{"id":90088,"date":"2010-12-01T00:00:00","date_gmt":"2010-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/12\/01\/la-victoria-de-lo-improbable\/"},"modified":"2015-08-06T18:00:09","modified_gmt":"2015-08-06T21:00:09","slug":"la-victoria-de-lo-improbable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-victoria-de-lo-improbable\/","title":{"rendered":"La victoria de lo improbable"},"content":{"rendered":"<p>Todo Brasil manten\u00eda su atenci\u00f3n volcada a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales mientras las delegaciones de 193 pa\u00edses, reunidas en el marco de la 10\u00aa Conferencia de las Partes de la Convenci\u00f3n sobre Diversidad Biol\u00f3gica, convocada por la ONU, firmaba un sorprendente acuerdo destinado a proteger la diversidad de las especies y los recursos gen\u00e9ticos de plantas, animales y microorganismos el pasado 29 de octubre, en Nagoya, Jap\u00f3n. En parte quiz\u00e1 por esa coincidencia en el calendario, poco repercuti\u00f3 en los medios nacionales la improbable victoria para el mundo que fue ese acuerdo de Nagoya.\u00a0 Cabe registrar que ese logro cont\u00f3 con una ayuda para nada desde\u00f1able de Brasil, que al frente de un grupo de 17 pa\u00edses megadiversos tuvo un importante rol en el desenlace de la conferencia.<\/p>\n<p>El consenso obtenido con esa manito brasile\u00f1a sobre cuestiones sumamente pol\u00e9micas para la diplomacia internacional, tales como la soberan\u00eda de cada pa\u00eds en relaci\u00f3n con los recursos gen\u00e9ticos de su biodiversidad, o la necesidad del consentimiento expl\u00edcito de cada uno de \u00e9stos en lo que hace al acceso a esa biodiversidad, justificaba por s\u00ed misma la elecci\u00f3n del tema de la portada de <em>Pesquisa FAPESP<\/em>. Y la decisi\u00f3n se reforz\u00f3 dado que est\u00e1 prevista una conferencia cient\u00edfica en la localidad Bragan\u00e7a Paulista (S\u00e3o Paulo), entre los d\u00edas 11 y 15 de diciembre, concertada por el programa Biota-FAPESP, la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias y la Sociedad Brasile\u00f1a para el Progreso de la Ciencia, cuyo objetivo es discutir entre otros temas las metas establecidas en Nagoya y los medios con que cuenta Brasil para alcanzarlas. Por cierto, la idea es debatirlas con varios de los negociadores del acuerdo de Jap\u00f3n. Por eso el reportaje de tapa de esta edici\u00f3n, firmado por el editor de pol\u00edtica cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica, Fabr\u00edcio Marques, detalla y explica los resultados de la Conferencia de las Partes y muestra de qu\u00e9 modo fue posible sortear los impasses que se arrastraban desde hace casi dos d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>En la secci\u00f3n ciencia, deseo destacar un art\u00edculo elaborado por uno de nuestros colaboradores, el periodista Francisco Bicudo, sobre un tema raramente divulgado: la incidencia del lupus eritematoso sist\u00e9mico entre adolescentes y los efectos que esta enfermedad produce en la vida y en la sexualidad de los chicos y las chicas a quienes acomete. Este grupo representa m\u00e1s o menos el 20% de los pacientes con lupus. Sugiero tambi\u00e9n una lectura atenta del art\u00edculo de la editora asistente Dinorah Ereno sobre el potencial de las algas marinas en la limpieza de \u00e1reas contaminadas, en protectores solares y en nuevos\u00a0 f\u00e1rmacos, en la secci\u00f3n tecnolog\u00eda. En la secci\u00f3n de humanidades, vale destacar el reportaje del editor, Carlos Haag, sobre una investigaci\u00f3n hist\u00f3rica que muestra de qu\u00e9 modo el saber erudito de t\u00e9cnicos y autoridades, adem\u00e1s de ser responsable por los cambios urbanos acaecidos en S\u00e3o Paulo entre 1890 y 1950, marc\u00f3 profundamente la relaci\u00f3n entre el poder p\u00fablico y los intereses del capital privado, determinante en la configuraci\u00f3n de su espacio urbano. Para concluir, quiero recomendar la entrevista concedida por la artista pl\u00e1stica Regina Silveira, una extraordinaria inmersi\u00f3n en sus trayectos, en las luces y sombras de su camino y de sus investigaciones est\u00e9ticas, y en su coraje para desmontar c\u00f3digos tradicionales y inventar nuevos, y entregarse a curiosidades radicales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La victoria de lo improbable","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-90088","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90088"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90088\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90088"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}