{"id":90000,"date":"2010-08-01T00:00:00","date_gmt":"2010-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/08\/01\/escenario-de-razones-y-pasiones\/"},"modified":"2016-01-27T17:35:23","modified_gmt":"2016-01-27T19:35:23","slug":"escenario-de-razones-y-pasiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/escenario-de-razones-y-pasiones\/","title":{"rendered":"Escenario de razones y pasiones"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_101139\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-101139\" title=\"art4213img1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4213img11.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4213img11.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4213img11-120x149.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4213img11-250x310.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ARQUIVO \/ AG\u00caNCIA ESTADO \/ AE<\/span>Cacilda Becker<span class=\"media-credits\">ARQUIVO \/ AG\u00caNCIA ESTADO \/ AE<\/span><\/p><\/div>\n<p>Si entre 1940 y 1950 S\u00e3o Paulo se transform\u00f3 en \u201cla locomotora de Brasil\u201d, como ya dijera un jactancioso, es necesario subrayar que uno de los vagones m\u00e1s importantes era la cultura, cuyos pasajeros m\u00e1s ilustres fueron los intelectuales de la primera generaci\u00f3n de polit\u00f3logos egresados de la Facultad de Filosof\u00eda, Ciencias y Letras de la en ese entonces reci\u00e9n fundada Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), y actores y directores del Teatro Brasile\u00f1o de Comedia (TBC), creado en 1948. Ambos eran reflejo de la nueva modernidad democr\u00e1tica que reemplazaba a las viejas elites agrarias, decadentes, y de las nuevas oportunidades que surg\u00edan en ese proceso. \u201cEn la capital paulista se instaur\u00f3 un sistema cultural denso y diversificado, que se expresar\u00eda al mismo tiempo en el teatro y en la vida intelectual, debido a las alteraciones de la estructura social, producto del proceso de metropolizaci\u00f3n por el que pasaba la ciudad, y en raz\u00f3n de la guerra mundial que gener\u00f3 el arribo de docentes y actores extranjeros\u201d, explica la antrop\u00f3loga Helo\u00edsa Pontes, docente del Departamento de Antropolog\u00eda de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) e investigadora del Pagu, N\u00facleo de Estudios de G\u00e9nero de la misma universidad. Desde hace 10 a\u00f1os, Helo\u00edsa se dedica a estudiar la relaci\u00f3n entre el teatro, la universidad y la ciudad, y el resultado final es el libro <em>Int\u00e9rpretes da metr\u00f3pole<\/em>, que ser\u00e1 publicado por editorial Edusp.<\/p>\n<p>La piedra angular de la investigaci\u00f3n fue una observaci\u00f3n elaborada por uno de sus \u201cobjetos de estudio\u201d, la fil\u00f3sofa y cr\u00edtica literaria Gilda de Mello e Souza, en el art\u00edculo \u201cTeatro al Sur\u201d (incluido en el libro <em>Exerc\u00edcios de leitura<\/em>), en donde la ensayista afirma que S\u00e3o Paulo, a partir de los a\u00f1os 1940, se convirti\u00f3 en un centro de experimentaciones en el \u00e1mbito de la cultura, y su teatro se anticip\u00f3 a los estudios sociales, al llevar adelante la tarea que en el nordeste del pa\u00eds realiz\u00f3 la novela. \u201cLo que sorprende es que todo sucedi\u00f3 al mismo tiempo: intelectuales innovadores y un\u00a0 teatro moderno, representado por el TBC, surgen ligados a una urdidura que une la llegada de la Misi\u00f3n Francesa y sus profesores (Claude L\u00e9vi-Strauss, Pierre Monbeig, Roger Bastide, etc.) a la USP con la llegada de directores extranjeros tales como Louis Jouvet, Adolfo Celi, Henriette Morineau y Ziembinsky. Esas \u2018visitas\u2019 formar\u00e1n, simult\u00e1neamente, la primera generaci\u00f3n de int\u00e9rpretes e intelectuales modernos, creadores de nuevas redes de sociabilidad para la ciudad\u201d, analiza la investigadora. Ese encuentro entre un nuevo contingente de alumnos y\u00a0 actores amateurs, provenientes en su mayor\u00eda de familias de clase media de inmigrantes, una ciudad como S\u00e3o Paulo, con extranjeros en comienzo de carrera (los de la Misi\u00f3n Francesa) o m\u00e1s experimentados, como los directores de teatro, que llegan ac\u00e1 debido a la Segunda Guerra Mundial, hizo posible la implantaci\u00f3n de un sistema cultural e intelectual complejo, sin precedentes en nuestra historia. \u201cEn ese contexto, la ciudad se convirti\u00f3 en el polo modernizador del teatro brasile\u00f1o, opacando as\u00ed a la escena teatral carioca durante m\u00e1s de una d\u00e9cada\u201d, dice la profesora.<\/p>\n<p>Y lo hizo no solamente en el palco, sino en la vida acad\u00e9mica. La Facultad de Filosof\u00eda, Ciencias y Letras de la USP se convirti\u00f3 en el centro de la formaci\u00f3n de un\u00a0 nuevo sistema acad\u00e9mico de producci\u00f3n intelectual, gracias al trabajo, de un lado, de los integrantes del grupo de la revista <em>Clima<\/em> (Antonio Candido, Gilda, D\u00e9cio de Almeida Prado, etc.), y del otro, de los polit\u00f3logos liderados por Florestan Fernandes. \u201cPara hacerse una idea del impacto de la USP en la vida y en la carrera de mujeres como Gilda, basta mencionar que las facultades de derecho y medicina, en las cuales se graduaban los hijos de la elite dirigente, eran reacias a las pretensiones del contingente femenino, que jam\u00e1s super\u00f3 la cifra de un 5% del alumnado entre 1934 y 1949\u201d, recuerda Helo\u00edsa. \u201cComp\u00e1rese con el 60% de mujeres y el 30% de hijos de inmigrantes que integraban las comisiones de ciencias sociales de la facultad entre 1936 y 1955\u201d. La universidad, al igual que la escena teatral, igualmente separaba a S\u00e3o Paulo de la entonces capital federal, R\u00edo de Janeiro, en donde la instituci\u00f3n nunca alcanz\u00f3 la misma centralidad que logr\u00f3 en la capital paulista. \u201cAll\u00ed, y durante un buen tiempo, la vida universitaria convivi\u00f3 con\u00a0 otras v\u00edas de acceso a la vida p\u00fablica, siendo poco m\u00e1s que una agencia de obtenci\u00f3n de acreditaciones para subir en el escalaf\u00f3n salarial de los ocupantes de puestos superiores del servicio p\u00fablico\u201d, afirma el soci\u00f3logo Sergio Miceli de la USP, autor de <em>Intelectuais \u00e0 brasileira<\/em> (Companhia das Letras). \u201cS\u00e3o Paulo fue pr\u00e1cticamente el \u00fanico espacio institucional en que se constituy\u00f3 en algo cercano a lo que se podr\u00eda denominar elite intelectual\u201d. Nada m\u00e1s alejado de la experiencia de un soci\u00f3logo carioca. \u201cEn R\u00edo de Janeiro, esos intelectuales no conoc\u00edan una carrera universitaria, el est\u00edmulo a la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica en los moldes cient\u00edficos y modernos, la autonom\u00eda, y viv\u00edan bajo la jurisdicci\u00f3n pol\u00edtica de las autoridades educativas del gobierno federal, en un ambiente urbano que, como sede del gobierno, hac\u00eda de la burocracia pol\u00edtica el centro de gravedad de la vida intelectual\u201d, afirma la soci\u00f3loga Maria Alice Rezende de Carvalho, de la PUC-RJ, autora del art\u00edculo intitulado \u201cTemas sobre la organizaci\u00f3n de los intelectuales en Brasil\u201d (<em>Revista Brasileira de Ciencias Sociais<\/em>, 2007). Asimismo, en su calidad de ciudad cosmopolita, R\u00edo, recuerda Helo\u00edsa, albergaba una convivencia intelectual diversa de la de S\u00e3o Paulo, en donde librer\u00edas, caf\u00e9s, bares y redacciones de peri\u00f3dicos y revistas eran los espacios privilegiados de circulaci\u00f3n de ideas y de sociabilidad.<\/p>\n<div id=\"attachment_101140\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/08\/01\/escenario-de-razones-y-pasiones\/art4213img3-3\/\" rel=\"attachment wp-att-101140\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-101140\" title=\"art4213img3\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4213img31.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"351\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4213img31.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4213img31-120x145.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/08\/art4213img31-250x303.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">REPRODU\u00c7\u00c3O<\/span><\/a> Patr\u00edcia Galv\u00e3o, la Pagu<span class=\"media-credits\">REPRODU\u00c7\u00c3O<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Reflejo<br \/>\n<\/strong>Esa postura moderna fue el reflejo ideal de las transformaciones operadas en la sociedad de la metr\u00f3polis. \u201cS\u00e3o Paulo vivenciaba la descreencia en relaci\u00f3n con el legado, con el pasado, y esa actitud se expresaba en el surgimiento de un tejido cultural renovado, producido por la modernizaci\u00f3n evidente de la producci\u00f3n innovadora del lenguaje intelectual y cultural. El \u00e9nfasis en el presente result\u00f3 en la creencia de un futuro prometedor, identificado con la realidad de una sociedad de clases abierta y con un r\u00e9gimen de participaci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d, analiza la soci\u00f3loga Maria Arminda do Nascimento Arruda, de la USP, y autora del libro <em>Metr\u00f3pole e cultura <\/em>(Edusc). \u201cEsa sensaci\u00f3n de p\u00e9rdida de ra\u00edces, que para algunos (la antigua elite) era algo negativo, para otros significaba la posibilidad de liberaci\u00f3n en diversas \u00e1reas\u201d. Solamente as\u00ed fue posible, como revela Helo\u00edsa, el ascenso de figuras tales como Florestan Fernandes, quien se dej\u00f3 aclimatar por las ense\u00f1anzas de la escuela francesa, y la actriz Cacilda Becker (que es tan s\u00f3lo un ejemplo, ya que se puede decir lo mismo de Fernanda Montenegro y de Maria della Costa, entre otras mujeres que, al decir de esta \u00faltima, \u201cmandaban en el teatro\u201d), disc\u00edpula de los diversos directores extranjeros. Ambos de origen humilde, tuvieron su vida alterada y lograron un \u201cnombre propio\u201d y brillo en sus \u00e1reas de actuaci\u00f3n. En com\u00fan esas actrices est\u00e1 el origen modesto: hijas de inmigrantes y due\u00f1as de un reducido capital intelectual hasta a su entrada en la escena teatral, en donde se desarrollan r\u00e1pidamente de la mano de los directores extranjeros, en una qu\u00edmica ejemplar que en poco tiempo actualiz\u00f3 la escena nacional por medio del TBC, en pie de igualdad con la internacional. \u201cProvenientes de los escalones inferiores y modestos de la estructura social brasile\u00f1a, las actrices infundieron los modos, las dicciones, la corporalidad, la expresividad, la gracia, las se\u00f1ales de una energ\u00eda social que reflejaba en el escenario la movilidad geogr\u00e1fica y social del momento de transformaci\u00f3n por el que pasaba la metr\u00f3polis\u201d, dice Helo\u00edsa.<\/p>\n<p><strong>Investigaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Pero hab\u00eda disparidades entre ambos grupos, y esto constituy\u00f3 un\u00a0 factor que impuls\u00f3 la investigaci\u00f3n de la profesora. \u201cEn una situaci\u00f3n inversa a la de las mujeres intelectuales de la \u00e9poca, cuyos ejemplos m\u00e1s sensacionales fueron Gilda, Patr\u00edcia Galv\u00e3o (Pagu) y la cr\u00edtica literaria L\u00facia Miguel Pereira, que enfrentaron una serie de constre\u00f1imientos para afirmarse y \u2018hacerse un nombre\u2019, las actrices fueron alzadas a la condici\u00f3n de protagonistas, con el respaldo de sus parejas\u201d. Basta recordar a las diversas actrices que, luego de dejar la \u201cescuela\u201d del TBC, formaron sus compa\u00f1\u00edas, en las cuales eran las primeras actrices, con sus parejas a su lado como empresarios o directores: Fernanda Montenegro y Fernando Torres, Cacilda y Walmor Chagas, Nydia L\u00edcia y Sergio Cardoso. Para las intelectuales que segu\u00edan de cerca esa escena, era necesario, tal como confes\u00f3 Gilda de Mello e Souza, rebelarse contra el destino reservado a las mujeres de entonces: ser esposas ejemplares o, en el caso de las \u201cdisconformes\u201d, dedicarse a la ficci\u00f3n o a los versos. Gilda, Pagu y L\u00facia prefirieron realizarse \u201ccomo hombres\u201d (tambi\u00e9n en las palabras de Gilda), cada una a su modo. \u201cSe aventuraron por la ficci\u00f3n antes de iniciar una vida intelectual, en la \u00e9poca dominada por los varones. L\u00facia, en su novela <em>Maria Lu\u00edsa<\/em>, de 1933, escrita el mismo a\u00f1o que la novela socialista pionera <em>Parque industrial<\/em>, de Pagu, y Gilda, en los cuentos escritos para la revista <em>Clima<\/em>, que fueron ol\u00edmpicamente ignorados, pese a su elevada calidad literaria\u201d, dice la investigadora. \u201cLas escritoras eran acreedoras en ese entonces del supremo elogio a un trabajo femenino: \u2018Hasta parece escrito por un hombre\u2019\u201d, se desahog\u00f3 L\u00facia en un art\u00edculo de 1954. Pero en ocasiones, la realidad pesaba en demas\u00eda, como fue el caso de la \u201cmusa inventada del Modernismo\u201d, que es como Helo\u00edsa define a Patr\u00edcia Galv\u00e3o, Pagu, quien llegar\u00eda a su centenario este a\u00f1o. \u201cEntrega y sumisi\u00f3n, en funci\u00f3n de la sexualidad secuestrada, de la maternidad partida y de la militancia basada en el autosacrificio. \u00c9sos son los ejes de la trayectoria de Pagu, muy diversos de lo esperado para una mujer que se hizo un nombre y una fama como s\u00edmbolo de la irreverencia y de la emancipaci\u00f3n feminista.\u201d<\/p>\n<p>En tanto, Gilda dej\u00f3 a un lado su pasi\u00f3n por la ficci\u00f3n. \u201cSu gesto consisti\u00f3 en rechazar el lugar que los compa\u00f1eros de la revista le adjudicaban, en rebelarse contra las modalidades socialmente m\u00e1s adecuadas de expresi\u00f3n para las mujeres de la \u00e9poca, en lo que fue su primer acto de libertad. De cualquier modo, en el reparto de tareas, a los hombres les cupieron las posiciones y los temas de relieve: la cultura y la edici\u00f3n de las secciones permanentes. A las mujeres, la \u2018costura\u2019 de la redacci\u00f3n, la funci\u00f3n de colaboradoras\u201d. Y eso sin mencionar las cr\u00edticas de Florestan Fernandes a la investigaci\u00f3n de Gilda sobre la moda, vista como \u201ccosa de mujer\u201d y que no se corresponder\u00eda con los m\u00e9todos cient\u00edficos necesarios para hacer sociolog\u00eda. De all\u00ed la total negligencia a la que fue relegada su tesis doctoral, defendida en 1950 y reci\u00e9n publicada tres d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, sobre <em>A moda no s\u00e9culo XIX<\/em>. \u201cCon recursos y medios distintos, L\u00facia, Patr\u00edcia y Gilda reflexionaron sobre los constre\u00f1imientos sociales y psicol\u00f3gicos que incid\u00edan sobre la vida de las mujeres. Una comparaci\u00f3n r\u00e1pida entre el campo intelectual y el campo teatral permite contrastar las oportunidades de carrera y las maneras distintas de \u2018hacerse un nombre\u2019 que se abr\u00edan a las intelectuales y a las actrices\u201d, sostiene Helo\u00edsa. \u201cM\u00e1s \u2018femenino\u2019 que el campo intelectual del per\u00edodo, el campo teatral ilumina, por contraste, los espacios posibles, los recursos utilizados y las frustraciones experimentadas por las tres intelectuales para ser reconocidas como ensayistas y cr\u00edticas de cultura\u201d. Desde un polo o desde el otro, ambos con las dificultades enfrentadas por las mujeres, surg\u00eda una metr\u00f3polis moderna y cultural que pod\u00eda, con merecida jactancia, figurar como \u201clocomotora de Brasil\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las relaciones entre la universidad, el teatro y la ciudad","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[117],"class_list":["post-90000","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90000","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90000"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90000\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90000"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90000"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90000"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90000"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}