{"id":90038,"date":"2010-10-01T00:00:00","date_gmt":"2010-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/10\/01\/mas-vida-en-el-mar\/"},"modified":"2017-02-10T18:26:23","modified_gmt":"2017-02-10T20:26:23","slug":"mas-vida-en-el-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/mas-vida-en-el-mar\/","title":{"rendered":"M\u00e1s vida en el mar"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-102345\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/art4256img11.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"239\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/art4256img11.jpg 580w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/art4256img11-120x49.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/10\/art4256img11-250x103.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">NIWA<\/span><\/p>\n<p>El d\u00eda 4 de octubre, en la Royal Society de Londres, un grupo de bi\u00f3logos present\u00f3 los resultados finales del Censo de la Vida Marina, el m\u00e1s vasto programa de investigaci\u00f3n sobre la vida en los mares que ya se haya realizado. Durante 10 a\u00f1os, 2.700 investigadores de 80 pa\u00edses realizaron 568 expediciones, encontraron al menos 1.200 especies desconocidas y han estimado en 230 mil la cantidad de especies de plantas, invertebrados, peces y otros vertebrados marinos. De dicho total, 33 mil viven en los mares de Australia y otras 33 mil en la costa de Jap\u00f3n, los m\u00e1s ricos en diversidad biol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Brasil, uno de los l\u00edderes en biodiversidad terrestre, con alrededor del 20% de las formas de vida halladas en el planeta, aparece en este estudio en una ubicaci\u00f3n modesta, con 9.101 especies de organismos marinos, el equivalente al 4% del total. \u00c9sta es la primera vez que se cuenta con una visi\u00f3n de conjunto -probablemente incompleta- de la biodiversidad marina brasile\u00f1a, antes evaluada solamente mediante estudios dispersos, concentrados en las regiones sur y sudeste, y limitados a pocos grupos de animales encontrados en la playa o en el mar poco profundo.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las especies marinas halladas en el litoral brasile\u00f1o vive tambi\u00e9n en el mar del Caribe, cuya biodiversidad es una de las m\u00e1s altas del mundo, con 12 mil especies. &#8220;Por ser uno de los extremos del mar de Tetis, el Caribe tiene m\u00e1s especies que el Atl\u00e1ntico Sur occidental&#8221;, dice Tavares. En el otro extremo de Tetis, ese oc\u00e9ano primitivo que separaba a los continentes hace 280 millones de a\u00f1os, se encuentran Australia y Nueva Caledonia, regiones ricas en diversidad marina.<\/p>\n<p>Pero el mar brasile\u00f1o puede guardar mucha riqueza a\u00fan desconocida. &#8220;Nuestra biodiversidad marina ha sido, de m\u00ednima, inadecuadamente evaluada y muy subestimada&#8221;, afirma el zo\u00f3logo Marcos Tavares, investigador y vicedirector del Museo de Zoolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Su conclusi\u00f3n se basa en la ramificaci\u00f3n de especies que est\u00e1 ayudando a crear en tan s\u00f3lo uno de los grupos de los crust\u00e1ceos, con 2.500 especies en las Am\u00e9ricas y 700 en Brasil. En estudios anteriores, los expertos contaban \u00fanicamente con muestras de crust\u00e1ceos del Atl\u00e1ntico Sur que viv\u00edan en playas y manglares, subdimensionando la diversidad biol\u00f3gica de los 8 mil kil\u00f3metros de costa brasile\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>A la luz de la gen\u00e9tica<br \/>\n<\/strong>Ahora, ex\u00e1menes m\u00e1s detallados est\u00e1n mostrando que las especies antes vistas como \u00fanicas son a decir verdad varias. &#8220;Antes hab\u00eda solamente una especie de<em> Chaceon quinquedens<\/em>, el cangrejo rojo, de m\u00e1s de medio metro con las patas extendidas, que habita desde Canad\u00e1 hasta Argentina. Actualmente son cinco especies diferentes, porque aqu\u00e9lla que antes se consideraba \u00fanica fue mejor estudiada y los ejemplares de regiones distintas han sido mejor examinados&#8221;, dice Tavares, quien particip\u00f3 de la reclasificaci\u00f3n, junto a investigadores del Instituto Smithsonian, Estados Unidos. Uno de los frascos sobre sus mesas contiene un cangrejo amarillento de garras negras, encontrado en el litoral de R\u00edo Grande do Sul. &#8220;Pens\u00e1bamos que era una especie m\u00e1s en com\u00fan con el Caribe, pero ahora sabemos que es exclusiva de Brasil&#8221;, dice.<\/p>\n<p>En un workshop sobre biodiversidad marina realizado en la FAPESP en septiembre, Antonio Sol\u00e9-Cava, investigador del Instituto de Biolog\u00eda de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), coment\u00f3 que su equipo ha avanzado bastante en la diferenciaci\u00f3n de especies, complementando las tradicionales descripciones morfol\u00f3gicas con an\u00e1lisis gen\u00e9ticos. Como resultado de ello, verificaron que del caz\u00f3n \u00e1ngel, que es bastante pescado en R\u00edo Grande do Sul, no hab\u00eda una sino a decir verdad tres especies. La langosta comercialmente m\u00e1s importante del Caribe y de Brasil no corresponde a una sino a decir verdad a dos especies, una de cada regi\u00f3n. Dos especies de esponjas del g\u00e9nero <em>Placospongia<\/em> ahora son ocho, de las cuales cuatro todav\u00eda deben ser nombradas y descritas. Es esencial dimensionar la diversidad de formas de vida en los oc\u00e9anos, entre otras razones, para impulsar la b\u00fasqueda de medicamentos inspirados en compuestos extra\u00eddos de organismos marinos: seres antes similares a punto tal de que eran tenidos como de una misma especie pueden suministrar sustancias diferentes de la que se busca.<\/p>\n<p>La cantidad de especies marinas a\u00fan puede aumentar, pese a que hacer ciencia en el mar es dif\u00edcil y caro. &#8220;Es mucho m\u00e1s f\u00e1cil organizar una expedici\u00f3n a los confines de la Amazonia que al mar&#8221;, afirma Tavares. &#8220;La recolecci\u00f3n en la playa arenosa es mucho m\u00e1s sencilla, pues necesitamos tan s\u00f3lo palas, bolsas pl\u00e1sticas, coladores y baldes, pero aun as\u00ed nuestras playas son poco estudiadas&#8221;, dice Cec\u00edlia Amaral, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp). &#8220;En alta mar, aparte de necesitar una embarcaci\u00f3n y grandes equipos, la recolecci\u00f3n es mucho m\u00e1s dif\u00edcil, lenta y de alto costo&#8221;. Otra dificultad es que los ambientes marinos pueden cambiar r\u00e1pidamente, como consecuencia de los vientos fuertes o de la acci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Las recolecciones del programa Evaluaci\u00f3n del Potencial Sostenible de Recursos Vivos en la Zona Econ\u00f3mica Exclusiva Brasile\u00f1a (Revizee), el m\u00e1s amplio relevamiento nacional realizado hasta ahora sobre la diversidad marina, llegaron a 1.500 metros de profundidad en algunos puntos del litoral brasile\u00f1o. Ahora las mismas est\u00e1n ganando en profundidad: entre septiembre y octubre del a\u00f1o pasado, cuatro investigadores brasile\u00f1os participaron en una de las expediciones del Mar-Eco: Atl\u00e1ntico Sur, y trajeron 976 ejemplares de crust\u00e1ceos, moluscos, gusanos y corales que viven hasta a 4 mil metros debajo de la superficie.<\/p>\n<p>Integrado al Censo de la Vida Ma\u00acrina, el Mar-Eco: Atl\u00e1ntico Sur reuni\u00f3 a equipos de nueve instituciones de investigaci\u00f3n nacionales y siete extranjeras interesadas en saber de qu\u00e9 manera la cordillera Meso-Oce\u00e1nica, una cadena monta\u00f1osa de 14 mil kil\u00f3metros de extensi\u00f3n que se eleva a dos mil metros de altura del fondo oce\u00e1nico, separa a las especies marinas al este y al oeste del Atl\u00e1ntico. Seg\u00fan Jos\u00e9 Angel Alvarez Perez, investigador de la Universidad de Vale do Itaja\u00ed (Univali) y coordinador del equipo de Am\u00e9rica Latina, las conclusiones sobre la riqueza del mar profundo y el efecto de la cordillera deben estar listas a comienzos de 2011, cuando partir\u00e1 una nueva expedici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Censo internacional amplia el conocimiento de la biodiversidad","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,269,321],"coauthors":[5968],"class_list":["post-90038","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-ambiente-es","tag-oceanografia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90038","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90038"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90038\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90038"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}