{"id":90016,"date":"2010-09-01T11:30:00","date_gmt":"2010-09-01T14:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/09\/01\/la-salud-a-la-mesa\/"},"modified":"2017-02-10T13:58:43","modified_gmt":"2017-02-10T15:58:43","slug":"la-salud-a-la-mesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-salud-a-la-mesa\/","title":{"rendered":"La salud a la mesa"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-103449\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4235img11.jpg\" alt=\"\" width=\"272\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4235img11.jpg 272w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4235img11-120x154.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4235img11-250x322.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 272px) 100vw, 272px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">NANA LAHOZ<\/span>Una dieta personalizada puede equilibrar el funcionamiento de los genes y disminuir la propensi\u00f3n natural a contraer ciertas enfermedades de base gen\u00e9tica, como la diabetes. A decir verdad no, a\u00fan no puede, pero algunos investigadores presumen que, con una financiaci\u00f3n adecuada y esfuerzos coordinados, al cabo de una\u00a0\u00a0\u00a0 d\u00e9cada, la nutrigen\u00f3mica ser\u00e1 una realidad. Y para tomar parte en este esfuerzo concertado, alrededor de 600 investigadores se re\u00fanen en Guaruj\u00e1, en el litoral paulista, entre los d\u00edas 26 y 29 de este mes, en el marco de la Conferencia Internacional de Nutrigen\u00f3mica.<\/p>\n<p>Una vertiente de la nutrigen\u00f3mica investiga de qu\u00e9 manera los nutrientes tienen efecto directo sobre la acci\u00f3n de los genes. Tal es el caso de la acci\u00f3n de grasas, los \u00e1cidos grasos, sobre los genes que controlan las c\u00e9lulas del sistema inmunol\u00f3gico, estudiada por la farmac\u00e9utica Renata Gorj\u00e3o, de la Universidad Cruzeiro do Sul, en\u00a0 colaboraci\u00f3n con el grupo coordinado por Rui Curi, del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (ICB-USP). Ambos investigadores descubrieron que el DHA y el EPA, los dos tipos m\u00e1s comunes de omega-3 \u2013 una\u00a0 grasa com\u00fan del aceite de pescados provenientes de aguas fr\u00edas \u2013 reducen la actividad de genes involucrados en la proliferaci\u00f3n de los linfocitos, las c\u00e9lulas que hacen las veces de memoria del sistema inmunol\u00f3gico. &#8220;Si esas c\u00e9lulas se multiplican demasiado, el resultado de ello es una enfermedad inflamatoria&#8221;, explica Renata. Por eso la necesidad de dosificar el consumo de omega-3 de acuerdo con las necesidades individuales.<\/p>\n<p>El efecto de las grasas parece estar bastante diseminado. La alemana Hannelore Daniel, de la Universidad T\u00e9cnica de Munich, una de las invitadas destacadas del congreso, ha demostrado en ratones comunes que dietas con distintos tenores de carbohidratos y grasas afectan la expresi\u00f3n de genes en diversos \u00f3rganos y tejidos.<\/p>\n<p>La nutricionista Sophie Deram, de la Facultad de Medicina de la USP, avanza por otra vertiente de la nutrigen\u00f3mica: la nutrigen\u00e9tica, que examina de qu\u00e9 manera la composici\u00f3n gen\u00e9tica de cada persona interact\u00faa con los alimentos en la propensi\u00f3n a contraer en enfermedades. La investigadora de origen franc\u00e9s, pero que ya se considera brasile\u00f1a, estudia a ni\u00f1os que llegan al ambulatorio de obesidad infantil del Hospital de Cl\u00ednicas. Y descubri\u00f3 que variaciones del gen de la perilipina (Plin), una prote\u00edna de las c\u00e9lulas de grasa, tienen efecto sobre la tendencia a la obesidad. Ni\u00f1os con la variante Plin-4 exhiben mayores riesgos de desarrollar, en caso de estar encima de su peso, el s\u00edndrome metab\u00f3lico: resistencia a la insulina, presi\u00f3n arterial en aumento y bajos tenores de colesterol HDL, el que le aporta m\u00e1s beneficios al organismo.<\/p>\n<p>&#8220;Lo curioso&#8221;, explica Sophie, &#8220;es que el Plin-4 acelera la rotura de grasas, y por eso es considerado un protector contra la obesidad&#8221;. Es un recordatorio elocuente de que los genes act\u00faan junto con el ambiente: los ni\u00f1os portadores del Plin-4 que tienen una dieta muy inadecuada terminan padeciendo problemas precisamente debido a la gran cantidad de fragmentos de grasa libres presentes en la sangre, con efectos t\u00f3xicos. Sophie verific\u00f3 tambi\u00e9n que ni\u00f1os portadores de la variante Plin-6 responden muy bien al tratamiento con dieta y ejercicios.<\/p>\n<p>Este enfoque tambi\u00e9n ha sido prometedor en la lucha contra el c\u00e1ncer, tema de la Conferencia Internacional sobre Mecanismos de Antimutag\u00e9nesis y Anticarcinog\u00e9nesis, que se realiza en simult\u00e1neo al de nutrigen\u00f3mica. El farmac\u00e9utico bioqu\u00edmico Thomas Ong, de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de la USP, ha venido demostrando, en el marco de un trabajo coordinado por el m\u00e9dico Fernando Moreno, del mismo laboratorio, que una mol\u00e9cula com\u00fan en la miel y en derivados de la leche &#8220;la tributirina&#8221; puede ayudar a prevenir el c\u00e1ncer hep\u00e1tico. En experimentos con ratones, el grupo demostr\u00f3 que el tratamiento con tributirina reduce lesiones precancer\u00edgenas del h\u00edgado. La sustancia modifica la cromatina, la estructura que empaqueta el ADN, y as\u00ed activa genes ligados a la muerte celular. Por eso los ratones tratados desarrollaron menos lesiones en el h\u00edgado, y las que surgieron, eran menores que en los no tratados. &#8220;Estos estudios muestran de qu\u00e9 manera los procesos epigen\u00e9ticos, que modulan la expresi\u00f3n de los genes sin modificar la secuencia de ADN, pueden convertirse en instrumentos importantes contra el c\u00e1ncer&#8221;, subraya Ong.<\/p>\n<p><strong>Un esfuerzo conjunto<br \/>\n<\/strong>Investigaciones como \u00e9stas constituyen iniciativas importantes, pero, para que se pongan en pr\u00e1ctica, hay que aunar esfuerzos. &#8220;La ciencia est\u00e1 volvi\u00e9ndose tan compleja que sencillamente ya no podemos m\u00e1s hacerla solos&#8221;, comenta Chris Evelo, jefe del Departamento de Bioinform\u00e1tica de la Universidad de Maastricht, Holanda. &#8220;Buena parte de la gen\u00f3mica y de la gen\u00e9tica en gran escala son a decir verdad muy recientes y estamos aprendiendo a aplicar esas herramientas&#8221;, a\u00f1ade, lo que ubica a la bioinform\u00e1tica en un lugar central en el actual estadio de las investigaciones. Por eso resulta imprescindible la iniciativa de redes internacionales, como la Red Europea de Nutrigen\u00f3mica, coordinada por el holand\u00e9s Ben van Ommen, que establece colaboraciones con varios pa\u00edses de fuera de Europa, incluso Brasil.<\/p>\n<p>La mayor parte de los investigadores al frente de la nutrigen\u00f3mica hace hincapi\u00e9 en que el conocimiento no es a\u00fan suficiente como para generar aplicaciones pr\u00e1cticas. Como la nutrigen\u00f3mica exige un conocimiento de la variaci\u00f3n gen\u00e9tica de la poblaci\u00f3n entera, un grupo brasile\u00f1o liderado por el bi\u00f3logo Carlos Menck, del ICB-USP, pretende ahora sentar las bases de un proyecto varioma humano.<\/p>\n<p>&#8220;Las recomendaciones nutricionales que figuran en los envases de los alimentos y suplementos se basan en estudios estadounidenses y europeos&#8221;, advierte la bi\u00f3loga Lucia Ribeiro, de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de la localidad de Botucat\u00fa. Ribeiro es coordinadora de la Red Brasile\u00f1a y de la Red Latinoamericana de Nutrigen\u00f3mica y preside la comisi\u00f3n organizadora de la Conferencia Internacional de Nutrigen\u00f3mica. A su vez, encabeza los estudios sobre la vitamina D y se apresta a iniciar un trabajo sobre la vitamina A, importante para el crecimiento, la vista y el desarrollo embrionario. &#8220;Algunas personas son capaces de transformar el betacaroteno de la dieta en vitamina A, en tanto que otras necesitan suplementos directamente&#8221;, explica. Y eso depende de los genes, de all\u00ed la necesidad de entender las caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a para llegar a las recomendaciones adecuadas.<\/p>\n<p>El trabajo se encuentra reci\u00e9n en el comienzo. &#8220;En mi opini\u00f3n, la nutrici\u00f3n personalizada est\u00e1 a\u00fan lejos y no se emplear\u00e1 ampliamente por un buen tiempo&#8221;, relativiza John Hesketh, coordinador del Proyecto Internacional de Gen\u00f3mica de Micronutrientes, del cual Lucia forma parte. Hesketh estudia entre otras cosas de qu\u00e9 modo el consumo de selenio afecta a genes que pueden interferir en el desarrollo del c\u00e1ncer colorrectal.<\/p>\n<p>Para Jim Kaput, director de la Divisi\u00f3n de Nutrici\u00f3n y Medicina Personalizada, de la Food and Drug Administration (FDA), de Estados Unidos, el gran logro de la nutrigen\u00f3mica hasta ahora ha consistido en enfatizar la importancia de analizar los genes y la ingesti\u00f3n de nutrientes en un mismo experimento. Kaput dice que este campo, impulsado por los resultados del Proyecto Genoma Humano, tiene a decir verdad ra\u00edces antiguas. &#8220;Cu\u00e1ntas veces citamos a Hip\u00f3crates, quien hace 2.500 a\u00f1os dijo: &#8216;Que tu alimento sea tu medicina, y que tu medicina sea tu alimento&#8217;.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Se dan cuerpo a investigaciones sobre la relaci\u00f3n entre genes y nutrici\u00f3n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[306,320],"coauthors":[1601],"class_list":["post-90016","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-genetica-es","tag-nutricion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90016"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90016\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90016"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}