{"id":90057,"date":"2010-11-01T00:00:00","date_gmt":"2010-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/11\/01\/del-carbono-al-bebe-de-probeta\/"},"modified":"2017-02-14T15:07:29","modified_gmt":"2017-02-14T17:07:29","slug":"del-carbono-al-bebe-de-probeta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/del-carbono-al-bebe-de-probeta\/","title":{"rendered":"Del carbono al beb\u00e9 de probeta"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_102269\" style=\"max-width: 126px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-102269\" title=\"art4292img2\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4292img22.jpg\" alt=\"\" width=\"116\" height=\"152\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">UNIVERSITY OF MANCHESTER<\/span>Andrei Geim<span class=\"media-credits\">UNIVERSITY OF MANCHESTER<\/span><\/p><\/div>\n<p>Brasil fue el escenario de investigaciones pioneras en el \u00e1mbito de la f\u00edsica del grafeno, un film de carbono densamente compactado y de un espesor de tan s\u00f3lo un \u00e1tomo, objeto de la investigaci\u00f3n del d\u00fao de cient\u00edficos que gan\u00f3 el Nobel de F\u00edsica de este a\u00f1o, los rusos Andrei Geim, 51 a\u00f1os, y Konstantin Novoselov, 36, de la Universidad de Manchester, Inglaterra. Desde 1999, un grupo encabezado por el f\u00edsico Yakov Kopelevich, del Laboratorio de Materiales y Dispositivos del Instituto de F\u00edsica\u00a0 Gleb Wataghin, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), se aboca al estudio de la f\u00edsica del grafito y ha obtenido resultados convergentes con los de Geim y Novoselov, que lograron aislar copos de grafeno a partir del grafito empleado en l\u00e1pices comunes y demostraron sus propiedades.<\/p>\n<div id=\"attachment_102270\" style=\"max-width: 112px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-102270\" title=\"art4292img3\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4292img32.jpg\" alt=\"\" width=\"102\" height=\"143\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">UNIVERSITY OF MANCHESTER<\/span>Konstantin Novoselov<span class=\"media-credits\">UNIVERSITY OF MANCHESTER<\/span><\/p><\/div>\n<p>Como producto de investigaciones que contaron con un mill\u00f3n de reales de la FAPESP y del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), Kopelevich y dos alumnos, Jos\u00e9 Henrique Spahn Torres y Robson Ricardo da Silva, detectaron a comienzos de la d\u00e9cada propiedades el\u00e9ctricas y magn\u00e9ticas que nunca se imagin\u00f3 que el grafito pudiese exhibir, y que ayudan a entender por qu\u00e9 se puede comportar ora como un metal y conducir la electricidad, ora como un material aislante. Kopelevich y su equipo lograron realizar en forma pionera la medici\u00f3n del Efecto Hall Cu\u00e1ntico y la detecci\u00f3n de fermiones de Dirac en ese material, como registran en art\u00edculos publicados en la revista <em>Physical Review Letters <\/em>en 2003 y 2004.<\/p>\n<div id=\"attachment_102271\" style=\"max-width: 129px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-102271\" title=\"art4292img4\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4292img42.jpg\" alt=\"\" width=\"119\" height=\"133\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">BOURN HALL<\/span>Robert G. Edwards<span class=\"media-credits\">BOURN HALL<\/span><\/p><\/div>\n<p>El Efecto Hall Cu\u00e1ntico coordina el movimiento de las part\u00edculas cargadas el\u00e9ctricamente en el caso del grafito, los electrones en superficies planas. Fue descubierto por Klaus von Klitzing, un f\u00edsico del Instituto Max Planck que recibi\u00f3 el Nobel en 1985 debido a ese hallazgo. Este efecto es la versi\u00f3n para el mundo microsc\u00f3pico cu\u00e1ntico de un fen\u00f3meno detectado un siglo antes por el f\u00edsico estadounidense Edwin Hall, quien observ\u00f3 el efecto que lleva su nombre al aplicar un campo magn\u00e9tico a una barra conductora atravesada por una corriente el\u00e9ctrica. El campo magn\u00e9tico, perpendicular a la corriente, provoca un desv\u00edo en la trayectoria de los electrones, que se acumulan en uno de los extremidos de la barra, generando as\u00ed un campo el\u00e9ctrico en direcci\u00f3n transversal a la de la corriente. Cuando los f\u00edsicos someten un material cualquiera a temperaturas bajas y a un campo magn\u00e9tico, el aumento de la intensidad de ese campo hace que la resistencia Hall crezca en saltos proporcionales, permaneciendo constante entre un aumento y otro. Este fen\u00f3meno adquiere la forma de gr\u00e1ficos que parecen tramos de una escalera intercalados por descansos. Fue ese patr\u00f3n de aumento de la resistencia Hall como consecuencia de la variaci\u00f3n del campo magn\u00e9tico lo que el equipo de Kopelevich detect\u00f3 en el grafito y lo detall\u00f3 en un art\u00edculo publicado en 2003 en <em>Physical Review Letters<\/em>.<\/p>\n<div id=\"attachment_102272\" style=\"max-width: 127px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-102272\" title=\"art4292img5\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4292img52.jpg\" alt=\"\" width=\"117\" height=\"148\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">PURDUE UNIVERSITY<\/span>Ei-ichi Negishi<span class=\"media-credits\">PURDUE UNIVERSITY<\/span><\/p><\/div>\n<p>En otro art\u00edculo de la misma revista, Kopelevich y Igor Lukyanchuk, de la Universidad de Picardie Jules Verne, Francia, descubrieron otra propiedad del grafito. Variando la intensidad del campo magn\u00e9tico, constataron que los electrones libres de ese material exhiben un comportamiento at\u00edpico, descrito por ecuaciones de la f\u00edsica cu\u00e1ntica creadas en 1928 por el f\u00edsico ingl\u00e9s Paul Dirac: esos electrones se mueven como part\u00edculas sin masa, de manera similar a las part\u00edculas de luz, los fotones. En 2005 Andrei Geim, de Inglaterra, y Philip Kim, de Estados Unidos, observaron en hojas de grafeno ese mismo efecto. Observamos la gran contribuci\u00f3n de fermiones de Dirac y arribamos a la conclusi\u00f3n de la existencia de grafenos desacoplados en el grafito. Reci\u00e9n despu\u00e9s se realizaron experimentos similares en los grafenos, \u00a0que estuvieron a cargo de Geim, Novoselov y otros que, evidentemente, desarrollaron excelentes trabajos posteriormente, afirm\u00f3 Kopelevich en <em>Pesquisa Brasil<\/em>, el programa de radio de <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. Brasil ciertamente es pionero en el \u00e1rea, aunque la cantidad de trabajos sobre la f\u00edsica del grafito no sea tan alta como en otros pa\u00edses. Pero seguimos adelante, dice.<\/p>\n<div id=\"attachment_102273\" style=\"max-width: 122px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-102273 \" title=\"art4292img6\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4292img62.jpg\" alt=\"\" width=\"112\" height=\"117\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NORTHWESTERN UNIVERSITY<\/span>Dale T. Mortensen<span class=\"media-credits\">NORTHWESTERN UNIVERSITY<\/span><\/p><\/div>\n<p>El grafeno fue descrito en 1961 por el qu\u00edmico alem\u00e1n Hanns-Peter Boehm. La velocidad y la facilidad con que los electrones se mueven en ese material lo convierten en un candidato natural a sucesor del silicio en los chips de computadoras de alta velocidad, aunque hay todav\u00eda que investigar mucho como para llegar a eso. Como conductor de la electricidad, el grafeno es tan eficiente como el cobre. Como conductor del calor, supera a cualquier otro material conocido. Es casi transparente, pero es tan denso que ni siquiera el helio, el menor de los \u00e1tomos gaseosos, es capaz de atravesarlo. Merced a la absorci\u00f3n de la luz, la hoja del espesor de un \u00e1tomo es visible a simple vista. Sus\u00a0 \u00e1tomos de carbono forman una red hexagonal, como las de una colmena, casi sin defectos. Es un cristal grande y 100 veces m\u00e1s resistente que el acero. Podemos estirarlo hasta un 20% y tiene muchas otras propiedades interesantes que pueden usarse en distintas aplicaciones, justific\u00f3 Bjorn Jonsson, miembro de la Academia Sueca.<\/p>\n<p><strong>S\u00edntesis org\u00e1nica<br \/>\n<\/strong>El carbono tambi\u00e9n fue protagonista en la entrega del Nobel de Qu\u00edmica. Dos cient\u00edficos japoneses y uno estadounidense fueron los laureados por el desarrollo de las llamadas reacciones de acoplamiento catalizadas por paladio, una herramienta fundamental para la s\u00edntesis org\u00e1nica de mol\u00e9culas complejas, en la actualidad ampliamente empleadas en \u00e1reas tan diversas como la medicina, la agricultura y la electroelectr\u00f3nica. Debido a los estudios iniciados hace m\u00e1s de 40 a\u00f1os en ese campo, Akira Suzuki, de 80 a\u00f1os, docente de la Universidad de Hokkaido, Ei-ichi Negishi, de 75 a\u00f1os, de la Universidad Purdue, y Richard F. Heck, de 79 a\u00f1os, de la Universidad de Delaware, dividir\u00e1n en partes iguales el premio en dinero de un mill\u00f3n y medio de d\u00f3lares concedido por la Real Academia de Ciencias de Suecia. Seg\u00fan el comit\u00e9 del Nobel, el impacto de la adopci\u00f3n de este tipo de reacci\u00f3n de acoplamiento para la producci\u00f3n de mol\u00e9culas en la medicina es enorme: un cuarto de todos los medicamentos sintetizados actualmente es fabricado con alguna variante de esta t\u00e9cnica. En la electroelectr\u00f3nica, los llamados Oleds, o LEDs org\u00e1nicos, diodos que emiten luz, tambi\u00e9n se fabrican mediante el empleo de este tipo de reacci\u00f3n.<\/p>\n<div id=\"attachment_102274\" style=\"max-width: 129px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-102274\" title=\"art4292img7\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4292img72.jpg\" alt=\"\" width=\"119\" height=\"156\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE<\/span>Christopher A. Pissarides<span class=\"media-credits\">UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE<\/span><\/p><\/div>\n<p>Para fabricar compuestos m\u00e1s sofisticados o reproducir en laboratorio grandes mol\u00e9culas halladas en la naturaleza, los qu\u00edmicos deben alterar una caracter\u00edstica del carbono, el elemento base de la vida: sus\u00a0 \u00e1tomos son estables y no se conectan f\u00e1cilmente entre s\u00ed. Diversas t\u00e9cnicas han sido concebidas para resolver este problema. Sin embargo, ninguna de ellas se ha mostrado tan eficiente y limpia (sin generar tantos residuos qu\u00edmicos) como las reacciones de acoplamiento catalizadas por paladio. Tal como su nombre lo indica, en esas reacciones el paladio es el elemento que inicia, que estimula las uniones con los carbonos. Con el empuj\u00f3n dado por la presencia de ese elemento, los carbonos que normalmente no se unir\u00edan se vuelven reactivos y forman complejas mol\u00e9culas org\u00e1nicas. Heck fue el primero en usar el paladio como catalizador de las uniones de carbono, en 1968. A finales de los a\u00f1os 1970, Negishi introdujo compuestos de zinc para facilitar la actuaci\u00f3n del paladio y Suzuki adicion\u00f3 boro a este tipo de reacci\u00f3n, obteniendo resultados a\u00fan mejores.<\/p>\n<div id=\"attachment_102275\" style=\"max-width: 125px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-102275\" title=\"art4292img8\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4292img82.jpg\" alt=\"\" width=\"115\" height=\"167\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">DONNA COVENEY \/ MIT<\/span>Peter A. Diamond<span class=\"media-credits\">DONNA COVENEY \/ MIT<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>El beb\u00e9 de probeta<br \/>\n<\/strong>Un avance que les brind\u00f3 a millones de parejas la posibilidad de tener hijos fue reconocido al concederse el Nobel en la categor\u00eda Medicina o Fisiolog\u00eda. El brit\u00e1nico Robert G. Edwards, profesor em\u00e9rito de la Universidad de Cambridge, Inglaterra, gan\u00f3 el premio por el desarrollo de la fertilizaci\u00f3n humana <em>in vitro<\/em>, la t\u00e9cnica popularmente conocida como beb\u00e9 de probeta. Sus aportaciones representan un hito en el desarrollo de la medicina moderna, dijeron los promotores de la distinci\u00f3n. Muy enfermo, a los 85 a\u00f1os, Edwards, que recibir\u00e1 un cheque por valor de un mill\u00f3n y medio de d\u00f3lares por el Nobel, no pudo comentar el lauro. Edwards empez\u00f3 a investigar las bases de la fertilizaci\u00f3n <em>in vitro <\/em>en los 1950. M\u00e1s de dos d\u00e9cadas despu\u00e9s, sus trabajos redundaron en el establecimiento de una t\u00e9cnica capaz de ayudar a las parejas con problemas de infertilidad a tener hijos. Mediante este m\u00e9todo, los \u00f3vulos son fertilizados fuera del cuerpo de la mujer y posteriormente implantados en el \u00fatero. El primer beb\u00e9 de probeta naci\u00f3 el 25 de julio de 1978: la inglesa Louise Brown. Actualmente hay m\u00e1s de 4 millones de personas que vinieron al mundo con la ayuda de esta t\u00e9cnica. Socio de Edwards, el ginec\u00f3logo ingl\u00e9s Patrick Steptoe, que muri\u00f3 en 1988, tambi\u00e9n tuvo un importante papel en el trabajo de elevar la fertilizaci\u00f3n <em>in vitro <\/em>de la condici\u00f3n de t\u00e9cnica experimental a la de pr\u00e1ctica m\u00e9dica. Pero, como el Nobel no premia a cient\u00edficos fallecidos, la honra se le concedi\u00f3 exclusivamente a Edwards. En 1980, junto con Steptoe, Edwards\u00a0 fund\u00f3 en la ciudad de Cambridge la Bourn Hall Clinic, un centro especializado en fertilizaci\u00f3n <em>in vitro<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Desocupaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>En momentos en que el capitalismo procurar recuperarse de una gran crisis, el Nobel de Econom\u00eda se les concedi\u00f3 a tres investigadores que formularon y desarrollaron una teor\u00eda capaz de explicar por qu\u00e9 existe tanta gente sin empleo al tiempo que las empresas no cesan de abrir puestos de trabajo. Mediante la creaci\u00f3n de modelos matem\u00e1ticos que explican situaciones de mercado en que existen ruidos o imperfecciones entre la demanda y la oferta de bienes o servicios, los norteamericanos Peter A. Diamond, de 70 a\u00f1os, profesor de econom\u00eda del Massachusetts Institute of Technology (MIT), y Dale T. Mortensen, de 71 a\u00f1os, de la Universidad Northwestern, dividir\u00e1n el premio en dinero de un mill\u00f3n y medio de d\u00f3lares con Christopher A. Pissarides, ciudadano chipriota e ingl\u00e9s de 62 a\u00f1os que es docente de la London School of Economics and Political Science.<\/p>\n<div id=\"attachment_102276\" style=\"max-width: 121px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/11\/01\/del-carbono-al-bebe-de-probeta\/art4292img9-4\/\" rel=\"attachment wp-att-102276\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-102276 \" title=\"art4292img9\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4292img92.jpg\" alt=\"\" width=\"111\" height=\"164\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">UNIVERSIDAD ANDRES BELLO<\/span><\/a> Mario Vargas Llosa<span class=\"media-credits\">UNIVERSIDAD ANDRES BELLO<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los primeros trabajos de los economistas en este campo datan de los a\u00f1os 1970 y redundaron en el llamado modelo Diamond-Mortensen-Pissarides (DMP), una herramienta utilizada para analizar el desempleo, el mecanismo de formaci\u00f3n de los salarios y el impacto de las pol\u00edticas p\u00fablicas sobre ese sector. Aunque el mercado de trabajo sea el \u00e1rea en que dicha teor\u00eda es m\u00e1s utilizada, este modelo tambi\u00e9n puede usarse para entender el mercado inmobiliario y otras esferas de la econom\u00eda. Seg\u00fan la Academia Sueca, el m\u00e9rito del trabajo de los economistas radica en mostrar que la visi\u00f3n cl\u00e1sica del mercado perfecto no siempre encuentra asidero en el mundo concreto. La teor\u00eda tradicional sostiene la idea de que los compradores y vendedores de bienes y servicios se encuentran r\u00e1pidamente en el mercado, sin ning\u00fan costo para las partes, y que todos est\u00e1n bien informados acerca de los precios de las mercader\u00edas. No existe oferta o demanda en exceso de un producto y todos los recursos se usan en su plenitud. En esa situaci\u00f3n ideal, el precio de bienes y servicios expresa la igualdad de la oferta y la demanda. Pero no es eso lo que sucede en el mundo real, escribi\u00f3 el comit\u00e9 del Nobel. Los costos elevados a menudo est\u00e1n asociados a las dificultades de los compradores para hallar vendedores. Incluso despu\u00e9s de que se han encontrado, las mercader\u00edas en cuesti\u00f3n pueden no corresponder a los requerimientos de los compradores. El comprador puede considerar que el precio del vendedor es muy alto, o el vendedor puede estimar que la oferta del comprador es muy baja. Entonces la transacci\u00f3n no se concreta y ambas partes siguen buscando (la mercader\u00eda) en otro lugar. Este mecanismo es t\u00edpico de muchos sectores de la econom\u00eda, incluso del mercado de trabajo.<\/p>\n<div id=\"attachment_102277\" style=\"max-width: 105px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2010\/11\/01\/del-carbono-al-bebe-de-probeta\/art4292img9a-4\/\" rel=\"attachment wp-att-102277\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-102277\" title=\"art4292img9a\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4292img9a2.jpg\" alt=\"\" width=\"95\" height=\"143\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">REPRODUCCI\u00d3N<\/span><\/a> Liu Xiaobo<span class=\"media-credits\">REPRODUCCI\u00d3N<\/span><\/p><\/div>\n<p>En las categor\u00edas no cient\u00edficas, el escritor peruano Mario Vargas Llosa fue galardonado con el Nobel de Literatura por su cartograf\u00eda de las estructuras de poder y las incisivas im\u00e1genes de resistencia individual, rebeli\u00f3n y derrota, seg\u00fan destac\u00f3 la Academia Sueca. El escritor de 74 a\u00f1os escribi\u00f3 m\u00e1s de 30 novelas, obras de teatro y ensayos. Vargas Llosa es el primer sudamericano que gana el premio desde el colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, agraciado con el premio en 1982. El activista chino Liu Xiaobo gan\u00f3 el Premio Nobel de la Paz en reconocimiento a las d\u00e9cadas de activismo no violento por la democracia y los derechos humanos. Esta elecci\u00f3n puso sobre el tapete la situaci\u00f3n de los derechos humanos en China, en momentos en que el pa\u00eds comienza a valerse de su significativo crecimiento econ\u00f3mico para ocupar un rol de mayor relieve en el escenario pol\u00edtico internacional. El comit\u00e9 del Nobel elogi\u00f3 Xiaobo por su larga lucha no violenta por los derechos humanos fundamentales en China y reiter\u00f3 su creencia en una estrecha conexi\u00f3n entre los derechos humanos y la paz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Uno de los destacados del galard\u00f3n de 2010 es el estudio sobre el grafeno","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[304,328],"coauthors":[93],"class_list":["post-90057","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-fisica-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90057","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90057"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90057\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90057"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}