{"id":90177,"date":"2011-03-01T00:00:00","date_gmt":"2011-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2011\/03\/01\/brillo-tenue\/"},"modified":"2017-02-16T16:34:40","modified_gmt":"2017-02-16T18:34:40","slug":"brillo-tenue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/brillo-tenue\/","title":{"rendered":"Brillo tenue"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/Astro_PFSS_20100120_0211-e1487269911929.jpg\" rel=\"attachment wp-att-232712\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-232712\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/Astro_PFSS_20100120_0211-e1487269911929-300x187.jpg\" alt=\"Astro_PFSS_20100120_0211\" width=\"300\" height=\"187\" \/><span class=\"media-credits-inline\">SDO\/AIA<\/span><\/a>El \u00faltimo estadio de la vida de aproximadamente el 98% de las estrellas de la V\u00eda L\u00e1ctea es como una enana blanca, un cuerpo celeste degenerado, de brillo tenue y porte encogido, aunque extremadamente denso. Tras perder las capas de su atm\u00f3sfera y consumir todo el hidr\u00f3geno y el helio en su n\u00facleo, esas estrellas viejas y decadentes comprimen su masa en un \u00e1rea un mill\u00f3n de veces m\u00e1s peque\u00f1a que su dimensi\u00f3n original. El Sol, por ejemplo, debe convertirse en un objeto moribundo con esas caracter\u00edsticas de aqu\u00ed a seis mil millones de a\u00f1os. Al menos 15 mil enanas blancas ya han sido descubiertas en nuestra galaxia. No es una gran novedad identificar en el cielo una nueva estrella en la fase final de su existencia. Sin embargo, el astrof\u00edsico Kepler de Souza Oliveira Hijo, de la Universidad Federal de R\u00edo Grande del Sur (UFRGS), consigui\u00f3 una peque\u00f1a proeza al encontrar, en un corto espacio de tiempo, casi mil estrellas agonizantes de un tipo bastante raro, las llamadas enanas blancas magn\u00e9ticas. &#8220;Descubrimos 900 de esas estrellas el a\u00f1o pasado&#8221;, dice el investigador gaucho. &#8220;Hasta entonces conoc\u00edamos 150 enanas blancas magn\u00e9ticas.&#8221; El hallazgo ya ha sido divulgado en un congreso cient\u00edfico, pero a\u00fan no ha conquistado las p\u00e1ginas de las revistas especializadas. Como regla general, las enanas blancas no exhiben campo magn\u00e9tico. Por estar pr\u00f3ximas del fin, perdieron casi todos los atributos de la juventud, inclusive el magnetismo. Sin embargo, un peque\u00f1o n\u00famero de ellas mantiene, misteriosamente, esa caracter\u00edstica. Y no se trata de algo residual. La fuerza del magnetismo en una enana blanca de ese tipo puede ser millones o incluso miles de millones de veces mayor que la del Sol. El campo magn\u00e9tico medio del Sol es del orden de 1 Gauss, el doble del de la Tierra, con picos de algunos miles de Gauss en las \u00e1reas en que se forman manchas. S\u00f3lo las estrellas de neutrones presentan campo de mayor magnitud que el de esa variante de enana blanca. &#8220;La g\u00e9nesis del campo es un misterio desde el descubrimiento de la primera enana blanca magn\u00e9tica los a\u00f1os 1970&#8221;, dice el astrof\u00edsico Dayal Wickramasinghe, de la Universidad Nacional de la Australia, uno de los mayores especialistas en ese tipo de objeto celeste. &#8220;\u00c9l puede ser un resto f\u00f3sil de las fases anteriores de la estrella, puede haber sido generado durante el proceso de evoluci\u00f3n estelar o estar siendo producido actualmente por una d\u00ednamo activa.&#8221; En astrof\u00edsica, la teor\u00eda de la d\u00ednamo intenta explicar c\u00f3mo la Tierra y las estrellas son capaces de generar y mantener actividad magn\u00e9tica por largos periodos.<\/p>\n<p><strong>Desv\u00edo de ruta<br \/>\n<\/strong>Kepler descubri\u00f3 el inusitado grupo de estrellas al encontrarse con un problema, que lo desvi\u00f3 del objetivo original de su estudio pero que lo condujo a las 900 enanas blancas magn\u00e9ticas. Cuando comenz\u00f3 a estudiar datos del conteo internacional Sloan Digital Sky Survey (SDSS) referentes a 50 mil estrellas candidatas a ser clasificadas como enanas blancas, se dio cuenta de extra\u00f1o. Realizado autom\u00e1ticamente por un software muy empleado por los astrof\u00edsicos, el an\u00e1lisis de las llamadas l\u00edneas del espectro de emisi\u00f3n de esas estrellas,\u00a0 o sea, de gr\u00e1ficos que muestran los fotones liberados por los elementos qu\u00edmicos presentes en esos objetos,\u00a0 dio\u00a0 un resultado fuera de lo esperado. El programa apuntaba errores de informaci\u00f3n en 40% de la muestra de estrellas del SDSS, un \u00edndice extremamente elevado.\u00a0 El investigador de la UFRGS desconfi\u00f3 del resultado y decidi\u00f3 verificar, con su propio ojo, la calidad de los datos. Encontr\u00f3 un patr\u00f3n de l\u00edneas de emisi\u00f3n completamente an\u00f3malo en algunas estrellas, un desv\u00edo que deber\u00eda ser causado por un tipo especial de enana blanca, las magn\u00e9ticas. &#8220;Si yo no hubiera hecho esa revisi\u00f3n manual, el software nunca habr\u00eda descubierto esas estrellas&#8221;, dice Kepler, que cont\u00f3 con la ayuda de una alumna de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica de la UFRGS, Ingrid Pelisoli, para realizar la tarea.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/Astro_white_dwarf-2-e1487270033849.jpg\" rel=\"attachment wp-att-232713\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-232713\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2011\/03\/Astro_white_dwarf-2-e1487270033849-300x186.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"186\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Observat\u00f3rio Gemini<\/span><\/a>Las enanas blancas magn\u00e9ticas despertaron el inter\u00e9s del astrof\u00edsico brasile\u00f1o porque son estrellas cuya masa es dif\u00edcil de dimensionar. &#8220;Su campo magn\u00e9tico es tan fuerte que destorce los \u00e1tomos e impide la realizaci\u00f3n de ese tipo de medici\u00f3n con precisi\u00f3n&#8221;, afirma Kepler. Determinar con precisi\u00f3n la masa de enanas blancas era justamente el objetivo inicial del investigador cuando tuvo acceso a los datos del SDSS. Desde 2007 Kepler intenta encontrar enanas blancas que est\u00e9n lo m\u00e1s pr\u00f3ximo posible del llamado l\u00edmite de Chandrasekhar, una idea propuesta los a\u00f1os 1930. En consonancia con esa ley, cuya formulaci\u00f3n dio el Nobel de F\u00edsica de 1983 al famoso te\u00f3rico hind\u00fa Subrahmanyan Chandrasekhar (1910-1995), una enana blanca s\u00f3lo se mantiene estable si su masa es, como m\u00e1ximo, 40% mayor que la del Sol. Si tuviera m\u00e1s de 1,4 masa solar, aquella sufre un colapso gravitacional y se transforma en una estrella de neutrones o agujero negro.<\/p>\n<p>No faltan cuestiones a ser dilucidadas sobre ese tipo especial de enana blanca. &#8220;Esos objetos nos dan una oportunidad \u00fanica de entender la vida de las estrellas magn\u00e9ticas&#8221;, dice el astrof\u00edsico Baybars K\u00fclebi, de la Universidad de Heidelberg, Alemania, que va a colaborar con Kepler en los estudios sobre esos misteriosos objetos celestes. &#8220;Eso es importante, ya que el magnetismo no es muy bien explicado por la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n estelar&#8221;. A pesar de los obst\u00e1culos, el investigador brasile\u00f1o a\u00fan no ha desistido de intentar determinar la masa de las enanas blancas magn\u00e9ticas. &#8220;Vamos a probar otro m\u00e9todo que, en vez del espectro de emisi\u00f3n, usa el color de la estrella para medir ese par\u00e1metro&#8221;, afirma Kepler.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Conteo descubre 900 nuevas enanas blancas magn\u00e9ticas","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[274,304],"coauthors":[101],"class_list":["post-90177","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-astronomia-es","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90177","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=90177"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/90177\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90177"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=90177"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90177"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=90177"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}