{"id":89990,"date":"2010-08-01T00:00:00","date_gmt":"2010-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/08\/01\/una-selva-de-perlas\/"},"modified":"2017-02-06T17:07:02","modified_gmt":"2017-02-06T19:07:02","slug":"una-selva-de-perlas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-selva-de-perlas\/","title":{"rendered":"Una selva de perlas"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_100990\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-100990\" title=\"art4203img1-300x183\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4203img1-300x1831.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4203img1-300x1831.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4203img1-300x1831-120x73.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4203img1-300x1831-250x153.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>En riesgo: los montes del sur y el sudeste albergan \u00e1rboles poco comunes<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p>Durante tres a\u00f1os, la bi\u00f3loga Alessandra Nasser Caiafa atraves\u00f3 el pa\u00eds en varias oportunidades para relevar la diversidad de \u00e1rboles del Bosque Atl\u00e1ntico, la vegetaci\u00f3n densa y vigorosa que otrora ocup\u00f3 casi toda la costa brasile\u00f1a, y que alberga a diversas especies de plantas y animales que solamente all\u00ed viven, varias de ellas amenazadas de extinci\u00f3n. Durante su periplo, la investigadora no us\u00f3 botas ni machete: analiz\u00f3 225 documentos cient\u00edficos (libros, tesis y art\u00edculos) guardados en las 28 instituciones de investigaci\u00f3n que visit\u00f3 entre 2004 y 2007. Caminando por el monte, Alessandra solamente lograr\u00eda cubrir en ese tiempo una peque\u00f1a parte de la vasta \u00e1rea que ya recorrieron otros investigadores.<\/p>\n<p>En esa lectura, la bi\u00f3loga de Minas Gerais, en la actualidad profesora de la Universidad Federal de Rec\u00f4ncavo da Bahia (UFRB), confirm\u00f3 las razones que indican por qu\u00e9 el Bosque Atl\u00e1ntico es considerado uno de los ecosistemas m\u00e1s ricos del mundo en diversidad de especies. En el tramo que va de Esp\u00edrito Santo a R\u00edo Grande do Sul existen 846 especies de \u00e1rboles, del delgado yvaporoit\u00ed (<em>Plinia rivularis<\/em>), que no supera los cuatro metros de altura y produce frutos rojizos similares al guapur\u00fa, al portentoso yesquero negro (<em>Cariniana estrellensis<\/em>), o \u2018jequitib\u00e1\u2019, el gigante de la selva en tup\u00ed-guaran\u00ed, que puede llegar a los60 metros de altura.<\/p>\n<p>Sin embargo, la sorpresa mayor lleg\u00f3 cuando Alessandra analiz\u00f3 de qu\u00e9 manera esas especies se distribuyen en esa franja que se extiende por casi 2.900 kil\u00f3metros en sentido norte-sur y alrededor de 100 kil\u00f3metros continente adentro. Pese a la variedad, la mayor parte de las especies (el 59%) corresponde a \u00e1rboles raros, hallados en \u00e1reas restringidas o en ambientes espec\u00edficos de la selva. Una\u00a0 proporci\u00f3n considerable, el 11% de las especies, o casi una de cada 10, corresponde a especies rar\u00edsimas: existen poqu\u00edsimos ejemplares, concentrados en alg\u00fan punto del litoral, y por eso corren mayor riesgo de desaparecer.<\/p>\n<p>\u201cEsas informaciones estimulan esfuerzos de investigaci\u00f3n similares, ya que en el nordeste, por ejemplo, es grande la carencia de datos sobre la diversidad de \u00e1rboles del Bosque Atl\u00e1ntico\u201d, afirma Alessandra. \u201cEl trabajo aplic\u00f3 un sistema de evaluaci\u00f3n reconocido internacionalmente\u201d, explica el bot\u00e1nico Fernando Roberto Martins, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), quien dirigi\u00f3 a Alessandra durante su doctorado y es coautor del art\u00edculo publicado este a\u00f1o en <em>Biodiversity and Conservation<\/em>. \u201cCuantificamos y cualificamos el grado de raridad de los \u00e1rboles de Bosque Atl\u00e1ntico. Tenemos ahora\u00a0 una fotograf\u00eda m\u00e1s fiel de c\u00f3mo se distribuyen esas especies\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p><strong>Raras y rar\u00edsimas<br \/>\n<\/strong>En el trabajo Alessandra y Martins emplearon una escala de clasificaci\u00f3n que determina el grado de rareza de una especie con base en tres criterios: afinidad por un ambiente espec\u00edfico, abundancia local y distribuci\u00f3n del \u00e1rea estudiada.<\/p>\n<p>Combinados, estos tres factores definen una escala de ocho niveles: uno de especies comunes y otros siete de grados crecientes de rareza. En el primer nivel de raridad se encuentran los \u00e1rboles encontrados a diferentes alturas y con niveles variados de humedad, una gran distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica y una peque\u00f1a abundancia local en ciertos tramos (el 4,5% de las 846 especies). En tanto, la categor\u00eda 7, la de las rar\u00edsimas, incluy\u00f3 al 11% de los \u00e1rboles: todos de una escas\u00edsima capacidad de adaptarse a otros ambientes, hallados en poblaciones peque\u00f1as y distribuidas en un \u00e1rea bastante restringida.<\/p>\n<p>Los investigadores encontraron especies raras a lo largo de toda el \u00e1rea estudiada. Seg\u00fan Martins, factores hist\u00f3ricos, geogr\u00e1ficos y biol\u00f3gicos explican este patr\u00f3n. En el clima seco que caracteriza a los per\u00edodos de glaciaci\u00f3n \u2013 el m\u00e1s reciente fue hace entre 18 mil y 14 mil a\u00f1os \u2013 solamente sobrevivieron grandes \u00e1rboles en \u00e1reas m\u00e1s h\u00famedas, como los valles y las laderas cercanas al mar, como sugiere la teor\u00eda de los refugios, postulada en los a\u00f1os 1960 por el alem\u00e1n J\u00fcrgen Haffer, adaptada a la realidad brasile\u00f1a por el ge\u00f3grafo Aziz Ab\u2019Saber y cuestionada recientemente.<\/p>\n<p>\u201cFueron varios eventos sucesivos de restricci\u00f3n y propagaci\u00f3n los que moldearon el patr\u00f3n de distribuci\u00f3n de las especies en el Bosque Atl\u00e1ntico del litoral sur y sudeste\u201d, explica Martins. Actualmente, dice, este patr\u00f3n sufre la influencia directa de la acci\u00f3n humana y la destrucci\u00f3n de la selva.<\/p>\n<p>No por casualidad, muchos de los \u00e1rboles rar\u00edsimos se encuentran en la lista de especies amenazadas de extinci\u00f3n elaborada por la Fundaci\u00f3n Biodiversitas en 2005. Lo que preocupa a los investigadores es que la desaparici\u00f3n de las m\u00e1s raras puede generar un efecto domin\u00f3 y afectar la disponibilidad de alimento de varios grupos de animales. \u201cLa extinci\u00f3n de tan s\u00f3lo una especie rompe el nudo de una red de interacciones, y lleva a la desaparici\u00f3n de varias otras\u201d, explica Martins. Otras posibles consecuencias son el empobrecimiento del suelo y el aumento de los niveles de gas carb\u00f3nico en el aire.<\/p>\n<p>Alessandra considera problem\u00e1tico el avance de las fronteras agr\u00edcolas y el crecimiento de las ciudades en \u00e1reas de Bosque Atl\u00e1ntico, y subraya: \u201cHay que sensibilizar a las autoridades p\u00fablicas y a los propietarios de tierras con relaci\u00f3n a la importancia de esas especies raras\u201d. Un modo de protecci\u00f3n posible, sugiere, consiste en crear unidades de conservaci\u00f3n menores en \u00e1reas con m\u00e1s especies muy raras.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<\/em><br \/>\nCAIAFA, A.N.; MARTINS, F.R. <a href=\"http:\/\/link.springer.com\/article\/10.1007%2Fs10531-010-9861-6\" target=\"_blank\">Forms of rarity of tree species in the southern Brazilian Atlantic rainforest<\/a>. <strong>Biodiversity and Conservation<\/strong>. v. 19, p. 2.597-618. 19 may. 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En el Bosque Atl\u00e1ntico, el 59% de los \u00e1rboles corresponde a especies raras","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,282],"coauthors":[109],"class_list":["post-89990","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-botanica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89990","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89990"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89990\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89990"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=89990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}