{"id":90151,"date":"2011-02-01T10:00:00","date_gmt":"2011-02-01T12:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/02\/01\/revision-de-la-via-lactea\/"},"modified":"2016-04-12T12:58:39","modified_gmt":"2016-04-12T15:58:39","slug":"revision-de-la-via-lactea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/revision-de-la-via-lactea\/","title":{"rendered":"Revisi\u00f3n de la V\u00eda L\u00e1ctea"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4347img1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-8959 size-full\" title=\"art4347img1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4347img1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"188\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4347img1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4347img1-120x78.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4347img1-250x162.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Bruno Gilli \/ Eso<\/span><\/a><\/p>\n<p>No escasean los mitos y leyendas acerca de la V\u00eda L\u00e1ctea, el conglomerado de polvo, gas y alrededor de 400 mil millones de estrellas mantenidas relativamente pr\u00f3ximas debido a la fuerza gravitacional en la cual se inserta el sistema solar. Los antiguos egipcios cre\u00edan que la galaxia era una bifurcaci\u00f3n del Nilo, un r\u00edo en el firmamento. Para muchas culturas, el agua era su elemento central y las estrellas se encontraban fijas en el cielo. Algunos ind\u00edgenas brasile\u00f1os la denominaban Tapirap\u00e9, que significa camino de los tapires. Observada a simple vista desde tiempos inmemoriales en los d\u00edas de cielo limpio, el aspecto aparentemente lechoso de la formaci\u00f3n estelar sirvi\u00f3 de inspiraci\u00f3n para su nombre. El propio t\u00e9rmino galaxia &#8220;en griego, gala significa &#8216;leche'&#8221; deriva de esa analog\u00eda. Las ideas m\u00edticas o fantasiosas acerca de la V\u00eda L\u00e1ctea, tales como las citadas anteriormente, fueron puestas a prueba y desestimadas desde que Galileo Galilei apunt\u00f3 su telescopio hacia la b\u00f3veda celeste hace cuatro siglos. Actualmente, la cantidad de informaci\u00f3n cient\u00edfica acumulada sobre la galaxia es enorme; sin embargo, seg\u00fan algunos astrof\u00edsicos, es enga\u00f1osa la sensaci\u00f3n de que la conocemos en detalle.<\/p>\n<p>Dos trabajos recientes e independientes llevados a cabo por investigadores brasile\u00f1os cuestionaron la visi\u00f3n m\u00e1s difundida al respecto de unos de los rasgos m\u00e1s marcados de nuestra galaxia, los brazos de la V\u00eda L\u00e1ctea. A fines de noviembre, Augusto Damineli y Jacques L\u00e9pine, ambos astrof\u00edsicos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), pasaron cuatro d\u00edas debatiendo las caracter\u00edsticas de la estructura en espiral de la V\u00eda L\u00e1ctea junto con otros 60 cient\u00edficos de Europa, Estados Unidos, Jap\u00f3n y Am\u00e9rica Latina en un hotel a orillas del mar en el balneario chileno de Bah\u00eda Inglesa, en la regi\u00f3n des\u00e9rtica de Atacama. La idea del workshop era confrontar las observaciones realizadas por diversos grupos de investigaci\u00f3n con las teor\u00edas vigentes en el \u00e1rea. Nuevos datos divulgados por Damineli sugieren que algunas regiones estelares asociadas con los brazos de la galaxia se encuentran hasta un 50% m\u00e1s cerca de la Tierra de lo que las mediciones anteriores apuntaban. Tal vez la extensi\u00f3n de la propia V\u00eda L\u00e1ctea sea menor de lo que se cree. Ahora el estudio de L\u00e9pine indica que algunos segmentos de los brazos pueden ser rectos en lugar de espiralados y que puede existir un peque\u00f1o brazo perif\u00e9rico que exhibe una inusitada curvatura apuntando hacia fuera de la galaxia. &#8220;Lo que determina la forma de los brazos es la \u00f3rbita de las estrellas alrededor del centro gal\u00e1ctico&#8221;, dice L\u00e9pine, autor del libro de divulgaci\u00f3n\u00a0 A V\u00eda L\u00e1ctea, nossa ilha no universo (Edusp). &#8220;La idea de que los brazos de nuestra galaxia sean espirales casi perfectas es falsa&#8221;. \u00bfEs que la V\u00eda L\u00e1ctea ser\u00eda entonces algo cuadrada?<\/p>\n<p>T\u00e9cnicamente, la V\u00eda L\u00e1ctea es descrita como una galaxia espiral con barras. Adem\u00e1s de hallarse rodeada por un halo con baja densidad de materia, est\u00e1 formada por un gran disco achatado, del cual los brazos forman parte, y por una protuberancia esf\u00e9rica con formato similar al de una pelota de f\u00fatbol americano en su regi\u00f3n central. Presenta adem\u00e1s una concentraci\u00f3n de estrellas que atraviesa esa protuberancia y origina una estructura de contornos similares a una barra. En este tipo de galaxia, los brazos &#8220;nacen&#8221; generalmente en los extremos de la barra. Las estrellas m\u00e1s antiguas, con colores del amarillo al rojizo, se concentran en la regi\u00f3n central. Las de mayor masa y m\u00e1s j\u00f3venes, con tonos azulados, delinean los brazos. En el coraz\u00f3n de la galaxia, en el centro de ese n\u00facleo, existe la evidencia de que se oculta un agujero negro, un tipo de cuerpo celeste misterioso que succiona toda la materia existente a su alrededor y del cual no escapa ni siquiera la luz. No todas las partes de la galaxia se formaron de una sola vez. Las estrellas m\u00e1s antiguas de la V\u00eda L\u00e1ctea tienen m\u00e1s de 13 mil millones de a\u00f1os, pero los brazos tendr\u00edan algo m\u00e1s de la mitad de esa edad.<\/p>\n<p>Aunque en las \u00faltimas d\u00e9cadas se han establecido importantes puntos de consenso, no faltan las divergencias de interpretaci\u00f3n y lagunas de datos sobre algunas caracter\u00edsticas centrales de la V\u00eda L\u00e1ctea. &#8220;Nuestra visi\u00f3n esquem\u00e1tica de la galaxia no ha cambiado mucho en los \u00faltimos 20 a\u00f1os, aunque s\u00ed ha cambiado la comprensi\u00f3n de sus detalles y mecanismos&#8221;, explica el astrof\u00edsico portugu\u00e9s Andr\u00e9 Moitinho, de la Universidad de Lisboa, otro de los participantes en el encuentro realizado en el desierto chileno. La masa total y el tama\u00f1o de la V\u00eda L\u00e1ctea, par\u00e1metros que parec\u00edan razonablemente bien determinados desde hace tiempo, a\u00fan suscitan peri\u00f3dicos cuestionamientos. No se conoce con certeza la distancia del Sol y de las estrellas en relaci\u00f3n con el centro de la galaxia, ni tampoco la velocidad de rotaci\u00f3n de la materia en cada punto del radio gal\u00e1ctico.<\/p>\n<p>Entre todas esas dudas, el tema que quiz\u00e1 genera mayores debates y revisiones es la propia estructura espiralada de la V\u00eda L\u00e1ctea. Finalmente, \u00bfla galaxia cuenta con cuatro o con dos brazos principales&#8221; \u00bfC\u00f3mo ser\u00edan y d\u00f3nde exactamente estar\u00edan?\u00a0&#8220;Cre\u00ed que nos encamin\u00e1bamos hacia un consenso al respecto de esa cuesti\u00f3n luego de tantas d\u00e9cadas de estudios&#8221;, expresa Damineli. &#8220;Pero los resultados de los diferentes m\u00e9todos de observaci\u00f3n utilizados para analizar los brazos no siempre resultan convergentes&#8221;.<\/p>\n<p>La t\u00e9cnica m\u00e1s segura para determinar la distancia de un objeto celeste con la Tierra se basa en el c\u00e1lculo del \u00e1ngulo de paralaje trigonom\u00e9trico, un procedimiento utilizado para esta finalidad desde hace casi dos siglos. El astr\u00f3nomo mide la variaci\u00f3n de la posici\u00f3n aparente de una estrella sobre un fondo fijo desde dos puntos distintos de observaci\u00f3n, en general, puntos opuestos de la \u00f3rbita de la Tierra. La paralaje es ese supuesto movimiento de la estrella y est\u00e1 dada por un \u00e1ngulo, la variable clave utilizada en una triangulaci\u00f3n que permite descubrir cu\u00e1n lejos est\u00e1 el objeto de nuestro planeta. El m\u00e9todo, sin embargo, posee una limitaci\u00f3n: no sirve para determinar la localizaci\u00f3n de objetos muy lejanos o con brillo excesivamente leve. En el caso de la V\u00eda L\u00e1ctea, las estrellas que se hallan\u00a0 del lado completamente opuesto al del Sol, en el otro extremo de la galaxia, no pueden generalmente estudiarse\u00a0 mediante el c\u00e1lculo de la paralaje.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/G_498887main_Fermi_bubble_art_no_labels.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-209160\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/G_498887main_Fermi_bubble_art_no_labels-300x169.jpg\" alt=\"G_498887main_Fermi_bubble_art_no_labels\" width=\"290\" height=\"163\" \/><span class=\"media-credits-inline\">GODDARD SPACE FLIGHT CENTER\/NASA<\/span><\/a>Distancias menores<br \/>\n<\/strong>En su trabajo, Damineli y sus colaboradores, entre quienes se destac\u00f3 el entonces alumno de doctorado Alessandro Mois\u00e9s, utilizaron una variante moderna de este m\u00e9todo. Analizaron una enorme serie de espectros e im\u00e1genes obtenidas a lo largo de 14 a\u00f1os, con longitudes de onda del infrarrojo cercano, mediante el uso de tres telescopios instalados en Chile (Blanco, Gemini y SOAR) y tambi\u00e9n\u00a0 utilizaron registros en el infrarrojo medio provistos por el sat\u00e9lite Spitzer, de la Nasa, la agencia espacial norteamericana. Con todos esos datos, los investigadores calcularon la distancia de 35 regiones HII de la galaxia, la mayor\u00eda de ellas de gigantescas dimensiones. Formadas por nubes de gas (hidr\u00f3geno) ionizado, este tipo de regiones se caracteriza por la intensa formaci\u00f3n de estrellas de gran masa. &#8220;Las regiones HII son consideradas buenas indicadoras de d\u00f3nde pasar\u00edan los brazos de la V\u00eda L\u00e1ctea&#8221;, dice Damineli. El estudio realizado por el grupo de la USP fue publicado online el d\u00eda 25 de noviembre pasado en la edici\u00f3n electr\u00f3nica de la revista cient\u00edfica brit\u00e1nica Monthly Notices of the Royal Astronomical Society y revel\u00f3 que buena parte de esos nidos estelares se encuentra hasta un 50% m\u00e1s cerca de la Tierra que lo que sugieren los trabajos realizados mediante el empleo del denominado m\u00e9todo cinem\u00e1tico. Por intermedio de esa segunda t\u00e9cnica, tambi\u00e9n cl\u00e1sica, los astrof\u00edsicos infieren la distancia del gas que envuelve a las estrellas a partir del c\u00e1lculo de su velocidad de aproximaci\u00f3n o de alejamiento al respecto del sistema solar.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el art\u00edculo de Damineli, 14 de las 35 HII analizadas se encuentran m\u00e1s cerca que lo sugerido por estudios realizados mediante el m\u00e9todo cinem\u00e1tico, mientras que dos se encuentran m\u00e1s distantes. Para las dem\u00e1s regiones HII, los resultados no fueron concluyentes (diez casos) o convergen con estudios anteriores (nueve casos). Si los datos del estudio resultaran ciertos, el di\u00e1metro de la V\u00eda L\u00e1ctea \u2014\u00a0no confundir el tama\u00f1o con la masa de la galaxia \u2014\u00a0puede ser menor que los difundidos 100 mil a\u00f1os luz. &#8220;El conocimiento de las distancias entre objetos resulta fundamental para lograr una mejor comprensi\u00f3n de nuestra galaxia y de todo el Universo&#8221;, afirma Damineli. Un a\u00f1o luz equivale a la distancia recorrida por la luz en un a\u00f1o, esto es, alrededor de 9,5 billones de kil\u00f3metros.<\/p>\n<p>El estudio de L\u00e9pine utiliz\u00f3 el m\u00e9todo cinem\u00e1tico para construir un mapa de c\u00f3mo ser\u00edan los brazos de la galaxia. Adem\u00e1s de utilizar una t\u00e9cnica distinta, el astrof\u00edsico opt\u00f3 por analizar un tipo diferente de indicador de la estructura en espiral de la V\u00eda L\u00e1ctea. Un grupo de radioastr\u00f3nomos chilenos obtuvo la velocidad de 870 fuentes de emisi\u00f3n del gas monosulfuro de carbono, que hab\u00edan sido detectadas con base en las mediciones en el infrarrojo realizadas por el sat\u00e9lite espacial Iras. Con los datos de esas velocidades, L\u00e9pine calcul\u00f3 la distancia de los objetos. El monosulfuro de carbono es una mol\u00e9cula asociada con la presencia de regiones HII de peque\u00f1o porte, es decir, las zonas en donde existe gran densidad de estrellas j\u00f3venes. &#8220;Ning\u00fan otro estudio sobre las cl\u00e1sicas regiones HII emple\u00f3 mayor cantidad de objetos para dibujar los brazos de la galaxia que nosotros&#8221;, afirma L\u00e9pise, cuyo art\u00edculo, escrito en colaboraci\u00f3n con colegas brasile\u00f1os y un ruso, ya fue aceptado para su publicaci\u00f3n tambi\u00e9n en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.<\/p>\n<p>Los contornos que emergen del mapeo de L\u00e9pine desaf\u00edan la visi\u00f3n m\u00e1s tradicional de la V\u00eda L\u00e1ctea. De acuerdo con el estudio, la galaxia s\u00f3lo puede tener dos grandes brazos en su porci\u00f3n central, aunque, sin duda, cuatro en la vecindad solar. El detalle m\u00e1s sorprendente indica que, siempre seg\u00fan el trabajo, los brazos no conforman espirales logar\u00edtmicas perfectas. Algunos de sus segmentos exhibir\u00edan \u00e1ngulos rectos. De esta forma, la V\u00eda L\u00e1ctea podr\u00eda poseer brazos que generan una figura romboidal. &#8220;Nosotros vemos con cierta frecuencia ese tipo de estructura en otras galaxias&#8221;, comenta L\u00e9pine, uno de los principales investigadores de un proyecto tem\u00e1tico de la FAPESP sobre la formaci\u00f3n y evoluci\u00f3n de las estructuras del Universo. Otro hallazgo producto del estudio es la aparente presencia en la periferia de la galaxia de un desconocido y peque\u00f1o brazo denominado por el brasile\u00f1o como Sagitario-Cefeus, por hallarse situado en las cercan\u00edas de esas constelaciones. Con una curvatura apuntando hacia el exterior de la V\u00eda L\u00e1ctea, este brazo se encontrar\u00eda a una distancia aproximada de 33 mil a\u00f1os luz del centro de la galaxia.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/G_sig10-009a.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-209161\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/G_sig10-009a-300x146.jpg\" alt=\"A dragon-shaped cloud of dust seems to fly out from a bright explosion in this infrared light image from the Spitzer Space Telescope.\" width=\"300\" height=\"146\" \/><span class=\"media-credits-inline\">NASA\/JPL-CALTECH\/M.POVICH<\/span><\/a>Visi\u00f3n del plano de la galaxia<br \/>\n<\/strong>El estudio de la V\u00eda L\u00e1ctea impone una dificultad \u00fanica que, por definici\u00f3n, ninguna otra galaxia les plantear\u00e1 jam\u00e1s a los astrof\u00edsicos. Nos encontramos dentro del objeto por observar y, para tornar las cosas todav\u00eda m\u00e1s complicadas, en un \u00e1ngulo nada favorable para la visualizaci\u00f3n. El Sol se encuentra tan s\u00f3lo cinco grados por encima del plano de toda la materia que compone la galaxia. &#8220;Como no podemos viajar hacia una galaxia cercana, darnos media vuelta y sacar una foto de la V\u00eda L\u00e1ctea, necesitamos utilizar otros m\u00e9todos para la construcci\u00f3n de una &#8216;imagen&#8217; de ella&#8221;, afirma Mark Reid, del Harvard Smithsonian Center for Astrophysics, de Cambridge, Estados Unidos, uno de los mayores estudiosos de la galaxia. &#8220;Siempre que medimos la distancia de una estrella joven podemos colocar un punto en el mapa de la V\u00eda L\u00e1ctea&#8221;. Los astrof\u00edsicos consideran que el aspecto de los brazos est\u00e1 dado esencialmente por la presencia de grandes concentraciones de gas y estrellas j\u00f3venes en ciertos sectores de la galaxia.<\/p>\n<p>Todav\u00eda existen otros obst\u00e1culos que las t\u00e9cnicas de observaci\u00f3n intentan sortear para entender mejor la naturaleza de la V\u00eda L\u00e1ctea. En nuestra galaxia, como en cualquier otra, s\u00f3lo una parte de su materia total puede visualizarse en el espectro electromagn\u00e9tico de luz visible. A menudo se hace necesario recurrir a otras longitudes de onda, tales como los rayos X, el ultravioleta o el infrarrojo, para estudiar ciertos objetos. La existencia de polvo junto con los gases que componen el espacio interestelar tampoco facilita para nada esta tarea. Sus granos absorben y esparcen las radiaciones emitidas por las estrellas en diversas longitudes de onda, incluso en las de la luz visible. En la pr\u00e1ctica, el fen\u00f3meno de la extinci\u00f3n, tal como se conoce al efecto causado por esas finas part\u00edculas, altera el brillo de muchos objetos e impide las observaciones en ciertos planos y distancias de la galaxia. En el infrarrojo, longitud de onda utilizada tanto en los estudios de Damineli como en los de L\u00e9pine, el efecto de la extinci\u00f3n resulta menor.<\/p>\n<p>Aunque los estudios de los dos astrof\u00edsicos de la USP no apuntan una misma configuraci\u00f3n de los brazos de la V\u00eda L\u00e1ctea, ambos coinciden en un punto: sus colegas del telescopio Spitzer deber\u00edan corregir la ilustraci\u00f3n m\u00e1s difundida de la galaxia. Se trata de un hermoso mapa, divulgado a comienzos de 2008, que muestra la V\u00eda L\u00e1ctea solamente con dos brazos espiralados principales, Escudo-Centauro y Perseo. Otros dos brazos, Norma y Carina-Sagitario que se encuentran entre los brazos mayores, fueron rebajados a la condici\u00f3n de secundarios. Surgen m\u00e1s tenues, con trazos delgados. &#8220;Ellos pr\u00e1cticamente hicieron desaparecer el brazo de Carina, la regi\u00f3n m\u00e1s visible de la galaxia&#8221;, se queja Damineli. Tambi\u00e9n aparece en la figura un minibrazo recientemente descubierto, casi recto y que corre paralelo con la barra central de la galaxia, as\u00ed como tambi\u00e9n el peque\u00f1o brazo (rama o brazo local) de Ori\u00f3n, donde se encuentra el Sol. En la versi\u00f3n anterior del mapa, de 2005, tambi\u00e9n emitida por el Spitzer, los cuatro brazos principales pose\u00edan el mismo status.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica de varios astrof\u00edsicos al mapa, en el cual la simetr\u00eda de la estructura es demasiado perfecta para ser real, es casi siempre la misma. &#8220;El dibujo refleja una visi\u00f3n m\u00e1s art\u00edstica que cient\u00edfica y no utiliz\u00f3 los mejores indicadores de los brazos de la galaxia&#8221;, afirma la francesa Delphine Russeil, del Observatorio de Marsella, otra experta en el tema. &#8220;Si analizamos la presencia de objetos j\u00f3venes en la V\u00eda L\u00e1ctea, todos coinciden en que existen cuatro brazos, aunque no conozcamos de hecho de qu\u00e9 modo las diferentes partes de esas estructuras se interconectan al ser vistas desde los Hemisferios Sur y Norte&#8221;.<\/p>\n<p>El astrof\u00edsico norteamericano Robert Benjamin, de la Universidad de Wisconsin, uno de los implicados en la confecci\u00f3n del pol\u00e9mico mapa, explica c\u00f3mo se concibi\u00f3 el dibujo. &#8220;Resulta extraordinariamente dif\u00edcil encapsular en una imagen los resultados de m\u00e1s de 50 a\u00f1os de investigaciones, realizadas por nosotros y por otros grupos del mundo&#8221;, dice Benjamin. &#8220;Algunos conglomerados de estrellas parecen indicar que existen dos brazos m\u00e1s gruesos y otros m\u00e1s delgados. El mapa fue nuestro mejor intento por reflejar esos datos&#8221;. El perfeccionamiento peri\u00f3dico de la ilustraci\u00f3n es un objetivo cercano para el Spitzer, y hacia fines de este a\u00f1o se producir\u00e1 una nueva versi\u00f3n de la ilustraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Con la misma masa de Andr\u00f3meda<br \/>\n<\/strong>No son s\u00f3lo los brazos de la V\u00eda L\u00e1ctea los que provocaron pol\u00e9mica. Recientemente, su masa y el status de segunda mayor galaxia de la vecindad c\u00f3smica fueron puestos en jaque. Hasta hace unos pocos a\u00f1os, todas las evidencias indicaban que Andr\u00f3meda pose\u00eda el doble de masa que la V\u00eda L\u00e1ctea y era la mayor de las m\u00e1s de 45 galaxias que conforman el denominado grupo local. &#8220;Parece ser que la V\u00eda L\u00e1ctea y Andr\u00f3meda tienen m\u00e1s o menos la misma masa total&#8221;, afirma el astrof\u00edsico Mark Reid, del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics. &#8220;\u00c9sta es la interpretaci\u00f3n m\u00e1s simple y directa proveniente de nuestros datos&#8221;. A comienzos de 2009, Reid dio a conocer mediciones consideradas bastante precisas que aumentaron en alrededor de un 15% la velocidad de rotaci\u00f3n atribuida a la V\u00eda L\u00e1ctea. Ese estudio indicaba que la galaxia giraba a 966 mil kil\u00f3metros por hora en lugar de 805 mil kil\u00f3metros por hora, tal como se cre\u00eda.<\/p>\n<p>Si el c\u00e1lculo de Reid fuera correcto, y casi nadie duda de ello, una conclusi\u00f3n indirecta del trabajo demuestra que la galaxia tiene que tener el doble de su masa total (la materia com\u00fan m\u00e1s la misteriosa materia oscura) para girar a esa velocidad. La masa extra puede significar una mala noticia a largo plazo: nuestra galaxia podr\u00eda colisionar con Andr\u00f3meda dentro de un tiempo menor al previsto de 5 mil millones de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Otro descubrimiento reciente, realizado en noviembre de 2010, puede, del mismo modo que la cuesti\u00f3n de los brazos de la V\u00eda L\u00e1ctea, suscitar muchas discusiones. Existen datos del sat\u00e9lite Fermi que sugieren que existen dos gigantescas burbujas formadas por rayos gama arriba y debajo del plano de la galaxia. Las sorprendentes burbujas estar\u00edan producidas por la supuesta actividad del agujero negro localizado en el n\u00facleo gal\u00e1ctico. Habr\u00e1 m\u00e1s debates y pol\u00e9micas a la vista, por lo pronto.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/046-051_ViaLactea_180-012.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-209164\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/046-051_ViaLactea_180-012-1024x745.jpg\" alt=\"046-051_ViaLactea_180-01\" width=\"560\" height=\"408\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>Nueva f\u00edsica en el espacio \u2014\u00a0Formaci\u00f3n y evoluci\u00f3n de las estructuras en el Universo (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1949\/nova-fisica-no-espaco-formacao-e-evolucao-de-estruturas-no-universo\/\" target=\"_blank\">n\u00b0 2006\/56213-9<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Coordinador <\/strong>Reuven Opher \u2014\u00a0IAG\/USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n <\/strong>R$ 1.178.363,33 y\u00a0US$ 523.179,96<\/p>\n<p><em><span style=\"color: #000000;\">Art\u00edculos cient\u00edficos<\/span><\/em><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">MOIS\u00c9S, A.P. <em>et al<\/em>. <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/j.1365-2966.2010.17713.x\/abstract\" target=\"_blank\">Spectrophotometric distances to Galactic HII regions<\/a>. <strong>Monthly Notices of the Royal Astronomical Society<\/strong>. Publicado online 25 de nov de 2010. <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #000000;\">L\u00c9PINE, J.R.D. <em>et al.<\/em> <a href=\"http:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/10.1111\/j.1365-2966.2011.18492.x\/abstract\" target=\"_blank\">The spiral structure of the galaxy revealed by CS sources and evidence for the 4:1 resonance<\/a>. <strong>Monthly Notices of the Royal Astronomical Society<\/strong>. En prensa.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los brazos de la galaxia pueden estar m\u00e1s cercanos","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,304],"coauthors":[101],"class_list":["post-90151","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90151","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90151"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90151\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90151"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90151"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90151"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90151"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}