{"id":90162,"date":"2011-02-01T00:00:00","date_gmt":"2011-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/02\/01\/locura-artistica\/"},"modified":"2017-02-16T15:00:54","modified_gmt":"2017-02-16T17:00:54","slug":"locura-artistica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/locura-artistica\/","title":{"rendered":"Locura art\u00edstica"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_102801\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4342img12.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-102801 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4342img12-300x162.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"162\" \/><\/a><p class=\"wp-caption-text\">Locura de Dal\u00ed en Spellbound<\/p><\/div>\n<p><span style=\"color: #000000;\">M\u00e1s que cualquier otra forma de arte, el cine se presta a la representaci\u00f3n de trastornos mentales. Los paranoicos, los psic\u00f3ticos y otros trastornados fascinan o perturban a los espectadores, porque la locura interrumpe el orden inherente al mundo y las modalidades habituales de percepci\u00f3n del mismo. <em>Cinema e loucura \u2014\u00a0Conhecendo os transtornos mentais atrav\u00e9s dos filmes <\/em>(Artmed), de J. Landeira-Fernandez y Elie Cheniaux, es la primera obra publicada entre nosotros que clasifica sistem\u00e1ticamente los trastornos mentales de ciertos personajes cinematogr\u00e1ficos. Cada cap\u00edtulo describe los aspectos cl\u00ednicos de un determinado trastorno mental y luego plantea y comenta ejemplos cinematogr\u00e1ficos de ese mismo trastorno. Los autores discuten un total de 184 pel\u00edculas, muchas de ellas bastante conocidas. &#8220;El libro constituye una herramienta acad\u00e9mica para la ense\u00f1anza en psicopatolog\u00eda y psiquiatr\u00eda, y suministra ejemplos concretos que se abordan de manera m\u00e1s abstracta en clase&#8221;, afirma J. Landeira-Fernandez, docente del Departamento de Psicolog\u00eda de la PUC-Rio. &#8220;El empleo de pel\u00edculas motiva a los alumnos y es especialmente interesante para aquellos alumnos que no tienen acceso a pacientes de carne y hueso&#8221;, sostiene Elie Cheniaux, docente del Instituto de Psiquiatr\u00eda de la UFRJ.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">La relaci\u00f3n entre el cine y el psiquismo es evidente, pues el s\u00e9ptimo arte representa a lo humano desde todas sus formas, desde las m\u00e1s risue\u00f1as hasta las m\u00e1s sombr\u00edas. Por otro lado, el propio dispositivo cinematogr\u00e1fico \u2014la sala oscura en que se proyectan las im\u00e1genes, con el espectador en situaci\u00f3n de pasividad relativa, de inmovilidad \u2014\u00a0determina un estado regresivo artificial que remite al sue\u00f1o. En \u00e9ste, el sujeto se aparta de lo real y es envuelto por sus im\u00e1genes. En el cine sucede algo an\u00e1logo con el espectador. La experiencia del sue\u00f1o, con sus asociaciones libres, tambi\u00e9n puede compararse con el montaje cinematogr\u00e1fico, que hace coexistir mundos aparentemente heterog\u00e9neos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">M\u00e1s all\u00e1 de estas analog\u00edas, cabe recordar que el cine y el psicoan\u00e1lisis, proveniente de la psiquiatr\u00eda, nacieron pr\u00e1cticamente al mismo tiempo, entre el final del siglo XIX y el comienzo del siglo XX, y que revolucionaron el abordaje de la realidad. Hanns Sachs, disc\u00edpulo de Freud, fue uno de los primeros psicoanalistas en manifestar inter\u00e9s en el cine. En su seminario, Jacques Lacan, otro pionero del psicoan\u00e1lisis, realiz\u00f3 un an\u00e1lisis del personaje principal de <em>El alucinado <\/em>(1953), de Luis Bu\u00f1uel, un c\u00e9lebre caso de paranoia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&#8220;La dramaturgia se basa en el conflicto. De acuerdo con el modelo cl\u00e1sico, una pel\u00edcula se compone de tres actos: la introducci\u00f3n de los personajes, el desarrollo de conflictos entre \u00e9stos y la resoluci\u00f3n de dichos conflictos. Muchos de los mismos son de naturaleza mental. Un film con personajes &#8216;normales&#8217;, resueltos y sin conflictos, no suscitar\u00eda el inter\u00e9s del p\u00fablico. Pero un film con figuras perturbadas, fuera de la normalidad, contiene conflictos que hacen que la narrativa avance. El personaje &#8216;chiflado&#8217; es m\u00e1s cinematogr\u00e1fico. El desv\u00edo seduce; la norma no&#8221;, argumenta Fl\u00e1vio Ramos Tambellini, coordinador docente de la Escuela de Cine Darcy Ribeiro, de R\u00edo de Janeiro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En <em>Cinema e loucura<\/em>, los personajes cinematogr\u00e1ficos se abordan como casos cl\u00ednicos. <em>D\u00edas sin huella <\/em>(1945), de Billy Wilder, retrata muy bien la riqueza de los s\u00edntomas presentes en el cuadro de abstinencia alcoh\u00f3lica. <em>Dos extra\u00f1os amantes <\/em>(1977), de Woody Allen, muestra el trastorno dist\u00edmico \u2014\u00a0caracterizado por s\u00edntomas depresivos menos intensos que los que se observan en un cuadro depresivo t\u00edpico \u2014\u00a0y tambi\u00e9n el trastorno de ansiedad generalizada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Pero en muchas ocasiones los trastornos mentales no est\u00e1n bien representados, pues la pel\u00edcula no tiene una finalidad educativa, sino que obedece a exigencias art\u00edsticas y comerciales. &#8220;Los guionistas y los cineastas no tienen ninguna obligaci\u00f3n de ser fieles a la realidad. El cine no tiene la obligaci\u00f3n de ser did\u00e1ctico. Es arte, no ciencia&#8221;, constata Cheniaux. No obstante, tales distorsiones no desautorizan el abordaje planteado por los autores, al contrario. <em>En Una mente brillante <\/em>(2001), de Ron Howard, la biograf\u00eda de John Nash, matem\u00e1tico y Premio Nobel de Econom\u00eda, la esquizofrenia del personaje est\u00e1 mal descrita. &#8220;Tiene alucinaciones visuales, sinest\u00e9sicas y auditivas. Eso es err\u00f3neo, pues los esquizofr\u00e9nicos tienen alucinaciones unimodales, y la modalidad auditiva es la m\u00e1s com\u00fan. De hecho, el John Nash real ten\u00eda solamente alucinaciones auditivas. Aun con ese error, la representaci\u00f3n del s\u00edntoma sirve como ejemplo negativo&#8221;, dice Landeira-Fernandez.<\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_102803\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-102803 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4342img32.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"325\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4342img32.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4342img32-120x134.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4342img32-250x280.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\">El loco de Nicholson en El resplandor<\/p><\/div>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En otros casos, el personaje tiene un comportamiento que no se encuadra en ninguna categor\u00eda diagn\u00f3stica. A menudo esa &#8220;locura&#8221; constituye un reflejo de la visi\u00f3n com\u00fan, y es muy diferente de los s\u00edntomas de un enfermo mental real. El libro tambi\u00e9n compila pel\u00edculas que muestran este tipo de distorsiones. En <em>Repulsi\u00f3n<\/em> (1965), de Roman Polanski, Carol, personaje vivida por Catherine Deneuve, siente horror a la penetraci\u00f3n y exhibe una serie de comportamientos extra\u00f1os. \u00bfQu\u00e9 trastorno mental tendr\u00eda estas caracter\u00edsticas?\u00a0Los tratornos de Carol no se encajan en las categor\u00edas descritas por el Manual diagn\u00f3stico y estad\u00edstico de los trastornos mentales (DSM-IV-TR), que orient\u00f3 a los autores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Con todo, los problemas de diagn\u00f3stico lejos est\u00e1n de ser una especificidad del cine. &#8220;En medicina, las enfermedades se definen a partir de sus causas. Pero en psiquiatr\u00eda las categor\u00edas se describen \u00fanicamente de acuerdo con los s\u00edntomas, y esto es bastante criticable. A menudo un mismo paciente re\u00fane criterios diagn\u00f3sticos como para ubicarse en m\u00e1s de una categor\u00eda nosol\u00f3gica al mismo tiempo. Se hace dif\u00edcil creer que padezca tres o cuatro enfermedades psiqui\u00e1tricas al mismo tiempo. Es algo hasta cierto punto arbitrario&#8221;, afirma Cheniaux.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Durante las primeras d\u00e9cadas del siglo pasado, los &#8220;locos&#8221; estaban generalmente recluidos en el g\u00e9nero fant\u00e1stico, y eran a menudo criminales. Con <em>El gabinete del doctor Caligari <\/em>(1919), cl\u00e1sico del expresionismo alem\u00e1n, de Robert Wiene, la locura entra en las modalidades de la representaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica. Como en otras pel\u00edculas expresionistas, los escenarios fuertemente estilizados y la gestualidad brusca de los actores traducen simb\u00f3licamente la mentalidad de los personajes y sus estados de alma. Caligari es un m\u00e9dico loco que hipnotiza a C\u00e9sar, su asistente, para que \u00e9ste cometa cr\u00edmenes, afirmando una voluntad de poder paranoica. Otra figura perversa e inteligente de esa \u00e9poca es el personaje central de <em>El doctor Mabuse <\/em>(1922), de Fritz Lang. Se trata de un psiquiatra que tambi\u00e9n recurre a la hipnosis para manipular a las personas y cometer cr\u00edmenes. Mabuse es devorado por el deseo de gobernar por medio del dinero, mientras que la sed de poder de Caligari es abstracta. La locura de Mabuse y la pasividad morbosa de sus v\u00edctimas apuntan hacia la decadencia de la sociedad alemana de la \u00e9poca y hacia el caos que en ese entonces asolaba al pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En otra pel\u00edcula de Lang, <em>M \u2014\u00a0El vampiro de Dusseldorf <\/em>(1931), surge un inter\u00e9s\u00a0 m\u00e1s realista en la psicolog\u00eda de los personajes. La figura central es un asesino de ni\u00f1as que, sin embargo, muestra humanidad en su horror. Pero la sociedad no es mejor: ante la incapacidad de la polic\u00eda para atraparlo, es &#8220;juzgado&#8221; por otros delincuentes, prefigurando lo que ir\u00eda a ocurrir en Alemania en pocos meses m\u00e1s, con la ascensi\u00f3n de los nazis al poder.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">A partir de los a\u00f1os 1940, el psicoan\u00e1lisis ocupa espacio en los medios de comunicaci\u00f3n. Surgen los <em>thrillers <\/em>psicoanal\u00edticos, que emplean el arsenal del psicoan\u00e1lisis de manera r\u00fastica e ingenua. El prototipo de estos filmes es <em>Cu\u00e9ntame tu vida <\/em>[<em>Spellbound<\/em>] (1945), de Alfred Hitchcock. Constance (Ingrid Bergman) es una joven psiquiatra de un asilo que se enamora del nuevo director. Pero enseguida se da cuenta de que el hombre a quien ama (Gregory Peck) es un enfermo mental que se hacer pasar por el doctor Edwards. A partir de los sue\u00f1os del enfermo y luego de una sesi\u00f3n de an\u00e1lisis, Constance descubre que \u00e9ste ha perdido la memoria y comprende por qu\u00e9 el enfermo se ha hecho cargo de un crimen que no cometi\u00f3: fue testigo de la muerte del verdadero Edwards, asesinado por el ex director del asilo, as\u00ed como \u00e9l mismo, en un juego, cuando ni\u00f1o, hab\u00eda empujado al hermano menor a la muerte. Aparte de la angustia ante la locura, la pel\u00edcula muestra la angustia de la locura, figurando el miedo del personaje por medio de sue\u00f1os (obras de Salvador Dal\u00ed) que revelan un mundo lleno de alucinaciones y s\u00edmbolos pretendidamente producidos por el inconsciente. En \u00e9sta y en otras pel\u00edculas del per\u00edodo, el psicoan\u00e1lisis es reducido a un m\u00e9todo capaz de resolver oscuros conflictos mediante el desciframiento de un conjunto de signos generalmente clar\u00edsimos.<\/span><\/p>\n<div id=\"attachment_102802\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-102802 \" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/02\/art4342img22-300x208.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"208\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Escena de Repulsi\u00f3n<\/p><\/div>\n<p><span style=\"color: #000000;\">A partir de los a\u00f1os 1950, bajo el impacto de los horrores de la Segunda Guerra Mundial, se inicia el cuestionamiento de la reclusi\u00f3n de los enfermos. Al mismo tiempo, surgen nuevos psicof\u00e1rmacos que provocan graves efectos colaterales, lo que lleva a muchos pacientes a rehusarse a hacer el tratamiento. Como reacci\u00f3n a la psiquiatr\u00eda de la \u00e9poca, aparece la antipsiquiatria, que cobr\u00f3 densidad en los a\u00f1os 1960, en el auge de la contracultura. Algunas pel\u00edculas retratan bien este momento, como <em>Family life <\/em>(1971), de Ken Loach; <em>Una mujer bajo influencia <\/em>(1974), de John Cassavetes, y <em>Alguien vol\u00f3 sobre el nido de cuco <\/em>(1975), de Milos Forman, que critican a una sociedad que prefiere recluir a sus enfermos en lugar de ayudarlos a mitigar su sufrimiento y les ofrece como \u00fanico tratamiento el chaleco de fuerza, el electroshock y las drogas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Estas pel\u00edculas afirman una nueva visi\u00f3n del cine sobre la locura, m\u00e1s preocupada con el peso de la sociedad sobre los individuos. Algunas se interrogan acerca de la &#8220;locura&#8221; de esta sociedad y la de la familia, poniendo en cuesti\u00f3n la idea de normalidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El gran precursor de esta vertiente es Ingmar Bergman, quien hizo de la locura uno de sus temas obsesiones. Pese a las transformaciones en la representaci\u00f3n de la locura en el cine, la inmensa mayor\u00eda de las pel\u00edculas sigue banalizando a la locura, con viejos clich\u00e9s que hacen de los enfermos mentales delincuentes de film policial o abobados de comedia.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"De qu\u00e9 manera muestra los trastornos mentales el s\u00e9ptimo arte\r\n","protected":false},"author":73,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[285],"coauthors":[361],"class_list":["post-90162","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-cine"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/73"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90162"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90162\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90162"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}