{"id":90134,"date":"2011-01-01T00:00:00","date_gmt":"2011-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/01\/01\/buenos-dias-canguros\/"},"modified":"2017-02-15T19:20:40","modified_gmt":"2017-02-15T21:20:40","slug":"buenos-dias-canguros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/buenos-dias-canguros\/","title":{"rendered":"Buenos d\u00edas, canguros"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_102670\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-102670\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/cangurus.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"223\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/cangurus.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/cangurus-120x92.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/01\/cangurus-250x192.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">LEONORA COSTA \/ UFES<\/span>Cu\u00edca: uno de los m\u00e1s peque\u00f1os en Brasil<span class=\"media-credits\">LEONORA COSTA \/ UFES<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los marsupiales como el canguro y el koala empezaron a diversificarse en Australia hace millones de a\u00f1os, a partir de especies del mismo grupo que vivieron en Suram\u00e9rica, de acuerdo con una hip\u00f3tesis reciente que ha cobrado fuerza. Este abordaje sostiene que los marsupiales brasile\u00f1os \u2013 los m\u00e1s conocidos son el zorrino, la zarig\u00fceya y el colicorto \u2013 forman la rama m\u00e1s antigua de este grupo de animales que a\u00fan tiene representantes vivos. Los linajes que vivieron en Europa o en Asia se extinguieron (tan s\u00f3lo una especie vive en Estados Unidos y Canad\u00e1), y restan tan s\u00f3lo las de Sudam\u00e9rica y las de Australia.<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n, reforzada por un estudio de investigadores de la universidad alemana de M\u00fcnster, publicado en julio de 2010 en la revista <em>PLoS Biology<\/em>, indica que la rama de marsupiales que abarca a las especies brasile\u00f1as dio origen a otra, que actualmente cuenta con tan s\u00f3lo una especie viva, que es el monito del monte (<em>Dromiciops gliroides<\/em>), un animal de hasta 25 gramos de los montes de Chile y Argentina. Este peque\u00f1o animal puede ser el pariente vivo m\u00e1s lejano de las casi 200 especies de marsupiales australianos, incluidas las variedades m\u00e1s corpulentas de canguros, que pueden pesar 70 kilos.<\/p>\n<p>\u201cGen\u00e9ticamente\u201d, dice Ariovaldo Cruz Neto, investigador de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Rio Claro que estudia estos animales en colaboraci\u00f3n con colegas australianos, \u201cel monito exhibe un grado de parentesco mayor con las especies australianas que con las de Am\u00e9rica del Sur\u201d. Los marsupiales brasile\u00f1os, aunque son m\u00e1s antiguos, no guardan m\u00e1s parentesco directo con ninguno de los que viven en Australia. De acuerdo con otra hip\u00f3tesis, presentada en 2008 en <em>PLoS One<\/em> por un grupo de la universidad australiana de Nueva Gales del Sur, la especie que origin\u00f3 a los marsupiales australianos habr\u00eda sido otra, la <em>Djarthia murgonensis<\/em>, que vivi\u00f3 hace 30 millones de a\u00f1os en el este de un supercontinente que inclu\u00eda a las actuales Am\u00e9rica del Sur y Australia.<\/p>\n<p>Pese a la distancia, los marsupiales americanos y los australianos guardan otras semejanzas adem\u00e1s del hecho de que sus cr\u00edas nacen incompletas, sin pelos y ciegas, al cabo de una gestaci\u00f3n de una o dos semanas, y se dirigen hacia las tetas de la madre, normalmente protegidas por una bolsa llamada marsupio, en donde crecen durante otros dos o tres meses antes de ver la luz. Cruz Neto y sus colaboradores de Australia verificaron que el organismo de los marsupiales de Sudam\u00e9rica y de Australia funciona de manera muy similar para producir y quemar energ\u00eda, independientemente del porte o del tipo de ambiente en que viven.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las casi 90 especies de marsupiales de Am\u00e9rica pesa entre 10 gramos y 1 kg, vive en general en bosques y se alimenta principalmente de insectos. En tanto, un canguro puede tener el porte de un hombre adulto, aunque la menor de las 21 especies de este grupo pesa 400 gramos. En Australia, los marsupiales viven en t\u00faneles, en el desierto o en selvas h\u00famedas, y, al igual que los americanos, se alimentan principalmente de invertebrados y frutos peque\u00f1os, aunque una especie prefiera n\u00e9ctar y la otra sea carn\u00edvora.<\/p>\n<p><strong>Organismos similares<br \/>\n<\/strong>Los investigadores examinaron el metabolismo de representantes de dos especies de zarig\u00fceyas de Am\u00e9rica del Sur, la <em>Gracilinanus agilis <\/em>y la <em>Micoureus paraguayanus<\/em>. La primera exhibi\u00f3 una temperatura corporal promedio de 33,5\u00b0 Celsius, y la otra, de 33,3\u00b0 Celsius, al menos dos grados por debajo de la temperatura media de los mam\u00edferos placentarios, el grupo al cual pertenecemos. Otra medida fue la del \u00edndice metab\u00f3lico basal, que indica el nivel m\u00ednimo de energ\u00eda que el animal necesita para mantener las funciones vitales del cuerpo. Para mantener dicho \u00edndice, cada una de ambas especies gasta, respectivamente, 4,8 kilocalor\u00edas (kcal) y 5,5 kcal por d\u00eda.<\/p>\n<p>La temperatura corporal y el \u00edndice metab\u00f3lico de los dos marsupiales brasile\u00f1os se ubicaban muy cerca de los de otros marsupiales australianos que ya hab\u00edan sido examinados. \u201cDesde el punto de vista fisiol\u00f3gico\u201d, dice Cruz Neto, \u201cuna vez marsupial, siempre marsupial, pese a los millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n independiente y de las diferencias de dieta y h\u00e1bitat de las especies que viven en Am\u00e9rica del Sur y en Australia\u201d. Seg\u00fan \u00e9l, aparentemente no ha habido una presi\u00f3n selectiva que derivase en la modificaci\u00f3n del plano fisiol\u00f3gico, que fue suficiente como para que esos animales colonizasen Australia. \u201cEs como si los marsupiales tuviesen maletas con ropas que les permitiesen vivir en diferentes ambientes.\u201d<\/p>\n<p>Los marsupiales de Am\u00e9rica del Sur, aunque son menos diferentes entre s\u00ed que los australianos, exhiben distinciones\u00a0 sutiles y relevantes de tama\u00f1o y del formato del cr\u00e1neo, la mand\u00edbula, la esc\u00e1pula y la pelvis, que expresan sus h\u00e1bitos alimentarios y los ambientes en que viven. Diego Ast\u00faa, docente de la Universidad Federal de Pernambuco, compar\u00f3 las medidas del cr\u00e1neo de 2.932 animales de la familia de los did\u00e9lfidos, que abarca a la mayor\u00eda de los marsupiales brasile\u00f1os, de los que viven en los Andes y del monito del monte. En un trabajo publicado en 2010, demostr\u00f3 que la mitad de los did\u00e9lfi\u00ad\u00addos exhibe diferencias de tama\u00f1o y en la forma del cr\u00e1neo. En todos los casos, los machos eran m\u00e1s cabezudos que las hembras.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<br \/>\n<\/strong>Energ\u00e9tica de murci\u00e9lagos y marsupiales: bases estructurales y significado funcional del \u00edndice metab\u00f3lico basal (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/3740\/energetica-de-morcegos-bases-estruturais-e-significado-funcional-da-taxa-metabolica-basal\/\" target=\"_blank\">n\u00ba 00\/09968-8<\/a>); <strong>Modalidad <\/strong>Joven Investigador;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Ariovaldo Pereira da Cruz Neto \u2013 Unesp;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$\u00a0441.455,78<\/p>\n<p><em>Art\u00edculos cient\u00edficos<\/em><br \/>\nAST\u00daA, D.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.bioone.org\/doi\/abs\/10.1644\/09-MAMM-A-018.1\" target=\"_blank\">Cranial sexual dimorphism in New World marsupials and a test of Rensch\u2019s rule in Didelphidae<\/a>.\u00a0<strong>Journal of Mammalogy<\/strong>. v. 91, n. 4, p. 1011-24. 2010.<br \/>\nCOOPER, C.E.; WITHERS, P.C.; CRUZ-NETO, A.P.\u00a0<a href=\"http:\/\/www.bioone.org\/doi\/abs\/10.1644\/09-MAMM-A-138R.1\" target=\"_blank\">Metabolic, ventilatory and hygric physiology of a South American marsupial, the long-furred woolly mouse opossum<\/a>.\u00a0<strong>Journal of Mammalogy<\/strong>. v. 91, p 1-10. 2010.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los parientes m\u00e1s antiguos de los marsupiales australianos","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[300,335],"coauthors":[5968],"class_list":["post-90134","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-evolucion","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90134","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90134"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90134\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90134"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90134"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90134"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90134"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}