenas se refer\u00eda a sujetos que en general todav\u00eda se encontraban en su territorio originario).<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4191img31.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-96526\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4191img31-300x151.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"151\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DIVULGACI\u00d3N<\/span><\/a>Misioneros ideales<br \/>\n<\/strong>La llegada de los curas salesianos a Brasil al final del siglo XIX fue producto de la conexi\u00f3n de diversos e importantes intereses, sostiene Paula. En el \u00e1mbito de la geopol\u00edtica mundial, cabe recordar que Italia hab\u00eda perdido lugar en la divisi\u00f3n de \u00c1frica, y la Iglesia Cat\u00f3lica necesitaba desesperadamente una nueva \u00e1rea de expansi\u00f3n. Los jesuitas hab\u00edan sido expulsados de Brasil desde 1759, Italia hab\u00eda sido unificada en 1870, y en ese contexto, la congregaci\u00f3n fundada en 1859 por el italiano Giovanni Bosco parec\u00eda ser un grupo que, a los ojos del Imperio, no ofrec\u00eda mayores riesgos para la soberan\u00eda del Estado: obedientes al papa y perseguidos en la Italia de la restauraci\u00f3n, dif\u00edcilmente caer\u00edan en la tentaci\u00f3n de crear ac\u00e1 un Estado paralelo, como otras \u00f3rdenes. Asimismo, serv\u00edan a los intereses de un papado que necesitaba asegurar su poder temporal recientemente conquistado, permiti\u00e9ndole al Estado del Vaticano establecer alianzas diplom\u00e1ticas con los nuevos Estados nacionales de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Si en Italia la especialidad salesiana era educar a los j\u00f3venes obreros de origen rural, tambi\u00e9n fueron llamados a Brasil originariamente para educar a los hijos de las elites rurales, y para entrenar a los migrantes urbanos en nuevas profesiones, toda vez que dominaban modernas tecnolog\u00edas educativas. &#8220;Hab\u00eda entonces una visi\u00f3n no conformista de las relaciones creadas por el industrialismo. Los salesianos se abocaron a cuidar a los j\u00f3venes m\u00e1s pobres, tenidos como abandonados y en situaci\u00f3n de riesgo, con el objetivo de integrarlos a las nuevas formas de civilidad urbana&#8221;, sostiene Paula.\u00a0\u00a0 Y fue con esos mismos ideales, y con el benepl\u00e1cito del imperador Pedro II, que en 1883 llegaron a Brasil, en un momento en que las ideas progresistas comenzaban a surgir entre los plantadores de caf\u00e9. Y hasta 1910, cabe enfatizarlo, no tuvieron relaci\u00f3n alguna con los indios. Sin embargo, con el viraje de siglo, el Estado brasile\u00f1o hab\u00eda dado inicio a su &#8220;proyecto de empujar las fronteras; proyecto que con Vargas se har\u00eda muy fuerte e incorporar\u00eda a Mato Grosso entero, por ejemplo. M\u00e1s adelante, dicho proyecto abarcar\u00eda tambi\u00e9n a la Amazonia con bastante \u00e9xito, y la implantaci\u00f3n de ciudades hasta los a\u00f1os 1960&#8221;.<\/p>\n<p>En ese proceso de expansi\u00f3n, el indio empez\u00f3 a ser un problema para el Estado en dichas regiones, en tanto que los salesianos podr\u00edan representar la soluci\u00f3n. En otras palabras, &#8220;las condiciones pol\u00edtico-hist\u00f3ricas que definieron el proyecto expansionista de la congregaci\u00f3n salesiana para las Am\u00e9ricas se articularon a las estrategias econ\u00f3mico-pol\u00edticas de ampliaci\u00f3n de la soberan\u00eda nacional sobre nuevos territorios&#8221;, como dice Paula. Las misiones salesianas podr\u00edan asegurar la &#8220;pacificaci\u00f3n&#8221; de los salvajes, lo que permitir\u00eda la introducci\u00f3n de actividades econ\u00f3micas productivas en el interior de Brasil. Por supuesto que a los positivistas, siempre\u00a0 temerosos de un avance clerical en el pa\u00eds, no les agrad\u00f3 el proyecto salesiano, &#8220;pero ese proyecto compart\u00eda la mentalidad com\u00fan en la \u00e9poca, seg\u00fan la cual la universalidad de la civilizaci\u00f3n como condici\u00f3n humana era autoevidente. Lo que se planteaba era asociar los principios del catolicismo a los beneficios del cientificismo&#8221;, sostiene Paula. De este modo, la extensi\u00f3n del mismo m\u00e9todo pedag\u00f3gico de la experiencia urbana a las poblaciones a\u00fan &#8220;salvajes&#8221; pareci\u00f3 no ofrecerles dificultades a los salesianos. &#8220;Al fin y al cabo, la &#8220;selva&#8221; era, en el imaginario cristiano moderno, el contrapunto a la ciudad o a la civilizaci\u00f3n cristiana&#8221;. El elemento nuevo, la introducci\u00f3n del cientificismo en el plano de las relaciones entre los hombres y la naturaleza, tra\u00eda aparejado un nuevo dilema. En el texto del libro, la investigadora se\u00f1ala que &#8220;al asumir que la civilizaci\u00f3n, el progreso y la patria son sin\u00f3nimos, los salesianos, en oposici\u00f3n al positivismo, pretend\u00edan resacralizar a la naturaleza, recuperando en lo salvaje la &#8216;raz\u00f3n natural&#8217; que comprende al mundo natural como obra divina; y en contraposici\u00f3n a la &#8216;religi\u00f3n natural&#8217; de los ind\u00edgenas, adoradores de la naturaleza, deber\u00edan civilizarla, de manera tal de volverla parte del orden social y racional de la naci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>Si bien muchas veces el problema del &#8220;indio malo&#8221; se resolvi\u00f3 a trav\u00e9s de la violencia y la brutalidad, Brasil a decir verdad nunca foment\u00f3, seg\u00fan Paula, la implementaci\u00f3n de una pol\u00edtica sistem\u00e1tica y declarada de genocidio. &#8220;Prevaleci\u00f3 en la Rep\u00fablica la &#8216;pacificaci\u00f3n&#8217;, que en la pr\u00e1ctica, significaba no estimular los conflictos con los indios&#8221;. Y su modelo secular fue Rondon, el gran representante militar de la &#8220;pacificaci\u00f3n&#8221; positivista, que dar\u00eda fundamento al Servicio de Protecci\u00f3n del Indio (SPI), creado precisamente en 1910. Al crear constre\u00f1imientos legales contra la violencia de los colonos, este programa pacificador produjo un marco legal para los derechos territoriales ind\u00edgenas, instituy\u00f3 \u00f3rganos tutelares como el SPI y, lo que es m\u00e1s importante, hizo posible la investidura de los salesianos como agentes privilegiados de la catequesis y de la civilizaci\u00f3n en las fronteras nacionales en expansi\u00f3n durante la primera mitad del siglo XX.\u00a0\u00a0 &#8220;En la d\u00e9cada de 1930, los salesianos ya recib\u00edan del gobierno brasile\u00f1o la mitad de todas las subvenciones destinadas a las instituciones misioneras cat\u00f3licas, y el formato de su institucionalizaci\u00f3n, inspirado en el modelo de las reducciones jesu\u00edticas, no se modific\u00f3 hasta el Concilio Vaticano II, cuando empez\u00f3 a perder vigor&#8221;, dice Paula. Solamente con el impacto de la crisis ideol\u00f3gica de los a\u00f1os 1970, que puso en jaque al modelo de misi\u00f3n que cobr\u00f3 forma en el Concilio de Trento, los salesianos se vieron obligados a repensar sus relaciones con la pol\u00edtica brasile\u00f1a y con los indios.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4191img41.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-96525\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4191img41-300x181.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"181\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DIVULGACI\u00d3N<\/span><\/a>Con todo, la adhesi\u00f3n salesiana al pedido del Estado brasile\u00f1o de participar en el<em> frente<\/em> de &#8220;pacificaci\u00f3n&#8221; no fue simple, sino lenta y problem\u00e1tica. &#8220;Don Bosco defend\u00eda la creaci\u00f3n de una colonia italiana en Am\u00e9rica y reci\u00e9n despu\u00e9s de no lograr llevar adelante su proyecto de expansi\u00f3n de la congregaci\u00f3n en Argentina lo reorient\u00f3 hacia las \u00e1reas ind\u00edgenas brasile\u00f1as&#8221;, dice Paula.<\/p>\n<p>El modelo de la misi\u00f3n eran los liceos de artes y oficios. La misma deber\u00eda reunir a los indios alrededor de una &#8220;colonia agr\u00edcola&#8221; volcada a una agricultura moderna, basada en principios cient\u00edficos de productividad y en tecnolog\u00eda sofisticada. El trabajo con la tierra estaba en el centro de la autonom\u00eda y la prosperidad de las misiones, a los efectos de concretar el adiestramiento del cuerpo y del esp\u00edritu de los nativos. A diferencia de la colonia militar o de las relaciones espor\u00e1dicas de Rondon con algunos grupos ind\u00edgenas, la colonia agr\u00edcola misionera, sostiene Paula, fue un arreglo de relaciones nuevo, que articul\u00f3 unidades del sistema ind\u00edgena con unidades del sistema colonial en una convivencia constante y productora de nuevas relaciones. &#8220;Pero ambas pol\u00edticas part\u00edan de principios diversos: mientras la indigenista, hecha por el Estado hasta los a\u00f1os 1950, se bas\u00f3 en la idea de la asimilaci\u00f3n por la convivencia con los no indios, las estrategias misionarias se pautaron por una idea de civilizaci\u00f3n que presupon\u00eda un aislamiento relativo de los grupos ind\u00edgenas.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Etnograf\u00edas comparadas<\/strong><br \/>\nTodo esto se vuelve mucho m\u00e1s claro a medida que, vali\u00e9ndose de una metodolog\u00eda comparada de tres momentos distintos de los encuentros entre misioneros e indios, Paula Montero intenta demostrar de qu\u00e9 manera la interacci\u00f3n entre \u00e9stos cambia en funci\u00f3n del contexto pol\u00edtico, de la cultura de los distintos grupos e incluso de las particularidades de cada autor de las narrativas de estos procesos. Esas condiciones producen claramente construcciones diversas acerca de qu\u00e9 es ser indio.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4191img51.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-96524\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4191img51-300x135.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"135\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DIVULGACI\u00d3N<\/span><\/a>En ese sentido, el objeto fundamental de an\u00e1lisis de la investigadora es un conjunto de tres etnograf\u00edas escritas por misioneros salesianos sobre los grupos ind\u00edgenas Bororo y Xavante, de Mato Grosso, y los llamados Tucano, de Amazonas. La primera de \u00e9stas es Os Bororo orientais, de 1925, de Antonio Colbacchini y C\u00e9sar Albisetti; la segunda, <em>A civiliza\u00e7\u00e3o ind\u00edgena do Uaup\u00e9s,<\/em> de 1958, escrita por Alcion\u00edlio Bruzzi da Silva, y la tercera es<em> Xavante, Auwe Uptabi, povo aut\u00eantico,<\/em> de 1972, cuyos autores son Bartolomeu Giaccaria y Adalberto Heide.<\/p>\n<p>Colbacchini ten\u00eda formaci\u00f3n en filosof\u00eda y teolog\u00eda, y se transform\u00f3 a partir de 1906 en pionero y explorador del estado de Mato Grosso. Al a\u00f1o siguiente asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de la colonia agr\u00edcola de Tachos. Se preocupaba por traducir a los salvajes, hombres naturales, en hombres sociales, con ley, orden y religi\u00f3n. &#8220;Al contrario del indigenismo militar republicano, basado en la idea de la &#8216;pacificaci\u00f3n&#8217;, y para el cual civilizar era fundamentalmente controlar el territorio y a la poblaci\u00f3n, Colbacchini supone la existencia de una &#8216;naci\u00f3n clandestina&#8217;, que solamente puede conocerse cuando se adquiere el punto de vista del sert\u00f3n. Esta protonaci\u00f3n se identifica con los valores de la libertad, de la fraternidad y de la inocencia primordial&#8221;. Seg\u00fan Paula, la comprensi\u00f3n de la obra etnol\u00f3gica de Colbacchini implica analizar de qu\u00e9 manera su descripci\u00f3n moviliza la imaginaci\u00f3n para responder a las contradicciones aparentemente sin soluci\u00f3n que la incorporaci\u00f3n de los indios, con sus diferencias, impone a la conciencia del hombre y de su tiempo. De este modo, en un lenguaje textual todav\u00eda muy cercano al de los enciclopedistas del siglo XIX, \u00e9l inventa el totemismo bororo al salir en busca de una religi\u00f3n natural.<\/p>\n<p>En tanto, en un contexto intelectual y pol\u00edtico distinto, signado por el \u00e9nfasis puesto en la brasile\u00f1idad del indio, la monograf\u00eda del padre Alcion\u00edlio Bruzzi sobre los pueblos Tucano, muestra el trabajo evangelizador en los r\u00edos Negro y Uaup\u00e9s, m\u00e1s n\u00edtidamente pautado por el esfuerzo de integraci\u00f3n del indio al Estado nacional. Eso implica tambi\u00e9n la exigencia de construcci\u00f3n higi\u00e9nica y salubre de ciudades y la edificaci\u00f3n de internados que se presentasen en su arquitectura imponente como una obra civilizadora definitiva. Para el religioso, la din\u00e1mica desencadenada por los centros misioneros deber\u00eda comprenderse en t\u00e9rminos de un proceso &#8220;civilizador&#8221;, y no ya en t\u00e9rminos de &#8220;catequesis&#8221;. Cabe registrar que la llegada de los salesianos al r\u00edo Negro, en 1920, una cuenca habitada predominantemente por poblaciones ind\u00edgenas, fue una experiencia completamente distinta de la que vivieron al llegar a Mato Grosso, en donde tuvieron que mediar en los permanentes conflictos entre propietarios de tierras e ind\u00edgenas. Por falta de colonos, el modelo de &#8220;pacificaci\u00f3n&#8221; no predominar\u00eda en el Uaup\u00e9s. Hab\u00eda tambi\u00e9n una diferencia fundamental entre su monograf\u00eda y la anterior: &#8220;El <em>habitus<\/em> de un esp\u00edritu cient\u00edfico filtrado por un lenguaje que se pretende riguroso y contenido est\u00e1 mucho m\u00e1s presente en la obra de Bruzzi que en la de Colbacchini, intuitiva y pasional. El an\u00e1lisis de Bruzzi es pautado por la ciencia y su deseo es crear un individuo, aunque se haya deparado con el malestar de no encontrar sujetos subjetivados a punto tal de vivir en una sociedad basada en la ciencia&#8221;.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-96523\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4191img21.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"147\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4191img21.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4191img21-120x59.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4191img21-250x123.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DIVULGACI\u00d3N<\/span>Bartolomeu Giaccaria, uno de los autores de la tercera monograf\u00eda, lleg\u00f3 a Brasil en 1954 y fue trasladado a Sangradouro al final de 1956 para encargarse de la escuela de la misi\u00f3n. Paula acota que ya no se trata m\u00e1s en ese momento del salvaje, y el concepto clave pasa a ser la autenticidad. &#8220;Todo lo que es del indio pasa a ser aut\u00e9ntico&#8221;. En lugar del esfuerzo para convertir, hab\u00eda que encontrar lo que era original, y la cultura est\u00e1 en el lugar en que antes hab\u00eda estado la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de instalarse en Sangradouro, Giaccaria entr\u00f3 en contacto con grupos Xavante reci\u00e9n llegados a la misi\u00f3n y se depar\u00f3 con la cuesti\u00f3n de tener que alfabetizar a sus ni\u00f1os sin conocer la lengua y la cultura. &#8220;Para actuar en la escuela de manera eficaz, no le bast\u00f3 con el conocimiento rudimentario de la lengua. Sinti\u00f3 la urgencia de tener una comprensi\u00f3n m\u00e1s completa de los comportamientos y los modos de comprensi\u00f3n ind\u00edgenas. Entonces empez\u00f3 su trabajo de observaci\u00f3n etnogr\u00e1fica m\u00e1s sistem\u00e1tico junto a Adalberto Heide, en la d\u00e9cada de 1960.&#8221;<\/p>\n<p>Se pueden verificar en la obra las marcas del cambio en el panorama pol\u00edtico-ideol\u00f3gico que estaba por llegar. &#8220;En los a\u00f1os 1970, el programa catequ\u00e9tico misionero de asistencia ind\u00edgena perd\u00eda credibilidad, el sistema de internados comenzaba a recibir duras criticas y la idea de que los indios deber\u00edan vivir aislados en sus propios territorios, las reservas, produc\u00eda un nuevo consenso&#8221;, explica la autora. Por eso el sentido civilizador tan significativo en las obras anteriores aparece de una forma menos acentuada en el trabajo de Giaccaria. &#8220;La idea de civilizaci\u00f3n adquiere una connotaci\u00f3n m\u00e1s secular, de &#8216;patrimonio cultural&#8217;, y tal como lo indica el t\u00edtulo de su monograf\u00eda, su obra se vuelca a la reproducci\u00f3n de la &#8216;autenticidad&#8217; de ser Xavante. El registro de mitos y ritos que realiz\u00f3 durante una d\u00e9cada lleva la impronta de un sentido de salvaci\u00f3n de la mayor cantidad de informaciones sobre la civilizaci\u00f3n Xavante&#8221;, en contraposici\u00f3n a los ejemplos monogr\u00e1ficos anteriores, en los cuales la idea de una &#8220;civis&#8221; cristiana y urbana era central al argumento civilizador, Giaccaria afirma que la vitalidad de la cultura Xavante depend\u00eda de la manutenci\u00f3n de la aldea en su forma circular, s\u00edmbolo de lo que es fraterno, igualitario.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 habr\u00eda motivado a los salesianos en sus etnograf\u00edas? &#8220;Para implementar el proyecto, era necesario hacer que los indios quisiesen vivir en las misiones, algo que solamente hac\u00edan movidos por c\u00e1lculos estrat\u00e9gicos. Era necesario entonces organizar el conocimiento: \u00bfc\u00f3mo se podr\u00eda convertir, bautizar etc. si conocer la forma de religi\u00f3n y de familia ind\u00edgena, por ejemplo?&#8221; Cada monograf\u00eda, al contrario de lo que suced\u00eda en la pr\u00e1ctica indigenista oficial (que no se interesaba por conocer el objeto de su acci\u00f3n), implic\u00f3 un proceso de producci\u00f3n de conocimiento destinado a hacer posible el proyecto misionero de los salesianos. Un proyecto que, resulta importante subrayar, fue fruto de una intensa y constante negociaci\u00f3n. &#8220;Los curas negociaron, por diversos medios, la legitimidad de su actuaci\u00f3n con relaci\u00f3n a los indios y a la sociedad nacional, dando visibilidad a sus &#8216;logros&#8217; y &#8216;sacrificios&#8217;, protegiendo la vida ind\u00edgena contra los colonos y contra otros indios, impartiendo educaci\u00f3n a los hijos de los propietarios rurales o rehus\u00e1ndose a hacerlo, ense\u00f1\u00e1ndoles a los ni\u00f1os ind\u00edgenas, disputando su autoridad religiosa y terap\u00e9utica con los chamanes, distribuyendo o reteniendo bienes y reforzando o apropi\u00e1ndose de la autoridad de los jefes&#8221;, explica Paula. Por encima de todo, convivieron siempre con el fantasma de la inestabilidad de las aldeas, amenazadas constantemente por el repentino vaciamiento poblacional. Asimismo, se las ve\u00edan ante cuestiones relativas a la atracci\u00f3n de recursos econ\u00f3micos, con la producci\u00f3n de medios eficientes para persuadir a las elites urbanas acerca de la entereza de sus intenciones y de la legitimidad de su trabajo frente a fuerzas competidoras tales como el indigenismo positivista, de la presi\u00f3n de los colonos por mano de obra y tierra, del apoyo que la jerarqu\u00eda de la Iglesia de Brasil y de Europa ofrec\u00eda o no al proyecto de establecer colonias agr\u00edcolas autosuficientes.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n de conocimiento y la descripci\u00f3n de la vida ind\u00edgena era parte de los instrumentos intelectuales disponibles para hacer frente a esas dificultades. &#8220;Unas de las operaciones simb\u00f3licas centrales de las monograf\u00edas fue la producci\u00f3n de la convergencia entre modos distintos de ver y estar en el mundo, introduciendo como referente com\u00fan la separaci\u00f3n de las esferas religiosas, sociales y pol\u00edticas&#8221;, dice Paula. &#8220;En tanto, las reglas gramaticales de la indexaci\u00f3n se construyeron en el plano de las pr\u00e1cticas como convenciones destinadas a enfrentar colisiones y conflictos en las interacciones cotidianas&#8221;. Sin embargo, esa traducci\u00f3n no era sin consecuencias. De acuerdo con el texto de su libro, &#8220;la paradoja impl\u00edcita en la producci\u00f3n de etnograf\u00eda misionera indica que, para crear la imagen de la cultura nativa, el etn\u00f3grafo provoca una mutaci\u00f3n en las formas tradicionales de producci\u00f3n de memoria. Las etnograf\u00edas salesianas, como parte integral y fundadora del proyecto de conversi\u00f3n, universalizan el conocimiento de lo que es &#8216;ser Bororo&#8217;, por ejemplo, de una manera hasta entonces desconocida para los propios nativos, y en ese movimiento, producen una especie de &#8216;conversi\u00f3n&#8217; del Bororo a la cultura Bororo&#8221;, explica la autora. &#8220;As\u00ed, la deconstrucci\u00f3n de los discursos misioneros revela de qu\u00e9 modo los mediadores, sean quienes sean, se construyen como sujetos de discurso y se meten en la disputa en el proceso de producci\u00f3n de legitimidad de aquello que tienen por decir.&#8221;<\/p>\n<p>Se podr\u00eda decir que Paula Montero trabaja en su nuevo libro en pos de una antropolog\u00eda de las mediaciones. &#8220;Mediaciones materiales y simb\u00f3licas que se dan siempre en la interacci\u00f3n y que producen discursos&#8221;. Es decir: desplazada de la idea de traducci\u00f3n del trabajo del antrop\u00f3logo al discurso de los agentes, ella abandona el concepto de alteridad como noci\u00f3n fundadora del conocimiento antropol\u00f3gico, en busca de superar la paradoja que consiste en pensar un otro antes que la propia raz\u00f3n que lo piensa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un an\u00e1lisis desmonta la noci\u00f3n del antrop\u00f3logo como traductor","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[270],"coauthors":[117,124],"class_list":["post-89976","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-antropologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89976","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89976"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89976\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89976"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}