{"id":89983,"date":"2010-08-01T00:00:00","date_gmt":"2010-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/08\/01\/bajo-el-cielo-de-bahia\/"},"modified":"2017-02-06T19:25:19","modified_gmt":"2017-02-06T21:25:19","slug":"bajo-el-cielo-de-bahia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/bajo-el-cielo-de-bahia\/","title":{"rendered":"Bajo el cielo de Bah\u00eda"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_101169\" style=\"max-width: 260px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-101169\" title=\"art4196img1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4196img1.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4196img1.jpg 250w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4196img1-120x168.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">REPRODU\u00c7\u00c3O CEDIDA GENTILMENTE POR CARLOS ZILLER CAMENIETZKI<\/span>Frontispicio (al lado) del elogiado Uranophilus<span class=\"media-credits\">REPRODU\u00c7\u00c3O CEDIDA GENTILMENTE POR CARLOS ZILLER CAMENIETZKI<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para el jesuita checo Valentin Stansel (1621-1705), nunca fue un problema mirar hacia el cielo y hacer anotaciones tan precisas como le fuera posible sobre los fen\u00f3menos celestes. No importaba que estuviese en ciudades europeas o en Salvador, en el siglo XVII. Matem\u00e1tico de reconocido talento, concibi\u00f3 y escribi\u00f3 gran parte de su obra en la capital colonial del Imperio portugu\u00e9s, publicada en Praga y Roma. En 1687, fue citado por Isaac Newton en sus <em>Principios matem\u00e1ticos de filosof\u00eda natural<\/em>, m\u00e1s conocidos por el primer nombre en lat\u00edn, <em>Principia<\/em>. El f\u00edsico ingl\u00e9s ley\u00f3 en el <em>Philosophical Transactions<\/em>, publicaci\u00f3n de la Royal Society, un art\u00edculo de Stansel sobre un cometa observado en 1668, y emple\u00f3 las informaciones recabadas en el libro. Nada mal para un padre a quien realmente le hubiera gustado ense\u00f1ar matem\u00e1tica en China en lugar de venirse a Brasil.<\/p>\n<p>Oriente estaba de moda entre los jesuitas hasta mediados de 1650. El estudio de la matem\u00e1tica era valorado en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas desde finales del siglo XVI, y fue uno de los factores que hicieron posible la misi\u00f3n en la China, al ayudar en la reorganizaci\u00f3n del calendario chino, por ejemplo. Esa buena receptividad motiv\u00f3 a j\u00f3venes religiosos a ponerse a disposici\u00f3n para misiones en aquella parte del mundo. Nacido en Olmutz, ciudad de Moravia ubicada en la actual Rep\u00fablica Checa, Valentin Stansel estudi\u00f3 filosof\u00eda y matem\u00e1tica en la Universidad de Praga. Se convirti\u00f3 en profesor, realiz\u00f3 experimentos y estudios de filosof\u00eda natural y escribi\u00f3 al menos un libro antes de 1654. Al a\u00f1o siguiente, parti\u00f3 hacia Roma, escala obligatoria para quienes ven\u00edan de Europa Oriental y deseaban seguir camino en misi\u00f3n. En la capital italiana, trabaj\u00f3 con Athanasius Kircher \u2013 matem\u00e1tico que era el gran maestro de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas del per\u00edodo \u2013 y construy\u00f3 una red de relaciones con otros fil\u00f3sofos naturalistas jesuitas. En 1657 parti\u00f3 rumbo a Lisboa, donde imparti\u00f3 clases mientras esperaba una posibilidad de irse a China. Varios contratiempos despu\u00e9s, Stansel finalmente viaj\u00f3, pero a Brasil. El mando de la orden envi\u00f3 a Brasil a un visitador (una especie de interventor), Jacinto de Magistris, con el objetivo de evitar que los jesuitas locales se involucrasen en rencillas pol\u00edticas. Y De Magistris llev\u00f3 con \u00e9l a Stansel, en 1663.<\/p>\n<p>El religioso checo lleg\u00f3 a Brasil con 42 a\u00f1os y aqu\u00ed tuvo sus mejores momentos como fil\u00f3sofo natural, en el Colegio de Salvador. \u201cAl principio, no le cayeron bien los jesuitas brasile\u00f1os, y se quej\u00f3 de la falta de libros y de interlocutores\u201d, comenta el historiador Carlos Ziller Camenietzki, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro. \u201cStansel le escribi\u00f3 a Kircher solicit\u00e1ndole su regreso a Europa. Pero despu\u00e9s se adapt\u00f3, hizo amigos e se relacion\u00f3 con otros religiosos y estudiosos\u201d. En la \u00e9poca, la ciudad ten\u00eda figuras de expresi\u00f3n, como Antonio Vieira, su hermano Bernardo, Gregorio de Matos y Alexandre de Gusm\u00e3o, entre otros.<\/p>\n<p>Stansel era tambi\u00e9n considerado un buen astr\u00f3nomo. Realiz\u00f3 muchas observaciones sobre los cuerpos celestes y public\u00f3 libros en Praga y en Roma, y textos en peri\u00f3dicos, siempre dentro del circuito de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Una de las observaciones sobre cometas, la de 1668, sali\u00f3 en el <em>Giornale dei Letterati<\/em>, de Italia, en septiembre de 1673, y fue traducida para el <em>Philosophical Transactions<\/em>, de Londres. De all\u00ed Newton extrajo la informaci\u00f3n sobre el cometa, pues cita nominalmente el trabajo de Stansel. Los relatos astron\u00f3micos de 1664-1965 y de 1668, escritos en Salvador, fueron reunidos por los cofrades de Praga en el <em>Legatus Uranicus ex Orbe Novo in Veterem<\/em>, en 1683. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, escribi\u00f3 <em>Uranophilus Caelestis Peregrinus<\/em>, un elogiado di\u00e1logo ficticio entre tres personajes que pasean por el espacio discutiendo sobre el cielo y la Tierra. En total, Valentin Stansel escribi\u00f3 nueve obras de filosof\u00eda natural, entre op\u00fasculos y ensayos largos, cinco libros sobre religi\u00f3n y otros numerosos textos cortos. \u201cEs una producci\u00f3n grande, incluso teniendo en cuenta los par\u00e1metros de aquella \u00e9poca\u201d, afirma Carlos Ziller. Sin embargo, su obra cay\u00f3 en un total olvido y solamente volvi\u00f3 a\u00a0 estudi\u00e1rsela en la d\u00e9cada de 1990.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las observaciones astron\u00f3micas de Valentin Stansel aparecieron citadas en los Principia","protected":false},"author":475,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[274,310],"coauthors":[785],"class_list":["post-89983","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es","tag-astronomia-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89983","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/475"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89983"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89983\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89983"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89983"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89983"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89983"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}