{"id":90018,"date":"2010-09-01T00:00:00","date_gmt":"2010-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/09\/01\/anatomia-flexible\/"},"modified":"2016-06-03T15:29:17","modified_gmt":"2016-06-03T18:29:17","slug":"anatomia-flexible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/anatomia-flexible\/","title":{"rendered":"Anatom\u00eda flexible"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_103594\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-103594\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4220img1-300x1831.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"183\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4220img1-300x1831.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4220img1-300x1831-120x73.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4220img1-300x1831-250x153.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">KRIS ARNOLD\/WWW.FLICKR.COM\/PHOTOS\/WKA\/4610770284\/IN\/SET-72157624068821508<\/span>El bamb\u00fa se utiliza en m\u00e1s de 5 mil maneras en los pa\u00edses orientales, que van desde brotes comestibles de bamb\u00fa para la construcci\u00f3n de puentes y edificios<span class=\"media-credits\">KRIS ARNOLD\/WWW.FLICKR.COM\/PHOTOS\/WKA\/4610770284\/IN\/SET-72157624068821508<\/span><\/p><\/div>\n<p>En Brasil se ha identificado hasta ahora 232 especies aut\u00f3ctonas, de las cuales alrededor de 80 son end\u00e9micas, es decir, existen solamente en el pa\u00eds. Cada una\u00a0\u00a0\u00a0 posee ciertas caracter\u00edsticas qu\u00edmicas y f\u00edsicas distintas, tales como di\u00e1metro, espesor de pared y altura, lo que resulta en usos diferentes. &#8220;De manera incre\u00edblemente r\u00e1pida, la planta pasa del estadio de brote comestible, en pocos meses, a los 30 metros de altura&#8221;, dice el profesor Marco Ant\u00f4nio dos Reis Pereira, de la Facultad de Ingenier\u00eda Mec\u00e1nica de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Baur\u00fa, interior de S\u00e3o Paulo, quien desde la d\u00e9cada de 1990, en su proyecto de maestr\u00eda, se aboca a estudiar esta gram\u00ednea gigante. Pereira eligi\u00f3 como tema de estudio la utilizaci\u00f3n del bamb\u00fa en un sistema de irrigaci\u00f3n destinado a peque\u00f1as \u00e1reas.<\/p>\n<p>Desde esa \u00e9poca empez\u00f3 a plantar la gram\u00ednea en el campus de la Unesp, y actualmente posee una colecci\u00f3n de 25 especies, de las cuales 11 tienen valor econ\u00f3mico. &#8220;Anualmente extraigo m\u00e1s de 400 culmos de bamb\u00fa para su utilizaci\u00f3n en investigaciones&#8221;, dice Pereira, autor del libro <em>Bambu de corpo e alma<\/em>, escrito en colaboraci\u00f3n con el profesor Antonio Ludovico Beraldo, de la Facultad de Ingenier\u00eda Agr\u00edcola de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), publicado en 2007. El culmo es el tallo cil\u00edndrico caracter\u00edstico de las gram\u00edneas, con nudos y entrenudos bastante visibles, como en los casos de la ca\u00f1a de bamb\u00fa y la ca\u00f1a de az\u00facar. Adem\u00e1s de emplear la materia prima en forma natural para la construcci\u00f3n de galpones y otras aplicaciones, las ca\u00f1as tambi\u00e9n se cortan en peque\u00f1as ripias, pegadas lateralmente, destinadas a la fabricaci\u00f3n de las placas utilizadas en la construcci\u00f3n de muebles, objetos de decoraci\u00f3n y pisos.<\/p>\n<p><strong>La anatom\u00eda de la planta<br \/>\n<\/strong>&#8220;Nuestros estudios se ubican en el \u00e1rea del dise\u00f1o de productos y tambi\u00e9n en la parte de caracter\u00edsticas f\u00edsicas y mec\u00e1nicas de las especies, tales como tracci\u00f3n, compresi\u00f3n, flexi\u00f3n,\u00a0 retracci\u00f3n e hinchamiento&#8221;, dice Pereira, quien tambi\u00e9n es docente de la carrera de posgrado en dise\u00f1o de la referida universidad. En colaboraci\u00f3n con el profesor Mario Tomazello Filho, de la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), con sede en la localidad de Piracicaba, interior paulista, Pereira desarrolla uno de los 12 proyectos financiados desde 2008 por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) que tienen como foco el estudio del bamb\u00fa en sus m\u00e1s diversas facetas. Tomazello, coordinador del proyecto, se aboca a investigaciones relacionadas con la anatom\u00eda de la planta.<\/p>\n<p>&#8220;Brasil no tiene m\u00e1s madera de ley para hacer muebles, pues hemos avanzado sobre todos los biomas en los que hab\u00eda madera en grandes cuantidades&#8221;, dice Pereira. La madera de reforestaci\u00f3n, proveniente de plantaciones de pinos y eucaliptos, es la m\u00e1s utilizada actualmente para ese fin. &#8220;Todo lo que se hace con madera se puede hacer con bamb\u00fa, porque ambos materiales son parecidos qu\u00edmicamente&#8221;. Lo que diferencia a las dos materias primas es la anatom\u00eda, pues el bamb\u00fa es hueco. &#8220;Aunque se lo usa desde hace milenios, el bamb\u00fa es considerado el material del futuro, porque es una planta de crecimiento r\u00e1pido y secuestra mucho CO2 de la atm\u00f3sfera&#8221;, subraya. Para transformar el eucalipto en productos y estructuras hay que esperar entre 20 y 30 a\u00f1os, ante los cuatro a\u00f1os necesarios para que el culmo de la gram\u00ednea gigante sea considerado adulto &#8220;o maduro&#8221;, con una adecuada resistencia mec\u00e1nica. Para el establecimiento del cultivo, una mata de bamb\u00fa tarda entre ocho y diez a\u00f1os para llegar a la fase adulta, seg\u00fan las condiciones de clima y suelo. En los pa\u00edses orientales como China, la India y Jap\u00f3n, la planta tiene m\u00e1s de 5 mil usos catalogados, que van de los brotes comestibles, la producci\u00f3n de vinagre y de cestos hasta puentes, templos y edificios de cinco pisos. La estructura de la c\u00fapula del monumento indio Taj Mahal, construido hace casi 400 a\u00f1os, fue hecha con bamb\u00fa, por ejemplo. Una de las particularidades de esta planta es el hecho de que nace con el di\u00e1metro que tendr\u00e1 en la fase adulta.<\/p>\n<p>En la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC), el grupo de investigaci\u00f3n encabezado por el profesor Carlos Alberto Sz\u00fccs, del Departamento de Ingenier\u00eda Civil, tambi\u00e9n desarrolla un proyecto con bamb\u00fa laminado pegado y tiene como socios a la empresa Or\u00e9 Brasil, de Campo Alegre, Santa Catarina, y a la Asociaci\u00f3n Catarinense del Bamb\u00fa (BambuSC). La empresa, antes incluso de que el proyecto empezase, fabricaba muebles con ese material, pero se ve\u00eda en la necesidad de conocer en detalle el comportamiento f\u00edsico y mec\u00e1nico del bamb\u00fa gigante (<em>Dendrocalamus giganteus<\/em>) y del bamb\u00fa mozo (<em>Phyllostachys pubescens<\/em>) empleado en las mesas y sillas que produc\u00eda. &#8220;Nosotros hacemos la parte de caracterizaci\u00f3n del bamb\u00fa desde el punto de vista de su comportamiento mec\u00e1nico, es decir, cu\u00e1nto que el conjunto de l\u00e1minas encoladas resiste en funci\u00f3n de los diversos esfuerzos a los que puede someterse a la pieza final&#8221;, dice Sz\u00fccs.<\/p>\n<p>La empresa trabaja con finas l\u00e1minas que pasan por un proceso de transformaci\u00f3n hasta quedar listas para su uso. Una vez cortadas y aplanadas longitudinalmente, se las trata con \u00e1cido pirole\u00f1oso \u2013 obtenido mediante la condensaci\u00f3n del humo proveniente de la carbonizaci\u00f3n de la madera durante la producci\u00f3n de carb\u00f3n vegetal \u2013 y, posteriormente, se las seca en una estufa especial de alto rendimiento. &#8220;Las l\u00e1minas se encolan unas a otras para la producci\u00f3n de muebles&#8221;, dice Sz\u00fccs. Este proceso hace posible la creaci\u00f3n de piezas livianas y delgadas, muy diferentes de los muebles r\u00fasticos fabricados con las ca\u00f1as de bamb\u00fa cortadas y atadas. En noviembre del a\u00f1o pasado, tres piezas firmadas por el arquitecto y director de dise\u00f1o de la empresa, Paulo Foggiato, lograron el primer lugar en la categor\u00eda muebles en el marco del 23\u00b0 Premio al Dise\u00f1o del Museo de la Casa Brasile\u00f1a de S\u00e3o Paulo. Entre ellas, la mesa Demoiselle, inspirada en las estructuras de los primeros aviones creados por Santos-Dumont, uno de los precursores en lo que hace al uso estructural del bamb\u00fa.<\/p>\n<div id=\"attachment_103595\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-103595\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4220img2-300x1831.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"183\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4220img2-300x1831.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4220img2-300x1831-120x73.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4220img2-300x1831-250x153.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\"> STUDIO 25<\/span>Demoiselle mesa, hecha por Or\u00e9 Brasil: estructura ligera y resistente<span class=\"media-credits\"> STUDIO 25<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Norma t\u00e9cnica<br \/>\n<\/strong>Luego de los ensayos realizados en la UFSC, los muebles son sometidos a nuevos ensayos en un laboratorio del Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (Senai) con base en normas internacionales, porque en Brasil a\u00fan no existe una norma t\u00e9cnica para muebles fabricados con bamb\u00fa. \u00c9ste es un tema que estuvo en la pauta de discusi\u00f3n en el marco del 2\u00ba Seminario de la Red Nacional de Investigaci\u00f3n del Bamb\u00fa, realizado en\u00a0 agosto en Rio Branco, capital del estado de Acre, que reuni\u00f3 a investigadores implicados en los 12 proyectos de distintas instituciones y universidades financiados por el CNPq. El programa es coordinado por el profesor Jaime Almeida, del Centro de Investigaciones y Aplicaciones del Bamb\u00fa y Fibras Naturales de la Universidad de Brasilia. &#8220;Queremos establecer una norma t\u00e9cnica espec\u00edfica para el bamb\u00fa, de la misma manera que existe una para la madera&#8221;, dice Sz\u00fccs, quien desde hace 27 a\u00f1os trabaja con maderas de bosques plantados.<\/p>\n<p>En el encuentro, Beraldo exhibi\u00f3 los resultados de su proyecto, cuyo foco es en la utilizaci\u00f3n de residuos de la planta en comp\u00f3sitos destinados a la construcci\u00f3n civil. Todo el procesamiento del bamb\u00fa genera peque\u00f1os trozos que pueden reemplazar a la piedra o a la arena en la producci\u00f3n de mezclas y hormig\u00f3n alternativo. Con ese agregado de origen renovable es posible hacer un concreto m\u00e1s liviano, que funciona como aislante t\u00e9rmico, recomendable para su uso en pisos, blocks huecos y tejas onduladas. &#8220;Como cualquier material vegetal, los residuos del bamb\u00fa contienen sustancias tales como taninos y az\u00facares, que interfieren en las reacciones de hidrataci\u00f3n del cemento&#8221;, dice Beraldo, quien desde mediados de la d\u00e9cada de 1980, cuando descubri\u00f3 las diversas posibilidades de aplicaci\u00f3n del bamb\u00fa, empez\u00f3 a interesarse en el tema. Para neutralizar estas sustancias, que dan color y olor a las plantas, basta con hervir los residuos del bamb\u00fa en agua caliente o en una soluci\u00f3n diluida en cal. Luego se los seca y as\u00ed est\u00e1n listos para su uso. El mismo material puede usarse en la composici\u00f3n del yeso, luego del tratamiento de las part\u00edculas.<\/p>\n<p>&#8220;El bamb\u00fa tiene tambi\u00e9n un gran potencial de uso en la generaci\u00f3n de energ\u00eda, pues tiene un poder calor\u00edfico similar al del eucalipto&#8221;, dice Beraldo. En tan s\u00f3lo cuatro a\u00f1os de plant\u00edo puede us\u00e1rselo para hacer carb\u00f3n, ante los 10 a\u00f1os del eucalipto y 30 de los \u00e1rboles aut\u00f3ctonos. &#8220;Sin embargo, todas las aplicaciones de estas gram\u00ednea gigante tropiezan en la producci\u00f3n en peque\u00f1a escala para peque\u00f1os usos que se hace en Brasil desde hace siglos&#8221;, dice Beraldo. &#8220;Se necesita un soporte cient\u00edfico para la producci\u00f3n de plantines&#8221;. La producci\u00f3n de plantines en forma sistematizada es uno de los grandes obst\u00e1culos al cultivo en gran escala de la planta.<\/p>\n<p>Investigadores del Laboratorio de Bio\u00aclog\u00eda Celular y Molecular del Centro de Energ\u00eda Nuclear en la Agricultura (Cena), un campus de la USP con sede en la localidad de Piracicaba, se ha abocado a la superaci\u00f3n de este obst\u00e1culo. &#8220;Aunque crezcan naturalmente en el campo, es bastante complicado hacer la multiplicaci\u00f3n de los plantines de las especies de inter\u00e9s, como es el caso del bamb\u00fa gigante&#8221;, dice la investigadora Siu Mui Tsai, coordinadora de uno de los proyectos que cuentan con apoyo del CNPq. Luego de obtener buenos resultados con la primera y la segunda generaci\u00f3n, el rendimiento comienza a decaer, y al llegar a la quinta generaci\u00f3n, los plantines se mueren. &#8220;Esto sucede porque existe naturalmente una gran interacci\u00f3n de la planta con microorganismos ben\u00e9ficos denominados endof\u00edticos, que son eliminados en el cultivo in vitro&#8221;, dice. Los investigadores pretenden entender mejor c\u00f3mo funciona esa relaci\u00f3n, de manera tal de avanzar en la producci\u00f3n en gran escala.<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<\/strong><br \/>\n<strong>1.<\/strong> Proyecto Bamb\u00fa: manejo del bamb\u00fa gigante (Dendrocalamus giganteus) cultivado en la Unesp\/ campus de Baur\u00fa, y determinaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas f\u00edsicas y de resistencia mec\u00e1nica del bamb\u00fa laminado encolado (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/18795\/projeto-bambu-manejo-do-bambu-gigante-dendrocalamus-giganteus-cultivado-na-unespcampus-de-bauru\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2003\/04323-7<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Ayuda Regular a Proyecto de Investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Marco Antonio dos Reis Pereira \u2013 Unesp; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 45.989,40 (FAPESP)<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Tratamiento qu\u00edmico de colmos de bamb\u00fa mediante el m\u00e9todo Boucherie modificado (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/17305\/tratamento-quimico-de-colmos-de-bambu-pelo-metodo-boucherie-modificado\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2001\/12700-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Ayuda Regular a Proyecto de Investigaci\u00f3n;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Antonio Ludovico Beraldo \u2013 Unicamp;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 12.065,00 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"De crecimiento r\u00e1pido, el bamb\u00fa tiene ahora nuevas formas y usos en Brasil","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[297],"coauthors":[115],"class_list":["post-90018","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-ingenieria"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90018","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90018"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90018\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90018"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90018"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90018"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90018"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}