{"id":90101,"date":"2010-12-01T00:00:00","date_gmt":"2010-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2010\/12\/01\/versatilidad-marina\/"},"modified":"2017-02-15T17:28:37","modified_gmt":"2017-02-15T19:28:37","slug":"versatilidad-marina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/versatilidad-marina\/","title":{"rendered":"Versatilidad marina"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_100976\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-100976\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4309img1-300x1881.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"188\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4309img1-300x1881.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4309img1-300x1881-120x75.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4309img1-300x1881-250x157.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">eduardo cesar<\/span>Cultivo en laboratorio de Dctyota sp<span class=\"media-credits\">eduardo cesar<\/span><\/p><\/div>\n<p>Con sus diferentes formas y sus colores diversos, las delicadas algas marinas guardan un riqu\u00edsimo arsenal qu\u00edmico compuesto de amino\u00e1cidos, l\u00edpidos, az\u00facares, carotenoides y pigmentos que las vuelven particularmente interesantes como fuentes de nuevos f\u00e1rmacos y sustancias bioactivas con potencial econ\u00f3mico para su uso en la agricultura, o incluso para la producci\u00f3n de biocombustible. Estos vers\u00e1tiles organismos acu\u00e1ticos tambi\u00e9n pueden utilizarse para limpiar \u00e1reas contaminadas con sustancias org\u00e1nicas y metales pesados, en un proceso al que se le da el nombre de biorremediaci\u00f3n. &#8220;Las algas tienen en su estructura celular una gran \u00e1rea llamada vacuola, un tipo de cavidad limitada por una membrana, en donde logran almacenar grandes cantidades de sustancias&#8221;, dice el profesor Pio Colepicolo Neto, del Departamento de Bioqu\u00edmica del Instituto de Qu\u00edmica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), quien hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os se dedica al estudio de las algas y actualmente coordina un proyecto tem\u00e1tico que cuenta con la participaci\u00f3n de nueve grupos de investigaci\u00f3n y es financiado por la FAPESP. Dicho estudio incluye trabajos de bioprospecci\u00f3n de macroalgas marinas. &#8220;En un \u00e1rea con metales pesados, pueden funcionar como esponjas biol\u00f3gicas, absorbiendo esos contaminantes. Dentro de las c\u00e9lulas, mediante mecanismos bioqu\u00edmicos, se produce una inmovilizaci\u00f3n de los materiales en las vacuolas&#8221;, informa. Al final del proceso, basta con incinerarlas y extraer el metal concentrado en las cenizas.<\/p>\n<p>Para probar en la pr\u00e1ctica el conocimiento de a\u00f1os de investigaci\u00f3n, Colepicolo envi\u00f3 recientemente un proyecto a Petrobras, que se encuentra actualmente en an\u00e1lisis en la empresa. Dicho proyecto se refiere a la utilizaci\u00f3n de macroalgas en los tanques de las refiner\u00edas para la limpieza de los metales pesados resultantes de los procesos de producci\u00f3n de petr\u00f3leo.<\/p>\n<p>Una de las propuestas embutidas en el proyecto consiste en estudiar los niveles de concentraci\u00f3n de di\u00f3xido de carbono (CO2) no solamente en las refiner\u00edas, sino tambi\u00e9n en las centrales de fermentaci\u00f3n de etanol, para que ese contaminante atmosf\u00e9rico pueda ser canalizado y bombeado hacia el espacio de cultivo de algas. &#8220;Con la absorci\u00f3n del di\u00f3xido de carbono ser\u00e1 posible ayudar a descontaminar la atm\u00f3sfera y as\u00ed ganar cr\u00e9ditos de carbono&#8221;, dice Colepicolo. Las algas marinas se encuentran en la base de la cadena alimenticia y generan biomol\u00e9culas importantes, tales como antioxidantes, amino\u00e1cidos esenciales, vitaminas, carotenoides, polisac\u00e1ridos y \u00e1cidos grasos como el omega 3 y el omega 6. &#8220;El di\u00f3xido de carbono funcionar\u00e1 como alimento para que las algas ganen en biomasa&#8221;, dice el investigador.<\/p>\n<p>En estudios realizados en asociaci\u00f3n con el Centro de Capacitaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n en Medio Ambiente (Cepema), vinculado a la USP y con sede en localidad de Cubat\u00e3o, en la zona conocida como Baixada Santista, el grupo de investigaci\u00f3n del Instituto de Qu\u00edmica ha verificado la degradaci\u00f3n de algunos contaminantes org\u00e1nicos como el fenol realizada por algas marinas. Adem\u00e1s degradar un compuesto sumamente t\u00f3xico, las algas usan el carbono del fenol para construir amino\u00e1cidos, l\u00edpidos y \u00e1cidos nucleicos. &#8220;Las estructuras qu\u00edmicas de diversos compuestos de las algas marinas son completamente distintas de las estructuras producidas por las plantas terrestres&#8221;, dice Colepicolo. Como viven en un ambiente altamente adverso, en donde sufren constantemente el ataque de otros organismos que se alimentan de ellas y tambi\u00e9n recurren a ellas como refugio, poseen una diversificada gama de sustancias qu\u00edmicas extremadamente sofisticadas para defenderse. Una de esas sustancias son los amino\u00e1cidos tipo micosporinas (o MMA&#8217;s, del ingl\u00e9s <em>mycosporine-like amino acids<\/em>), compuestos qu\u00edmicos de bajo peso molecular sintetizados por algas y hongos con alta capacidad de absorci\u00f3n de radiaci\u00f3n ultravioleta, que fueron aislados y caracterizados en el laboratorio de la USP. &#8220;Aislamos m\u00e1s de 20 micosporinas de distintas macroalgas del g\u00e9nero <em>Gracilaria<\/em> halladas en la costa brasile\u00f1a. Al comienzo del proyecto nuestro objetivo era desarrollar un abordaje \u00fanicamente volcado a la ciencia b\u00e1sica, pero debido a su alta capacidad de absorci\u00f3n de radiaci\u00f3n ultravioleta (UV), fue inevitable pensar en la aplicaci\u00f3n de esas mol\u00e9culas en los m\u00e1s diferentes productos que quedan expuestos a la luz solar. Adem\u00e1s de emplearse en protectores solares, esas sustancias pueden aplicarse directamente en telas o en pinturas y barnices para residencias y barcos&#8221;, dice Colepicolo.<\/p>\n<p><strong>Protecci\u00f3n solar<\/strong><br \/>\nUno de los extractos obtenidos mostr\u00f3 un excelente potencial para su uso en formulaciones cosm\u00e9ticas destinadas a la protecci\u00f3n solar. El proyecto para la obtenci\u00f3n de una sustancia fotoprotectora natural se desarroll\u00f3 en asociaci\u00f3n con la empresa Natura, como parte del Programa Asociaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pite), financiado por la FAPESP. &#8220;La radiaci\u00f3n ultravioleta que absorben es alt\u00edsima y comparable con los compuestos sint\u00e9ticos empleados en la composici\u00f3n de los actuales protectores comerciales&#8221;, dice Colepicolo. &#8220;Una gran diferencia de estas micosporinas es que absorben UVB (en la regi\u00f3n espectral de 280 a 330 nan\u00f3metros), en donde pocas mol\u00e9culas lo hacen&#8221;. Con el aumento gradual de la incidencia solar sobre el planeta, existe la necesidad de protecci\u00f3n en la regi\u00f3n de UVB. &#8220;La adici\u00f3n de sustancias naturales con la misma eficiencia de las sint\u00e9ticas le agrega valor al producto, con lo cual se vuelve diferenciado y a un valor de mercado competitivo&#8221;, dice el investigador. Natura ha realizado las pruebas de estabilidad de la sustancia y de evaluaci\u00f3n de citotoxicidad, el ensayo en cultivo de c\u00e9lulas necesario para verificar la biocompatibilidad de los materiales. &#8220;En los ensayos citot\u00f3xicos se verific\u00f3 que la micosporina no mata a las c\u00e9lulas ni por la absorci\u00f3n de radiaci\u00f3n ultravioleta ni bajo efecto de la luz blanca.&#8221;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las micosporinas, las algas producen diversos otros compuestos con propiedades antiinflamatorias, bactericidas y fungicidas. &#8220;Algunas sustancias extra\u00eddas de las algas, al roci\u00e1rselas sobre la papaya, el higo y la berenjena, aumentan el tiempo de vida \u00fatil en las g\u00f3ndolas de estos vegetales&#8221;, dice Colepicolo. &#8220;En algunos se registr\u00f3 un aumento de 30 d\u00edas en la vida \u00fatil luego de la aplicaci\u00f3n&#8221;. Pero, para que se lo considere un producto, primero hay que chequear la toxicidad de las sustancias despu\u00e9s del consumo y tambi\u00e9n los efectos que puedan tener sobre las frutas en que se aplicaron, un trabajo que demandar\u00e1 alrededor de dos a\u00f1os. Para llegar a las sustancias de inter\u00e9s, los investigadores analizaron decenas de especies de algas. &#8220;Luego de triturarlas, preparamos extractos con diferentes polaridades qu\u00edmicas y los probamos en gran escala&#8221;, dice Colepicolo. En Estados Unidos, algunos productores est\u00e1n usando extractos de algas ricas en carotenoides mezclados en el alimento balanceado de las gallinas ponedoras, para darles una coloraci\u00f3n m\u00e1s atractiva a los huevos y, por a\u00f1adidura, dejar a los animales m\u00e1s saludables. Eso sucede porque los carotenoides hallados en estos organismos son precursores de la s\u00edntesis de la vitamina A en animales. El principal problema para su uso en gran escala es que estas sustancias todav\u00eda son caras. &#8220;Una docena de huevos con extractos de algas cuesta entre 4 y 5 d\u00f3lares&#8221;, dice Colepicolo.<\/p>\n<p><strong>Cultivo integrado<\/strong><br \/>\nUna de las l\u00edneas de biorremediaci\u00f3n contempladas en el tem\u00e1tico tiene como foco el cultivo integrado de camarones y algas. En este caso, las macroalgas se cultivan en viveros similares a tanques en las propiedades rurales productoras de crust\u00e1ceos de Rio Grande do Norte. Los estudios han demostrado que las aguas residuales de la acuicultura intensiva \u2013ricas en nitr\u00f3geno y f\u00f3sforo\u2013 pueden usarse como fuente de nutrientes para el crecimiento de las macroalgas. En tal caso, es importante encontrar una especie de alga tolerante o resistente a un determinado nutriente, de manera tal de mejorar el potencial de producci\u00f3n y biorremediaci\u00f3n. Como resultado de esta asociaci\u00f3n, el ambiente se vuelve m\u00e1s equilibrado y favorable al crecimiento de los organismos cultivados. Dos propiedades productoras participan en el proyecto, coordinado por la profesora Eliane Marino-Soriano, del Departamento de Oceanograf\u00eda y Limnolog\u00eda de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN). Una de ellas es Primar, la \u00fanica empresa org\u00e1nica certificada de cultivo de camarones de Brasil, y la otra, Tecnar\u00e3o, perteneciente a un grupo argentino. Ambas est\u00e1n instaladas a orillas de la laguna Guara\u00edras, a 70 kil\u00f3metros de Natal, capital del estado, donde crecen mangles. En viveros de alrededor de 1,5 metro de profundidad y entre 3 y 4 hect\u00e1reas cada uno, los camarones son alimentados con alimento balanceado vitaminado varias veces al d\u00eda hasta que alcanzan el tama\u00f1o comercial.<\/p>\n<div id=\"attachment_100977\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-100977\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4309img2-300x1891.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"189\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4309img2-300x1891.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4309img2-300x1891-120x76.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4309img2-300x1891-250x158.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">JEAN-PAUL SORIANO<\/span>Detalle de ramas de Caulerpa racemosa<span class=\"media-credits\">JEAN-PAUL SORIANO<\/span><\/p><\/div>\n<p>Al cabo de tres meses, cuando est\u00e1n listos para su comercializaci\u00f3n, el agua utilizada en el cultivo vuelve al ambiente natural, lo que resulta en un aumento excesivo de la carga de nutrientes. Cuando las algas (<em>Gracilaria domingensis <\/em>y<em> Gracilaria birdiae<\/em>) son cultivadas en los tanques de camarones, se alimentan de los detritos expelidos por los crust\u00e1ceos, lo que al final resulta en un agua m\u00e1s limpia que puede devolverse a los manglares o reutilizarse en los sistemas de cultivo. La biomasa de las macroalgas producida en estos sistemas puede usarse para alimentaci\u00f3n humana, para alimento balanceado de animales y para compuestos bioactivos de alto valor econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Eliane coordina tambi\u00e9n un proyecto de cultivo de algas en mar abierto en la playa de Rio do Fogo, a 80 kil\u00f3metros de Natal, una actividad realizada en asociaci\u00f3n entre la UFRN, el Ministerio de Pesca y Agricultura y familias de pescadores de la zona. Este trabajo empez\u00f3 en 2001 como un proyecto piloto financiado por la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci\u00f3n (FAO) destinado a ayudar en el desarrollo de las comunidades pobres. &#8220;Demostramos que el cultivo de algas en esa regi\u00f3n ten\u00eda factibilidad econ\u00f3mica&#8221;, dice Eliane. El proyecto abarca el manejo de bancos de algas, la restauraci\u00f3n de esos bancos y la asesor\u00eda t\u00e9cnica, adem\u00e1s del suministro de datos a los \u00f3rganos ambientales. Actualmente alrededor de 25 personas trabajan en la recolecci\u00f3n de la <em>Gracilaria<\/em>, una especie aut\u00f3ctona del litoral nordestino. En\u00a0 Rio do Fogo, el cultivo de <em>Gracilaria <\/em>empez\u00f3 en 2005, m\u00e1s o menos a 50 metros de la playa, en sistemas de cultivo denominados balsas flotantes. Esas estructuras est\u00e1n compuestas de tubos de PVC y sogas que quedan en la superficie mediante la ayuda de boyas. En las sogas se insertan los tallos de las algas (plantines), que al cabo de tres meses estar\u00e1n listas para su cosecha.\u00a0 Al igual que las plantas terrestres, las macroalgas realizan la fotos\u00edntesis y son capaces de convertir la energ\u00eda solar en energ\u00eda qu\u00edmica, metabolizando compuestos para lograr sustancias necesarias para su crecimiento. Adem\u00e1s de la clorofila, responsable del proceso b\u00e1sico de fotos\u00edntesis, las algas poseen otros pigmentos que les confieren variadas coloraciones, que van del verde claro al bord\u00f3. Con base en la pigmentaci\u00f3n, las macroalgas se clasifican en los grupos de las algas verdes (<em>Chlorophyta<\/em>), las pardas (<em>Ochrophyta<\/em>) o las rojas (<em>Rhodophyta<\/em>), al que pertenecen las especies de Gracilaria.<\/p>\n<p><strong>Valor sustancial<\/strong><br \/>\n&#8220;Dependiendo de la especie, las algas pueden encontrarse tanto en las \u00e1reas m\u00e1s playas como en mayores profundidades&#8221;, dice Eliane, quien en 2009 public\u00f3 el <em>Manual de identifica\u00e7\u00e3o das macroalgas marinas do litoral do Rio Grande do Norte<\/em>, una gu\u00eda de campo sencilla y pr\u00e1ctica. Debido a sus propiedades nutricionales y medicinales, desde hace mucho tiempo los pueblos orientales les dan uso. Pero son algunos polisac\u00e1ridos, como el agar y el carragenano, utilizados en la industria alimenticia, farmac\u00e9utica y cosm\u00e9tica como estabilizadores, suavizantes y espesantes los que les confieren a estos organismos acu\u00e1ticos sustancial valor econ\u00f3mico. &#8220;En el mundo se consumen alrededor de 25 mil toneladas de carragenano anuales, lo que corresponde a 200 millones de d\u00f3lares&#8221;, dice Colepicolo. Es un mercado que crece un 5% al a\u00f1o. De agar son 10 mil toneladas anuales, \u00f3 10 millones de d\u00f3lares, con un crecimiento del 7% al a\u00f1o. &#8220;Toda el carragenano utilizado en Brasil se importa, pues no tenemos producci\u00f3n para cubrir la necesidad del mercado nacional&#8221;, subraya. En Brasil, hasta hace pocos a\u00f1os, exist\u00edan varias empresas que procesaban algas. Pero sucede que no eran cultivadas, sino extra\u00eddas de la naturaleza, lo que result\u00f3 en un d\u00e9ficit de materia prima. Actualmente s\u00f3lo una empresa de Para\u00edba trabaja con procesamiento de algas. &#8220;Para mantener a las empresas funcionando, es necesario que haya biomasa disponible, y la \u00fanica manera de hacer eso es con el cultivo, como hacen Chile, Indonesia, Jap\u00f3n y China&#8221;, dice Eliane.<\/p>\n<p>Una de las l\u00edneas de investigaci\u00f3n en el proyecto tem\u00e1tico aborda los cultivos y la generaci\u00f3n de plantines en laboratorio, una tarea llevada a cabo por las investigadoras Nair Sumie Yokoya y Mutue Toyota Fujii, del Instituto Bot\u00e1nico, vinculado a la Secretar\u00eda de Medio Ambiente del Estado de S\u00e3o Paulo. Esta vertiente del proyecto genera plantines de macroalgas que pueden cultivarse a distintas temperaturas y con salinidades diferentes. &#8220;La investigaci\u00f3n desarrollada en el Instituto Bot\u00e1nico es fundamental para \u00e9xito del proyecto, porque en un pa\u00eds en el cual la extensi\u00f3n costera llega a los 8 mil kil\u00f3metros, con diferentes condiciones clim\u00e1ticas, es necesario distribuir los plantines de acuerdo con su tolerancia y su capacidad de crecer y producir bioactivos variados&#8221;, dice Colepicolo. Nair es tambi\u00e9n la coordinadora de la Red Nacional de Biotecnolog\u00eda de Macroalgas Marinas, creada en 2005. Participa tambi\u00e9n del tem\u00e1tico el profesor Ernani Pinto, de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de la USP, que lleva adelante la investigaci\u00f3n para la producci\u00f3n de bioactivos de algas marinas y coordina los ensayos farmacol\u00f3gicos del proyecto, aparte del an\u00e1lisis de bioprospecci\u00f3n, factibilidad y estudios mercadol\u00f3gicos. &#8220;Debido a su complejidad y diversidad, las mol\u00e9culas de macroalgas pueden llenar lagunas importantes en el descubrimiento de nuevos\u00a0 f\u00e1rmacos&#8221;, dice Ernani. El grupo del profesor Norberto Peporine Lopes, de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de Ribeir\u00e3o Preto de la USP, es responsable por la dilucidaci\u00f3n estructural de sustancias qu\u00edmicas aisladas a partir de macroalgas con bioactividad, y un grupo de investigadores de la Universidad Federal de Santa Catarina, encabezado por el profesor Paulo Horta, se encarga de los cultivos y la caracterizaci\u00f3n de las actividades biol\u00f3gicas de las sustancias extra\u00eddas. En la Universidad Federal de Para\u00edba, el profesor George Miranda coordina un cultivo de algas de especies Gracilaria caudata distintas de las cultivadas en Rio Grande do Norte. En la Universidad Federal de Pelotas la profesora M\u00e1rcia Mesko es responsable del biomonitoreo y de la biorremediaci\u00f3n de metales pesados a cargo de las macroalgas.<\/p>\n<div id=\"attachment_100978\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-100978\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4309img3-300x1701.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"170\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4309img3-300x1701.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4309img3-300x1701-120x68.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2010\/12\/art4309img3-300x1701-250x142.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">JEAN-PAUL SORIANO<\/span>Bancos naturales de Gracilaria<span class=\"media-credits\">JEAN-PAUL SORIANO<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Capacidad antiviral<br \/>\n<\/strong>Investigaciones relacionadas con la actividad antif\u00fangica, antibacteriana, antiviral, anticoagulante y antioxidante de las algas han sido desarrolladas por diversos grupos de investigaci\u00f3n. En Brasil, las profesoras Val\u00e9ria Teixeira y Izabel Paix\u00e3o, de la Universidad Federal Fluminense, est\u00e1n llevando adelante estudios en la fase precl\u00ednica de compuestos aislados a partir de macroalgas con capacidad antiviral, mientras que el grupo del profesor Paulo Mour\u00e3o y de Yocie Valentin, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro, aisl\u00f3 polisac\u00e1ridos con capacidad anticoagulante, como fue planteado en el<em> workshop <\/em>sobre biodiversidad marina organizado por la FAPESP en septiembre de este a\u00f1o.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la investigaci\u00f3n de nuevos\u00a0 f\u00e1rmacos y bioactivos de inter\u00e9s comercial, el grupo de Colepicolo lleva a cabo estudios para aprovechamiento de la biomasa de algas para la producci\u00f3n de biodiesel y etanol. Son dos vertientes para la obtenci\u00f3n de biocombustibles, una a partir de l\u00edpidos (grasas) y otra de polisac\u00e1ridos (az\u00facar), extra\u00eddos de las algas. Las investigaciones abarcan tanto macroalgas como microalgas que no pueden verse a simple vista. \u00c2ngela Tonon, posdoctoranda del laboratorio de la USP, est\u00e1 transformando molecularmente algunas v\u00edas de s\u00edntesis de az\u00facar en la de l\u00edpidos de microalgas. Es una forma de contar con extracci\u00f3n constante, ya que la cosecha de microalgas se hace cada dos o tres d\u00edas, mientras que la de macroalgas tarda alrededor de tres meses. El investigador Richard Sayre, director del Instituto Erac para Combustibles Renovables, un centro de investigaci\u00f3n solventado por la iniciativa privada con sede en Saint Louis, Estados Unidos, mantiene una estrecha colaboraci\u00f3n con la investigaci\u00f3n desarrollada en la USP en la parte de modificaci\u00f3n molecular de microalgas para la producci\u00f3n de l\u00edpidos.<\/p>\n<p>La otra v\u00eda para la obtenci\u00f3n de biocombustible es mediante la degradaci\u00f3n de los polisac\u00e1ridos de las algas en monosac\u00e1ridos. La ventaja de las algas en relaci\u00f3n con la biomasa de la ca\u00f1a consiste en que no es necesario romper la lignina y las otras fibras para hacer la degradaci\u00f3n enzim\u00e1tica. Actualmente los investigadores est\u00e1n seleccionando levaduras y enzimas eficientes que degradan a los polisac\u00e1ridos de las macroalgas para la producci\u00f3n de etanol. La b\u00fasqueda y el barrido de nuevos microorganismos incluyen el aislamiento de hongos de macroalgas de distintos lugares. &#8220;La regi\u00f3n ant\u00e1rtica, en donde algas de hasta cinco metros de longitud viven en condiciones extremas, tambi\u00e9n ser\u00e1 contemplada&#8221;, dice Colepicolo, que es el coordinador de un proyecto recientemente aprobado por el Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda y por la Marina de Brasil, en el marco del Programa Ant\u00e1rtico Brasile\u00f1o. &#8220;Un grupo de 12 investigadores del proyecto ir\u00e1 a la Ant\u00e1rtida en diciembre a hacer recolecci\u00f3n de algas&#8221;. La propuesta no es hacer bioprospecci\u00f3n, incluso porque no existe la posibilidad de cultivar en gran escala esas algas fuera del ambiente ant\u00e1rtico. &#8220;Adem\u00e1s de la caracterizaci\u00f3n de los linajes que existen all\u00e1, estudiaremos las levaduras y los hongos que viven en simbiosis con esas algas&#8221;, informa. Se espera que esos microorganismos puedan usarse en los procesos de fermentaci\u00f3n del bioetanol.<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<\/strong><br \/>\n<strong> 1.<\/strong> Estudios de bioprospecci\u00f3n de macroalgas marinas, uso de biomasa de algas como fuente de nuevos\u00a0 f\u00e1rmacos y bioactivos econ\u00f3micamente factibles y aplicaci\u00f3n en la remediaci\u00f3n de \u00e1reas impactadas (biodiversidad marina) (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/24279\/estudos-de-bioprospeccao-de-macroalgas-marinhas-uso-da-biomassa-algal-como-fonte-de-novos-farmacos\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2010\/50193-1<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Proyecto Tem\u00e1tico \u2013 Biota;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Pio Colepicolo Neto \u2013 USP; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 776.576,35 y US$ 320.746,40 (FAPESP)<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Algas marinas de la costa brasile\u00f1a: aislamiento y caracterizaci\u00f3n de sustancias bioactivas con potencial uso para formulaciones cosm\u00e9ticas\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1042\/algas-marinhas-da-costa-brasileira-isolamento-e-caracterizacao-de-substancias-bioativas-com-potenci\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 2003\/08735-8<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad<\/strong>\u00a0Programa de Asociaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pite);\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Pio Colepicolo Neto \u2013 USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 190.614,03 (FAPESP) y R$ 170.000,00 (Natura)<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo cient\u00edfico<br \/>\n<\/em>CARDOZO, K.H.M. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1532045606001530\" target=\"_blank\">Metabolites from algae with economical impact<\/a>.\u00a0<strong>Comparative Biochemistry and Physiology<\/strong>. v. 146,<br \/>\np. 60-78. 2007.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las algas pueden usarse en la limpieza de \u00e1reas contaminadas","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1587,192],"tags":[328],"coauthors":[115],"class_list":["post-90101","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-investigacion-en-colaboracion-para-la-innovacion-tecnologica-en","category-tecnologia-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90101","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90101"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90101\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90101"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90101"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90101"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90101"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}