{"id":90173,"date":"2011-03-01T00:00:00","date_gmt":"2011-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/03\/01\/codigo-sagrado\/"},"modified":"2017-02-16T16:20:33","modified_gmt":"2017-02-16T18:20:33","slug":"codigo-sagrado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/codigo-sagrado\/","title":{"rendered":"C\u00f3digo sagrado"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-101527\" title=\"art4359img1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/art4359img11.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/art4359img11.jpg 350w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/art4359img11-120x169.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/art4359img11-250x351.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">NELSON PROVAZI<\/span>La proverbial barrera del idioma, responsable de la baja repercusi\u00f3n de la producci\u00f3n cient\u00edfica escrita en cualquier lengua que no sea el ingl\u00e9s, no resulta inc\u00f3moda s\u00f3lo a los investigadores de pa\u00edses emergentes como Brasil. Un estudio liderado por el f\u00edsico Anthony van Raan, director del Centro para Estudios de Ciencia y Tecnolog\u00eda de la Universidad de Leiden, en Holanda, mostr\u00f3 que este problema tambi\u00e9n perjudica a potencias europeas de la ciencia como Francia y Alemania, precedidas \u00fanicamente de cuatro rivales (Estados Unidos, China, Reino Unido y Jap\u00f3n)\u00a0 en el ranking de las naciones que publican m\u00e1s art\u00edculos cient\u00edficos. Aun as\u00ed, cient\u00edficos franceses y alemanes se lamentan de que su producci\u00f3n cient\u00edfica tenga un impacto m\u00e1s modesto\u00a0 cuando la divulgan en sus propios idiomas.<\/p>\n<p>Anthony\u00a0 van\u00a0 Raan, especialista en cienciometr\u00eda, la disciplina cuyo objetivo es generar informaci\u00f3n que estimule la superaci\u00f3n de los desaf\u00edos de la ciencia, es uno de los responsables del Ranking\u00a0 Leiden, colecci\u00f3n de datos generados por la universidad holandesa que busca analizar la producci\u00f3n cient\u00edfica de pa\u00edses e instituciones de investigaci\u00f3n\u00a0 y ense\u00f1anza superior. En la m\u00e1s reciente edici\u00f3n del ranking holand\u00e9s, la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) despuntaba en la 15\u00aa posici\u00f3n en la lista de universidades con mayor volumen de producci\u00f3n cient\u00edfica (<em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2013\/03\/12\/destaque-entre-las-500-mayores\/?\" target=\"_blank\">ver reportaje<\/a><\/em>). El estudio sobre la barrera del idioma se centr\u00f3 en una lista de las 500 principales universidades del mundo, ranqueadas en consonancia con el impacto obtenido por sus art\u00edculos cient\u00edficos en la base de datos Web of Science (WoS), de la empresa Thomson Reuters. El factor de impacto se mide por la cantidad de citaciones de un art\u00edculo en otros trabajos cient\u00edficos. El investigador holand\u00e9s hab\u00eda observado que la evaluaci\u00f3n modesta de varias universidades francesas y alemanas en rankings no se correspond\u00eda\u00a0 con el prestigio acad\u00e9mico del que ellas disfrutan. Para hacer un ejercicio de comparaci\u00f3n, elabor\u00f3 una segunda lista, en la cual s\u00f3lo fue considerada la producci\u00f3n cient\u00edfica publicada en revistas en ingl\u00e9s y los art\u00edculos en idioma local fueron despreciados. Van\u00a0 Raan constat\u00f3 que el rendimiento de las universidades alemanas y francesas era superior en el ranking s\u00f3lo con art\u00edculos en ingl\u00e9s, pues el impacto de esos trabajos era mayor que el de los art\u00edculos divulgados en el idioma nativo.<\/p>\n<p>La Universidad de Nantes, por ejemplo, aparece en la 106\u00aa posici\u00f3n en el ranking de los art\u00edculos en ingl\u00e9s y en la 201\u00aa en la lista que considera art\u00edculos tambi\u00e9n en otras lenguas. Las universidades alemanas de Heidelberg y LMU de M\u00fanich aparecen, respectivamente, en 109\u00aa y 114\u00aa posici\u00f3n en el ranking del factor de impacto basado s\u00f3lo en los art\u00edculos en ingl\u00e9s, pero caen para las posiciones 150\u00aa y la 166\u00aa cuando se cuentan todos los art\u00edculos. &#8220;Encontramos un efecto dram\u00e1tico y subestimado en las medidas del factor de impacto&#8221;, afirm\u00f3\u00a0 Van Raan. &#8220;Los art\u00edculos no publicados en ingl\u00e9s diluyen el factor de impacto medio de pa\u00edses como Alemania, Austria y Francia. Eso sucede particularmente con campos aplicados, como la medicina cl\u00ednica y la ingenier\u00eda, y tambi\u00e9n con las ciencias sociales y las humanidades. Como la medicina representa una parte considerable de la ciencia de un pa\u00eds, ese efecto influye en la posici\u00f3n de la universidad.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Herramienta<br \/>\n<\/strong>La preocupaci\u00f3n de Van Raan tiene que ver con el uso de indicadores bibliom\u00e9tricos vinculados a factores de impacto. Como las citaciones tienen un peso importante en rankings de universidades, como el de la Times Higher Education y el de la Universidad Shanghai Jiao Tong, de China, el investigador sugiere cautela al analizar esas listas y propone una alternativa pol\u00e9mica para contrarrestar la situaci\u00f3n: tomar en cuenta, a efectos de comparaci\u00f3n, s\u00f3lo la producci\u00f3n cient\u00edfica en ingl\u00e9s de las instituciones, despreciando los art\u00edculos en otros idiomas. &#8220;Calcular los indicadores basados s\u00f3lo en publicaciones en ingl\u00e9s es el \u00fanico procedimiento justo&#8221;, afirma. No es novedad afirmar que la suficiencia en\u00a0 ingl\u00e9s es una herramienta indispensable para los investigadores de todos los campos del conocimiento. Eso ya era un hecho los a\u00f1os 1930, cuando investigadores alemanes publicaron, en su propio idioma, un estudio que relacionaba el consumo de tabaco a la incidencia mayor de c\u00e1ncer en el pulm\u00f3n. Debido a la barrera del idioma, los datos se mantuvieron pr\u00e1cticamente desconocidos hasta los a\u00f1os 1960, cuando brit\u00e1nicos y norteamericanos llegaron a la misma conclusi\u00f3n. Actualmente, luchar contra la supremac\u00eda del ingl\u00e9s en la ciencia es contraproducente, dice Sonia Vasconcelos, investigadora de la Universidad Federal del R\u00edo de Janeiro (UFRJ) y autora de una tesis de doctorado sobre la barrera del idioma defendida en 2008 (<a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/03\/15\/c%C3%B3digo-sagrado\/?cat=politica\" target=\"_blank\">ver <em>Pesquisa FAPESP<\/em> n\u00ba 162<\/a>). &#8220;Los pa\u00edses en los que el ingl\u00e9s es el idioma principal tienen gran ventaja, pero existe un movimiento internacional por parte de instituciones de investigaci\u00f3n y editores cient\u00edficos de varios pa\u00edses no angl\u00f3fonos para reducirla. En el caso de Brasil, es necesario que nuestros investigadores, especialmente en las \u00e1reas de ciencia y tecnolog\u00eda, est\u00e9n cada vez mejor preparados para escribir bien en ingl\u00e9s y alcanzar cierta independencia que les permita comunicarse con sus iguales en contextos internacionales&#8221;, afirma. &#8220;Hoy, en Alemania, hay cursos de postgraduaci\u00f3n administrados en ingl\u00e9s, lo que ayuda a los estudiantes a romper esa barrera. Eso sucede tambi\u00e9n en Francia, que siempre cultiv\u00f3,\u00a0 y contin\u00faa cultivando, aunque con una actitud estrat\u00e9gica con respecto al ingl\u00e9s,\u00a0 su idioma en el escenario acad\u00e9mico. Sin embargo\u00a0 Brasil no tiene una estrategia articulada para enfrentar ese desaf\u00edo&#8221;, dice.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-101528\" title=\"art4360img3\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/art4360img32.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"215\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/art4360img32.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/art4360img32-120x89.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/art4360img32-250x185.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">NELSON PROVAZI<\/span>La sugerencia de Van Raan de ignorar la producci\u00f3n cient\u00edfica en lengua nativa para mejorar\u00a0 las comparaciones internacionales podr\u00eda causar otra tipo de rev\u00e9s, causado por la ausencia de contribuci\u00f3n en importantes \u00e1reas del conocimiento. &#8220;La producci\u00f3n en lengua local es parte indisociable del conocimiento generado por los pa\u00edses y no se puede dejar de lado&#8221;, dice Abel Packer, de la coordinaci\u00f3n de la biblioteca electr\u00f3nica cient\u00edfica SciELO Brasil. Packer recuerda que hay una tradici\u00f3n en el pa\u00eds de publicar en portugu\u00e9s en disciplinas como, por ejemplo, las ciencias de la salud y las agrarias, pues eso es importante para hacer llegar el conocimiento a los\u00a0 profesionales de esas \u00e1reas. &#8220;La cuesti\u00f3n no tiene que ver s\u00f3lo\u00a0 con los cient\u00edficos, que en general conocen el ingl\u00e9s, sino con otros usuarios de la informaci\u00f3n cient\u00edfica que no tienen la misma suficiencia en el idioma&#8221;, dice. &#8220;El multiling\u00fcismo es parte de la comunicaci\u00f3n cient\u00edfica y tiene sus ra\u00edces en el hecho de que la ciencia es parte de la cultura. La ciencia no se hace en una torre de marfil separada del resto de la sociedad, sino que se la reconoce como una fuente de conocimiento que contribuye al desarrollo econ\u00f3mico y tecnol\u00f3gico. Si no existe un esfuerzo de la comunidad cient\u00edfica nacional para crear sem\u00e1nticas en su lengua nativa, el pa\u00eds y su cultura no ser\u00e1n capaces de absorber ideas y conocimiento que en su esencia sirven a su sociedad&#8221;.<\/p>\n<p>Para Luiz Henrique Lopes de Santos, coordinador adjunto de Ciencias Humanas y Sociales, Arquitectura, Econom\u00eda y Administraci\u00f3n de la FAPESP y profesor del Departamento de Filosof\u00eda de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la USP, la cuesti\u00f3n requiere una soluci\u00f3n de compromiso, pues no se reduce a la cuesti\u00f3n del impacto. &#8220;Es tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n cultural&#8221;, dice. &#8220;La lengua es un elemento esencial de la cultura de un pa\u00eds y ella se constituye y se enriquece por la interacci\u00f3n entre sus usos m\u00e1s ordinarios y los m\u00e1s sofisticados, como en la literatura, en la ciencia, en la filosof\u00eda. Ning\u00fan pa\u00eds puede darse el lujo de desestimar por completo su lengua como veh\u00edculo de la producci\u00f3n del conocimiento.&#8221;<\/p>\n<p>A\u00f1\u00e1dase al debate, propone Packer, el hecho de que la producci\u00f3n escrita en portugu\u00e9s est\u00e9 creciendo en el conjunto de revistas indexadas. Hasta 2007, el porcentaje de los art\u00edculos publicados en portugu\u00e9s en la base Web of Science era del 8,5%. Ahora es del 22%. &#8220;Eso aument\u00f3 porque se ampli\u00f3 el n\u00famero de revistas brasile\u00f1as indexadas. Eran 34 revistas en 2007 y hoy son 133. As\u00ed, Brasil subi\u00f3 para\u00a0 13\u00aa posici\u00f3n en el ranking de producci\u00f3n cient\u00edfica. Si no queremos que se consideren las revistas en portugu\u00e9s, volveremos para la\u00a0 17\u00aa posici\u00f3n&#8221;, afirma.<\/p>\n<p><strong>Dato marcante<br \/>\n<\/strong>Tambi\u00e9n se debe tener en cuenta que escribir en ingl\u00e9s no es condici\u00f3n suficiente para garantizar citaciones y prestigio. Un estudio publicado por Rog\u00e9rio Meneghini, coordinador cient\u00edfico de la biblioteca SciELO Brasil, mostr\u00f3 que aunque los art\u00edculos est\u00e9n escritos en ingl\u00e9s si se publican revistas brasile\u00f1as, producen en media menos citaciones. Meneghini invit\u00f3 a nueve cient\u00edficos brasile\u00f1os habituados a divulgar sus trabajos en revistas internacionales a publicar un art\u00edculo original en la edici\u00f3n de mayo de 2008 de los Anales de la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias. La intenci\u00f3n era evaluar hasta qu\u00e9 punto esos autores ser\u00edan capaces de transferir su prestigio para la revista brasile\u00f1a, que es publicada en ingl\u00e9s. Dos a\u00f1os despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n, se observ\u00f3 que el n\u00famero de citaciones de esos art\u00edculos super\u00f3 el de los dem\u00e1s art\u00edculos de la revista, fue 1,67 de citaciones frente al 0,76 de los otros. Sin embargo, los 62 art\u00edculos publicados por los mismos autores en revistas internacionales en 2008 tuvieron, en media, 4,13 de citaciones cada uno. Seg\u00fan Meneghini, la diferencia puede se puede atribuir al hecho de que las revistas brasile\u00f1as tengan menos visibilidad internacional, aunque tambi\u00e9n haya una tendencia de los autores a enviar sus mejores art\u00edculos para el exterior. Pero un dato importante fue constatar que los nueve autores se abstuvieron de citar art\u00edculos de revistas brasile\u00f1as. S\u00f3lo 1,52% de las citaciones que hicieron en 2008 se refer\u00edan a trabajos publicados nacionalmente. Meneghini sugiere que citar revistas nacionales no da prestigio. &#8220;Parece que los autores optaron por obviar citaciones en peri\u00f3dicos brasile\u00f1os asumiendo que pod\u00edan transmitir la impresi\u00f3n de que el art\u00edculo no es suficiententemente bueno&#8221;, dijo.<\/p>\n<p>Tal contingencia no ofusca el consenso de que es fundamental estimular la producci\u00f3n en ingl\u00e9s. &#8220;Cuando un investigador se esfuerza para citar trabajos de su pa\u00eds, es frustrante ver que la referencia no puede ser consultada en el extranjero porque el trabajo est\u00e1 disponible s\u00f3lo en portugu\u00e9s&#8221;, dice Sonia Vasconcelos. Para Abel Packer, de la SciELO, la soluci\u00f3n es invertir en la traducci\u00f3n de art\u00edculos escritos en portugu\u00e9s, haci\u00e9ndolos disponibles tambi\u00e9n en ingl\u00e9s. &#8220;Eso exigir\u00eda importantes inversiones, pero no veo otra salida para aumentar la visibilidad del conjunto de la ciencia brasile\u00f1a&#8221;, afirma Packer.<\/p>\n<p><strong>Destaque entre las\u00a0 500 mayores<\/strong><em><br \/>\nUSP aparece\u00a0 en 15\u00ba lugar en volumen de publicaciones en el Ranking Leiden,\u00a0 pero su impacto\u00a0 todav\u00eda es limitado\u00a0<strong>\u00a0<\/strong> <\/em><\/p>\n<p>La Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) aparece en 15\u00aa posici\u00f3n entre las 500 mayores universidades del mundo en volumen de publicaciones, uno de los indicadores de un ranking realizado por el Centro para Estudios en Ciencia y Tecnolog\u00eda de la Universidad de Leiden, en Holanda. En esa lista, la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) est\u00e1 en la 161\u00aa colocaci\u00f3n y las federales de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), de Minas Gerais (UFMG) y de R\u00edo Grande del Sur (UFRGS) despuntan, respectivamente, en la\u00a0 193\u00aa, 317\u00aa y 442\u00aa posici\u00f3n. &#8220;No, no debe sorprender que la USP est\u00e9 en esta posici\u00f3n&#8221;, dice el pro-rector de Investigaci\u00f3n de la USP, Marco Antonio Zago. &#8220;Si Brasil es el 13\u00ba pa\u00eds en volumen de publicaciones y la USP es responsable del\u00a0 23% de la producci\u00f3n brasile\u00f1a, es natural que tengamos esta posici\u00f3n destacada en un ranking de ese tipo&#8221;, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>El Ranking Leiden ofrece una colecci\u00f3n de listas que clasifican las universidades seg\u00fan varios criterios, utilizando como referencia datos de la base Web of Science. Adem\u00e1s del indicador\u00a0 de volumen de publicaciones, hay otro que mide el impacto. En esa categor\u00eda, que se basa en el n\u00famero de citaciones de los art\u00edculos, no hay universidades brasile\u00f1as en el primer grupo. La UFRGS aparece en la 391\u00aa posici\u00f3n, la USP en la 452\u00aa, la UFMG en la 458\u00aa, la UFRJ en la 463\u00aa y la Unicamp en la 465\u00aa posici\u00f3n. &#8220;Aumentar el impacto es el gran desaf\u00edo de la USP y de las dem\u00e1s universidades brasile\u00f1as&#8221;, dice Marco Antonio Zago. &#8220;Ya publicamos bastante, ahora necesitamos ampliar la relevancia de nuestra producci\u00f3n. Y eso se va realizar no solo intentando publicar en revistas de mayor impacto, sino, sobre todo, mejorando la calidad de la investigaci\u00f3n, que hoy a\u00fan es fragmentada. Por medio de sinergias entre grupos de varias disciplinas, por ejemplo, podemos contribuir de forma a\u00fan m\u00e1s relevante&#8221;, dice.<\/p>\n<p>Otros indicadores del Ranking Leiden trabajan los datos de volumen y de impacto con el fin de evitar las inclinaciones debidas al tama\u00f1o de la instituci\u00f3n o su especializaci\u00f3n en determinados campos del conocimiento. En uno de ellos, que multiplica el n\u00famero total de publicaciones por el impacto en cada campo del conocimiento, la USP aparece en la 71\u00aa posici\u00f3n, la Unicamp en la 285\u00aa, la UFRJ en la 321\u00aa, la UFMG en la 394\u00aa y la UFRGS en la 488\u00aa posici\u00f3n. Y cuando el criterio es el n\u00famero de citaciones dividido por el impacto medio en cada campo del conocimiento, la UFMG aparece en la 463\u00aa posici\u00f3n, la USP en la 467\u00aa, la Unicamp en la\u00a0 478\u00aa, la UFGRS en la 480\u00aa y la UFRJ en la 482\u00aa posici\u00f3n. El pro-rector de Investigaci\u00f3n de la Unicamp, Ronaldo Pilli, afirma que la clasificaci\u00f3n de su instituci\u00f3n en los rankings est\u00e1 relacionado, adem\u00e1s de a la excelencia acad\u00e9mica, a un esfuerzo de dar visibilidad a su producci\u00f3n cient\u00edfica. &#8220;Es posible mejorar esa visibilidad. En algunos campos del conocimiento a\u00fan hay cierta resistencia a publicar los resultados de investigaciones en ingl\u00e9s, con el argumento de que el inter\u00e9s es regional. Pero un buen trabajo sobre violencia en las escuelas en Brasil, por ejemplo, puede interesar a un investigador extranjero que est\u00e9 estudiando bullying&#8221;, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>En otros rankings, la posici\u00f3n de las instituciones brasile\u00f1as var\u00eda, aunque USP y Unicamp ocupen las primeras posiciones. En el m\u00e1s reciente Academic Ranking of World Universities (ARWU), de la Shanghai\u00a0 Jiao Tong University, de China, la USP aparece entre las 150 mejores universidades del mundo, la Unicamp, en el pelot\u00f3n entre las 201 y 250 mejores; la UFMG, la UFRJ y la Universidad Estadual Paulista (Unesp), entre las 400 mejores; y la UFRGS, entre las 500 mejores. En otro ranking consagrado, el de los Equipos Higher Education, que combina criterios bibliom\u00e9tricos con el n\u00famero de ganadores de Premios Nobel en cada instituci\u00f3n y una estudio de opini\u00f3n entre cient\u00edficos del mundo entero sobre el peso de cada universidad, la USP apareci\u00f3 en la 232\u00aa posici\u00f3n, la Unicamp en la 248\u00aa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los europeos tambi\u00e9n pierden influencia cuando no publican en ingl\u00e9s","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[284],"coauthors":[98],"class_list":["post-90173","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-cienciometria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90173","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90173"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90173\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90173"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90173"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90173"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90173"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}