{"id":90093,"date":"2010-12-01T00:00:00","date_gmt":"2010-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/12\/01\/salto-postergado\/"},"modified":"2016-06-02T16:50:08","modified_gmt":"2016-06-02T19:50:08","slug":"salto-postergado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/salto-postergado\/","title":{"rendered":"Salto postergado"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/028-033_UNESCO-Pintec2008_178-02-2-e1464896804820.jpg\" rel=\"attachment wp-att-218576\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-218576\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/028-033_UNESCO-Pintec2008_178-02-2-e1464896804820-300x152.jpg\" alt=\"028-033_UNESCO-Pintec2008_178-02\" width=\"300\" height=\"152\" \/><\/a>Los resultados de la cuarta edici\u00f3n de la Investigaci\u00f3n de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pintec), dados a conocer a finales de octubre, muestran un incremento de la cantidad de empresas brasile\u00f1as que innovaron entre 2006 y 2008, pero tambi\u00e9n ponen en evidencia la persistencia de problemas estructurales, tales como una escasa propensi\u00f3n a realizar esfuerzos de investigaci\u00f3n y desarrollo (I&amp;D) en el sector privado y un contingente limitado de investigadores que trabajan en las empresas. El \u00edndice de innovaci\u00f3n de las empresas, que fue del 34,4% en el per\u00edodo 2003-2005, trep\u00f3 al 38,6% entre 2006-2008. Eso significa que en el universo de 106.862 empresas entrevistadas, 41.300 crearon alg\u00fan producto y\/o adoptaron alg\u00fan proceso nuevo o sustancialmente mejorado en el per\u00edodo analizado. El Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE), que realiza la Pintec desde 2000, recab\u00f3 datos de 100.496 industrias, de 6.326 empresas de sectores seleccionados del \u00e1rea de servicios y de 40 dedicadas a investigaci\u00f3n y desarrollo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/028-033_UNESCO-Pintec2008_178-02-3-e1464896836321.jpg\" rel=\"attachment wp-att-218580\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-218580\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/028-033_UNESCO-Pintec2008_178-02-3-e1464896836321-300x173.jpg\" alt=\"028-033_UNESCO-Pintec2008_178-02\" width=\"300\" height=\"173\" \/><\/a>Un dato desalentador apunta que el crecimiento, estimulado principalmente por el desarrollo econ\u00f3mico registrado durante el per\u00edodo, no se vio acompa\u00f1ado por un esfuerzo proporcionalmente mayor por parte del sector privado que el habitual en actividades internas de I&amp;D, aqu\u00e9llas que suelen generar innovaciones capaces de incrementar la competitividad y ayudar a las empresas a conquistar nuevos\u00a0 mercados. La Pintec de 2008 muestra que las empresas encuestadas invirtieron alrededor de\u00a0 54.100 millones de reales en actividades innovadoras (eran 41.300 millones en 2005), de los cuales fueron 15.200 millones de reales en actividades internas de I&amp;D (ante 10.400 millones registrados en el sondeo anterior).\u00a0 Justo es decir que se registr\u00f3 un incremento real del gasto empresarial en actividades internas de I&amp;D del orden del 23%, comparando los datos de las investigaciones de 2008 y de 2005, con valores actualizados para 2008 por el IGP-DI.<\/p>\n<p>Pero cuando se considera la relaci\u00f3n de los gastos totales con actividades innovadoras sobre el ingreso neto de ventas de las empresas, se observa una estabilidad, incluso con una ligera disminuci\u00f3n con relaci\u00f3n al porcentaje de la Pintec 2005. La relaci\u00f3n pas\u00f3 del 3% en 2005 al 2,9% en 2008. En tanto, cuando se analizan \u00fanicamente los gastos en actividades internas de I&amp;D, se registra un peque\u00f1o incremento de la proporci\u00f3n con relaci\u00f3n a los ingresos, de un 0,77% en 2005 a un 0,8% en 2008. &#8220;Era de esperarse que la prioridad asignada a la innovaci\u00f3n en las pol\u00edticas p\u00fablicas, asociada al crecimiento econ\u00f3mico, influyese en los indicadores. Pero el esfuerzo privado en innovaci\u00f3n sigue siendo relativamente bajo en Brasil&#8221;, dice S\u00e9rgio Robles Reis Queiroz, docente del Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica del Instituto de Geociencias de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y ex secretario adjunto de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Desarrollo Econ\u00f3mico del Estado de S\u00e3o Paulo. En 2008, Brasil invirti\u00f3 en I&amp;D un 1,09% del PIB, y el sector privado fue responsables por un 44% de ese esfuerzo. En Alemania y Estados Unidos, m\u00e1s all\u00e1 de la crisis econ\u00f3mica mundial, los gastos en I&amp;D en 2008 fueron de un 2,64% y un 2,77% del PIB, respectivamente, y las empresas respondieron por m\u00e1s de dos tercios del total.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/028-033_UNESCO-Pintec2008_178-03-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-218577\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-218577\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/028-033_UNESCO-Pintec2008_178-03-1-772x1024.jpg\" alt=\"028-033_UNESCO-Pintec2008_178-03\" width=\"290\" height=\"384\" \/><\/a>Elite<br \/>\n<\/strong>El estudio muestra que solamente una elite de las industrias puede ser considerada innovadora en el sentido preciso del adjetivo. Del total de 100.496 industrias participantes del sondeo, 38.299 implementaron productos y\/o procesos nuevos o sustancialmente mejorados en el per\u00edodo 2006-2008. De ese conjunto, tan s\u00f3lo 3.232 desarrollaron productos o servicios innovadores para el mercado nacional y solamente 267 crearon innovaciones para el mercado mundial. En la mayor parte de los casos, las innovaciones tuvieron como par\u00e1metro de comparaci\u00f3n solamente el patr\u00f3n vigente en la propia empresa, lo que implica mejoras limitadas, aun cuando marquen la diferencia en la facturaci\u00f3n. Y, para la mayor\u00eda, el patr\u00f3n de innovaci\u00f3n se basa a\u00fan en el acceso al conocimiento tecnol\u00f3gico mediante de la incorporaci\u00f3n de m\u00e1quinas y equipos. De acuerdo con la Pintec 2008, un 77,7% del total de las empresas innovadoras consider\u00f3 la compra de m\u00e1quinas y de equipamientos como relevante para desarrollar sus innovaciones, ante un 80,6% contabilizado por la investigaci\u00f3n de 2005. En segundo lugar aparece la capacitaci\u00f3n (un 59,7% en 2005 y un 59,9% en 2008). Una novedad fue el incremento en el porcentaje de empresas que consideraron relevante la adquisici\u00f3n de software: un 16,6% en el per\u00edodo 2003-2005 ante el 26,5% en 2006-2008.<\/p>\n<p>En tanto, las actividades internas de I&amp;D fueron consideradas relevantes para el 11,5% de las industrias, un 16% de las empresas de servicios y un 100% de las empresas de I&amp;D. &#8220;La cuesti\u00f3n principal no es saber cu\u00e1ntas empresas practican la innovaci\u00f3n, sino cu\u00e1l es el resultado efectivo obtenido con los recursos destinados&#8221;, afirma el economista Jo\u00e3o Furtado, docente de la Escuela Polit\u00e9cnica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y coordinador de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica de la FAPESP. &#8220;La simple compra de una m\u00e1quina nueva dif\u00edcilmente ayude a una empresa a conquistar nuevos mercados o a vender productos con m\u00e1rgenes mayores, aqu\u00e9llos por los cuales los clientes aceptan pagar m\u00e1s caro porque detectan un beneficio significativo&#8221;. En el caso de la industria brasile\u00f1a, los gastos con m\u00e1quinas y software son dos veces mayores que las inversiones en I&amp;D en el \u00e1mbito interno y en el externo. En tanto, en Espa\u00f1a, la compra de m\u00e1quinas representa tan s\u00f3lo un 40% de los gastos con I&amp;D en los \u00e1mbitos interno y externo, y en Alemania, la mitad.<\/p>\n<p><strong>Agricultura<br \/>\n<\/strong>Para Jo\u00e3o Furtado, deben hacerse otras ponderaciones con relaci\u00f3n al alcance de la Pintec. Recuerda que la investigaci\u00f3n ampli\u00f3 el concepto de innovaci\u00f3n, incorporando elementos organizacionales y de marketing, lo que aument\u00f3 el espectro de las empresas consideradas innovadoras, en consonancia con un cambio en los par\u00e1metros internacionales. Y considera que un sector que en Brasil es reconocidamente innovador, el de la tecnolog\u00eda en la agricultura,\u00a0 no es cubierto por la Pintec. &#8220;En la agricultura existen sinapsis naturales, personas que por su origen y su trayectoria se comunican o forman comunidades basadas en la aplicaci\u00f3n del conocimiento. Esto lleva a una sucesi\u00f3n de peque\u00f1as innovaciones que se van difundiendo&#8221;, afirma. &#8220;De todas maneras, hay que reconocer que estamos todav\u00eda lejos de lo ideal, tanto en la cobertura como en la intensidad, en la actividad de innovaci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/028-033_UNESCO-Pintec2008_178-04-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-218578\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-218578\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/028-033_UNESCO-Pintec2008_178-04-1-755x1024.jpg\" alt=\"028-033_UNESCO-Pintec2008_178-04\" width=\"290\" height=\"393\" \/><\/a>El an\u00e1lisis de los datos revela una desigualdad en el desempe\u00f1o de los diversos sectores analizados. La mayor parte del crecimiento se verific\u00f3 en el sector de la industria de transformaci\u00f3n. El incremento de gastos con actividades internas de I&amp;D, corrigiendo los valores de 2005 por el \u00edndice IGP-DI, se concentr\u00f3 en los sectores de fabricaci\u00f3n de veh\u00edculos (1.100 millones de reales), en petr\u00f3leo y biocombustibles (570 millones de reales) y en fabricaci\u00f3n de productos qu\u00edmicos (410 millones de reales). En el sector de servicios, el mayor aumento fue en telecomunicaciones (680 millones de reales), pero hubo una reducci\u00f3n apreciable en el sector de inform\u00e1tica (400 millones menos). El vigor innovador de las automotrices es una tendencia ya observada en las investigaciones anteriores. &#8220;Brasil tienen un historial de innovaci\u00f3n en el parque metalmec\u00e1nico, en tanto que en los pa\u00edses desarrollados los sectores l\u00edderes son m\u00e1s los ligados a la inform\u00e1tica y a la industria farmac\u00e9utica&#8221;, dice S\u00e9rgio Queiroz. En el caso del petr\u00f3leo y de los biocombustibles, las inversiones de Petrobras y el desarrollo de fuentes alternativas como el etanol explican ese crecimiento.<\/p>\n<p>El economista Andr\u00e9 Tosi Furtado, docente del Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica de la Unicamp, observa que hay m\u00e1s sectores que evolucionaron que sectores que retrocedieron cuando se analiza la serie hist\u00f3rica de gastos en actividades internas de I&amp;D en relaci\u00f3n con el ingreso neto por ventas de las empresas. &#8220;Los datos muestran que mejor\u00f3 el desempe\u00f1o innovador de sectores ligados a las <em>commodities<\/em>, como el de alimentos, que es el principal de la industria brasile\u00f1a, as\u00ed como el de refinaci\u00f3n de petr\u00f3leo, el de telecomunicaciones, el automovil\u00edstico e incluso la industria farmac\u00e9utica, que hace poco esfuerzo de investigaci\u00f3n y desarrollo en Brasil, pero que se ve estimulada por pol\u00edticas industriales y sectoriales, relacionadas con la producci\u00f3n de gen\u00e9ricos&#8221;, dice Andr\u00e9 Furtado. &#8220;Tambi\u00e9n existen sectores declinantes, como el de m\u00e1quinas y equipamientos, que se resienten debido a la pol\u00edtica cambiaria y a la facilidad de importaci\u00f3n. La fabricaci\u00f3n de otros materiales de transporte, que incluyen la industria aeron\u00e1utica, y de equipamientos el\u00e9ctricos, tambi\u00e9n experiment\u00f3 una reducci\u00f3n. Hay se\u00f1ales de alerta, porque algunos de esos sectores son estrat\u00e9gicos&#8221;, afirma. Si bien sostiene que los problemas estructurales de las empresas brasile\u00f1as persisten, Andr\u00e9 Furtado pone de relieve que, si la situaci\u00f3n econ\u00f3mica sigue siendo favorable, el impacto seguir\u00e1 siendo positivo a largo plazo. &#8220;Nuestra intensidad de I&amp;D en la industria es todav\u00eda cinco veces inferior a la de los pa\u00edses de la OCDE, pero existe una trayectoria ascendente que\u00a0 esperamos que siga&#8221;, afirma, optimista.<\/p>\n<p><strong>Falta de personal<\/strong><br \/>\nLa Pintec 2008 mape\u00f3 los problemas que afrontaron las empresas en el proceso de innovaci\u00f3n. En las industrias, los principales obst\u00e1culos aparecen en el siguiente orden: los elevados costos de la innovaci\u00f3n (73,2%), riesgos econ\u00f3micos excesivos (65,9%), falta de personal calificado (57,8%) y escasez de fuentes de financiamiento (51,6%). En comparaci\u00f3n con la Pintec 2005, se registr\u00f3 un aumento del peso de la falta de personal calificado y una disminuci\u00f3n de la relevancia de la falta de fuentes de financiamiento. Este dato converge con una de las conclusiones de la Conferencia Paulista de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n, realizada en mayo en la FAPESP, seg\u00fan la cual la falta de recursos humanos calificados est\u00e1 perjudicando los planes de crecimiento de las industrias paulistas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/028-033_UNESCO-Pintec2008_178-05-1.jpg\" rel=\"attachment wp-att-218579\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-218579\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/028-033_UNESCO-Pintec2008_178-05-1-300x263.jpg\" alt=\"028-033_UNESCO-Pintec2008_178-05\" width=\"300\" height=\"263\" \/><\/a>Un dado intrigante y preocupante de la Pintec 2008 fue la ca\u00edda de la cantidad de investigadores que trabajan en empresas. Ese n\u00famero era de 35 mil en 2000, pas\u00f3 a 40 mil en 2003,\u00a0 trep\u00f3 a 50 mil en 2005 y cay\u00f3 a 45 mil en 2008. En pa\u00edses como Alemania y Corea del Sur el ej\u00e9rcito de investigadores que trabajan en empresas asciende a 180 mil. En Jap\u00f3n son 492 mil. En Estados Unidos, m\u00e1s de 1.100.000. &#8220;Eso es algo que debe preocuparnos sobremanera, porque toda la estrategia y las pol\u00edticas se llevan a cabo para llevar m\u00e1s investigadores a las empresas y ese n\u00famero ni siquiera se mantuvo: disminuy\u00f3 un 10% en el per\u00edodo&#8221;, destac\u00f3 Carlos Henrique de Brito Cruz, director cient\u00edfico de la FAPESP. &#8220;Es un problema que debe ser bien comprendido. Necesitamos contar con esos indicadores a menudo para poder realimentar las pol\u00edticas p\u00fablicas.&#8221;<\/p>\n<p>El limitado vigor innovador de las empresas tiene como contrapunto el crecimiento del apoyo del gobierno a las actividades innovadoras. Ha aumentado porcentaje de empresas innovadoras que utilizaron al menos un instrumento de apoyo gubernamental. Eran un 18,8% del total en 2005 y subieron al 22,3% en 2008, con 9.200 empresas que utilizaron alg\u00fan incentivo p\u00fablico federal para innovar entre 2006 y 2008. El principal instrumento que utilizaron las empresas innovadoras de la industria fue el financiamiento para la compra de m\u00e1quinas y equipos (un 14,2%) y los menos utilizados fueron el reci\u00e9n creado instrumento de subvenci\u00f3n econ\u00f3mica (un 0,5%) y el financiamiento a proyectos de I&amp;D e innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en asociaci\u00f3n con universidades o institutos de investigaci\u00f3n (un 0,8%). Con relaci\u00f3n a los incentivos fiscales reglamentados por las leyes de I&amp;D e Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica y por la Ley del Bien, el porcentaje de empresas industriales innovadoras que se valieron de sus beneficios fue del 1,1%, con relieve para las empresas con m\u00e1s de 500 empleados, en las cuales la proporci\u00f3n fue del 16,2%.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las empresas innovan m\u00e1s, pero contratan menos investigadores","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-90093","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90093","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90093"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90093\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90093"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90093"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90093"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90093"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}