{"id":90022,"date":"2010-09-01T00:00:00","date_gmt":"2010-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/09\/01\/las-fotos-secretas-del-profesor-agassiz\/"},"modified":"2017-02-10T14:51:49","modified_gmt":"2017-02-10T16:51:49","slug":"las-fotos-secretas-del-profesor-agassiz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-fotos-secretas-del-profesor-agassiz\/","title":{"rendered":"Las fotos secretas del profesor Agassiz"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_103631\" style=\"max-width: 206px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-103631 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4223img41-196x300.jpg\" alt=\"\" width=\"196\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Las tres poses t\u00edpicas de las fotos de Agassiz<\/p><\/div>\n<p>&#8220;Los que ponen en duda los efectos perniciosos de la mezcla de razas y, debido a una falsa filantrop\u00eda, son llevados a romper todas las barreras que se interponen entre ellas, deber\u00edan venir a Brasil&#8221;, afirm\u00f3 el zo\u00f3logo suizo Louis Agassiz (1807-1873) en su libro A journey to Brazil (1867), escrito junto a su mujer, la americana Elizabeth Cary, como producto de la visita al pa\u00eds como l\u00edder de la Expedici\u00f3n Thayer entre 1865 y 1866, de la cual tomaron parte entre otros el futuro fil\u00f3sofo William James (1842-1910) y el ge\u00f3logo Charles Frederick Hartt, yendo de R\u00edo de Janeiro al Amazonas. Docente de la Lawrence School, una rama de la Universidad Harvard, y fundador del Museo de Zoolog\u00eda Comparada de dicha universidad, Agassiz era el m\u00e1s notable y popular cient\u00edfico de Norteam\u00e9rica, defensor del creacionismo, del poligenismo, adepto a la teor\u00eda de la degeneraci\u00f3n de las razas y un opositor feroz al evolucionismo. Sin embargo, luego de la publicaci\u00f3n de <em>El origen de las especies <\/em>(1859), de Darwin, su prestigio pas\u00f3 a ser cuestionado por j\u00f3venes naturalistas americanos que rechazaban sus interpretaciones teol\u00f3gicas y racistas. Entonces abraz\u00f3 con entusiasmo la posibilidad de venir a Brasil con el objetivo de investigar los peces de la cuenca amaz\u00f3nica para probar la &#8220;falacia&#8221; de las tesis darwinistas.<\/p>\n<p>No menos importante, el viaje era la oportunidad de visitar un &#8220;para\u00edso racialista&#8221;. Agassiz aprovech\u00f3 su estancia para recabar pruebas materiales de la &#8220;degeneraci\u00f3n racial&#8221; provocada por el &#8220;mulatismo&#8221;, com\u00fan en la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a, fuertemente mestizada. El resultado fue una serie compuesta por 200 im\u00e1genes, conservadas en el Museo Peabody de Harvard, en su mayor\u00eda in\u00e9ditas debido a lo su pol\u00e9mico contenido: retratos desnudos de la poblaci\u00f3n africana de R\u00edo y de los tipos mestizos de Manaos. Un grupo de 40 de esas fotograf\u00edas est\u00e1 en exhibici\u00f3n por primera vez en la exposici\u00f3n <em>Rastros y razas de Louis Agassiz: la fotograf\u00eda, el cuerpo y la ciencia de ayer y hoy<\/em>, muestra que forma parte de la 29\u00aa Bienal de Artes de S\u00e3o Paulo y est\u00e1 en cartelera en el Teatro de Arena hasta fin de mes. Al mismo tiempo, acaba de publicarse el cat\u00e1logo hom\u00f3nimo de la exhibici\u00f3n, editado por su curadora, Maria Helena Machado, docente del Departamento de Historia de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). La investigadora tambi\u00e9n es la organizadora del libro <em>O Brasil no olhar de William James <\/em>(publicado por Edusp, saldr\u00e1 a fin de a\u00f1o), que contiene cartas, diarios y dibujos del fil\u00f3sofo norteamericano, hermano del escritor Henry James, como integrante de la Expedici\u00f3n Thayer. James, en ese entonces un joven de 23 a\u00f1os estudiante de medicina de Harvard, era admirador del suizo, pero la estada en Brasil modific\u00f3 su visi\u00f3n del &#8220;Profesor&#8221; (como se refiere a Agassiz), como as\u00ed tambi\u00e9n, como sostiene Maria Helena, fue un punto decisivo en la vida del fil\u00f3sofo del pragmatismo, pues habr\u00eda sido aqu\u00ed en el pa\u00eds que decidi\u00f3 dedicarse a la filosof\u00eda. &#8220;Yendo contra la corriente del momento, sus registros de Brasil son peculiarmente emp\u00e1ticos, pese ha haber contra\u00eddo viruela, lo que lo dej\u00f3 temporalmente ciego, y chocan con la visi\u00f3n del mentor del viaje, Agassiz, cuya posici\u00f3n pol\u00edtica e ideol\u00f3gica lo vinculaba a los defensores del racismo y de las teor\u00edas de la degeneraci\u00f3n debido al hibridismo&#8221;, sostiene la profesora.<\/p>\n<p>&#8220;Paseando por el ed\u00e9n amaz\u00f3nico, la Expedici\u00f3n Thayer, con el apoyo del gobierno estadounidense y del brasile\u00f1o, desmenuzar\u00edan la Amazonia, apropi\u00e1ndose de los peces y las rocas, y capturando im\u00e1genes de los mestizos y mestizas de la regi\u00f3n, fotografiados desnudos en posiciones dudosas, congelados como ejemplos de la degeneraci\u00f3n racial, en nombre de la construcci\u00f3n de un inventario de los peligros del mestizaje&#8221;, sigue Maria Helena. Agassiz se hab\u00eda convertido en el principal divulgador de una ciencia idealista y cristiana, que reafirmaba el creacionismo, al tiempo que empleaba un lenguaje &#8220;vanguardista&#8221;, lleno de nombres t\u00e9cnicos y alusiones a procedimientos cient\u00edficos. &#8220;Si bien se alineaba en el campo de los adeptos a la ciencia emp\u00edrica como clave del conocimiento por un lado, se reconciliaba con las visiones metaf\u00edsicas y religiosas, que apuntaban a interpretar los designios divinos en el libro de la naturaleza, por otro&#8221;. El zo\u00f3logo hab\u00eda sido disc\u00edpulo del naturalista franc\u00e9s Georges Cuvier, quien negaba la interconexi\u00f3n gen\u00e9tica de las diferentes especies, cuyo an\u00e1lisis presupon\u00eda una descripci\u00f3n emp\u00edrica minuciosa de los seres observados, ya que cada especie era \u00fanica en s\u00ed misma. Asimismo, Cuvier cre\u00eda que el mundo hab\u00eda sufrido innumerables cat\u00e1strofes que habr\u00edan diezmado a las especies que lo poblaban, y posteriormente otras fueron creadas por la mano divina. As\u00ed, los animales que conocemos habr\u00edan sido originados por una creaci\u00f3n reciente, hip\u00f3tesis que dar\u00eda cuenta del gran problema para los no evolucionistas: la diferencia entre los animales f\u00f3siles y los actuales.<\/p>\n<p>&#8220;Agassiz tambi\u00e9n preconizaba que todos los seres organizados fueron creados para pertenecer a una determinada &#8216;patria&#8217;, es decir, que existir\u00eda una ligaz\u00f3n entre los seres y sus h\u00e1bitats. Las diferencias de clima no bastaban para explicar la distribuci\u00f3n de las especies. La l\u00f3gica del poblamiento saldr\u00eda directamente de Dios&#8221;, explica la historiadora Lorelai Kury, investigadora de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz y docente de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro. Seg\u00fan el suizo, existir\u00edan &#8220;provincias zool\u00f3gicas&#8221;, ya que Dios, luego de haber creado nuevas\u00a0 especies en diferentes \u00e9pocas, le habr\u00eda dado una &#8220;patria&#8221; a cada una.<\/p>\n<div id=\"attachment_103632\" style=\"max-width: 230px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-103632 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4223img51-220x300.jpg\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Las im\u00e1genes servir\u00edan de argumento racialista<\/p><\/div>\n<p>&#8220;El cient\u00edfico, para Agassiz, era un ser privilegiado que sabr\u00eda develar el plan divino mediante la observaci\u00f3n cient\u00edfica de la naturaleza, ocupando el lugar tradicionalmente reservado a los te\u00f3logos. Su visi\u00f3n se vinculaba a una\u00a0\u00a0\u00a0 perspectiva plat\u00f3nica y est\u00e1tica de la vida y de la ciencia, cuyas directrices se reportaban a certezas tales como la existencia de tipos ideales y, sobre todo, la reafirmaci\u00f3n de la precedencia del plan divino sobre la realidad del mundo natural&#8221;, dice Maria Helena. Tambi\u00e9n, seg\u00fan el zo\u00f3logo, habr\u00eda una jerarqu\u00eda natural en la escala de los seres, de los animales a los humanos, como as\u00ed tambi\u00e9n entre las razas humanas, fruto de la intenci\u00f3n divina de imponerle un orden al mundo. &#8220;Cab\u00eda a los hombres entender y respetar eso. Los negros, que habr\u00edan sido creados por Dios expresamente para habitar los cinturones tropicales, proven\u00edan de una especie humana inferior, cuya virtud ser\u00eda la fuerza f\u00edsica y la capacidad de servir. Ante los blancos, superiores, ellos abdicaban de su autonom\u00eda en nombre de la seguridad del mando y la protecci\u00f3n de sus maestros. Con tales ideas comulgaban los proesclavistas y los abolicionistas como Agassiz&#8221;. Tal concepci\u00f3n de mundo ten\u00eda una amplia aceptaci\u00f3n, en especial entre el p\u00fablico lego americano, pues calmaba sus angustias en un mundo en r\u00e1pida transformaci\u00f3n. &#8220;Durante ese per\u00edodo, Agassiz estaba m\u00e1s interesado en dirigirse a las preocupaciones del p\u00fablico que a la comunidad cient\u00edfica. Ignoraba ol\u00edmpicamente la cantidad creciente de intelectuales que hab\u00edan perdido el inter\u00e9s en la idea de creaciones separadas, y segu\u00eda dictando conferencias abiertas en defensa del poligenismo y del pluralismo&#8221;, sostiene la antrop\u00f3loga Gwyniera Isaac, curadora de etnolog\u00eda americana del Smithsonian&#8217;s National Museum of Natural History y autora del art\u00edculo &#8220;Louis Agassiz&#8217;s Photographs in Brazil.&#8221;<\/p>\n<p>El viaje a Brasil era por eso mismo una necesidad, ya que, con la publicidad de la expedici\u00f3n, cre\u00eda que reunir\u00eda aliados para rebatir al evolucionismo y defender la firmeza de las especies y las creaciones sucesivas. &#8220;En la regi\u00f3n amaz\u00f3nica, Agassiz se aboc\u00f3 a recabar pruebas de una reciente glaciaci\u00f3n que habr\u00eda marcado una ruptura entre las especies actuales y las extinguidas (lo que llev\u00f3 a Hartt a aparatarse de \u00e9l), dentro del esp\u00edritu de las cat\u00e1strofes naturales como responsables de la generaci\u00f3n de nuevas\u00a0 especies, aisladas y sin ligaz\u00f3n con otras. Con relaci\u00f3n a los peces, cre\u00eda que las especies encontradas variaban a lo largo del Amazonas y eran diferentes seg\u00fan cada afluente&#8221;, afirma Lorelai. En contrapunto con Darwin, Agassiz pensaba que la variabilidad de cada especie era nula y, a lo que actualmente se considera como una variedad, el zo\u00f3logo lo tomaba como una nueva especie.<\/p>\n<div id=\"attachment_103633\" style=\"max-width: 236px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-103633 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4223img61-226x300.jpg\" alt=\"\" width=\"226\" height=\"300\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Foto de un negro: un intento de crear tipos raciales puros<\/p><\/div>\n<p>El suizo tambi\u00e9n ten\u00eda otros intereses, menos cient\u00edficos. Desde su arribo a Estados Unidos, en 1840, se hab\u00eda involucrado en el debate norteamericano sobre las razas, abrazando la teor\u00eda de la degeneraci\u00f3n, que sosten\u00eda que el mestizaje o el hibridismo era un camino seguro hacia la degeneraci\u00f3n social. Al fin y al cabo, si Dios hab\u00eda creado la flora, la fauna y al hombre en nichos precisos, \u00bfpor qu\u00e9 el ser humano enfrentaba esos designios mezclando climas y razas y, lo que es peor, las hac\u00eda interactuar? &#8220;Para algunos abolicionistas y pensadores racialistas del siglo XIX, adem\u00e1s del mal de los desplazamientos de negros, producto de la trata, el otro error, peor todav\u00eda, ser\u00eda el &#8216;mulatismo&#8217;, la mancha de sangre ocasionada por el mestizaje. La soluci\u00f3n ser\u00eda la emigraci\u00f3n colectiva, o al menos, la segregaci\u00f3n de los afroamericanos en un cintur\u00f3n de clima c\u00e1lido del sur, en el cual vivir\u00edan lo m\u00e1s apartados posible, bajo la tutela de los blancos&#8221;, comenta Maria Helena. &#8220;As\u00ed, los defensores de la incompatibilidad de la convivencia de la raza negra con la civilizaci\u00f3n cre\u00edan que los negros ser\u00edan impedidos de cometer da\u00f1os irreparables al cuerpo de la naci\u00f3n \u2013 en medio de la Guerra de Secesi\u00f3n, circulaban, en el norte y en el sur de Estados Unidos, propuestas de &#8216;repatriaci\u00f3n&#8217; de los ex esclavos, incluso a Brasil (l\u00e9ase <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2009\/02\/01\/el-dia-que-brasil-le-dijo-no-a-estados-unidos\/\" target=\"_blank\">&#8216;El d\u00eda que Brasil le dijo no a Estados Unidos&#8217;<\/a>, en la edici\u00f3n <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/revista\/ver-edicao-editorias\/?e=156\" target=\"_blank\">156<\/a> de <em>Pesquisa FAPESP<\/em>). Los argumentos de Agassiz sobre as provincias zool\u00f3gicas, que destinaban las \u00e1reas tropicales a la raza negra, te\u00f1\u00edan esas propuestas con un aura de filantrop\u00eda. Por eso, sostiene la investigadora, los intereses de la Expedici\u00f3n Thayer iban m\u00e1s all\u00e1 de la ciencia. &#8216;Por detr\u00e1s del discurso p\u00fablico del cient\u00edfico-viajero hab\u00eda otro que ligaba a Agassiz a los intereses norteamericanos en la Amazonia, conectado dos l\u00edneas de acci\u00f3n diplom\u00e1tica: la de apertura del Amazonas a la navegaci\u00f3n internacional y la de los proyectos de asentamiento de negros norteamericanos como colonos o aprendices en la vega amaz\u00f3nica, vista como extensi\u00f3n natural del &#8216;Destino Manifiesto&#8217; de EE.UU.&#8221;. El gobierno estadounidense sab\u00eda acerca de la ligaz\u00f3n entre Agassiz y Don Pedro II, que intercambiaban correspondencia desde 1863, y el suizo vino a Brasil para presionar al emperador para abrir la navegaci\u00f3n de la Amaz\u00f4nia, en lo que tuvo \u00e9xito, y tambi\u00e9n para ayudar a promover la inmigraci\u00f3n de negros.<\/p>\n<p>&#8220;En ese sentido, Brasil era visto como el lugar ideal para recabar pruebas de los peligros de la degeneraci\u00f3n, que ser\u00edan transmitidos a su regreso a EE.UU. Para ello, pens\u00f3 en hacer una expresiva colecci\u00f3n de fotograf\u00edas que documentar\u00eda las heridas de la mezcla entre razas puras e h\u00edbridas, todo con car\u00e1cter abiertamente racialista&#8221;, sostiene Maria Helena. &#8220;La consecuencia natural de las alianzas entre personas de sangre mezclado es un tipo de individuos en el cual lo puro desaparece, como as\u00ed tambi\u00e9n todas las cualidades f\u00edsicas y morales de las razas primitivas, produciendo mestizos tan repulsivos como perros mestizos&#8221;, sostuvo Agassiz. De all\u00ed la observaci\u00f3n precisa de Darwin sobre el rival: &#8220;Recaba datos para probar una teor\u00eda en lugar de observar esos datos para desarrollar una teor\u00eda&#8221;. \u00c9se es el principio que explica las fotograf\u00edas brasile\u00f1as. &#8220;Para demostrar su tesis, recab\u00f3 im\u00e1genes sobre el tipo &#8216;h\u00edbrido&#8217; de poblaciones que, seg\u00fan cre\u00eda, exist\u00edan en Brasil. Los humanos, como cualquier otra especie, requer\u00edan de an\u00e1lisis mediante m\u00e9todos emp\u00edricos y &#8216;fr\u00edos&#8217; como la fotograf\u00eda&#8221;, acota Gwyniera Isaac.<\/p>\n<p>Con el objetivo de ilustrar el perfil de los brasile\u00f1os, Agassiz le solicit\u00f3 al fot\u00f3grafo profesional Augusto Stahl una serie de daguerrotipos de africanos, que calific\u00f3 como &#8220;tipos raciales puros&#8221;, y gener\u00f3 as\u00ed dos series de fotograf\u00edas: una en forma de <em>portraits <\/em>y otra de car\u00e1cter cient\u00edfico y fison\u00f3mico de tipos \u00e9tnicos de negros y negras de R\u00edo de Janeiro, e incluy\u00f3 a algunos chinos que viv\u00edan en la ciudad. Los retratados aparecen desnudos y en tres posiciones fijas: de frente, de espaldas y de perfil. En Manaos, fue a\u00fan m\u00e1s lejos y cre\u00f3 un <em>Bureau d&#8217;Antropologie<\/em> para documentar las diferencias entre las razas puras y mixtas, contando para ello con la ayuda del fot\u00f3grafo improvisado Walter Hunnewell en los retratos de los tipos h\u00edbridos amaz\u00f3nicos. Agassiz ya hab\u00eda hecho eso antes, en 1850, en una serie similar con esclavos norteamericanos de Carolina del Sur, una experiencia que, seg\u00fan afirma, habr\u00eda consolidado sus ideas racistas. &#8220;Al emplear nuevos recursos t\u00e9cnicos como la fotograf\u00eda, surgieron teor\u00edas sobre las nuevas\u00a0 formas de capturar el cuerpo humano, visto como un veh\u00edculo de los rasgos raciales que deb\u00edan revelarse mediante la capacidad del naturalista de &#8216;leer los cuerpos&#8217;. Inaugur\u00f3 una representaci\u00f3n somatol\u00f3gica y frenol\u00f3gica del otro africano que se generalizar\u00eda durante las siguientes d\u00e9cadas y poblar\u00eda los nacientes museos antropol\u00f3gicos&#8221;, eval\u00faa Maria Helena.<\/p>\n<p>&#8220;La antropolog\u00eda se hab\u00eda transformado en aquella \u00e9poca en la ciencia de lo visible, del cuerpo f\u00edsico, con sus marcas de distinci\u00f3n racial, y as\u00ed, las representaciones visuales eran cruciales. En EE.UU., eso se obten\u00eda a trav\u00e9s de la contraposici\u00f3n del color de la piel, lo que hac\u00eda de la raza un concepto basado en el contraste. La visi\u00f3n de la imagen de un negro al lado de la de un blanco inmediatamente provocar\u00eda en el p\u00fablico la idea de la supuesta diferencia &#8216;inherente&#8217; entre las razas. Para reforzar eso, Agassiz interpol\u00f3 en su colecci\u00f3n de fotos de negros im\u00e1genes de estatuas cl\u00e1sicas griegas, una versi\u00f3n idealizada de los blancos&#8221;, explica la antrop\u00f3loga Nancy Stepan, de la Universidad Columbia, y autora del libro <em>Picturing tropical nature<\/em>. &#8220;La fotograf\u00eda aparec\u00eda como la certeza de la verdad para los cient\u00edficos, en lugar de los antiguos dibujos, que ser\u00edan limitadores. Fue as\u00ed empleada en la psiquiatr\u00eda, en la medicina, en la categorizaci\u00f3n de criminales, y a finales del siglo XIX se hab\u00eda constituido en parte esencial de la administraci\u00f3n del Estado moderno.&#8221;<\/p>\n<div id=\"attachment_103634\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-103634 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4223img71.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"211\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4223img71.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4223img71-120x87.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4223img71-250x182.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\">En \u00e9sta y en la pr\u00f3xima p\u00e1gina: mestizos del Amazonas<\/p><\/div>\n<p>Agassiz, sin entrenamiento en las complicadas mediciones antropom\u00e9tricas, vio en la fotograf\u00eda una salida, y adjudic\u00f3 a la invenci\u00f3n una &#8220;importancia de \u00e9poca&#8221;. &#8220;Con todo, \u00e9l buscaba el tipo estable que comprobase su noci\u00f3n de la rigidez de las especies. Esta b\u00fasqueda de un tipo al cual los individuos podr\u00edan te\u00f3ricamente ser reducidos, a contramano del flujo continuo de los seres, ceg\u00f3 a Agassiz ante la evidencia que llev\u00f3 a Darwin y Wallace a plantear la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n. La misma falacia hizo que sus fotograf\u00edas fuesen para \u00e9l al final tan confusas e inesperadas&#8221;, afirma la antrop\u00f3loga. Eran tambi\u00e9n pol\u00e9micas. &#8220;Fui al establecimiento y all\u00ed fui cautelosamente admitido por Hunnewell con sus manos negras. En la sala estaba el profesor ocupado en persuadir a tres muchachas, a las cuales se refer\u00eda como indias puras, pero, tal como se confirm\u00f3 despu\u00e9s, ten\u00edan sangre blanca. Andaban muy bien vestidas y eran aparentemente refinadas, de alg\u00fan modo, no libertinas. Ellas consintieron en que se tomasen con ellas las mayores libertades y fueron inducidas a desvestirse y a posar desnudas. Entonces lleg\u00f3 el Sr. Tavares Bastos y me pregunt\u00f3 ir\u00f3nicamente si yo estaba vinculado al Bureau d&#8217;Antropologie&#8221;, describi\u00f3 William James. &#8220;En la tradici\u00f3n europea, de la cual Agassiz formaba parte, estar vestido era se\u00f1al de civilizaci\u00f3n, y las ropas eran un\u00a0\u00a0\u00a0 s\u00edmbolo de status y g\u00e9nero. El hecho de dejar a las personas desnudas les robaba su dignidad y su humanidad. Para \u00e9l, eso era posible porque muchas eran esclavas&#8221;, sostiene Nancy.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-103635\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/09\/art4223img81-221x300.jpg\" alt=\"\" width=\"221\" height=\"300\" \/>&#8220;Sin embargo, muchas de las mujeres fotografiadas eran de la buena sociedad de Manaos, y el clima en el Bureau no era de los m\u00e1s respetuosos. Las fotos se ubican en una inc\u00f3moda zona entre lo cient\u00edfico y lo er\u00f3tico, g\u00e9neros que se cruzaban a menudo en el siglo XIX. Las observaciones de James revelan el clima de secreto, lo que contrasta con las afirmaciones de Agassiz sobre la naturaleza abiertamente cient\u00edfica de las fotos. Asimismo, la menci\u00f3n de James sobre las &#8216;manos negras&#8217; de Hunnewell tiene un doble sentido que va m\u00e1s all\u00e1 de la suciedad de los productos qu\u00edmicos&#8221;, analiza el antrop\u00f3logo John Monteiro, de la Universidad Estadual de Campinas. Al mismo tiempo, las fotos se encuadraban en la convenci\u00f3n etnogr\u00e1fica de introducir al c\u00f3modo espectador blanco a aquello que no solamente es ex\u00f3tico, y est\u00e1 a una distancia segura, sino que tambi\u00e9n es invisible. Con todo, el resultado de las im\u00e1genes recabadas no era el esperado por Agassiz. &#8220;El libro de la pareja y los diarios de James est\u00e1n plagados de ejemplos frustrados de encontrar tipos &#8216;puros&#8217;. Brasil logr\u00f3 confundir a Agassiz, que cre\u00eda estar en un pa\u00eds con ejemplos definidos de las tres razas &#8216;puras&#8217;. Pero se depar\u00f3 con &#8216;h\u00edbridos&#8217; que se cruzaron con otros &#8216;h\u00edbridos&#8217; y as\u00ed sucesivamente, lo que gener\u00f3 una compleja realidad que no podr\u00eda aprehenderse en sus fotograf\u00edas&#8221;, dice Nancy. &#8220;Eso era imposible sin echar mano de otros recursos, tales como las leyendas, lo que se confrontaba con su m\u00e9todo cient\u00edfico en el cual &#8216;las razas hablaban por s\u00ed mismas&#8217;. Parad\u00f3jicamente, al desvestir a sus modelos, Agassiz removi\u00f3 algunos de los pocos signos que podr\u00eda haber usado para sostener las identidades raciales de los tipos.&#8221;<\/p>\n<p>La colecci\u00f3n brasile\u00f1a nunca fue divulgada y en <em>A journey to Brazil <\/em>aparecen \u00fanicamente algunas como base para xilograbados. &#8220;A ello contribuyeron diversas razones pol\u00edticas y acad\u00e9micas que terminaron tornando inviable su proyecto de estudio de las razas. Se debe considerar tambi\u00e9n el ambiente moral r\u00edgido de Nueva\u00a0 Inglaterra y la p\u00e9rdida de la credibilidad cient\u00edfica de Agassiz. Sin embargo, las fotos tienen una cierta actualidad, pues evocan los rostros y las vidas de personas que fueron anuladas no solamente por la &#8216;objetalizaci\u00f3n&#8217; de la ciencia, sino tambi\u00e9n por las pol\u00edticas de olvido&#8221;, dice Maria Helena. William James resume bien la cuesti\u00f3n: &#8220;Me he beneficiado al o\u00edr hablar a Agassiz, no tanto por lo que dice, pues nunca escuch\u00e9 a nadie proferir tama\u00f1a cantidad de tonter\u00edas, sino por que aprend\u00ed c\u00f3mo funciona esa vasta y pr\u00e1ctica m\u00e1quina que es \u00e9l&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una exposici\u00f3n y un libro arrojan luz sobre las im\u00e1genes del rival de Darwin","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[306,310,335],"coauthors":[684],"class_list":["post-90022","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-genetica-es","tag-historia-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90022"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90022\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90022"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}