{"id":90133,"date":"2011-01-01T00:00:00","date_gmt":"2011-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/01\/01\/corazon-sofocado\/"},"modified":"2022-05-23T15:50:44","modified_gmt":"2022-05-23T18:50:44","slug":"corazon-sofocado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/corazon-sofocado\/","title":{"rendered":"Coraz\u00f3n sofocado"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-102636\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/caracao.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"183\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/caracao.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/caracao-120x73.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/caracao-250x153.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">PAULA MUNIZ<\/span>En el \u00edmpetu por dormir, cuando el cuerpo se releja y se prepara para entrar al mundo de los sue\u00f1os, de repente, el aire deja de pasar por la garganta. Sin conciencia de ello, el durmiente despierta apenas, lo suficiente como para aspirar una buena bocanada de aire. Esto es lo que les sucede varias veces por noche a los que sufren apnea obstructiva del sue\u00f1o. Esta falta de aire intermitente causa una serie de problemas de salud y, de acuerdo con el grupo de la m\u00e9dica Dalva Poyares, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), es responsable de alteraciones estructurales y funcionales del coraz\u00f3n. Los investigadores ahora procuran revertir estos efectos y hallar un marcador diagn\u00f3stico barato y eficiente destinado a detectar la apnea obstructiva del sue\u00f1o, un mal que en la capital paulista acomete a un tercio de la poblaci\u00f3n. La investigaci\u00f3n es parte de un proyecto desarrollado y coordinado por el m\u00e9dico Sergio Tufik, director del Instituto del Sue\u00f1o, uno de los Centros de Investigaci\u00f3n, Innovaci\u00f3n y Difusi\u00f3n (Cepid) financiados por la FAPESP y una referencia mundial en trastornos del sue\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cCuando una persona tiene apnea, hace todo el movimiento de la respiraci\u00f3n, pero el aire no entra\u201d, comenta Dalva. El resultado es una presi\u00f3n negativa dentro del t\u00f3rax que reduce el retorno de sangre desde el pulm\u00f3n hacia el lado derecho del coraz\u00f3n e impide que \u00e9ste se infle por entero, con lo cual fuerza a la aur\u00edcula izquierda a contraerse m\u00e1s. Esa musculaci\u00f3n card\u00edaca altera la estructura de la aur\u00edcula izquierda a punto tal de disminuir el volumen de sangre bombeado.<\/p>\n<p>Este efecto no hab\u00eda sido detectado hasta ahora porque los estudios anteriores usaron ecocardiograf\u00edas convencionales, de im\u00e1genes bidimensionales. \u201cEse estudio se vale de par\u00e1metros en dos dimensiones para medir las partes del coraz\u00f3n\u201d, explica Dalva, \u201cpero el resultado es poco preciso, pues el \u00f3rgano tiene formas irregulares\u201d. Con la ecocardiograf\u00eda m\u00e1s detallada, en tres dimensiones, realizada por el m\u00e9dico ecocardiografista Wercules Oliveira, el grupo de la Unifesp logr\u00f3 detectar una expansi\u00f3n de la aur\u00edcula que, aunque no sale del espectro considerado normal, es t\u00edpico de los pacientes con apnea. Esta caracter\u00edstica puede explicar al menos en parte los problemas cardiovasculares comunes en quienes padecen esta dificultad respiratoria nocturna.<\/p>\n<p>Una aur\u00edcula izquierda aumentada ya hab\u00eda sido apuntada por el estudio Framingham, un proyecto estadounidense de epidemiolog\u00eda cardiovascular, como asociado a una mayor incidencia de accidentes cerebrovasculares e indicador de incremento de la mortalidad. El estudio de la Unifesp, publicado a finales de 2009 en <em>Heart<\/em>, evalu\u00f3 a 56 pacientes con diagn\u00f3stico de apnea reciente y demostr\u00f3 que parte del funcionamiento de la aur\u00edcula izquierda puede restablecerse con el uso de CPAP, un aparato acoplado a una m\u00e1scara que, durante el sue\u00f1o, arroja aire hacia dentro de la nariz y regulariza la respiraci\u00f3n, y deben usarlo todas las noches los que padecen apnea. Este hallazgo pone de relieve la participaci\u00f3n de la apnea en el desarrollo de las dificultades card\u00edacas, y resalta la eficacia del CPAP como tratamiento, no solamente para mitigar la falta de aire y hacer que el sue\u00f1o sea m\u00e1s constante y restaurador, sino tambi\u00e9n para contrarrestar las consecuencias de la apnea en el organismo.<\/p>\n<p>El experimento realizado en el Instituto del Sue\u00f1o limit\u00f3 el uso del CPAP a 24 semanas, lo suficiente como para mejorar la capacidad de vaciamiento de la aur\u00edcula izquierda, pero no para disminuir la fuerza contractiva de la aur\u00edcula y reducirla al tama\u00f1o normal. \u201cA\u00fan no sabemos si es posible revertir el cambio de forma, quiz\u00e1 se haga necesario extender hasta un a\u00f1o el uso del CPAP\u201d, \u00a0dice Dalva.<\/p>\n<p>Es un avance, pero hay una dificultad que permanece: la detecci\u00f3n de la apnea del sue\u00f1o. El examen definitivo es la polisonograf\u00eda, en que el paciente duerme conectado a aparatos que miden par\u00e1metros tales como la respiraci\u00f3n y la actividad del cerebro y del coraz\u00f3n. Pero muchas personas que sufren de hipertensi\u00f3n, tos y depresi\u00f3n, por ejemplo, terminan consultando a m\u00e9dicos de diversas especialidades sin que ninguno de \u00e9stos se percate de que los problemas se relacionan con la calidad del sue\u00f1o. A\u00fan no existe un examen sencillo y barato, que pueda hacerlo cualquier m\u00e9dico, pero el grupo de Dalva puede aprestarse a subsanar esa deficiencia.<\/p>\n<p><strong>Diagn\u00f3stico<br \/>\n<\/strong>Ellos midieron en la sangre de 75 pacientes y 75 voluntarios saludables sustancias vinculadas al estr\u00e9s oxidativo, una caracter\u00edstica de la apnea. Los resultados, publicados este a\u00f1o en <em>Chest<\/em>, indican que el amino\u00e1cido ciste\u00edna es un posible marcador de la enfermedad. Cuanto m\u00e1s grave es la apnea, m\u00e1s alta es la concentraci\u00f3n de ciste\u00edna en la sangre. \u201cEs la \u00fanica sustancia entre las que examinamos cuyos niveles elevados se relacionan exclusivamente con la apnea, y no con la hipertensi\u00f3n, la obesidad u otros factores comunes en los apneicos\u201d, afirma Dalva.<\/p>\n<p>Este descubrimiento se dio un tanto por casualidad. La ciste\u00edna es parte del metabolismo de la homociste\u00edna, un amino\u00e1cido que ya se sab\u00eda que se relacionaba con problemas cardiovasculares. \u201cPero nadie le presta atenci\u00f3n a la ciste\u00edna\u201d, comenta la bi\u00f3loga V\u00e2nia D\u2019Almeida, tambi\u00e9n de la Unifesp. Ella es una de las autoras del trabajo de <em>Chest<\/em> y desde 1997 estudia la homociste\u00edna (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2000\/12\/01\/homocisteina-un-alerta-cardiaco\/\"><em>lea en<\/em> Pesquisa FAPESP<em> n\u00ba60<\/em><\/a>). Alteraciones en los niveles de ciste\u00edna fueron una sorpresa en el doctorado de Juliana Perry, dirigido por Tufik y por V\u00e2nia, y publicado en 2007 en <em>Respiratory Physiology &amp; Neurobiology<\/em>. En un modelo que reproduce la falta de aire intermitente de los apneicos, ratones expuestos a una baja concentraci\u00f3n de ox\u00edgeno \u2013 con un 10% de ox\u00edgeno en lugar del 21% normal \u2013 y con privaci\u00f3n de sue\u00f1o, tienen m\u00e1s ciste\u00edna en la sangre que lo normal. De all\u00ed surgi\u00f3 la idea de medir ese par\u00e1metro en seres humanos.<\/p>\n<p>Ahora hay que examinar a personas que padecen apnea en la fase inicial, a\u00fan sin s\u00edntomas. \u201cNecesitamos saber si la ciste\u00edna es tan s\u00f3lo un marcador de la progresi\u00f3n de la enfermedad o si puede servir para efectuar el diagn\u00f3stico precoz\u201d, afirma V\u00e2nia. Un buen banco de datos ser\u00eda el Episono, pero solamente la homociste\u00edna fue medida en los m\u00e1s de mil participantes en el estudio. \u201cDebemos reanalizar las muestras para medir la ciste\u00ed\u00adna, adem\u00e1s de repetir las dosificaciones con los voluntarios que participaron en el estudio\u201d, planea V\u00e2nia. No son planes vagos. El tema ya ha sido discutido con Tufik, quien declar\u00f3: \u201cLo necesitamos para ayer\u201d.<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nCINTRA, F.<em>\u00a0et al.<\/em><a href=\"http:\/\/chestjournal.chestpubs.org\/content\/139\/2\/246.long\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Cysteine: A potential biomarker of obstructive sleep apnea<\/a>.\u00a0<strong>Chest<\/strong>. on-line jul. 2010.<br \/>\nOLIVEIRA, W.\u00a0<em>et al<\/em>.\u00a0<a href=\"http:\/\/heart.bmj.com\/content\/95\/22\/1872.full\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Impact of continuous positive airway pressure teatment on left atrial volume and function in patients with obstructive sleep apnea assessed by real-time three-dimensional echocardiography<\/a>.\u00a0<strong>Heart<\/strong>. v. 95, n. 22, p. 1.872-8. nov.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La apnea puede tener un diagn\u00f3stico sangu\u00edneo","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316],"coauthors":[1601],"class_list":["post-90133","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es","keywords-sueno"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90133","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90133"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90133\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":437697,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90133\/revisions\/437697"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90133"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90133"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90133"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90133"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}