{"id":90126,"date":"2011-01-01T00:00:00","date_gmt":"2011-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/01\/01\/los-mil-dias-que-valen-una-vida\/"},"modified":"2017-02-15T18:30:37","modified_gmt":"2017-02-15T20:30:37","slug":"los-mil-dias-que-valen-una-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-mil-dias-que-valen-una-vida\/","title":{"rendered":"Los mil d\u00edas que valen una vida"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-101543\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/mil.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"222\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/mil.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/mil-120x92.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/mil-250x191.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LAURA TEIXEIRA<\/span>Los padres tienen una rara oportunidad de influir en el desarrollo de los hijos y de ayudarlos a que se conviertan en adultos m\u00e1s saludables. Pero es preciso estar atento y obrar con rapidez. Esta posibilidad surge tempranamente y dura poco. Empieza con la concepci\u00f3n y se extiende durante mil d\u00edas solamente, los 270 de la gestaci\u00f3n m\u00e1s los 730 de los dos primeros a\u00f1os de vida. En principio, la posibilidad de hacer que un ni\u00f1o que nace con buena salud crezca de igual modo y as\u00ed permanezca durante d\u00e9cadas requiere la adopci\u00f3n de medidas aparentemente sencillas: ofrecer protecci\u00f3n y amparo al beb\u00e9 y alimentarlo adecuadamente. Una alimentaci\u00f3n apropiada incluye una dieta equilibrada por parte de la madre durante el embarazo, el amamantamiento materno exclusivo durante los primeros seis meses de vida y, a partir de all\u00ed, el amamantamiento acompa\u00f1ado de agua, jugos, t\u00e9, papillas y alimentos s\u00f3lidos ricos en prote\u00ednas, vitaminas y sales minerales, como recomienda la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<\/p>\n<p>Esta receta, que no es nueva, puede evitar problemas graves de salud posteriormente. Experimentos con roedores indican que el reemplazo de la leche materna por otros alimentos \u2013 incluso otros tipos de leche \u2013 durante esa fase del desarrollo altera el sentido del gusto e instala en el organismo un desequilibrio hormonal que puede durar toda la vida toda y promover el aumento de peso. En tanto, la nutrici\u00f3n correcta reduce el riesgo de desarrollar en la edad adulta obesidad y enfermedades cardiovasculares, seg\u00fan muestran estudios poblacionales llevados adelante en cinco pa\u00edses en desarrollo (Brasil, Sud\u00e1frica, Guatemala, Filipinas y la India). Tambi\u00e9n de acuerdo con estos trabajos, el amamantamiento exclusivo favorece el desempe\u00f1o intelectual.<\/p>\n<p>Durante algunas d\u00e9cadas, equipos de esos pa\u00edses, entre ellos el del epidemi\u00f3logo brasile\u00f1o C\u00e9sar Victora, evaluaron regularmente el crecimiento de 10.912 ni\u00f1os. Los que empezaron a recibir otros alimentos antes de los 6 meses de edad \u2013 cosa que sucedi\u00f3 antes del tercer mes con el 69% de los beb\u00e9s de la muestra brasile\u00f1a \u2013 acumularon m\u00e1s grasa corporal a lo largo de la vida. Y cuanto m\u00e1s tempranamente consum\u00edan papillas, jugos y otros tipos de leche, m\u00e1s grasa concentraban, lo que eleva el riesgo de aparici\u00f3n de problemas en el coraz\u00f3n y de accidentes cerebrovasculares, que responden por el 30% de las muertes en el mundo, informaron los investigadores en septiembre en el <em>International Journal of Epidemiology.<\/em> \u201cLo que m\u00e1s influy\u00f3 en la acumulaci\u00f3n de grasa no fue la duraci\u00f3n del amamantamiento sino la precocidad de la introducci\u00f3n de otros alimentos en la dieta de los ni\u00f1os\u201d, afirma Victora, docente de la Universidad Federal Pelotas, R\u00edo Grande do Sul, y de la Universidad Johns Hopkins, de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Hace casi 30 a\u00f1os, Victora, Fernando Barros y un equipo de epidemi\u00f3logos realizan un seguimiento peri\u00f3dico de la salud de todos los ni\u00f1os nacidos en 1982, 1993 y 2004 en Pelotas, municipio de 330 mil habitantes ubicado en el extremo sur del pa\u00eds. Este seguimiento de largo plazo, conocido como cohorte, llev\u00f3 a Victora y colaboradores de otros pa\u00edses a revisar a\u00f1os atr\u00e1s el patr\u00f3n adecuado de desarrollo hasta los 5 a\u00f1os de edad y a plantear una nueva curva de crecimiento, reconocida por la OMS en 2006 y adoptada por pediatras de m\u00e1s de 100 pa\u00edses.<\/p>\n<p>Las cohortes realizadas en Pelotas y en otras regiones del mundo mostraron que los ni\u00f1os alimentados solamente con leche materna hasta el sexto mes de vida crec\u00edan a un ritmo diferente que los que tomaban mamadera. Beb\u00e9s que solamente tomaron el pecho aumentaron de peso y crecieron de estatura m\u00e1s r\u00e1pido durante los cuatro primeros meses de vida. Despu\u00e9s se desarrollaron m\u00e1s lentamente. \u201cSon ni\u00f1os saludables, pero m\u00e1s delgados\u201d, afirma Victora. En tanto, los que recibieron leche en polvo y otras formulaciones que intentan imitar la leche humana, engordaron m\u00e1s r\u00e1pido a partir del segundo semestre despu\u00e9s del nacimiento.<\/p>\n<p>Una posible explicaci\u00f3n para el crecimiento acelerado tard\u00edo es el consumo de m\u00e1s calor\u00edas que lo recomendado. Marina Rea, del Instituto de Salud (IS) de S\u00e3o Paulo, y Ana Maria Corr\u00eaa, de la Universidad Estadual de Campinas, verificaron a\u00f1os atr\u00e1s que los ni\u00f1os que tomaban mamadera y com\u00edan otros alimentos durante los primeros meses de vida consum\u00edan hasta un 50% m\u00e1s calor\u00edas que lo ideal (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2006\/05\/01\/ninos-por-una-vida-larga-y-saludable\/\" target=\"_blank\">lea en <\/a><\/em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2006\/05\/01\/ninos-por-una-vida-larga-y-saludable\/\" target=\"_blank\">Pesquisa FAPESP<\/a><em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2006\/05\/01\/ninos-por-una-vida-larga-y-saludable\/\" target=\"_blank\"> n\u00ba123<\/a><\/em>).<\/p>\n<p>\u201cNunca es tarde para repetirlo: la leche materna es el \u00fanico alimento de que el ni\u00f1o necesita durante los primeros seis meses\u201d, dice Victora. M\u00e1s rica en az\u00facares y grasas que la leche de vaca, la leche humana contiene tambi\u00e9n niveles adecuados de prote\u00ednas y otros nutrientes que el beb\u00e9 necesita, aparte de m\u00e1s de un centenar de compuestos inmunol\u00f3gicamente activos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-101544\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/mil2.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"184\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/mil2.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/mil2-120x74.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/mil2-250x153.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LAURA TEIXEIRA<\/span>De cualquier manera, no es f\u00e1cil seguir la indicaci\u00f3n de la OMS. La participaci\u00f3n mayor de las mujeres en el mercado de trabajo, aliada a la desinformaci\u00f3n acerca de c\u00f3mo y durante cu\u00e1nto tiempo amamantar, contribuye para que la dieta de los ni\u00f1os cambie antes de tiempo. \u201cAdem\u00e1s\u201d, comenta Victora, \u201cmuchos m\u00e9dicos no respetan la orientaci\u00f3n de la OMS e introducen tempranamente en la dieta alimentos innecesarios en esta fase de la vida\u201d.<\/p>\n<p>El resultado es que la proporci\u00f3n de mujeres que dan exclusivamente el pecho durante seis meses en Brasil es baja, comparada con la de otros pa\u00edses. Pero m\u00e1s alta que la de 10 a\u00f1os atr\u00e1s. Hoy en d\u00eda el 51% de las madres alimenta a sus hijos exclusivamente d\u00e1ndoles el pecho durante los cuatro primeros meses de vida \u2013 era un 36% en 1999 \u2013 y un 41% amamanta hasta el sexto mes, de acuerdo con un estudio del Ministerio de Salud coordinado por la pediatra Sonia Venancio, del IS. Si bien se ubica a\u00fan aquende lo deseable, dicho \u00edndice ha mejorado mucho. En 1974, la mitad de los ni\u00f1os tomaban \u00fanicamente leche materna durante 2,5 meses. Ese tiempo trep\u00f3 a 4 meses en 2006.<\/p>\n<p>Sonia evalu\u00f3 datos de 2008 de 34,4 mil ni\u00f1os de todas las capitales y del Distrito Federal y not\u00f3 que, pese a la mejora reciente, la evoluci\u00f3n es lenta. Durante el primer mes luego del parto, el 18% de los beb\u00e9s ya tomaba otros l\u00edquidos, y a los dos meses, la mitad ya no tomaba el pecho \u00fanicamente. \u201cQueda mucho por hacer\u201d, comenta Sonia, quien public\u00f3 los datos a mediados de este a\u00f1o en el <em>Jornal de Pediatria<\/em>.<\/p>\n<p>Los beneficios de la alimentaci\u00f3n adecuada al comienzo de la vida no son solamente f\u00edsicos. En otro estudio, publicado en febrero en el <em>Journal of Nutrition<\/em>, Victora y colaboradores analizaron el redimiento escolar de 7.945 ni\u00f1os de la India, Guatemala, Filipinas, Brasil y Sud\u00e1frica. Los que exhibieron un crecimiento saludable en la gestaci\u00f3n, indicador de una dieta materna adecuada, y nacieron con un peso superior al promedio, tuvieron m\u00e1s posibilidades de \u00e9xito. Cada 500 gramos m\u00e1s de peso al nacer representaron 2,5 meses m\u00e1s de escolaridad en la vida adulta y un riesgo 8% menor de repetir de grado. Incluso los ni\u00f1os que al momento del parto pesaban menos de 2,5 kilos, un peso inferior al deseable, lograron un buen desarrollo intelectual cuando, con una dieta adecuada, alcanzaron el ritmo normal de crecimiento y recuperaron el peso ideal para la edad hasta el segundo a\u00f1o de vida. En ese per\u00edodo subieron en promedio 9 kilos, y cada 700 gramos que crecieron m\u00e1s all\u00e1 del promedio significaron cinco meses m\u00e1s de escolaridad.<\/p>\n<p>\u201cDurante los dos primeros a\u00f1os, el ni\u00f1o tiene a\u00fan la oportunidad de crecer arriba del promedio y convertirse en un adulto saludable si adem\u00e1s del amamantamiento adecuado recibe inmunizaci\u00f3n y una buena asistencia a la salud\u201d, dice el epidemi\u00f3logo. En esta fase crucial del desarrollo, a la que Victora denomina \u201clos mil d\u00edas de oportunidades\u201d, los \u00f3rganos a\u00fan se encuentran en formaci\u00f3n: los huesos est\u00e1n alarg\u00e1ndose, los m\u00fasculos fortaleci\u00e9ndose y el cerebro ganando en volumen (llega al 70% del tama\u00f1o final en el segundo a\u00f1o). \u201cA partir del tercer a\u00f1o, el crecimiento acelerado acarrea una acumulaci\u00f3n de grasa\u201d, explica.<\/p>\n<p>Los cambios que los epidemi\u00f3logos observan al usar balanzas y cent\u00edmetros han empezado a adquirir una explicaci\u00f3n fisiol\u00f3gica. Experimentos con roedores han venido ayudando a develar los mecanismos bioqu\u00edmicos por los cuales la introducci\u00f3n de otros alimentos durante el per\u00edodo de amamantamiento exclusivo lleva a la acumulaci\u00f3n de grasa.<\/p>\n<p>Uno de ellos es la alteraci\u00f3n del gusto. En una investigaci\u00f3n dirigida por Raul Manh\u00e3es de Castro y Sandra Lopes de Souza, de la Universidad Federal de Pernambuco, la nutricionista Lisiane dos Santos Oliveira interrumpi\u00f3 el amamantamiento de un grupo de ratones, separ\u00e1ndolos de la madre al 15\u00b0 d\u00eda luego del nacimiento, el equivalente a tres meses de vida de un beb\u00e9 humano, y los dej\u00f3 comer alimento balanceado sin restricciones. Peri\u00f3dicamente, los animales fueron pesados y se midi\u00f3 el consumo alimentario, pero no hubo diferencia de peso ni de ingesti\u00f3n entre los destetados prematuramente y los que recibieron leche hasta el 30\u00b0 d\u00eda de vida.<\/p>\n<p>El contraste reci\u00e9n apareci\u00f3 en una prueba de preferencia alimenticia. Apenas los animales llegaron a la edad adulta, los investigadores dejaron simult\u00e1neamente dos dietas distintas a disposici\u00f3n de los ratones durante algunos d\u00edas: el alimento est\u00e1ndar del bioterio y otro, m\u00e1s sabroso (a base de chocolate y avellanas), m\u00e1s cal\u00f3rico y m\u00e1s rico en grasas. Ambos grupos prefirieron la dieta m\u00e1s sabrosa al alimento com\u00fan. Pero los ratones que dejaron de ser amamantados antes comieron mucho m\u00e1s, seg\u00fan informan los investigadores en un art\u00edculo que saldr\u00e1 publicado en <em>Behavioural Processes<\/em>. \u201cAunque no hubiese cambio en el peso ni en el patr\u00f3n diario de alimentaci\u00f3n de los animales, la preferencia por una dieta m\u00e1s cal\u00f3rica se manifest\u00f3 apenas ese tipo de alimento estuvo disponible\u201d, comenta Lisiane. \u201cA largo plazo, la preferencia por alimentos con alta densidad cal\u00f3rica puede ocasionar trastornos metab\u00f3licos\u201d, dice la nutricionista.<\/p>\n<p>Otra prueba realizada por el grupo de Pernambuco demostr\u00f3 que los ratones destetados a los 15 d\u00edas, al llegar a adultos, tardaban el doble de tiempo para saciarse. Luego de un breve ayuno, com\u00edan continuamente durante 42 minutos, mientras que los animales que recibieron leche materna hasta el 30\u00b0 d\u00eda se daban por satisfechos en 23 minutos. De acuerdo con este trabajo, que saldr\u00e1 publicado en la misma revista, los roedores destetados tempranamente exhibieron a su vez alteraciones en el patr\u00f3n diario (circadiano) de consumo de alimentos: com\u00edan m\u00e1s en momentos del d\u00eda o de la noche distintos de aqu\u00e9llos en que los ratones amamantados por m\u00e1s tiempo se nutr\u00edan, aunque el total era similar.<\/p>\n<p>Por detr\u00e1s de las alteraciones de com\u00adportamiento existen cambios hormonales y metab\u00f3licos. En trabajos presentados durante los \u00faltimos a\u00f1os en el <em>Journal of Endocrinology <\/em>y en el<em> Journal of Physiology<\/em>, el equipo del endocrin\u00f3logo Egberto Gaspar de Moura, de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro, demostr\u00f3 que el destete precoz al\u00adtera la composici\u00f3n corporal y reduce la sensibilidad a la hormona leptina, que induce la saciedad y la pubertad.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-101546\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/mil3.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"184\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/mil3.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/mil3-120x74.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/mil3-250x153.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LAURA TEIXEIRA<\/span>Al adoptar un modelo experimental diferente del anterior, el grupo de R\u00edo provoc\u00f3 el destete anticipado aplicando en la rata un compuesto que impide la producci\u00f3n de prolactina, la hormona que induce la secreci\u00f3n de leche, en lugar de retirar a las cr\u00edas de cerca de la madre. Los animales destetados m\u00e1s tempranamente llegaron a la edad adulta con un peso un 10% mayor, un 40% m\u00e1s de grasa total y hasta un 300% m\u00e1s de grasa visceral (que se forma en el interior de los \u00f3rganos y es m\u00e1s nociva). Confirmando el efecto delet\u00e9reo de la obesidad visceral, los roedores destetados antes de tiempo ten\u00edan niveles sangu\u00edneos m\u00e1s altos de glucosa, colesterol y triglic\u00e9ridos e \u00edndices menores de HDL, la prote\u00edna que retira el colesterol de la sangre y evita la formaci\u00f3n de placas de grasa en los vasos. Reunidas, estas alteraciones configuran lo que los m\u00e9dicos denominan s\u00edndrome metab\u00f3lico, condici\u00f3n que potencializa el riesgo de desarrollar diabetes y problemas cardiovasculares.<\/p>\n<p>Los animales que mamaron menos, a la edad adulta tambi\u00e9n exhib\u00edan niveles sangu\u00edneos de leptina tres veces superiores a los normales, seg\u00fan observ\u00f3 el equipo de R\u00edo. Pese a la cantidad impresionante de esa hormona, que es producida por las c\u00e9lulas de grasa y le indica al cuerpo la hora de parar de comer, la leptina no produc\u00eda efecto en esos animales. Luego de un ayuno de 12 horas, los investigadores les suministraron leptina a dos grupos de ratones: uno amamantado durante el tiempo habitual y otro cuyo amamantamiento fue interrumpido. Los roedores del primer grupo, como era de esperarse, comieron menos, pero los del segundo siguieron aliment\u00e1ndose, se\u00f1al de que no respond\u00edan a la hormona.<\/p>\n<p>Moura observ\u00f3 tambi\u00e9n otro desequilibrio hormonal: los ratones destetados precozmente desarrollaron hipotiroidismo. Exhibieron niveles sangu\u00edneos un 50% m\u00e1s bajos de la hormona tirotropina, que activa a la gl\u00e1ndula tiroide, productora de hormonas que estimulan el consumo de energ\u00eda. Seg\u00fan el endocrin\u00f3logo, el hipotiroidismo puede ser consecuencia de la resistencia a la leptina. Como la leptina act\u00faa en una regi\u00f3n del cerebro llamada hipot\u00e1lamo, que comanda la producci\u00f3n de otras hormonas (entre ellas la tirotropina), la insensibilidad a la leptina puede afectar el funcionamento de la tireoide. \u201cAparentemente esta alteraci\u00f3n hormonal y metab\u00f3lica es un fen\u00f3meno de programaci\u00f3n epigen\u00e9tica [alteraci\u00f3n en el funcionamiento de los genes]\u201d, dice Moura. Pero a\u00fan hay que comprobarlo.<\/p>\n<p>Mientras no se descubre qu\u00e9 es lo que dispara estas alteraciones y c\u00f3mo controlarlas de manera eficiente, lo mejor es prevenir el problema mediante el amamantamiento exclusivo al menos durante seis meses. En Recife, el equipo de la pediatra Sonia Coutinho demostr\u00f3 que es posible estimular a las madres a amamantar durante m\u00e1s tiempo adoptando acciones baratas, tales como la capacitaci\u00f3n de los profesionales de la salud, en especial los agentes comunitarios del Programa de Salud de la Familia (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2006\/01\/01\/por-la-via-lactea\/\" target=\"_blank\">lea en <\/a><\/em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2006\/01\/01\/por-la-via-lactea\/\" target=\"_blank\">Pesquisa FAPESP<\/a><em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2006\/01\/01\/por-la-via-lactea\/\" target=\"_blank\"> n\u00ba119<\/a><\/em>).<\/p>\n<p>En la Universidad de S\u00e3o Paulo, un equipo del N\u00facleo de Investigaciones Epidemiol\u00f3gicas en Nutrici\u00f3n y Salud (Nupens) tiene una propuesta m\u00e1s audaz, que no previene las alteraciones metab\u00f3licas asociadas al destete precoz, pero puede mitigar los problemas de salud que \u00e9stas provocan. La sugerencia es mejorar la dieta de los brasile\u00f1os incentivando el consumo de frutas, verduras y legumbres, que actualmente es inferior a un cuarto de lo recomendable. Una de las razones del bajo consumo es el precio elevado. Rafael Claro, del Nupens, calcul\u00f3 cu\u00e1nto costar\u00eda que las personas consumiesen la cantidad indicada de estos alimentos, que deber\u00eda corresponder al 12% del total de calor\u00edas ingeridas. Como resultado de ello, la dieta se volver\u00eda un 30% m\u00e1s cara.<\/p>\n<p>Pero, con una disminuci\u00f3n del precio, aun los m\u00e1s pobres pondr\u00edan m\u00e1s vegetales en sus platos. En 2007, durante algunos meses, el equipo do Nupens mont\u00f3 en Graja\u00fa, uno de los barrios m\u00e1s pobres de la ciudad de S\u00e3o Paulo, un puesto que vend\u00eda frutas y hortalizas a un precio subsidiado. Como era de imaginarse, el consumo de esos productos aument\u00f3. \u201cEl costo de estos alimentos es una barrera importante contra el consumo\u201d, afirma Claro. Como salida, propone que el Estado reduzca los impuestos sobre estos alimentos y los aumente sobre los ultraprocesados, que contienen conservantes, colorantes y estabilizadores, adem\u00e1s de tener m\u00e1s az\u00facar, grasa y sal. \u201cEl dinero que el Estado dejar\u00eda de recaudar\u201d, dice, \u201cse ahorrar\u00eda debido a la disminuci\u00f3n de los tratamientos de salud\u201d.<\/p>\n<p><strong>La pubertad anticipada<br \/>\n<\/strong><em>La acci\u00f3n de la hormona leptina en la regi\u00f3n del hipot\u00e1lamo desencadena la maduraci\u00f3n sexual<\/em><\/p>\n<p>La neurocient\u00edfica brasile\u00f1a Carol Elias ha dado un paso rumbo al esclarecimiento de un fen\u00f3meno que alarma a los m\u00e9dicos estadounidenses: la anticipaci\u00f3n de la pubertad femenina. Carol y su equipo identificaron la regi\u00f3n cerebral en que la hormona leptina act\u00faa y despierta la maduraci\u00f3n sexual. Es el n\u00facleo premamilar ventral.<\/p>\n<p>A\u00f1os atr\u00e1s surgieron pistas de que la leptina, secretada por c\u00e9lulas de grasa y conocida por reducir el hambre, induc\u00eda el desarrollo de \u00f3rganos sexuales y la fertilidad. Sin leptina, ratones comunes y seres humanos no pasaban por las transformaciones fisiol\u00f3gicas que preparan al cuerpo para procrear.<\/p>\n<p>Cuando estuvo en la Universidad Harvard, Carol, actualmente investigadora de la Universidad de Texas, ayud\u00f3 a identificar las regiones cerebrales que producen receptores de leptina, prote\u00ednas a las cuales la hormona se conecta y estimula el funcionamiento de las neuronas. Entre las regiones del hipot\u00e1lamo que expresan esos receptores, llam\u00f3 la atenci\u00f3n el n\u00facleo premamilar ventral (NPV), un grupo de c\u00e9lulas que se conecta a un \u00e1rea cerebral que produce hormonas sexuales.<\/p>\n<p>Pero la comprobaci\u00f3n de que la acci\u00f3n de la leptina en el NPV induc\u00eda la pubertad tard\u00f3. Invitada a integrar el equipo de Joel Elmquist en Texas, Carol y los investigadores Jos\u00e9 Donato J\u00fanior, Roberta Cravo y Renata Fraz\u00f3n desarrollaron ratones gen\u00e9ticamente alterados para producir receptor de leptina solamente en ese n\u00facleo en determinadas condiciones. De acuerdo con ese art\u00edculo publicado en diciembre en el <em>Journal of Clinical Investigation<\/em>, hembras inf\u00e9rtiles entraron en la pubertad con el est\u00edmulo de la producci\u00f3n de ese receptor en el NPV.<\/p>\n<p>Existe una explicaci\u00f3n para ello: las neuronas de ese n\u00facleo accionan c\u00e9lulas secretoras de la hormona liberadora de gonadotrofinas que, a su vez, activa la liberaci\u00f3n de hormonas sexuales. Este efecto ayuda a entender por qu\u00e9 existen m\u00e1s ni\u00f1as de 7 y 8 a\u00f1os de edad en la pubertad en Estados Unidos. \u201cEs posible que los niveles m\u00e1s elevados de leptina en los ni\u00f1os obesos estimulen regiones cerebrales que normalmente ser\u00edan activadas posteriormente\u201d, dice Carol.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nVICTORA, C.G.; <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0140673607616924\" target=\"_blank\">Maternal and child undernutrition: consequences for adult health and human capital<\/a>. <strong>Lancet<\/strong>. v. 371(9.609), p. 340-57. 26 ene. 2008.<br \/>\nDE MOURA, E.G. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1113\/jphysiol.2009.176289\/full\" target=\"_blank\">Maternal prolactin inhibition during lactation programs for metabolic syndrome in adult progeny<\/a>. <strong>Journal of Physiology<\/strong>. v. 587(20), p. 4.919-29. 15 oct. 2009.<br \/>\nOLIVEIRA, L. S. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pubmed\/20934490\" target=\"_blank\">Early weaning programs rats to have a dietary preference for fat and palatable foods in adulthood<\/a>. <strong>Behavioural Processes<\/strong>. En prensa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Introducci\u00f3n de otros alimentos durante el amamantamiento provoca alteraciones","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[316,320],"coauthors":[105],"class_list":["post-90126","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-medicina-es","tag-nutricion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90126"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90126\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90126"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90126"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}