{"id":90091,"date":"2010-12-01T00:00:00","date_gmt":"2010-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/12\/01\/las-semillas-de-nagoya\/"},"modified":"2017-02-15T14:39:25","modified_gmt":"2017-02-15T16:39:25","slug":"las-semillas-de-nagoya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-semillas-de-nagoya\/","title":{"rendered":"Las semillas de Nagoya"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-100769\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img1a1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"349\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img1a1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img1a1-120x144.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img1a1-250x301.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Fabio Colombini<\/span>Lo improbable sucedi\u00f3 en la ciudad japonesa de Nagoya, el d\u00eda 29 de octubre, cuando delegaciones de 193 pa\u00edses reunidas en el marco de la 10\u00aa Conferencia de las Partes de la Convenci\u00f3n sobre Diversidad Biol\u00f3gica (CBD), convocada por la ONU, arribaron a un in\u00e9dito acuerdo para la protecci\u00f3n de la diversidad de las especies y de los recursos gen\u00e9ticos de plantas, animales y microorganismos. Las medidas aprobadas en Nagoya se relacionan con tres frentes. El primero, en el cual fue m\u00e1s dif\u00edcil de avanzar, fue un protocolo sobre el acceso y el reparto de beneficios de los recursos gen\u00e9ticos de la biodiversidad (ABS, por sus siglas en ingl\u00e9s). El mismo establece que cada pa\u00eds es soberano sobre los recursos gen\u00e9ticos de su biodiversidad y que el acceso a dicha biodiversidad podr\u00e1 hacerse \u00fanicamente con su consentimiento. Si la riqueza biol\u00f3gica lleva al desarrollo de un producto, las utilidades deber\u00e1n repartirse con el pa\u00eds de origen, aunque la forma de dividir el dinero a\u00fan est\u00e1 por definirse.<\/p>\n<p>El segundo avance fue la aprobaci\u00f3n de un plan estrat\u00e9gico para el per\u00edodo 2011-2020, con metas para la disminuci\u00f3n de la p\u00e9rdida de biodiversidad. El porcentaje de los territorios que ser\u00e1n conservados se ampli\u00f3. En el caso de las \u00e1reas terrestres, esta parte ser\u00e1 del 17% en 2020. La meta anterior,\u00a0 que la mayor\u00eda de los pa\u00edses no alcanz\u00f3, era del 10%. En el caso de los ecosistemas marinos, las \u00e1reas protegidas pasar\u00e1n del 1% al 10%. Otra novedad importante fue la inclusi\u00f3n del valor de la biodiversidad en las cuentas p\u00fablicas de los pa\u00edses y la reducci\u00f3n de los subsidios destinados a las actividades consideradas perjudiciales a la biodiversidad. El tercer paso es el compromiso de los pa\u00edses desarrollados con el financiamiento de acciones destinadas a la preservaci\u00f3n de la biodiversidad. &#8220;Nos sorprendi\u00f3 c\u00f3mo se dio vuelta el partido, a punto tal de que qued\u00f3 definido un protocolo&#8221;, dice Carlos Alfredo Joly, docente del Instituto de Biolog\u00eda de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y coordinador del programa Biota-FAPESP. &#8220;Se trataba de una agenda tensa, con temas que se arrastraban desde hace casi 18 a\u00f1os, y nada indicaba que eso pudiese salir del papel.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Par\u00e1metros<br \/>\n<\/strong>Cobr\u00f3 importancia luego del acuerdo de Nagoya una conferencia cient\u00edfica concertada por el programa Biota-FAPESP, la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias y la Sociedad Brasile\u00f1a para el Progreso de la Ciencia que se realizar\u00e1 entre los d\u00edas 11 y 15 de diciembre en la localidad Bragan\u00e7a Paulista (S\u00e3o Paulo). Con la presencia de varios negociadores, entre los cuales se cuenta Ahmed Djoghlaf, secretario ejecutivo de la Convenci\u00f3n sobre Diversidad Biol\u00f3gica, este encuentro discutir\u00e1 entre otros temas las metas establecidas en Nagoya y los medios con que Brasil cuenta para alcanzarlas. &#8220;La gran dificultad para alcanzar las metas del plan estrat\u00e9gico establecido en 2002 radic\u00f3 en la falta de par\u00e1metros mensurables. Trataremos eso en la reuni\u00f3n de Bragan\u00e7a Paulista&#8221;, afirma el coordinador del Biota-FAPESP.<\/p>\n<p>Brasil, en la presidencia de un grupo que re\u00fane a 17 pa\u00edses megadiversos, desempe\u00f1\u00f3 un rol importante en la articulaci\u00f3n del acuerdo de Nagoya. El desenlace fue sorprendente porque super\u00f3 un impasse que parec\u00eda infranqueable hasta las v\u00edsperas del encuentro. Desde la Conferencia R\u00edo-92, las negociaciones sobre la protecci\u00f3n de la biodiversidad giran en torno a un tr\u00edpode de objetivos: la conservaci\u00f3n, el uso sostenible de la biodiversidad y el llamado reparto de beneficios. Sobre todo este \u00faltimo t\u00f3pico, que involucra el compromiso de los pa\u00edses ricos de compensar econ\u00f3micamente a las naciones en desarrollo por el uso de sus riquezas, siempre represent\u00f3 una traba en las negociaciones. &#8220;Los tres objetivos est\u00e1n imbricados. Es dif\u00edcil hablar de conservaci\u00f3n sin avanzar en el uso sostenible, as\u00ed como es dif\u00edcil hablar de uso sostenible sin establecer reglas para el reparto de beneficios&#8221;, dice el bi\u00f3logo Braulio Dias, secretario de Biodiversidad y Bosques del Ministerio de Medio Ambiente (MMA), uno de los negociadores brasile\u00f1os en Nagoya. En una reuni\u00f3n preparatoria realizada en mayo, en Nairobi, en la cual se negoci\u00f3 el borrador de un nuevo plan estrat\u00e9gico para 2020, qued\u00f3 claro que persist\u00eda el impasse. &#8220;Nadie quer\u00eda asumir compromisos&#8221;, dice Dias. Y la Cumbre de Johannesburgo de 2002 hab\u00eda fijado el a\u00f1o 2010 como plazo final para que se arribase a un acuerdo que comprendiese el reparto de beneficios. &#8220;Si no fuese ahora, perder\u00edamos el momento y qui\u00e9n sabe cu\u00e1ntos a\u00f1os tardar\u00edamos en llegar a un acuerdo&#8221;, afirma el secretario.<\/p>\n<div id=\"attachment_100772\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-100772\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img41.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"185\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img41.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img41-120x74.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img41-250x154.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">fabio colombini<\/span>Ecosistemas marinos: la meta es tener 10% de \u00e1reas protegidas<span class=\"media-credits\">fabio colombini<\/span><\/p><\/div>\n<p>Antes de la conferencia, Brasil formul\u00f3 una propuesta radical: o se obten\u00eda un paquete que completara los tres objetivos, o no habr\u00eda acuerdo parcial. En la segunda y \u00faltima semana de la conferencia, como no se hab\u00edan logrado avances, Brasil inici\u00f3 conversaciones bilaterales con los pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea, que terminaron por flexibilizar sus posturas, y en la recta final de las negociaciones, se convirtieron en los principales defensores de las decisiones en paquete. Jap\u00f3n, el pa\u00eds anfitri\u00f3n, tambi\u00e9n se esforz\u00f3 por llegar a un acuerdo. Pero persistieron las dudas hasta el final.<\/p>\n<p>Pa\u00edses como Ir\u00e1n, Malasia y la India exig\u00edan que los pa\u00edses ricos fuesen obligados a difundir las informaciones sobre el origen de los recursos naturales utilizados a la hora de presentar patentes. La idea no prosper\u00f3, pero, en contrapartida, se defini\u00f3 que se incumbir\u00e1 a instituciones la verificaci\u00f3n de procedencia y obtenci\u00f3n del material gen\u00e9tico. De la misma manera, los pa\u00edses africanos quer\u00edan que el reparto de beneficios fuese retroactivo, es decir, que los pa\u00edses ricos pagasen tambi\u00e9n por toda la riqueza biol\u00f3gica que utilizaron en el pasado. Como hubo consenso en que esa idea era impracticable, se arregl\u00f3 la creaci\u00f3n de un fondo destinado a compensar el uso pret\u00e9rito de la biodiversidad. A dos d\u00edas del final de la conferencia, todav\u00eda quedaban seis art\u00edculos y una decena de incisos entre corchetes, recuerda el secretario Braulio Dias. En la v\u00edspera, algunos pa\u00edses en desarrollo, expl\u00edcitamente los del grupo de la Alianza Bolivariana para las Am\u00e9ricas (Alba), que re\u00fane a Ecuador, Cuba, Bolivia y Venezuela, entre otros, hicieron cuestionamientos a la idea de fijarle un valor a la biodiversidad e incluirlo en las cuentas p\u00fablicas de los pa\u00edses, bajo la argumentaci\u00f3n de que no se deber\u00eda precificar la biodiversidad y as\u00ed quedar a remolque de los mecanismos de mercado. &#8220;Argumentamos que no era necesario monetizar todo y que hoy en d\u00eda, las riquezas naturales valen cero en el c\u00e1lculo del PIB&#8221;, dice Dias. &#8220;Pero quedamos con recelo de que ellos hiciesen objeciones y el acuerdo no saliese&#8221;. En el momento decisivo, ning\u00fan pa\u00eds quiso asumir la responsabilidad de inviabilizar el acuerdo, que solamente podr\u00eda obtenerse por consenso, y repetir el fiasco de la Conferencia del Clima de Copenhague, el a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p><strong>Detalles<br \/>\n<\/strong>Euforia aparte, el Protocolo de Nagoya deber\u00e1 ahora vencer una sucesi\u00f3n de obst\u00e1culos hasta probar su factibilidad y generar resultados. A decir verdad se trata de un acuerdo gen\u00e9rico, que depender\u00e1 de muchas rondas de negociaciones durante los pr\u00f3ximos cuatro a\u00f1os, sumadas a la creaci\u00f3n de legislaciones ambientales, principalmente en los pa\u00edses pobres. &#8220;El protocolo ABS\u00a0 no resuelve todos los problemas. Los detalles se resolver\u00e1n mediante la legislaci\u00f3n nacional. Qued\u00f3 amplio, pues nada qued\u00f3 afuera, excepto los recursos gen\u00e9ticos humanos&#8221;, dice Braulio Dias. El punto m\u00e1s fr\u00e1gil del acuerdo fue el compromiso de los pa\u00edses desarrollados de financiar la protecci\u00f3n de la biodiversidad, que por ahora se resume a ofertas ya conocidas de Alemania y de Jap\u00f3n. Para Cl\u00e1udio Maretti, de la entidad ambientalista WWF-Brasil, el protocolo tardar\u00e1 al menos hasta que se concreten dos nuevas conferencias para ser operativo. Los acuerdos de una conferencia de esta \u00edndole son considerados <em>soft law<\/em>, es decir, no tienen fuerza de ley, aunque los pa\u00edses asuman el compromiso de implementarlos. Reci\u00e9n despu\u00e9s de la ratificaci\u00f3n del acuerdo por parte de los parlamentos de 50 pa\u00edses el Protocolo de Nagoya entrar\u00e1 en vigor. Y el pa\u00eds m\u00e1s rico del planeta, Estados Unidos, no particip\u00f3 en la conferencia y no ser\u00e1 alcanzado por sus decisiones. &#8220;El acuerdo general sobre acceso y reparto de beneficios permite que los esfuerzos de conservaci\u00f3n caminen, pero todav\u00eda falta trabajar en algunos detalles&#8221;, dice el bi\u00f3logo estadounidense Thomas Lovejoy, un estudioso de la Amazonia desde hace cuatro d\u00e9cadas, quien introdujo el t\u00e9rmino biodiversidad en el seno de la comunidad cient\u00edfica en los a\u00f1os 1980. Reiterando la posici\u00f3n que sostuvo en mayo pasado, cuando, por invitaci\u00f3n del programa Biota-FAPESP, present\u00f3 la tercera edici\u00f3n del Global Biodiversity Outlook en el Palacio de los Bandeirantes, en S\u00e3o Paulo, Lovejoy fue cr\u00edtico con relaci\u00f3n a las trabas a la investigaci\u00f3n impuestas por las leyes contra la biopirater\u00eda. &#8220;Quiero poner de relieve la importancia de permitir la investigaci\u00f3n en lugar de sofocarla, toda vez que ning\u00fan pa\u00eds, aisladamente, tiene la <em>expertise <\/em>necesaria como para avanzar solo&#8221;, afirma Lovejoy. &#8220;Hace m\u00e1s de 10 a\u00f1os la burocracia creada por la actual legislaci\u00f3n brasile\u00f1a entorpece las investigaciones, principalmente en las cuestiones asociadas al uso sostenible y al reparto de los beneficios&#8221;, refuerza Carlos Joly. El secretario de Medio Ambiente, Braulio Dias, prev\u00e9 un ablandamiento de la legislaci\u00f3n antibiopirater\u00eda en Brasil con la aprobaci\u00f3n del Protocolo de Nagoya. &#8220;Con la protecci\u00f3n de la biodiversidad de car\u00e1cter internacional, se har\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil crear una legislaci\u00f3n menos restrictiva y menos burocr\u00e1tica, que ayude a la investigaci\u00f3n y al desarrollo tecnol\u00f3gico&#8221;, afirma.<\/p>\n<div id=\"attachment_100770\" style=\"max-width: 263px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-100770\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img2b1.jpg\" alt=\"\" width=\"253\" height=\"356\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img2b1.jpg 253w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img2b1-120x169.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img2b1-250x352.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 253px) 100vw, 253px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">fabio colombini<\/span>Brasil no logr\u00f3 producir una lista oficial de animales<span class=\"media-credits\">fabio colombini<\/span><\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan la evaluaci\u00f3n de Thomas Lovejoy, los objetivos planteados en el plan estrat\u00e9gico para 2020 son ejecutables. &#8220;Personalmente, prefer\u00eda metas m\u00e1s ambiciosas, como la interrupci\u00f3n de la p\u00e9rdida de la biodiversidad causada por el hombre, en lugar de su disminuci\u00f3n, tal como fue aprobado. Pero como la mayor\u00eda de los pa\u00edses no logr\u00f3 cumplir con la metas para 2010, se consider\u00f3 que eso era demasiado ambicioso&#8221;, dice el bi\u00f3logo, en referencia al hecho de que todos los pa\u00edses fallaron en el cumplimiento de la metas estipuladas en el plan estrat\u00e9gico fijado en 2002 con metas para 2010. Para Anne Larigauderie, directora ejecutiva de Diversitas, un programa internacional de ciencia de la biodiversidad patrocinado por la Unesco, los desaf\u00edos futuros son grandes. &#8220;Soy cautelosamente optimista con los resultados de Nagoya&#8221;, dice Anne, quien particip\u00f3 en el encuentro de Jap\u00f3n. &#8220;En diversos aspectos, la conferencia fue un \u00e9xito. Pero debemos tener en mente que uno de los resultados de la reuni\u00f3n fue tambi\u00e9n el fracaso colectivo en lo que hace a las metas para 2010. Esperemos que los instrumentos de pol\u00edtica que se dise\u00f1aron en Nagoya est\u00e9n a la altura de los desaf\u00edos por venir&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>Un momento importante de la conferencia de Nagoya fueron los debates alrededor del estudio Econom\u00eda de los Ecosistemas y Biodiversidad (TEEB, por sus siglas en ingl\u00e9s), elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), que apunt\u00f3 el valor econ\u00f3mico de las plantas, los animales, los bosques y los ecosistemas. Este estudio evalu\u00f3 los costos de la p\u00e9rdida de la biodiversidad, que se ubicaron entre 3,6 y 8,2 billones de reales anuales. &#8220;La importancia del TEEB se debe a que hizo posible, mediante la utilizaci\u00f3n de argumentos econ\u00f3micos, extender el debate sobre la necesidad de conservaci\u00f3n de la biodiversidad a otras esferas de la sociedad adem\u00e1s de la ambiental y ejercer influjo sobre los tomadores de decisiones&#8221;, afirma Cl\u00e1udio Maretti, superintendente de conservaci\u00f3n de WWF-Brasil. &#8220;Asimismo, en el caso de los pa\u00edses en desarrollo que necesitan dinero para invertir en conservaci\u00f3n, el estudio TEEB apunta posibilidades de retorno econ\u00f3mico con la explotaci\u00f3n de los servicios prestados por la biodiversidad&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>En el plano nacional, los desdoblamientos del Protocolo de Nagoya tambi\u00e9n enfrentar\u00e1n retos. No existe actualmente un consenso ni siquiera dentro del gobierno para implementar ciertos puntos. El reparto de beneficios, por ejemplo, fue cuestionado por el Ministerio de Agricultura, en un reflejo de los temores del sector ruralista de que el pa\u00eds tenga de pagar para usufructuar los recursos gen\u00e9ticos de otros pa\u00edses para mejorar sus cultivos. &#8220;Tenemos una se\u00f1alizaci\u00f3n del Ministerio de Agricultura de que existe inter\u00e9s en conversar sobre una propuesta \u00fanica de gobierno&#8221;, dice Braulio Dias. &#8220;Si conseguimos crear un paquete redondo de propuestas y presentarlo al Congreso, ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil movilizar a los legisladores del bloque del gobierno. Pero si eso no sucede, ser\u00e1 dif\u00edcil&#8221;, explica el secretario. &#8220;Las dificultades son concretas, como la batalla del C\u00f3digo Forestal lo demuestra&#8221;, afirma Carlos Joly, en referencia a la posibilidad de que el Congreso flexibilice la protecci\u00f3n de la biodiversidad en propiedades privadas por presi\u00f3n de los pol\u00edticos ruralistas.<\/p>\n<p><strong>Mensaje<br \/>\n<\/strong>Cl\u00e1udio Maretti, de WWF-Brasil, dice que la clave para llevar adelante los avances de Nagoya es la movilizaci\u00f3n de la sociedad. &#8220;Los resultados de la conferencia levantaron el \u00e1nimo, pero ahora tenemos que despertar el inter\u00e9s en sociedad para alcanzar las metas, algo que la movilizaci\u00f3n alrededor de los cambios clim\u00e1ticos logr\u00f3 hacer&#8221;, afirma. &#8220;Tenemos que mostrar que la pelea no es entre ambientalistas y ruralistas, sino entre un modelo nuevo y sostenible, que ya se ha granjeado la adhesi\u00f3n de parte del empresariado, y una econom\u00eda antigua, que a\u00fan cree que los recursos naturales son inagotables&#8221;, afirma.<\/p>\n<div id=\"attachment_100771\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-100771\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img3b1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"283\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img3b1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img3b1-120x117.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4299img3b1-250x244.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">JEAN-CHRISTOPHE BOTT \/ KEYSTONE \/ CORBIS<\/span>Investigaci\u00f3n agr\u00edcola: el uso de recursos gen\u00e9ticos de otros pa\u00edses ser\u00e1 cobrado<span class=\"media-credits\">JEAN-CHRISTOPHE BOTT \/ KEYSTONE \/ CORBIS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Aunque no cumpli\u00f3 las metas para 2010, Brasil fue uno de los pa\u00edses que m\u00e1s han avanzado en ese sentido, lo que le dio fuerza a los negociadores brasile\u00f1os en las conversaciones de Nagoya. Ha habido una disminuci\u00f3n significativa del \u00edndice de deforestaci\u00f3n en la Amazonia, que cay\u00f3 un 75% entre 2004 y 2009, y se han ampliado las \u00e1reas protegidas. &#8220;Por otro lado, las metas brasile\u00f1as que depend\u00edan del avance del conocimiento cient\u00edfico no anduvieron tan bien&#8221;, dice Carlos Joly, del Biota-FAPESP. Cada pa\u00eds deber\u00eda publicar listas oficiales de especies que viven en sus territorios, con el fin de establecer el derecho a participar en el reparto de beneficios provenientes de su utilizaci\u00f3n. &#8220;Deb\u00edamos contar con listas oficiales de plantas, animales y microorganismos, pero solamente logramos presentar una lista parcial de especies de la flora brasile\u00f1a, disponible en el sitio del Jard\u00edn Bot\u00e1nico del R\u00edo de Janeiro. Para animales y microorganismos brasile\u00f1os, no tenemos ni siquiera listas parciales oficialmente reconocidas&#8221;, dice Joly, resaltando que S\u00e3o Paulo, en este apartado, ha logrado avanzar. Un volumen especial de la revista <em>Biota Neotropica <\/em>publicar\u00e1 en breve la lista oficial de especies de vertebrados, invertebrados y plantas del estado de S\u00e3o Paulo. De acuerdo con el secretario de Medio Ambiente del estado de S\u00e3o Paulo, Pedro Ubiratan Escorel de Azevedo, que estuvo en Nagoya, S\u00e3o Paulo brind\u00f3 una contribuci\u00f3n significativa para el logro de la metas alcanzadas por Brasil. &#8220;El pago de servicios ambientales ya est\u00e1 previsto en una ley estadual y ya hab\u00edamos creado \u00e1reas marinas protegidas&#8221;, afirma. &#8220;S\u00e3o Paulo ya tiene el 52% de las \u00e1reas marinas protegidas y un 13% del \u00e1rea terrestre&#8221;, dice.<\/p>\n<p>Nagoya sell\u00f3 la creaci\u00f3n de la Red de Observaci\u00f3n de la Biodiversidad Global (GEO-BON), una estructura global y cient\u00edficamente robusta para la observaci\u00f3n y detecci\u00f3n de alteraciones en la biodiversidad. &#8220;Es una iniciativa sumamente importante que nos ubicar\u00e1 en el nivel necesario como para seguir de cerca lo que estamos haciendo con miras a alcanzar las nuevas metas&#8221;, dice el bi\u00f3logo estadounidense Harold Mooney, de la Universidad Stanford, presidente del comit\u00e9 cient\u00edfico de Diversitas, que vendr\u00e1 a Brasil en diciembre para participar en la conferencia en Bragan\u00e7a Paulista. &#8220;No existe un plan de acci\u00f3n claro destinado a alcanzar los objetivos definidos en Nagoya, aunque muchos pa\u00edses est\u00e9n realmente empe\u00f1ados en alcanzarlos&#8221;, afirma Mooney, quien tambi\u00e9n estuvo en Nagoya.<\/p>\n<p><strong>Pares<br \/>\n<\/strong>El escenario post Nagoya tambi\u00e9n impone un compromiso mayor por parte de los cient\u00edficos en la protecci\u00f3n de la biodiversidad. En una reuni\u00f3n realizada en junio por el Programa Ambiental de las Naciones Unidas (Unep, por sus siglas en ingl\u00e9s), en Busan, Corea del Sur, representantes de los 85 pa\u00edses recomendaron la creaci\u00f3n de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de Ecosistemas (IPBES). La intenci\u00f3n, que ahora debe ser refrendada por la Asamblea General de la ONU, es realizar evaluaciones regulares y actuales sobre el conocimiento referente a la biodiversidad y los servicios ecosist\u00e9micos. Los estudios cient\u00edficos deber\u00e1n ser independientes y evaluados por pares, en moldes similares al trabajo del Panel Intergubernamental sobre Cambios Clim\u00e1ticos (IPCC). Un intento anterior de crear un organismo de est\u00e1 \u00edndole fue rechazado por la diplomacia de varios pa\u00edses, incluso Brasil. Se trataba del Mecanismo Internacional de Conocimiento Cient\u00edfico en Biodiversidad (Imoseb, sigla en ingl\u00e9s), propuesto por Francia y visto como una tentativa de intervenci\u00f3n de los pa\u00edses desarrollados en la estrategias de los pa\u00edses en desarrollo. &#8220;La principal raz\u00f3n del fracaso fue que no exist\u00eda una garant\u00eda de proporcionalidad de representaci\u00f3n en la composici\u00f3n del organismo entre los pa\u00edses ricos en biodiversidad y los pa\u00edses que poseen la tecnolog\u00eda para explotarla&#8221;, explica Carlos Joly.<\/p>\n<p>De acuerdo con el secretario Braulio Dias, el IPBES tendr\u00e1 una diferencia fundamental con relaci\u00f3n al IPCC: en vez de producir \u00fanicamente informes, tambi\u00e9n se abocar\u00e1 a la capacitaci\u00f3n de t\u00e9cnicos, sobre todo en los pa\u00edses pobres. &#8220;Eso es necesario para hacer el puente entre el conocimiento cient\u00edfico y su aplicaci\u00f3n en pol\u00edticas p\u00fablicas&#8221;, afirma. De acuerdo con Dias, la ministra de Medio Ambiente, Isabela Teixeira, ya ha anunciado el inter\u00e9s de crear una instancia nacional en los moldes del IPBES. &#8220;Sabemos que no vamos a resolver el problema de la biodiversidad sin contar con una fuerte base cient\u00edfica&#8221;, afirma el secretario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Acuerdo destraba el punto sobre el reparto de beneficios de la biodiversidad","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[275,292],"coauthors":[98],"class_list":["post-90091","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-biodiversidad","tag-diplomacia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90091","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90091"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90091\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90091"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90091"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90091"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90091"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}