{"id":90008,"date":"2010-09-02T00:00:00","date_gmt":"2010-09-02T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/09\/01\/nelida-pinon-un-corazon-andariego\/"},"modified":"2017-02-09T13:45:14","modified_gmt":"2017-02-09T15:45:14","slug":"nelida-pinon-un-corazon-andariego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/nelida-pinon-un-corazon-andariego\/","title":{"rendered":"N\u00e9lida Pi\u00f1on: Un coraz\u00f3n andariego"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-155210\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/Nelida-Pinon_LEO-RAMOS1.jpg\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/Nelida-Pinon_LEO-RAMOS1.jpg 260w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/Nelida-Pinon_LEO-RAMOS1-120x162.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/Nelida-Pinon_LEO-RAMOS1-250x337.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">L\u00c9O RAMOS<\/span>Hasta en su propio nombre, la escritora N\u00e9lida Pi\u00f1on es invenci\u00f3n e imaginaci\u00f3n: es un anagrama de Daniel, el nombre de su abuelo, un inmigrante gallego que, como ella dice, &#8220;se aventur\u00f3 tempranamente a cruzar el Atl\u00e1ntico, obedeciendo al gusto por la aventura y a la necesidad de instalarse en una tierra que le ofertase horizontes m\u00e1s amplios&#8221;. Por a\u00f1adidura, N\u00e9lida tambi\u00e9n hered\u00f3 de su ascendiente una comez\u00f3n constante que la lleva a viajar siempre, sea en el \u00e1mbito de las letras o literalmente. &#8220;Siempre quise ser una peregrina andando por el mundo; las geograf\u00edas a m\u00ed nunca me asustaron&#8221;, comenta.<\/p>\n<p>Alguna vez, cuando ni\u00f1a, los padres le dieron dos regalos: una cuenta en la florer\u00eda de Vila Isabel, el barrio carioca de su infancia, para que pudiese agasajar a sus amigos, y otra en la librer\u00eda de lugar. Dispuso de ambas cuentas sin parsimonia, y en 1961, hizo su estreno en la literatura con <em>Guia \u2013 Mapa de Gabriel Arcanjo<\/em>, cuando, seg\u00fan afirma, gan\u00f3 en la pelea que entabl\u00f3 desde ni\u00f1a contra la sintaxis educada. Estudi\u00f3 periodismo, fue docente, pero la literatura se transform\u00f3 en su vida, o viceversa. &#8220;El escritor no debe solamente crear; tambi\u00e9n debe prestarle su conciencia a la conciencia de sus lectores, sobre todo en un pa\u00eds como Brasil.&#8221;<\/p>\n<p>Se volvi\u00f3 conocida como defensora de los derechos humanos durante la dictadura militar y tambi\u00e9n, posteriormente, de los derechos de las mujeres. Fue la primera mujer en presidir la Academia Brasile\u00f1a de Letras en 1989, en pleno centenario de la instituci\u00f3n. Gan\u00f3 varios premios, como el Juan Rulfo (1995), el Men\u00e9ndez Pelayo (2003), el Pr\u00edncipe de Asturias (2005) y el Jabuti (2005). Entre sus libros se destacan <em>La rep\u00fablica de los sue\u00f1os <\/em>(1984), <em>La dulce canci\u00f3n de Cayetana <\/em>(1987), <em>Voces del desierto <\/em>(2005), <em>Aprendiz de Homero <\/em>(2008) y <em>Coraz\u00f3n andariego <\/em>(2009) [<em>nota del traductor: las fechas corresponden a las ediciones originales en portugu\u00e9s<\/em>]. Est\u00e1 escribiendo nuevo libro, pero prefiere no hablar de eso. No es problema, pues en la entrevista que sigue tiene mucho que contar sobre la literatura, la creaci\u00f3n y la vida.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo entr\u00f3 en su vida la literatura?<\/strong><br \/>\nEntr\u00f3 a trav\u00e9s de un hilo muy tenue, que quiz\u00e1 haya sido el primer hilo narrativo de mi vida, mi propia historia. Me di cuenta de que los libros, las p\u00e1ginas que yo le\u00eda, cualquier cosa que yo absorbiera en t\u00e9rminos de papel, me tra\u00edan una emoci\u00f3n extraordinaria. Estaba convencida de que no hab\u00eda un escritor de ficci\u00f3n por detr\u00e1s de aquellas historias, sino alguien que hab\u00eda vivido aquellas historias, era como si fuese un diario, una memoria, y el narrador estuviese contando aquello que \u00e9l hab\u00eda vivido. Los escritores eran aventureros. De manera tal que pens\u00e9: quiero ser una aventurera, quiero tener las mismas emociones que ellos tuvieron. Lo que me atrajo hacia la literatura inicialmente fue el esp\u00edritu de las peripecias, una palabra que nadie m\u00e1s usa, como si el ser humano no estuviese destinado a las grandes peripecias, por eso la vida inerme y demasiado pasiva que tenemos hoy, viendo televisi\u00f3n, viendo las im\u00e1genes que traducen nuestra realidad, pues no forjamos m\u00e1s nuestra realidad. Yo quer\u00eda ser aventurera, viv\u00eda todos los personajes, y pens\u00e9: &#8220;Voy a ser escritora&#8221;. Les dije a mis padres: &#8220;Me encantar\u00eda&#8221; &#8220;observe el esp\u00edritu de la narrativa&#8221; &#8220;no dormir nunca una segunda noche bajo el mismo techo&#8221;. Yo quer\u00eda peregrinar, ser itinerante, andariega. Siempre quise ser una peregrina andando por el mundo; las geograf\u00edas a m\u00ed nunca me asustaron. Por eso fui una lectora de las grandes historias &#8220;con &#8216;H'&#8221; desde chica.<\/p>\n<p><strong>Usted afirm\u00f3 que &#8220;se vive y se escribe sin red de seguridad&#8221;.<\/strong><br \/>\nCreo en eso. Es un riesgo inmenso. Creo incluso que muchas de mis audacias personales, existenciales, eran bien educadas aparentemente, pero creo que mucho de ellas, y del acto de escribir, de todo eso vino de que yo supiera que escribir es un\u00a0\u00a0\u00a0 riesgo excepcional. De repente, usando una frase bien popular, una est\u00e1 en la boca de todos. Digo est\u00e1, porque todo lo que usted escribe, aun cuando sea ficci\u00f3n, adquiere una legitimidad que se la adjudican a usted. Usted es la matriz de todo, entonces todo sale de usted; el pensamiento es suyo, pueden atribuirle alg\u00fan rasgo biogr\u00e1fico, y tambi\u00e9n el fracaso est\u00e9tico, que tambi\u00e9n es un riesgo. Otra cosa que tambi\u00e9n es un riesgo excepcional es cuando una se da cuenta de que se equivoc\u00f3 en la hechura del texto, que eligi\u00f3 el camino equivocado, el tiempo equivocado, un lenguaje inadecuado, se puso nerviosa, no trat\u00f3 a su texto con deferencia hasta el final, deber\u00eda haberle dado algunas versiones m\u00e1s y, por pereza o por ambici\u00f3n o por prisa por ser aplaudida public\u00f3 prematuramente, antes de tiempo, porque aquel libro requer\u00eda m\u00e1s tiempo, deb\u00eda cobrar otro rostro, el rostro final que le cab\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo es esa b\u00fasqueda del rostro de la frase?<\/strong><br \/>\nSiento pasi\u00f3n por la palabra y tambi\u00e9n la sospecha de que la palabra me inspira; c\u00f3mo es insidiosa, traicionera, induce al error, a la vanidad; una cree que est\u00e1 dominando la frase, la palabra, la sem\u00e1ntica, la sintaxis, como sea, y de repente le sale todo arregladito; pero es una pavada, no tiene la menor transcendencia. El texto tiene que tener una transcendencia, no c\u00f3smica, pero s\u00ed una transcendencia de su vocaci\u00f3n po\u00e9tica. Yo me acuerdo cuando regres\u00f3 luego de mis dos a\u00f1os en Europa, a los 10 a\u00f1os. Mi t\u00edo Manolo y su familia viv\u00edan en Bah\u00eda y mis padres me mandaron a pasar unas vacaciones all\u00e1. Me encantaron, y le ped\u00ed a mi primo, que era de mi edad: &#8220;Serafim, ll\u00e9vame a los burdeles, quiero conocer all\u00e1&#8221;. \u00a1Imag\u00ednese, una chica de familia! \u00c9l se horroriz\u00f3. Pero de tanto ped\u00edrselo terminamos yendo. Me pareci\u00f3 maravillosa esa zona, con aquellas laderas, aquellas mujeres en las puertas. Llegu\u00e9 a R\u00edo de Janeiro y resolv\u00ed escribir un cuento, una historia de un personaje masculino que se enamora de una prostituta, va en busca de \u00e9sta a declararle su amor, a pedirle que le corresponda amorosamente, pero a ella esto no le agrada y huye. Y ah\u00ed voy y escribo que \u00e9l est\u00e1 subiendo &#8220;por la ladera escarpada&#8221;. Un horror. Lo que me choc\u00f3 no fue la redundancia, sino que pens\u00e9: &#8220;No voy a pasarme la vida escribiendo &#8216;ladera escarpada&#8217;, no quiero, es tan convencional, tan obvio&#8221;. En fin, fue un af\u00e1n po\u00e9tico de mi parte la b\u00fasqueda de zonas misteriosas, zonas relativamente oscuras que el lenguaje ha de tener, porque de no ser as\u00ed es una traducci\u00f3n literal del lenguaje. El efecto fue tan devastador en m\u00ed que dej\u00e9 de escribir cuentos. Es como si hubiese considerado que su narrativa era obvia y yo corr\u00eda el riesgo de repetir lo que ya se hac\u00eda. Resolv\u00ed hacer ejercicios po\u00e9ticos durante unos cuatro a\u00f1os. Me sentaba y escrib\u00eda desobedeciendo cualquier plan, cualquier proyecto. Era como si yo fuese una compuerta: la presa las liberaba y las aguas ven\u00edan con \u00edmpetu, lo que se me ocurriese. Fueron ejercicios maravillosos, y por eso tengo audacia metaf\u00f3rica, porque me habitu\u00e9 a decir lo que quer\u00eda, sin temor, sin medir las consecuencias y sin exigir beneficios, cosa que hago hasta hoy. No tengo el m\u00e1s m\u00ednimo miedo del lector, el lector no me interesa, lo que me interesa es la literatura, y la literatura es el lector. Mi proceso de creaci\u00f3n nace de toda una relaci\u00f3n profunda que establezco con la vida, y la vida para m\u00ed es tambi\u00e9n literatura. Digo que no tengo compartimentos estancos, est\u00e1 todo asociado, una cosa est\u00e1 asociada a la otra. Estoy con usted y soy N\u00e9lida, pero N\u00e9lida la escritora, nunca soy solamente N\u00e9lida. Soy escritora las veinticuatro horas.<\/p>\n<p><strong>Usted vivi\u00f3 en Vila Isabel y pas\u00f3 dos a\u00f1os en una aldea de Galicia: \u00bfc\u00f3mo fueron sus experiencias con la cultura popular?<\/strong><br \/>\nQue bueno que usted diga eso, porque nunca nadie me lo dijo de una forma tan n\u00edtida. Usted ve que en mis libros yo siempre homenajeo al contador popular, siempre le doy espacio a la historia de los vencidos. Eso es algo entra\u00f1ado en m\u00ed desde chica. Hasta hoy las personas con quienes me encanta conversar son las que trabajan comigo. Los porteros me cuentan cosas impresionantes, no tanto en el sentido epis\u00f3dico, sino que me dejan ver la riqueza de la vida de cada uno, siempre y cuando uno tenga el coraje de volcar su atenci\u00f3n en la vida del otro. Esa cultura popular, esa cultura quiz\u00e1 m\u00e1s medieval, es mi gran pasi\u00f3n; tengo la sensaci\u00f3n de que estoy en las ferias medievales, me encanta ir al mercado. Siento que mi imaginaci\u00f3n es febricitante. Pero es una imaginaci\u00f3n tambi\u00e9n culta; voy incorpor\u00e1ndole todo lo que s\u00e9 y que el pensamiento me brind\u00f3. Realmente esa cultura popular est\u00e1 presente casi as\u00ed, a la medida de las grandes ferias medievales. Todav\u00eda creo que somos hijos del medievo en muchos aspectos, y quiz\u00e1 sea \u00e9se nuestro lado m\u00e1s encantador, m\u00e1s brutal, como comer con las manos, es decir, todo lo que nos torna inmortales.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-102841\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4217img2-300x1841.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"184\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4217img2-300x1841.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4217img2-300x1841-120x74.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4217img2-300x1841-250x153.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LEO RAMOS<\/span>\u00bfEs por eso que usted describe la literatura como &#8220;una geolog\u00eda, un trabajo de entra\u00f1as&#8221;?<\/strong><br \/>\nEn alg\u00fan lugar hubo la primera capa, el primer polvo, del cual surgieron otros que fueron junt\u00e1ndose, formando una piedrita, y as\u00ed fue surgiendo el mundo. Y las capas aparentemente se acomodan, porque tienen pasi\u00f3n dentro de ellas, porque de repente pueden originar volcanes, terremotos, tsunamis. Como escritora, yo trabajo con palabras, y \u00e9stas tienen un origen espurio. Afortunadamente no sufrieron expurgaci\u00f3n, vinieron de tiempos remotos, fueron obedeciendo a una necesidad que requer\u00eda su existencia; cada palabra fue se acomodando a la otra para prestar servicio, para que pidiese lo que cada una carec\u00eda. La literatura tiene ese lado de geolog\u00eda porque es capaz de poner en pr\u00e1ctica o de traducir el posible misterio humano que est\u00e1 en el fondo de las piedras, de las monta\u00f1as, de los primeros alborozos de la humanidad. Usted puede imaginar qu\u00e9 habr\u00e1 sido el ser humano en medio del caos, y por eso mismo tuvo que inventar dioses, para que pudiesen decirle de qu\u00e9 va todo eso. La literatura no est\u00e1 exenta de esa genealog\u00eda, de ese nacimiento que vino de lejos, y las personas en nombre de una falsa modernidad quieren despojarse de ello. Tenemos maravillas tenebrosas dentro de nosotros \u2013 digo, los escritores \u2013 y por eso tenemos que o\u00edr las voces vencidas del pasado. A mi juicio no hay sociolog\u00eda, no hay historia, no hay mundo documental, no hay nada que explique lo intraducible que somos. El ser humano es de una complejidad excepcional, por eso me subleva cuando las personas dicen: es una &#8220;literatura de \u00e9lite&#8221;. Es una tonter\u00eda tan grande y que expresa mala fe cuando dicen que un escritor es de \u00e9lite, porque la literatura no es de \u00e9lite, es un espejo de la complejidad humana, y yo no conozco gente m\u00e1s compleja que nosotros.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEscribir es entonces un acto de rebeli\u00f3n?<\/strong><br \/>\nS\u00ed, porque uno no es mim\u00e9tico, no copia lo que ve; lo que uno ve aparentemente es una superficie que se ensancha, con vol\u00famenes y formas, pero sabe que todo eso es mentira, todo eso es un fraude. Por detr\u00e1s de la forma, del volumen, existe un universo humano. El simple hecho de contrariar los dict\u00e1menes p\u00fablicos, institucionalizados y can\u00f3nicos, plantea una postura contraria, insubordinada y de rebeli\u00f3n. No es una rebeli\u00f3n de las masas. Creo que las historias que son contadas y que no son aprobadas en el cotidiano dan prueba de que existe en pauta en la colectividad humana una inmensa rebeli\u00f3n controlada por las convenciones sociales. Pero sucede que el escritor ignora las convenciones sociales y cuenta la historia en sus crudezas, con la encarnadura expuesta. Es inevitable, pues lo que una cuenta no es lo que est\u00e1 viendo; y ah\u00ed mismo, ya es una postura contraria, insubordinada. Si la literatura fuese mim\u00e9tica, no habr\u00eda rebeli\u00f3n, pues una le dar\u00eda al lector lo que es visible, es decir, lo que es ajeno a las profundidades humanas. Mil frases que gobiernan el pensamiento occidental perder\u00edan la raz\u00f3n de ser.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1l es el papel de un\u00a0 escritor en una sociedad?<\/strong><br \/>\nLo que me preocupa m\u00e1s es por qu\u00e9 escribe. \u00bfQu\u00e9 extravagancia es esa, por qu\u00e9 decide ser un creador? Eso a m\u00ed me impresiona m\u00e1s. La sociedad hasta ahora no se ha desvinculado del oficio de narrar, todos estamos siempre narrando. Somos todos prisioneros de la intriga, de la urdidura humana. Por eso, no es tanto porque el escritor revele lo que est\u00e1 contando, lo que pasa es que los grandes sentimientos, las grandes perplejidades humanas est\u00e1n en la literatura y no en otro lugar. Est\u00e1n en ese universo sombr\u00edo y luminoso, y al mismo tiempo secreto, enigm\u00e1tico. \u00c9sa es la visi\u00f3n po\u00e9tica traducida de la realidad. La sociedad, si tiene el coraje de verse, si quiere poner las manos en sus honduras, debe leer los grandes textos. La literatura le dar\u00e1 una p\u00e1lida o una portentosa respuesta. Ahora bien, si la barbarie predomina, si los seres humanos van a satisfacerse con frases cortitas, que pueden repetirse en masa, entonces ser\u00e1 el fin de una civilizaci\u00f3n. Pienso que cuanto m\u00e1s uno lee, cuanto m\u00e1s se encamine por las grandes creaciones, m\u00e1s posibilidades tendr\u00e1 de prevenirse contra reg\u00edmenes fuertes.<\/p>\n<p><strong>Ya ha habido una literatura de preocupaci\u00f3n social. \u00bfD\u00f3nde fue a parar?<\/strong><br \/>\nEs una muy buena pregunta. Una de las cosas que podr\u00edamos decir ya de entrada es que el pa\u00eds ha cambiado. Brasil es actualmente un pa\u00eds urbano, por eso el drama que antes estaba en el campo y que fue tan bien retratado por muchos de los de la generaci\u00f3n de 1930 se desplaz\u00f3 hacia el mundo urbano. Por eso esas preocupaciones sociales se disuelven hoy en d\u00eda en la mitolog\u00eda urbana. Pero no hab\u00eda utop\u00eda: Ballena, la perrita de Graciliano Ramos, no tiene ninguna utop\u00eda. Nada era una utopia, sino una narrativa ubicada en la geograf\u00eda, y solamente persisti\u00f3, o algunos de esos libros persistieron porque narraban, contaban los peque\u00f1os dramas: soledad humana, la desesperaci\u00f3n, y por casualidad mostraban escenas miserables. Pero existen otras escenas menos o m\u00e1s miserables que desaparecieron porque no ten\u00edan grandeza literaria. Porque lo que hace que una literatura predomine y prevalezca es el poder est\u00e9tico, la belleza del texto, del lenguaje, porque contar la historia de un fulano que perdi\u00f3 a su hija y come fr\u00edjoles con fari\u00f1a con la mano, desafortunadamente no dice demasiado, pero se puede contar una historia de la alta burgues\u00eda como <em>El gran Gatsby<\/em>, que vale por lo que est\u00e1 contando y por c\u00f3mo lo cuenta. Tengo la impresi\u00f3n de que lo que podemos ver en una literatura es el pa\u00eds de una persona; una persona es un pa\u00eds, o el pa\u00eds de una\u00a0 colectividad, pero incluso el pa\u00eds de una sola persona es el pa\u00eds de todos. De repente, incluso un personaje dentro de un cuarto, dependiendo de lo que cuenta, se puede entrever aquel pa\u00eds. Al mismo tiempo, no hace falta ver un pa\u00eds, su geograf\u00eda, hace falta ver el continente humano: un hombre es un continente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo fue su paso por la presidencia de la Academia Brasile\u00f1a de Letras?<\/strong><br \/>\nCreo que me hizo un inmenso bien, m\u00e1s all\u00e1 de las peque\u00f1as glorias, y las repercusiones inmensas en la prensa brasile\u00f1a e internacional. Lo digo con\u00a0 relaci\u00f3n a mi persona. Yo trabajaba entre ocho y diez horas y no ganaba nada. Dije en mi discurso de toma de posesi\u00f3n: &#8220;Soy una brasile\u00f1a reciente&#8221;. Empec\u00e9 as\u00ed, explicando cu\u00e1nto que era reciente, que yo no pod\u00eda escribir tanto por Brasil, pero al mismo tiempo fui justificando, hice todo un juego de que, por el hecho de ser reciente, tuve que buscar en el transcurso de mi vida la contrahechura de la identidad brasile\u00f1a con mirada hacia los brasile\u00f1os antiguos, para distinguir en ellos lo que los distingu\u00eda de m\u00ed, y que eso me dio una libertad, una independencia de an\u00e1lisis del Brasil que quiz\u00e1s un &#8220;cuatrisecular&#8221; no podr\u00eda ejercer, pues estaba demasiado implicado en esa tela de ara\u00f1a. Yo no, yo era una cristiana nueva y no sufr\u00ed los horrores de haber sido obligada a abjurar la fe. No. Yo era una brasile\u00f1a reciente. Luego me di cuenta, luego de la presidencia: &#8220;Yo no soy m\u00e1s brasile\u00f1a reciente&#8221;. Enfil\u00e9 por todos los trayectos de Brasil, no hay nada de este pa\u00eds que no haya visitado en mi cabeza, incluso la fuente, esa cuna, una de las cunas m\u00e1s importantes de la cultura brasile\u00f1a, del pensamiento brasile\u00f1o, de la lengua portuguesa, que es la Academia. Veo a la instituci\u00f3n, nuestra Academia, como una gran instituci\u00f3n brasile\u00f1a. A m\u00ed me impresiona mucho de qu\u00e9 manera concibieron esa casa en un Brasil tan peque\u00f1o, tan pobre, en donde solamente el emperador era ilustrado. En medio de todo eso, surge este proyecto de una instituci\u00f3n que deber\u00eda imitar a la francesa, con sus 400 a\u00f1os, y creo que es hermoso c\u00f3mo hemos sido fieles a las cl\u00e1usulas p\u00e9treas de la instituci\u00f3n, c\u00f3mo nacimos grandes: Machado de Assis y Joaquim Nabuco, y los otros brasile\u00f1os excepcionales que pasaron por esa casa, como Rio Branco, Euclides da Cunha, Rui Barbosa, cabezas maravillosas, todas &#8220;vivas&#8221;, gravitando en torno de la casa, que era tan pobrecita, sin una sede propia. Afirm\u00e9 en un discurso: &#8220;Nacimos pobres, pero con ilusiones&#8221;.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa imaginaci\u00f3n puede convivir con el exceso actual de informaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nEsa informaci\u00f3n tambi\u00e9n requiere un poco de imaginaci\u00f3n, pero me temo una\u00a0\u00a0\u00a0 imaginaci\u00f3n domada. La imaginaci\u00f3n es una manera de traducir o extender las fronteras del mundo. Es el impulso de todo, pasa revista a todas las enciclopedias, todo el saber humano, es como que va m\u00e1s all\u00e1 de lo que ya ha sido registrado. Adem\u00e1s, es capaz de agarrar poquito, un fragmento de cada libro humano y mezclarlo, amalgamarlo, y de esa imaginaci\u00f3n salen milagros, elementos fe\u00e9ricos. La imaginaci\u00f3n dicta lo nuevo, no lo nuevo inaugural, porque no creo en eso, sino lo nuevo como si fuese una sem\u00e1ntica, una manera de &#8220;semantizar&#8221; la lengua. Yo veo a las personas tan fascinadas con la tecnolog\u00eda, como si \u00e9sta fuese a resolver los grandes dramas ontol\u00f3gicos, las urgencias c\u00f3smicas del ser humano. Es una\u00a0\u00a0\u00a0 maravilla, no digo que no lo sea, pero no tiene nada que ver con el humanismo. Qu\u00e9 haremos con la tecnolog\u00eda al servicio del humanismo: he ah\u00ed la gran cuesti\u00f3n. De qu\u00e9 manera esa tecnolog\u00eda podr\u00e1 servir al hombre, a un hombre mejor, m\u00e1s generoso, un hombre m\u00e1s cr\u00edtico, capaz de entender todos los pasos del tiempo, las elaboraciones del lenguaje, del pensamiento, que no empobrezca nada de lo que fue reunido hasta ahora. Pero temo que germine tambi\u00e9n una pobreza, una reflexi\u00f3n demasiado r\u00e1pida, un trazo r\u00e1pido en el aire.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-102842\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4217img31-185x300.jpg\" alt=\"\" width=\"185\" height=\"300\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LEO RAMOS<\/span>\u00bfLa ciencia puede influir en la creaci\u00f3n?<\/strong><br \/>\nYo dir\u00eda que s\u00ed tambi\u00e9n, pues la imaginaci\u00f3n de los creadores afect\u00f3 a los grandes cient\u00edficos: Oppenheimer, Fermi, etc. Todos los grandes cient\u00edficos de la historia siempre fueron afectados por la imaginaci\u00f3n. La imaginaci\u00f3n est\u00e1 sumamente asociada a la intuici\u00f3n, y la intuici\u00f3n se ve muy alimentada por la imaginaci\u00f3n. La intuici\u00f3n no algo menor, al contrario. A mi juicio, ella expresa el saber m\u00e1s avanzado, pues pienso que todo el saber est\u00e1 desfasado, todo lo que uno sabe en\u00a0\u00a0\u00a0 cinco minutos est\u00e1 atrasado y uno debe agregarle otro saber. Pero si se recurre a la intuici\u00f3n, \u00e9sta dicta aquello que uno a\u00fan no sabe o piensa que no sabe; la imaginaci\u00f3n te actualiza. La gente dice: &#8220;Los cient\u00edficos descubrieron la p\u00f3lvora gracias a la intuici\u00f3n&#8221;. No se\u00f1or. La intuici\u00f3n era el saber \u00faltimo que ten\u00edan y no sab\u00eda que lo ten\u00edan. La intuici\u00f3n es un saber a\u00fan no oficializado por el due\u00f1o de ese saber. Es el \u00faltimo, es una excepcional palanca. Permanezco atent\u00edsima, pues es ella la que en ocasiones me dicta. El otro d\u00eda pens\u00e9 durante un viaje: &#8220;\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 pasando en Brasil? \u00bfLa gente se estar\u00e1 dando cuenta de que existe un hiato profundo entre un Brasil que es escasamente hijo de Gutenberg, pero que no se dedic\u00f3 a Gutenberg, a los libros, en todas estas d\u00e9cadas, siglos, y un Brasil que ahora, de repente, tiene libros, tiene m\u00e1s escuelas, m\u00e1s universidades, resolvi\u00f3 ser tecnol\u00f3gico, todo eso, Google; y ese gran hiato en nuestro inconsciente?&#8221; Es un vac\u00edo inmenso y la gente no sabe que tenemos vac\u00edos terribles en nuestra conciencia generadora de saber y de pensar. Pocos brasile\u00f1os deben haber logrado recuperar aquello que no tuvimos, lo que dejamos atr\u00e1s en determinado momento y que casi no llegamos a tener. Brasil tiene vac\u00edos tremendos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa mujer es una creadora?<\/strong><br \/>\nLo que siempre critico es cuando dicen &#8220;literatura femenina&#8221;, porque eso es un\u00a0 espanto. Yo creo que existe la gran literatura, la buena literatura, y cuando quien la hace es una mujer, es una literatura que podr\u00e1 registrar tonalidades femeninas, de una mujer, pero tambi\u00e9n podr\u00e1 registrar toques masculinos, fuertes, contundentes, en esa misma mujer. Yo creo que las voces se confunden y puede haber una voz muy fuerte en un libro de mujer que revele esas percepciones femeninas. Creo que es natural que pueda parecer que la mujer no es creadora, porque fue discriminada durante milenios. Eso una lo guarda en su coraz\u00f3n, en los intestinos, en el inconsciente remoto, son rasgos de su naturaleza dominada. De ser una escritora fuerte, debe ser cr\u00edtica, ir\u00f3nica acerca de lo que nos toc\u00f3 como mujeres. Es como con un escritor negro: usted ver\u00e1 en \u00e9l incluso, m\u00e1s todav\u00eda que en una escritora mujer, los rasgos de la esclavitud que sufri\u00f3 y que no pod\u00eda aceptar de ninguna manera. Son rasgos de resentimiento, de nostalgia de un pasado que las mujeres no tuvieron, de una sensibilidad que domina los misterios de su g\u00e9nero o de su origen social. Ahora bien, mujeres en la literatura hubo muchas, pero no tantas como podr\u00eda haber habido si hubiesen tenido acceso al conocimiento. La mujer es un ser absolutamente reciente en la cultura, pero eso no significa que ella no interfiri\u00f3 en el transcurso de los siglos en el proceso creador, pues fue una formadora de opini\u00f3n de los escritores, de los hombres, que oyeron sus suspiros, sus gritos, sus placeres. La mujer fue due\u00f1a de los sentimientos m\u00e1s vitales de la humanidad. En mi discurso, al recibir el Premio Rulfo, puse a las mujeres exigiendo la coautor\u00eda de Shakespeare, de Cervantes, etc. Porque si ellas no hubiesen abastecido a esos grandes creadores con las informaciones que ten\u00edan sobre el amor, el nacimiento, la sangre que sale por entre las piernas, sobre la muerte, ellos no podr\u00edan haber hablado de estos temas vitales de los cuales la mujer se ocupaba. Por eso, la mujer ha estado presente en las grandes creaciones, y por eso podr\u00eda en efecto exigir la coautor\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted piensa en la muerte?<\/strong><br \/>\n\u00bfEn la muerte f\u00edsica? No hay nada que hacerle, se acab\u00f3, y uno puede defender sus despojos, lo que uno deja. Es como dice el personaje femenino de Tennessee Williams, en <em>Un tranv\u00eda llamado deseo<\/em>: &#8220;Siempre depend\u00ed de la bondad de los extra\u00f1os&#8221;. Personalmente, querr\u00eda que nuestros trabajos estuviesen no solamente en los anaqueles, sino tambi\u00e9n en las manos de las personas, y que \u00e9stas fuesen descubriendo las filigranas de nuestro trabajo. Lo \u00fanico que una puede hacer es su obra. Haga su obra con convicci\u00f3n, con coraje, sin miedo, sin temor, sin compromisos con falsas y peque\u00f1as glorias, sin preocuparse con los aplausos, porque lo m\u00e1s importante es la libertad de escribir, al precio que sea.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 dir\u00eda un minicuento sobre su vida?<\/strong><br \/>\n&#8220;Naci\u00f3 escritora y muri\u00f3 creyendo que fue escritora toda la vida&#8221;. Fin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Para la novelista, la imaginaci\u00f3n es el impulso de la historia humana","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[],"coauthors":[117],"class_list":["post-90008","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90008","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90008"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90008\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90008"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90008"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90008"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90008"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}