{"id":90029,"date":"2010-10-26T00:00:00","date_gmt":"2010-10-26T02:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/10\/01\/domingo-braile-innovaciones-quirurgicas\/"},"modified":"2017-02-10T16:38:46","modified_gmt":"2017-02-10T18:38:46","slug":"domingo-braile-innovaciones-quirurgicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/domingo-braile-innovaciones-quirurgicas\/","title":{"rendered":"Domingo Braile: Innovaciones quir\u00fargicas"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-155198\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/Domingo-Braile_MARLON-FIGUEIREDO.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"446\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/Domingo-Braile_MARLON-FIGUEIREDO.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/Domingo-Braile_MARLON-FIGUEIREDO-120x185.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/Domingo-Braile_MARLON-FIGUEIREDO-250x384.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MARLON FIGUEIREDO<\/span>El cirujano Domingo Braile podr\u00eda ser conocido en la actualidad como ingeniero, empresario, piloto de aviones o como un buen mec\u00e1nico. Pero su opci\u00f3n por la medicina no le impidi\u00f3 ejercer todas esas actividades. Si en cambio hubiera elegido cualquier otra profesi\u00f3n, probablemente no habr\u00eda sido cirujano. Fue gracias a la influencia de su padre y a las visitas constantes a los talleres de autom\u00f3viles de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto que el m\u00e9dico logr\u00f3 conciliar sus habilidades. Hoy en d\u00eda tiene en su curr\u00edculo 25 mil operaciones cardiovasculares, la creaci\u00f3n de una empresa de investigaci\u00f3n y desarrollo de equipos quir\u00fargicos, la implementaci\u00f3n de 21 servicios m\u00e9dicos en hospitales de la ciudad de S\u00e3o Paulo y ciudades del interior y una intensa vida acad\u00e9mica, con 260 art\u00edculos publicados en peri\u00f3dicos cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Domingo Braile fue disc\u00edpulo de Euryclides Zerbini, el cirujano que realiz\u00f3 el primer transplante de coraz\u00f3n de Am\u00e9rica Latina. En la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FMUSP) fue alumno y colega de una generaci\u00f3n que cre\u00f3 y desarroll\u00f3 la cardiolog\u00eda brasile\u00f1a, cuyo centro era S\u00e3o Paulo. Pero \u00e9l mantuvo su plan original de regresar a la ciudad en donde creci\u00f3, S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto, para hacer en ella lo que se hac\u00eda \u00fanicamente en la capital: cirug\u00edas card\u00edacas a coraz\u00f3n abierto, tal como se le denomina al procedimiento en el cual se abre el pecho del paciente para reparar el coraz\u00f3n por dentro. A tal fin, era necesario contar con el apoyo de una bomba coraz\u00f3n-pulm\u00f3n artificial -una bomba de circulaci\u00f3n extracorp\u00f3rea- para pararlo sin matar al paciente. Braile ya hab\u00eda fabricado, junto a Adib Jatene, dos de esas bombas en el taller del Hospital de Cl\u00ednicas de la FMUSP. Hizo lo propio en Rio Preto y empez\u00f3 a operar. Su dominio de diversos campos como el m\u00e9dico, el mec\u00e1nico y el electr\u00f3nico lo llev\u00f3 a crear la exitosa empresa actual: Braile Biom\u00e9dica.<\/p>\n<p>En el \u00e1rea acad\u00e9mica transit\u00f3 por otras universidades adem\u00e1s de la USP: la Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) y la Estadual de Campinas (Unicamp), y fue cofundador de la Facultad de Medicina de Rio Preto, la Famerp. Como editor de la <em>Revista Brasileira de Cirurgia Cardiovascular<\/em>, la transform\u00f3 en el \u00fanico peri\u00f3dico de la especialidad del Hemisferio Sur y de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, que est\u00e1 en el ISI-Thomson desde el a\u00f1o pasado, adem\u00e1s de estar en el PubMed\/ Medline y en SciELO. Braile aprendi\u00f3 a pilotear aviones a los 17 a\u00f1os, lo que le fue \u00fatil a\u00f1os despu\u00e9s para desplazarse r\u00e1pidamente entre ciudades distantes: Rio Preto queda a 450 kil\u00f3metros de la capital paulista y a 300 km de Campinas. A los 72 a\u00f1os, es autor de dos libros (<em>Millenium<\/em>, 2000, y <em>Cr\u00f4nicas de um m\u00e9dico do sert\u00e3o<\/em>, 2008), y es padre de dos hijas. La abogada Patr\u00edcia lo reemplaz\u00f3 en la presidencia de la empresa, y la cardi\u00f3loga Val\u00e9ria es jefa del Instituto Domingo Braile, la cl\u00ednica de la familia. A continuaci\u00f3n, los principales tramos de la entrevista concedida en Rio Preto.<\/p>\n<p><strong>Cuando usted se recibi\u00f3, en 1962, en la FMUSP hab\u00eda docentes como Zerbini y Jatene, y ya conoc\u00eda a Hugo Felipozzi, que fabric\u00f3 la primera m\u00e1quina de circulaci\u00f3n extracorp\u00f3rea de Brasil, en 1955. \u00bfFue con ellos que usted aprendi\u00f3 a trabajar tanto en el quir\u00f3fano como en el taller?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>La escuela era muy buena, considerada de nivel A a nivel internacional. Pod\u00edamos incluso trabajar en Estados Unidos sin problemas. Los alumnos tambi\u00e9n eran de primera l\u00ednea. Ricardo Brentani y Walter Colli, por ejemplo, fueron mis compa\u00f1eros de comisi\u00f3n. Algunos de los m\u00e9dicos que estaban desarrollando a cirug\u00eda card\u00edaca en los a\u00f1os 1950 y 1960 eran nuestros profesores y necesitaban construir sus propios aparatos para poder avanzar. Hab\u00eda una cierta hegemon\u00eda de los que sab\u00edan hacer m\u00e1s cosas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY Zerbini incentivaba esa pr\u00e1ctica?<\/strong><br \/>\nZerbini fue fundamental, siempre con el apoyo del profesor Al\u00edpio Correia Neto, una figura importante para la Facultad de Medicina. Ambos ten\u00edan un sentido de brasile\u00f1idad muy fuerte. Cuando ve\u00eda una bomba de cirug\u00eda extracorp\u00f3rea importada, Zerbini iba directo al grano, sin muchas divagaciones: &#8220;Desarma esa m\u00e1quina y f\u00edjate qu\u00e9 tiene dentro. Deben ser media docena de piezas simples y nos la venden a un precio absurdo&#8221;. En aquella \u00e9poca, a finales de los a\u00f1os 1950, ten\u00edamos solamente dos bombas en el HC, y eran importadas. \u00c9l dec\u00eda que si no aprendi\u00e9semos a hacer m\u00e1quinas como aqu\u00e9llas nunca progresar\u00edamos. Y mire que \u00e9l no sab\u00eda nada de electricidad ni de mec\u00e1nica. Empezamos en un taller que funcionaba en un s\u00f3tano del HC. Era una salita en donde trabaj\u00e1bamos tres empleados y yo.<\/p>\n<p><strong>De cualquiera manera, usted se meti\u00f3 con eso porque le gustaba, no solamente por necesidad.<\/strong><br \/>\nS\u00ed, claro que me gustaba. Mi padre era un italiano de Calabria, graduado en la Facultad de Medicina de N\u00e1poles en 1923. Luch\u00f3 en la Primera Guerra Mundial y lleg\u00f3 a ser secretario comunal, un cargo importante, con poder sobre una determinada regi\u00f3n. Pero se dio cuenta de que las cosas no marchaban bien, se desentendi\u00f3 con el partido que estaba en ascenso en Italia y se vino a Brasil solamente con su maleta, en 1929. Ten\u00eda un t\u00edo en S\u00e3o Carlos y fue a trabajar al interior de S\u00e3o Paulo mientras se preparaba para hacer la rev\u00e1lida del diploma. Hab\u00eda que escribir cinco monograf\u00edas y por supuesto, saber portugu\u00e9s. Y lo hizo en la ciudad donde yo nac\u00ed, Nova Alian\u00e7a, cerca de S\u00e3o Jos\u00e9 do Rio Preto. Mi pap\u00e1 ten\u00eda una noci\u00f3n muy clara acerca de lo que ser\u00eda el siglo XX. Cuando yo ten\u00eda 10 a\u00f1os, me mand\u00f3 a un taller mec\u00e1nico de autom\u00f3viles.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCuando usted a\u00fan estaba en el grupo escolar?<\/strong><br \/>\nExactamente. En ese taller hab\u00eda un mec\u00e1nico muy bueno y all\u00ed aprend\u00ed sobre motores. A esa altura ya nos hab\u00edamos mudado a Rio Preto. Durante el per\u00edodo en que curs\u00e9 el cient\u00edfico [una de las modalidades de la actual ense\u00f1anza media en Brasil] tambi\u00e9n frecuent\u00e9 talleres mec\u00e1nicos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY por qu\u00e9 no se hizo ingeniero en vez de m\u00e9dico?<\/strong><br \/>\nLa influencia de mi padre era muy fuerte. \u00c9l fue el m\u00e9dico que yo no fui, un m\u00e9dico de familia. Ten\u00eda una memoria fant\u00e1stica y sab\u00eda los nombres de los pacientes, del padre, de la madre, de los hijos, de todos. El consultorio era en la parte delantera de la casa en que viv\u00edamos. Ten\u00eda una visi\u00f3n muy interesante del futuro. Recuerdo que nos dec\u00eda que tendr\u00edamos un televisor iba a parecer un cuadro colgado en la pared. Y es m\u00e1s: que no necesitar\u00edamos comprar las pinturas que vemos en los museos pues las ver\u00edamos en ese televisor, que cambiar\u00eda los cuadros solo. Pensaba as\u00ed en los a\u00f1os 1940. Tambi\u00e9n era h\u00e1bil para arreglar todo lo que se le pusiera en el camino.<\/p>\n<p><strong>Entonces cuando usted fue a cursar medicina llevaba consigo las dos referencias decisivas de su carrera: la influencia de su padre y su habilidad con las m\u00e1quinas.<\/strong><br \/>\nS\u00ed, las dos, m\u00e1s el incentivo del profesor Zerbini. En 1960, estaba entrando en el ascensor de la Facultad de Medicina cuando apareci\u00f3 un sujeto grande, a quien yo no conoc\u00eda personalmente. Me apunt\u00f3 con el dedo y me pregunt\u00f3 si yo era Braile. Yo asent\u00ed. Me dijo que era Adib Jatene -que ya ten\u00eda renombre en la facultad- y me pregunt\u00f3 si era yo el que estaba fabricando una bomba extracorp\u00f3rea. Le dije que s\u00ed. Y entonces me pidi\u00f3: &#8220;\u00bfPuedo trabajar con usted?&#8221;. Me tom\u00f3 de sorpresa y le dije que yo ser\u00eda el que trabajar\u00eda con \u00e9l, y no al contrario. Adib es un muy buen mec\u00e1nico y un tornero extraordinario, pese a que no sabe mucho de electr\u00f3nica. Una vez vino a S\u00e3o Paulo un profesor muy importante de Canad\u00e1, junto con su mujer. Adib estaba almorzando con ellos cuando la mujer empez\u00f3 a hablar sobre las manos de los cirujanos, de c\u00f3mo eran preciosas, delicadas, que curan, etc. Adib dirigi\u00f3 la mirada hacia sus propias manos, con un dedo sin la mitad de la u\u00f1a, una parte de otra u\u00f1a llena de grasa que no hab\u00eda logrado lavarse y estaba toda negra&#8230; Y fue deslizando sus manos despacito hacia abajo de la mesa.<\/p>\n<p><strong>Parece que Jatene tambi\u00e9n tuvo una gran influencia sobre usted.<\/strong><br \/>\n\u00c9ramos muy unidos. Despu\u00e9s Adib se fue al Instituto Dante Pazzanese y hasta hoy cuenta con la Fundaci\u00f3n Adib Jatene, que fabrica m\u00e1quinas hospitalarias. Trabaja con corazones artificiales desde hace mucho tiempo, con ingenieros excelentes.<br \/>\n<em><br \/>\n<\/em><strong>\u00bf\u00c9l colaboraba con empresas que fabrican dispositivos m\u00e9dicos?<\/strong><br \/>\nColabor\u00f3 mucho con Macchi, antecesora de Nitro, una multinacional que actualmente se encuentra instalada en la localidad de Sorocaba. Macchi fue fundada por el cirujano card\u00edaco H\u00e9lio P. Magalh\u00e3es. Adib nunca fue due\u00f1o, pero desarrollaba los productos en el Instituto Dante Pazzanese y se los pasaba a la empresa. Hizo grandes progresos en ese proceso. Macchi fabric\u00f3 oxigenadores, bombas extracorp\u00f3reas y muchos equipos m\u00e9dicos. Adib siempre fue muy aficionado al campo. Sigue andando a caballo hasta ahora, a los 81 a\u00f1os. Es una persona indescriptible. Tiene una enorme capacidad inventiva en la cirug\u00eda y en el desarrollo de equipamientos. Pero siempre me dijo que al hacer cosas de la industria yo no enfrentar\u00eda sino sinsabores. Por cierto, \u00e9l dice eso a\u00fan hoy en d\u00eda, y tiene raz\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo regres\u00f3 a Rio Preto?<\/strong><br \/>\nCuando termin\u00e9 la facultad, en 1962, ya sab\u00eda bastante sobre aparatos m\u00e9dicos y cirug\u00eda card\u00edaca. Era c\u00f3mico porque incluso durante la carrera yo fui monitor y les daba clases de t\u00e9cnicas quir\u00fargicas a los residentes. A ellos les daba bronca eso.<\/p>\n<div id=\"attachment_102689\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-102689\" title=\"art4248img3-300x183\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/art4248img3-300x1831.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/art4248img3-300x1831.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/art4248img3-300x1831-120x73.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/art4248img3-300x1831-250x153.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">MARLON FIGUEIREDO<\/span>Stent fabricado por Braile<span class=\"media-credits\">MARLON FIGUEIREDO<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>\u00bfUsted ya operaba cuando era estudiante?<\/strong><br \/>\nPero solamente perros, desde tercer a\u00f1o. Luego tuve una capacitaci\u00f3n excelente con Zerbini y con Adib. En aquella \u00e9poca pocos se atrev\u00edan a meterse con la cirug\u00eda card\u00edaca. Cuando camin\u00e1bamos por los pasillos de la facultad, siempre o\u00edamos alg\u00fan comentario tipo &#8220;ah\u00ed van los asesinos. \u00bfA cu\u00e1ntos van a matar hoy?&#8221;. Eso pasaba porque al principio mor\u00eda mucha gente. Entre julio de 1958 y abril de 1963, un grupo de mil pacientes fue sometido a cirug\u00edas con empleo de circulaci\u00f3n extracorp\u00f3rea; 680 en el HC de la FMUSP y 320 en el Instituto de Cardiolog\u00eda del Estado de S\u00e3o Paulo. En los primeros 100 casos, la mortalidad fue del 25%; en los \u00faltimos 100, se redujo al 7%. Esos n\u00fameros iniciales asustaban a las personas. Siempre digo que, por donde se la mire, la saga de la cirug\u00eda card\u00edaca es muy bonita, no solamente en el exterior, sino tambi\u00e9n ac\u00e1. El HC fue el foco de eso cuando no exist\u00eda el InCor [el Instituto del Coraz\u00f3n de la FMUSP]. Zerbini operaba pulmones y corazones sin circulaci\u00f3n extracorp\u00f3rea en el Hospital de Beneficencia Portuguesa y en el Instituto de Cardiolog\u00eda, en donde trabajaba Dante Pazzanese [actualmente el instituto lleva su nombre]. Se gradu\u00f3 un grupo fant\u00e1stico que ten\u00eda a Zerbini, Arruda, Bittencourt y Dante.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n usted dej\u00f3 un centro tan importante, en donde las cosas se plasmaban, para volver a Rio Preto?<\/strong><br \/>\nSiempre pens\u00e9 que \u00e9ste era mi lugar y que deber\u00eda implementar un servicio de cardiolog\u00eda en el interior, incentivado por Gilberto Lopes da Silva J\u00fanior, un m\u00e9dico importante para la ciudad. Pero mantuve bastante tiempo una gran ligaz\u00f3n con S\u00e3o Paulo; a veces me quedaba durante meses all\u00e1. En esa \u00e9poca, a comienzo de los a\u00f1os 1960, Rio Preto ten\u00eda 80 mil habitantes y 80 m\u00e9dicos. El estudio m\u00e1s importante que se hac\u00eda era el hemograma. No hab\u00eda ni siquiera dosificaci\u00f3n de gases. Cuando me cas\u00e9, algunos t\u00edos de mi mujer nos dieron dinero de regalo. Y yo lo us\u00e9 para comprar algunos aparatos y material, pensando en construir una bomba. Fui a una herrer\u00eda que hac\u00eda herraduras de caballos y rejas para jardines y vitrales. Y all\u00ed fabriqu\u00e9 una m\u00e1quina para las cirug\u00edas. No tendr\u00eda dinero para comprar una importada, que era muy cara. Como ya constru\u00eda las bombas del HC, hice una ac\u00e1 tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfFue a partir de entonces que empez\u00f3 a montar su empresa?<\/strong><br \/>\nNo, eso tard\u00f3 m\u00e1s. Reci\u00e9n en 1968 logr\u00e9 reunir a todos los cardi\u00f3logos de Rio Preto, traje un colega de S\u00e3o Paulo y creamos el Instituto de Afecciones Cardiovasculares (IMC, sigla en portugu\u00e9s), que existe hasta hoy. En ese instituto instal\u00e9 un peque\u00f1o taller en una sala. Junt\u00e9 buenos mec\u00e1nicos para trabajar y empezamos a hacer otros aparatos. Antes, entre 1960 y 1961, empezaron a aparecer las primeras v\u00e1lvulas card\u00edacas. Cuando se operaba a los enfermos, o se lograba reparar la v\u00e1lvula del coraz\u00f3n o se mor\u00eda. No se pod\u00eda hacer nada. Adib Jatene logr\u00f3 hacer la primera v\u00e1lvula mec\u00e1nica de Starr-Edwards, que es la que usa una esfera. Fue muy interesante porque la esfera original era de silicona y no sab\u00edamos c\u00f3mo hacerla. Terminamos yendo a una gomer\u00eda e improvisando. El resultado fue que todas las v\u00e1lvulas originales de los norteamericanos terminaron arruinadas. Pero la de Adib nunca se arruin\u00f3.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo surgieron las v\u00e1lvulas biol\u00f3gicas?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Reci\u00e9n algunos a\u00f1os despu\u00e9s, pero nadie sab\u00eda hacerlas bien. Los docentes \u00canio Buffolo y Hugo Felipozzi, ambos de la Escuela Paulista de Medicina [Unifesp], intentaron hacer algunas. \u00canio redact\u00f3 la primera tesis sobre v\u00e1lvula hom\u00f3loga, que era extra\u00edda de cad\u00e1veres, esterilizada y montada sobre un soporte. Yo ya hab\u00eda trabajado con eso, con injertos de aortas conservados en alcohol. Tambi\u00e9n trabaj\u00e9 con injerto de traquea, por cierto, fue el primer trabajo que publiqu\u00e9, en 1960, cuando todav\u00eda era estudiante. Agarr\u00e1bamos una traquea conservada en alcohol y se la injert\u00e1bamos a un perro. No sali\u00f3 muy bien, pero fue uno de los primeros trabajos de injertos de traqueas que se hicieron en el mundo. Ac\u00e1 en Rio Preto, despu\u00e9s de hacer la bomba extracorp\u00f3rea, oper\u00e1bamos a los pacientes gratis en un sanatorio privado, el Santa Helena, de Gilberto Lopes da Silva J\u00fanior. El problema es que no ten\u00edamos v\u00e1lvulas biol\u00f3gicas. En el HC de S\u00e3o Paulo se empezaron a hacer v\u00e1lvulas de duramadre [la meninge m\u00e1s superficial]. Se extra\u00eda la duramadre de la cabeza de un cad\u00e1ver y se hac\u00eda la v\u00e1lvula. Al principio fue un \u00e9xito internacional, pero despu\u00e9s se mostr\u00f3 inviable. La v\u00e1lvula de pericardio de vaca comenz\u00f3 con Marion Ionescu, en Leeds, Inglaterra. La v\u00e1lvula se llamaba Ionescu-Shiley. En ese caso, el primer nombre es el del m\u00e9dico y el segundo el del ingeniero. Esos nombres dobles son muy comunes cuando se trata de aparatos, dispositivos y t\u00e9cnicas desarrollados conjuntamente por m\u00e9dicos e ingenieros. Fui a Leeds, convers\u00e9 con Ionescu, pero \u00e9l no me cont\u00f3 nada. Despu\u00e9s fui a Argentina, en donde hab\u00eda un grupo que trabajaba con v\u00e1lvulas, pero sab\u00edan menos que yo. Por \u00faltimo habl\u00e9 con \u00canio Buffolo, que sab\u00eda un poco. El hecho es que nadie sab\u00eda muy bien qu\u00e9 hacer. Entonces me dediqu\u00e9 a eso y en 1973 hice mi v\u00e1lvula de pericardio de vaca que funcion\u00f3. En 1977 sali\u00f3 al mercado. Actualmente podemos contar alrededor de 70 mil v\u00e1lvulas fabricadas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfFue su creaci\u00f3n m\u00e1s importante?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Si. Y hecha ac\u00e1 en Brasil. Fue muy bien estudiada. Tenemos un banco de an\u00e1lisis de pericardio que no lo tiene nadie en el mundo. Fueron 200 mil pericardios ensayados a la tracci\u00f3n, el encogimiento, a la elasticidad&#8230; los hacemos con mucho rigor y creamos los par\u00e1metros de qu\u00e9 es bueno y qu\u00e9 no conviene. Tambi\u00e9n mi doctorado fue sobre el pericardio. Ahora existe una presi\u00f3n para que presentemos trabajos nuevos sobre la v\u00e1lvula. Digo que ahora no se puede. Los trabajos originales sobre esto llegar\u00e1n dentro de 15 a\u00f1os. Tenemos varios tipos de v\u00e1lvulas nuevas, pero es necesario tener mucho cuidado antes de afirmar que todas son seguras. Las hay descelularizadas, por ejemplo, y otras que pasan por tratamientos especiales, todas hechas ac\u00e1 en Braile. Cuando hice la primera con pericardio de vaca, quer\u00eda que durase al menos tres a\u00f1os. Despu\u00e9s la expectativa aument\u00f3 a 5 a\u00f1os, 10 a\u00f1os y 15 a\u00f1os. Ahora deseamos que dure 20 a\u00f1os o para siempre. Pero es muy dif\u00edcil. Si las que son naturales del organismo no duran, imag\u00ednese las artificiales. Y la v\u00e1lvula mec\u00e1nica tiene problemas, es sujeta a trombosis y la anticoagulaci\u00f3n es dif\u00edcil de controlar. La empresa Macchi se interes\u00f3 en comercializar las v\u00e1lvulas de pericardio cuando yo todav\u00eda estaba en el IMC, donde \u00e9ramos 13 socios. Concluimos que era un \u00e1rea interesante y montamos un laboratorio y un taller en una casa aparte. Empezamos a hacer bombas, oxigenadores y productos para hospitales. Pero al cabo de algunos a\u00f1os fui excluido de la sociedad. Yo pensaba que deber\u00edamos avanzar en varias direcciones y los otros socios no estuvieron de acuerdo.<br \/>\n<em><br \/>\n<\/em><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Yo quer\u00eda construir un hospital. Esta con todo listo, el dise\u00f1o, el terreno comprado, los planos. A los socios les pareci\u00f3 un absurdo, se cre\u00f3 un ambiente muy denso y lo mejor fue irme, en 1991. En la divisi\u00f3n, me qued\u00e9 con la parte biom\u00e9dica, que en la \u00e9poca deb\u00eda unos 3 millones de d\u00f3lares. O sea, me qued\u00e9 con un edificio semivac\u00edo y deudas. Fue entonces que naci\u00f3 Braile Biom\u00e9dica, que hasta la ruptura era un brazo de IMC. A excepci\u00f3n de uno, todos los otros cirujanos salieron conmigo. Fue un momento muy dif\u00edcil. Me apartaron de una de una instituci\u00f3n que yo hab\u00eda fundado y en donde hab\u00eda permanecido durante 25 a\u00f1os. Y sin dinero, sin saber se lograr\u00eda comer el resto del mes. Pero logramos salir adelante y solidificamos Braile, que actualmente tiene el 50% del mercado brasile\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>\u00bfTodo lo que se construye en Braile se hace con material brasile\u00f1o?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>No. Pero eso no es tan importante. Siempre repito una frase de Winston Churchill, &#8220;El emperador del futuro ser\u00e1 un emperador de las ideas&#8221;. El conocimiento se difunde en todo el mundo. Se puede tener acceso pr\u00e1cticamente a cualquier revista o libro v\u00eda internet. Hoy en d\u00eda uno tiene la idea y va en busca de los insumos all\u00ed donde est\u00e9n para plasmarla. Pese a que compramos muchos insumos en el exterior, todo el resto se hace ac\u00e1: la concepci\u00f3n de los proyectos, el dise\u00f1o y los moldes para inyecci\u00f3n. Un molde para oxigenador cuesta 100 mil d\u00f3lares. Si tuvi\u00e9ramos que comprar un molde estar\u00edamos fritos, porque hacemos dos mil o tres mil oxigenadores por mes. Por a\u00f1o llegamos a hacer a 30 mil. Con un molde para mu\u00f1ecas o ca\u00f1os se hacen millones de copias. Nosotros hacemos unos pocos miles. Tenemos tambi\u00e9n una herrer\u00eda para hacer cajas de acero inoxidable. Es todo caro porque es manual, pero no existe otra manera porque la producci\u00f3n es peque\u00f1a. Otro ejemplo: el mercado internacional para las bombas de cirug\u00eda extracorp\u00f3reas es casi cero. Tenemos 500 bombas nuestras que se usan en Brasil, la mayor parte en comodato. O sea, se las cedemos a los hospitales para que usen el material descartable. Y hacer una bomba es caro.<\/p>\n<div id=\"attachment_102690\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-102690\" title=\"art4248img2\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/art4248img21.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/art4248img21.jpg 350w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/art4248img21-120x114.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/art4248img21-250x237.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Archivo personal de Domingo Braile<\/span>Braile (al fondo) en el taller del s\u00f3tano del HC, en 1960, todav\u00eda con la ropa del centro quir\u00fargico<span class=\"media-credits\">Archivo personal de Domingo Braile<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Pero todo eso ya se conoc\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 entonces insisti\u00f3 con la empresa?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Tenemos que lidiar con los obst\u00e1culos que existen en Brasil, sin desistir f\u00e1cilmente. Por eso es tan necesaria la ayuda para la industria nacional, para que no seamos eternamente dependientes de la tecnolog\u00eda del exterior. Y mire que no tengo ning\u00fan problema en copiar. Es una tonter\u00eda querer inventar la rueda siempre. Al copiar, siempre se modifica algo y es posible patentar el proceso de fabricaci\u00f3n. No se puede patentar la rueda, pero s\u00ed se puede hacerlo con un proceso de fabricaci\u00f3n de una rueda m\u00e1s eficiente. Tenemos algunos marcadores de factibilidad en Brasil: Embraer, Embrapa y Petrobras son unos buenos ejemplos. Por supuesto que no podemos olvidarnos de que la cardiolog\u00eda brasile\u00f1a compite en pie de igualdad con cualquier pa\u00eds del mundo y en todos los sentidos. Y cuando hablamos de precio ganamos f\u00e1cilmente. Esto sucede porque hubo una industria del sector que se desarroll\u00f3. Macchi, Braile, DMG, que es una empresa de R\u00edo, fueron fundamentales para eso. Con ellas pasamos a tener equipos para cardiolog\u00eda fabricados aqu\u00ed, con calidad. Es com\u00fan que recibamos la visita de m\u00e9dicos creativos en la empresa, que nos traen propuestas de nuevas m\u00e1quinas y dispositivos, pero no podemos atender a todos. No tengo ni siquiera ingenieros suficientes como para eso ac\u00e1. Ahora mismo estoy buscando a un ingeniero o f\u00edsico m\u00e9dico para ayudar a desarrollar el \u00e1rea de endopr\u00f3tesis y no logro encontrar a nadie.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ntas patentes tiene usted?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Como inventor, entre patentes y modelos de utilidad, tengo 19 [una patente es una idea totalmente nueva y un modelo de utilidad es un mejoramiento de alg\u00fan proyecto que lo transforma en algo nuevo]. Actualmente contamos con 15 doctores y 500 empleados en la empresa. El promedio de escolaridad dentro de la f\u00e1brica es de 14 a\u00f1os. Es mayor que el promedio de las empresas en Estados Unidos, de 12 a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>\u00bfBraile obtuvo un financiamiento recientemente en la Finep?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Finalmente obtuvimos 5 millones de reales para cuatro proyectos, con contrapartida tambi\u00e9n de 5 millones de reales. \u00c9ste sigue siendo un problema para las empresas que necesitan dinero para desarrollar proyectos, que generalmente no lo tienen. Debemos intentar desarrollar la industria nacional de cualquier manera o pasaremos a comprarle todo a China. Hasta junio de este a\u00f1o, el d\u00e9ficit brasile\u00f1o de productos manufacturados era de 60 mil millones de d\u00f3lares. Nuestra situaci\u00f3n no es peor solamente porque exportamos mucha soja y mineral de hierro. Esto hace que la balanza de pagos sea positiva, un poco, alrededor mil millones de d\u00f3lares. Pero es muy poco.<\/p>\n<p><strong>Volvamos a la medicina. Usted fue pionero en cirug\u00eda card\u00edaca en varios hospitales de S\u00e3o Paulo y en ciudades del interior. \u00bfEso fue por gusto o por necesidad?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>M\u00e1s bien por gusto. M\u00e1s all\u00e1 del lado empresarial, siempre estuve m\u00e1s vinculado a la universidad. En 1968 ayud\u00e9 a fundar la Famerp como una fundaci\u00f3n privada sin fines de lucro. Somos estadualizados desde 1994. En la Famerp fui jefe del Servicio de Cirug\u00eda Card\u00edaca hasta que me jubil\u00e9, pero desde 1994 lidero como prorrector el posgrado, que tiene nota 5 de la Capes, y ahora interinamente la tambi\u00e9n encabezo el \u00e1rea de investigaci\u00f3n. Son 300 alumnos en el posgrado, al que le decimos paraguas. Admitimos m\u00e9dicos, fisioterapeutas, enfermeros, ingenieros, todos los profesionales relacionados con la medicina. Recientemente dirig\u00ed a un abogado, ex fiscal, que hizo una tesis muy interesante sobre \u00e9tica m\u00e9dica.<\/p>\n<p><strong>Usted se recibi\u00f3 en 1962 y se doctor\u00f3 en 1990, 21 a\u00f1os despu\u00e9s. \u00bfPor qu\u00e9?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Llegu\u00e9 a inscribirme en el doctorado en la USP en 1965, pero me anularon la inscripci\u00f3n contra mi voluntad, sin raz\u00f3n aparente. Como yo ya trabajaba mucho, operaba muchos enfermos, desist\u00ed. Hasta que un d\u00eda, en los a\u00f1os 1980, me invitaron a integrar un tribunal de doctorado de la FMUSP. Aunque no era doctor, me invitaron, dada mi idoneidad. Me encontr\u00e9 all\u00ed con Costabile Gallucci -quien tambi\u00e9n fue una figura importante en la historia de la cirug\u00eda card\u00edaca brasile\u00f1a-, profesor titular de la Unifesp. Elle se volvi\u00f3 hacia m\u00ed y me pregunt\u00f3 por qu\u00e9 yo no hab\u00eda hecho el doctorado. Le cont\u00e9 la historia y Gallucci me dijo, &#8220;Entonces vente a la Escuela Paulista de Medicina conmigo y entrar\u00e1s al doctorado hoy mismo&#8221;. Me dej\u00e9 convencer y redact\u00e9 una tesis, con \u00canio Buffolo como director.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les son los principales retos de la medicina actual?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Pese a que ya contamos con el mapa del ADN humano, todav\u00eda no hemos obtenido la cura de algunos de los principales grupos de enfermedades que nos afectan. Las enfermedades mentales -como la esquizofrenia- son un ejemplo. Otro es la afecci\u00f3n cardiovascular. El 50% de las personas que sufren infarto o accidente encef\u00e1lico no tiene ning\u00fan factor de riesgo conocido. A veces el infarto es el primer s\u00edntoma y el paciente muere. Lo contrario no es verdad, es decir, aqu\u00e9l que tenga alg\u00fan factor de riesgo, seguramente tendr\u00e1 un problema en alg\u00fan momento de su vida. Cuestiones como \u00e9stas muestran que todav\u00eda queda mucho por descubrirse, pese a los enormes avances. Las otras dos son: la artritis, una enfermedad autoinmune, y el c\u00e1ncer.<\/p>\n<p><strong>Usted se cur\u00f3 de un c\u00e1ncer. \u00bfC\u00f3mo fue eso?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Hace seis a\u00f1os descubr\u00ed que ten\u00eda tumor grande en la garganta, de tres por cuatro cent\u00edmetros, pese a que nunca fu\u00acm\u00e9 ni tom\u00e9 alcohol. Estaba ronco, pero cre\u00ed que era porque estaba dando muchas clases. Mi familia me presion\u00f3 y fui a un otorrinolaring\u00f3logo, y \u00e9l hizo el diagn\u00f3stico. Entonces inici\u00e9 un periplo por la Unicamp y por el Hospital del C\u00e1ncer A.C. Camargo para saber si hab\u00eda que operar o no. Si me operasen, era probable que tuvieran que sacarme toda la laringe. Un amigo, Antonio Carlos Martins, profesor de cabeza y cuello de la Facultad de Medicina de la Unicamp, me aconsej\u00f3 a ir a Estados Unidos para tener otra opini\u00f3n. Fui y estuve seis meses en el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, en Nueva York.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY lo operaron?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>No. Cuando llegu\u00e9 all\u00e1 el m\u00e9dico arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que deber\u00eda someterme a quimioterapia y radioterapia en alt\u00edsimas dosis y a una gastrostom\u00eda [alimentaci\u00f3n directa en el est\u00f3mago v\u00eda sonda]. Yo le dije que no quer\u00eda. Y \u00e9l me retruc\u00f3 en el mejor estilo americano, &#8220;Entonces vu\u00e9lvase a Brasil&#8221;. Termin\u00e9 aceptando. Para que se haga una idea de lo que fue el tratamiento: estuve un a\u00f1o sin comer, solamente con una sonda directa al est\u00f3mago y me convenc\u00ed de algo interesante: los enfermos de c\u00e1ncer a veces se mueren de hambre.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<em><br \/>\n<\/em><\/strong>Yo usaba un nutriente con 5 mil calor\u00edas por d\u00eda y aun as\u00ed adelgazaba tres \u00f3 cuatro kilos por mes. Invent\u00e9 entonces de agregarle cuajado y fue un \u00e9xito. Los americanos no lo pod\u00edan creer y vinieron a preguntarme c\u00f3mo hab\u00eda descubierto que el cuajado era tan bueno. Pues bien, es altamente cal\u00f3rico y adem\u00e1s ayuda al intestino. Y me sali\u00f3 bien.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUsted realmente ha hecho 25 mil cirug\u00edas cardiovasculares?<\/strong><em><br \/>\n<\/em>Oper\u00e9 desde 1962 hasta 2005, durante 43 a\u00f1os. Par\u00e9 cuando me enferm\u00e9. Era com\u00fan que operase al menos cuatro pacientes por d\u00eda. En esa cuenta entra todo, porque las cirug\u00edas se hacen en equipo. A veces yo no era el cirujano principal, pero ayudaba de diferentes formas; en otras ocasiones me encargaba \u00fanicamente de la parte principal. En algunas situaciones hab\u00eda dos cirug\u00edas en quir\u00f3fanos distintos y siempre hab\u00eda m\u00e9dicos abriendo y cerrando pacientes. Entonces sal\u00eda de una y entraba en la otra&#8230; En total s\u00ed, he participado en 25 mil.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El m\u00e9dico cuenta c\u00f3mo construy\u00f3 una empresa de dispositivos card\u00edacos","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[316],"coauthors":[104],"class_list":["post-90029","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90029","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90029"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90029\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90029"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90029"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90029"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90029"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}