{"id":90150,"date":"2011-02-01T00:00:00","date_gmt":"2011-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/02\/01\/una-escuela-en-orbita\/"},"modified":"2017-02-16T13:51:59","modified_gmt":"2017-02-16T15:51:59","slug":"una-escuela-en-orbita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-escuela-en-orbita\/","title":{"rendered":"Una escuela en \u00f3rbita"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-102426\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4346img11-169x300.jpg\" alt=\"\" width=\"169\" height=\"300\" \/><span class=\"media-credits-inline\">AZEITE DE LEOS<\/span>A comienzos de este mes, ni bien regresen de sus vacaciones, los estudiantes de sexto a\u00f1o de la escuela municipal Tancredo de Almeida Neves, de Ubatuba, litoral norte paulista, ya saben que tendr\u00e1n que organizarse en grupos y comenzar la construcci\u00f3n de las plaquetas de circuitos impresos del prototipo de un sat\u00e9lite artificial que uno de los profesores de matem\u00e1ticas, Candido Osvaldo de Moura, resolvi\u00f3 construir el a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p>En horarios alternados con las clases regulares, los 108 ni\u00f1os con edades entre 10 y 11 a\u00f1os tambi\u00e9n asistir\u00e1n a clases de electr\u00f3nica e inform\u00e1tica para programar la computadora de bordo que controla el sat\u00e9lite. Los equipos que demuestren mayor habilidad construir\u00e1n las cuatro placas definitivas del sat\u00e9lite de 750 gramos y casi 13 cent\u00edmetros de longitud que viajar\u00e1 al espacio este mismo a\u00f1o. Cuando se halle en \u00f3rbita, a 310 kil\u00f3metros de altura, el sat\u00e9lite deber\u00e1 emitir continuamente un mensaje &#8220;la idea es que sea en portugu\u00e9s, ingl\u00e9s y espa\u00f1ol &#8211; que ser\u00e1 elegido mediante un concurso que movilice a los 1.200 estudiantes y alrededor de 100 docentes de la escuela. Como premio, el autor o autora de la mejor frase podr\u00e1 asistir al lanzamiento del sat\u00e9lite en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Para acceder a ese punto, Moura debi\u00f3 superar muchos obst\u00e1culos. Su recorrido comenz\u00f3 en febrero de 2010, cuando ley\u00f3 en una revista de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica que una empresa de Estados Unidos, Interorbital Systems, vend\u00eda kits de sat\u00e9lites denominados TubeSats, capaces de permanecer en \u00f3rbita durante tres meses. Una de las primeras personas a quien Moura expuso su intenci\u00f3n fue su profesor de ingl\u00e9s, Emerson Yaegashi, quien lo apoy\u00f3 de inmediato. A sus alumnos, a quienes \u00e9l les dijo que trabajar\u00edan con cient\u00edficos verdaderos, tambi\u00e9n les gust\u00f3 su plan.<\/p>\n<p>&#8220;Realizamos una videoconferencia y los ni\u00f1os conversaron en ingl\u00e9s, con la ayuda de Emerson y de una de las profesoras de ingl\u00e9s de la escuela, Mariana C\u00e9sar, con los directores de Interorbital, Roderick y Randa Milliron, a quienes les encant\u00f3 la idea. Seg\u00fan ellos, en todo el mundo, somos el equipo m\u00e1s joven en ingresar en la investigaci\u00f3n espacial. Generalmente, quienes montan esos sat\u00e9lites son estudiantes universitarios. Expresaron que no podr\u00edan ayudarnos demasiado, dada la distancia, y que necesitar\u00edamos soporte t\u00e9cnico&#8221;, cuenta Moura. Pronto \u00e9l llam\u00f3 a la puerta del alcalde de Ubatuba, Eduardo de Souza Cesar, y le avis\u00f3: &#8220;Queremos entrar en la carrera espacial&#8221;. Seg\u00fan \u00e9l, el alcalde le dijo que lo apoyar\u00eda y, mejor a\u00fan, se dispuso a ayudarlo a recolectar los 8.600 d\u00f3lares necesarios para la compra del kit con las piezas b\u00e1sicas del sat\u00e9lite. El presupuesto inclu\u00eda otros 14 mil d\u00f3lares para viajes a Estados Unidos, el primero de ellos previsto para mayo de este a\u00f1o, de un grupo reducido de estudiantes y docentes.<\/p>\n<p>Un grupo de empresarios de la ciudad con quienes conversaron cubri\u00f3 los gastos, uno de ellos aportando el dinero para la Asociaci\u00f3n de Padres y Maestros (APM) de la escuela. La burocracia configur\u00f3 otro desaf\u00edo. Moura convers\u00f3 con los directivos de la escuela, con los pol\u00edticos de la ciudad y con un amigo banquero, para finalmente conseguir registrar la APM como importadora y exportadora en la Receita Federal [la Agencia Tributaria brasile\u00f1a]. &#8220;Seguimos un camino diferente, que trajo dificultades, pero mucha gente nos ha ayudado. Tuvimos que preparar documentos y leer contratos en ingl\u00e9s&#8221;, dice Moura.<\/p>\n<p>\u00c9l tuvo que conquistar tambi\u00e9n el apoyo t\u00e9cnico del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), el organismo federal con sede en S\u00e3o Jos\u00e9 dos Campos, interior paulista, a 130 kil\u00f3metros de Ubatuba, que constituye la gerencia de sat\u00e9lites en Brasil. Sus e-mails llegaron a la divisi\u00f3n de ingenier\u00eda y tecnolog\u00eda espacial, cuyos integrantes pactaron una reuni\u00f3n con Moura y le ofrecieron cursos de astronom\u00eda y tecnolog\u00eda espacial a los docentes que ya se hab\u00edan comprometido con el proyecto, entre ellos, los de ciencias, Marcelo de M\u00e1ri, Rog\u00e9rio Stejanov Bueno y Adriana Cabral Barbosa. &#8220;Estamos acordando un convenio de cooperaci\u00f3n tecnol\u00f3gica entre el Inpe y nuestra escuela&#8221;, expresa.<\/p>\n<p><strong>Vecinos<br \/>\n<\/strong>Dado que los siete profesores del grupo no entend\u00edan lo suficiente de electr\u00f3nica como para construir las placas de los prototipos y de la versi\u00f3n final del sat\u00e9lite, Moura contact\u00f3 a una empresa de rob\u00f3tica y desarrollo de software con sede en la ciudad de S\u00e3o Paulo llamada Globalcode, y recibi\u00f3 la grata sorpresa de saber que los directores de la empresa, Vinicius Senger y Yara Mascarenhas Hornos Senger, resid\u00edan en Ubatuba. Luego de coordinar la capacitaci\u00f3n en electr\u00f3nica b\u00e1sica para los docentes, Vinicius y Yara comenzaron voluntariamente a ayudar al equipo de la escuela a dise\u00f1ar, marcar y soldar las placas de los prototipos del sat\u00e9lite.<\/p>\n<p>En conjunto, bajo la coordinaci\u00f3n de las profesoras Maril\u00e9a Borine D&#8217;Angelo y Patr\u00edcia Patural, ellos crearon una placa que tom\u00f3 el nombre de Ubatubino, que puede reutilizarse con otras funciones, y los propios ni\u00f1os pueden fabricarla, utilizando programas de fuente abierta (open source) y materiales simples, tales como una plancha para ropa. &#8220;Los ni\u00f1os est\u00e1n construyendo peque\u00f1as computadoras, con una capacidad similar a la que los astronautas utilizaron en la d\u00e9cada de 1960 cuando aterrizaron en la Luna&#8221;, menciona Vinicius Senger. &#8220;Es totalmente factible construir sat\u00e9lites educativos completamente en Brasil, sin depender de importaciones, y promover, por ejemplo, competencias entre las escuelas&#8221;. S\u00e9rgio Mascarenhas, coordinador de proyectos del Instituto de Estudios Avanzados (IEA) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) con sede en S\u00e3o Carlos, ha seguido con entusiasmo la construcci\u00f3n del sat\u00e9lite de Ubatuba: &#8220;El apoyo a la iniciativa del profesor constituye un impulso con miras a mejorar la educaci\u00f3n en Brasil&#8221;, comenta.<\/p>\n<p>La experiencia de la escuela de Ubatuba, reconocida como pionera en la edici\u00f3n de enero de la revista SatMagazine, ha motivado el debate respecto de la creaci\u00f3n de otros cursos y actividades pedag\u00f3gicas. &#8220;Por primera vez, los estudiantes de esta escuela participar\u00e1n en la Olimpiada Brasile\u00f1a de Astronom\u00eda&#8221;, celebra Moura. &#8220;Queremos modificar radicalmente los m\u00e9todos de ense\u00f1anza de las ciencias, entre ellas, las matem\u00e1ticas. La funci\u00f3n de la escuela y de los docente, me parece a m\u00ed, es revelar c\u00f3mo funciona el mundo real, por intermedio de problem\u00e1ticas concretas y cautivantes, para que los ni\u00f1os puedan observar los resultados pr\u00e1cticos de lo que estudian&#8221;,<\/p>\n<p>El lanzamiento del sat\u00e9lite, previsto para marzo, quiz\u00e1 se retrase, debido a que algunas piezas todav\u00eda no llegaron desde Estados Unidos. &#8220;En el Inpe me dijeron que cualquier sat\u00e9lite se retrasa&#8221;, dice Moura, a quien no s\u00f3lo le interesa el cumplimiento de las fechas. &#8220;Lo m\u00e1s importante de este trabajo no es lo que ascender\u00e1 al espacio, sino lo que quedar\u00e1 en la cabeza de los alumnos en la Tierra. Demostramos que puede hacerse mucho y que se puede pensar en grande. Quien construye un sat\u00e9lite con 11 a\u00f1os de edad cuenta con mayor serenidad para enfrentar otros retos&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Docentes y estudiantes construyen un sat\u00e9lite en el litoral paulista\r\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[274,295],"coauthors":[5968],"class_list":["post-90150","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-astronomia-es","tag-educacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90150","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90150"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90150\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90150"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}