{"id":90125,"date":"2011-01-01T00:00:00","date_gmt":"2011-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/01\/01\/mailson-da-nobrega-el-economista-tranquilo\/"},"modified":"2017-02-15T18:35:38","modified_gmt":"2017-02-15T20:35:38","slug":"mailson-da-nobrega-el-economista-tranquilo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/mailson-da-nobrega-el-economista-tranquilo\/","title":{"rendered":"Ma\u00edlson da N\u00f3brega: El economista tranquilo"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-154669\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/Mailson-da-Nobrega_EDUARDO-CESAR1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"429\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/Mailson-da-Nobrega_EDUARDO-CESAR1.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/Mailson-da-Nobrega_EDUARDO-CESAR1-120x172.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/Mailson-da-Nobrega_EDUARDO-CESAR1-250x358.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>\u201cEn Brasil nos hicimos una idea err\u00f3nea de que quienes resuelven los problemas del pa\u00eds son los economistas, que son aquellos tipos que tienen una capacidad de an\u00e1lisis profunda, macroecon\u00f3mica etc. y que se sientan a la mesa y formulan un programa y todo eso. La responsabilidad mayor de afrontar los problemas de una sociedad, su modernizaci\u00f3n, de enterrar el pasado etc., todo eso no es tarea de economistas. Eso es tarea de la clase pol\u00edtica\u201d, afirma el economista Ma\u00edlson da N\u00f3brega, ex ministro de Hacienda entre 1988 y 1990, durante el gobierno de Jos\u00e9 Sarney (1985-1990). Una ponderaci\u00f3n importante de cara a la tendencia nacional de conceder superpoderes a los responsables de la pol\u00edtica econ\u00f3mica. Al contrario de los \u201cmagos\u201d de la econom\u00eda, Ma\u00edlson paut\u00f3 su carrera por su competencia como \u201ct\u00e9cnico\u201d, como puede leerse en su reci\u00e9n publicada autobiograf\u00eda <em>Al\u00e9m do feij\u00e3o com arroz<\/em> (Civilizaci\u00f3n Brasile\u00f1a) [<em>nota del trad.: algo as\u00ed como <\/em>M\u00e1s all\u00e1 de la rutina], el retrato de una trayectoria de <em>self made man<\/em>, iniciada en la min\u00fascula localidad de Cruz do Esp\u00edrito Santo, en Zona da Mata, estado de Para\u00edba, a los 10 a\u00f1os, como pelador de casta\u00f1a de caj\u00fa y vendedor ambulante.<\/p>\n<p>Su nombre es tan singular como su historia, aunque es algo caracter\u00edstico de la regi\u00f3n: el Ma viene de la madre, Maria Jos\u00e9, y el ilson del padre, el sastre Wilson. Su ascensi\u00f3n sigui\u00f3 los pasos seguros de la en ese entonces m\u00e1s que honrosa carrera en el Banco do Brasil (BB) que lo llevaron a Brasilia, en donde fue secretario general del Ministerio de Hacienda y, posteriormente, ministro de Estado. Fue uno de los responsables de la modernizaci\u00f3n de las finanzas p\u00fablicas y logr\u00f3 extinguir, como ministro, la famosa \u201ccuenta de movimiento\u201d del BB, un presupuesto paralelo que no estaba sujeto a la aprobaci\u00f3n del Congreso.<\/p>\n<p>Esta actuaci\u00f3n con ra\u00edces tecnocr\u00e1ticas, herencia de su paso por la econom\u00eda de los gobiernos militares, se mantuvo en su gesti\u00f3n p\u00fablica, enmarcada siempre en una visi\u00f3n austera y controlada del quehacer econ\u00f3mico. Subi\u00f3 los pelda\u00f1os de la burocracia con pasos modestos y constantes, un perfil muy diverso del de sus colegas de cargo, en general, como \u00e9l mismo recuerda, economistas acad\u00e9micos o empresarios exitosos. Ma\u00edlson fue durante mucho tiempo el asesor modelo de ministros que duraron poco en sus funciones. Asumi\u00f3 como ministro de Hacienda en una situaci\u00f3n compleja de inflaci\u00f3n alt\u00edsima, que lleg\u00f3 a un temerario 416% en 1987, un inmenso d\u00e9ficit p\u00fablico y falta de acceso al cr\u00e9dito internacional, producto de la moratoria unilateral de la deuda externa decretada por Sarney.<\/p>\n<p>Ante una cartera rodeada de expectativas de cambios radicales, opt\u00f3 por la econom\u00eda \u201cde rutina\u201d, sin congelamiento de precios ni salarios. Afront\u00f3 la ira de Roberto Marinho, empresario due\u00f1o de la cadena Globo, ide\u00f3 en consonancia con su cargo un plan econ\u00f3mico el Plan Verano (que al igual que los otros del mismo per\u00edodo, no funcion\u00f3), y culmin\u00f3 su gesti\u00f3n con un plan de renuncia del presidente de la Rep\u00fablica. Le entreg\u00f3 el cargo a Z\u00e9lia Cardoso de Mello para descubrir, al d\u00eda siguiente al Plan Collor, que no ten\u00eda dinero para financiar sus planes futuros de erigir una consultora, como la que dirige actualmente en S\u00e3o Paulo, llamada Tend\u00eancias. Desde la sabidur\u00eda de quien ya ha luchado contra el \u201cdrag\u00f3n de la inflaci\u00f3n\u201d, sin por ello haberlo domado, Ma\u00edlson se manifiesta optimista con relaci\u00f3n el futuro de Brasil que, seg\u00fan afirma, es \u201cintolerante contra la inflaci\u00f3n y contra el voluntarismo inconsecuente de malos gobernantes\u201d. Aunque se considere un \u201ceconomista pr\u00e1ctico\u201d, Ma\u00edlson fue profesor visitante de la Facultad de Econom\u00eda y Administraci\u00f3n de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FEA-USP), en donde realiz\u00f3 la investigaci\u00f3n que verti\u00f3 en el libro <em>O futuro chegou<\/em>. Lea a continuaci\u00f3n fragmentos de la entrevista que le concedi\u00f3 a <em>Pesquisa FAPESP<\/em>.<\/p>\n<p><strong>A leer su libro se siente el paralelo entre su historia y la del pa\u00eds en busca de la modernizaci\u00f3n y la redemocratizaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo ve la trayectoria de Brasil en paralelo con la suya?<\/strong><br \/>\nCreo que Brasil ha superado durante este tiempo muchos de sus obst\u00e1culos, entre los cuales se pueden mencionar las restricciones al desarrollo y el pesimismo con relaci\u00f3n al futuro. Es un trayecto extraordinario, pues de la naci\u00f3n que apenas si consegu\u00eda exportar caf\u00e9 y az\u00facar, Brasil se ha convertido en una sociedad compleja, con una base industrial amplia, aunque muy ineficiente en algunas \u00e1reas, y ha construido una democracia s\u00f3lida. Sucede que hemos cimentado las bases que servir\u00e1n de sustentaci\u00f3n para la construcci\u00f3n de nuestro futuro. La primera de ellas es la democracia, que se ha consolidado como un valor de la sociedad, aunque no todas las personas se den cuenta de ello. Dif\u00edcilmente habr\u00e1 en Brasil alguien con el coraje de defender la vuelta del r\u00e9gimen militar. Es una democracia joven, con muchos defectos, y nuestro desaf\u00edo es radicalizarla con reformas institucionales que mejoren su sistema electoral, aumenten la capacidad de decisi\u00f3n del Congreso, ampl\u00eden la participaci\u00f3n popular en la definici\u00f3n del destino del pa\u00eds, en s\u00edntesis, que seamos una democracia como la de las sociedades m\u00e1s maduras. La otra base es la estabilidad. Una de las grandes transformaciones de la sociedad brasile\u00f1a de posguerra fue la percepci\u00f3n final de que la inflaci\u00f3n es algo indeseable. Nos volvimos intolerantes con la inflaci\u00f3n. Hubo una \u00e9poca en que no era as\u00ed. Yo me acuerdo que aprend\u00ed que la inflaci\u00f3n ten\u00eda un rol en el desarrollo. Recuerdo haber le\u00eddo una entrevista a Celso Furtado, y yo ya era economista, en la que dec\u00eda que una inflaci\u00f3n del 15% no estaba mal, e incluso era una forma de financiar de manera m\u00e1s barata al sector p\u00fablico. Pero el pilar m\u00e1s importante es la educaci\u00f3n. Al menos hasta los a\u00f1os 1980 se ten\u00eda percepci\u00f3n de que la educaci\u00f3n ser\u00eda el subproducto del desarrollo: bastaba con que el Estado actuase en la protecci\u00f3n de la industria, mediante la concesi\u00f3n de subsidios e incentivos fiscales, con la oferta de servicios de infraestructura, cr\u00e9dito subsidiado, etc., para que el desarrollo generase el ambiente propicio para la educaci\u00f3n. Creo que invertimos esa l\u00f3gica y existe una percepci\u00f3n creciente de que la educaci\u00f3n es la base, y no una consecuencia del desarrollo. Si usted se fija en lo que ha sucedido desde la redemocratizaci\u00f3n hasta ahora, particularmente durante los gobiernos de Cardoso y Lula da Silva, la educaci\u00f3n ha avanzado mucho. No tanto como nos gustar\u00eda y como es necesario, pero el contingente de analfabetos en Brasil est\u00e1 disminuyendo. No por los programas de alfabetizaci\u00f3n, sino que, como dec\u00eda un amigo m\u00edo economista, muy cruelmente, pero estaba en lo cierto, el contingente de analfabetos est\u00e1 disminuyendo porque est\u00e1n muriendo. Est\u00e1n \u00a0llegando a la edad adulta, a la vejez, est\u00e1n muriendo y no est\u00e1n siendo reemplazados. Por eso la tendencia de Brasil es la reducci\u00f3n del analfabetismo formal. Claro que debemos enfrentar algunos tab\u00faes, entre ellos la idea de que la educaci\u00f3n superior debe ser universal y gratuita. Los que pueden pagar no deben estudiar gratis. Yo no puedo creer que un hijo de un millonario paulista pueda ingresar a la Escuela Polit\u00e9cnica de la Universidad de S\u00e3o Paulo y estudiar gratis. Creo que no son las cuotas mensuales las que financiar\u00e1n a la escuela, pero es una cuesti\u00f3n de justicia social. Los pobres no pueden subsidiar la educaci\u00f3n superior de los ricos en las mejores escuelas. De este modo, con estos pilares ya cimentados, cruzamos el Rubic\u00f3n, no hay m\u00e1s retorno. Brasil\u00a0 ha construido instituciones que inhiben el retroceso permanente en la gesti\u00f3n de la econom\u00eda brasile\u00f1a. Puede incluso haber retrocesos, pero las instituciones funcionan para revertirlos y restablecer la trayectoria de estabilidad. Aun cuando tengamos malos gobiernos en Brasil, y los tendremos, eso no significa una interrupci\u00f3n del proceso, sino una pausa que no sacar\u00e1 al pa\u00eds de su trayectoria. Dentro de dos d\u00e9cadas Brasil ser\u00e1 una de las cinco mayores econom\u00edas del mundo. El pa\u00eds es mucho m\u00e1s abierto, m\u00e1s integrado a los flujos mundiales de comercio y finanzas, se nos eval\u00faa, nos hacen seguimientos, y eso solamente aqu\u00ed mismo, son tambi\u00e9n expertos internacionales. Y esos mecanismos funcionan con miras a castigar eventuales irresponsabilidades en la conducci\u00f3n de la econom\u00eda.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-101506\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/entrevista2.jpg\" alt=\"entrevista2\" width=\"300\" height=\"183\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/entrevista2.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/entrevista2-120x73.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/entrevista2-250x153.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>\u00bfUsted entonces no cree que haya problemas en el nuevo gobierno?<br \/>\n<\/strong>Vamos a dar un ejemplo concreto: supongamos que la nueva presidenta decida oponerse a la acci\u00f3n del Banco Central, y como el Banco Central todav\u00eda no es formalmente aut\u00f3nomo, ella podr\u00eda determinar el nivel de la tasa de inter\u00e9s que crea adecuada para mantener la estabilidad de los precios. Al tomar una decisi\u00f3n de esa \u00edndole, ella emite una se\u00f1al de irresponsabilidad, y eso hace que se enciendan varias luces de alerta que crear\u00e1n otro ambiente. La confianza en el pa\u00eds cae, los extranjeros que invierten confiando en nuestro futuro se van, porque son cobardes. Ellos saben \u201cprecificar\u201d [riesgos], aunque no tengan poder de imponerles nada a los gobiernos, y la \u201cprecificaci\u00f3n\u201d del riesgo significa la fuga de capitales, que produce una r\u00e1pida devaluaci\u00f3n de la moneda, trae aparejada una ca\u00edda brusca de la bolsa de valores, los mecanismos de mercado futuro apuntan un empeoramiento del ambiente y todo eso recibe una atenci\u00f3n fuerte e intensa de parte de la prensa, de los peri\u00f3dicos, de la televisi\u00f3n, de la radio, y se va reflejando en ondas sucesivas, creando un ambiente de inseguridad entre los electores. Los electores se percatan de que la inflaci\u00f3n puede volver, que pueden perder sus empleos, perder sus patrimonios, y cambian de opini\u00f3n con relaci\u00f3n al gobierno y la popularidad de \u00e9ste cae, lo que significa decir: la legitimidad pol\u00edtica del presidente de la Rep\u00fablica y de su gobierno, que redunda en capacidad de articulaci\u00f3n, de conducci\u00f3n del pa\u00eds, de gobernar el pa\u00eds, cae abruptamente. Y como la democracia ya est\u00e1 consolidada, eso equivale a un suicidio pol\u00edtico, porque la popularidad cae y eso abre espacio para el ascenso de otra persona. La democracia suministra un blindaje contra la irresponsabilidad. Y Brasil se distancia en ese aspecto del populismo latinoamericano. Es decir, los presidentes de la Rep\u00fablica tienen incluso poder como para hacer las cosas mal, de avanzar por caminos de aventura, pero encontrar\u00e1n freno en el accionar de las instituciones. Brasil es un pa\u00eds muy exitoso, incluso porque, mientras Europa comienza su marcha hacia la prosperidad m\u00e1s o menos a finales del siglo, nosotros fuimos tard\u00edos en ese proceso, pero estamos quemando etapas y quiz\u00e1 lleguemos dentro de tres generaciones a codearnos en materia de bienestar y democracia con las naciones ricas de hoy.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo es acatar \u00f3rdenes de alguien que no es experto en econom\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Pienso que es un equ\u00edvoco en Brasil creer que necesitamos un gestor en la Presidencia de la Rep\u00fablica. Segu\u00ed de cerca la campa\u00f1a electoral y qued\u00f3 clara esa calidad de gestores tanto en Dilma como en Serra. El presidente de la Rep\u00fablica no necesita entender de econom\u00eda. A decir verdad, ni siquiera el ministro de Hacienda necesita ser un experto en econom\u00eda. El hecho de nombrar ministros de Hacienda economistas es un tic del per\u00edodo militar. Desde 1964 en adelante fueron poqu\u00edsimos los ministros de Hacienda que no ten\u00edan diploma de economistas. Resulta interesante notar que el ministro de Hacienda que fue capaz de coordinar a un conjunto de personas, de ideas y de acciones para poner fin al gran mal de la inflaci\u00f3n era un soci\u00f3logo, Fernando Henrique Cardoso.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se relaciona el ministro de Hacienda con la pol\u00edtica, con el Congreso? En general, los ministros de Hacienda se quejan de que los planes econ\u00f3micos fracasan por culpa de los pol\u00edticos.<br \/>\n<\/strong>Es un mito eso de que los planes anteriores al plan Real no tuvieron \u00e9xito por cuestiones de dificultades de relaci\u00f3n pol\u00edtica. Yo tengo la convicci\u00f3n hoy en d\u00eda de que ninguno de los planes anteriores al Real reun\u00eda las condiciones como para tener \u00e9xito. Ninguno. El Plan Cruzado, el m\u00e1s prometedor de todos, ten\u00eda una probabilidad de tener \u00e9xito de alrededor de cero. Por una raz\u00f3n muy sencilla: un congelamiento de precios en una inflaci\u00f3n alt\u00edsima como era la brasile\u00f1a en aquella \u00e9poca, del 15% \u00f3 el 20% mensual, que fue el contexto en que surgi\u00f3 el Plan Cruzado, provoca transformaciones tambi\u00e9n muy intensas. La primera de \u00e9stas es la interrupci\u00f3n de la corrosi\u00f3n inflacionaria de los sueldos. La segunda es la creaci\u00f3n de un ambiente de confianza porque la inflaci\u00f3n ha acabado, y porque entonces el c\u00e1lculo econ\u00f3mico es posible. Nace una disposici\u00f3n de parte del sistema financiero de ofertar m\u00e1s cr\u00e9dito, porque conf\u00eda m\u00e1s en la estabilidad de las reglas, en la estabilidad del ingreso de sus clientes. Y todo eso forma un contexto que se asocia a una propensi\u00f3n a consumir que tienen los brasile\u00f1os, que es muy alta debido a las necesidades no atendidas, lo que produce una explosi\u00f3n de consumo. Y esa explosi\u00f3n del consumo no se ve correspondida con una ampliaci\u00f3n de la oferta. La demanda sub\u00eda por el ascensor y la oferta por la escalera. R\u00e1pidamente las mercader\u00edas desaparec\u00edan de las g\u00f3ndolas. \u00bfPor qu\u00e9 tuvo \u00e9xito el Plan Real? El problema del descomp\u00e1s entre la oferta y la demanda dej\u00f3 de existir: la demanda subi\u00f3 por el ascensor y la oferta tambi\u00e9n por medio de las importaciones.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUna econom\u00eda \u201cde rutina\u201d fue una novedad en un pa\u00eds con la tendencia a trabajar con ideas \u201cgrandiosas\u201d?<br \/>\n<\/strong>La idea de una econom\u00eda \u201cde rutina\u201d fue un accidente. Hice la primera reuni\u00f3n con mi equipo antes de asumir y lo discutimos. \u201cDebemos desmontar la idea de que ma\u00f1ana tendremos un plan, de que vamos a congelar precios o salarios\u201d. Sab\u00edamos que no \u00edbamos a hacer un congelamiento, pero era necesario echar por tierra esa expectativa, porque las per\u00adsonas empezaban a actuar preventivamente y eso generar\u00eda un problema de aumento de precios, de almacenamiento de productos etc. No ten\u00edamos la ilusi\u00f3n de hacer grandes transformaciones en el pa\u00eds. Y en esa conversaci\u00f3n surgi\u00f3 ese concepto de \u201cvamos a hacer una econom\u00eda de rutina\u201d, la idea de que \u00edbamos a hacer lo trivial. Yo quise demostrar que ven\u00eda de la burocracia y un bur\u00f3crata no es afecto a hacer grandes vuelos. En la primera entrevista como ministro, una periodista me pregunt\u00f3: \u201cMinistro, \u00bfcu\u00e1l es su pol\u00edtica?\u201d Y yo le respond\u00ed: \u201cHaremos una econom\u00eda de rutina\u201d, pensando que la entrevista hab\u00eda terminado ah\u00ed. Al otro d\u00eda, el diario <em>Estad\u00e3o<\/em> estamp\u00f3 en primera plana: \u201cMinistro anuncia pol\u00edtica de rutina\u201d. Quedamos preocupados: \u201c\u00bfQu\u00e9 van a decir? Que esos bur\u00f3cratas realmente no tienen ni una pizca de imaginaci\u00f3n. \u00bfNo ser\u00e1 que no est\u00e1n preparados para afrontar desaf\u00edos?\u201d. Pero entonces recib\u00ed algunas llamadas: \u201c\u00a1Muy bueno eso! \u00bfQui\u00e9n los asesora?\u201d.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-101510\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/entrevista3.jpg\" alt=\"entrevista3\" width=\"290\" height=\"212\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/entrevista3.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/entrevista3-120x88.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/entrevista3-250x183.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>Usted fue interpelado por Roberto Marinho antes de asumir su cargo de ministro, y \u00e9ste posteriormente intent\u00f3 tumbarlo de su cargo. \u00bfC\u00f3mo fue eso?<\/strong><br \/>\nFiguras como Roberto Marinho existieron tambi\u00e9n en otros pa\u00edses, incluso en un pa\u00eds con una democracia muy s\u00f3lida como Estados Unidos: <em>Ciudadano Kane<\/em> es as\u00ed, \u00bfno es cierto? Yo no busqu\u00e9 confrontar con \u00e9l, fue la revelaci\u00f3n de que Brasil hab\u00eda cambiado. Es decir, el doctor Roberto, que fue un gran empresario, y creo que el pa\u00eds le debe mucho, imbuido del poder que ten\u00eda, lo ejerci\u00f3 de manera muy intensa. Todos los presidentes de la Rep\u00fablica iban a su cumplea\u00f1os, incluso Lula. \u00c9l se indign\u00f3 en la primera reuni\u00f3n que tuvimos porque, lo confieso, fui inh\u00e1bil. \u00c9l ten\u00eda un proyecto de exportaci\u00f3n de casas prefabricadas. El gobierno hab\u00eda ofrecido el beneficio de cambiar deuda externa por exportaciones. Pero interrumpimos el programa cuando estaba ya iba a buen ritmo. Roberto Marinho debe haber pensado: \u201cMe han inducido a invertir tiempo y dinero en ese proyecto y ese ministro de Hacienda quiere cambiar las reglas del juego\u201d. En el fondo, pens\u00f3 que iba a cambiar todo nuevamente porque ten\u00eda acceso a la Presidencia de la Rep\u00fablica y consigui\u00f3 concertar un almuerzo con el presidente Sarney, quien me invit\u00f3 a que participase. Llegu\u00e9 al final de la comida y me di cuenta de que \u00e9l estaba intentando generar una situaci\u00f3n embarazosa con el presidente para restablecer el programa. Mi inhabilidad consisti\u00f3 en decirle: \u201cDoctor Roberto, ese programa no le interesa al pa\u00eds\u201d. \u00c9l se sinti\u00f3 ofendido y me pregunt\u00f3: \u201cMinistro, \u00bfusted quiere decir que yo estoy proponiendo algo que es contra el pa\u00eds?\u201d. Y en aquel momento naci\u00f3 una animosidad. \u00c9l dec\u00eda que yo era un ingrato porque yo le deb\u00eda mi nombramiento, porque \u00e9l hab\u00eda conversado conmigo y hab\u00eda dado luz verde para que el presidente me nombrase. A partir de entonces yo dir\u00eda que se resquebraj\u00f3 la relaci\u00f3n. Pero antes, yo estaba hac\u00eda pocas semanas en el ministerio y \u00e9l me invit\u00f3 a almorzar en el barrio del Jard\u00edn Bot\u00e1nico, en R\u00edo. Sin que yo le preguntase nada, me dijo: \u201cSuger\u00ed los nombres de Ant\u00f4nio Carlos Magalh\u00e3es y Le\u00f4nidas Pires para los ministerios, yo los recomend\u00e9\u201d. Yo me qued\u00e9 pensando: \u201c\u00a1Cu\u00e1nto poder!\u201d. O \u00e9l se estaba jactando o insinuaba: \u201cUsted es el tercero\u201d. Otros factores contribuyeron para deteriorar esa relaci\u00f3n, por ejemplo la acci\u00f3n de un inspector de la Administraci\u00f3n Tributaria Federal de R\u00edo de Janeiro. El doctor Roberto cre\u00eda que era un benefactor del pa\u00eds m\u00e1s de lo que lo era realmente y no admit\u00eda inspecciones. Cre\u00eda que \u00e9l era tan bueno para el pa\u00eds que fiscalizarlo era casi una ofensa. La televisi\u00f3n brasile\u00f1a fue equipada con c\u00e1maras, <em>spots<\/em>, mesas de edici\u00f3n y toda la parafernalia, gran parte v\u00eda importaciones irregulares. Ciertamente Roberto tem\u00eda que hubiera alguna inspecci\u00f3n, por ejemplo y, no s\u00e9, hubiera un equipamiento sin factura, un equipamiento importado irregularmente. Creo que eso tambi\u00e9n lo preocupaba. Y entonces cuando entraba un inspector a la TV Globo, se pon\u00eda como loco. Recuerdo que una vez agarr\u00f3 un avi\u00f3n y se fue a quejarse con el presidente. Hasta que \u00e9ste, no entend\u00ed la raz\u00f3n, decidi\u00f3 que yo deb\u00eda renunciar. Y el presidente empez\u00f3 a negociar un pacto social con los principales l\u00edderes del Congreso, en el cual el gobierno se compromet\u00eda con una serie de medidas. Por lo que todo indica, hubo una reuni\u00f3n para sellar el pacto y un senador le sugiri\u00f3 al presidente: \u201cBueno, entonces vamos a tener que cambiar al equipo econ\u00f3mico, vamos a tener que reorganizar el gabinete\u201d. El presidente dijo: \u201cS\u00ed, por supuesto\u201d. Un senador llam\u00f3 por tel\u00e9fono a Roberto Marinho y le dijo: \u201cMa\u00edlson est\u00e1 afuera\u201d. El doctor Roberto, imprudentemente, fue a la redacci\u00f3n del diario a las nueve de la noche y personalmente alter\u00f3 la primera plana con un titular que nunca olvid\u00e9: \u201cLa inflaci\u00f3n derriba a Ma\u00edlson\u201d. As\u00ed es como creo que qued\u00f3 claro el cambio que \u00e9l no hab\u00eda detectado: toda la prensa se puso de mi lado. La reacci\u00f3n fue tan fuerte que \u00e9l tuvo que retroceder. Al final, los ministros militares conversaron con el presidente y le dijeron que no pod\u00eda pedirle la renuncia al ministro de Hacienda en aquel momento. Eso hab\u00eda ca\u00eddo muy mal. El doctor Roberto cometi\u00f3 primeramente un error de evaluaci\u00f3n, y en segundo lugar, no se dio cuenta de que al hacer eso me fortalec\u00eda. As\u00ed fue como permanec\u00ed hasta el final. Sobreviv\u00ed a Roberto Marinho.<\/p>\n<p><strong>Al comienzo de su libro usted dice \u201cc\u00f3mo un chico pobre de Para\u00edba puede llegar y decirle al presidente que renuncie y que se lo tome en serio\u201d. \u00bfComo fue eso?<br \/>\n<\/strong>Creo que pa\u00eds habr\u00eda afrontado una inflaci\u00f3n menor si \u00e9l hubiese aceptado mi propuesta. Lo que tem\u00edamos afortunadamente no ocurri\u00f3. Hab\u00eda una aceleraci\u00f3n de la inflaci\u00f3n, que empezaba a aproximarse al 50%. Cuando las elecciones se acercaban, el proceso empez\u00f3 a agravarse. Y nosotros asociamos la incertidumbre de las elecciones con un efecto en la aceleraci\u00f3n de los precios. Yo me acordaba bien de lo que hab\u00eda ocurrido en Argentina. Menem, candidato a la Presidencia, ten\u00eda una plataforma populista, promet\u00eda un \u201csalariazo\u201d, una irresponsabilidad total, y fue elegido. En el momento en que eso ocurri\u00f3, el sistema de precios argentino enloqueci\u00f3 y la inflaci\u00f3n trep\u00f3 r\u00e1pidamente al 200% al mes. En Argentina eran casi siete meses entre la elecci\u00f3n y la toma de posesi\u00f3n y el pa\u00eds se iba \u00a0arrastrar todo ese tiempo con una inflaci\u00f3n parecida a la de Hungr\u00eda. Entonces el presidente Ra\u00fal Alfons\u00edn y Menem hicieron un acuerdo y anticiparon la transmisi\u00f3n del mando. Cuando Menem asumi\u00f3, antes del plazo previsto, la inflaci\u00f3n se acab\u00f3. En Brasil eran tres meses entre la elecci\u00f3n y la transmisi\u00f3n del mando. Tem\u00edamos que en esos meses el proceso escapase de control. Convers\u00e9 con el presidente Sarney sobre la hip\u00f3tesis de su renuncia. No porque no pudiese gobernar el pa\u00eds, sino como una acci\u00f3n destinada a promover una s\u00fabita renovaci\u00f3n de la legitimidad. Y que un presidente electo, con gran apoyo popular, reuniese las condiciones como para encarar el problema de manera cre\u00edble y con gran apoyo por parte de la opini\u00f3n p\u00fablica y del Congreso. El presidente escuch\u00f3 mi argumentaci\u00f3n. Y me dijo: \u201cLo voy a pensar\u201d. Un d\u00eda me llam\u00f3 y me dijo: \u201cCreo que es hora de discutir su idea\u201d. Hicimos una reuni\u00f3n secreta en Brasilia con diez ministros. Fue un debate muy tenso, con momentos dram\u00e1ticos en que las voces se elevaron. El ministro del Ej\u00e9rcito sostuvo que era una cobard\u00eda que el presidente saliese. El presidente pidi\u00f3 un tiempo para pensar y yo sal\u00ed de la reuni\u00f3n con la sensaci\u00f3n de que hab\u00eda decidido permanecer. Hoy en d\u00eda creo que fue lo mejor, porque podr\u00edamos haber sufrido un efecto inflacionario perjudicial para la sociedad y para econom\u00eda menor del que hubo, pero yo dir\u00eda que ese costo fue muy inferior que el beneficio de la conclusi\u00f3n del per\u00edodo de gobierno, de una transici\u00f3n tranquila, pese a los dramas de la econom\u00eda y con el traspaso del poder al presidente electo en un ambiente de plena normalidad institucional y pol\u00edtica. Yo dir\u00eda que, si hoy volviese en el tiempo y me sentase en aquella silla, probablemente me posicionase en contra de mi propia idea.<\/p>\n<p><strong>Para finalizar, \u00bfcu\u00e1les son sus expectativas sobre el nuevo gobierno?<br \/>\n<\/strong>El discurso de la nueva presidenta el d\u00eda de la victoria tuvo un contenido sumamente alentador, pues asumi\u00f3 compromisos muy serios en \u00e1reas fundamentales. Compromisos con la democracia, con la libertad de prensa, con la autonom\u00eda de las agencias reguladoras (algo que durante el gobierno de Lula fue considerado un \u201cestorbo\u201d), compromiso con la gesti\u00f3n macroecon\u00f3mica responsable, con el cambio flotante, el super\u00e1vit primario, con la autonom\u00eda del Banco Central. Dir\u00eda que todos debemos darle a la nueva presidenta un cr\u00e9dito de confianza. La decisi\u00f3n de que el ministro de Hacienda de permanezca en el cargo es en principio contradictoria con esa idea, pues fue el responsable de el grave deterioro de la situaci\u00f3n fiscal y de los principios que rigen un buen sistema de finanzas p\u00fablicas. Ahora nadie m\u00e1s cree en los n\u00fameros del gobierno. Pero yo tambi\u00e9n le concedo el beneficio de la duda. El ministro pas\u00f3 a decir cosas que son incompatibles con su propia acci\u00f3n, pero entiendo que est\u00e1 externando una orientaci\u00f3n impartida por la nueva presidenta. Creo que dos nombramientos nos llevan a reforzar ese cr\u00e9dito de confianza. La designaci\u00f3n de Alexandre Tombini en la presidencia del Banco Central. Es uno de los mejores t\u00e9cnicos del Banco Central. Y otra buena decisi\u00f3n es la designaci\u00f3n de Antonio Palocci, uno de los m\u00e1s sensatos miembros del PT en cuestiones econ\u00f3micas. Contar con un hombre como \u00e9l en un cargo clave como la Jefatura de Gabinete es algo que tranquiliza. Ser\u00e1 un dique de contenci\u00f3n contra eventuales intentos de desviarse de esas bases fundamentales que la presidenta anunci\u00f3 el d\u00eda de su victoria. Pero la presidenta asume en un ambiente que se erige en todo un desaf\u00edo. Va a ejercer su poder sin haber tenido la oportunidad de haber afrontado un reto parecido o de haber pasado m\u00e1s tiempo en una actividad ejecutiva de gobierno. La econom\u00eda, que ven\u00eda a ritmo fuerte, se va a desacelerar, pero el empleo y el ingreso seguir\u00e1n en alza; el tipo de cambio permanecer\u00e1 estable; la inflaci\u00f3n se ubicar\u00e1 cerca de la meta si se mantiene la pol\u00edtica econ\u00f3mica; y la tasa de inter\u00e9s volver\u00e1 a subir ahora a comienzo de a\u00f1o. Tenemos un sistema financiero s\u00f3lido, producto del antiguo Proer y de la estabilidad macroecon\u00f3mica (cambio flotante, Banco Central aut\u00f3nomo, super\u00e1vit primario en el sector p\u00fablico, inflaci\u00f3n baja y bajo controe) y una situaci\u00f3n externa c\u00f3moda, con reservas internacionales superiores a la deuda externa. La presidenta tiene ante ella los retos de revertir el deterioro fiscal y promover inversiones en infraestructura, y supuso poco probable hacer grandes reformas. Pero, como ya he dicho, en el Brasil de hoy las instituciones inhiben al populismo o al autoritarismo y la legitimidad depende de la estabilidad econ\u00f3mica, sin olvidarnos del papel de la prensa, que castiga pol\u00edticamente acciones de voluntarismo inconsecuente. En definitiva, el pa\u00eds seguir\u00e1 por el camino del \u00e9xito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Ex-ministro de Hacienda lanza autobiograf\u00eda entre los bastidores del poder","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[283,294],"coauthors":[117],"class_list":["post-90125","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-ciencia-politica-es","tag-economia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90125"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90125\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90125"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}