{"id":90095,"date":"2010-12-01T00:00:00","date_gmt":"2010-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/12\/01\/danos-colaterales\/"},"modified":"2015-10-27T16:40:19","modified_gmt":"2015-10-27T18:40:19","slug":"danos-colaterales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/danos-colaterales\/","title":{"rendered":"Da\u00f1os colaterales"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-100910\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4303img11.jpg\" alt=\"\" width=\"278\" height=\"363\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4303img11.jpg 278w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4303img11-120x157.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4303img11-250x326.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 278px) 100vw, 278px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LAURA DAVI\u00d1A<\/span>El reumat\u00f3logo pedi\u00e1trico Clovis Artur\u00a0 Almeida da Silva recuerda en detalle aquel d\u00eda de 2002 en que la adolescente Maria das Flores (nombre ficticio), de 16 a\u00f1os, lo consult\u00f3 en el Instituto del Ni\u00f1o (ICr, sigla en portugu\u00e9s) del Hospital de Cl\u00ednicas de S\u00e3o Paulo para contarle que la madre hab\u00eda descubierto el preservativo que ella llevaba en la cartera. Meses despu\u00e9s, ya con 17 a\u00f1os, Maria das Flores volvi\u00f3 a consultar a Almeida, en esa oportunidad para contarle, antes de cont\u00e1rselo a cualquier otra persona, que hab\u00eda tenido su primera relaci\u00f3n sexual, y hab\u00eda usado profil\u00e1ctico. Esa demonstraci\u00f3n de confianza entre la paciente y el m\u00e9dico tiene una dimensi\u00f3n especial para Almeida. Sucede que Maria das Flores era una de las j\u00f3venes con lupus eritematoso sist\u00e9mico que \u00e9l trat\u00f3 en el Ambulatorio de Reumatolog\u00eda del ICr. El lupus, causado por una disfunci\u00f3n del sistema inmunol\u00f3gico disparada por defectos gen\u00e9ticos, alteraciones hormonales, infecciones virales y otros factores que a\u00fan se desconocen, afecta a una de cada 100 mil personas (un 90% mujeres), es cuatro veces m\u00e1s com\u00fan en adultos que en ni\u00f1os y provoca lesiones en diversos tejidos: da\u00f1a las articulaciones, provoca enrojecimiento y descamaci\u00f3n de la piel y en casos m\u00e1s graves afecta al sistema nervioso central y a los ri\u00f1ones.<\/p>\n<p>Medicamentos m\u00e1s eficientes surgidos durante los \u00faltimos 15 a\u00f1os les han permitido a las personas con lupus vivir m\u00e1s y mejor. Y tambi\u00e9n ponerse de novias, casarse y tener hijos. Para hacer un seguimiento del cambio en el perfil etario, Almeida decidi\u00f3 conocer mejor de qu\u00e9 modo esta enfermedad autoinmune, por ahora sin cura, influye en la vida de las chicas y los chicos con edades entre 12 y 18 a\u00f1os, que actualmente representan a casi el 20% de las personas con lupus. Durante los \u00faltimos 10 a\u00f1os, junto a investigadores de otras instituciones de S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro, Minas Gerais y Bah\u00eda evaluaron el desarrollo sexual de casi 400 ni\u00f1os, adolescentes y adultos j\u00f3venes con lupus. Ese trabajo revel\u00f3 que los portadores de la enfermedad llegan a la madurez sexual m\u00e1s tarde y en general son menos f\u00e9rtiles. Y tambi\u00e9n mostr\u00f3 pistas de algo m\u00e1s importante: buena parte del retraso en el desarrollo sexual y la disminuci\u00f3n de la fertilidad no es consecuencia de la afecci\u00f3n, sino de los medicamentos empleados para mantenerla bajo control. &#8220;Revelamos efectos importantes de la medicaci\u00f3n tanto en los casos de las chicas como en los de los chicos&#8221;, afirma Almeida.<\/p>\n<p>Una de las alteraciones que la medicaci\u00f3n provoca es el atraso de la edad en que se produce la primera menstruaci\u00f3n, la menarca, que representa el comienzo de la edad f\u00e9rtil femenina. Almeida compar\u00f3 la edad en que 30 adolescentes con lupus tuvieron la menarca con la edad en que tuvieron la primera menstruaci\u00f3n 30 chicas sin el problema. En el primer grupo, la menarqu\u00eda sucedi\u00f3 en promedio a los 13 a\u00f1os, m\u00e1s o menos, casi dos a\u00f1os m\u00e1s tarde que entre las adolescentes sin lupus, de acuerdo art\u00edculo publicado en 2009 en la revista Lupus. &#8220;El villano de esta historia est\u00e1 en los corticoides [medicamentos antiinflamatorios] empleados en el tratamiento, que ralentizan la maduraci\u00f3n sexual&#8221;, explica el investigador del ICr.<\/p>\n<p>Interesado en ampliar y profundizar esa investigaci\u00f3n, Almeida cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de equipos de otras 11 universidades de S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro, Minas Gerais y Bah\u00eda y evalu\u00f3 a 298 adolescentes con lupus. Luego confront\u00f3 el resultado con el de un trabajo anterior realizado con 2.500 chicas sanas. La comparaci\u00f3n mostr\u00f3 que 12% de las ni\u00f1as padec\u00edan una interrupci\u00f3n repentina de la menstruaci\u00f3n (amenorrea) que sol\u00eda durar entre cuatro y siete meses. Dos factores explican la disfunci\u00f3n: la gravedad de la propia enfermedad y el efecto colateral de los medicamentos. &#8220;En el lupus los anticuerpos que el organismo produce pueden causar inflamaci\u00f3n de los ovarios y alterar los niveles de las hormonas sexuales&#8221;, comenta Almeida. Sumadas a ese efecto, dosis elevadas de corticoides desencadenan una disminuci\u00f3n del funcionamiento de la gl\u00e1ndula hip\u00f3fisis, ubicada en la base del cerebro, con lo cual se reduce la secreci\u00f3n de la hormona fol\u00edculo estimulante (FSH) y la de la hormona luteinizante (LH), responsables de la maduraci\u00f3n de los \u00f3vulos.<\/p>\n<p>El estudio tambi\u00e9n indic\u00f3 que otro medicamento empleado para controlar el lupus, el inmunosupresor ciclofosfamida, que reduce la actividad inflamatoria de la enfermedad, elev\u00f3 el riesgo de aborto. La probable explicaci\u00f3n para este efecto \u2013observado entre muchachas que quedaron embarazadas durante el tratamiento, pese a la recomendaci\u00f3n de que usasen m\u00e9todos anticonceptivos\u2013 indica que la ciclofosfamida inhibe la divisi\u00f3n celular e interfiere en el desarrollo del embri\u00f3n. Almeida verific\u00f3 que aun sin el uso del inmunosupresor, las adolescentes con lupus tienen menos \u00f3vulos que las que no padecen la enfermedad. Presentado en 2007 en Lupus, este trabajo mereci\u00f3 un editorial en el Journal of Rheumatology, firmado por Miriam Kaufman, una de las principales expertas en el mundo en medicina de adolescentes. &#8220;Los autores [brasile\u00f1os] advierten sobre la necesidad de que las j\u00f3venes sean orientadas en sus decisiones relacionadas con la vida sexual&#8221;, escribi\u00f3 Miriam.\u00a0Otro efecto indeseado de la ciclofosfamida fue el aumento de los casos de una infecci\u00f3n con un hongo: la candidiasis vaginal, detectada en el 14% de las chicas con lupus. &#8220;La candidiasis debe ser tratada porque puede propagarse por el cuerpo&#8221;, comenta Almeida.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-100912\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4303img21.jpg\" alt=\"\" width=\"279\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4303img21.jpg 279w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4303img21-120x92.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4303img21-250x193.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 279px) 100vw, 279px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LAURA DAVI\u00d1A<\/span>El tama\u00f1o del pene<\/strong><br \/>\nEn simult\u00e1neo al estudio con las chicas, el equipo del Instituto del Ni\u00f1o y de la C\u00e1tedra de Reumatolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo evalu\u00f3 la fertilidad y la maduraci\u00f3n sexual de adolescentes y adultos j\u00f3venes del sexo masculino. Una de las consecuencias observadas, posiblemente asociadas al uso del los medicamentos, es la reducci\u00f3n del tama\u00f1o del pene. La reumat\u00f3loga pedi\u00e1trica Ana Paula Vecchi, del grupo de Almeida, evalu\u00f3 la\u00a0 longitud y la circunferencia del \u00f3rgano sexual de 25 adultos j\u00f3venes con lupus y verific\u00f3 que en promedio ten\u00edan el pene 2 cent\u00edmetros menor que los muchachos sin lupus. Y la disminuci\u00f3n fue m\u00e1s intensa entre los que hab\u00edan exhibido los primeros signos del lupus antes de los 13 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ana Paula cree que en esos casos el tratamiento debe haber empezado tempranamente, antes de que los \u00f3rganos sexuales se desarrollasen completamente. &#8220;Los corticoides interfieren en la hip\u00f3fisis, y esto desencadena una disminuci\u00f3n de la producci\u00f3n hormonal&#8221;, comenta la reumat\u00f3loga. &#8220;Y con menos testosterona, el \u00f3rgano crece menos&#8221;. Pese a ese problema, motivo de malestar para muchos hombres, los j\u00f3venes que participaron del estudio declararon que no ten\u00edan dificultades para mantener relaciones sexuales, disminuci\u00f3n de la libido ni verg\u00fcenza o baja autoestima.<\/p>\n<p>El tama\u00f1o del pene no fue el \u00fanico problema entre los hombres con lupus. De modo general tambi\u00e9n son menos f\u00e9rtiles que los que no sufren la enfermedad. Entre 2002 y 2006, el grupo de Almeida hizo un seguimiento con 35 varones con edades entre 15 y 45 a\u00f1os que, m\u00e1s all\u00e1 del lupus, no padec\u00edan otras enfermedades, ni consum\u00edan alcohol o tabaco. El an\u00e1lisis del esperma demostr\u00f3 que el 60% de los hombres con lupus ten\u00eda problemas de fertilidad que variaban de la baja concentraci\u00f3n y movilidad reducida de los espermatozoides a la ausencia total de c\u00e9lulas reproductivas masculinas.<\/p>\n<p>Estos hombres tambi\u00e9n ten\u00edan test\u00edculos menores que lo de los adultos sin lupus y niveles elevados de la hormona FSH, que regula la producci\u00f3n de espermatozoides. El grupo del ICr verific\u00f3 que el factor responsable de las alteraciones en los espermatozoides fue el uso de la ciclofosfamida, que interfiere negativamente en el desarrollo de las gl\u00e1ndulas sexuales (g\u00f3nadas).\u00a0 El impacto del medicamento fue tan intenso que los espermatozoides segu\u00edan alterados cinco a\u00f1os despu\u00e9s del tratamiento.<\/p>\n<p><strong>Marcador sangu\u00edneo<\/strong><br \/>\nLa constataci\u00f3n de que los defectos en los espermatozoides aparecen siempre asociados a la alteraci\u00f3n del nivel de dos hormonas \u2013la FSH y la inhibina B, que es producida por los test\u00edculos y regula la producci\u00f3n de FSH\u2013 llev\u00f3 al reumat\u00f3logo pedi\u00e1trico Ricardo Mauisse Suehiro, del equipo de Almeida, a desarrollar un posible indicador de deformaci\u00f3n de las c\u00e9lulas reproductivas masculinas. &#8220;Existe una relaci\u00f3n directa entre el \u00edndice de las dos hormonas&#8221;, comenta Suehiro. &#8220;Cuando el nivel de FSH sube, debido a la ciclofosfamida, los test\u00edculos producen menos inhibina B, lo que perjudica la calidad del esperma&#8221;. Si esos resultados fueran confirmados por otros trabajos, la medici\u00f3n del \u00edndice de inibina B en la sangre podr\u00eda convertirse en un marcador de alteraciones en los espermatozoides que har\u00eda innecesario el espermograma.<\/p>\n<p>Almeida cree que los resultados que su grupo reuni\u00f3 en los \u00faltimos a\u00f1os contribuir\u00e1n para reorientar el tratamiento de las personas con lupus y mejorar su calidad de vida. Actualmente y como invitado de una instituci\u00f3n estadounidense, Suehiro\u00a0 participa en el desarrollo de un compuesto \u2013la triptorelina\u2013 que puede ayudar a proteger los ovarios de las j\u00f3venes que usan ciclofosfamida. Para el caso masculino, Almeida sugiere que se creen bancos de semen que permitan el congelamiento de espermatozoides sanos antes del comienzo del tratamiento.<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<\/strong><br \/>\n<strong> 1.<\/strong> Evaluaci\u00f3n de la funci\u00f3n gonadal en pacientes del sexo masculino con lupus eritematoso sist\u00e9mico (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/20114\/avaliacao-da-funcao-gonadal-em-pacientes-do-sexo-masculino-com-lupus-eritematoso-sistemico\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2004\/07832-2<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0L\u00ednea Regular de Ayuda a Proyecto de Investigaci\u00f3n; <strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Clovis Artur Almeida da Silva \u2013 Instituto del Ni\u00f1o;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 17.431,08 (FAPESP)<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Evaluaci\u00f3n de la funci\u00f3n gonadal en pacientes del sexo masculino con dermatomiositis y polimiositis (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/21318\/avaliacao-da-funcao-gonadal-em-pacientes-do-sexo-masculino-com-dermatomiosite-e-polimiosite\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2005\/56482-7<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0L\u00ednea Regular de Ayuda a Proyecto de Investigaci\u00f3n; <strong>Coordinador<\/strong>\u00a0Clovis Artur Almeida da Silva \u2013 Instituto del Ni\u00f1o;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 9.730,37 (FAPESP)<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<br \/>\n<\/em>SOARES, P.M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/art.22660\/full\" target=\"_blank\">Gonad evaluation in male systemic lupus erythematosus<\/a>.\u00a0<strong>Arthritis Rheum<\/strong>. v. 56, p. 2.352-61. jul. 2007.<br \/>\nSUEHIRO, R.M. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/rheumatology.oxfordjournals.org\/content\/47\/11\/1692.short\" target=\"_blank\">Testicular Sertoli cell function in male systemic lupus erythematosus.<\/a>\u00a0<strong>Rheumatology<\/strong>. v. 47, p. 1.692-97. nov. 2008.<br \/>\nSILVA, C.A. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1002\/acr.20323\/full\" target=\"_blank\">Maintenance of fertility in patients with rheumatic diseases needing anti-inflammatory and immunosuppressive drugs<\/a>.<strong> Arthritis Care and Research.<\/strong> 26 ago. 2010. (online)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un medicamento usado en el tratamiento del lupus perjudica la fertilidad ","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316],"coauthors":[109],"class_list":["post-90095","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90095","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90095"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90095\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90095"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90095"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90095"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90095"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}