{"id":90067,"date":"2010-11-01T00:00:00","date_gmt":"2010-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/11\/01\/por-quien-fumo-la-vibora\/"},"modified":"2017-02-14T16:15:02","modified_gmt":"2017-02-14T18:15:02","slug":"por-quien-fumo-la-vibora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/por-quien-fumo-la-vibora\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qui\u00e9n fum\u00f3 la v\u00edbora?"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_102625\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-102625\" title=\"art4294img1a\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4294img1a1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"211\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4294img1a1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4294img1a1-120x87.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4294img1a1-250x182.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">divulgaci\u00f3n<\/span>Desfile del Primer Batall\u00f3n<span class=\"media-credits\">divulgaci\u00f3n<\/span><\/p><\/div>\n<p>Un chiste com\u00fan en Brasil poco antes de que el pa\u00eds entrase en la Segunda Guerra Mundial, era que Hitler habr\u00eda dicho que era m\u00e1s f\u00e1cil ver a una v\u00edbora fumando que ver a los brasile\u00f1os logrando enviar tropas a la batalla. Cuando, debido a que no fue posible reunir el n\u00famero ideal de soldados necesarios como para componer un cuerpo expedicionario, el gobierno rebautiz\u00f3 al grupo como Fuerza Expedicionaria Brasile\u00f1a (FEB) se dec\u00eda que Brasil no ir\u00eda m\u00e1s a la guerra porque hab\u00eda decidido \u201cquedarse al margen\u201d. Seg\u00fan nuevas investigaciones, la FEB, indeseable para las fuerzas aliadas y para los militares brasile\u00f1os, producto de una negociaci\u00f3n pragm\u00e1tica del Estado Novo en busca de una mayor proyecci\u00f3n global, fue a la guerra y al regresar sufri\u00f3 el desprecio nacional y la censura militar sobre su historia. \u201cCarecemos de conocimiento sobre el rol de los expedicionarios durante la guerra, lo que redunda en ideas simplonas y terminantes sobre su desempe\u00f1o: h\u00e9roes o embarulladores. Para las nuevas generaciones, la participaci\u00f3n brasile\u00f1a en la guerra parece tan distante como la Independencia\u201d, afirma el historiador Cesar Campiani Maximiano, de la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul, autor de <em>Barbudos, sujos e fatigados<\/em> (Grua Libros, 448 p\u00e1ginas, R$ 59). Este estudio revela de qu\u00e9 modo los expedicionarios molestaban a los militares del llamado \u201cEj\u00e9rcito de Caxias\u201d, a punto tal de que sus memorias fueron reprimidas, y suministran munici\u00f3n para los movimientos de los derechos civiles de los negros americanos, por ser la \u00fanica tropa de combate que no promovi\u00f3 la segregaci\u00f3n racial entre sus filas.<\/p>\n<p>La FEB fue compuesta por 25 mil j\u00f3venes brasile\u00f1os, transformados en soldados ciudadanos para combatir a las fuerza del Eje en la campa\u00f1a de Italia, entre 1944 y 1945, la \u00fanica fuerza combatiente de Am\u00e9rica Latina en Europa. \u201cCon la convocatoria para formar la FEB, m\u00e1s de 20 mil familias se vieron directamente afectadas por la guerra\u201d, dice el investigador. La propuesta de su creaci\u00f3n surgi\u00f3 a mediados de 1943 como un grandioso proyecto gubernamental, que pretend\u00eda cosechar resultados estrat\u00e9gicos, modernizar el Ej\u00e9rcito brasile\u00f1o y adquirir la experiencia necesaria como para luchar contra enemigos internos y externos, imaginarios o no, seg\u00fan los militares.<\/p>\n<p>\u201cLa FEB fue el n\u00facleo de un proyecto pol\u00edtico que deber\u00eda fortalecer a las Fuerzas Armadas y darle a Brasil una posici\u00f3n de importancia global como aliado de Estados Unidos. El problema fue hacer que los americanos pensasen lo mismo\u201d, explica Let\u00edcia Pinheiro, docente del Instituto de Relaciones Internacionales de la PUC-Rio. \u201cEn el auge de su esfuerzo de guerra, los Aliados no quer\u00edan un socio que deb\u00eda ser vestido, alimentado, entrenado y pertrechado como Brasil, e intent\u00f3 desalentar las pretensiones brasile\u00f1as. Pero el gobierno de Vargas insisti\u00f3 en el env\u00edo de una fuerza expedicionaria para mejorar su posici\u00f3n internacional en la mesa de negociaciones de posguerra\u201d, afirma el historiador Francisco C\u00e9sar Ferraz, docente de la Universidad Estadual de Londrina. Pero la Fuerzas Armadas no estaban preparadas para organizar una expedici\u00f3n y los pocos oficiales con experiencia de combate hab\u00edan luchado por \u00faltima vez en 1932. \u201cLa instrucci\u00f3n del Ej\u00e9rcito se basaba en la doctrina militar francesa de 1914, ya superada, un abordaje cient\u00edfico de la guerra que en Italia se chocar\u00eda con una realidad de la incertidumbre, la necesidad de improvisar y la de una r\u00e1pida toma de decisiones por parte de los oficiales\u201d, dice Campiani.<\/p>\n<p>\u201cSe ten\u00eda la percepci\u00f3n de que la fanfarronada puesta en escena en las campa\u00f1as en las cuchillas o en los tiroteos contra estudiantes paulistas sin entrenamiento ser\u00eda suficiente para enfrentar al Ej\u00e9rcito alem\u00e1n\u201d, En el ataque a Monte Castelo, por ejemplo, el comandante brasile\u00f1o, general Zen\u00f3bio da Costa, desestim\u00f3 el ataque previo de la artiller\u00eda sobre las posiciones alemanas diciendo: \u201c\u00a1No es necesario! \u00a1Mis muchachos toman aquella m. a la fuerza!\u201d. \u201cCuando los j\u00f3venes fueron convocados a la guerra, se inaugur\u00f3 una nueva organizaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito: la de ciudadanos que se convert\u00edan en soldados para luchar por la patria\u201d, sostiene Ferraz. Pero no fue f\u00e1cil. Los convocados se depararon con la tradici\u00f3n francesa de los militares brasile\u00f1os. \u201cLos oficiales eran muy r\u00edspidos con sus \u00a0subordinados y los soldados iban al calabozo por indisciplina por los motivos m\u00e1s insignificantes. La alimentaci\u00f3n era de p\u00e9sima calidad y los uniformes vistosos de los oficiales contrastaban con lo de los soldados, hechos de tela barata que se romp\u00eda con facilidad\u201d, afirma Ferraz. Adem\u00e1s, legiones de conscriptos de las clases m\u00e1s altas enseguida trataron de conseguir \u201ccu\u00f1as\u201d que les asegurasen la exclusi\u00f3n de la FEB. Lo propio vali\u00f3 para una cantidad considerable de oficiales del Ej\u00e9rcito regular, que consiguieron sospechosos medios de escapar de esa obligaci\u00f3n. Para peor, el examen de salud selectivo era precario, y en muchos casos dej\u00f3 en Brasil a convocados en condiciones de salud satisfactorias para llevar a otros con problemas graves, que tuvieron que ser sacados de Italia en medio del combate. Existe incluso el caso de un teniente que fue a la guerra con un ojo de vidrio. No obstante, el principal motivo para exceptuar a alguien era \u201cla dentadura insuficiente\u201d.<\/p>\n<div id=\"attachment_102626\" style=\"max-width: 232px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-102626\" title=\"art4294img2\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4294img21.jpg\" alt=\"\" width=\"222\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4294img21.jpg 222w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/art4294img21-120x189.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 222px) 100vw, 222px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">divulgaci\u00f3n<\/span>Soldados y amigos: pausa para la foto en Bolonia<span class=\"media-credits\">divulgaci\u00f3n<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Subalimentados<br \/>\n<\/strong>Peor no se sostiene el mito de los \u201cbrasile\u00f1os subalimentados\u201d. \u201cLa FEB ten\u00eda m\u00e1s bien los rasgos de las colonias de inmigrantes del sur, de los barrios cariocas y paulistas y de las ciudades de Minas Gerais y no que las alegor\u00edas cantadas por los corresponsales que crearon la idea de que \u2018mestizos esmirriados y con buen meneo\u2019 ser\u00edan por naturaleza superiores a los obtusos \u00dcbermenschen tedescos\u201d, sostiene Ferraz. \u201cPero pocos soldados ten\u00edan idea acerca de los motivos que los hab\u00edan llevado a combatir contra los alemanes, cosa que preocupaba a los mandos por la ausencia de motivaci\u00f3n adecuada para la lucha\u201d, dice el investigador. A favor de los expedicionarios obr\u00f3 la exigencia americana de adoptar la doctrina de combate del Ej\u00e9rcito americano en la FEB, pese a que los manuales de instrucci\u00f3n hab\u00edan llegado en ingl\u00e9s. No obstante, los resultados futuros ser\u00edan positivos. \u201cPara los soldados incorporados a las fuerzas aliadas en Italia, la interacci\u00f3n con combatientes americanos trajo aparejado un cambio ostensible de actitud. Por primera vez soldados brasile\u00f1os estaban recibiendo un tratamiento igualitario de parte de sus superiores, al contrario de la r\u00edgida disciplina de los cuarteles nacionales. No hay un veterano de la FEB que no se haya mostrado impresionado con la atenci\u00f3n que los americanos les daban a los convocados\u201d, afirma Ferraz. En la guerra, la enorme variedad de equipamiento disponible para la FEB molest\u00f3 a muchos oficiales brasile\u00f1os, que no lograban concebir la distribuci\u00f3n de art\u00edculos de calidad superior entre los soldados. Eso explicar\u00eda la demora, muchas veces fatal, en la distribuci\u00f3n entre los soldados de los uniformes de invierno, que quedaron guardados en los almacenes militares cuando eran fundamentales para soportar las temperaturas de 25 grados bajo cero. Posteriormente, la historia oficial decidi\u00f3 propagar la versi\u00f3n del \u201cjuego de cintura\u201d brasile\u00f1o: al contrario de los americanos, los expedicionarios no ser\u00edan soldados dependientes de bagatelas tecnol\u00f3gicas para derrotar al inverno: les bastaba la \u201ccreatividad intr\u00ednseca de los brasile\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p><strong>Autocr\u00e1tico<br \/>\n<\/strong>\u201cEl contacto con los ciudadanos soldados de otros pa\u00edses y las necesidades de la guerra les mostraron a los expedicionarios un nuevo modelo de ej\u00e9rcito, menos autocr\u00e1tico, una cultura militar diferente de la vivenciada en el \u2018Ej\u00e9rcito de Caxias\u2019, en el cual la superioridad jer\u00e1rquica y sus emanaciones eran producto de la tiranizaci\u00f3n de los subordinados a los caprichos y \u00f3rdenes no siempre confiables de los oficiales\u201d, sostiene Ferraz. Surg\u00eda el \u201cEjercito de la FEB\u201d. Una de sus marcas del mismo era no segregar racialmente a sus soldados, lo que no significaba ausencia de racismo individual. \u201cLa irrestricta camarader\u00eda entre brasile\u00f1os de diversas etnias llam\u00f3 la atenci\u00f3n de los corresponsales de los peri\u00f3dicos americanos que eran ligados a los movimientos de los derechos civiles. Reg\u00eda en EE.UU. la llamada campa\u00f1a de la doble V, la victoria en el frente de guerra y en el de los derechos civiles en casa. Ya que soldados negros estaban arriesgando sus vidas en combate, dicha campa\u00f1a pregonaba que era inadmisible que \u00e9stos no tuviesen derechos de ciudadan\u00eda en su pa\u00eds\u201d. Un periodista americano, fascinado al ver a los brasile\u00f1os, blancos y negros, juntos en un desayuno, le pidi\u00f3 a un grupo de soldados que definiese a su Ej\u00e9rcito. \u201cSolamente existe un Ej\u00e9rcito brasile\u00f1o y est\u00e1 compuesto de brasile\u00f1os\u201d, fue la respuesta. En un encuentro entre soldados brasile\u00f1os y americanos, estos \u00faltimos les preguntaron a los brasile\u00f1os si los \u201cnegri brasiliani sono buoni\u201d. El brasile\u00f1o respondi\u00f3 que eran todos excelentes compa\u00f1eros, a lo que los americanos retrucaron: \u201cNegri americani non buoni\u201d. \u201cNada les choc\u00f3 m\u00e1s a los soldados brasile\u00f1os que esas muestras de racismo. Lo cierto es que las noticias sobre la FEB daban nuevos br\u00edos al cuestionamiento del sistema de segregaci\u00f3n de la sociedad americana y dieron un impulso adicional al movimiento negro de EE.UU.\u201d, dice Ferraz. Antes de un desfile de tropas, Zen\u00f3bio da Costa habr\u00eda emitido una determinaci\u00f3n de aislar o retirar a los expedicionarios negros de las columnas, orden que fue ampliamente ignorada por los oficiales de las FEB.<\/p>\n<p>Por todas estas razones, el \u201cEj\u00e9rcito de la FEB\u201d no era del agradado de los l\u00edderes del \u201cEj\u00e9rcito de Caxias\u201d, que llevaron a cabo procedimientos de desmovilizaci\u00f3n presurosos al regresar a Brasil al final de la guerra. La prensa propagaba a la FEB como s\u00edmbolo de las \u201ctropas de la democracia\u201d, creando as\u00ed una gran expectativa por el regreso de los expedicionarios. \u201cDurante mucho tiempo se crey\u00f3 que Vargas tem\u00eda la vuelta de los soldados, que podr\u00edan acelerar el fin de su r\u00e9gimen. Pero las mayores desconfianzas partieron de las principales autoridades militares brasile\u00f1as, los generales Dutra y Goes Monteiro, y de sectores pol\u00edticos que perder\u00edan con la libre expresi\u00f3n pol\u00edtica de los expedicionarios\u201d, dice Ferraz. Se estipul\u00f3 un plazo l\u00edmite de ocho d\u00edas para el uso de uniformes de la FEB y a sus integrantes se les prohibi\u00f3 ya en Italia emitir comentarios sobre la guerra sin autorizaci\u00f3n del Ministerio de Guerra.<\/p>\n<p><strong>Liberal<br \/>\n<\/strong>\u201cHab\u00eda temores pol\u00edticos: la amenaza que representaba para el \u2018Ej\u00e9rcito de Caxias\u2019 este nuevo tipo de fuerza militar, m\u00e1s profesional, liberal y democr\u00e1tica, y el miedo de que los oficiales de la FEB pudiesen convertirse en el fiel de la balanza pol\u00edtico-electoral y fuesen cooptados por los comunistas; y, por encima de todo, se tem\u00eda que los expedicionarios, entre los cuales Vargas ten\u00eda una gran popularidad, pudiesen apoyarlo y entusiasmar a la poblaci\u00f3n en la b\u00fasqueda de soluciones diferentes de las del pacto conservador de las elites pol\u00edticas para la sucesi\u00f3n de Vargas\u201d, explica Ferraz. Un ejemplo de ese miedo fue la negativa a la distribuci\u00f3n de medallas para todos los soldados por parte de los americanos. Al fin y al cabo, podr\u00eda ser \u201cfuente de humillaci\u00f3n\u201d para los militares de carrera que hab\u00edan permanecido en Brasil y deber\u00edan medir fuerzas pol\u00edticas y profesionales con militares moldeados en combate. \u201cHab\u00eda una manifiesta mala voluntad para con la FEB por parte de la autoridad del gobierno y muchos militares tem\u00edan ser postergados en futuros ascensos en la carrera por los oficiales y soldados expedicionarios que pod\u00edan exhibir experiencia de guerra\u201d, dice Ferraz.<\/p>\n<p>Muchos expedicionarios vieron con amargura que esa experiencia, \u00fanica en Am\u00e9rica del Sur, no ser\u00eda aprovechada para moldear un nuevo Ej\u00e9rcito. En cambio, fueron enviados a destacamentos distantes. El grueso del contingente tambi\u00e9n se las vio con el desempleo, pues muchos patrones, obligados a reincorporar a sus \u00a0empleados movilizados, enseguida los desped\u00edan alegando desajustes, neurosis o incompetencia profesional. \u201cLas dificultades para conseguir trabajo se vieron potencializadas por el hecho de que la mayor parte de los expedicionarios hab\u00edan sido reclutados en la edad de aprender un oficio\u201d, recuerda Ferraz. Los veteranos tampoco lograban entender por qu\u00e9 se les prohib\u00eda hablar sobre sus experiencias de combate con civiles y con la prensa. \u201cHab\u00eda que pasar la impresi\u00f3n de que hab\u00eda sido su formaci\u00f3n y no el duro aprendizaje de los combates lo que les permiti\u00f3 a los brasile\u00f1os vencer a un enemigo fuerte, una cuesti\u00f3n de prestigio en una sociedad en la cual el Ej\u00e9rcito era el principal actor pol\u00edtico. Los militares no pod\u00edan admitir limitaciones y fallas\u201d, sostiene Ferraz. Sin poder de negociaci\u00f3n con las autoridades del gobierno, muchas de las cuales eran oficiales de alto escal\u00f3n durante la dictadura militar y hab\u00edan escapado de la convocatoria para la guerra, los veteranos se callaron para poder sobrevivir. Por una confusi\u00f3n ideol\u00f3gica, iron\u00eda del destino, la imagen de los ex combatientes fue asociada a los militares golpistas, lo que cuestion\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la memoria de la FEB. \u201cS\u00f3lo en 1988, con la nueva Constituci\u00f3n, los veteranos conquistaron el derecho a una pensi\u00f3n especial. Pero, de los 25 mil, poco menos de 10 mil estaban vivos cuando el reconocimiento fue aprobado\u201d, dice Ferraz. La pregunta \u201c\u00bfusted sabe de d\u00f3nde vengo?\u201d, de la Canci\u00f3n del expedicionario, insiste en permanecer sin respuesta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La importancia de las tropas brasile\u00f1as en la Segunda Guerra","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[310],"coauthors":[684],"class_list":["post-90067","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-historia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90067","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90067"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90067\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90067"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90067"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90067"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90067"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}