{"id":89977,"date":"2010-07-01T00:00:00","date_gmt":"2010-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/07\/01\/diversidad-brasilena\/"},"modified":"2017-02-06T14:59:00","modified_gmt":"2017-02-06T16:59:00","slug":"diversidad-brasilena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/diversidad-brasilena\/","title":{"rendered":"Diversidad brasile\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/07\/01\/diversidad-brasilena\/art4192img1-300x183-2\/\" rel=\"attachment wp-att-91095\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-91095\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4192img1-300x1831.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"183\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4192img1-300x1831.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4192img1-300x1831-120x73.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4192img1-300x1831-250x153.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">CELSO JUNIOR \/ AGENCIA ESTADO<\/span><\/a>Debido a una iron\u00eda estad\u00edstica, tenemos actualmente estimaciones m\u00e1s confiables acerca de cu\u00e1ntos ind\u00edgenas habitaban Brasil en 1500 (seg\u00fan c\u00e1lculos de la Fundaci\u00f3n Nacional del Indio, Funai, sumaban 5 millones) que los que viven aqu\u00ed actualmente. En 2000, un estudio de la Funai afirm\u00f3 que no pasar\u00edan de 450 mil, o el 0,2% de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a. Sin embargo, datos del Censo Demogr\u00e1fico de dicho a\u00f1o, realizado por el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE), afirmaban que ser\u00edan 734 mil, o el 0,4% de la poblaci\u00f3n nacional. En tanto, la Fundaci\u00f3n Nacional de Salud (Funasa), un organismo vinculado al Ministerio de Salud, lleg\u00f3 a un n\u00famero diverso: 520 mil personas que habr\u00edan sido atendidas en los Distritos Sanitarios Especiales Ind\u00edgenas. Pero, al fin de cuentas, \u00bfcu\u00e1l de estos\u00a0 n\u00fameros es el real retrato de la din\u00e1mica demogr\u00e1fica de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena brasile\u00f1a? No se sabe. &#8220;Los criterios censales y las fechas var\u00edan; hay pueblos sobre los cuales sencillamente no existe informaci\u00f3n; se sabe poco sobre los indios que viven en las ciudades. Seguimos desconociendo la inmensa sociodiversidad nativa contempor\u00e1nea de los pueblos ind\u00edgenas: no sabemos ni siquiera cu\u00e1ntos pueblos o cu\u00e1ntas lenguas nativas existen&#8221;, advierte la antrop\u00f3loga y dem\u00f3grafa Marta Maria Azevedo, investigadora del N\u00facleo de Estudios de Poblaci\u00f3n (Nepo) de la Unicamp. &#8220;Es n\u00edtida la falta de sistemas de informaci\u00f3n poblacional m\u00e1s detallados para orientar y evaluar las pol\u00edticas p\u00fablicas para los indios.&#8221;<\/p>\n<p>Preocupada en resolver esta cuesti\u00f3n, en 2001, Marta reuni\u00f3 a asociaciones ind\u00edgenas y de antrop\u00f3logos para sensibilizar al IBGE con miras a mejorar la metodolog\u00eda de captaci\u00f3n de informaciones durante el Censo Demogr\u00e1fico 2010, que comenzar\u00e1 en agosto y terminar\u00e1 en diciembre, logrando, al cabo de muchas discusiones, la inclusi\u00f3n de dos nuevas preguntas espec\u00edficas para formularles a quienes se declaren ind\u00edgenas cuando la pregunta del censista se refiera al color de la piel o raza (las opciones son blanco, negro, amarillo, pardo e ind\u00edgena). Al\u00a0 autodeclararse ind\u00edgena, el entrevistado podr\u00e1 responder a qu\u00e9 etnia o pueblo pertenece y cu\u00e1l es la lengua u idioma ind\u00edgena que habitualmente habla en casa. Asimismo, las preguntas saldr\u00e1n del llamado cuestionario de la muestra (direccionado a un grupo peque\u00f1o de personas y, por muestreo estad\u00edstico, extendido a una poblaci\u00f3n mayor) y pasar\u00e1n a integrar el cuestionario del universo, que es respondido por todos los brasile\u00f1os. &#8220;De esta forma, todos los indios existentes ser\u00e1n censados, cosa que no sucedi\u00f3 en los Censos anteriores. Como son minor\u00edas, tienden a desaparecer en las estad\u00edsticas cuando sus respuestas se restringen a un muestreo&#8221;, explica el antrop\u00f3logo Artur Nobre Mendes, coordinador general de gesti\u00f3n estrat\u00e9gica de la Funai. &#8220;De este modo, esperamos obtener un retrato m\u00e1s fiel y detallado de la realidad ind\u00edgena brasile\u00f1a en las siguientes categor\u00edas: etnias, distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica, patrones de migraci\u00f3n, franja de ingresos, escolaridad, cuestiones de salud, etc.&#8221;, dice la estad\u00edstica Nilza de Oliveira Martins, investigadora de la Direcci\u00f3n de Investigaciones del IBGE. La manera en que se hac\u00eda la captaci\u00f3n de datos en los Censos pasados no identificaba a cada pueblo ind\u00edgena, pues solamente empleaba como criterio al &#8220;indio gen\u00e9rico&#8221;, dejando de identificar a los alrededor de 260 pueblos que habitan el territorio brasile\u00f1o. &#8220;Lo que se obten\u00eda era un &#8216;tipo ind\u00edgena&#8217;, mientras que, como es sabido, en Brasil tenemos una notable sociodiversidad ind\u00edgena. Esto ser\u00e1 corregido en el nuevo Censo.&#8221;<\/p>\n<p>En el Censo de 1872, el primer estudio censal del pa\u00eds, la preocupaci\u00f3n mayor era verificar el tama\u00f1o de la poblaci\u00f3n esclava brasile\u00f1a. Adem\u00e1s de las clasificaciones de &#8220;libres&#8221; y &#8220;esclavos&#8221;, se utilizaron las de color-etnia: blanco, negro, pardo y cobrizo, siendo que esta \u00faltima inclu\u00eda a los ind\u00edgenas y sus descendientes. Con la creaci\u00f3n del IBGE, en 1936, que realiz\u00f3 su primer Censo en 1940, las clasificaciones de color-etnia se restringieron a blanco, negro y amarillo, con la salvedad de que habr\u00eda un espacio en blanco para que el censista lo completase en caso de que no se pudiese determinar el color del censado. Como hubo un exceso de variaciones, el IBGE agrup\u00f3 diversas respuestas en la categor\u00eda de &#8220;pardos&#8221;, criterio que reun\u00eda a los ind\u00edgenas. En 1991, fue incorporada y relevada nacionalmente, por primera vez, la categor\u00eda ind\u00edgena en el \u00edtem &#8220;raza o color&#8221; del Censo, y as\u00ed fue posible separar esa categor\u00eda de las personas que se defin\u00edan como &#8220;pardas&#8221; en los Censos realizados hasta 1980. El Censo de 2000 mantuvo las mismas especificaciones y la metodolog\u00eda basada en la declaraci\u00f3n espont\u00e1nea del individuo, es decir, la formulaci\u00f3n del \u00edtem en que la persona tiene que se autocatalogar de acuerdo con la consideraci\u00f3n que tiene de s\u00ed misma. En el caso de los ind\u00edgenas, el concepto se aplic\u00f3 tanto a aqu\u00e9llos que viv\u00edan en tierras ind\u00edgenas como a los que viv\u00edan en \u00e1reas urbanas.<\/p>\n<p>&#8220;Pese a la inclusi\u00f3n de un apartado sobre la poblaci\u00f3n ind\u00edgena en el Censo de 1991, la cobertura censal era insatisfactoria en lo que se refer\u00eda a la poblaci\u00f3n y solamente se relev\u00f3 a los ind\u00edgenas radicados en los puestos de la Funai, en las misiones ind\u00edgenas y en algunas ciudades. Asimismo, la inclusi\u00f3n de una sola cuesti\u00f3n (raza-color) en el cuestionario de la muestra, en que el propio entrevistado indicaba su color o etnia, no permit\u00eda avanzar en la confirmaci\u00f3n del censado como ind\u00edgena&#8221;, explica el dem\u00f3grafo Pery Teixeira, profesor de la Universidad Federal de Amazonas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-96518\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4192img2-300x2001.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4192img2-300x2001.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4192img2-300x2001-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/art4192img2-300x2001-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">FERNANDO GABEIRA \/ FOLHAPRESS<\/span>En el Censo de 2000 no exist\u00edan m\u00e1s las limitaciones de cobertura, pero el problema de la autoidentificaci\u00f3n sigui\u00f3 y contribuy\u00f3 a que se verificase un aumento de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena de alrededor del 150% entre ambos Censos (de 294 mil a 734 mil), algo que, seg\u00fan afirman los expertos, es absolutamente improbable en el contexto demogr\u00e1fico brasile\u00f1o. &#8220;Pero, a decir verdad, lo que aument\u00f3 fue la cantidad de personas que, cuando se les preguntaba sobre su color de piel, pasaron a calificarse como indios. Son personas que antes dir\u00edan a los censistas que eran pardos y empezaron a sentirse seguras como para decir que eran indios. Existe un ejemplo notable. En el estado de S\u00e3o Paulo hay dos mil ind\u00edgenas que viven en las reservas y otros 2 mil Pankarar\u00fa que viven en la capital. O sea, son 4 mil personas. Pero el IBGE en 2000 cont\u00f3 62 mil indios en el estado. \u00bfQui\u00e9nes eran esos otros 58 mil? Son personas que saben o creen que tienen un antepasado indio, pero no tienen idea si son descendientes de Xavante o de Guaran\u00ed. Son lo que llamamos &#8216;indios descendientes'&#8221;, comenta Marta. \u00bfC\u00f3mo explicar este fen\u00f3meno?<\/p>\n<p>&#8220;Exist\u00eda y existe a\u00fan en Brasil un ambiente m\u00e1s favorable para que las personas se autodeclaren ind\u00edgenas. La d\u00e9cada de 1990 fue muy buena para los indios, con la Constituci\u00f3n de 1988, que asegur\u00f3 los derechos de diversidad de los indios, y con la Conferencia R\u00edo &#8211; 92, en la que ellos fueron relacionados con la preservaci\u00f3n del medio ambiente, lo que hizo que los ind\u00edgenas apareciesen de manera positiva en los medios. Se hizo tambi\u00e9n la investigaci\u00f3n sobre el ADN de los brasile\u00f1os, a cargo de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), en 1997, que revelaba que 45 millones de brasile\u00f1os ten\u00edan ascendencia ind\u00edgena&#8221;, dice Marta. &#8220;Hechos como \u00e9stos reforzaron la identidad \u00e9tnica e hicieron surgir un orgullo de ser descendiente de indio, a contramano del prejuicio que antes los obligaba a esconder sus or\u00edgenes. As\u00ed, si en el pasado eran vistos como un pueblo condenado a desaparecer, el Censo de 2010 mostrar\u00e1 que suman un mill\u00f3n de personas: 500 mil ser\u00e1n indios con etnia y lengua definidas&#8221;. Sin embargo, la presencia del &#8220;indio descendiente&#8221; tuvo efectos en la confiabilidad de las informaciones del Censo 2000. &#8220;Suscit\u00f3 m\u00e1s dudas que certezas, y el nuevo Censo nos ayudar\u00e1 a explicar estas cuestiones. Pese a ello, resulta importante entender que todo Censo autodeclarado es un autorretrato de la realidad y no puede entend\u00e9rselo como un instrumento de conocimiento \u00e9tnico preciso&#8221;, sostiene Artur Mendes. &#8220;Pero la discriminaci\u00f3n de etnia y lengua nos aportar\u00e1 una pista del ind\u00edgena real. Si la persona no sabe decir a qu\u00e9 grupo pertenece y qu;e lengua habla, sabremos que estamos delante de un &#8216;indio gen\u00e9rico&#8217;.&#8221;<\/p>\n<p>Con la nueva estructura, el Censo tambi\u00e9n ayudar\u00e1 a la Funai a evaluar su actuaci\u00f3n indigenista. &#8220;Si observamos que determinada etnia est\u00e1 m\u00e1s en las ciudades que en tierras demarcadas, tendremos que revisar nuestros programas. Al fin y al cabo, si a pesar de las demarcaciones de tierras, los indios siguen migrando a las ciudades, algo se no ha escapado.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;Por encima de todo, los datos del Censo ayudar\u00e1n al Estado y a las organizaciones ind\u00edgenas a mejorar el control social sobre las pol\u00edticas p\u00fablicas de los indios. Las diversas instancias gubernamentales tendr\u00e1n una mejor base para pensar y evaluar pol\u00edticas&#8221;, pondera Marta. &#8220;Los formuladores de pol\u00edticas siempre tienen en cuenta los datos oficiales, que en el caso de los ind\u00edgenas son hist\u00f3ricamente precarios. Pero ahora, por fin, con n\u00fameros m\u00e1s precisos, los indios tendr\u00e1n visibilidad oficial, y as\u00ed tendr\u00e1n m\u00e1s fuerza para argumentar ante los agentes del Estado sobre sus demandas&#8221;, dice Gersem Baniwa, coordinador general de educaci\u00f3n ind\u00edgena de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n Continua, Alfabetizaci\u00f3n y Diversidad (Secad) del Ministerio de Educaci\u00f3n. Con todo, para Gersem, el dato m\u00e1s importante ser\u00e1 la identificaci\u00f3n de la presencia de los indios en \u00e1reas urbanas, en donde no tienen cobertura especial del gobierno federal y ni del estadual, y en general viven en situaci\u00f3n de penuria, sin atenci\u00f3n en salud. &#8220;Creo que los resultados del Censo provocar\u00e1n una reevaluaci\u00f3n de nuestros supuestos de actuaci\u00f3n y generar\u00e1n una nueva discusi\u00f3n sobre la acci\u00f3n de los agentes, que actualmente tienen su foco \u00fanicamente en las tierras ind\u00edgenas, pero que, en el futuro, podr\u00e1n volcarse a los centros urbanos&#8221;, coincide Artur Mendes.<\/p>\n<p>Otro aspecto importante de los resultados del Censo 2010 est\u00e1 en el campo de la ling\u00fc\u00edstica, ya que, por primera vez, se har\u00e1 un relevamiento de las lenguas ind\u00edgenas que se hablan en el pa\u00eds, cuyo n\u00famero estimado es de entre 150 y 180 lenguas diferentes. &#8220;Brasil es un pa\u00eds multiling\u00fce y la sociedad no se da cuenta. Es necesario rescatar esta diversidad sin igual brasile\u00f1a&#8221;, afirma Nilza. Una riqueza inmensa, pese a las p\u00e9rdidas sufridas: se estima que el 75% de las lenguas ind\u00edgenas desaparecieron en los \u00faltimos 500 a\u00f1os. &#8220;El hecho que determina el futuro de una lengua es su transmisi\u00f3n a la generaci\u00f3n subsiguiente. De las 150 lenguas ind\u00edgenas, al menos un 21% est\u00e1n seriamente amenazadas de desaparecer en el corto plazo, en funci\u00f3n del reducido n\u00famero de hablantes y del bajo \u00edndice de transmisi\u00f3n a las nuevas generaciones&#8221;, advierte el ling\u00fcista Denny Moore, del Museo Paraense Em\u00edlio Goeldi. &#8220;Adem\u00e1s de ser un criterio de detecci\u00f3n de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena en el Censo, la pregunta sobre qu\u00e9 lenguas se hablan en casa revelar\u00e1 la gran diversidad cultural del pa\u00eds y detectar\u00e1 si una determinada lengua tiende a la extinci\u00f3n o si a\u00fan tiene vigor: si solamente los ancianos estuvieran utilizando una lengua, la misma tiende a desaparecer&#8221;, dice Nilza. &#8220;Brasil suele ser considerado ante los ojos extranjeros y por los propios brasile\u00f1os como un pa\u00eds dotado de una envidiable homogeneidad ling\u00fc\u00edstica, lo que contribuir\u00eda a consolidar la unidad pol\u00edtica de la naci\u00f3n. Se cre\u00f3 en nuestro imaginario el ideal formativo de las tres razas (portugu\u00e9s, negro e indio) que solamente se expresan en una lengua com\u00fan: el portugu\u00e9s&#8221;, afirma el ling\u00fcista Gilvan Muller de Oliveira, docente de la Universidad Federal de Santa Catarina. Sin embargo, con el nuevo Censo, las lenguas ind\u00edgenas tendr\u00e1n su chance de rescate.<\/p>\n<p>&#8220;Ser\u00e1 posible desarrollar proyectos espec\u00edficos para revitalizar lenguas en escuelas y comunidades ind\u00edgenas. Y en los casos de las amenazadas, ser\u00e1 posible registrar su gram\u00e1tica y gravar a sus hablantes, dejando accesible ese conocimiento para hacer estudios o para que las generaciones futuras puedan alg\u00fan d\u00eda volver a hablar una lengua desaparecida&#8221;, recuerda Artur Mendes. &#8220;Una lengua carga todo el universo de las personas. Toda la cultura brasile\u00f1a est\u00e1 en el vocabulario y es muy doloroso perder, con una lengua desaparecida, la identidad de un grupo, su religi\u00f3n, sus mitos, etc. \u00c9ste es el problema de la actuaci\u00f3n misionera: cuando terminan con la religi\u00f3n de los indios, les quitan su lengua y echan a perder ese patrimonio&#8221;. &#8220;En definitiva, el Censo 2010, debido a estos diversos aspectos, aportar\u00e1 una nueva visi\u00f3n de los indios. Ellos son la cara del pa\u00eds&#8221;, eval\u00faa Marta. &#8220;El conocer mejor, cualitativamente y cuantitativamente a los ind\u00edgenas, ayudar\u00e1 a disminuir los prejuicios de la sociedad contra ellos&#8221;, sostiene Gersem. &#8220;Los n\u00fameros le mostrar\u00e1n a la sociedad que existe efectivamente un gran n\u00famero de pueblos y lenguas ind\u00edgenas en este pa\u00eds y que eso no es una invenci\u00f3n de los antrop\u00f3logos. No se trata de un discurso o de una diversidad inventada, sino de la realidad m\u00e1s profunda de Brasil.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Censo revelar\u00e1 cu\u00e1ntos pueblos y lenguas ind\u00edgenas existen en Brasil","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1638],"coauthors":[117],"class_list":["post-89977","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-demografia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89977","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89977"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89977\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89977"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89977"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89977"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89977"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}